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Música se ve que eres brava, chula. ¿qué quieres con renato?
Ríe con razón te escogieron. Nada más que se me hace que no eres la única chamaca.
Las otras solo sueñan. Ríe chula y brava, cómo me gustan.
Fíjate que ese renato siempre tuvo mejor suerte con las viejas. A ver, vámonos.
¿qué quieres con renato? Nada, chula.
Ya me quedó todo bastante claro. Si estás buscando bronca con renato, te lo advierto.
Con mucho cuidado. Ríe vemos, chula.
Vemos. Fíjate que renatito tiene unos asuntitos pendientes.
Chula. Ay, pero apúrale.
Ay, no, no, no, qué poca, ¿eh? No puedo creer que renato, después de estar conmigo, se fue a meter con dalila.
Ay, voy a hacer un café bien cargado. No, no, no.
A ver, mejor... Respóndeme algo.
¿tú crees que renato me miente cuando me dice todo lo que siente por mí? Ay, no sé, bárbara, pero hoy te vas a quedar a dormir aquí, ¿eh?
Bueno, solo así nos tomamos unos tequilitas. Sí, sí, sí, sí, pero en pijamita.
Vamos. Hijo.
Hijo, despierta. Luis ernesto.
Luis ernesto. Mira nada más que facha.
Hueles alcohol. Luis ernesto, despierta.
Despierta, hijo. Ah, ah, ah, ah.
Ay, ma, ¿qué te pasa? ¿qué te pasa a ti?
Vas de mal en peor. Si no reaccionas, las cosas se te van a poner peor con tu papá.
Ah, ¿crees que se pueden poner peor? Ayer no pusiste un pie en tu oficina, y no voy a seguir siendo tu tapadera.
Así que te bañas y te vas a desayunar. Juana.
¿sí, señor? ¿luis ernesto ya se levantó?
No, señor. Buenos días, hermano.
Hermana. ¿se puede saber por qué luis ernesto no está listo?
Está fatal. Parece ser un resfriado.
Pero ya me aseguró hacer su mayor esfuerzo para ir a la oficina. Pues más le vale ponerse las pilas, porque si no le voy a dar un bofetón, no me va a temblar la mano para tu hijo.
No, no solo es mi hijo, es nuestro hijo. María.
¿y ahora? Anoche fue a verme a la cantina y tomó de más.
Después del pleito que se echó con paloma, no me extraña. Pero no debería ir a la cantina.
Ya me contó emiliano que tu jefa la agredió. Está tratando de salvar la hacienda, ma.
Pues todo se le pone en contra. Yo creo que se debería regresar a la capital.
Pero no creo que lo haga. ¿qué hubo?
Ay, chelo. Ay, qué bueno que te quedaste a dormir.
Hice unos chilaquiles, ¿eh? Que te van a caer muy bien.
Bueno, me voy a la hacienda. Están en la estufa.
Gracias. ¿por qué no me despertaste?
Uy, ya es bien tarde. Ay, esos chilaquilitos me van a caer perfecto.
Yo también digo lo mismo. Inge, ya pusimos un buen de abono en la zona.
Muy bien, ahorita los alcanzo. Renato, ¿no ha llegado barbarita?
No, no la he visto. Bueno, pues yo me voy acá con el ramiro.
Ahorita nos vemos. Paloma hola, deja tu mensaje.
Paloma, me urge que me llames. Por favor, márcame.
Traigo los mejores tamales de todo san luis. Ya era hora.
¿y a poco le llegarán a los de doña gemita de ahí de las torres? No, mejor que las guajolotas del guajolocombón, no.
¿qué crees? Que ya por fin conocí a la dalila fuentes.
Es que me di una vuelta en la cantina. Oye, esa chamaca está como me la recetó el doctor, brayan.
Pues vas a tener que hacer fila, porque una cosa es que te guste y otra muy diferente que te vaya a hacer caso. Con decirte que está embobada con renato, ¿cómo ves?
Pues sí, ¿cómo no? Si con esa carita que tiene y el tamañote que agarró.
Te voy a decir una cosa, ese morrito era mi mejor arma. Lo ponía enfrente, mira, nos abría el paso para saltar, para robar, para extorsionar, para lo que fuera.
Tenía talento el desgraciado. Pues no ha cambiado nada.
Fíjate la última que hizo. Enamoró a las dos mujeres cruz para quedarse con la hacienda.
¿cómo ves? No.
Pues fíjate qué casualidad que ya también conocí a la tal bárbara cruz. Pues ella es la dueña de una de las haciendas más importantes de toda la región.
¿cómo ves? No me digas.
Paloma. Paloma, ¿no te has despertado?
Ya es bien tarde. Mira.
Paloma. Paloma.
¿qué hiciste, paloma? Paloma, no, por amor de dios.
Abre los ojos, paloma. ¡manuela!
¡manuela! No, no, no, no, no, no, dios mío, ¿qué has hecho?
¿por qué me ves así? Bárbara, tú sabes que yo te apoyo en todo lo que decidas.
Y créeme que lo que te voy a decir no tiene nada que ver con tu mamá ni con renato. Solo quiero que seas sincera conmigo.
Ajá. ¿no eras más feliz cuando vivías en la ciudad?
Era otra persona, maría. Esa es la respuesta más honesta que puedo darte.
Todo era diferente. Yo también.
Mis gustos, cómo me vestía. Lo que pensaba.
Ay, hasta la idea que tenía de mis papás. Yo pensaba que eran la pareja perfecta.
Mi roble, mi héroe, mi papá. Cuando regresé aquí, vi que estaba enfermo.
Y mi mamá, la persona que yo pensé que daría la vida entera por él, nos traicionó. Sé que has pasado por mucho.
Y cuando conocí a renato, hasta cambié la forma de ver el amor. Con rodrigo todo era diferente.
Nos la pasábamos muy bien en la ciudad. Amigos, fiesta.
Le tengo mucho cariño y afinidad. Pero...
Pero con renato... Cambió la idea de verme a mí misma.
Me sentí otra mujer. Y me redescubrí entre sus brazos, en estas tierras.
Entonces, ¿regresar a la ciudad no cambiaría nada? ¿cómo le hago para deshacerme de esta nueva mujer que ahora vive en mí?
¿sabes, inge? Ya me di cuenta que lo único que hace torcer la voluntad de una mujer necia y con miedo es la risa.
No es fácil hacer reír a una mujer que se empeña en no aceptar lo que siente. Suena el teléfono ahí está.
Mira, chelito. ¿qué pasó, chelito?
¿cómo que la señora se desmayó? Sí, vamos para allá.
¿qué? Paloma, está inconsciente.
Vámonos. Vamos.
Ramiro, ahí te encargo a los muchachos y el changarro. No te voy a negar que sí me dolió saber que renato estuvo otra vez con dalila.
Pero eso me ayuda a poner una distancia entre él y yo. De verdad, te lo estoy diciendo en serio.
Si para él es tan fácil reemplazarme, es mejor que yo me olvide de todo. Renato solo es un mal necesario.
Él es el único que me puede ayudar a rescatar la hacienda. Te ayuda, pero también te perjudica.
Pues con la campaña de desprestigio que armaron en su contra. Pues si hasta tú misma me dijiste que no te dan el préstamo del banco.
Sí, pero sin su sabiduría y conocimiento y liderazgo, yo no hubiera podido hacer todo lo que él ha hecho. María, ya me tengo que ir.
Se me está haciendo tarde. Pero tu troca está en el pueblo.
No te voy a dejar manejar así. Te voy a llevar.
Gracias. ¿cómo está?
¿ya despertó? Está en su cuarto con chelo.
Tranquila, manuela. Paloma, paloma.
Hay que llevarla a urgencias. Traigan el frasco y las pastillas para saber qué tomó.
Lo tengo, sí. ¿y bárbara?
Ahora le llamo. Manuela, tranquilízate, manuela.
Tranquila, señora. Pues estaría interesante hacerlo.
Oye, tenemos que revisar el contrato de fernández, ¿eh? Bueno, nada más hablar con el licenciado, ¿no?
Tiene correspondencia. ¿me preparas un café?
Ayer te iba a mandar unas fotos muy sexys que me tomé. Me ibas, ¿y por qué no me las mandaste?
Ay, ¿qué pasa si se entera doña georgina? No, hombre, te tengo registrada de otra manera.
Eres una proveedora italiana. Pues qué lástima, porque eran sin ropa.
¿y esa carita? Ah, me iban a regalar unas costales.
Oye, ¿tú crees que paloma te ayude a meter al trenza en los terrenos de la hacienda cruz? Pues si no acepta, la culpamos de lo que pasó en la hacienda.
Acuérdate que una mujer celosa siempre hace todo, aunque sea contra su hija. Contesta, renato, contesta.
Vaya nochecita, ¿eh, jefa? Primero lo de renato y luego lo de bárbara cruz.
Ese idiota ya me tiene harta. Nada más me anda recalcando lo de ella y renato.
Es que pierdes el control muy rápido, jefa. Un día le voy a meter setenta puñaladas.
Ay, jefa, ¿cómo crees? Cuidado con eso, ¿eh?
Cada vez que la veo tengo que aguantarme para no echármele encima. Y luego lo del vato ese todo raro.
Que para mí no es de aquí, ¿eh? Eso es seguro.
¿tú sabes quién es? Ese vato es de cuidado y anda amenazando a renato.
Y no me gusta nada. ¿a dónde vas?
A buscar a renato. Vamos por...
Una bebidita, alguna limonada. Ay, sí, me encanta la idea.
¿para alivianarte un tanto? No, pero gracias por traerme.
No, hombre, de nada. Para eso estamos.
Ay, qué calor. Suena el teléfono es mi mamá.
¿ma? ¿bárbara sigue contigo?
Sí, ¿por? Vénganse de volada la clínica.
¿qué pasó? Paloma sufrió un accidente.
Luego les explico. Vamos.
Tengo que hablar de emiliano. Oye, inge, ¿entonces la señora sí quiso acabar con su vida?
Sí. Es mi culpa.
Yo provoqué que sucediera eso. No, hombre.
Yo asumo cualquier responsabilidad. Mamá, no pienso ir hoy a la oficina, lo siento.
¿estás así porque la cabaretera te mandó al diablo? Mejor para ti.
Esa mujer no está a tu altura. Ya párale, por favor.
5 no pienso hablar de mis situaciones sentimentales contigo. Hijo, desde que tu papá se distanció del insoportable de renato, está más nervioso que nunca y lo sabes.
Ay, por favor, tú siempre sabes que ha sido así. Cuando tengas la responsabilidad de la cañera en tus hombros, lo entenderás.
¿qué pasó, rosa? Dime.
Rosa tienes que venir cuanto antes. Pegaso está muy mal.
Está sudando y se ve fatal. Luis, por favor, no sé qué hacer.
¿tú la trajiste? Me avisó chelo.
Fui con lopecito a la casa. Parece que tomó varios somníferos.
¿lo hizo adrede? No lo puedo creer.
¿hasta dónde va a llegar esa mujer? No seas tan dura.
Venimos de con el doctor y dice que todo va a estar bien. La van a pasar a una habitación, más que nada para que vea al psiquiatra.
¿y cuándo la llevan para la casa? Tal vez hoy mismo, o quizá mañana.
A ver, a mí lo que me gustaría saber es por qué está aquí. ¿qué hizo?
Yo mejor me regreso a la hacienda. Hijo, me avisas cualquier cosa.
Y no te preocupes, yo le aviso a tu papá lo que pasó con el caballo de rosa. Ojalá no se haya enfermado pegaso, ma.
Me moriría si le pasa lo que le pasa a cieber. Me van a odiar por lo que voy a decir.
Entonces, no lo digas. Paloma es una cínica, una hipócrita, una manipuladora.
Ahora quiere que sintamos lástima por ella. No hables así.
Es tu mamá, hija. ¿de dónde sacas tanto odio, hija?
¿no se están dando cuenta que ahora quiere ser la víctima de esta historia? Ya, m'hija, por favor.
Bárbara, mira, por el bien de las dos, van a tener que hacer las paces, ¿eh? ¿ustedes creen que esto es mi culpa?
No. Saben que mejor me voy.
Bárbara. Barbarita.
No, ya, déjenla. No se preocupen, yo me quedo.
Hola, poncho. Me dijo lopecito que conseguiste tres amigos expolicías para que cuiden la hacienda conmigo.
Lo prometido es deuda. Estaba muy al pendiente.
No queremos más sorpresas desagradables. ¿alguna novedad?
Todo en calma, inge, pero vino mi mujer a buscarlo. ¿quién?
Dalila puentes, la dueña de la cantina. ¿qué quería?
Me pidió que la dejara pasar y la dejé pasar. Muy bien.
Una baja en la guardia. Enterado.
Chiquilín, abre. ¿qué pasó ahora, dalila?
Renato, me quedé preocupada porque anoche vino a la cantina un tipo y me preguntó por ti. ¿te dijo quién era?
No, pero le vi en el brazo el mismo tatuaje que tú tienes en la espalda. Entonces es él.
No me equivoqué. Ese trenza, nos estamos muriendo del aburrimiento.
¿qué te parece si vamos al pueblo y traemos algo de billete? Estense sosiegos.
Si nos ponemos a robar ahorita, vamos a llamar la atención. Y si llamamos la atención, echamos a perder el plan.
Nel, ese ruco que te ayudó a salir de la cárcel no es nuestro jefe. No sé ustedes, carnales, pero a mí no me representa, ¿eh?
¿a ti quién te dijo que hablaras? Este es terreno de renato.
Hay que pensar bien dónde lo vamos a agarrar para luego cobrarnos. Pues yo nomás decía...
¡pues no digas! Anoche de verdad la cantina fue un infierno.
Sentía que se me venía abajo. ¿y qué tiene que ver eso con el hombre que me dices?
Todo, renato, todo. De verdad, yo no sé en qué estás metido, pero te estás convirtiendo en el centro de todas mis pesadillas y me estás volviendo loca.
No te entiendo. Anoche bárbara estuvo en la cantina.
Me dijo que ustedes dos estuvieron juntos toda la noche. Como si disfrutara verme sufrir.
Y, para colmo, ese tipo que no me dejaba de mirar como si quisiera montarme. ¿te dijo su nombre?
No. Me dijo que era un amigo tuyo del pasado.
Pero que tiene una deuda pendiente contigo. ¿quién es, renato?
Es el mismo que me obligó a meterme a la fuerza a su pandilla. ¿te hizo esas cicatrices en la espalda?
Sí. ¿y qué hace aquí?
Viene a cobrárselas. Si te vas a despedir no me digas nada que es mejor así da la media vuelta que yo haré de cuenta que nunca llegamos aquí si vas a decir adiós, no lo hagas, amor que no soy tan fuerte no tengo esa suerte por eso te pido un favor miénteme un poco miénteme un poco di que no es cierto di que lo siento quítame en vida la misma vida y déjame muerto quítame en vida la misma vida y déjame muerto que yo ya estoy muerto por dentro rosa.
Luis. Qué bueno que llegas.
¿qué pasó? ¿se puso peor?
Sí. Vamos.
Ya con eso solo nos faltaría el balance final. ¿y luis ernesto no vino contigo?
No, se fue a la hacienda del gobernador. A ver a rosa.
Rosa le marcó porque necesitaba ayuda con su caballo y nuestro hijo fue de inmediato. Ay, qué padre, espero que vea a rosa y no al animal.
Bueno, ya deja de ver todo mal en nuestro hijo. Está obedeciendo.
Además, les traigo una noticia inesperada. A ver, cuéntanos.
Me habló doris, mi amiga la doctora, y me dijo que esta mañana internaron de emergencia a paloma cruz. Ve cómo está.
No sé qué le pasa. Empezó a temblar y aparte estaba sudando mucho.
No sé qué tiene, luis. Tranquila, rosa, tranquila, parece que no es nada grave.
Ya le hablé al veterinario. Ahorita nada más hay que darle ánimos, ¿ok?
¿qué pasa, campeón? ¿qué pasa?
¿estás así porque no he podido venir a verte? Claro que está así porque no habías podido venir a verme.
¿verdad, pegaso? Te extrañamos mucho.
Tranquilo, tranquilo. Ay, tengo tantas cosas que contarte.
Me lo he pasado muy mal. Bueno, siempre puedes venir a desahogarte conmigo y con pegaso.
Nosotros siempre vamos a estar para escucharte. Gracias, rosa, pero ahorita la prioridad es que se componga, ¿ok?
¿qué pasa, campeón? Me duele mucho verte así.
Ánimo. Me muero si te pasa algo.
Ay, es que no sé qué... No, no, rosa, no, no llores, no llores, rosa, está bien.
Es que me asusté mucho. Te prometo que se va a componer, ¿sí?
Oye, campeón, mira, mira cómo pones a rosita. No la hagas sufrir, componte rápido.
Oye, compadre, ¿no será que estás enamorado? ¿por eso estás así?
Órale, esparcir bien la tierra nueva entre las cañas ahí. Gracias, juan.
¡ramiro! ¿cómo va todo?
Muy bien, bárbara. ¿cómo sigue su mamá?
Supe que el ingeniero y lopecito la llevaron a la clínica. Va a estar bien.
Oye, una pregunta, ¿dónde está renato? ¿salió antes que yo?
Pues el vigilante me reportó que recibió visita en su casa. Dalila, la doña de la cantina.
Si piensas solo con el corazón, lo vas a arruinar todo. Yo puedo ayudarte.
Gracias. ¿y cuándo vamos a poder verla?
Pronto. Me avisaron que la acaban de pasar a piso.
¿y qué te dijo el doctor? ¿va a estar bien?
Sí, sí. Le hicieron un lavado de estómago, pero...
Pues quieren que se quede para que la revise un psiquiatra del hospital. Ay, por dios.
No puedo entender cómo paloma pudo hacer esto. Emiliano, no es tiempo de recriminarla, sino de apoyarla.
Tienes razón. ¿y bárbara?
En cuanto supo que su madre había pasado el peligro y... Que la iban a pasar a una habitación prefirió irse.
Contener a su madre, de verdad... Creo que es un buen momento justo para limar las perezas.
Bárbara dice que paloma lo hizo para llamar la atención y para hacerse la víctima. Por dios.
No sabes cómo me duele que bárbara haya endurecido tanto su corazón para su madre. ¿a quién le conviene que te derrotes?
¿a tu hija? No.
Ahorita lo que tienes que hacer es odiarla. Sed de venganza.
Eso es lo que te conviene. ¿o quieres verlos felices mientras te hundes?
No creo, ¿verdad? No, pues entonces yo te puedo ayudar.
Yo te puedo ayudar... A que tengas a renato para siempre, para toda tu vida.
Pero necesito que me ayudes. Que bárbara se haya ido del hospital sin ver a su madre me angustia tanto.
Emiliano, ¿de verdad uno puede dejar de amar a su madre? No.
Pobre también ella, está sufriendo seguro. Simplemente lo expresa de otra manera.
Lo que sí me impresiona es el mal estado de paloma. Ay, lopecito, no seas ave de mal agüero y me vengas a decir que paloma recayó.
Vengo de la habitación que le asignaron a la señora paloma y vi al gustavo rodríguez entrar ahí. ¿qué hacemos?
Sinceramente, paloma... De verdad, y por ese amor que tú sientes por renato.
¿tú crees que puedas perdonarlo si te enteras de un pasado tan terrible que ha tenido? Ay, pues...
Ya lo hemos hablado nosotros. Él viene de abajo igual que yo.
Cuando vives en la pobreza extrema, eres capaz de hacer lo que sea para sobrevivir. Como yo, me tuve que casar con un hombre del que no estuve enamorada.
Estoy segura que renato también hizo cosas de las que no se siente nada orgulloso. Pero yo estoy enamorada del hombre que es hoy.
Y eso es lo que importa. Oye...
¿y tu hija también lo podría perdonar si se entera de ese pasado tan terrible que tiene? Pues llévense toda esa tierra para cubrir la última franja dañada.
Gracias. ¿estás seguro que ya desaparecieron todos los químicos?
Pues hemos estado drenando la tierra con agua. Yo creo que ya desapareció todo lo que echaron.
Bien. No les vamos a dar el gusto.
Vamos a levantar estas tierras, don lucero. Ya nada más falta que el ingeniero decida si metemos caña nueva o sembramos otra cosa para que la tierra se recupere.
Me dijiste que estaba con dalila, ¿no? Sí.
Seguramente, le está pidiendo unos buenos consejos sobre la cosecha. No, no creo, señorita.
Yo creo que ya viene para acá. Mira, no te preocupes.
Yo voy a ir a buscarlo. A su mecha.
Ya la regué por bocón. ¿estás seguro que ese infeliz viene a cobrártelas?
Sí, estoy seguro. ¿y qué vas a hacer?
No lo sé, tengo que averiguar qué quiere. Bueno, déjamelo a mí.
Yo lo investigo, ¿sí? No te preocupes.
No, no, no, dalila, no, no quiero que corras peligro. ¿peligro, renato?
Ese es mi segundo nombre. Y por ti vale la pena arriesgarme.
¿qué tú no me salvaste hace unos años de que abusaran de mí? Solo hice lo correcto.
Te lo debo. Eso y la felicidad de mis placeres.
Yo también te debo mucho. Bueno, además, ya estoy acostumbrada a lidiar con una bola de borrachos todas las noches en la cantina.
Sí, pero esto no es lo mismo. Este es un asesino y es el peor de todos.
No le tengo miedo. No te pienso dejar en esto solo.
Ten cuidado. Hay con cuidado de eso.
Gracias. ¿ya estás más cómoda?
Paloma, de verdad, no todo está perdido, ¿eh? Yo sé cómo hacer que te quedes con renato toda la vida.
Te voy a platicar algo. Renato cuando estaba chiquillo iban a secuestrar a mi hijo y él los armó.
Yo, en agradecimiento, me lo llevé a vivir con nosotros a la hacienda para darle educación. Lo saqué del fango de donde estaba.
Suena heroico, ¿verdad? Pues no lo es.
Porque renato pertenecía a esa banda de secuestradores y de ladrones. De verdad, ese chavo que nosotros vemos, que se ve todo gallardo, que es ingeniero agrónomo.
Yo le di todo eso, yo le di esa carrera. Le di casa, le di ropa, le di una familia.
Yo pensé que iba a ser un hombre de bien, iba a crear un buen ser humano. ¿y lo es?
No, no lo es. Se tiene que tener muy mala entraña como para estar enamorando a la madre y a la hija al mismo tiempo, ¿sí o no?
¿sí o no? Pues no, no lo es.
Yo le prometí a tu marido que las iba a proteger, a mi amigo porfirio. Pero él insiste en que yo soy culpable, que yo les quiero hacer daño a ustedes y no sé qué tantas cosas.
¿en serio? Te voy a hacer una pregunta, paloma, y quiero que me la contestes de verdad.
Con todo lo que yo te he dicho ahorita de renato, ¿serías capaz de seguirlo amando? Claro que sí.
Paloma, definitivamente eres una gran mujer. Eso solamente lo hace una gran y hermosa mujer.
Me conmueve. Dalila.
Los odio tanto a los dos. Deberían sacarlos a patadas de mis tierras.
¿de verdad, paloma? ¿tú justificas que renato haya sido un delincuente que perteneciera a una banda de secuestradores y ladrones, por dios?
Cuando no has tenido nada ni a nadie, eres capaz de hacer lo que sea para sobrevivir. Yo lo sé porque yo lo hice.
Ay, ¿tú crees que tu hija también lo justificaría? Bárbara es mucho más idealista que yo.
A ella nunca le faltó nada. Y le falta mucho por vivir, no...
No creo que lo perdonaría. Pues mira, yo pienso que si entero a todo el pueblo de lo que renato ha sido, de este pasado tan escabroso que ha tenido, el pueblo terminaría odiándolo, y también tu hija.
Es más, pensando ahorita, tu hija bárbara se decepcionaría, vendería la hacienda y se regresaría a la ciudad. Y tú serías la única que se quede.
Serías la heroína de la vida de renato. Serías lo único que tuviera él para salir adelante.
Imagínate. Eso solamente lo logra una mujer como tú.
Paloma. Gustavo, qué sorpresa.
Padre. Bueno, pues espero que te repongas pronto y te levantes muy rápido de esa cama, ¿eh?
Te dejo con tu familia para que platiques. Gracias.
Mi querida consuelo. Con permiso.
Renato, por favor. Confía en mí, yo sé lo que tengo que hacer.
Hazme caso, no seas cerca. Ya no hables con ese tipo, deja las cosas como están.
Lo que más me hace feliz, además de estar en tus brazos, es poder ayudarte. No vale la pena ninguno de los dos, no vale la pena.
¿lo ves, rosa? Te dije que se iba a poner bien.
Me dijo el veterinario que solamente fue algo que comió. Pues yo creo que...
Se puso mucho mejor desde que te vio. Sí, tuvimos una conexión muy especial desde que nos conocimos.
Pues justamente por eso no puedes dejar de venir a vernos. Recuerda que pegaso es de los dos.
Sí. Campeón, ven.
Te prometo que voy a venir más seguido, ¿ok? Pero por ahorita te dejo descansar, ¿vale?
Ven, cuídamelo mucho, ¿ok? Gracias, jefe.
Gracias. Bueno, pues ya que llegó la familia de la señora aquí en el hospital, pues ya me voy para la hacienda porque hay un titipuchal de cosas que hacer.
Sí, tú vete tranquilo y gracias por acompañarme por los cafés. No, gracias a ti, m'hija, por invitármelo.
Oye, lopecito, en cuanto veas a bárbara, ¿le puedes decir que su mamá pasó a la habitación 305? Eh, sí, yo le digo.
Gracias. Qué bueno que ya estás mejor.
¿qué quería, gustavo? Eh, tuvo una consulta médica aquí en el hospital y se enteró que estaba yo internada, así es que decidió venir a verme.
Finalmente, era muy amigo de porfirio. Eso decía porfirio, que en gloria esté.
Pero ahora quiere comprar la hacienda. Sí.
Y a pesar de lo que diga bárbara de gustavo, su oferta es una muestra de cómo quiere apoyar a la familia. ¿y vino a hablar de la hacienda mientras que sabe que te sientes así, que estás en recuperación?
No, vino a darme ánimos. ¿y cómo se enteró de lo que te pasó?
No sé. Pero gustavo me acaba de dar una nueva razón para vivir.
Además de ofrecerme su apoyo incondicional. Algo que muchas veces no siento ni en mi propia casa.
Chelito, ¿nos darías un ratito para platicar? Ya.
Gracias. ¿ya cubrieron toda la franja?
Nos falta el último tramo, ingeniero. Ah, va muy bien.
¿ya decidió qué vamos a hacer? ¿metemos caña nueva o sembramos otra cosa para que se refuerce la tierra?
Ah, eso lo voy a ver con bárbara. Le voy a dar todas las opciones y con ella le voy a decidir.
¿no la vio? ¿cómo?
¿regresó? Sí, pasó hace rato y salió disparada para su casa.
De usted. En mis tierras.
No lo puedo creer. Ay, esa dalila, te juro que la...
¿cómo está bárbara? Qué carita trae, ¿qué pasó?
Ay, no, ¿su mamá se puso peor? No, manuela, mi mamá está bien, está fuera de peligro.
Qué bueno. Paloma tomó la cantidad exacta de pastillas para no morirse y dar lástima.
¿cómo puede decir eso? Es la verdad.
Pues sí, tienes razón, pero no nos vaya a castigar dios. Ay, m'hija.
Espérate, ven. Vamos a sentarnos aquí.
Es que dejé a emiliano platicando con paloma. Y es mejor no interrumpirlos, ¿eh?
¿y cómo ves a paloma, ma? ¿preguntó por bárbara?
Está bien rara. Después de hacer lo que hizo, está como si nada, muy campante.
¿y sabes quién vino a verla? ¿quién?
Gustavo rodríguez. Me dijo bárbara que paloma está aliada con ese hombre.
¿será cierto, mamá? Entiendo que a veces la vida nos supera.
Que nos enfrenta con cosas que no sabemos manejar y... Pensamos que la única salida, la más fácil es escapar.
No te voy a negar que por un momento me ganó la desesperación. Siempre he vivido de acuerdo a lo que los demás esperan de mí.
Sí, eso no ha sido nada fácil, lo sé. No.
Te juro que hice mi mejor esfuerzo. Y cuando por fin me animé a luchar por lo que realmente quiero, el mundo se me vino encima.
Y anoche sí pensé en rendirme. Cuando la noche es más oscura, es porque está a punto de amanecer.
Y te prometo algo, paloma. Siempre amanece.
Tienes que tener fe. No estás sola.
Muchas veces sí me siento sola. Bueno, pero no lo estás.
Dios está contigo. Y te prometo que chelo y yo estamos a tu lado.
Sí, pero de mi lado. Lo que queremos es lo mejor para ti.
Y admiro profundamente el esfuerzo que hiciste cuando te quedaste sola. Y admiro la valentía con la que asumiste el mundo sin padres.
Y tienes que validar a esa mujer hermosa, valiente, luchona que eres. Y es esa mujer la que no me va a dejar rendirme.
¿viste a paloma, cuñado? Uy, sí, cuñado.
Pensé que era más fuerte, la verdad. Pero, a fin de cuentas, yo hice lo que tenía que hacer.
Sembré la semillita y sé que me va a ayudar en mis planes. ¿no le hablaste del trenza?
No, hombre, ¿cómo crees? Le hablé del pasado a renato.
Le dije que pertenecía a una banda de delincuentes y que iban a secuestrar a mi hijo y que él lo rescató y que así lo conocí. Bueno, ¿y cómo reaccionó paloma?
Pues mira, por la obsesión que tiene por renato, la verdad, es la mejor herramienta que podemos tener. Estoy seguro que cuando salga del hospital me va a llamar.
¿sí? Y esas bolsas, acércalas un poquito más por acá.
Hace falta bono, ¿eh? Señorita bárbara.
Ingeniero. Qué bueno que la veo.
Quería comentarle unas cosas. Yo también quiero que platiquemos de paloma.
Cuando el destino te encuentra eso no es casualidad, el amor se vuelve realidad historia escrita en el tiempo que se vuelve tu verdad sin final nunca nada ya será igual