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Corona de Lágrimas Capítulo 95

17 Abr 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

pollo: me hiciste quedar

muy mal,

me hiciste quedar como un idiota

con los meros, meros, mundo.

¡los que manejan esta puerca

ciudad!

y eso

no se lo voy a tolerar a nadie,

mundo.

zaida: ¡suéltalo!

¡suéltalo, pollo, por favor!

pollo: ¡cállate!

zaida: ¡suéltalo, por favor!

¡mundo!

julieta: ¿qué te pasa, mi amor?

¿por qué estás tan pensativa?

lucero: por todo, mamá.

julieta: lamento mucho que

tantas cosas hayan ocurrido así

de golpe.

lucero: ni que hubiera sido

tu culpa.

¿vas a salir?

julieta: sí, bueno,

voy a ir a la casa de empeño.

lucero: al monte de piedad,

¿para qué?

julieta: tengo un par de

alhajitas que me compró tu papá,

no son muy finas,

pero con lo que me van a dar,

nos va a alcanzar para cubrir

los gastos de este mes.

lucero: no, no, mamá.

¿cómo te vas a deshacer de un

regalo de mi papá?

mejor yo vendo mi celular

o mis cosas.

julieta: hija, claro que no.

no me voy a deshacer de nada.

ya después cuando pase la mala

racha, las recupero.

lucero: ¿y si no podemos y se

pierden?

julieta: son cosas materiales,

van y vienen,

lo más importante de mi relación

con tu papá, eres tú.

mis recuerdos los traigo

aquí en el corazón

y nadie me los va a quitar.

lucero: ay, mamita.

julieta: no te preocupes,

ya veré qué hago.

y no me tardo.

lucero: vete con cuidado, mami.

julieta: te quiero.

lucero: yo también, mami.

magos: lucero.

lucero: hola, magos.

magos: ¿cómo te va?

lucero: pues no muy bien.

magos: ¿por qué, qué pasó?

lucero: tenemos mil broncas

en la tienda,

broncas de lana.

para colmo me acabo de enterar

que edmundo está saliendo

con la hermana de raúl.

magos: ¿qué?

a ver, o sea,

tanto que criticó a patricio

por ligarse una rica.

más pronto--más pronto

cae un hablador que un cojo.

zaida: suéltalo, pollo,

suéltalo, por favor.

ya, por favor.

pollo: vente.

zaida: ay, ay.

por favor.

pollo: ¿ah, sí?

órale, mundito,

órale, papá.

¿no que muy valiente?

órale.

a mí nadie me toca

y vive para contarlo, carnal.

ándale.

órale, muy machito, ¿no?

zaida: por favor, pollo,

tranquilo,

así no vas a arreglar nada.

además, edmundo es tu amigo,

tú lo sabes.

pollo: ¿mi amigo?

cállate, zaida,

no es mi amigo.

mi amigo me acaba de hacer

quedar muy mal

con gente muy importante.

¿y además me echas pleito?

órale, mundo.

mundo: tú empezaste, imbécil.

pollo: [ríe]

pues porque te lo mereces, güey.

lucero: edmundo

sigue tratando de copiar

a patricio.

magos: ¿y qué vas a hacer?

lucero: pues es que,

¿yo qué puedo hacer?

¿reclamarle qué, o cómo?

nada.

ya no somos nada,

solo haría el ridículo.

magos: oye,

¿y patricio ya sabrá que mundo

está saliendo con sandra?

lucero: pues, patricio

no tengo idea.

magos: ay, no te niego

que me encantaría ver su cara

cuando se entere

que mundo está saliendo

con la hermana de raúl.

lucero: seguramente la noticia

le va a caer como bomba.

al fin ya no me importa.

magos: ay, ya, ánimo, amiga,

mundo--mundo nunca te mereció.

lucero: ay,

es que son tantas cosas.

es como si de pronto

se hubieran acabado

las buenas noticias

para nosotras dos.

todo está tan mal.

magos: ay, ya.

pollo: me hiciste perder

mucho terreno, mundo,

mis negociaciones,

y la neta no está bien.

son los que manejan el mundo,

¡el mundo!

al que nos dedicamos,

es al business

al que nos dedicamos.

mundo: pollo,

yo hasta aquí llego,

hasta aquí pinto mi raya.

pollo: ¿sí?

me perjudicas

y ahora te quieres largar.

pues que...

pues ya que no quisiste conocer

a mis amigos,

vas a conocer a mi amiguita

la plateada.

zaida: pollo, por favor,

mundo es el único

que sabe bien qué onda

con lo de las pastillas.

pollo: ok.

pero a ti ni se te ocurra

ponerte del lado de este tipo,

porque te va a ir muy mal.

mundo: a zaida déjala en paz,

ya no la metas en esto más.

dime una cosa, pollo,

tú sí mataste

a la doctora pastrano,

¿que no?

pollo: ay, mundito,

si crees--si crees

que soy un asesino,

en vez de estar provocándome,

deberías de estar

muerto de miedo, carnal,

¿que no?

mundo: no pienso

volver a trabajar contigo

en nada.

en nada, ¿oíste?

hasta aquí llegué.

doctor: pues miren,

el bebé no se deja ver bien,

pero todo parece indicar

que es un varón.

olga: [celebra]

lo sabía, yo lo sabía, doctor.

muchísimas gracias, doctor,

por confirmarlo, de verdad.

patricio: ¿sí está bien,

así 100% sano?

doctor: claro, sí,

sin problemas.

muchas felicidades a los dos.

y bien,

esperemos que el próximo mes

podamos decirles ya con certeza

que es un niño.

olga: ay, doctor,

ya lo dijo,

no tiene nada que probar.

y va a ser niño,

porque yo lo decreté.

patricio: sí, mi amor,

claro, lo que tú quieras.

olga: ¿y saben qué?

mi bebé es hombre

y se va a llamar como mi papá,

rómulo.

pollo: soy yo

el que no te quiere chambeando

conmigo, mundo.

y no me vayas a rogar acá

con que te vaya a dar chance,

porque tú hasta aquí llegaste,

carnal.

mundo: pues entonces ahí muere.

pollo: pero eso sí, mundo,

te advierto:

cuidadito

con que se te vaya a soltar

la lengua.

calladito y cooperando.

digo,

a menos que luego quieras

ir a buscar en una cisterna

pero a tu jefecita.

mundo: con mi mamá no te metas,

imbécil.

mira, ni la nombres, imbécil.

pollo: ¿no que ya

te habías hartado

de tu mugre familia?

¿no que eran un estorbo?

eres un hocicón, mundo,

un hocicón.

y a los hocicones

no se les puede confiar nada.

mundo: tampoco a los mentirosos.

si no tuviste nada que ver

con la muerte

de la doctora pastrana,

¿cómo supiste que la encontraron

en una cisterna?

¿cómo supiste?

gracias, pollo,

por aclarar mis dudas.

pollo: pues por andar

de chismosa...

sacó boleto.

no te vayas a sacar uno

tú también.

mundo: no se te ocurra

meterte con los míos,

porque entonces sí

yo te voy a denunciar,

y a mí no me importa

terminar en la cárcel contigo,

imbécil.

pollo: [ríe]

zaida: ya, ya, ya,

nadie va a hablar con nadie,

y nadie va a decir nada,

ya.

bájenle,

tranquilos, ya.

mundo: yo no soy un soplón

y tú lo sabes perfectamente.

solo déjame en paz,

y yo haré exactamente lo mismo

contigo.

pollo: a mí no me hagas

ofertas idiotas, mundo.

vámonos, zaida.

vámonos, zaida.

¡vámonos, zaida!

¿y a ti qué?

aquí no hay medias tintas,

o estás conmigo

o estás en mi contra.

así que decide ahora mismo:

¿te vas o te quedas?

vámonos, vámonos.

muy gallito.

[ríe]

silvestre: pero yo le expliqué

al cliente

que estaba bien enojado

que el buffer no engranaba

con el cigüeñal,

porque las balatas

estaban raspando

porque no tenían

el aceite aceitoso--

refugio: martina, martina.

silvestre: mire,

la buscan.

martina: refugio, pero qué gusto

verla tan sonriente.

a ver,

cuénteme qué la tiene tan feliz.

refugio: ay, martina,

es que acabo

de poner en su lugar

a un tipo espantoso.

martina: ah, caray,

pues, ¿a quién?

refugio: al contador

que era mi jefe,

benjamín aguilar.

martina: ay, qué barbaridad,

doña refugio.

¿qué no fue por ese tipo

que la llamaron a declarar

cuando quebró el despacho

de mi papá?

ay, que en paz descanse.

refugio: así es, martina,

el mismo, el mismo.

es un tipo insufrible.

la policía fiscal

lo estuvo buscando,

pero él se desapareció.

martina: pero pues,

ya que lo encontró usted,

sería el momento de dar aviso

a las autoridades, ¿no?

refugio: no, no,

ya no tiene caso.

lamentablemente

nunca se encontraron

pruebas suficientes

para demostrar su culpabilidad

y poder meterlo a la cárcel.

martina: pues yo

ya ni me he querido enterar

de nada,

pues siento coraje

y viera que hasta vergüenza.

refugio: no, no tiene por qué,

el señor requena

no fue responsable

de la desgracia

de los empleados,

ni tampoco del fraude

de los clientes.

quien lo planeó todo

fue benjamín aguilar.

martina: ¿de veras él fue?

refugio: sí, sí, sí,

el mismo benjamín

sin darse cuenta me lo confirmó.

igual que a mí,

le hizo trampa a don isaías.

martina: bueno,

muchas gracias por decirme esto,

doña refugio,

viera que siento

que me reconcilio un poco

con el recuerdo de mi papá.

refugio: ay.

martina: gracias, doña refugio.

olga: estoy tan contenta,

mi amor.

vamos a tener un hijo,

un hombrecito.

¿qué te pasa,

no estás emocionado?

patricio: la verdad, sí.

aunque ya te he dicho

que lo que más me importa,

mi amor, es que--

es que nazca bien y ya,

es lo más importante para mí.

olga: bueno,

yo también

quiero que nazca sano,

obviamente,

pero quiero

que sea de sexo masculino.

que sea un niño

y que, pues, que nos llene

de orgullo a los dos,

eso es lo que quiero.

patricio: sí, mi amor.

olga: ¿qué te pasa, amor,

otra vez estás de sentimental?

patricio: es que, tú sabes,

yo sí--yo sí

voy a ser un buen padre para ti.

te voy a cuidar mucho,

siempre.

olga: que promesa tan bonita

le acabas de hacer a romulito.

patricio: mi amor, ¿sabes?

yo--yo quiero

que de segundo nombre

se llame iván.

olga: ¿iván?

patricio: sí.

olga: ¿y eso por qué?

patricio: porque--no sé.

olga: bueno,

rómulo iván chavero ancira.

me gusta, ¿mm?

así que así lo vamos a bautizar.

patricio: ¿sí?

olga: sí.

patricio: gracias, mi amor.

[música]

[música]

silvestre: ¿una agüita,

doña refugio?

refugio: ay, muy amable,

gracias.

silvestre: doña martina.

martina: ni creas

que se me olvida

lo de la reparación, ¿eh?

silvestre: qué rencorosa.

martina: es que es canijo, este.

refugio: lo bueno

es que alcancé a decirle

sus verdades, sí.

martina: ay, doña refugio,

no debió de haberse expuesto

con ese tipo.

refugio: es que me dio

tanto coraje

que no pude evitar mostrarle

todo mi desprecio.

pero ¿sabe qué?

son ustedes

quienes deben tener cuidado,

no vaya a tratar

de chantajearlas

inventando que su papá

lo estimaba mucho.

martina: que ni se atreva

a aparecerse por aquí,

porque entre chelito y yo,

mire,

le metemos un golpe

con la llave de cruz,

bien dado.

refugio: ay, dios mío.

martina: no se preocupe,

doña refugio,

que entre todos

vamos a cuidarnos

los unos a los otros.

y los otros a los unos,

como dice chelito.

[ríe]

refugio: claro que sí, martina.

martina: ¿no quiere un panecito?

refugio: unas nuececitas,

luego tiene aquí nueces

bien ricas, ¿no?

martina: sí, sí, es cierto.

silvestre.

mundo: sandra.

sandra: ¿qué pasó?

me quedé medio sacada de onda,

porque cuando te llamé, me--

mundo: sí, sí, sí, me imagino,

por eso

es que me urge hablar contigo.

sandra: ¿qué te pasa?

mundo: necesito verte,

es que tengo algo muy importante

que hablar contigo.

mira, ¿puedo ir a tu casa?

no te voy a quitar mucho tiempo,

te lo prometo.

sandra: mejor no,

mejor nos vemos en otra parte.

porque--ay,

no sabes el relajo

que se armó en mi casa

por culpa de raúl,

le contó a mi mamá

que eres hermano de patricio.

¿por qué no mejor yo voy

a buscarte a tu departamento?

mundo: sí, sí,

está bien.

mira,

lo que no quería era molestarte,

obviamente.

sandra: no, tú no me molestas.

salgo en un momento, ¿va?

mundo: gracias.

pollo: órale.

muévete, zaida,

¿qué te traes, eh?

zaida: nada

pollo: pues quita esa carota.

¿qué? ¿sigues enamorada

del--del traidor de edmundo?

ah, mira nada más.

por eso estabas así, ¿verdad?

porque lo amenacé.

zaida: suéltame,

me estás lastimando.

ya me harté

de que te la pases regañándome

y burlándote de que si mundo

es mi novio o mi sueño guajiro

o lo que sea.

pollo: pues tu "lo que sea"

se acabó.

¡a partir de ya

te me olvidas de ese!

zaida: tú y yo somos socios

en un negocio, pollo,

no en la vida,

así que esas cosas

no me las puedes prohibir.

pollo: pues como quieras,

zaidita,

yo no voy a seguir

discutiendo idioteces contigo.

órale, muévete,

tráeme unas chelas, ya.

¿qué tranza, carnal?

soy el pollo.

pues es que necesito

otro favorcito.

pero pues ahora sí bien hecho,

no como el de la doctorcita

esta.

ey, más bien como el trabajito

que me hicieron con el pinzas.

algo accidental.

raúl: patricio.

patricio: raúl, qué milagro.

¿qué pasa, hermano?

cuéntame.

raúl: oye,

necesito que me eches la mano

con un caso.

patricio: claro,

sabes que aquí estoy.

si quieres,

nos vemos ahí en el bufete, ¿no?

raúl: no,

prefiero que sea en tu casa,

porque además tengo que contarte

algo que me enteré.

patricio: bueno,

¿y no me puedes adelantar

de qué se trata?

raúl: no,

yo te busco al rato,

muchas gracias.

martina: ay, doña refugio,

pues yo

la quería invitar a comer,

pero ya se nos fue el tiempo

platicando y checando

las cuentas del taller.

refugio: bueno, pues,

prefiero hacerlo de una vez.

pero nos debemos esa comida,

¿eh, le parece?

martina: claro que sí,

¿qué quiere que le haga?

nachito: ¿qué onda, jefa?

¿qué anda haciendo por acá?

refugio: ay, hijo.

nachito.

martina: tu mamá

me vino a contar cosas

muy importantes.

es más,

tienes que felicitarla,

porque hoy tu mamá

se pasó de valiente.

nachito: ay, pues,

no sé qué hizo la jefa,

pero mi jefa todo lo hace bien.

refugio: ay, mi vida.

martina: ya te lo contará ella,

porque ya se iba, ¿no?

bueno,

¿por qué no aprovechas

que regresaste temprano

y la acompañas?

nachito; bueno, pues,

si me da el chance, sí.

pero quería decirle

que ya terminé

los trámites de la setravi,

y pues aquí tiene.

martina: ay, gracias.

nachito: oiga,

¿y le puede decir a la chelito

que nos vemos más tarde?

martina: uy,

pues si se deja ver

por estos rumbos, mi hijo,

porque me salió

con que hoy se iba a hacer

un disque cambio de imagen.

pues eso suena como muy tardado,

¿no?

nachito: sí, sí,

algo--algo me estuvo comentando.

ya veremos cómo queda, ¿no?

refugio: ay, pues, guapísima,

de seguro.

martina: igual que yo.

nachito; ay, pues eso sí,

eso seguro, ¿eh?

eso seguro.

pero a mí la chelito

me gusta como sea,

bañada, peinada, chamagosa,

despeinada, grasienta,

como sea.

refugio: ay, nacho.

nachito: bueno,

pues yo luego le mando

un mensajito a su celular.

martina: ¿cómo no, mi hijo?

nachito: vámonos, jefa.

refugio: sí, sí, vámonos.

adiós, martina,

gracias.

martina: le dejo

su molito de olla, ¿eh?

refugio: sí.

martina: adiós.

refugio: las doraditas.

sandra: ¿qué pasó?

mundo: gracias por venir.

pasa.

mira, ven, siéntate.

sandra: así estoy bien,

¿qué pasó?

¿qué tienes, mundo?

mundo: mira,

te llamé porque necesito

hablar con alguien de confianza,

sin que me juzguen.

y yo sé que--que tú

eres esa persona

sandra: a ver, dime,

dime de qué se trata,

y si te puedo ayudar,

te ayudo.

mundo: ya me di cuenta

cómo es mi socio en realidad.

sandra: ¿de qué hablas,

qué socio?

mundo: mira, sandra,

voy a contarte con detalle

quién soy

y a qué me dedico.

y si después de oírme,

pues, no quieres volver a verme,

yo no te voy a culpar.

patricio: por favor, amigo.

raúl: oye,

antes que nada, dime,

¿está olga?

patricio: está en la recámara,

está cansadita,

pero--pero no sé,

¿quieres que la llame?

raúl: no, no, no,

es mejor así,

no quiero

que nos vaya a escuchar,

porque lo que tengo que decirte

tiene que ver con lucero.

patricio: ¿con lucero?

raúl: sí,

ella y yo

nos hemos seguido viendo,

y pues, ahora somos amigos.

mundo: me siento muy culpable,

sandra,

como si yo mismo

hubiera asesinado a mi maestra.

porque si yo

no le hubiera dicho nada

al pollo,

la doctora pastrana

estaría viva.

sandra: ay,

yo creo que lo mejor

es que vayas a la policía

y les cuentes todo.

mundo: no, no, no,

no puedo.

sandra: no,

sí puedes.

si tienes el valor

para decírmelo a mí,

también puedes decírselo

a ellos.

mundo: es que no se trata

de valor, sandra,

perdón.

no se trata de valor.

si yo voy a la policía...

me preocupa mi familia,

porque yo también

estoy involucrado.

sandra: y entonces,

¿qué vas a hacer?

mundo: no sé.

no sé,

siento que mi vida

se está desmoronando

en un segundo.

tengo miedo de afectar

a mi madre,

a mi hermano.

sandra: ¿y estás seguro

de que esto

te va a terminar involucrando?

según entiendo,

tu delito

ha sido fabricar pastillas, ¿no?

y yo no sé

qué tan grave sea eso,

pero por lo menos

no eres un asesino, mundo.

tú no mataste a tu maestra,

aunque te sientas culpable

de eso.

mundo: gracias.

gracias por escucharme

sin prejuicios,

y sin verme como un criminal.

patricio: a ver si entiendo,

¿el asunto

que viniste a consultarme

solamente tiene que ver

con lucero,

o también se trata

de que edmundo está saliendo

con sandra?

raúl: mira, patricio,

yo no puedo meterme

en las decisiones de mi hermana,

es muy su vida.

pero ¿tú cómo lo supiste?

ah, ni me digas.

olga, ¿verdad?

patricio: mira, raúl,

yo creo

que tienes bastante claro

que a mí no me gusta

hablar de mi familia,

así que mejor dime

cuál es el caso

con el que quieres que te ayude.

raúl: mira.

es este:

necesito que me asesores.

lucera y la señora julieta

están a punto de perder

su única fuente de ingresos,

y quiero

que me ayudes a estudiar

este documento bancario

para ver

si puede pedirse una prórroga

o evitarse el embargo,

qué se yo.

patricio: o sea que tú también

conoces a la mamá de lucero.

raúl: claro que la conozco,

es una mujer muy agradable.

patricio: mira, raúl,

a mí me vas a perdonar,

porque yo no quiero saber nada

de este asunto,

nada.

sandra: yo entiendo

que cada quien tiene derecho

de hacer con su cuerpo

lo que quiera,

pero hay algunas sustancias

que en casi todo el mundo

está prohibido consumir.

y ya no digamos vender, mundo.

mundo: sí, sí, lo sé.

créeme que lo pensé muchísimo

antes de--de entrarle

a este negocio.

vi que se hacía muy buen dinero

y...

y que así podía

darle muchas cosas a mi madre

y a mi hermano.

sandra: mira,

yo creo que si en realidad

quieres librarte de culpas,

lo único que te puedo aconsejar

es que vayas

y los denuncies,

y después enfrentes

tus consecuencias, mundo.

mundo: no puedo.

definitivamente no puedo,

sandra.

perdóname.

sandra: entonces

no me queda más

que desearte mucha suerte.

puedes confiar en mi discreción,

de eso puedes estar seguro,

pero yo no estoy de acuerdo,

mundo.

ya me tengo que ir.

mundo: te llevo a tu casa.

sandra: sí, está bien.

mundo: con esto te estoy dando

una gran decepción, ¿no?

y de paso dándole toda la razón

a tu hermano.

pero te repito,

que no se trata solamente de mí,

sino que estaría arruinando

la vida de mucha gente

que yo quiero,

incluyéndote a ti.

patricio: ¿qué clase de amigo

eres, eh?

raúl, yo siempre,

siempre te he apoyado,

siempre he estado ahí para ti.

¿y ahora resulta que tú

me traicionas con mi hermano,

mi ex-novia,

y hasta con su mamá?

raúl: no, patricio,

estás muy mal.

yo vine a pedirte una asesoría,

y tú me echas en cara

cosas de gente

que nunca te ha hecho daño.

por favor, hombre.

patricio: no, bueno,

eso demuestra

que sabes muy poco de mí,

y mucho menos de ellos,

por favor.

raúl: patricio, por favor,

¿de verdad piensas

que el mundo entero

conspira contra ti?

eso se llama paranoia.

patricio: ahora

me vas a insultar.

raúl: no, patricio,

eres tú quien está insultando

mi inteligencia,

tratando de hacerme creer

que alguien como lucero,

como lucero, por dios,

está haciéndote daño.

es ridículo.

yo venía a pedirte ayuda a ti,

amigo.

patricio: amigo...

¿qué es lo que quieres, raúl?

¿andar con lucero?

raúl: [ríe]

patricio: porque si eso

es lo que quieres,

bueno,

yo no estoy con ella

hace muchísimo tiempo, ¿no?

raúl: no puede ser,

estás completamente loco.

patricio: no, no, no,

yo lo que estoy

es decepcionado de ti.

raúl, yo pensé que tú

eras mi hermano,

mi amigo,

la única persona

que ha estado siempre conmigo.

raúl: pues, ¿qué crees,

patricio?

ya somos dos,

porque por estúpido

pensé lo mismo de ti.

olga: raúl, ¿qué haces aquí,

primito?

raúl: mejor que te lo cuente

tu esposo, primita.

gusto en saludarte.

permiso.

olga: ¿y este?

¿a qué vino, eh?

¿qué es lo que le pasa?

patricio: nada, mi amor,

nada importante.

olga: no cabe duda, ¿eh?

que en todas las familias

hay gente indeseable.

ahora entiendo

por qué no quieres saber nada

de tu familia.

patricio: sí, mi amor.

olga: pero bueno,

yo vine a otra cosa

más divertida.

patricio: ¿ah, sí?

olga: ajá.

¿qué te parece

que invitamos a mi papá

para darle, pues,

esta maravillosa noticia

de que el ultrasonido

comprobó que vamos a tener

a su heredero, mm?

¿qué te parece?

sandra: gracias.

mundo: ¿lista?

[disparo]

[música]

[música]

mundo: ¿estás bien, estás bien?

sandra: no, estoy bien,

estoy bien.

vámonos, vámonos.

mundo: hay que irse de aquí.

mercedes: olga.

no sabes qué gusto me da

verte tan sonriente.

hola, patricio.

patricio: ¿qué tal?

¿cómo está, doña mercedes?

mercedes: y qué bueno

que nos invitaste a tu casa.

olga: sí,

es que estoy muy contenta.

¿y mi papá?

mercedes: está hablando

con tu tío marco en su despacho.

olga: con la flojera que me dan

los cervantes...

bueno.

¿y tú qué crees, mamá,

que se vayan a tardar mucho?

patricio: mira, mi amor,

en lo que acaben sus asuntos,

pues, vendrán

y ya te darán besos

y te felicitarán y todo.

olga: pues sí, ya,

qué remedio.

patricio: ya,

mercedes: bueno,

cuéntame,

¿y cómo te fue

con tu ultrasonido, mi amor?

olga: muy bien, muy bien,

excelente.

patricio: sí,

tan bien que olga está feliz--

olga : no, no, no,

no, amor,

no digas nada,

porque esa noticia

se la quiero dar

yo personalmente a mi papá,

no quiero que la arruines

diciéndole a mi mamá.

patricio: doña mercedes,

discúlpela, pero...

mercedes: no te preocupes,

patricio,

las cosas

se harán como olga las pida.

a mí me basta con verte feliz.

patricio: sí, bueno,

como siempre.

sandra: ¿por qué te paras?

mundo: hay que bajarse.

tenemos que bajarnos, sandra.

sandra: no, nos van a matar.

mundo: no nos van a hacer nada.

sandra: sí, mundo,

nos van a matar.

mundo: bájate, sandra,

baja.

sandra: no me quiero bajar.

mundo: ¿estás bien?

sandra: es que nos van matar,

mundo, en serio.

mundo: no nos van a hacer nada.

ven, tranquila, tranquila,

¿estás bien?

te necesito concentrada,

por favor.

sandra: no me puedo concentrar.

mundo: ¿estás bien?

sandra: sí.

¿vas a dejar el coche ahí,

qué vas a hacer?

mundo: sí, sí, sí.

sandra: esto no fue un asalto,

¿verdad?

mundo: no, no,

no creo.

refugio: ay,

yo estoy muy preocupada

por julieta y por lucero.

no se ha podido hacer nada

por la tienda,

y lo más probable

es que la pierdan.

nachito: pues qué gacho,

¿no, jefa?

y pensar

que el amigo del señor jerónimo

se las dejó

para hacerles un bien.

refugio: algo tengo que hacer

para ayudarlas,

no me puedo quedar

de brazos cruzados,

julieta nos ayudó tanto

cuando más lo necesitábamos,

ahora es nuestro turno

de corresponderles.

nachito: pues sí,

pero tú no te me achicopales,

¿eh, jefa?

yo ya voy a ver cómo le hago

para tratar de ayudar

a doña julieta y a lucero.

pero principalmente a ti,

porque tú eres

lo más importante que tengo, ma.

yo ya veré cómo le hago

para traer más lana a la casa.

refugio: no,

ya bastante haces por mí

trabajando todo el día, hijo.

además,

ahora con tu escuela

tienes otras obligaciones, hijo.

nachito: pero jefa, yo igual--

refugio: no, no, no,

yo sigo llevando los impuestos

de apolinar,

y ahora también los de martina.

ella también me prometió

que me iba a presentar

un par de clientes,

así que, pues,

vamos a salir adelante, nacho.

nachito: bueno, jefa,

vamos prometiéndonos algo:

nosotros hacemos nuestra luchita

y nos vamos turnando

para traerle gasto a la casa.

refugio: bueno,

lo primero

van a ser tus estudios, hijo.

ya pasaste

los exámenes de admisión,

y eso, pues,

no lo puedes desaprovechar,

nacho.

nachito: ya verás que no, jefa,

eso no va a pasar.

pero, pues, ahorita lo primero

es echarle una mano a lucero

y a su jefa, ¿no?

refugio: sí.

nachito: es más,

¿por qué no, este,

las traemos a vivir

aquí con nosotros?

digo,

pues total nada más

quedamos tú y yo

aquí en la casa.

refugio: [suspira]

nachito: perdón, jefa,

no lo dije con esa intención.

no fue adrede

para que te pusieras triste,

perdóname,

refugio: no,

no me hagas caso, nacho,

es que estoy muy sentimental,

hijo.

nachito: sí.

[susurra] ahí va.

sandra: ay.

mundo: ¿estás bien, estás bien?

sandra: mundo, te dieron.

mundo: no es nada,

solamente un rozón.

sandra: estás sangrando,

vamos al hospital, por favor.

mundo: no, no, no,

la herida no es profunda,

no tarda en dejar de sangrar.

mira,

lo mejor será que tomes un taxi.

[silba]

sandra: no, no, no,

yo no me voy a subir a un taxi.

mundo: no, no, vete a tu casa.

[hablan a la vez]

mundo: voy a estar bien, sandra,

por favor,

voy a estar bien.

voy a estar bien, ¿ok?

sandra: ¿estás seguro?

mundo: sí, sí,

voy a estar bien, ¿ok?

ven.

sandra: cuídate, por favor.

mundo: sí.

se la encargo mucho, joven,

mándame un mensaje

cuando llegues a tu casa.

sandra: ten cuidado.

mundo: sí. gracias.

marco: traté

de conseguir información

con el consejero casillas

y no me quiso recibir.

lo que confirma mis sospechas,

rómulo.

ulloa ha estado manipulando

las cosas,

tiene todas las intenciones

de hacer que el bufete ancira

pierda más casos.

rómulo: ya lo sé,

pero no saben

con quién se meten, marco,

créemelo.

ulloa y esa bola de ineptos

que lo rodean

se van a arrepentir

de haber nacido.

escribe mis palabras.

marco: fue un acierto

que dejaras

la defensa de iniesta, ¿eh?

hubieras caído en una trampa.

yo no sé si el juez corona

esté coludido también,

pero no me extrañaría.

rómulo: ¿ese imbécil?

por favor,

reacciona, marco.

con su carita de idiota,

de santo,

juega al puro y al honesto,

al incorruptible.

la sanguijuela es ulloa.

es un traidor,

y sabe bien que corona

tiene la peor opinión

de mi persona,

de mi bufete,

así es que busca

que corona lleve los casos

para que yo pierda.

marco: eso es terrible, rómulo.

rómulo: lo sé,

tampoco tires mis fotos.

nunca me imaginé

que llegaría a extrañar

al viejito.

marco: rómulo,

hablando de marrufo,

oí que hay gente

que jura haberlo visto

rondando los juzgados

del reclusorio sur.

rómulo: [ríe]

¿qué te pasa?

eso es imposible.

¿ahora crees en fantasmas?

¿cómo lo vieron,

vestido de blanco,

haciendo "uhh",

y arrastrando cadenas, o qué?

te voy a demostrar

por qué no puede ser posible.

porque de aquí, marco,

de este casquillo,

salió la ojiva,

dando vueltas, humeante,

que llegó al cráneo

y al cerebro retorcido

de marrufo.

y no tienes idea

de cuánto se me antoja

que le dediques tú

otra igualita a ulloa.

marco: ¿y no sería mejor

dedicársela a julián corona?

yo con mucho gusto

se la haría llegar

con un buen mensajero.

tú sabes, rómulo,

una entrega inmediata, ¿no?

rómulo: eh, vamos a ver,

vamos a ver.

[música]

raúl: hola.

lucero: gracias por venir, raúl.

julieta: malas noticias,

¿verdad?

raúl: pues no quisiera decirlo

tal cual todavía.

llevo un buen rato

releyendo mi libro

sobre derecho mercantil,

y todo parece indicar

que no podemos hacer nada

en contra del banco.

lo siento mucho,

pero es que las condiciones

de este contrato

son muy poco favorables

para ustedes.

julieta: ay, hija.

tranquila, mi amor,

tranquila,

lo que tenga que ocurrir

va a ocurrir,

ni modo.

pero raúl,

de cualquier manera,

muchas gracias.

la verdad es que mi hija y yo

estábamos preparadas

para lo peor.

lucero: bueno,

pero ¿pudiste pedirle opinión

a tu amigo el abogado?

raúl: sí,

fui a buscarlo.

lucero: bueno,

¿y qué te dijo?

raúl: bueno,

es que ese amigo es patricio,

y en cuanto vio

de quién era el contrato

se negó rotundamente a ayudarme.

nachito: jefa.

perdón,

no te quería interrumpir.

refugio: no, hijo, no,

tú nunca me interrumpes, hijo.

a ti no te aburren mis rezos,

¿verdad?

nachito: no, pues,

¿cómo crees, jefa?

si yo sé que son tu fortaleza.

es más, la neta,

siempre que rezas por mí,

o cuando me das la bendición,

pues hasta me siento

más fuerte y resistente.

refugio: yo siempre rezo

por mis hijos,

y por alguien más

que no conozco.

nachito: ¿y eso, jefa?

¿quién es, o qué?

refugio: el dueño

de esta cartera,

que nos ayudó sin saberlo

en nuestro momento

de mayor necesidad, hijo.

estoy segura

de que es un hombre bueno,

uno de esos ángeles

que andan por el mundo.

nachito: sí, cierto, jefa,

porque, pues,

gracias a esa persona,

digo, quién sea que sea,

pues, no tuvimos

que dormir en la calle,

¿verdad?

refugio: sí,

yo no pierdo la esperanza

de encontrarlo algún día

para darle las gracias.

mira,

quisiera dejarle, pues,

la misma cantidad

que tenía la cartera

hace 20 años,

pero, pues, no se puede.

eso fue cuando edmundo

se la encontró.

nachito: sí.

refugio: y sin querer

nos señaló el camino

que debíamos seguir.

nachito: a ver.

pues también ponle aquí,

digo,

un poquito de este cieguito,

¿no?

y de mi parte.

digo,

como a cuenta de los intereses

de 20 años, ¿no?

refugio: ay, nachito.

nachito: es una propinita

que me dieron hoy.

refugio: gracias, nacho.

¿quieres terminar de rezar

conmigo, hijo?

nachito: sí, jefa, claro.

raúl: que patricio es otro.

o tal vez siempre fue igual y...

ay, no sé ni qué pensar.

lucero: ¿y qué te dijo?

raúl: nada,

tonterías.

en cuanto supo

que la tienda era de ustedes,

comenzó a reclamarme cosas a mí

que nada que ver.

julieta: eso es típico de él.

lucero: patricio es un infeliz,

me avergüenzo de haber llegado

a sentir amor por él.

raúl: pues yo me siento

muy decepcionado

de que se dejara llevar

más por sus rencores

que por el favor

que yo, su amigo,

le estaba pidiendo,

julieta: patricio

tiene lleno de odio y de rencor

su corazón.

el día que abra los ojos

y se dé cuenta

de la vileza de sus actos,

no le va a alcanzar

la vida entera

para pedir perdón,

y sobre todo a su madre.

lucero: pues es que me temo

que jamás he conocido bien

a mi amigo.

claro,

en caso de que después

de lo que pasó

sigamos siendo amigos.

mundo: buenas.

>> bienvenido.

mundo: eh, soy médico.

>> ah.

dígame, doctor.

mundo: necesito agua oxigenada.

algodón,

unas vendas

de diferentes tamaños.

>> sí.

¿estas están bien?

mundo: y unas gasas.

>> gasas.

mundo: ah,

y una aguja de sutura.

>> aguja, claro.

¿se--se encuentra bien, doctor?

mundo: sí, sí.

sí, no es nada,

me lo acabo de hacer

con un alambre de púas.

>> ¿algo más, un antibiótico?

mundo: no, no,

tengo en casa.

¿cuánto le debo?

>> permítame.

julieta: ya suficiente

has hecho por nosotras,

hasta defendiéndonos

de tu mejor amigo.

raúl: ex-mejor amigo.

pero ni hablar,

julieta: nunca debí

haber dejado el negocio

que yo tenía antes,

ahí no dependía de un local

ni de nada.

lo más seguro, hija,

es que yo regrese a eso.

raúl: ¿y puedo saber

a qué se dedicaba?

lucero: mi mamá

preparaba sándwiches

y desayunos escolares.

raúl: pues dicen

que los alimentos

son un muy buen negocio,

así que pienso que puede ser

una buena solución, ¿no?

julieta: gracias.

raúl: bueno,

yo tengo que dejarlas,

les dejo el contrato,

y si necesitan algo,

no duden en llamarme,

por favor.

julieta: raúl, muchas gracias.

raúl: bueno,

con permiso,

estamos en contacto.

lucero: gracias, raúl.

raúl: hasta luego.

pollo: son cinco--son cinco

para el bernie,

que nos cuida, ¿eh?

el barbas...

[celular]

son como 3.500.

contesta.

pero rápido, ¿eh?

tenemos que hacer.

zaida: bueno.

mundo: zaida, soy edmundo,

pero no digas mi nombre.

si está el pollo contigo,

solo dime que sí.

zaida: sí.

mundo: ¿el pollo

mandó gente a mi casa?

zaida: no.

mundo: ¿me mandó unos tipos

a matarme?

zaida: sí, ajá.

mundo: ¿ya le avisaron

que fallaron?

zaida: parece que sí.

ay, me da gusto,

mucho gusto.

mundo: gracias, zaida,

sabía que podía contar contigo.

luego te busco.

zaida: órale, sí.

ok, bye.

pollo: ¿con quién hablabas

tan misteriosita?

zaida: con una amiga

que me quiere presentar

a alguien.

pollo: ¿ah, sí?

zaida: ajá.

pollo: no me digas.

¿por eso te daba gusto?

zaida: pues sí, mucho.

mundo: sabes algo...

se me antoja hacer contigo

lo que te dije una vez de broma,

mi zaida.

zaida: ay, ¿qué cosa?

pollo: [ríe]

es que me voy a casar contigo,

pues para que te olvides

de una vez por todas

del traidor del mundito.

zaida: ay, ni al caso.

ni me vuelvas a besar, ¿eh?

además,

yo no soy de las que se casan.

pollo: ¿ah, no?

mira,

¿ni aunque te prometa

darte todo lo que me pidas?

mira.

zaida: a mí no me gusta

pertenecerle a nadie, pollo.

así que ni te hagas ilusiones.

rómulo: [ríe]

un nieto varón,

¿lo oyeron?

un heredero varón.

olga: sí,

va a ser todo tuyo, ¿mm?

mercedes: rómulo, ten cuidado,

la puedes lastimar.

rómulo: ay,

no seas viejita aguafiestas,

aquí la única delicada eres tú.

marco: así que un varoncito.

muchas felicidades, rómulo.

y claro,

muchas felicidades, olguita.

olga: gracias.

patricio: don rómulo,

felicidades.

mercedes: felicidades, patricio.

patricio: gracias.

marco: claro,

también para ti, patricio.

a ver si ahora sí nos aceptan

la cena que tenemos pendiente,

¿eh?

en honor a tu hijo.

patricio: sí, claro,

con esta alegría,

pues cuando gusten, ¿no?

rómulo: mi niña, véanla,

una supermujer.

una dama hermosa.

no podía ser de otra manera,

si eres mi hija.

olga: ay, papá.

rómulo: y me vas a dar al nieto

más guapo, más hermoso,

más talentoso, más inteligente

que haya nacido

en este cochino mundo.

todos: [ríen]

bueno, bueno, bueno,

a brindar, a ver.

en esta casa finalmente

hay botellas decentes,

claro que sí, ¿no?

[ríe]

a ver, marco,

ven acá, toma.

marco: gracias, rómulo.

rómulo: hija hermosa.

olga: gracias.

rómulo: cuéntale aquí

a tu tío marco

cómo se va a llamar mi nieto.

olga: se va a llamar

rómulo iván.

rómulo: ¿cómo--cómo

que rómulo iván?

olga: sí.

rómulo: ¿rómulo iván?

olga: iván, papá.

rómulo: mira,

¿sabes qué, hija?

no suena mal.

no suena nada mal.

rómulo iván, el terrible.

olga: ay, no,

tampoco.

rómulo: ¿cómo no?

el terrible.

salud por rómulo iván,

el guapo.

nachito: chelito,

es que me quedé platicando

con la jefa,

pero al rato te caigo.

¿te vienes?

ah, pues, cámara,

aquí te espero.

besitos.

oye, jefa.

refugio: ¿qué?

nachito: que al rato

viene la chelito,

¿está bien?

refugio: sí,

claro, hijo,

ella siempre es bienvenida.

nachito: pues que dice

que nos quiere enseñar

su nuevo look.

eso me suena

como a que está bien luria,

ya sabes cómo es, ¿no?

pero pues si es

mi loquita preciosa,

por eso la quiero tanto.

[teléfono]

sí.

mundo: nacho, soy edmundo.

nachito: ah, ¿qué se te ofrece?

mundo: hablar con mi mamá,

¿me la pasas, por favor?

nacho: espérame.

jefa.

refugio: eu.

nacho: te hablan.

refugio: ¿quién?

nacho: edmundo.

refugio: ay.

¿hijo?

ay, ¿cómo estás?

edmundo: mamá.

llamo para pedirte que

me perdones todas las tonterías

que he hecho.

yo te quiero muchísimo.

y te juro que acabo

de dejar el trabajo este,

el ilegal que tenía.

refugio: ay, hijo, qué alegría

escuchar eso.

ya verás que nunca vas

a lamentar haber dejado algo

que te avergonzaba tanto

que ni siquiera podías decir

nada de eso.

edmundo: sí, mamá.

perdóname.

refugio: ya no digas más,

mi vida.

¿quieres venir a la casa?

preparé una cena bien rica.

edmundo: mamá, gracias.

tengo un par de asuntos que

resolver, después paso a verte,

¿ok?

refugio: está bien, mi amor.

te quiero mucho.

edmundo: y yo a ti.

[música]

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