Entre nos: Quizá después ya no haya tiempo

Con mucha tristeza despidieron con un aplauso a Silvio García, camarógrafo del primer Sábado Gigante en Miami. Luz María Doria lo recuerda así...

Por Luz María Doria, Productora de Despierta América

En diciembre del año pasado, mientras esperábamos que un Valet Parking nos trajera nuestros carros después de una fiesta navideña, Silvia Garcia, VP de Media Planning de Univision me contó que Silvio, su papá, había sido camarógrafo de Sábado Gigante desde el primer día del programa. En ese momento pensé en el orgullo que debería sentir él de que su hija también trabajara en Univision y que fuera una exitosa líder en nuestra Cadena.  

Le pedí a Paola Gutiérrez que les hiciera una entrevista a los dos. Seis meses después, justo en la semana del día del padre, la entrevista salió al aire y nos conmovió hasta las lágrimas. Creo que no hubo un sólo papá ese día que no viera Despierta América que no se sintiera inspirado por este camarógrafo cubano, humilde, dicharachero, profesional y talentoso que trabajó, luchó y educó a su familia con esa fuerza extra que siempre traemos los inmigrantes.

El viernes pasado Silvia y yo volvimos a coincidir en una fila mientras otro Valet Parking buscaba nuestros carros. Ese día habíamos ido a la ceremonia de graduación de las empleadas de Univision seleccionadas por el Women Leadership Council de nuestra Cadena y de la que ella forma parte.  En esa fila, Silvia me contó que Silvio, su padre, estaba muy enfermo.

Ahí me di cuenta de que en una muestra absoluta de generosidad, ella se había escapado esa tarde del hospital para inspirar a nuestras muchachas en su graduación. Esa tarde nos dio un consejo a todos: "no olviden que la familia es lo más importante. No olviden desconectarse los fines de semana y dedicárselos a ellos".

El lunes al regresar a la oficina, le dije a Karla Martínez, Paola Gutiérrez y a Alan Tacher que teníamos que ir al hospital a visitar a Silvio. Quedamos en que lo haríamos esa misma semana, pero Silvio se nos adelantó. Falleció el sábado. No fuimos a visitarlo. No pensamos que se iría tan rápido... Hay planes que no se deben posponer porque Dios no consulta las agendas de nadie antes de hacer su voluntad. Nunca se sabe cuando será el último beso, el hasta pronto final. Quizás ya no haya una próxima oportunidad para pedir perdón o decir "Te Quiero". 

Cuando pasan cosas como estas te pones a pensar que lo que realmente cuenta en esta vida es el amor que reguemos a nuestro paso. Silvio lo logró en sus 26 años en Univision. Como dice Silvia, gracias al trabajo de su papá en esta Cadena ella pudo tener una infancia muy feliz. 

Me contaron que Silvio recibió tantas flores mientras estuvo en el hospital que su Silvia, con ese corazón generoso del que su padre se debe sentir muy orgulloso, las fue repartiendo en los cuartos de los enfermos solitarios... 

El lunes en  Despierta América nos despedimos de Silvio de pie y con aplausos. Como se lo merecía. 

La próxima vez que digamos "no tengo tiempo" hay que pensar que quizás después ya NO haya tiempo. 

Piénsalo... Y después me cuentas. 

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