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Sí. ¿y por qué pagaría tu colegiatura?
¿por qué me compró los lentes? ¿por qué es tan amable y tan atento contigo, por qué?
Algo no está bien. Seguramente ha de ser porque ya estás por terminar el trimestre.
Puede ser. Pero lo bueno es que todas mis tareas las hago con yuridia.
- y miren mis calificaciones. - eleodora a ver.
Esa niña me cae tan bien. Es muy buena amiga.
Y es una buena niña. Nada de saliditas y mucho menos loquita.
Yuridia es divertida, traviesa, pero zorra y alocada no es. Seguro es ella.
Pon la pizza. Así que yo abro.
Bueno. Dulce, hola.
- hola, señor israel. - pásale, pásale.
- ya te estábamos esperando. - hola, amiga.
¿lista para la tarea? Lista, así que vamos a darle.
Pique frutita con limón, sal y chilito. - qué rico.
- y yo pedí pizza y helado. Ahora que llegue se los llevo.
Don israel, usted es siempre tan lindo, tan buena onda. Dulce vamos.
Yuridia sí, tenemos mucha tarea. Mi mamá y ella fueron al médico a ver qué les dice.
Ay, qué caray. No, no, no.
Vas a ver que no van a hacer malas noticias. Tú tranquila, dulce.
No te preocupes. Vas a ver que todo va a estar bien.
- eso espero. - y así va a ser, ya verás.
Quita esa carita de preocupación que le quita el brillo a tus ojos. Mira, ya llegó la pizza, las papas y el helado.
Sí, pizza y helado. Qué rico.
Si quieren, me pueden invitar. No la iba a dejar que se viniera sola.
Israel, tú siempre tan amable con mi hija. - gracias.
- no, no, no, eleodora. Yo he visto crecer a dulce y es la mejor amiga de mi hija.
En esta casa a yuridia también se le quiere como una hija más. Como una nieta más.
A dulce también se le quiere mucho. Como una hija.
Y, obviamente, todos nos reímos. De ahí en adelante, le bajó.
Ríen es que a veces hay profes que son bien mala onda. - sí.
- disfrutan causarnos miedo. - no deberían de ser así.
- espera, dulce. Tienes una basurita...
Del pelo, pero ya. Quítale la mano de encima a dulce.
Quítaselas. Papá, ¿qué haces aquí?
Vengo del trabajo, voy a la casa a comer y mira lo que me encuentro. Estos tocándolas.
Largo de aquí o los agarro a patadas. Órale.
- ¡lárguense! - está bien.
Hacer la tarea, ¿verdad? Por mi papá.
Sí, se enojó mucho cuando nos vio con romeo y edgar. - ¿por qué?
- mi papá es muy celoso. Le dieron celos vernos con ellos.
Pero nunca lo había visto así. Mira, no te saques de onda.
Mi papá no es un ogro que te va a comer y mucho menos que te va a pegar. Solo le dieron celos como a todo papá al ver a sus hijas con amigos.
Y más si son pretendientes. Así que relájate.
Los lentes que necesita. E ¿y por qué los compró?
Porque los necesita. Mire, mire qué bonitos están.
Los mandé a hacer especialmente para usted. Tienen la graduación que ocupan y se los voy a regalar porque usted es abuela de dulce.
- dulce, hola. - hola, señor israel.
- ¿ya no está enojado? Pagó mi colegiatura.
¿qué? ¿israel pagó tu colegiatura?
Sí. ¿y por qué pagaría tu colegiatura?
¿por qué me compró los lentes? ¿por qué es tan amable y tan atento contigo, por qué?
Algo no está bien. Alertas, focos amarillos hacia mi nieta que no debemos dejar pasar por alto.
Creo que estás viendo cosas que no son, mamá. Claro que lo son.
Yo soy vieja, sí, sí, estoy muy vieja. Me estoy quedando ciega.
Pero veo cosas, eleodora. Y yo me doy cuenta de las alertas que no debemos dejar pasar.
Porque la ve como una hija más, mamá. Así como nosotros vemos a yuridia, israel ve a dulce como a una hija.
No como a una mujer, que es lo que estás tratando de insinuar. Por lo que veo, la ciega eres tú.
No. Tú siempre pensando mal de la buena gente.
Crees que todos son lobos con piel de cordero. Por ser tan lindo conmigo.
¿y cómo no serlo, dulce, si tú eres tan... Tan buena jovencita, tranquila, atenta, amable conmigo?
Y usted conmigo. Gracias.
Amiga, no sabía que ya habías llegado. Y yo esperándote.
No me avisaste que ya había llegado, papá. Es que nos pusimos a platicar y a los dos se nos pasó echarte el grito.
Pero qué bueno que estás aquí. Vamos, las voy a llevar a la escuela para que no se les haga tarde.
Dulce, dame tu mochila. No le corres al toro.
Mi papá dice que en el ruedo sino más bien lo agarras por los cuernos antes de que llegue otro y te lo quite. Y antes de que te llegue otro y sea tu novio, pues, te llego yo.
¿quieres ser mi novia, yuridia? Ay, esto de la edad del enamoramiento es...
Emocionante. ¿sí o no, yuridia?
No sé, lo tengo que pensar. Y si me presionas, me voy a poner nerviosa y te voy a decir que no.
Dulce, tú también sabes muy bien que me gustas mucho. - nos vemos en la salida.
- sí. - romeo dulce.
- edgar yuridia. Ríen qué emocionante es esto de la edad del enamoramiento.
Ya sé. Estoy muy emocionada.
Siento como que las piernas me tiemblan al caminar de los nervios y el corazón intenta salirse, ami. Y no sé si quiero llorar.
Si sí quiero ser su novia o no. Yuridia ¿tú qué le vas a decir a romeo?
Que sí. Le pregunté a mi abuela y a mi mamá y me dieron permiso de tener novio y le voy a decir a romeo que sí.
Festejan no, ninguna de ustedes va a andar de novia de nadie. Ninguna.
Y tú menos, dulce, ¿eh? Decir que ya quieren tener novios.
Israel suspira y dulce dijo que ustedes ya le habían dado su permiso. ¿es cierto?
Sí, así es. Y yo no entiendo en qué le molesta a usted.
No, no me molesta nada, doña gudelia. Solo vengo a aconsejarlas que no deben dejarla tener novio.
- gudelia ¿y por qué no? - israel pues porque...
Israel porque no. Porque ni siquiera conocen al chavo.
Yo a yuridia no le di permiso. Les da uno permiso y empiezan a salir con uno, con otro.
Se les va a hacer fácil. Eleodora...
Ustedes ya le dieron permiso. Deben prohibirle que tengan novio.
Gudelia no lo vamos a hacer. Y si solo a eso vino, ya lo dijo, ya se puede ir.
Adiós. Que tenga muy buen día.
- mamá. - adiós.
Está bien. Tengan buen día.
- no. - ¿no?
Odio a tu papá. Lo odio.
Estoy seguro de que fue él. Bueno, ¿y tú, dulce, qué?
¿qué me dices? ¿sí quieres ser mi novia?
Sí, romeo. Sí quiero ser tu novia.
¿sí? Vamos.
¡eh, no la beses! ¡no la beses!
Y te juro que te rompo la cara. Uelves a besar sé que estoy mal.
Pero no puedo dejar de pensar en ti. No puedo.
Dulce, no había podido llamarte. ¿te pasó algo?
No te acerques al papá de yuridia. El me siguió después de la escuela, me agarró, me dijo que no sea tu novio y me golpeó.
¿qué? Te marco luego.
Tú no vas a ir a ninguna parte. Israel me gustas.
Estoy enamorado de ti. ¡ojalá y le pudras!
Dulce llora ¡maldito! ¡lo vas a pagar muy claro!
Lloran llora hija, perdóname. Debiste ir al...
Al psicólogo cuando te empezaste a sentir así. Debiste ir.
Porque tú no eres malo. Solo te dejaste llevar por la pasión.
Yuridia llora hija... Por favor, perdóname.
No hice caso a las alertas que tu abuela nos decía. No las vi.
Perdóname. La virgen de guadalupe me avisó que mi nieta estaba en peligro con esos presentimientos que tuvo en mi corazón.
Y así fue como llegamos para poder salvarla. Gracias, madre mía.