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Hijas de la Luna Capítulo 41

Univision13 Dic 2019 – 12:00 AM EST

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...

locutor: televisa presenta...

sebastián: ¡juana inés!

¡juana inés!

juana inés: hola.

sebastián: ¿estás bien? ¿sí?

juana inés: hola.

juana victoria: ¿cómo estás?

¿cómo te sientes?

juana bárbara: ¿cómo te

desapareciste así, mi hija?

suerte que te encontramos.

¿dónde rayos estabas?

juan: ¡hija!

juana victoria: nos tenías

bien preocupado.

juan: a ver, hija, hija.

hija, ¿estás bien, hija? ¿sí?

ok, nos callamos.

¿qué pasa?

juana bárbara: achís, la monja

striper.

juan: la marca de la medialuna.

juana bárbara: vaya, hasta

que te dignas a enseñar la pompa

con la medialuna.

no, pues, si a esas vamos.

juana soledad: ay, ¿por qué no?

juana victoria: ay, las cuatro

juntas.

juan: ah, pues, últimamente

no he hecho muchas sentadillas,

pero pues miren, ahí estamos

también.

[risas]

juana inés: ahora entiendo

por qué dijiste que tu cuarta

hija estaba perdida, papá.

juan: sí, hija,

pero no podía explicarte

cómo estaban las cosas

en realidad.

pues, el doctor dijo que podías

confundirte o tener problemas

graves.

juana inés: estuve perdida,

pero ya me encontré.

juan: te quiero.

juana bárbara: menos mal,

monjita, ya nos tenías bien

preocupadas.

pensamos que te ibas a quedar

chisqueada con lo de la mugre

amnesia.

juana inés: perdón por darles

tantos problemas.

juana soledad: tú no tuviste

la culpa, mi hija.

juana victoria: ay, me da

un chorro de gusto que ya seas

de vuelta la misma de antes,

juana inés.

juan: ¿abrazo familiar?

todos: ¡sí!

juan: vénganse.

eso.

hijo, ven,

quiero a todos mis hijos juntos,

ven.

ay, ay, ay, ay.

[ríe]

mundo: ¿cuál novia?

>> la juana esa, mundito,

la que ha cambiado tanto.

ella va a ser la novia

del mau.

mundo: la que ha cambiado tanto.

>> sorprendente, ¿no?

que de repente juana inés

les haya enseñado su lunar

de la medialuna.

sebastián: fue un gran momento.

me tenía muy preocupado

con su amnesia.

>> oye, no se te olvide

pagar la tarjeta de crédito

de tu papá,

vamos a evitar que tu mamá

se ponga histérica otra vez.

sebastián: no,

ni me hables de ella.

>> por lo pronto ya no tienes

problemas con tus créditos,

¿verdad?

sebastián: dime,

¿qué hubiéramos hecho

sin el dinero que nos prestaste?

lo tenías a plazo fijo, ¿verdad?

>> sí, siempre hay que ahorrar

para la época de las vacas

flacas.

juana inés: sebastián,

¿vienes tantito?

mundo: el mau está enamorado

de ti.

juana bárbara: ¿qué?

mundo: que el mau está enamorado

de ti.

juana bárbara: pero a ver,

espérate, huerco,

¿y tú de dónde sacas eso?

mundo: yo lo oí decir

que le latía la juana

que más había cambiado.

juana bárbara: ¡achís!

¡achís, los mariachis!

¡gracias, huerquillo!

ya hiciste que este día

sea más perrón.

¡eso!

ay, hijo.

leonora: si me va a salir

con la misma cantaleta,

mejor ahórresela, señor oropeza.

juan: [ríe]

leonora: ¿qué le parece

gracioso?

juan: la verdad sí me parece

gracioso.

te salió el tiro por la culata,

gordita.

leonora: ¿qué?

juan: al final de cuentas

resultó muy afortunado

lo que hiciste.

leonora: hable claro,

señor oropeza.

juan: gracias a tu indiscreción

juana inés recuperó la memoria

y se lo agradezco en el alma,

señora ruíz,

nadie sabe para quién trabaja.

juana inés: ay, se me cae

la cara de vergüenza, sebastián.

sebastián: no, no te preocupes.

juana inés: claro que sí,

me porté bien descaradota

y hasta atrevida.

sebastián: bueno, pero no sabías

que éramos hermanos,

no te acordabas.

juana inés: eso sí,

pero yo no era así, mira,

te lo juro.

lo lanzadita no sé de dónde

me salió.

sebastián: pues, ¿quién sabe?

a veces los golpes en la cabeza

traen secuelas.

juana inés: ¿crees que por la

secuela perdí, no sé,

lo modosita?

sebastián: pues, habría que

verlo ahora que recuperaste

la memoria.

juana victoria: entonces

si se acuerda de que mauricio

la rescató puede que se enamore

de él.

juana inés: ¿por qué te quedaste

callado?

sebastián: estaba pensando,

¿qué opinas de mauricio?

él te rescató cuando te cayó

encima el anuncio

de la dolorosa.

juana inés: mm, pues, fue buen

detalle, ¿no?

juana bárbara: [ríe]

hasta que se me hizo, madre.

y yo que ya quería tirar

la toalla.

>> ¿de qué hablas?

juana bárbara: el mau

se enamoró de mí.

>> ¿en serio?

juana bárbara: no es broma,

me lo dijo el mundito.

ambas: [ríen]

>> no sabes qué alegría me da,

mi hija.

juana bárbara: bueno, ahora

ayúdame a ponerme bien guapetona

para la inauguración.

>> ah.

quieres llegar echando tiros

a la dolorosa.

juana bárbara: me le voy

a lanzar con todo al mauricio.

le voy a pedir al vato

que sea mi novio.

juana victoria: ay, bienvenidos.

ay, ya, si alguien te cacha

echándome esas miraditas.

sebastián: es que solamente a ti

puedo verte así.

juana victoria: [ríe]

bueno, ya, ¿qué onda?

sebastián: hablé con juana inés

y cuando le pregunté qué opinaba

de que mauricio la salvó--

juana victoria: ¿qué pasó?

¿ya aplicó eso de que se enamoró

de él porque es su héroe y eso?

sebastián: solamente dijo:

"estuvo bien".

juana victoria: ay, no manches,

o sea que igual y no funcionó

tu teoría de que se apantalla

con la persona que la salva.

ay, me lleva.

juana bárbara: ay, agárrense,

no deja de llegar gente,

parece como el oscar.

[ríe]

juana inés: ¿conocemos algún

oscar?

ay, no me digan que me volvió

a dar la amnesia.

juana bárbara: pasen,

tengo esta mesa.

juana inés: qué raro

que juana bárbara se haya

arreglado tanto para--

juana soledad: mm, el comal

le dijo a la olla.

antes jamás te hubieras puesto

un uniforme tan chiquito, ¿eh?

juana inés: sebastián dice

que son las secuelas del golpe

en mi cabeza.

ambas: [ríen]

juana bárbara: dos tequilas,

por favor.

>> ¿dos qué?

juana bárbara: dos tequilas.

>> ah.

[risas]

todos: [hablan a la vez]

juana victoria: ojalá estefanía

no se saque de onda

porque andas por acá.

sebastián: pues, ni modo

de faltar al evento.

ya, voy a mantenerme lejos

de ella.

juana victoria: aguas que ya

te echó el lente.

¿para qué volteas si te digo

que te está viendo?

sebastián: de reflejo, pues.

juana victoria: "de reflejo".

bueno, voy a ver las mesitas.

sebastián: suerte.

juana victoria: gracias.

mauricio: hola.

ya sé que recuperaste

la memoria.

¿cómo estás?

juana inés: bien,

pero no me distraigas,

estoy ocupada.

juana soledad: ay, un exitaso

la inauguración, mi hijo.

[ríe]

qué chula quedó la barra, ¿no?

>> sí, quedó padre, ¿verdad?

juana soledad: ocupo que mi

jericalla vea lo que traigo

en la mano.

>> como no quieres casarte

conmigo, pues, yo no voy

a voltear, ¿cómo la ves?

juana soledad: ah, pues, tú

te lo pierdes.

>> ¡el anillo!

¡el anillo!

¿el anillo?

juana soledad: perdóname,

octavio.

sí.

sí, me quiero casar contigo.

octavio: no.

no.

¡qué felicidad!

[ríe]

¡ey!

¡sole y yo nos vamos a casar!

[aplausos]

[gritos]

leonora: ay, qué vulgaridad.

[gritos]

[aplausos]

leonora: el señor oropeza

feliz en ese antro de quinta.

no, bueno.

mira, mira, flaca, mm.

vaya, dios, mira, mira.

todos me abandonaron.

mira.

mira, flaca, mira.

mira.

no, sí, qué sola me siento.

solísima.

[suspira]

[música]

[música]

todos: ¡que lo corte!

¡que lo corte! ¡que lo corte!

[aplausos]

[gritos]

[aplausos]

>> ¡órale, primo,

échate unas palabritas!

>> ¡ay, sí, que hable!

todos: [hablan a la vez]

[gritos]

¡que hable! ¡que hable!

¡que hable!

[gritos]

>> bueno, bueno, bueno.

oigan, oigan, oigan,

no venía preparado.

no venía preparado,

pero bueno, ya en serio.

es para mí un honor

ser padrino de la reinauguración

de la dolorosa,

que por cierto,

nunca he preguntado por qué

se llama la dolorosa.

>> octavio.

octavio: ¿qué no para pedir

la cuenta dices "tráigame

la dolorosa"?

[risas]

>> bueno, qué gustazo

trabajar hombro con hombro

con estos jóvenes

y estas hermosas señoritas

que se sobaron el lomo

para echar adelante

este negocio.

el trabajo en equipo

debe ser un ejemplo para todos.

en épocas desesperadas

solo la unión nos va a salvar.

[aplausos]

mauricio: y yo quiero agradecer

a espinoza paz,

que creyó en nosotros y además

consiguió el material

que necesitábamos para restaurar

la dolorosa.

[aplausos]

vino la talacha, del techo,

las paredes, de--

bueno, en fin.

gracias.

gracias también a las juanas

y sobre todo a la persona

que más quiero

que es mi hermana estefanía.

te amo.

[aplausos]

gracias también a mi amigo

octavio.

he superado momentos difíciles

y con el huracán juana toqué

fondo.

estaba borracho, vine para acá.

me--

no sé, a lo mejor quería

morirme,

quería que--que el viento,

que el agua me llevara,

que me arrastrara--

[ríe]

pero aquí mismo encontré

la verdadera razón de mi vida.

juana inés: y me devolviste

la mía.

todos: ¡uh!

[aplausos]

juana inés: ay, san tereso,

qué rico está este beso.

todos: [gritan]

octavio: [llama a la puerta]

sol.

solecito, ¿estás bien?

[llama a la puerta]

juana soledad.

¿qué tienes?

juana soledad: [llora]

fue--

fue una falsa alarma.

[llora]

no estoy embarazada.

[llora]

octavio: mi solecito.

juana soledad: [llora]

octavio: ya, no llores.

vámonos.

tranquila.

sebastián: ¿cómo ves?

mi teoría resultó cierta.

juana victoria: me cae que--

tenías la boca llena de purita

razón.

a mi manita le fascinan

los héroes que le salvan

la vida.

ay, pero ojalá que ya no

necesite de otros.

juana bárbara: [grita]

>> no entiendo, hija,

¿por qué pensaste que mauricio

te iba a hacer caso?

juana bárbara: pues, ¿por qué

va a ser?

por lo mismo de siempre,

por bruta.

pero no se lo voy a dejar

a la monjita,

yo no soy de las que se rajan,

ma, ni arriba del ring,

ni abajo tampoco.

>> ¿qué?

juana bárbara: que voy a luchar

por el mauricio,

así me tenga que echar

15 rounds con la monjita.

>> ♪ y me dijo llévame, llévame,

llévame, baby, llévame, llévame

llévame contigo

contigo

me dijo, llévame, llévame,

llévame, baby

llévame, llévame contigo

contigo

me dijo llévame, llévame,

llévame, baby

llévame, llévame, llévame

contigo

contigo

llévame, llévame, llévame, baby

llévame contigo

contigo ♪

[gritos]

[aplausos]

[gritos]

>> ¡mauricio iriarte!

¿quién es mauricio iriarte?

mauricio: sí, soy yo.

>> traemos una orden

para clausurar este lugar

y usted queda detenido.

[música]

[música]

darío: no quiero errores,

ricardo.

ricardo: a esta hora

la dolorosa ya debe estar

clausurada.

darío: [suspira]

juana victoria: es que no es

justo.

mauricio estaba tan ilusionado

y ahora lo detuvieron,

que es que, por vender alcohol

adulterado.

este abrazo es justito

lo que necesitaba para aguantar

todo lo que nos está pasando.

sebastián: es que...

no hemos engañados a nosotros

mismos pensando que podemos

vivir separados,

pero es imposible.

yo me enamoré como loco de ti,

de la mujer valiente

que no le tiene miedo a nada.

tu sonrisa, esa,

llena de ternura.

de la alegría

con la que enfrentas la vida

y de la forma en la que

decidiste luchar por las juanas.

mi vida sin ti

no tiene sentido.

juana victoria: y yo por más

que le hago la lucha,

nomás, no me puedo deshacer

del amor por ti.

es que aquí está,

aquí está, en mi corazón

y nunca se va.

[solloza]

te has convertido en mi razón

de ser.

pienso en ti despierta,

dormida, a todas horas

y siento que no puedo respirar

si estás lejos de mí.

pero estoy preocupada

por estefanía.

es que a veces me ganan

los celos y para qué lo niego,

pero eso no quita que yo

sienta gacho.

luego...

eso de estar siempre

a escondidas a mí sí me pone

rete mal.

es que no podemos echarle

otra vez mentiras a nuestra

gente.

yo ya no me quiero esconder

y engañar a mi familia.

sebastián: yo te prometí

que iba a encontrar la manera

de decirle la verdad

a mis papás.

juana victoria: sí, en esas

andabas cuando--cuando tronamos

por juana inés.

pero es que si le dices

a tu mamá eso de que no eres

hijo de juan oropeza

pues, capaz que ahora sí

le da un infarto.

sebastián: voy a encontrar

la manera de hacerlo

sin que corra riesgos.

victoria: pero ¿y de mi papá?

también está bien cañón.

si se entera

de que doña leonora

le puso el cuerno, no sé--

juan: chicos, qué bueno

que los veo.

acaban de meter a mauricio

a los separos.

mauricio: [grita]

¡no!

[grita]

[gime]

[jadea]

estefanía: ¡daddy!

¡daddy!

darío: ¿qué pasó, princesa?

estefanía: daddy,

tienes que ayudar a mi hermano.

darío: ¿qué pasó?

estefanía: está detenido,

lo acusaron de vender alcohol

adulterado en la dolorosa.

darío: ¿la dolorosa?

a ver, no entiendo qué es eso.

estefanía: un bar de mauricio

que hoy reinauguró.

vamos, papá, por favor.

darío: sí, pero ¿a dónde?

estefanía: al ministerio

público de mazatlán.

vamos, papá, por favor.

bárbara: necesitamos

que nos digan las cosas.

es que no puede ser

que no nos digan nada.

le estamos preguntando.

victoria: no, es que me cae

que no es justo.

bárbara: ¿quién fregado

dio la orden?

inés: ¿dónde está mauricio?

fernando: es imposible

que tuviera alcohol adulterado.

raymundo: además, se lo llevaron

a las malas.

juan: a ver, ¿por qué nadie

nos informa nada?

xavier: somos gente honesta

y de bien.

margarita: este muchacho

no mata ni a una mosca.

teresa: y es una arbitrariedad.

mundito: papá, ¿mauricio

se va a quedar en la cárcel?

todoelmundo: no, no.

sebastián: esto debe ser

un error, señor agente, ¿sí?

todos: [hablan a la vez]

agente: ¿pueden?

¿pueden guardar silencio?

todos: [continúan hablando]

agente: ¡cállense, por favor!

bárbara: no nos grite

porque yo sí le aplico

el uno, dos.

margarita: tranquila, hija.

tranquila.

inés: señor, mire,

mauricio y yo apenas

nos hicimos novios.

estamos bien enamorados.

le ruego, le suplico

que me deje verlo

aunque sea solo un ratito, ¿sí?

octavio: ¿mamá?

¿andas por aquí?

es que...

necesito decirte algo.

órale.

bueno, pues estuvo bien gacho

lo que pasó.

el embarazo de mi sol

terminó en falsa alarma.

lo siento mucho, mamá,

pero no hay nieto.

soledad: [llora]

octavio: el niñito

era tu ilusión, mamá.

por eso te quedaste atorada

por estos rumbos.

pero, pues, tú debes andar

por allá, mamá.

libre, feliz, sin preocuparte

por la raza de acá,

por los simples mortales.

yo andaba bien pillado

con mi bebé.

ya le había hecho su cunita.

también le pedí a mi sol

que se casara conmigo.

mira, ma,

la quiero mucho, la amo.

y nosotros aquí

con todo y todo pues,

vamos a estar bien.

por eso no te agüites

y vete tranquila, ma.

madre: no me iba, mi hijo,

porque estabas solito,

pero ahora que encontraste

el amor y la alegría,

ya me puedo ir en paz.

octavio: adiós, mamá.

te quiero mucho.

inés: por suerte convencí

al licenciado ese

de que me dejara verte.

mauricio: qué bueno, juana inés.

no pensé que yo te importara

tanto.

inés: pues ya ves que sí.

te debo mucho.

mauricio: hubiera dado mi vida

a cambio de la tuya.

inés: ese día del huracán

llegué a buscarte a la dolorosa

y no estabas.

pero de repente sentí un golpe

y luego la oscuridad total.

solo abrí los ojos un segundo

para verte.

mauricio: sí.

me acuerdo.

inés: me dijeron

que me sacaste con todo

y tu tobillo roto,

justo a tiempo,

porque el letrero

se cayó otra vez.

te debo la vida.

mauricio: no, juana inés.

al contrario.

fui un idiota, estaba borracho

y en pleno huracán

me puse en peligro

y de paso también a ti.

inés: eres mi héroe.

¿sabes qué?

ese beso que te di

en la dolorosa

fue el primero de mi vida.

mauricio: para mí no fue

el primero.

ey, pero sí el mejor.

el más increíble,

el que nunca voy a olvidar.

inés: ¿de verdad?

puedo mejorar.

mauricio: lo hiciste muy bien,

pero podemos seguir practicando.

va a ser un curso intensivo.

[música]

estefanía: ¿dónde encontraron

esas botellas?

agente: en la bodega

de la dolorosa.

estefanía: pero ¿ustedes

cómo supieron que esa caja

estaba ahí?

agente: nos llegó una denuncia

anónima, señorita.

estefanía: estoy segura

de que mi hermano no sabía nada,

licenciado.

él es incapaz de hacer--

darío: ¿dice que el negocio

está registrado

a nombre de mi hijo?

agente: así es.

y el permiso para expender

bebidas alcohólicas

también está a nombre

de mauricio iriarte san román.

darío: hagan los trámites

necesarios para pagar la fianza.

que mi hijo salga de aquí

lo antes posible.

estefanía: gracias, daddy.

gracias, gracias, gracias.

octavio: ¿crees que mi mamá

regrese por acá?

soledad: no.

cuando los espíritus

se despiden en paz de su gente

y cierren lo que traen pendiente

ya no vuelven a este mundo.

octavio: pobre de mi mamá.

si andaba atorada bien machín.

soledad: sí.

octavio: y ¿tú cómo vas?

¿mejor?

soledad: ¿cómo crees?

cuando me di cuenta

de que no estoy embarazada,

me dolió bien mucho.

hasta sentí que me moría.

octavio: oye, pero ahorita

que lo pienso, entonces

¿por qué andabas con náuseas,

vómitos, con todo ahí?

soledad: pues porque soy

una melolenga.

todo estaba nomás

en mi maldita cabeza.

me imaginé el embarazo,

hasta lo sentí.

como dices, tuve náuseas, tuve--

octavio: ¿ves?

te dije que te hicieras

una prueba.

soledad: y a tiro vamos

a empezar a echar culpas.

está bien.

échamela.

ándale.

toda la culpa es mía.

octavio: pues sí.

si hubieras ido al doctor,

como yo te dije en caqueza

nos enteramos

de que no hubiera niñito

y no nos hubiéramos ilusionado

tanto.

soledad: tú sí que sabes

hacerme sentir bien

cuando más lo necesito.

en serio,

no esperaba menos de ti.

gracias por tu apoyo, octavio.

octavio: y ¿tú crees

que yo no ando agüitado?

¿tú crees que a mí no me duele?

soledad: mira, no vamos a echar

competencias de quién gana

el campeonato de sufrir.

mejor le paramos, ¿sí?

ya me hiciste desatinar.

octavio: a ver, sol, perdón ya.

no quise lastimarte,

pero es que al rato

ni nos acordamos de esto

y podemos casarnos y--

soledad: que la chintrola.

ahorita no tengo cabeza

para pensar en nada.

y mucho menos

en eso de casarnos.

necesito estar sola

y digerir lo que nos pasó.

victoria: pues está reterraro.

yo la mera verdad,

pues no vi salir ni a octavio,

ni a juana soledad

de la dolorosa.

bárbara: pues quién sabe

para dónde jalaron.

a lo mejor andan de broncas

porque, si no, estarían aquí

al pie del cañón, ¿no?

margarita: ay, hija.

tú siempre piensas lo peor.

bárbara: no.

el octavio siempre anda diciendo

que mau es su compa del alma

y a ver, ¿dónde está?

teresa: pues entonces seguro

se fueron antes

de lo de la clausura, ¿no?

inés: pues sí, pero ¿por qué?

victoria: no, pues quién sabe.

mundito: miren, ya salió

mauricio.

bárbara: mauricio, qué bueno

que ya saliste.

ay, qué bueno.

darío: tú y yo tenemos

que hablar.

si por mí fuera

te hubiera dejado

en los separos por un buen rato.

mauricio: y ¿qué tengo que hacer

ahora?

¿besarte los pies

porque me sacaste?

ay, gracias.

gracias, señor iriarte.

no sé qué haría sin usted.

darío: no me provoques.

te puedo mandar al reclusorio

de mazatlán.

mauricio: adelante.

vas, hazlo.

darío: si pagué la fianza

fue para proteger el apellido.

la imagen de un iriarte

en la cárcel es muy dañina.

y, bueno, también

por tu hermana.

está angustiada por tu culpa.

mauricio: ¿será mi culpa?

darío: claro que sí.

el sueños de un antro

de mala muerte.

mauricio: con la pena

si no te gusta.

lo hice a mi gusto, no el tuyo.

darío: ¿tú qué vas a saber

de gustos?

además, me has mentido

todos estos años

con que te ibas al gimnasio.

mauricio: y eso que no sabes

lo demás.

también soy compositor,

toco la guitarra y canto.

octavio: [ríe] muy bien.

muy bien.

y ¿de qué otro talento

me tengo que enterar?

¿también tejes?

ah, bordas.

con eso queda claro

que eres un mediocre,

un perdedor.

y yo que alguna vez te soñé

siendo un empresario exitoso

como yo.

mauricio: oye,

empresario sí soy.

manejo un antrucho

de mala muerte desde hace años.

darío: manejabas,

porque ahora está clausurado.

y yo me voy a encargar

de que así siga para siempre.

[música]

[música]

leonora: ahora resulta

que las paracaidistas

terminaron de meseras

en un antrucho de mala nota.

la dolorosa.

¡válgame dios!

lo que una tiene que ver

en esta vida.

soledad: perdón, doña leonora,

pero no me siento bien.

lo último que quiero es hablar.

ocupo estar sola en mi cuarto.

leonora: ¿en tu cuarto?

¡ja!

soledad: de verdad, deme chance.

me siento bien sabe de qué modo.

mire, después de que murió

mi familia, nunca había sentido

un dolor como el de ahorita.

leonora: ah, sí.

claro.

me acuerdo de la entrevista.

tuviste una visión, ¿verdad?

y te sientes culpable

porque no pudiste evitar

que se muriera.

pero--

pero ¿qué te pasó?

¿qué te duele tanto?

está bien, perdón.

con permiso.

soledad: [llora]

espinosa: qué mal rollo

que un lugar tan fregón

como la dolorosa

haya acabado así.

mauricio: perdón, pero alguien

nos sembró esa caja de alcohol

adulterada en la bodega.

te lo juro.

espinosa: no, no me expliques.

yo de verdad jamás te creía

capaz de algo así.

bárbara: bueno, pero no vamos

a tirar la toalla.

de mi cuenta corre agarrar

a los canijos que lo hicieron

y knock-out con ellos.

espinosa: ojalá.

y por cierto,

¿dónde están mi primo y sol?

victoria: pues ni idea.

se nos escabulleron

y no sabemos dónde quedaron.

espinosa: bueno, por favor,

despídanme de ellos.

fernando: ¿por qué, ya te vas?

espinosa: sí, ya me voy.

mañana canto en villa hermosa.

mundito: pero ¿vas a regresar?

espinosa: claro, mundito,

esta es mi tierra,

yo de aquí soy.

chavos, fue un gustazo

conocerlos de verdad.

raymundo: no pues--

pues el gusto fue nuestro,

¿verdad?

bárbara: achis,

¿a poco vas a chillar?

raymundo: pues ¿qué tiene?

sus canciones me llegan

y, pues, también sus palabras.

todoelmundo: oye, yo voy a estar

al pendiente, interesado

y siguiéndote

en las redes sociales.

espinosa: perfecto, medio mundo.

todoelmundo: [ríe]

se dice "todoelmundo".

espinosa: todoelmundo, sí.

todoelmundo: eso.

espinosa: bueno, adiós a todos.

que dios los bendiga.

fue un placer conocerlos.

todos: gracias.

espinosa: gracias.

victoria: te queremos.

espinosa: igual.

victoria: adiós.

todoelmundo: ¡suerte!

espinosa: gracias.

secuaz: pensé que iba a dejarlo

unos días encerrado.

hablo de mauricio, claro.

darío: por mí lo hubiera dejado

hasta que se hiciera hombrecito.

secuaz: oiga, pero una pregunta.

¿de qué sirvió entonces

que usted se tomara la molestia

de mandar a clausurar

la dolorosa?

darío: mauricio se va a quedar

sin fuente de ingresos

por mucho tiempo.

secuaz: claro.

entonces seguro va a regresar

con la cola entre las patas.

darío: además, ya te lo dije,

no quiero que los oropeza

tengan ingresos de ningún tipo.

secuaz: ah, claro.

las dichosas juanas

iban a trabajar en el antro

de su hijo, ¿verdad?

darío: [resuella]

sin ingresos en algún momento

sebastián tendrá que aceptar

mi dinero a cambio de casarse

con mi hija.

todoelmundo: lo siento, amigo.

octavio: gracias, compa.

mauricio: hermano,

preguntó por ti espinosa paz.

y nos pidió

que lo despidiéramos por ti.

octavio: mi primazo.

pues es un tipazo, ¿verdad?

raymundo: no, pues falto yo.

a ver, denme chance.

tú ya sabes que estamos contigo,

¿verdad?

así que pues resignación,

octavio, resignación.

octavio: me cae, parientes,

pero pues nadie se murió.

todoelmundo: sí se murió.

la ilusión.

octavio: gracias

por su solidaridad, raza.

oigan, pero ¿ahora qué hago

con la cuna pues?

todoelmundo: pues no faltará

alguien que la necesite, ¿no?

raymundo: no, pues andamos

de brujas.

no sé, yo creo que deberías

de venderla.

igual y nos alcanza

para lo básico, ¿no?

octavio: no tengo corazón

para venderla.

la hice con toda la ilusión

del mundo, viejo.

mauricio: entonces ¿qué quieres

hacer con ella?

octavio: voy a seguir

el consejo de todoelmundo.

en algún lado habrá

un morrito que la necesite.

juan: ¿qué tienes, soledad?

soledad: es que...

ocupo decirles algo.

victoria: híjole, no espantes.

¿qué tienes?

inés: ¿por qué tan triste?

bárbara: te juro

que si el octavio se la bañó,

ahorita lo agarro de pera loca.

soledad: no, no es eso.

es que...

[solloza] es que los ilusioné

en balde.

victoria: ¿eh?

teresa: no me digas

que perdiste tu bebé.

margarita: ¡santo dios!

pero ¿qué pasó?

¿ya fuiste al doctor?

soledad: no.

no, no es que lo haya perdido.

fernando: ¿entonces?

soledad: la verdad

es que nunca estuve embarazada.

sebastián: pues que no entiendo.

soledad: creí--

bueno, no sé,

es que tenía todos los síntomas

y yo pensé que sí.

papá.

juan: ¿qué pasa, mi amor?

ven, tranquila.

ven.

soledad: [solloza]

no vas a ser abuelo.

juan: no te preocupes.

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