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Hijas de la Luna Capítulo 42

Univision14 Dic 2019 – 12:00 AM EST

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...

locutor: televisa presenta...

[música]

juan: toma, mi amor.

esta flor y este florero

representan a tu familia.

tu familia que te quiere

incondicionalmente

porque eres un ser humano

maravilloso.

soledad: [solloza] papá.

gracias.

gracias por darme esta familia

tan hermosa.

sebastián: necesito un consejo,

doctor.

medina: claro.

si puedo ayudarte en algo.

sebastián: hay una situación

muy difícil que debo plantearle

a mi mamá.

tengo que decirle

algo que va a estresarla

y, obvio, no quiero afectar

su salud.

hace poco usted me dijo

que cualquier impacto

puede causarle

un problema grave.

medina: y así es.

sebastián: ayúdeme a ver

cómo puedo manejarlo

sin afectarla.

margarita: dijiste que ibas

a luchar por mauricio

aunque tuvieras que pelearte

con juana inés

y pues me quedé preocupada.

bárbara: ni yo pude pegar

pestaña.

cerraba los ojos

y nomás veía a la monja

plantándole el besote

a mi mauricio.

ay, estoy con ganas

de golpear a alguien.

margarita: pues mientras

no sea tu madre, todo bien.

bárbara: nomás no entiendo.

¿cómo se enamoró de mauricio

de un día para el otro?

se la baña.

antes andaba vuelta loca

por sebastián.

margarita: pues no se acordaba

de que era su hermano.

pero estoy muy preocupada,

hija.

¿qué piensas hacer?

¿piensas bajarle el novio

a tu hermana?

bárbara: no, es que para mí

juana inés no está enamorada

de él.

no se ve que sienta

lo mismo que yo.

margarita: bueno, por el beso

que le dio...

bárbara: bueno, a ver, madre,

¿en qué esquina estás?

¿en la de juana inés

o en la mía?

margarita: no me has contestado,

hija.

bárbara: lo que voy a hacer

es medir al contrincante.

ya verás que tengo razón.

te voy a demostrar

que ella no está realmente

enamorada de mi mauricio.

sebastián: [silba]

ya sé cómo arreglar

nuestro problema.

victoria: ah, ¿sí?

y ¿cuál de todas las broncas

vas a arreglar?

no, lo más importante,

¿cómo le vas a hacer?

sebastián: voy a averiguar

quién es mi padre biológico.

bárbara: quiero hablar contigo,

monjita, o exmonjita,

lo que sea.

inés: soy juana inés.

¿qué se te ofrece?

bárbara: nomás decirte

que estoy muy decepcionada

de ti.

inés: ¿por qué?

bárbara: te la bañaste.

tú sabías que me gusta mauricio,

te lo dije la otra vez,

¿a qué sí?

o ¿qué?

¿también ya se te olvidó?

inés: claro que me acuerdo.

bárbara: ah, entonces te valió.

inés: no era mi intención

lastimarte.

bárbara: eso dices,

pero lo hiciste y bien perrón.

inés: es que me acordé de que--

de que él me salvó la vida

y yo le gustaba.

entonces me di cuenta

de que yo también

estoy enamorada de mauricio.

bárbara: puros cuentos, ¿qué?

a ver, ¿cómo sabes

que estás enamorada ni siquiera

has tenido novio nunca?

¿sabes qué?

voy a demostrarte

que no amas a mauricio

de verdad.

sebastián: primero, necesito

entender cómo fue que mi mamá

se relacionó con otro.

victoria: estando casada

con don juan oropeza.

además, averiguar con quién ella

tuvo sus queveres.

sebastián: solo así

puedo descubrir

cómo manejar adecuadamente

con mis papás

esta situación tan delicada.

victoria: no, eso que ni qué.

mientras más sepas, mejor.

y no nada más

para arreglar lo nuestro,

sino también por ti mismo.

desde que enteraste

de que no somos hermanos,

andas ahí con ese pendiente

atorado.

sebastián: pues sí,

pero el doctor medina

me advirtió.

tienes que ser muy cuidadoso

con tu mamá.

victoria: ah, qué chiste.

te lo hubiera dicho yo

y te cobro nada más

la micha de la consulta.

sebastián: entonces la idea es

localizar a mi...

padre biológico.

y ya dependiendo

de cómo esté la situación con él

yo le pediría

que convenza a mi mamá

de que saque a luz

que no soy hijo de juan oropeza.

victoria: ah, mira,

pues eso sí está retebién.

nada más que hay un detallito

por ahí.

mi papá.

pasaría a mejor vida

nomás de puro coraje.

sebastián: no me estás ayudando

mucho, bonita.

victoria: ay, sí, perdón.

ya, tú estás de optimista

y yo aquí aguándote la sopa.

sebastián: mi idea

es resolver esa primera parte.

la de mi padre biológico.

y si eso funciona,

ya veríamos la manera

de que mi papá

se entere de la verdad

sin lastimarlo.

victoria: tienes razón.

bueno, por algo hay que empezar.

sebastián: exacto.

muchas gracias por apoyarme.

victoria: pues cómo no.

vamos a seguir

ese caminito que dijiste.

[gime]

si no hubiera por aquí

tantos pájaros en el alambre,

te daría unos besotes

de aquellos.

no, ya.

ya, ya, ya, ya está.

ya hasta me está dando calor.

mejor ya nos vamos

porque no voy a responder.

sebastián: yo también muero

por besarte, por abrazarte.

victoria: ya, qué cruel eres.

estás viendo que la carne

es débil y estás ahí

echándole carbón al asado.

bueno, ya, adiós.

mauricio: yo pongo mi reloj.

todoelmundo: si no pagamos

la luz, nos la cortan.

pues es que también

llegó la cuenta del gas.

de ahora en adelante

nomás acuérdense

de que el agua fría,

pues es buena

para la circulación, ¿no?

raymundo: pues sí,

pero lo más urgente

es una visita al súper

para comprar lo básico, ¿no?

mauricio: sí,

además de la comida

falta jabón de trastes,

jabón para trapear,

blanqueador, champú.

raymundo: bueno, pues yo

me lanzo al empeño.

pues a ver cuánta feria

nos dan por esto.

octavio: está bueno, compa.

yo ahora sí tengo que agarrar

chambas de las que pagan

de a de veras.

se acabó el altruismo.

raymundo: bueno, pues yo

podría retacharme a monterrey.

allá seguramente me devuelven

mi chamba en el gimnasio.

tampoco pongan esa cara,

pues no es para tanto.

yo aquí me quedo,

en las buenas y en las malas,

¿no?

octavio: uh, yo que pensé

que íbamos a tener

un zángano menos.

raymundo: no sean puercazos.

[llaman a la puerta]

ve, guapo.

todoelmundo: ah, mira,

tu suegro, padre político

y ajuste de cuentas.

juan: mauricio,

te ando buscando.

bárbara: a ver.

¿cómo sabes si una persona

está enamorada de verdad

de otra?

soledad: no estoy de humor,

mi hija.

bárbara: perdón, pero urge

que me digas.

soledad: ¿por qué?

bárbara: es que estoy así

como investigando

qué es el amor.

como quien dice, teóricamente,

¿no?

soledad: no seas la melolenga,

desde hace mucho que andas

bien rara.

se nota que te gusta un morro

por ahí.

bárbara: ¿me vas a ayudar o no?

soledad: [suspira] pues a ver.

una señal de que estás enamorada

es...

no tienes ojos

para otra persona.

bárbara: te la bañas.

¿de dónde sacaste eso tan cursi?

quiero algo más perrón.

soledad: es en serio.

cuando andas bien entrada

con alguien,

te puede pasar por las narices

el morro más guapo y buenote

y tú ni cuenta.

bárbara: está bueno.

a ver si es cierto.

mauricio: no sé si sepa,

don juan, pero juana inés fue--

juan: no, no estoy aquí

para eso.

mauricio: ah, bueno, yo pensé

que lo del...

beso en la dolorosa--

juan: a ver, mira, en realidad

vine a darte este cheque.

toma.

mauricio: ¿cheque?

juan: sí.

es por la cantidad

que diste en el hospital

cuando juana inés

estaba en coma.

mauricio: no, yo no puedo

aceptarlo.

yo pagué ese dinero porque,

pues, estoy enamorado

de juana inés.

juan: sí, sí, te lo agradezco,

pero yo soy su padre

y yo tengo que cumplir

con mis obligaciones con ella,

¿ok?

mauricio: pero usted tiene

problemas económicos.

no quiero ponerlo en aprietos.

juan: a ver, no te preocupes.

xavier, mi hermano, hizo

el favor de prestarme

una cantidad razonable,

para resolver lo inmediato.

por favor, acepta este dinero.

¿verdad, muchachos?

todos: sí, sí.

todoelmundo: acéptalo.

raymundo: claro.

mauricio: está bien, don juan.

gracias.

juan: muchísimas gracias a ti

de verdad.

¿qué tal, muchachos?

¿todo bien?

todos: sí, sí.

juan: qué bueno.

[música]

[música]

xavier: ¿otra vez con eso,

sebastián?

¿por qué te obsesiona tanto

el pasado de tu mamá?

sebastián: necesito encontrar

la manera de que ella misma

destape ante el mundo entero

que no soy hijo de juan oropeza.

solamente así

juana victoria y yo

podemos estar juntos,

obviamente.

anda, tío, ayúdame, por favor.

xavier: bueno, ¿qué información

quieres en concreto?

sebastián: lo que sea.

lo que sepas desde antes

de que mi mamá se embarazara.

es más, desde antes

de que conociera a mi papá.

xavier: no es mucho.

estuve en la india

un buen tiempo

durante esa época.

leonora tenía una amiga,

eran muy cercanas.

ingrid...

ingrid montalvo.

montalvo, sí.

darío: ¡vaya, cuánto dinero!

estoy impresionado.

mauricio: es lo de la fianza

que pagaste para sacarme

de los separos.

cuéntalo.

darío: ¿cómo lo conseguiste?

mauricio: eso no importa.

darío: ¿algo más?

mauricio: con lo que hiciste

no solo me perjudicaste a mí,

sino también a muchas personas

que iban a vivir de mi negocio.

darío: y ¿qué hice según tú?

mauricio: ya no finjas.

sé muy bien que tú ordenaste

la clausura de la dolorosa.

victoria: ¿se fue sola

a la calle?

¿no se llevó al chófer, ni nada?

sirvienta: no, señorita,

se fue en su coche.

victoria: pero a ver,

¿dijo dónde iba, dijo algo?

sirvienta: al salón de belleza.

mauricio: ¿quién es

el más poderoso

de todo mazatlán?

¿quién puede dar el pitazo

a las autoridades

de que hay alcohol adulterado

y que llegue en dos segundos

un operativo policiaco?

darío: [carraspea] si intentas

culparme, olvídalo.

me parece factible

que un perdedor como tú

haya comprado

ese tipo de mercancía ilegal

para ahorrarse unos pesos.

mauricio: pues te equivocas.

chequeé la factura del proveedor

contra el número de cajas

de la bodega y sobró una caja.

eso de tomar caminos chuecos

en los negocios

solo lo hace gente

de cierta calaña.

darío: cuida tus palabras.

mauricio: ten los pantalones

para aceptar en mi cara

que tú mandaste a plantar

esa caja de alcohol adulterado

a la dolorosa.

darío: ¿tienes pruebas?

mauricio: no las necesito.

sé que fuiste tú

y que pagaste la fianza

solo para quedar bien

con mi hermana.

lo que no entiendo, papá,

lo que nunca he entendido

es por qué me odias tanto.

darío: naciste débil.

mauricio: por lo menos

sentimos lo mismo

el uno para el otro.

yo también te desprecio,

darío iriarte.

juan: ay, se ven buenísimos

estos frijolitos.

oye, ¿qué más hay de comer?

teresa: es que eso es todo.

juan: ¿cómo?

teresa: eso es todo.

inés: a ver, teresa

ya me explicó cuál es

nuestra situación financiera.

bárbara: ¿qué fregados

le echaron al champú?

está aguado,

como que no hace espuma.

todos: [ríen]

inés: es lo que hacemos

en el convento con detergente

y sábila.

pero pues como no hay sábila,

le puse epazote.

todos: [ríen]

inés: es muy buena

para el cabello y, sobre todo,

es muy económico.

victoria: no, con razón

las monjas siempre están

con las cabezas tapadas.

inés: además de hacer champú,

en el convento aprendí

cómo administrar con lo básico.

no en balde dice el refrán:

"el hábito no hace a la monja",

pero bien que la compone.

juan: sí, es cierto.

bárbara: ese refrán no basta.

sebastián: bueno, el caso

es que sí tenemos que apretarnos

el cinturón.

inés: pues si les parece bien,

puedo ayudar,

pero tienen que poner

de su parte.

juan: a ver, hija, ¿entonces?

inés: a ver, a partir de hoy

quedo como responsable

de la economía

de la familia oropeza.

bárbara: achis.

¿así sin votación, ni nada?

¿esto es un golpe de estado?

inés: entonces escuchen

las nuevas reglas

que van a seguirse en esta casa.

bárbara: y eso que no venía

preparada.

inés: queda prohibido

el despilfarro

de cualquier tipo.

si las necesidades de la familia

se cubrían con productos

untuosos y de marca,

a partir de este momento

van a sustituirse

por los más baratitos.

vamos a comer carne de res,

pollo y pescado solamente

tres veces a la semana.

los demás van a ser frijolitos,

verduras y tortillas.

teresa tendrá que pasarme

un reporte diario

de lo que se consume

para irlo reponiendo,

pues como debe de ser.

debe de haber

un ahorro significativo

de luz, gas y agua

y de los servicios en general.

juan: hija, perdón

que te interrumpa,

yo necesito un favor,

un trato especial para leonora.

inés: y ¿eso por qué?

sebastián: ella no sabe

que pasamos

por una situación económica

tan precaria.

si se entera, su salud

podría afectarse gravemente.

por eso de su problema cardiaco.

inés: bueno, pero eso sí,

si doña leonora

se excede en gastos,

voy a encontrar la manera

de meterla al aro.

juan: bueno,

pues no se diga más, chicos.

haremos sacrificios, ¿no?

bárbara: ¿cómo?

¿en serio vamos a quedar

bajo el yugo de la "sor oferta"?

inés: además,

lo que cada quien gane

con su trabajo personal

se va a guardar en esta cajita

y así formamos un fondo común

para los gastos.

bárbara: esta no conoce

los guancos.

victoria: bueno, a ver,

ya que estamos en esto

de la organización familiar,

¿por qué no explican qué es eso

de los tiempos compartidos?

¿cómo es?

inés: al éxito y más allá.

victoria: ¿eh?

octavio: hubiera estado chido

ver cómo le aventaste el dinero

en su cara.

mauricio: no sabes el gusto

que me dio devolverle

lo de la fianza.

raymundo: oye, mi mau.

¿a poco tu papá aceptó

que sembró lo del alcohol

adulterado ahí en la dolorosa?

qué raro.

octavio: y vas a rajar

con tu hermana lo que hizo, ¿no?

mauricio: no, claro que no.

ella apenas se está recuperando

y no sé cómo lo tomaría.

victoria: [silba]

hola.

ay, mundito, tan bonito.

soledad: hola.

mauricio: ¿cómo estás?

octavio: y ¿a qué debemos

que se dignen a venir?

soledad: pues si quieres

nos vamos, eh.

mundito: se me hace

que se enteraron

de que tenemos comida

y vienen por ella.

victoria: no, ¿qué creen?

les traemos un plan

para que salgamos de pobres.

[música]

victoria: los jefes

de cada grupo, pues, van a ser

sebastián, el tío xavier

y mi papá.

oigan, pero pues aquí

nomás falta fernando.

octavio: pero ¿los grupos

para qué, muchacha?

victoria: pues para traer

la mayor cantidad de turistas.

que ellos luego van a ir

con los jefes

y ellos les van a vender

los tiempos compartidos.

bárbara: en pocas palabras,

nos toca acarrear gente.

victoria: ajá.

y si trabajamos todos juntos,

pues vamos a juntar

un chorro de gente.

y entonces más van a vender

ellos, o ¿no?

inés: somos 12 reclutadores.

quedarían tres grupos de cuatro.

estefanía: ah, yo quiero

trabajar con don john.

victoria: sí.

soledad: yo donde no esté

octavio.

octavio: fierro.

pues entonces yo

donde no esté juana soledad.

que jale y ya está parejo.

margarita: yo quiero estar

en el equipo de xavier.

victoria: sí.

bárbara: ¿por qué será?

victoria: margarita.

inés: pues yo donde esté

mi mauricio.

bárbara: yo le entro

siempre y cuando haya

una competencia

entre los equipos.

el que más reclute gana no sé,

algo.

victoria: ah, qué buena idea.

eso va a motivar a todos.

inés: no vamos a competir.

victoria: no, no.

sebastián: ¿qué tal quedaron

las fotos de tus pinturas?

bien, ¿no?

fernando: están perfectas.

ahora a ver si alguien

me compra una pintura.

sebastián: ey, están excelentes,

fernando.

te van a llevar ofertas.

fernando: ojalá.

sebastián: te admiro, primo.

fernando: gracias.

victoria: ya solamente

faltamos yo, raymundo

y juana bárbara.

bárbara: la burra por delante.

victoria: [gime]

inés: raymundo en el grupo

de mi papá.

raymundo: sí.

bárbara: no, él es de las tunas.

yo con mi papá.

inés: ¿por qué quieres estar

a fuerzas en nuestro equipo?

bárbara: tú escogiste tu grupo,

pues yo también,

¿cómo ves, monjita?

soledad: y ¿si lo dejamos

a la suerte?

a los tres que faltan.

bárbara: no me ayudes, comadre.

victoria: no, no, a la suerte.

así va a ser

mucho más emocionante.

inés: bueno, yo hago

los papelitos.

victoria: ¡guau!

[silba] me tocó con sebastián.

raymundo: yo con juan.

bárbara: me tocó

con el tío xavier.

victoria: [silba]

♪ ¿quién voto un partido

para todos? ♪

[silba]

estefanía: está padrísimo

lo de los tiempos compartidos,

¿no?

victoria: me late verte feliz.

estefanía: bueno,

así feliz, feliz,

pues todavía no.

victoria: ¿sabes qué estaría

bueno para que ya salgas

de la depre?

que tengas un proyecto.

un objetivo así bien claro

y preciso.

luchar por algo que te encante.

¿si le pides a tu papá

que te ponga un restaurante?

estefanía: no, eso no.

pero tienes razón.

hay algo que me ha dado vueltas

en la cabeza

y ahora que me lo dices,

podría ser.

victoria: a ver, cuéntame.

estefanía: mi objetivo

es claro y preciso.

reconquistar

el amor de sebastián.

juan: a ver, yo creo

que mi equipo es el mejor.

es más, si fuera fútbol,

pondríamos una goliza brutal.

xavier: eso crees.

yo tengo dos juanas

bajo la manga,

y los vamos a dejar en la calle.

sebastián: puede ser,

puede ser que yo solamente

tengo una juana,

pero tengo un arma secreta.

nadie le puede decir que no

a un tierno niño.

sí, mundito, ven.

lo que ensayamos.

sonrisa y cara de ternura.

todoelmundo: no, no, a ver,

no tanta ternura

porque nos va a hacer perder.

pero ahora sí sonrisita

nada más.

fernando: un poquito más.

más.

ahí está, perfecto.

juan: bueno, hace falta

una junta general

de los que vamos a participar.

soledad: y para que de tiro

nos expliquen bien

cómo va a estar la cosa.

inés: yo convoco a la junta.

teresa: y yo me quedo

fuera de la jugada, ¿verdad?

pues porque alguien

tiene que quedarse

a cuidar la casa.

oye, no vaya a ser

que a doña leo

se le ofrezca algo.

yo desde aquí les echo porras.

juan: bravo.

estoy seguro

de que vamos a ganar

muchísimo dinero.

sebastián: y de pasada

nos vamos a divertir,

¿están de acuerdo?

todos: ¡sí!

victoria: a ver, espérame,

espérame.

¿hablas en serio?

estefanía: bueno, a lo mejor,

pues es solo un sueño

que quisiera cumplir.

victoria: ajá, pero es

que lo soltaste así

bien convencidísima.

estefanía: ay, no, perdón.

ya no sé ni lo que estoy

diciendo.

victoria: no, a ver,

es que estás haciendo bolas.

mejor mira, concéntrate bien

en lo que estás pensando

y diciendo, ¿sí?

estefanía: es que últimamente

he estado pensando en que--

en que me precipité.

victoria: pero ¿hablas

de sebastián?

estefanía: sí.

cuando le dije

que se cancelara la boda,

creo que me di por vencida

muy rápido.

ah, bueno, ni tanto.

victoria: bueno, pero dijiste

que él ya no estaba enamorado

de ti.

estefanía: a ver, en síntesis,

es que soy muy infeliz

sin sebastián.

victoria: a ver.

de que la has pasado retemal,

me consta.

pero de veras no entiendo

qué quieres hacer.

estefanía: cuando regresé

de chiapas, leonora me dijo

que el amor desaparece.

victoria: ajá.

estefanía: pero puede aparecer

de nuevo.

me aconsejó

que reconquistara a sebastián.

victoria: híjole.

perdón que sea ave

de mal agüero,

pero no.

no, a mí se me hace

que puedes salir bien raspada,

manita.

estefanía: ¿tú crees?

victoria: ajá.

¿qué tal que no lo logras?

¿qué tal que nomás

vuelves a sufrir

y hasta más que ahorita?

eso de ligarse a alguien

que dejó de quererte,

pues no es así,

enchílame otra, gorda.

estefanía: ¿sabes algo?

prefiero arrepentirme

de intentarlo que quedarme

con los brazos cruzados.

victoria: eso sí.

estefanía: voy a intentarlo

poco a poco con sutileza.

ay, no quiero que sebastián

se entere todavía.

victoria: no, hombre.

ya sabes que yo...

nunca te echaría de cabeza,

ni te apures.

yo no voy a decir ni pío

a mi hermano, ni a nadie.

estefanía: gracias,

juana victoria.

gracias.

[murmullo en el interior]

inés: al éxito y más allá.

[risas]

juan: claro que sí.

somos lo máximo.

sebastián: ¡somos lo máximo!

leonora: ay, no, qué lío.

esto ya parece manifestación.

[murmullo]

¿podrías dejar

ese ruido tan molesto, niña?

bárbara: de que puedo puedo,

nomás que no se me da la gana,

doña.

leonora: que dejes de pegarle

a esa cochinada.

bárbara: está bueno.

dejo la cochinada,

pero me la agarro a usted

de costal,

total, son igual de pesadas.

[ríe]

leonora: dile a tu engendro

que suspenda

ese irritante golpe.

margarita: hija, por favor.

leonora: ultimadamente,

¿quién te dejó entrar a mi casa,

margarita?

es el colmo tener que soportar

aquí al amante de mi marido.

margarita: leonora,

¿cuándo vas a enterar

que yo no soy la amante--?

leonora: dile a tu hija

que le pare.

o a las dos las mando

de patitas a la calle.

¿te queda claro?

margarita: hija, por favor,

hombre.

no queremos más bronca

con la bruja, o ¿sí?

bárbara: ando encabritada,

madre.

margarita: ¿porque no vas

a estar en el grupo de mauricio?

bárbara: no me gusta perder.

margarita: bueno,

pero como dicen, mi hija,

el que ríe al último

ríe mejor.

o perdiste una batalla,

pero no la guerra.

o mientras hay vida

hay esperanza.

bárbara: ya estuvo bueno.

te pones más enfadosa

que doña leonora.

pues ¿qué te traes?

margarita: a ver, a ver,

¿no será mejor

si canalizas toda esa energía

en conquistar a mauricio?

bárbara: pues ahí tienes razón.

margarita: y ¿cómo vas a hacer?

bárbara: primero quiero checar

si la exmonjita de veras

está enamorada de él.

a lo mejor nomás

es un deslumbre,

una encandilada,

un capricho pues.

[música]

[música]

teresa: ¿pues no que estefanía

le ha dicho

que no quiere volver a verlo?

y ¿ahora quiere reconquistarlo?

[gime] no.

esa niña que se decida.

¿por qué lloras, mi hija?

ay, no llores.

obviamente ella va a fracasar

porque--pues porque sebastián

está enamorado de ti.

victoria: no, pero pues la cosa

no va por ahí.

o sea, sí siento bien gacho

que quiera andar tras él,

pues ni que yo fuera de palo,

pero pues no.

más bien sí estoy

muy angustiada por estefi.

teresa: ah, caray.

victoria: peor es que yo

con mi bocota lo provoqué todo.

teresa: no, no, no, a ver.

barájamela más despacito,

mi amor, porque no estoy

entendiendo nada.

victoria: pues es que es

una de esas ironías

que le llaman.

yo le eché la mano a estefanía

para salir del agujero, ¿ves?

teresa: sí, la ayudaste mucho.

victoria: y ahora que la vi

más contenta, pues que voy

y salgo con mi tarugada.

"debes de tener

un propósito claro, una meta,

algo por qué luchar".

y toma la barbón,

que me la aplica con que su meta

va a ser sebastián.

teresa: ay, hijita,

pero no te sientas mal.

tú la ayudaste

con buenas intenciones.

victoria: sí, ya sé, ya sé,

pero para colmo ni siquiera

lo puedo prevenir a él.

estefanía me hizo prometerle

que calladita me veo más bonita.

teresa: no.

a ver, mi amor, en concreto,

¿qué es lo que te preocupa?

victoria: pues todo, madrina.

por un lado, sebastián.

por otro, estefanía.

que sí la quiero un chorro

y siento...

[chista]

siento retefeo

que sufra por él.

ay, es un relajo.

teresa: ven acá.

la verdad es que sí, mi hija.

darío: huele riquísimo,

princesa.

estefanía: es tu favorito.

salmón en pasta de hojaldre.

a ver si te gusta.

creo que ya quedó en su punto.

darío: me da tanto gusto

verte así.

estefanía: ¿cómo?

darío: así, sonriente,

contenta, activa.

¿cómo le hiciste?

estefanía: además

de la medicina,

lo que más me ayudó,

pues, fue estar cerca

de juana victoria.

darío: ah, caray.

pues entonces hay que ponerle

un monumento.

estefanía: estoy de acuerdo.

de hecho, ella me ayudó

a tomar una decisión

muy importante.

darío: ah, ¿sí?

estefanía: voy a reconquistar

a sebastián.

darío: vaya.

sebastián: ¿por qué se te mueve

la ceja, bonita?

victoria: pues porque extrañaba

un chorro tus megabesos.

sebastián: sí, ¿verdad?

victoria: lo malo es que--

ay, no, no, nada, olvídalo.

mejor hay que disfrutar

nuestro momento ahorita

que podemos, ¿no?

¿a ti cómo te fue?

sebastián: averigüé

algo importante sobre mi mamá.

victoria: ¿de veras?

sebastián: mi tío xavier

me dijo que antes de casarse

y mientras se embarazó

tenía una amiga muy cercana,

que se llamaba ingrid montalvo.

victoria: y ¿luego?

soledad: la busqué

en las redes sociales

y tiene una joyería

aquí en mazatlán.

victoria: ah...

sebastián: ella podría saber

algo con relación

a mi padre biológico.

victoria: ah, claro.

pues a todo dar.

y ¿qué, vas a ir a verla?

sebastián: no creo

que sea prudente.

podría contarle a mi mamá

que ando investigando

sobre el tema.

victoria: pues si quieres,

me puedo lanzar yo.

sebastián: daría lo mismo.

aquí las juanas son famosísimas.

victoria: ay, sí, ¿verdad?

somos las "very famous" juanas.

bueno, pero entonces

¿quién puede ir a ver

a la tal ingrid esa?

octavio: qué banquetazo, compas.

hasta siento raras las tripas.

ya se habían acostumbrado

a trabajar sin combustible.

todoelmundo: sí, en efecto,

mi querido amigo.

gracias al mauricio,

aquí presente,

comimos abundantemente.

mauricio: [bosteza]

¿no tienen sueño ustedes?

raymundo: no.

octavio: sí, a mí ya me dio

el mal del coche.

como quien dice pues, marrano.

a ver, compas, pues desalojando

porque quién sabe, hay trabajo.

vamos.

raymundo: oye, pues no hemos

terminado de estar--

octavio: vente, parientón.

a ver si ya creció el pasto,

vente.

raymundo: ¿el pasto?

todoelmundo: mira, mi amigo.

te voy a platicar una historia,

porque la vida es justa, eh.

octavio: lo deliraste,

compadre.

todoelmundo: en serio, mira.

mauricio: ya se fueron.

te tomaste muy en serio

que íbamos a practicar,

¿verdad?

inés: la práctica

hace al maestro,

y no podemos desperdiciar

ni un minuto.

teresa: [gime]

los chilaquiles van a salir

con poquito queso

y una probadita de crema.

no, sino la sor oferta

me pasa por las armas.

ya me anda contando

hasta los puntitos azules

del jabón de trastes.

¿lo pueden creer?

no.

sebastián: [silba]

victoria: [titubea]

madrina, pues queremos pedirte

un favorzote.

teresa: no.

no voy a alcahuetearlos de nuevo

para sus escapadas de pasión.

no, no.

sebastián: no, no, tere,

se trata de algo urgente.

teresa: ah, ¿sí?

sebastián: sí.

teresa: pues controlen

sus hormonas

con pañitos de agua fría.

así ahorramos un poquito de gas.

victoria: madrina.

ya, por favor.

pon en paz

a tu cochambrosa imaginación.

a ver, te necesitamos

para que nuestra relación,

la mía con sebastián,

ya pueda ser vista por todos,

que ya no sea secreta.

teresa: pues siendo así,

sí le entro, ven.

desembuchen.

¿qué hay que hacer?

victoria: bueno...

[música]

[música]

hombre: en un momento

me mandan los datos

que necesitas, darío.

darío: te lo agradezco infinito.

hombre: hoy por ti,

mañana por mí, ¿no?

darío: la verdad,

estoy preocupado por la forma

en cómo mauricio maneja su--

hombre: ah, lo siento.

[tono de mensaje]

ya tengo los datos.

él tenía aproximadamente

cien mil pesos

en un fondo de inversión,

pero lo retiro hace unos días.

darío: entiendo.

hombre: cobró un cheque

de xavier oropeza

por la misma cantidad.

darío: ¿de dónde sacaría xavier

ese dinero?

hombre: te lo averiguo.

leonora: [gime]

parezco pobre

desayunando chilaquiles

con una partícula de crema

y una sugerencia de queso.

¿tienes hambre?

te traigo unos--

espérate, espérate.

¿qué te pasa?

devuelve mi celular.

escúpelo.

escúpelo.

muy mal, petunia.

ya no te vuelvo a hablar.

[celular]

[cacareo]

no, pues sin celular, cómo, ¿no?

he quedado incomunicada

del mundo por tu culpa.

[celular]

ve.

vamos.

vete, ya no te quiero.

ya no te quiero,

estás castigada,

te tragaste mi celular, petunia.

no te traigo más sánguches

en una semana

para que se te quite,

ni chilaquiles,

ni siquiera con queso.

juan: a ver, ¿ya estamos todos

ahora sí?

victoria: no, no,

porque todavía faltan,

pues estefanía y mundito.

todoelmundo: mi vástago

descendiente, heredero,

está en la escuela.

[llaman a la puerta]

victoria: ah, muy bien.

mauricio: perdón, esa debe ser

mi hermana.

estefi.

xavier: hola, bienvenida.

estefanía: hola.

mauricio: ¿a poco no se ve

guapísima mi hermana?

sebastián: sí, estefi,

estás muy bonita.

juan: bueno, a trabajar.

a ver, ¿quién está en mi equipo?

vénganse para acá.

xavier: a ver, mi equipo

de este lado.

véngase mi equipo.

vente, vente, vente.

véngase.

sebastián: vamos.

¿ya?

juan: ahora sí me tocaron a mí

los puros guapos, mira nomás.

todos: [se burlan]

xavier: se te notan las ganas.

margarita: ay, ¿de qué o qué?

bárbara: madre,

no te azorrilles.

se refería a mí.

sebastián: bueno, pues este

es el equipo de los campeones.

juan: ya saben de qué se trata

y todo, ¿verdad?

victoria: pues nosotros,

los reclutadores,

vamos a mandarles clientes

a ustedes, los vendedores,

pues para que los convenzan

y vendamos tiempos compartidos.

sebastián: bueno, recuerden,

a esa gente no se le puede decir

que le vamos a vender nada,

absolutamente nada.

bárbara: achis, ¿entonces?

xavier: ustedes solamente

van a decirle a los turistas

que los invitan a un desayuno,

una comida, una cena,

pero gratis.

juan: ¿alguna pregunta?

bárbara: todo muy bueno,

pero ¿qué onda con el premio?

sebastián: ¿qué premio?

juan: ¿cuál premio?

bárbara: pues nuestro equipo

va a ganar por knock-out.

todos: [se burlan]

octavio: pues ya se hizo

la machaca porque nosotros

vamos a vender bien machín.

raymundo: espérate, octavio,

¿de qué estás hablando?

si nosotros somos

el equipo más picudo, o ¿no?

juan: claro.

todos: [vitorean]

darío: xavier oropeza

hipotecó su casa.

secuaz: entonces la familia

de juan tiene dinero.

darío: no.

eso no les va a alcanzar

ni para los chicles.

secuaz: oiga, don darío,

y usted sigue con su plan

de darle dinero a sebastián

para que se case con su hija,

¿no?

darío: surgió algo nuevo.

estefanía

decidió reconquistarlo.

secuaz: ah, bueno,

entonces usted no va a tener

que desembolsar ningún centavo

y todos contentos.

darío: no, no es tan sencillo.

el imbécil de sebastián

puede darse el lujo

de volver a despreciar

a mi princesa.

secuaz: uy, si es así,

ella se va a deprimir más

todavía.

juan: vénganse, corazón.

pásenle, pásenle.

ándale, van, van.

leonora: ya era hora

de que llegara, señor oropeza.

juan: es que salimos porque--

leonora: no me interesa.

seguro un asunto

de las ilegítimas paracaidistas.

juan: estamos tratando--

leonora: la chiva loca,

maleducada, esa que tienen

en el patio de servicio,

se tragó mi celular.

juanas: [ríen]

juan: ¿cómo que se tragó

tu celular?

leonora: pues comiéndoselo.

bárbara: achis, y ¿por qué dejó

que esa loca maleducada

anduviera tan cerca de usted?

digo,

como para almorzarse su celular.

[ríe]

leonora: en ocasiones

me descuido y los animales

se me acercan confianzudos,

incluso se instalan a vivir

en mi casa.

necesito un celular nuevo.

juan: gordita.

leonora: debe ser uno

de esos inteligentes

de última generación,

que tienen pantalla

adelante y atrás.

inés: imposible.

son carísimos.

leonora: y ¿esta por qué

se mete en todo?

lo que dijo no tiene sentido.

bárbara: es lo que yo pienso,

pero la raza es sorda.

leonora: eso tampoco lo entiendo

y, por favor, mamacita,

tres metritos hacia atrás, ¿sí?

juan: a ver.

a ver, yo haré lo posible

por comprarte tu teléfono, ¿sí?

leonora: pues más le vale,

señor oropeza,

porque lo necesito

a la voz de ya.

me siento encuerada

sin celular.

juan: [resopla]

ay, dios mío.

leonora: gracias.

darío: ¿cuándo regresamos

a san diego?

leonora: me encantaría.

sobre todo porque mi casa

es un campamento

de paracaidistas

y es gente de la peor calaña.

sin educación ni respeto.

y ejemplos me sobran.

darío: sí, ya estaba enterado

de eso, len.

leonora: el colmo fue

que mi celular se lo comió...

darío: ¿quién?

leonora: una de las juana.

darío: [ríe]

¿quién?

leonora: te digo,

ejemplos me sobran.

sebastián: papá, papá,

juana inés tiene razón.

hay prioridades.

antes que un celular

de última generación

deberíamos de hablar--

juan: a ver, ¿qué quieres

que le diga a tu mamá?

yo necesi--

leonora: [ríe] qué buen día.

darío: buenas tardes.

sebastián: buenas tardes.

leonora: mira lo que me regaló

darío, señor oropeza.

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