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Hijas de la Luna Capítulo 40

Univision12 Dic 2019 – 12:00 AM EST

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locutor: televisa presenta...

>> señores, ustedes pueden

cambiar sus vidas para siempre.

darle un giro de 360 grados.

javier: con ese giro quedaríamos

en el mismo lugar, ¿no?

>> el éxito está aquí.

al alcance de su mano.

todo es cuestión de tener una

actitud positiva, emprendedora.

deben de visualizar el futuro.

>> ¿esto es como una de esas

pirámides?

>> ¡sálgase, sálgase!

para que no vuelva a repetirse

este equívoco, esto es un

trapecio multinivel.

entre todos vamos a sacar...

[resopla]

la mala energía de esta persona,

todos repitan conmigo:

"fuera, fuera".

todos: fuera.

>> más fuerte.

fuera.

fuera, fuera.

[lluvia]

[relámpago]

inés: [resuella]

¿quién era?

victoria: ¿qué quieres,

sebastián?

¿qué, quieres otra ronda con

estefanía?

sebastián: juana inés ya está

recordando cosas.

victoria: eso está re bueno,

¿no?

¿qué? ¿pero qué más te traes?

ay, te conozco, mosco y andas

muy zumbador para poquita miel.

sebastián: es que si juana inés

se acuerda de que mauricio

le salvó la vida,

tú y yo podemos estar juntos

otra vez.

inés: era una tormenta horrible,

el aire casi no me dejaba

caminar.

no sé porqué pero yo tenía que

seguir a ese hombre.

no le veía la cara,

ni idea de quién era.

y en eso, ay, casi me cae algo

enorme encima.

y entonces, nada, él ya no

estaba.

¿qué me pasa?

¿quién era esa persona?

estaba en una tormenta.

juan: cálmate.

inés: no puedo.

no entiendo porqué vienen

tantas imágenes a mi cabeza.

teresa: dale un traguito al té.

es de paciflora y flor de

azahar.

inés: díganme algo, por favor.

juan: el doctor dijo que se iban

a presentar secuelas por el

golpe en la cabeza.

inés: pero son recuerdos, sueños

¿o qué?

juan: ahorita no te preocupes

por eso, poco a poco, todo

se va a ir aclarando.

respira.

respira completo.

inés: [inhala]

juan: dale un buen trago a tu

té.

y ahora sí tranquilízate.

teresa: todo va a estar bien,

aquí vamos a estar juan y yo

para acompañarte.

inés: ¿y sebastián?

¿saben dónde está?

sebastián: la madre superiora

y yo llegamos a la conclusión

de que juana inés se enamora,

o más bien, se deslumbra...

victoria: se apantalla.

sebastián: exacto, se apantalla

de sus héroes.

victoria: si se acuerda

de que mauricio la rescató,

puede que se enamore de él.

sebastián: podría ser.

victoria: sí, porque su mamá

la entregó a las monjitas.

tenía solo meses de nacida

y pasó ahí la espera y la

espera que llegaran a

rescatarla.

sebastián: claro.

justo por eso valora tanto que

la salven, porque su madre nunca

lo hizo.

victoria: el corazón de mi pobre

juana inés es como de cascarón.

ella sí necesita como pescarse

de cualquiera que la rescate.

sebastián: parece que

encontramos una explicación

sensata a su extraña conducta

en cuanto al amor.

victoria: si se clava con mau,

tú y yo...

sebastián: no tendríamos ese

impedimento.

victoria: ese no, pero ¿qué tal

estefanía?

ahí la cosa también está

bien gruesa.

yo sí me siento rete mal porque

la pobre está todo el tiempo

sufre y sufre por ti.

sebastián: más allá de eso,

todos siguen creyendo

que tú y yo somos medios

hermanos.

victoria: así bien papitas el

asunto, con tantos impedimentos,

no está.

pero eso quiere decir que nomás

nos quedan dos.

sebastián: por lo pronto,

lo más importante es que juana

inés se recupere y que vuelva

a ser la misma de siempre.

victoria: ¿ahora que empezó a

acordarse de cosas, ¿no se sacó

así que mucho de onda?

sebastián: sí, está angustiada.

es que no sabe que significa

lo que vio.

pero ya hice una cita con

el doctor merino.

victoria: llévame a ver a mi

manita.

sebastián: claro, pero

¿y estefanía?

victoria: traía ese chofer,

que la lleve de volada

a su casa.

¿qué?

¿traigo migaja en los dientes

o qué?

sebastián: eres tan hermosa.

victoria: sí, luego hermosa,

¿con estas fachas?

leonora: señor oropeza.

¡señor oropeza!

juan: por el amor de dios,

¿por qué gritas ahora como

histérica?

leonora: pasé la peor vergüenza

de mi vida, qué bochorno tan

espantoso, es lo más indignante

de mi existencia.

juan: ¿y ahora qué hice?

leonora: me rechazaron

la tarjeta de crédito en una

boutique.

¿me quieres explicar por qué?

¿qué, le comió la lengua

el ratón?

juan: no, claro, lo del huracán,

lo de juana inés,

se me olvidó pagar las tarjetas.

leonora: tenía que ser culpa

de la monja monesica.

juan: y de un pequeño

fenómeno meteorológico.

¿no te acuerdas?

ay, no, ¿cómo?

estabas feliz con darío

en san diego, ¿no?

leonora: aunque se burle,

quiero esos vestidos que iba

a comprar.

y quiero que me los traiga aquí.

lo antes posible.

juan: al que le va a

dar un infarto es a mí.

octavio: mi sol, mi luna y mis

estrellas, ¿no vas a cenar?

soledad: como que se me quitó

el hambre.

octavio: ¿te ahogaste con las

tortas empachadas?

soledad: no, ya sabes como es

eso del embarazo, a cada rato te

sientes quién sabe de que modo.

octavio: no sé, nunca he estado

embarazado, siempre me he

cuidado bien.

soledad: no sea melolengo.

mundito: qué bueno que nos

invitaste a cenar.

paz: ah, ¿sí? ¿y eso por qué,

mundito?

mundito: porque en casa de

octavio nos acabamos todo.

egido: come, m'ijo.

paz: ¿va en serio?

mauricio: es que somos bastantes

en esa casa.

octavio: creo que queda una lata

de sardinas de 1995.

todos: [ríen]

paz: yo sé lo que es pasar

por esas.

cuando estaba chamaco, a veces,

ni para sardinas teníamos.

mundito: ¿entonces, no eras rico

ni famoso?

paz: no, de morrito la pasé muy

complicado.

¿verdad que sí?

octavio: así es, mi compa.

imagínate, yo era hijo del ama

de llaves de aquel parientón.

paz: yo de chiquillo hasta me

fui de mojado al otro lado.

a ganar los dólares.

trabajé de jardinero,

lavaplatos.

de todo un poco.

bárbara: ¿cómo le hiciste para

hacerte tan famoso?

pasa la receta.

paz: desde pequeño que compongo

canciones.

soledad: saliste bien trucha

para la música.

paz: mi primera canción yo se la

compuse a una niña de

secundaria.

de la que me enamoré.

octavio: ah, ¿en serio?

paz: pero cuando entré a lo de

la cantada en serio,

fue cuando murió mi madre.

tenía 13 años y por eso es que

me llamo espinosa paz, en honor

a ella.

la extraño mucho.

[música]

[música]

victoria: hola, juana inés.

inés: ¡sebastián!

sebastián: [gime]

¿qué tal?

inés: ¿dónde estabas?

¿con ella?

sebastián: sí, fuimos...

inés: no me gusta que te

acerques a sebastián.

es más, no quiero que se vuelvan

a ver.

leonora: por suerte, traía

efectivo para comprarte tu moño.

ven acá, mamacita.

te lo ponemos.

a ver, ven.

déjate, petus, espérate.

ahorita, espérame.

petuña: [bala]

leonora: sí, yo sé,

¿me permites?

sí, ya sé, no seas enojona.

[mensaje]

vaya, el grupo de mis disque

amigas se acordó de mí.

por fin.

a ver...

>> ay, leo, me llegó el mensaje

y no lo puedo creer.

¿que te declinaron la tarjeta

de crédito?

¿de verdad las tienes al tope?

>> ay, amiga, si necesitas

dinero...

leonora: atrevida...

>> ya sabes que cuentas conmigo.

leonora: queridas amigas,

quiero decirles que...

petuña: [bala]

leonora: se grabó el balido de

petuña. qué angurria.

ay, petus, ¿por qué hablas?

sebastián: acuérdate que juana

victoria es mi hermana.

inés: no, no es cierto.

sebastián: ¿tú crees que yo soy

un mentiroso?

inés: es que ustedes no se miran

como hermanos.

sebastián: si es hija de juan

oropeza, de mi papá.

inés: sí, ya sé, él mismo me

contó la historia de las cuatro

hijas que le aparecieron por

ahí.

sebastián: entonces ¿por qué

dudas?

inés: ya te lo dije.

sebastián: ella y yo somos

muy unidos... bastante...

inés: ay, niégalo todo lo que

quieras.

pero entre ustedes hay algo muy

raro.

[música]

[música]

estefanía: oye, eh.

¿estás llorando?

victoria: no, hombre,

¿cómo crees?

estefanía: no, a ver, ¿qué te

pasa? siéntate, cuéntame.

¿por qué estás llorando?

victoria: yo no quiero agobiarte

con mis cosas,

ya suficientes broncas traes tú.

estefanía: somos amigas, como

hermanas, puedes contarme lo que

quieras.

victoria: es que son un montón

de cosas.

mira, para empezar, estoy rete

sacada de onda con lo de juana

inés.

estefanía: me dijiste que ya se

acordó de algo.

victoria: sí, pero nomás son así

como flashazos.

y sí me da un chorro de miedo

que no recupere nunca la

memoria.

estefanía: ya vas a ver que sí.

victoria: luego, sigue lo de la

lana.

mi familia está en ceros

y eso me trae toda apachurrada.

por más que le pienso no sé cómo

la vamos a librar.

estefanía: ¿tan mal está la

cosa?

victoria: sí, con el huracán,

el media luna quedó hecho

pinole.

no hay dinero para arreglarlo

porque el seguro valió gorro.

y ahí chambeábamos todos,

mi papá, don javier.

mis hermanas, hasta teresa

y margarita.

estefanía: nunca pensé que la

situación fuera tan crítica.

victoria: encima hay deudas con

los bancos.

ay, amiga.

¿para qué le sigo con el rosario

de las lamentaciones?

quiero aguantarme y sí quiero

ser fuerte, pero nomás no puedo.

estefanía: no llores,

todo va a salir bien.

sebastián: no sabemos qué

hacer, juana inés es parte

fundamental de la familia,

la queremos, yo la quiero mucho.

y necesitamos que se restablezca

por completo.

doctor: dices que ya recordó

algo del huracán, ¿no?

sebastián: sí, pero ¿qué le

decimos? ¿que fue un sueño o una

alucinación?

si le explicamos que se trata de

un recuerdo, hay que contarle la

historia completa.

doctor: no, ella misma tiene que

encontrar las piezas del

rompecabezas.

sebastián: ¿cuándo?

victoria: viene, viene. ¡eso!

paz: mau, deberías de hacer que

la dolorosa también tenga jale

con los turistas.

no nada más para los de

mazatlán.

mauricio: ¿qué más quisiera?

victoria: tiene razón,

¿pero cómo le hacemos para

traerlos de afuera?

paz: con todo respeto, pero,

ustedes podrían hacer el

atractivo visual.

bárbara: bueno, si se trata de

ayudar al mau, le entramos bien

perrón.

paz: siempre es lindo tener

meseras guapas.

con uniformes bien coquetos.

pero sin exagerar.

soledad: ni le digas a juana

bárbara, porque con eso de que

cada vez se pone más coquetona,

no va a haber quién la aguante.

paz: ¿aparte de pisco, qué más

sirves en la dolorosa?

mauricio: las botanas normales,

papitas, cacahuate, esas cosas.

paz: ¿y qué tal si le ofrecieras

comida a la raza?

mauricio: es que no hay un

espacio para armar cocina.

estefanía: yo podría preparar en

casa de octavio cosas sencillas.

tipo hamburguesas, hot dogs,

sándwich, ensaladas.

y traerlo para acá sólo para

calentar.

victoria: ya estamos armados,

atractivo visual...

>> [chifla]

victoria: y buena comida,

¿qué más se puede pedir?

egido: no se les olvide,

el padrino del grupo,

espinosa paz.

él va a reinaugurar la dolorosa.

y se me acaba de ocurrir

otra cosa.

paz: ¿qué, todalagente?

egido: no, todoelmundo.

paz: lo que sea.

egido: hay que hacer un

comercial contigo.

paz: ¿qué hubo, mi gente?

¿quieren oirme cantar y pasarse

un buen rato aquí en mazatlán?

sebastián: ¿segura quieres ir

otra vez al curso de tiempos

compartidos?

inés: ya sé que pegué unos

gritos horribles pero es que fue

por la imagen que me llegó

a la cabeza.

espera, espera, espera.

sebastián: no, juana inés.

juana inés.

¡juana inés!

juana inés, ¿qué pasa?

inés: otra vez.

sebastián: ¿qué pasó?

inés: me vi en un lugar todo

destruido, se sentía una calma

enorme.

yo gritaba pero no me escuchaba

mi voz.

sebastián: ¿y luego?

inés: creo que buscaba a la

misma persona del otro recuerdo

o sueño o lo que sea.

sentí una angustia horrible.

la de no saber qué le había

pasado a ese hombre.

sebastián: ven, ya.

ahora estás segura, ¿sí?

tranquila.

inés: ¿qué me está pasando?

sebastián: todo va a estar bien.

[golpean]

>> buenas tardes, señor iriarte.

darío: espero que sea

importante.

>> hay algo que estoy seguro

puede interesarle.

si me permite.

paz: ¿qué hubo, mi gente?

¿quieren oírme cantar y pasarse

un buen rato aquí en mazatlán?

entonces, no se pierdan

la reinauguración de

la dolorosa.

[festejos]

hola.

así es.

darío: mauricito...

mauricio: brindo por todos,

porque gracias a su trabajo,

a su fe, vamos a reabrir mi

querida dolorosa.

y ahora vamos a servir comida

y las meseras van a ser las más

guapas del estado.

todos: [festejan]

mauricio: y este negocito

que antes era sólo mío,

ahora es de todos.

y todos vamos a vivir de él.

¡salud por la nueva dolorosa!

paz: ¡por la nueva dolorosa!

todos: salud.

[música]

>> como usted lo pidió,

averigüé un poco más sobre

el antro ese.

la dolorosa.

el dueño es desde hace ya varios

años, su hijo mauricio.

él atendía personalmente

el negocio.

darío: es un imbécil.

el muy inútil me ha mentido

desde entonces, y para colmo,

las juanas van a trabajar ahí

también.

>> ¿y eso en qué le afecta,

señor?

darío: no me conviene que los

oropeza tengan ingresos de

ningún tipo.

pensar que mi heredero,

el que debía sucederme,

tomar las riendas de mi empresa,

es un idiota que juega al

meserito.

esto se acabó.

teresa: no me van a creer

lo que les voy en enseñar.

bárbara: yo por eso no cuelgo

mis calzones en el patio.

para que no los agarren de cura

y se burlen.

teresa: no, si es, mira, petuña.

soledad: ¿la envolviste para

regalo o qué?

teresa: no.

bárbara: no entendí el chiste,

¿para qué es el moño, pues?

teresa: sabe.

soledad: ¿se lo pusiste porque

la quieres mucho? ¿o cómo está

la cosa?

teresa: no, la cosa está en que

yo no fui.

bárbara: ¿se lo puso ella sola

o qué?

teresa: a ver, ¿quién creen que

fue?

soledad: ¡no!

¿la bruja?

bárbara: como hace tiempo sus

cabras se le fueron al monte,

las extraña. se encariñó con

esta.

petuña: [bala]

soledad: nomás que es chiva.

no es cabra.

todas: [ríen]

victoria: como miembro de la

sociedad, debes actuar

con responsabilidad.

ay, me late verte así tan

contenta.

estefanía: estoy preparando un

menú para la dolorosa.

hamburguesas, sándwiches,

pero con ingredientes numerosos.

lo que en serio me entusiasma,

es ayudar a mi hermano.

victoria: vas a ver que mau la

va armar cañón con la nueva

dolorosa.

estefanía: [chista]

ni de chiste mi papá puede

enterarse de que él tiene ese

bar.

victoria: a mi se me hace que

don darío ni siquiera sabe que

tu hermano toca la guitarra

y compone canciones.

estefanía: no, para nada,

lo mata.

para él, todo lo que no sea

ganar dinero es pérdida de

tiempo.

darío: buenas noches.

estefanía: hola, daddy.

darío: hola.

juana victoria.

victoria: hola.

darío: ¿qué haces, princesa?

estefanía: reviso algunas

recetas para ver si te hago algo

especial.

darío: me encantaría,

hace mucho que no cocinas

y me fascina cuando lo haces.

me da tanto gusto verte así.

contenta.

estefanía: todo se lo debo

a mi hermanita juana victoria.

darío: ¿tu hermanita?

estefanía: sí, ella es la

hermana que nunca tuve.

victoria: ay.

¿qué dice? ¿me adopta?

darío: [ríe]

claro.

pero no creo que a juan le guste

la idea.

victoria: no.

darío: toma, tu primer salario

en esta casa.

victoria: híjoles, pero no,

es un chorro de lana.

darío: nada paga la felicidad

de mi hija.

victoria: no, pero...

darío: acéptalo, juana victoria.

victoria: no, está bien.

voluntariosamente, sí puedo,

pero... bueno, ¿puedo ir a mi

casa a dejar esto y luego me

retacho para acá?

darío: claro, ve, yo me quedo

aquí con mi princesa.

victoria: no me tardo, perdón.

yo voy de volón pimpón.

ahí vengo.

mauricio: la dolorosa está

quedando, como diría juana

bárbara: bien perrona.

octavio: bien, pariente.

egido: tiene infinidad de views.

fíjate que mucha gente lo ve en

sus celulares.

tabletas y o computadoras.

mauricio: no sé cómo

agradecerte.

>> y con eso de que espinosa paz

va a ser el padrino de la

reinauguración,

ahora sí que la dolorosa

va a ser el antro bien perrón de

mazatlán.

¿que no?

sebastián: me saca ámpulas esa

filosofía, si tienes dinero

eres un triunfador.

y si no, un perdedor.

juan: te motiva para ser un buen

vendedor.

mientras más vendes,

más comisiones te llevas

y más dinerito ganas.

inés: repitan conmigo:

al éxito y más allá.

juan: ¿qué?

bárbara: achís, a la monjita ya

se le zafó un tornillo, ¿no?

inés: al éxito y más allá.

soledad: juana inés, ¿te sientes

bien?

inés: ¡al éxito y más allá!

todos: ¡al éxito y más allá!

inés: ¡más fuerte!

todos: ¡al éxito y más allá!

victoria: yo no sé qué traigan

esas quesadillas, pero a mí

sírvanme dos. ándenle.

juan: toma.

octavio: ¿por qué de pronto

te agüitaste o qué?

mauricio: la mayor parte del

tiempo estoy pensando en juana

inés.

egido: sigue igual, ¿verdad?

mauricio: sí, no se acuerda de

nada, ni siquiera de mí.

>> ánimo, yo creo que poco

a poco va a ir recuperando la

memoria.

mauricio: siento que ha

cambiado.

egido: obvio, tuvo un

traumatismo céfalo craneano

y seguro eso tiene secuelas.

consecuencias, repercusiones.

mauricio: ojalá cuando se cure,

su cambio sea para bien.

octavio: cae que sí, parientón.

viva el amor.

y viva la nueva novia que se va

a agenciar aquí el dueño de

la dolorosa.

mundito: ¿novia, cuál novia?

octavio: la juana esa.

la que ha cambiado tanto.

ella va a ser la novia del mau.

antro nuevo, novia nueva.

¿qué más quieres, compa?

>> [aúlla]

victoria: toma, pa.

juan: no, yo no puedo aceptar

ese dinero.

es tu sueldo, te lo ganaste tú.

victoria: si yo gano, todos

ganamos.

juan: estás loca.

victoria: es para comprar los

materiales que le piden en el

tiempo compartido.

sebastián, ¿no dicen que hay que

comprar ese material?

sebastián: sí, dijeron que cada

uno tiene que comprar el kit

para entrar en el círculo del

éxito.

victoria: ahí está, el círculo,

con esa lana...

juan: no.

victoria: compren lo que

necesiten.

victoria: como ustedes son bien

picudos, van a vender un chorro

y a todos nos va a ir bien.

hoy por ti, mañana por mí.

pero siempre por la familia.

juan: gracias, hija.

ven acá.

gracias, mi amor.

leonora: qué cuadro tan bonito.

estoy tan conmovida.

juan: no empieces.

leonora: si lo que quiero es

terminar con el tema de mis

vestidos.

¿dónde están?

bárbara: ¿vestidos en plural?

juan: no me ha dado tiempo

de pasar a la boutique.

teresa: ¿qué boutique?

leonora: por si te interesa,

metiche, me declinaron la

tarjeta de crédito.

a mí, a doña leonora ruíz

¿ya la pagaste?

juan: sí, en eso ando ya.

bárbara: ¿qué tal me veo?

[bala]

leonora: aunque la mona se vista

de seda, moma se queda.

mis vestidos, señor oropeza.

juan: como si me faltaran

presiones en la vida,

ahora hay que comprar esos

vestidos para evitar que leonora

se entere de nuestra precaria

situación económica.

victoria: ¿esto para qué?

alcanza, ¿no?

[música]

bárbara: ¿por qué fregados

vamos a gastar la poca feria que

tenemos en los trapos de la--

de doña leonora?

sebastián: ya lo dijo mi papá,

mi mamá no puede enterarse de

que no tenemos dinero.

soledad: yo de a tiro, pienso

que deberíamos decirle la verdad

de una vez.

victoria: ojalá que fuera

tan fácil la cosa, pero...

la doña está enferma.

inés: ¿qué tiene?

>> un problema cardíaco.

inés: ella misma tiene la culpa.

es una amargada.

de milagro no se le ha derramado

la bilis.

sebastián: como sea, necesitamos

que mi mamá esté tranquila.

>> yo no sé que tan caros sean,

pero este dinero alcanza.

tanto para los vestidos como

para el material de los tiempos

compartidos.

victoria: ¿te cae que sí?

juan: qué bonito se siente,

una familia solidaria.

unida.

y que me hacen muy feliz,

y que cada día le agradezco a

dios por haberme mandado a estos

hijos tan maravillosos.

soledad: te queremos, pa.

bárbara: te queremos, pa.

victoria: te queremos.

teresa: ¿yo también puedo

ser de la familia?

juan: claro, vente.

vente para acá.

véngase para acá.

inés: ¿yo?

juan: también, vente.

sebastián: falto yo.

juan: vente, sobrino, que

también eres de la familia.

eso, todo con todos.

bárbara: tú también, petu,

en esta casa no se discrimina

a nadie.

aunque se trague los vestidos

de marca.

[aplausos]

>> aquí tengo los resultados

listos de la evaluación.

ya determinamos quién se queda

y quién se va.

quién tiene actitud de

triunfador, y quién le ha dicho

al éxito "no formas parte de mi

vida".

empecemos.

leopoldo indigues.

[aplausos]

quedas fuera del círculo

del éxito.

leopoldo: ¿por qué? si me

aprendí todo lo que dijo.

>> lo siento, esto no es sólo

estudiar.

es necesario tener un look

presentable para ser parte

de nuestro equipo de ventas.

leopoldo: eso es discriminación.

>> lo siento, nuestros clientes

están acostumbrados a tratar

con gente que resalte,

que se distinga.

no con personas de apariencia

tan... tan común y corriente.

sebastián: ¿qué le pasa a este

payaso?

juan: es un imbécil.

pero necesitamos el trabajo

ahorita.

>> luisa ríos.

tampoco a usted la podemos

aceptar.

este negocio no se trata de

vender cremitas y maquillajes.

gracias.

juan oropeza.

sebastián: piensa muy bien lo

que vas a decir,

a esas personas las humillaste.

a él no vas a hacerlo.

juan: siéntate, hijo.

juan: sí, dígame, aquí estoy.

>> usted vio al éxito, y se

atrevió a decirle, "formas parte

de mi vida".

felicidades, tuvo la mejor

evaluación, bienvenido a nuestro

círculo del éxito.

un aplauso.

[aplausos]

sebastián oropeza.

soledad: ya, jeri, me voy a dar

un catorrazo.

ay, aparte ni que le fuera

a pegar a la piñata.

octavio: no seas desesperada.

a ver, aquí te tengo bien

amacizada.

a ver.

voy a quitar...

y con ustedes, la cuna

de nuestro plebito.

¿cómo te quedó el ojo?

bebé: [ríe]

soledad: ¡está divina!

gracias.

octavio: ya se hizo la machaca.

se ve que alguien en el más allá

está bien contenta.

soledad: sí, ¿verdad?

octavio: pero, mi sol, ¿qué

crees? todavía hay más

sorpresas.

soledad: ¿en serio?

octavio: este anillo era de mi

mamá.

mi sol, mi luna y mis estrellas,

¿quieres casarte conmigo?

leonora: ¿qué haces en la

recámara de mi hijo?

inés: ¿me deja pasar?

leonora: no hasta que te enteres

de la verdad, no puedes amar a

sebastián porque es tu hermano.

inés: [resuella]

leonora: era tiempo

de que supiera la verdad.

sebastián: pensé que ese tipo

tan nefasto también me iba a

sacar del famoso círculo del

éxito. y nada, resulté segundo

mejor evaluado.

javier: los oropeza

hicimos el uno, dos, tres.

juan: ya somos vendedores

oficiales de tiempos

compartidos.

[ruido]

al éxito y más allá.

margarita: ¿y eso?

teresa: ¿será la petu?

margarita: no, fue la puerta de

ahí afuera, ¿no?

mauricio: estás viva,

estás viva.

mi amor, no...

inés: [suspira]

mauricio, él me salvó la vida.

margarita: la buscamos por todos

los rincones de la casa y no

aparece.

teresa: sólo falta preguntarle

a la petuña.

juan: ¿y si se fue de la casa?

sebastián: pero ¿por qué?

¿y adónde?

javier: no sé, pero acuérdense

que escuchamos un portazo.

teresa: cierto.

juan: ¿y no sería juana inés?

leonora: ¿la monjita se fue?

juan: tú sabes algo.

leonora: yo solamente le dije

que es tu hermana.

todos: ¿qué?

juan: te advertí que no podías

decirle la verdad.

leonora: se me olvidó.

yo también debo tener lagunas

mentales.

sebastián: esto no es broma.

¿qué tal si le ocasionaste un

daño irreversible?

leonora: ese daño irreversible

lo iba a provocar ella porque

se enamoró de su hermano.

juan: si algo le pasa,

tú vas a cargar con eso en tu

conciencia.

leonora: ay, sí, qué horror.

me voy a morir de la culpa.

si no es que antes ustedes

me matan a mí de un disgusto.

me voy, no quiero soportar más

sus reproches.

sebastián: hay que buscar a

juana inés. en la calle.

juan: sí, vamos.

soledad: sí, pero, entiéndeme,

quiero que nos casemos

pero por amor.

octavio: por eso sería.

¿por qué más?

yo te amo, mi sol.

soledad: ¿será?

pero siento que me lo pediste

nomás porque vamos a tener un

morrito.

que te sientes obligado a hacer

lo correcto.

octavio: calmada, venada.

claro que sí.

vamos a ser papás y quiero que

estemos juntos con nuestro

plebito.

soledad: y si no estuviera

embarazada, ¿también me hubieras

pedido matrimonio?

octavio: pero la cosa es que sí

estás.

soledad: sí, no sé.

traigo bien muchas dudas.

y siento que es muy pronto

y que apenas nos conocimos

hace algunos meses.

octavio: para mí son

suficientes.

soledad: perdóname, por favor.

pero para casarme, debo estar

bien segura.

si no, no puedo darte el "sí".

[celular]

[celular]

soledad: es sebastián.

octavio: es mauricio,

seguro algo pasó.

¿pariente?

soledad: ¿ey?

soledad: ¿juana inés?

¿juana inés?

juan: ¡juana inés!

bárbara: ¿dónde fregados

te metiste?

sebastián: maldita sea,

no lo puedo creer.

soledad: con el perdón de

ustedes, pero ahora sí, leonora

de a tiro, se vio bien mala

persona.

bárbara: me dan ganas

de treparle...

sebastián: ya, ya.

luego hablamos de eso.

ahora hay que concentrarnos

en encontrar a juana inés.

[música]

[música]

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