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Hijas de la Luna Capítulo 38

Univision10 Dic 2019 – 12:00 AM EST

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locutor: televisa presenta...

>> ¿cómo--cómo dijiste?

inés: a lo mejor le sorprende

que me haya enamorado

tan rápido, pero tengo

mis razones.

sebastián me salvó de caerme

del campanario.

>> bueno, sí--

inés: es un héroe.

es mi héroe.

>> no lo dudo, pero--

inés: pero ¿por qué se pone así?

hace unos días usted me dijo

que yo tenía que salir al mundo

para que lo conociera.

¿ya se arrepintió?

>> bueno, la--la ver--

inés: ya sé.

no quiere que yo abandone

el convento porque me va

a extrañar, ¿verdad?

>> claro, me descubriste.

inés: yo también la voy

a extrañar.

pero bueno, necesito

su bendición para que siempre

siempre siempre

me mantenga junto a mi amado

sebastián.

>> pero, mira--

inés: no, no.

>> buenos días.

eh, vamos a hacerte

unos estudios, ¿de acuerdo?

inés: luego seguimos platicando,

madre superiora.

todoelmundo: aquí dicen

que espinoza paz va a dar

un concierto en mazatlán, ¿eh?

octavio: ya se hizo la machaca.

ese canta bien "machín".

todoelmundo: el concierto es

a beneficio de los damnificados

del huracán juana.

>> qué padre,

entonces, ¿nosotros somos

"danificados"?

todoelmundo: damnificados,

pupilo.

>> por eso, entonces vamos

a entrar gratis al concierto,

¿no?

todoelmundo: no, no, mira,

mundito.

espinoza paz cobra las entradas

y el dinero pues

que él recolecta, junta o acopia

pues se lo da a la gente

que más lo necesita.

octavio: ey, les tengo

un notición.

¿qué creen?

victoria: ay, ¿qué?

octavio: el espinoza paz

es mi pariente.

>> ay, octavio, tú le dices

pariente a medio planeta.

octavio: [ríe]

no, es de de veras.

no es "guaso".

victoria: ah, sí, ¿cómo no?

octavio: que sí, pues,

espinoza paz es mi primo.

mira, cuando yo era plebe,

hasta jugaba conmigo

en la playa.

fernando: no te creo nada,

amigo, nada.

octavio: que la ansiedad,

pues, ¿cómo los convenzo?

victoria: pues es que habría

que preguntarle al susodicho.

¿a poco no, estefi?

estefanía: sí, porque está raro

que cuando vivías con nosotros,

nunca nos dijiste que era

tu primo.

>> bueno, pues ya estuvo.

vamos a preguntarle directamente

al famoso cantante.

octavio: vamos, vamos

con mi primo.

victoria: ¿lo vamos a conocer?

llévenme, llévenme--

>> es imposible.

juana inés no puede enamorarse

de ti.

eres su hermano.

sebastián: la entiendo, madre,

pero déjeme decirle algo.

es la segunda vez

que se enamora de mí.

>> dios bendito.

sebastián: la primera sí,

estaba consciente

de que llevamos la misma sangre,

pero ahora, como le dije,

no se acuerda de nada.

>> ya sé por qué se enamoró

de ti.

de hecho, no es tanto de ti,

sino de lo que hiciste.

sebastián: creo que la entiendo.

al acordarse de que la salvé

del campanario, sus ojos...

se iluminaron.

>> exacto, sebastián.

dos veces enamorada de su héroe

y por el mismo motivo.

pero ese amor es pecado mortal.

sebastián: aunque así sea,

no podemos decirle la verdad

a juana inés hasta que recupere

la memoria.

margarita: ándale, muévete,

chiva.

vámonos.

condenada chiva,

está refuerte.

bárbara: hay que hacerle

el antidóping, se me hace

que esta toma esteroides.

vente.

anda de necia porque se la sabe

que vamos a venderla.

soledad: ¿les ayudo?

bárbara: estás "chisqueaso",

¿eh?

tú no puedes hacer esfuerzo.

la petunia está bien maciza.

margarita: ¿ya vas mejor?

soledad: más o menos.

traigo ascos.

margarita: ya se te va a pasar,

hija.

bueno, pues órale, juana

bárbara, a darle.

bárbara: bueno, y a todo esto,

¿dónde vamos a venderla?

margarita: ya veremos,

seguro no falta alguien

que la quiera.

leonora: a ver, a ver.

¿a dónde llevan ese animal,

mis chiquitas?

bárbara: a venderla

para pagar su mugroso vestido,

que está muy fino, ¿sí capta?

margarita: ay, por lo visto

la petunia sí la quiere,

doña leonora.

leonora: no, no la pueden

vender.

margarita: ¿y eso?

soledad: ¿por qué?

leonora: porque...

porque sería trampa.

bárbara: ni que estuviéramos

jugando a quién da más

por la chiva.

leonora: pues es que ustedes

deben ganarse ese dinero

trabajando.

margarita: oiga.

no, pues si la petunia

se comió su vestido,

pues es justo que ella lo pague.

leonora: pues--pues el animal

no sale de aquí.

llévensela de regreso al patio

de servicio.

octavio: hola, muchacha.

vengo a ver al espinoza paz.

¿podrá decirle que baje

a saludar a su primazo?

>> ¿cuál es su nombre?

octavio: octavio sánchez,

para servirte, guapa.

>> voy a llamar a su asistente.

octavio: que le digan

a mi primo que si se acuerda

cuando nos echábamos

esa cascarita en la playa.

>> a ver si no es puro cuento,

¿eh, octavio?

victoria: ay.

>> cuando lo veas, dile

que soy tu sobrino,

para también ser pariente

de espinoza paz.

victoria: vientos.

ahora todos resultamos ser

familiares de todos.

>> oiga, manda decir

el señor espinoza paz

que él no tiene ningún primo

octavio sánchez.

fernando: ay, ya te había dicho

yo, octavio.

octavio: ¿qué hago, qué hago?

victoria: ¿ya ves?

nomás nos echaste mentiras,

octavio, tan emocionados

y solo venimos al aumento.

octavio: bueno, a ver, a ver,

miren, yo soy hijo de mi mamá,

que era doña eva.

ella era prima de mi tía ximena.

y ximena se casó con un "compa"

que se llamaba valentín y...

él era bien gracioso,

nomás que él entraba, pues,

como un artista pues.

fernando: octavio, octavio,

ahí viene.

octavio: ey, valentín era tío

de espinoza paz.

>> octavio, atrás de ti está.

octavio: espinoza paz

me enseñó a surfear.

y jugábamos en el tronco

en la calle, pero claro,

yo siempre le ganaba.

es un tipazo y canta

con fierro.

pero para jugar pues era

medio pazguato el vato.

>> octavio,

mejor ya cállate.

octavio: espérame, pariente.

éramos roña y mugre.

de pura guaza le decía

que él era la mugre,

porque aquí entre nos,

el espinoza paz andaba

más chamagón que yo.

y eso ya es mucho decir.

y nos contábamos

nuestras cosas--

aguántame, ¿qué no ves que--?

ay, no.

espinoza: con que pazguato

y chamagoso, ¿no?

octavio: eh...

sí.

pero nomás lo dije de cariño.

yo, este...

yo...

espinoza: ¡primo!

todos: [ríen]

octavio: eh, mi primo.

margarita: sí, estuvo rarísimo.

la petunia se devoró

su vestido y ahora hasta amigas

resultaron ser.

bárbara: los gatos y las cabras

se llevan con las brujas,

¿qué no?

soledad: oigan.

¿con qué se quitan las náuseas?

margarita: mastica hielo, hija.

soledad: ah.

¿estás melolenga o qué?

bárbara: ¿y ahora

por qué te encabritas?

soledad: me pegaste

en una bubi.

bárbara: ay, te la bañas,

si apenas te rocé.

soledad: ey.

pero ¿qué?

¿que no ves que con el embarazo

se inflaman y se ponen más--?

bárbara: ¿qué?

¿se te acabó la cuerda o qué?

teresa: mira, yo nunca

me he embarazado,

pero sol tiene razón.

una tía--

soledad: me voy a acostar

al rato.

[timbre]

bárbara: ay, yo voy.

yo abro, yo abro, yo abro.

margarita: hola, hija.

bárbara: ¿qué onda, ma?

margarita: mira nomás.

no te has puesto los aretes

que te regalé.

bárbara: pues, no hay

por hoy razones.

ya tengo los agujeritos tapados.

margarita: ah, no, pues eso sí

tiene santo remedio, ven acá.

a veces, la belleza duele.

bárbara: no, madre, espérate,

¿qué haces?

entonces soy hijo de valentín.

el hermano

de la prima de mi amá.

perdón por echar la mentira.

>> no hay fijón, primo,

no se preocupe.

victoria: ay, híjioles, debería

de darte vergüenza, octavio.

eres un bocón.

>> sí, la verdad me vi bien

gallo, ¿verdad?

>> y lo que le sigue, pariento.

>> ¿puedo tomarme una selfie

contigo?

soy sobrino de octavio.

>> oye, entonces tú también eres

mi sobrino, ¿verdad?

pásame tu celular.

[risas]

>> ya en serio, estabas plebito

cuando lanzaste tu primer disco

y pegó con fierro, mi compa.

todos: [hablan a la vez]

>> ah, qué tiempos aquellos.

>> a mí me encantó ese disco,

¿eh?

>> y, pues, desde ese entonces

a todos les presumía

que éramos primos.

>> bueno, nos encantó conocerte,

espinoza paz, pero tenemos

cosas que hacer.

>> ah, ¿sí?

¿y adónde van, o qué?

victoria: pues, es que mi tocaya

nos dejó bien brujas.

>> ¿tu tocaya?

victoria: sí.

yo soy juana victoria.

>> ah, hablas del huracán.

¿y tú eres...?

estefanía: estefanía.

pero yo no soy muy fan

de tu música.

>> ah, bueno, algún defecto

tenías que tener,

no te preocupes.

[risas]

oigan, chavalos.

¿entonces la tal juana los dejó

en ceros?

>> a nosotros hasta sin casa

nos dejó.

>> bueno, por mientras, ya sé

qué podemos hacer.

antonio, dales boletos

a mis amigos para el concierto,

pero que estén en primera fila.

[chiflidos]

>> aunque fíjate que tenemos

otros amigos, espinoza paz.

>> limonel con garrote, mi hijo,

que bárbaro.

>> de todas maneras,

dales lo que necesite.

a lo mejor, el concierto

no les ayuda con sus huecos

de lana, pero igual la música

cura el alma.

>> eso que ni qué.

>> y en una de esas, te gusta

mi música y la pasas bien.

[risas]

[música]

[música]

inés: ¿usted también me cuidó

cuando yo estaba dormida?

juan: por supuesto que sí,

pero no me hables de usted.

inés: así me enseñaron

con la gente muy mayor.

aunque sí debería de hablarle

de tú.

juan: ah, ¿sí?

¿y por qué?

sebastián: papá, papá, a ver,

vamos a hablar un segundo

afuera--

ambos: [hablan a la vez]

sebastián: ya venimos,

ya regresamos.

juan: a ver, ahorita vengo.

a ver qué quieres ahora.

sebastián: papá, vamos.

inés: ¿no es maravilloso,

madre superiora?

juan: ¿y?

¿cuál es la urgencia?

sebastián: quería preguntarte...

el tiempo compartido,

ya te hablaron.

juan: me dijo que todavía

no terminan de juntar

el nuevo equipo de vendedores,

¿por?

sebastián: porque...

>> ah, qué bueno

que los encuentro.

les tengo excelentes noticias.

juan: muchísimas gracias,

doctor.

qué bueno, por fin algo bueno.

>> juana inés no presenta

ningún daño cerebral

ni neurológico.

sebastián: ah, genial.

>> por lo tanto,

voy a darla de alta.

en el entendido

de que debe guardar reposo

por varios días.

juan: muchísimas gracias,

doctor.

>> ahora, por favor, pasen

a la caja.

yo mientras termino con todo

el papeleo.

gracias, con permiso.

juan: ¿a la caja?

soledad: ájalas...

no puede ser.

margarita: ahí está.

bárbara: ¿en serio no duele?

margarita: no,

pero si es un piquetito.

bárbara: no, espérate,

yo creo que mejor lo dejamos

para otro día.

así como con más calmita, ¿no?

margarita: muy macha

para las trompadas,

y te acobardas con una agujita.

no seas--

bárbara: no, pero ya, mejor no.

margarita: si quieres conquistar

a mauricio no puedes andar así

toda fodonga.

bárbara: [suspira]

órale, que suene la campana ya.

margarita: aquí me queda mejor.

juan: ¿600 mil pesos?

¿de dónde los vamos a sacar?

sebastián: nos quieren cobrar

hasta los pañuelos desechables.

>> qué bueno que traje

mi chequera, ¿no?

juan: ¿y tú qué, asaltaste

un banco o qué?

>> hoy se venció un plazo fijo

que tenía.

sebastián: tío, es muchísimo

dinero el que te debemos aquí

en el hospital.

>> aquí hay disponibles

para ustedes 2 millones

y medio de pesos.

>> te perdiste de conocer

a espinoza paz.

>> uy, pues, qué mala onda,

y con lo mucho que me gusta

su música.

victoria: ahora hay que avisarle

a los demás pa' que se jalen

todos al concierto.

soledad: hola.

>> mi sol, mi luna,

mis estrellas.

soledad: ¿puedo hablar contigo?

>> no, pues, órale.

[celular]

victoria: [resuella]

es sebastián.

¿qué húbole?

¿te cae?

ay, no, está de pelos.

ahorita nos vemos.

>> ¿qué pasó?

victoria: ya por fin

dieron de alta a juana inés.

se la van a llevar

a casa de mi papá.

[grita]

>> qué buena onda.

victoria: no lo puedo creer.

ándale, vamos, ¿no?

estefanía: no, gracias,

si va a estar sebastián,

yo no voy a ir.

[música]

[música]

soledad: tengo todos

los síntomas.

>> ¿de qué?

soledad: estoy embarazada,

pero ahora sí, en serio.

sebastián: ¿se te ofrece

algo más, juana inés?

inés: un vaso con agua.

sebastián: claro.

te lo traigo.

>> eres afortunada

al tener gente tan buena

como los oropeza atendiéndote,

hija.

inés: sí, pero más afortunada

por tener a mi novio sebastián.

ay, no sabe cuánto lo amo.

leonora: ¿te volviste loca?

tú no puedes enamorarte de él.

>> ¿seguro estás embarazada?

¿ya te hiciste

una de esas pruebas

que venden en las farmacias?

soledad: no.

pero tengo todos los síntomas.

náuseas, vómito, las bubis

inflamadas y sensibles.

y yo no no necesito ninguna

de esas pruebas de farmacia.

>> ájalas.

soledad: y mira, lo más cañón

es que tengo un buen de retraso.

yo soy bien regular

y no me ajusta.

ya hasta pasaron dos semanas.

>> ájalas.

soledad: ¿nomás vas a decir

ájalas?

>> pues, así dices tú.

además, ¿qué quieres que haga?

tienes que ir con el doctor.

soledad: tampoco ocupo doctores.

soy enfermera profesional

y entrenada y estudiada

y conozco de arriba a abajo

todos los síntomas del embarazo.

>> ay, calmada, venada.

si el mal humor

es uno de tus síntomas,

mejor apúntalo en tu lista

también.

soledad: no estoy de mal humor.

no te rías,

que me haces desatinar.

>> ay, nomás de broma.

¿ya ves?

por andar inventando

que estás embarazada.

se hace realidad, ¿eh?

ah, la bestia, qué rollo.

soledad: ¿qué rollo?

¿qué rollo, mero lengo?

pues, tú de chivato con tu amá

que vas a decirle que no estoy

embarazada.

¿pa' qué lo dices, tonto?

>> bueno, al caso es que ahora

sí es de a deveras lo del niño.

soledad: tú querías

que tuviéramos un morrito.

me lo dijiste, ¿verdad?

>> bueno, sí, una cosa

es decir "agua" y la otra

es aventarse al mar.

pues, ya de frente la cosa

como que se ve distinta, pues.

soledad: ájalas.

entonces no lo quieres.

>> sí, pero...

¿qué vamos a hacer con un plebe,

así todo ñango, sin nadie

para la machaca?

soledad: gracias, gracias,

octavio, por tu gran apoyo.

justo lo que necesitaba

y ocupaba de ti.

octavio: [suspira]

perdón, amá.

pero a veces no la aguanto

a usted.

[suspira]

leonora: ¿qué hace una religiosa

en mi casa?

>> le suplico baje la voz,

señora.

leonora: no, no, yo quiero

saber qué pasa.

>> se lo ruego, mire,

juana inés acaba de salir

del hospital.

leonora: esta muchachita

debe entender que no puede

enamorarse de mi hijo.

inés: ¿usted es la mamá

de sebastián?

leonora: ay, por dios,

como si no supieras.

nomás lo que me faltaba,

que me anden ninguneando

en mi propia casa.

>> no, de verdad que ella

no se acuerda de usted.

leonora: ay, pues, como sea.

¡entiende que sebastián es tu--!

sebastián: mamá, mamá, mamá.

mamá, tenemos que hablar.

leonora: no.

sebastián: vamos, mamá.

mamá, ya.

inés: ¿por qué

estaba tan enojada

la mamá de sebastián?

¿no le gusta que él

sea mi novio?

>> parece que no.

la verdad, no conozco

a esa señora.

inés: pues, me cayó mal.

típica suegra celosa,

de esas que salen

en las películas.

ven que se llevan a su hijo

y se ponen histéricas.

>> juana inés, no es cristiano

hablar mal de la gente.

inés: acuérdese que yo

ya no soy novicia.

así que puedo darme

algunos lujitos, ¿no?

porque mi suegra es odiosa

a más no poder.

sebastián: el doctor merino,

tu doctor, dijo que no podemos

confrontar a juana inés

con la realidad.

leonora: ah, entonces yo debo

permitir que esa ilegítima

se enamore de ti,

que eres su hermano.

sebastián: ¿estás segura?

leonora: ¿a qué te refieres?

sebastián: solamente te pido

que no le digas nada,

es más, de preferencia,

no te metas con juana inés.

leonora: ¿no puedo moverme

libremente en mi casa?

sebastián: yo debo evitar

que la alteres.

leonora: insinúas que soy

imprudente.

sebastián: ¿sabes qué, ma?

hace mucho que me resulta

imposible hablar contigo.

leonora: sí, desde

que te pusiste de parte

de las paracaidistas.

sebastián: sí, claro.

leonora: hijo.

¿has visto a estefanía?

sebastián: no, ¿por qué?

leonora: me extraña que no andes

pegado a la cabecilla

de las ilegítimas.

sebastián: juana victoria.

justo está cuidando a estefanía.

y yo a juana inés.

además, estefi no quiere verme,

así que acataré su voluntad.

[música]

[música]

estefanía: desde el principio

tú te llevaste bien con él,

son muy cercanos.

¿sabes por qué dejó de amarme?

es que daría lo que fuera

por saberlo.

¿por qué sebastián

ya no me quiere, por qué?

darío: ¿qué es esto?

victoria: es que...

darío: ¿por qué

no te has reportado conmigo,

juana victoria?

tuve que localizarlas

a través del celular

de estefanía.

victoria: ah, pues es que

todo iba retebien

hasta hace un rato.

darío: vámonos a la casa, hija.

estefanía: no, no, no.

prefiero quedarme

con juana victoria.

darío: no, no, mi amor,

princesa, por favor.

estefanía: no, vamos a ir

a un concierto de espinoza paz.

darío: no me parece conveniente

que vayas a un lugar

atestado de gente, ruidoso.

estefanía: es que yo quiero ir.

darío: está bien.

pero voy a mandarte dos escoltas

para que te cuiden.

octavio: ati, ati.

aquí están los boletos

para que todo mi clique vaya

al concierto de mi primo.

inés: ay, qué raro hablas.

¿cuál primo?

mauricio: es que octavio

está presumiendo disque que es

primo de espinoza paz.

¿lo conoces?

inés: sí,

lo escuchábamos en el convento.

a escondidas.

teresa: ¿qué?

¿estás hablando de espinoza paz,

es decir, espinoza paz?

octavio: sí.

bárbara: aquí tenemos una fan

bien perrona.

teresa: ay, yo quiero ir

al concierto,

yo quiero ir al concierto.

octavio: claro.

pues está, ahí está.

bárbara: a mi madre también

le encanta, pero con ganas, ¿eh?

a ver si no se me queda

toda chisqueada cuando le diga

que tengo su boleto.

soledad: ay, y de primera fila.

teresa: ay, no, no, no, no.

octavio: tu boleto, sebastián.

¿jalas o qué?

sebastián: ah, pues, ¿yo también

estoy invitado?

fernando: mundito se encargó

de conseguir boletos para todos.

leonora: el pecado flagrante

dentro de mi casa

y yo me tengo que callar

la boca.

ay, qué angurria.

ahora resulta que la monja,

la más mustia,

está enamorada de mi sebastián.

aunque...

lo más raro

fue lo que él me dijo,

que estaba seguro de que es

hermano de juana inés.

[celular]

ay.

perdón,

tengo que tomar esta llamada.

hola, darío, ¿cómo estás?

¿y estefi?

no, ni idea de quién es

el tal espinoza paz.

¿grupero, mariachi, reguetón?

no, no, no me suena para nada.

¿tu princes va a ir

a un concierto?--

claro, yo me encargo

de que sebastián también vaya.

sebastián: y por qué te interesa

que yo vaya al concierto

de espinoza paz.

leonora: bueno, porque quiero

que me acompañes.

sebastián: ¿qué?

¿tú vas a ir?

no sabía que escucharas

ese tipo de música.

leonora: pues decidí ampliar

mi gusto musical.

sebastián: no te creo, mamá.

inés: ¿me vas a dejar sola,

sebastián?

leonora: no estás sola, niña,

ahí está la madre.

>> lo siento, pero yo

no me puedo quedar, señora.

mi autobus sale hoy en la noche.

leonora: válgame,

nada más eso me faltaba.

inés: oiga, señora,

¿por qué siempre está enojada?

leonora: [burla] porque la gente

como tú me enfurece.

bueno, ¿entonces?

sebastián: lo siento, mamá,

me quedo a cuidar a mi he--

a juana inés.

leonora: vaya,

ni que estuviera moribunda.

teresa: que te dejes las orejas

que te vas a infectar.

bárbara: es que me da comezón

bien gacho, ¿sí sacas?

teresa: no.

no y no lo puedo creer,

voy a ver a espinoza paz.

qué emoción, es que es mi ídolo.

soledad: yo no sé si quiero ir.

pues es que me siento

bien sabe de que modo.

teresa: ¿y por qué, qué te pasa?

soledad: pues el melolengo

de octavio que me salió

con su batea de babas.

bárbara: ay, pues...

¿quién me echa la mano?

quiero ponerme un poquito

de esto.

soledad: ¿vas a ocupar rimmel?

bárbara: ¿qué tiene de malo?

teresa: [ríe]

victoria: ay.

mira nomás, estos--

[indistinto]

a ver, ¿por qué no te pones

este para el concierto?

estefanía: ya lo pensé bien

y no quiero ir.

victoria: ¿eh?

¿y ahora?

pero estabas más puesta

que un calcetín.

estefanía: sí, pero no quiero

encontrarme con sebastián,

es que no lo voy a aguantar.

victoria: ay.

eso se arregla de volada.

[celular]

sebastián: hola.

victoria: nomás quiero saber

si vas a ir al concierto

de espinoza paz.

sebastián: me encantaría,

para verte.

victoria: qué bueno que no vas,

sebastián.

bueno, ahí te ves.

ya estuvo, no va.

así que hay que ponernos

bien lindas, chulas y coquetas

para ver a espinoza paz.

inés: ¿quién era, sebastián?

sebastián: juana victoria,

mi hermana.

margarita: ¡tarán!

¿qué te parece?

está bruto, ¿qué no?

¿vueltecita?

vueltecita.

xavier: te ves muy guapa.

margarita: ah.

gracias, ¿eh?

qué galante.

¿seguro no quieres ir

al concierto?

igual te distraes un rato.

andas muy presionado.

me preocupa,

nunca te había visto así.

siempre eres muy tranquilo,

todo bajo control,

todo en armonía.

¿puedo hacer algo por ti?

xavier: de hecho sí.

margarita: ah.

eh, lo que quieras, ¿eh?

xavier: no le digas a nadie

que hipotequé mi casa.

margarita: ¿y eso?

¿por qué?

xavier: le dije a juan que tenía

un dinero a plazo fijo

y que, como acababa de vencer,

estaba disponible para él.

margarita: hasta mentiras

le echaste.

xavier: él nunca habría

aceptado que hipotecara la casa.

margarita: está bien, xavier.

será como tú quieras.

te mando fotos del concierto.

>> que dios bendito te ampare,

juana inés.

inés: gracias, madre.

y perdón.

>> ¿por qué?

inés: por salirme del convento.

>> no te agobies, hija.

dios tenía destinado

otro camino para ti.

sebastián: siento mucho no poder

llevarla a la terminal.

>> no hay problema, sebastián.

sebastián: y muchísimas gracias

por venir a ver a juana inés.

>> te la encargo mucho.

cuídamela, ¿sí?

sebastián: claro que sí,

no se preocupe.

la acompaño a la puerta.

juan: [suspira]

darío: buenas tardes, juan.

juan: hubiéramos podido vernos

en infinidad de lugares.

pero insististe en este.

mi medialuna en ruinas, ¿no?

darío: necesitábamos privacidad.

juan: pues no me gusta

venir aquí

y sobre todo sin tener idea

de cuándo lo voy a reconstruir.

darío: con esto

podrías convertirlo incluso

en un hotel cinco estrellas.

juan: pensé

que lo que me pediste

en el hospital había sido

solo un arrebato.

darío: a estas alturas

todavía no me conoces.

juan: bueno, como sea,

te dije que yo no puedo

obligar a sebastián.

darío: por desgracia,

mi hija está enamorada.

no puede vivir sin él.

juan: lo entiendo,

pero yo no puedo.

darío: acepta el dinero, juan.

con esto ya jamás tendrías

problemas económicos.

y en cuanto a sebastián,

deja de preocuparte.

¿no crees que mi hija

puede hacerlo feliz?

[música]

[música]

todos: [hablan]

margarita: ay.

victoria: no manches.

a poco es...

margarita: ey.

hasta parece que

nos la cambiaron, ¿verdad?

no es que sea mi hija,

pero se ve preciosa.

fernando: se ve muy bien

de vestido.

y como que el box le hizo

buen cuerpo, ¿no?

bárbara: ¿qué hubo, raza?

¿cómo les quedó el ojo?

fernando: [silba]

mauricio: te ves muy linda,

juana bárbara.

teresa: sí, sí,

te ves lindísima, mi hija.

pero bueno,

¿podemos entrar sí o no?

porque nos van a agarrar

los lugares, ¿no?

bárbara: mau, mau.

mau, mau.

¿no es guasa?

¿de veras crees que me veo bien?

mauricio: claro, vente.

público: [vitorea]

espinoza paz: ♪ que bonitos

se ven juntos

eso dicen las personas

que saben lo que somos

y para dónde vamos

juntos de la mano

compañeros

juntos de la mano

compañeros

compañeros de vida

compañeros seremos

compañeros que sueñan

con envejecer juntos

compañeros

compañeros

gracias por cada

momento que me das

gracias

sin ti

esta vida no sería lo mismo

oh, no

somos compañeros

compañeros de vida

compañeros seremos

compañeros que sueñan

con envejecer juntos

compañeros

compañeros ♪

público: [vitorea]

[vitorea]

victoria: ay, ¿qué haces aquí?

sebastián: es que tenía

ganas de verte.

victoria: ay, pues a ver

si te decides, ¿eh?

¿qué no se suponía que andabas

bien enchilado conmigo?

sebastián: ¿qué te digo?

el amor le ganó al enojo.

victoria: ay, de veras que

te pasas, eres un inconciente.

estefanía aceptó venir

al concierto porque tú

no te ibas a aparecer por aquí.

y ahora sales con esta

sorpresita.

ya.

no manches.

sebastián: ¿qué, qué pasa?

victoria: no, pues estefanía

ya no está en su lugar.

vamos.

inés: sebastián.

sebastián.

¿es san fernando

o dónde será que ando?

¿dónde estás, sebastián?

darío: acepta el dinero, juan.

con esto ya jamás tendrías

problemas económicos.

y en cuanto a sebastián,

deja de preocuparte.

¿no crees que mi hija

puede hacerlo feliz?

inés: sebastián,

¿dónde estás?

sebastián, tengo miedo.

[llora]

ven, por favor.

sebastián, dijiste

que no me ibas a dejar sola.

leonora: pero ¿qué te pasa,

niña, por qué estás gritando

como una histérica?

inés: necesito saber

dónde está sebastián.

leonora: mira, deja de cacarear

que para eso ya tenemos

a la guayaba y a la tostada.

mejor entérate de una vez--

juan: ni se te ocurra.

leonora: ¿así que usted está

enterado de lo que pasa?

juan: ¿sabes qué, sabes qué?

ven.

sal de aquí, por favor.

leonora: no me toque,

señor oropeza.

juan: obedece.

inés: santa rita de la trinidad,

que esa señora no vuelva

a entrar.

me da miedo.

juan: a mí también.

inés: ¿sabe dónde está

sebastián?

juan: sí.

tuvo que salir, pero no tarda.

inés: me siento sola

y nada más confío en él.

juan: yo soy papá de sebastián,

¿te acuerdas?

también puedes confiar en mí.

es más, hasta podría ser

un padre para ti.

inés: sí, ¿verdad?

los suegros son como papás.

juan: ¿suegros?

[música: espinoza paz]

espinoza paz: ♪ y me dijo

en privado

todo se acabó

te falto discreción

será punto com

será punto net

pero me terminó

por internet ♪

público: [vitorea]

leonora: vamos a ver,

señor oropeza.

¿sabe usted que la desmemoriada

se enamoró de sebastián,

su hermano?

juan: me acabo de enterar

por algo que me dijo.

leonora: ¿y usted tan tranquilo?

mire, bastante hago aceptando

que los productos

de su inmoralidad

vivan en mi casa,

como para permitir que además

perviertan a mi niño.

juan: sebastián no va a permitir

esa dichosa inmoralidad

de la que hablas.

solo le da

por su lado a juana inés

mientras recupera la memoria

y se da cuenta

que son hermanitos.

¿contenta?

leonora: eso si la recupera.

¿qué tal si queda así

para siempre?

juan: gracias.

muchas gracias

por tus buenos deseos, leonora.

tú tan agradable y positiva

como en los últimos tiempos.

leonora: ¿y qué querías?

juan: ¿sabes qué pasa?

ya no eres la mujer sensible

de la que me enamoré

hace más de 25 años.

leonora: en lugar de decir

tonterías, deberíamos hablar

de estefanía y sebastián.

juan: ok.

¿qué hay al respecto?

leonora: tienen que reactivar

su compromiso de matrimonio.

juan: ah, ¿sí?

¿ya trataste el tema con darío?

leonora: por supuesto,

¿por qué la pregunta?

¿qué, usted también o qué?

juan: nosotros no podemos

intervenir en la vida personal

de nuestro hijo.

es más...

te lo prohibo.

leonora: una madre debe velar

por la felicidad de su hijo

y estefanía es ideal para él.

el señor oropeza

prohibiéndome cosas.

ay, ahora resulta.

victoria: ya nomás falta

buscarla por debajo

de las piedras.

sebastián: sí, no aparece

por ningún lado.

victoria: estefanía era

mi responsabilidad.

a ver,

¿qué tal que le pasó algo?

sebastián: no, esperemos que no.

victoria: es que tú no sabes,

pero casi se ahoga en el mar.

sebastián: ¿qué?

victoria: se metió caminando.

si no es por su papá,

ay, nomás no la cuenta.

sebastián: ¿tú crees

que haya intentado eso otra vez?

victoria: pues a lo mejor,

no sé, igual y sí.

sebastián: vamos por mi coche

al estacionamiento, vamos.

victoria: ay, no, no, no,

diosito,

por favor, que esté bien.

es que me cae que

si le pasa algo,

yo no me lo voy a perdonar

nunca.

te lo juro que me muero.

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