La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Seguimos en vivo con todos ustedes. Hablando de este 11 de septiembre.
Desde un ángulo muy diferente, el de las heridas que no siempre se ven pero que pueden permanecer y permanecen durante años. Así es.
Nos acompaña la doctora edith, quien estaba en manhattan justamente aquel fatídico día, hace 25 años. Ella luego brindó apoyo psicológico a sobrevivientes y familiares de las víctimas, una experiencia que marcó su trayectoria y más de dos décadas de estudio.
Y es psicóloga clínica especializada en crecimiento postraumático. Estar aquí.
Gracias, gracias. Bueno, alegre y triste a la vez de tener que estar rememorando estos días tan difíciles para para tantas personas.
Lo decíamos al principio, doctora. Usted estaba en manhattan justamente ese día y después estuvo brindando servicios psicológicos a la gente que sufrió de toda esta tragedia inmensa, inconmensurable.
Qué fue lo que más la marcó de lo que vivió ese día? Sabes que todavía me recuerdo 25 años después, las calles todas llenas de imágenes de personas desaparecidas y nosotros caminando por las calles, viéndonos a las caras.
Todos los que vivimos en nueva york, como sonriendo, como conectados. Entonces es una mezcla de la tristeza tan grande de ver tanto dolor y al mismo tiempo una sensación de conexión que creo nueva york.
Que éramos como que éramos una gran comunidad y todos nos estábamos apoyando y todos compartíamos un sentimiento común de dolor, de sufrimiento, de tristeza y de tratar de salir de eso juntos. Y hoy es un día gris para muchos.
Usted en particular estuvo allá y a esta hora 09:13, hace 25 años usted estaba corriendo con lo que sabe qué pasaba por su mente en este momento y con lo que sabe hoy en día? Porque han pasado ya 25 años.
He estudiado mucho más. Ha escrito un libro.
Qué recuerda de ese momento y cómo le impacta a usted, doctora? Mira, sabes que en ese momento lo que recuerdo era qué peligro!
Ay, cómo me salvó la vida, cómo pienso en mi familia que no podía tener acceso por el teléfono, trataba de llamar a mi gente en venezuela. Traté de llamar a mi gente en nueva york, mi esposo, mi hijo, todo.
Y no había manera de accesar. Y al mismo tiempo me recuerdo que en la cruz roja me llamó a mí y a varios psicólogos que sabíamos de trauma para atender a los sobrevivientes.
Esa misma noche se hizo un hotline y pasamos tres o cuatro días solamente en eso. Entonces es como una mezcla de que wow, que difícil y al mismo tiempo como ponerme en servicio de una situación.
Así que realmente me dio tanto aprendizaje todos estos años de cómo trabajar el trauma colectivo, cómo trabajar con personas que están en situaciones así, que yo creo que me ha hecho estar mucho más consciente de lo que trabajo ahora, de lo que hago. Doctora.
Hoy en día usted de pronto hace seguimiento a casos que todavía están vigentes. Después de 25 años, esas huellas se borran en algún momento, uno las convierte en resiliencia.
Mira, hay varias olas o se quedan como huellas y te marcan y estás en esa depresión y ese estancamiento, o te se convierten en resiliencia, donde tienes herramientas para enfrentar cosas difíciles o que formas y las trasciendes para tener como estos superpoderes de ser una persona con mucha más conciencia, una transformación real donde estas experiencias te entendimiento, te llevan a vivir una vida con más apreciación, te llevan a ayudar a otros también y hasta conseguir tu propósito de vida en ciertos casos. Pero usted estaba dándole apoyo y esperanza a la gente vía telefónica, pero también usted estaba sufriendo.
Qué tan difícil es hacer esto? Decirle todo va a estar bien, no te preocupes, hay que tener fe.
Cuando usted vio cómo cayeron las torres gemelas, usted vivía en nueva york. Pero sabes qué?
Me ayudó muchísimo? Que yo tenía un grupo de terapeutas igual que yo, que nos apoyamos.
Se decían como en esa conversación. Cómo estás?
Cómo te sientes? Cómo vamos hoy?
Cómo te fue hoy con los pacientes? Qué vamos a hacer juntos?
Luego fuimos como de lugar en lugar, dando charlas, dando entrenamiento. O sea que yo me sentí muy acompañada.
Y después había esa sensación de comunidad en nueva york que fue maravillosa. Por unos meses.
Yo sentía que éramos todos una gran familia y no sabes cómo me ayudó eso también. Entonces, a pesar de que estoy ayudando a otras personas, también me sentí muy, muy contenida, muy contenida.
Me sentí muy contenida también en ese momento. Y usted destaca algo muy importante el tema de la red de apoyo, que es tan crucial para poder avanzar en solamente que lo aprendí ahí y sino que lo he aprendido en cada evento, como los terremotos en venezuela, como el colapso.
Es como se repite mucho cuando pasan lo del edificio aquí en surfside, esa sensación de tener una red de apoyo, de atender a gente en comunidad, de estar en grupo, de saber que esto se puede trascender, de que momento ni en el segundo. Pero a lo largo de los años tengo ejemplos de casos bellísimos de cómo los ha transformado y hoy la comunidad, tanto bomberos como terapeutas, como familias que realmente esto los ha cambiado.
Hay gente que está avocada a ayudar a otras personas, hay personas de de este momento que se han acercado a diferentes traumas colectivos y han sido las que apoyan. Entonces de aquí ha salido mucha ayuda y gente muy maravillosa.
Después de vivir cosas tan difíciles. Y ustedes tienen una mujer maravillosa y nos encanta que venga aquí a la voz de la mañana, quédese con nosotros porque estaremos más adelante hablando.
Y yo quisiera preguntarle más adelante a la doctora qué hacemos para que el