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Tu hermana está detenida por robar ropa de una tienda. Se la llevaron a la cárcel por ladrona.
Ir a la fiesta de mis cuates, no puedo faltar. Cómo das lata, viviana.
No me dejas ni que termine de llegar de la ruletera y ya empezaste con tus cosas. Ándale, la fiesta es en la vuelta de la manzana, ni siquiera está lejos, no vas a tener que ir por mí ni llevar.
Está bien, ve a esa dichosa fiesta, te doy permiso, pero ni se te ocurra pedirme dinero porque no traigo. Hija, sabes que el taxi que maneja tu papá silverio, ya me andaba por llegar a verte.
Mi mayor motivo de venir a la fiesta era para poder verte. - (viviana) el mío también.
Vamos a bailar. Silverio, ya traje los refrescos que te dejé esperando.
No tengo sed, muchas gracias. ¿adónde vas?
Tú y yo estábamos platicando. Ah, es que llegó viviana y vamos a bailar, si nos disculpas.
Maldita resbalosa. Yo ya le puse el ojo a silverio.
No voy a dejar que una poquita cosa como esa me lo gane. Que vendo.
Pero le va a venir mejor que esa... Esos trapos tan descoloridos que se pone.
Le agradezco el gesto, ruperta, pero no puedo aceptarlo. No tengo dinero ni para pagarlo en plazos.
No le quiero deber. Somos comadres y no quiero arriesgarme a malos entendidos, y menos por dinero.
Tómenmelo a chisme, comadre. Pero a mí nada me quita de la cabeza que esa mala racha del compadre se debe a que se anda gastando el dinero con otra mujer.
- no, no, no. - eso se dice en el barrio.
No, gerardo siempre ha sido un buen proveedor. Hasta hace unas semanas que empezó a dar menos gasto, pero es porque no le ha ido tan bien en el taxi como antes.
No. Que una que es mal pensada, comadre.
Mesero, ando bien seco. Tráete otra cubetita, ¿no?
Mira, ahí te la paso. Sí, un momento.
Gracias. Eres muy espléndido, gerardo.
Me encantas por eso. ¿y qué?
¿ya le trajeron sus cevichitos y su ostión favorito para que se dé su "banquetote"? Y yo te voy a dar tu banquetote de besos.
(ríe) a ver, quiero ver. La cama porque vengo muerto.
Entonces, tuviste un gran día. ¿te fue bien con el taxi?
Nel, me cansé porque anduve dando vueltas y vueltas por toda la ciudad. Y subí poquito pasaje.
Ahí está lo que me gané hoy, mira. Toma.
Sí, gerardo. Son los que más resienten esta mala racha.
Pues, que se aguanten. Tampoco es como que los tenga la miseria.
Ya no me estés entreteniendo porque el tiempo es oro. Oye, te veo al rato.
- (gerardo) sí. - a la cena.
Sario, comadre. Pero la clienta que quiere esta ropa no puede ir al tianguis.
Y pues yo tampoco puedo dejar el puesto para llevársela. Y no quiero perder esta venta.
Claro que sí, comadre. Descuide.
Yo se la voy a llevar a su clienta. Me da tiempo lo que regresan mis hijos de la escuela.
Mi comadre ruperta me mandó a dejarle esta ropa. Ay, muchas gracias.
Es que a mí luego se me complica mucho ir al tianguis. Y qué bueno que consiguió quien pudiera traérmela.
Por cierto, yo le transfiero el dinero a ruperta. Yo le aviso.
Gracias. A ti, que tengas buen día.
¿qué haces besando a otra? No, fíjate, te aclaro.
Yo no soy la otra. Yo soy la novia de gerardo.
Y yo soy la esposa. Yo, yo no sabía.
Este desgraciado siempre me dijo que era divorciado y que no tenía ningún compromiso de familia. No lo puedo creer, gerardo.
Lo peor es que te atreves a negar a tus hijos y te estás gastando el dinero que es para ellos. Bianca, yo, yo te voy, te voy.
De verdad, yo no sabía que gerardo tenía otra mujer. No quiero que te vayas con una idea equivocada.
No tienes que explicarme nada. Todo está muy claro.
El que tenía el compromiso era gerardo. No tú.
En serio que tu reacción me asombra. Creí que te ibas a ir sobre mí de los pelos.
No. Comprendo que a ti también gerardo te está engañando.
Las mujeres no debemos echarnos la culpa por los errores de los hombres. Gerardo es tan bruto que no se dio cuenta de la gran mujer que perdió.
É que tuvieras el cinismo para atreverte a volver a la casa. Pero te me vas a ir inmediatamente.
No me voy a ir a ningún lado, bianca. Me quedo aquí porque esta es mi casa.
No, pues fíjate que no. Esta sería tu casa si la mantuvieras.
Pero la que ha hecho todo por mantenerla soy yo. Así que, por lo tanto, es mi casa y no te quiero aquí.
No seas insensata, mujer. Te estás atacando por un desliz que tiene cualquiera.
Pues no me importa. Te largas porque te largas.
Por el momento es lo mejor, hija. Hasta que su mamá se calme, entonces ya regreso.
¿qué le hiciste? Nada.
Nada como para que se ponga como loca. Nos vemos.
Chau, hijo... ¿qué te pasa?
¿por qué lo corriste? A ver, viviana, gerardo me estaba engañando con otra mujer.
Yo misma lo vi. Por eso no traía dinero a la casa.
Porque se lo estaba gastando en ella. No.
Tú ya lo tenías fastidio con el tema del dinero. Él es mi papito querido y tú eres muy injusta con él.
A ver, viviana, por favor, entiende. Lir adelante vendiendo ropa de paca.
Así como usted. Claro que sí, comadre.
No es un disparate. Yo la puedo recomendar para que le den un espacio en los tianguis a los que voy y no le vayan a echar grilla.
Comadre, le agradezco, pero yo no puedo ir todos los días a los tianguis. Tengo que estar al cuidado de mis hijos.
- no... - ¿entonces?
Bueno, puedo aprovechar cuando mis hijos estén en la escuela. Puedo ir a las oficinas a vender la ropa de paca.
Es de muy buena calidad, aunque sea de segunda, aunque esté usada. Más de uno me puede comprar.
Que no te había visto. Gracias.
Mi mamá me la acaba de dar. Es de las que ella vende.
No, bueno. Eres tan poquita cosa, que te pones ropa de paca, usada y de segunda.
Cállate, anastasia. Porque aunque tú uses ropa nueva, viviana se ve más bonita que tú, fíjate.
Eres una mosca muerta. Ya engatusaste a s ay, mira, mi amor, mira nada más cómo vienes.
(llora) te odio, mamá. Por tu culpa me humillaron frente a silverio.
No te lo voy a perdonar nunca. A ver, viviana, cálmate, mi amor.
No te entiendo. Una chava de la fiesta me empezó a jalonear y la blusa se me rompió.
Pero claro, como es segunda, es chafa. Hija, no.
A ver, cualquier prenda se rompe si la jalas o la maltratas. Nada tiene que ver si es...
Hice el ridículo por tu culpa. Te odio, mamá.
Te odio por ser una segundona. Te odio.
Esa es la ropa que yo tengo que usar. No las porquerías que me pongo ahora.
(suena alarma) tu hermana está detenida por robar ropa de una tienda. Se la llevaron a la cárcel por ladrona.
Pues no es para menos, viviana. ¿por qué robaste ropa de esa tienda?
Porque no iba a volver a pasar por el mismo oso en frente de silverio y mis cuates. Porque necesitaba ropa buena.
Ropa de primera, no de segunda. Voy a pagar la multa.
Lo que robaste equivale a un monto menor. Y no amerita cárcel.
Pero tienes que reflexionar, viviana. Darte cuenta de tu error.
Por lo que vas a tomar unos cursos de concientización. A ver mi gente, ya se la saben.
Carteras y celulares. A la voz.
Y ella ya les había dado el celular y el dinero a los ratas. Pero ellos no se comparecieron cuando ella les rogó que no le quitaran el sustento de sus hijos.
Y ella pensó en ustedes en todo momento. Su mamá es de primera.
Por mí misma, no lo voy a soltar para darles lo mejor. Te voy a cuidar mucho, mami.
- (gime) - perdón. Y se me ocurrió que puedes abrir una tienda en línea, en imagram o en clicklock, para que puedas vender tu ropa de paca sin el peligro de que te vuelvan a asaltar.
Me entusiasma muchísimo la idea, hija. Pero no tengo mucho conocimiento en las redes.
Pero viviana y yo sí, señora bianca. Y entre los dos la vamos a apoyar para que abra su página, reciba los pedidos y haga los envíos de lo que venda desde su propia casa.
Muchas gracias, silverio. Eres un buen muchacho.
Ahora que te estás abriendo un buen camino, me gustaría regresar aquí contigo y... Gerardo, yo no puedo volver a confiar en alguien que más allá de engañarme y fallarme a mí, le falló y engañó a sus hijos.
Y los puso por debajo de él mismo, sacrificando su salud, sus necesidades. Y todo por andar de mujeriego.
Eres nuestro papá. Pero apoyamos a nuestra mamá con que no regreses con ella.
Yo tenía mucho miedo del rumbo que tomaría mi vida cuando me vi sola. Pero a pesar de la inseguridad con la que inicié, no me dejé doblar.
Y gracias a mi hija, ahora tengo mi propio negocio en internet de venta de ropa de segunda. Los cursos de concientización que tomé no solo me ayudaron a darme cuenta que delinquir está mal, sino también para valorar a mi familia y sobre todo a mi mamá.
Que no importa que venda ropa de segunda,