La agresión de Irán contra
buques petroleros en el Golfo provocó un repunte inmediato en el precio del crudo, que ya supera los
100 dólares por barril por segunda vez en una semana. Ante esta inestabilidad, el gobierno federal anunció la
liberación de millones de barriles de la reserva estratégica de petróleo para
frenar el impacto en la economía nacional. Esta medida busca estabilizar el
mercado energético global y contrarrestar la escasez de suministro derivada del
conflicto en el Medio Oriente.