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♪ ♪ rúl: oiga, usted que nos esá oyendo, ponga mucha atencón. Lo que viene lo tiene que ver.
Alan: sin lugar a dudas, todos hemos perdido personas muy queridas, cercanas o no durante la pandemia. Francisca: lo que escuchara a continuacón puede cambiar su ía, su vida, con ustedes, daniel habbib con la promesa de que nos volveremos a ver.
Daniel: queridos, para todos los que hemos perdido a un ser en esta inoportuna muerte, este mensaje no es para pretender que nada pasado, o para que ignores las situaciones o que no haya atajos en el proceso del dolor, laúnica manera de enfrentar el dolor es pasar sobreél, é que su ausencia es laúnica presencia que deseas, que existen olores que no se descifrar ni nombrar, porque la partida de un ser que amamos rompe la ruptura ógica en su orden. La confusón, la muerte es una paradoja punzante, tambén estos sentimientos y darle una salida edificante constructiva, pero quiero que sepas algo, es justo, es álido, es justo sentir rabia, frustracón, pesimismo, tristeza y culpa.
Es justo no saber qé decir, ómo convivir ni ómo salir de eso, porque el dolor a la érdida, el duelo, no tiene un cronograma ni un calendario. Date permiso de sentir lo que quieras, de sentir todo el enojo, toda la frustracón, porque todos en este lugar somos vulnerables, pero juntos como hermanos podemos ayudarnos a superar esto.
Solos no esás, ni versaá, porque si algo bien hiciste en esta vida fue ganar del derecho a llorar, y aqí estamos en espera aérica dispuestos a acompañarte con tu duelo, aunque sea con esas palabras. No es necesaria una amistad larga para comprender que la empaía hoy por hoy nos puede hacer familia.
Te recuerdo esta mañana que tu tarea no termina. Hoy lloramos contigo y honramos tu valenía a tu alrededor todaía hay mujeres y el premio hoy se lo lleva quien perdiste, tu hijo, tu padre, tu madre, tu esposa, hoy ellos esán en su nueva casa adivina, donde aguardan pacientemente por ti, para poder decirte de nuevo paá, mi amor, hijo ío, padre, esposo, hijo porque esto jaás se deja de ser, ya que es una comisón del eternidad en este a ellos, cada minuto nos acercamos ás a ellos, hay promesas del cielo para ti, no te des por vencido, y por favor, haz que tu vida sea el ás grande homenaje a tu hijo, tu padre, tu madre, tu esposo, ese ser que amas.
Siempre es buen momento para recuperar a la ilusón. No podemos olvidarnos por quienes ya no esán aqí.
Tenemos que dejar ir a quienes ya no esán. Y cuando no te sirvan las manos para calmar el llanto, busques en el suelo los pedazos que quedan de ti para árselos a dios, para queél la valenía de pronunciar su nombre, y llevarte de nuevo a luchar con todas tus fuerzas, esas tumbas no contienen el alma, son ólo un recordatorio de la morada final, donde hay un lugar donde todas nuestras ágrimas y sueños reviven y toman un sentido eterno.
Volveremos a vernos, vamos a adorar juntos, a gozarnos eternamente, espero que ú tambén lo creas, porque dios esá aqí. Aí mismo, y jaás nos abandona, jaás llega tarde, y esta prueba habá valido la pena para convertirnos en inquebrantables.
Lo que se fue no hace falta, lo que hace falta, queridos, ya vendá. Levanta el rostro, da esos pasos aunque esé lleno de pasos eran los ás dignos que has dado en tu vida, te enío todo mi coraón, todo mi cariño, que dios te levante hoy, mañana y siempre, encontraás el sentido de la vida, lleguemos al final de la vida, rotos, pero de una sola pieza por dentro.