La cifra de fallecidos por la histórica ola de frío ártico asciende a 123 personas tras afectar a 14 estados del país. En Nueva York, que atraviesa su racha más larga bajo el punto de congelación desde 2018, se han confirmado 16 decesos. Las autoridades advierten sobre el peligro mortal de caminar sobre
ríos congelados en proceso de deshielo y la persistencia de
cortes de energía en zonas críticas como Brooklyn y el sur del país mientras el
aire gélido continúa sin dar tregua.