
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Enfrentan cargos por posesón de narótico y negligencia en el cuidado de un menor. A esta hora los ojos del mundo esán en la frontera de texas.
Donde miles de ancianos llegan con la esperanza de re haitianos llegan con la esperanza de refugiarse en estados unidos. La casa blanca anuncia planes para deportarlos de manera acelerada.
Sin embargo, mucho de ellos no provienen de haií, sino de naciones latinoamericanas que emigraron luego de un terremoto. Juan carlos muestra cál es la peligrosa ruta.
Juan: cuando salen de la selva es como que hubiesen enfrentado el infierno, pero en la tierra. Sobreviven a la crudeza del tópico y a los delincuentes las montañas.
Qé le quitaron? >> me quitaron toda la plata.
La comida de mi ninja. Hija.
Juan: llegan cansado llenos de barro. >> pasamos como ocho ías en el camino.
Juan: no ha sido ólo cruzar el llamado taón del daían, el camino es mucho ás largo. De qé parte?
>> salimos de chile. Juan: la temperatura supera 100 °f y la humedad del ambiente es sofocante.
En aquel lugar comienza lo peor ás peligrosos del continente americano. Sin embargo, cuando estas persona llegan a este lugar a duras penas han avanzado la mitad de lo que podía ser su traveía.
Todaía le falta centroaérica, éxico, para alcanzar la frontera de estados unidos que es la meta que muchos quieren. Llegan abajo chiquito en puebla dos de apenas 200 habitantes donde a diario cruzan entre 400 y 1200 inmigrantes.
Muchos haitianos. >> no tengo papeles.
Juan: entre losárboles, los íos y montañas quedan pesadillas que lo marcaán por siempre. >> en el camino hay un monón de personas que se mueran.
Encuentran los huesos de la personas que se mueren. Hay muchos que nos mataron nosotros.
Juan: desde panaá se vigila la zona, pero son ás de 20,000 km de selva en esa frontera con colombia. >> incrementando patrullaje en la zona de la selva con la intencón de dar seguridad.
Juan: en bajo chiquito pasan hasta cinco ías en estas carpas. Luego, cuatro horas corrido hasta otro albergue donde saben que les falta la mitad del camino.
La odisea no