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Corona de Lágrimas Capítulo 70

1 Abr 2020 – 12:00 AM EDT

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flor: pues si tú no vienes,

entonces yo voy a buscarte

a tu casa, pero necesito verte,

patricio, me urge verte.

patricio: de ninguna manera.

¿no te das cuenta de que estás

haciendo un juego muy peligroso?

olga está enferma,

no está bien de salud.

flor: ¿qué le pasó?

patricio: flor,

no quiero ser grosero,

creo que lo mejor

es que cuelgue.

flor: por favor, patricio,

te lo pido como amigos

que somos.

necesito que nos veamos.

tengo varias preguntas para ti

y asuntos que tenemos

que discutir.

patricio: no, tú y yo

no tenemos nada de qué hablar.

es más, tampoco me gusta

que me amenacen.

¿quieres venir a mi casa?

pues adelante, bienvenida.

a quien tendrás que darle

explicaciones será a olga,

no a mí.

tú y yo no somos nada,

ni siquiera amigos.

flor: perdóname,

no fue mi intención presionarte.

lamento mucho

que no me consideres tu amiga.

patricio: ya, flor,

por favor, no me busques más.

no me hagas esto difícil.

ya tuvimos suficiente

con lo que pasó cuando

te fui a llevar a tu casa.

sabemos que fue un error.

flor: créeme que mi única

intención para llamar

a tu esposa

era la de agradecerle

su hospitalidad y su simpatía.

también platicar un poco

con ella y contigo

porque, la verdad,

me siento muy sola, patricio.

patricio: bueno, no sé,

déjame pensarlo.

te veo luego.

no me busques.

yo veo cómo le hago

y te voy a ver cuando pueda.

adiós.

lucero: mami, voy por las

tortillas, no me tardo.

julieta: sí, mi amor.

con cuidado.

refugio: yo no noto

un poco triste a lucero.

¿sigue teniendo problemas

con mi hijo?

julieta: pues si a ti

no te ha contado, a mí tampoco.

yo supongo que sí.

refugio: es que desde

que dejé la oficina,

no he tenido tiempo

de platicar con lucero.

julieta: yo traté de hablar

con ella sobre eso,

pero no logré que me dijera

absolutamente nada.

lo único que me dijo

es que ella y edmundo

habían vuelto a discutir.

refugio: a mí me apena mucho

que tengan problemas.

ojalá yo pudiera hacer algo

para que se entendieran mejor,

porque...

a veces me siento culpable

de la situación.

edmundo es mi hijo.

julieta: ay, no, no, refugio,

por favor.

mira, primero que todo,

siéntate.

mira, ni es tu culpa,

ni creo que nosotras

debamos intervenir.

ya los dos deben de aprender

a vivir su vida, a considerar

sus errores y sus aciertos.

para nosotras, madurar tampoco

fue fácil, ¿verdad?

refugio: pues sí, tienes razón.

por cierto,

ocurrió lo que me temía.

edmundo está en desacuerdo

de que yo salga con apolinar.

julieta: ay, es verdad.

a nosotras nos comentó algo

parecido, pero yo no creí

que fuera en serio, refugio.

refugio: sí, sí, me dejó

muy claro que le molesta.

bueno, incluso se burló de mí.

julieta: oye, pues, ¿sabes qué?

será muy tu hijo,

pero no tienes por qué

aguantarle que se burle

de tus sentimientos.

oye, ¿qué le pasa a edmundo, eh?

césar: cómo eres, chelito.

nacho: yo me pinto de colores.

chelito: ¿nomás porque

te di un zape?

nacho: no, pero pues--

chelito: ay, pues--

nacho: nomás porque me tengo

que ir a ver a mi jefa

a casa de julieta.

martina: ay, mi hijo,

me las saludas mucho a las dos

y por favor no se te olvide

decirles del pachangón en honor

a mi primogénito, ¿eh?

todos: [ríen]

nacho: no, claro que

yo le aviso, no se preocupe.

bueno, césar, pues chido, ¿eh?

césar: sale, compadre.

te espero en la fiesta, ¿eh?

martina: mi beso, nacho.

ay, mi hijo,

cómo se te quiere aquí.

chelito: yo le abro la puerta,

ma.

nacho: hasta luego, bye.

martina: adiós.

chelito: bye.

nacho: bueno,

¿y ahora cómo le hace uno?

¿uno se despide?

chelito: pues, así.

nacho: chelito, está tu jefa.

bueno.

raúl: tienes razón, ¿eh?

se ve interesante el lugar.

sandra: sí, no me va a quedar

más remedio que llamarle

por teléfono al museo

para pedirle una entrevista.

raúl: sandra, ya te dijeron

que esa mujer

no es de mucha confianza.

sandra: sí, pero tú sabes

que a mí me gusta decidir

las cosas por mí misma, raúl.

raúl: sin contar

que eres bastante necia.

en fin, nada más no se

lo comentes a mi tía, ¿eh?

o a mi tío, que se pone peor

cuando alguien le cae mal.

sandra: sí,

eso es lo que pienso hacer.

raúl: a ver, a ver, a ver.

yo conozco esta mujer.

sandra: ¿de verdad?

¿de dónde?

raúl: no, no estoy seguro.

igual es del bufete, no sé.

no, me la estoy confundiendo,

quién sabe.

sandra: bueno, pues si ella

me da la entrevista

y tú tienes tiempo,

te invito a que me acompañes.

raúl: va.

sandra: te veo al ratito.

nacho: ¿qué onda?

lucero: pásale, nachito,

qué bueno que ya llegaste.

nacho: gracias.

¿qué tal, doña julieta?

desde aquí le mando un beso

porque está comiendo, ¿no?

julieta: gracias, nachito,

gracias.

nacho: nomás venía

por la jefecita,

pero pues veo que aquí

sigue en el chisme con usted.

todos: [ríen]

refugio: un ratito nada más,

hijo, y no es chisme.

estamos hablando de cosas

que nos interesan.

julieta: por cierto,

hablando de eso, amiga,

te tengo la receta

que te gustó el otro día.

refugio: ay, sí, sí,

pero préstame una hoja

y una pluma, ¿sí?

lucero: sí.

julieta: está deliciosa.

refugio: a ver, vamos.

lucero: ¿y cómo van

chelito y tú?

[ríe]

ya me contó tu mamá.

me da mucho gusto

que al fin te hayas dado cuenta

de lo mucho que ella vale.

nacho: ¿por qué todo el mundo

me dice lo mismo, eh?

lucero: ¿y por qué crees?

nacho: bueno, pues...

pues ahora sí que siéntate,

pues estás en tu casa.

no, pues mira,

pues la neta pues ahí vamos,

pero todavía no le pido bien

así bien pues que sea mi novia

porque no sé cómo.

lucero: pero si eso

es lo más romántico

del inicio de una relación.

nacho: pues será el sereno,

pero pues yo como no sé

ni cómo hacerle,

pues a lo mejor ya somos novios

y yo no me he dado cuenta nunca

ni a qué horas.

lucero: no, nachito,

eso no es automático.

se lo tienes que pedir.

mira, luego yo te digo cómo.

nacho: bueno, pues.

lucero: [ríe]

nacho: oye, les manda a decir

que mañana es el festejo

en casa de doña marti,

que no se les vaya a olvidar.

va a haber comida, cantada,

en una de esas hasta desfile

de moda a cargo de la chelito.

lucero: oye, nacho,

¿y a esa fiesta va ir mundo?

edmundo: pues, según yo,

tenemos todo lo que necesitamos.

pollo: más vale, carnal.

me gasté una buena lana en esto.

edmundo: pues obvio.

pollo: no le podemos fallar.

edmundo: yo sé lo que hago.

aquí no va a fallar

absolutamente nada, mi pollito.

zaida: pollo, no lo molestes.

él es el mejor químico

de su generación.

¿no me dijiste eso?

edmundo: ya, ya párate.

zaida, ya, por favor.

zaida: ¿qué te pasa?

mundo: no te quiero cerca de mí.

zaida: no tienes por qué

ser grosero.

edmundo: pues entonces,

por favor, no te acerques.

déjame trabajar en paz.

ahorita regreso.

zaida: suéltame, me lastimas.

pollo: te dije que no anduvieras

fastidiando al mundo.

zaida: pues es que yo

nada más quería--

pollo: aquí no importa

lo que tú quieras.

métetelo en la cabeza, zaida.

es lo que yo necesito y necesito

que mundo esté tranquilo

para que trabaje bien.

no vaya a ser que me bote todo

por tu culpa.

zaida: ay, está de malas,

nada más, hombre.

al rato se le pasa.

yo sé cómo tratarlo, pollo,

y en eso sí te voy a agradecer

que no te metas.

pollo: la que va a seguir

metiéndose en problemas es otra.

te estoy hablando en serio,

zaidita.

conmigo no se juega.

cooperas o...

nacho: ¿de plano si edmundo

va tú prefieres no ir?

lucero: es que nos peleamos

horrible, nachito, te lo juro.

nacho: no, pues si ya conozco

a mi hermano.

pues mejor que no vaya porque

con el gen ese que se trae,

capaz que le arruina la fiesta

al césar.

y luego el que va a quedar mal

voy a ser yo con mi suegra--

bueno, con la mamá de chelita,

no es mi suegra, pero--

lucero: ¿me juras

que no le han avisado?

nacho: no, pues a qué horas.

si siempre anda

con lo de sus negocios

y ni el polvo le vemos.

a mí me late que aunque

supiera, ni siquiera iría.

saldrá con lo mismo de siempre

de que no estoy muy ocupado

y mucha chamba y...

lucero: a mí se me hace

que mejor no voy.

mira, no vaya a ser

que se desocupe temprano.

¿qué onda si se le ocurre

llegar?

refugio: lucero, no pude evitar

escucharlos y--ya.

te entiendo, pero mira, edmundo

ni siquiera está enterado.

y aunque lo supiera

pues no iría.

mira, chelito y él

casi no se han tratado, hija.

julieta: toma, refugio.

refugio: muchas gracias, amiga.

julieta: de nada.

refugio: la pasamos muy bien,

muy bien.

ya, nachito, ya,

vamos a comer a la casa.

nacho: ¿qué no dices que a la

gorra no hay quien le corra?

refugio: ignacio.

nacho: y tú ni te preocupes

de nada, ¿eh?

ahí nos vemos mañana.

estaba re bueno.

julieta: que dios te acompañe,

nachito.

qué bueno que regresaste.

nacho: gracias, doña julieta.

julieta: adiós, mi amor.

refugio: gracias.

julieta: hasta luego.

nacho: oye,

luego le pasas la receta

de esa también porque estaba...

julieta: claro que sí.

¿de qué hablaba nacho, hija?

lucero: de nada grave, mamá.

perdóname, me voy a mi cuarto.

isaías: buenas tardes.

ambos: buenas tardes.

isaías: necesito saber

si en este taller

trabajan mujeres.

fidel: ¿y cómo para qué o qué?

¿cómo? ¿de qué?

isaías: para nada malo.

fidel: ¿qué?

¿le dije que fuera malo?

isaías: mire, usted,

estoy buscando a una señora

que me dijeron que trabaja aquí.

fidel: ah, pues escoja

entre silvestre y yo,

la menos bigotona.

isaías: no estoy para bromas,

mi pregunta es en serio.

¿quién es la martina?

silvestre: uy, pues mire,

es la mera, mera patrona.

fidel: que es un su caso

es la matrona.

isaías: ¿ella es la dueña

de este taller mecánico?

fidel: y de las mejores, ¿eh?

silvestre: el taller

de la martina si no le atina,

le adivina.

isaías: ¿y dónde puedo ver

a esa señora?

fidel: bueno,

¿verla o hablar con ella?

isaías: verla, de eso depende

que quiera hablar con ella.

¿ustedes saben si está

en su casa o va a venir aquí?

[música]

silvestre: a ver,

¿usted quién es?

¿cómo se llama?

¿para qué la busca?

isaías: mi nombre se lo voy

a decir a ella, no a ustedes.

y ya dejen de hacerme preguntas

que me están colmando

la paciencia.

fidel: pues usted también

nos está sacando de onda, ruco.

mire, ya hasta se me puso

nerviosa la mano donde traigo

la llave de tuercas así que,

¿qué?

isaías: no se pongan así.

no se pongan así.

solo quiero hablar con ella.

dígame, ¿cómo a qué hora

puedo encontrarla?

silvestre: uy, pues eso tampoco

se lo vamos a decir, ¿cómo ve?

fidel: mire, señor,

ya deje de hacernos

preguntas y ya.

silvestre: ¿sabe qué?

mire, mejor ya lléguele

porque a mí también

ya me está temblando la manita.

isaías: no--no puede ser.

está bien,

pero se van a arrepentir

de su falta de cortesía.

fidel: uy.

silvestre: disculpe usted,

caballero, pero váyase.

allá está la puerta.

ya lárguese.

fidel: ¿qué onda con ese mono

cilindrero, eh?

no creo que haya buscado

a doña marti para nada bueno.

lorenza: tengo ya anotado aquí

los horarios de las medicinas,

la dieta que debe llevar

y, si el doctor nos da permiso,

hasta le puedo ofrecer

un postre.

olga: eso me encantaría.

lorenza: entonces voy a llamar

a su médico.

y si no tiene más preguntas

para mí, señora, me retiro

hasta que me necesite.

patricio: gracias, lorenza, ¿eh?

lorenza: un placer, señor.

con permiso, señora.

patricio: bueno,

hasta que mandaron a alguien

realmente profesional.

¿qué te parece?

está bien, ¿no?

olga: no sé, ya veremos.

pero bueno, cuando menos

no es una vieja igualada

y ridícula como la anterior.

patricio: bueno, entonces,

¿se queda?

olga: por ahora, sí.

patricio: qué bueno, entonces

me voy un rato a la oficina.

necesito revisar unos casos

que están en proceso, ¿sí?

olga: ¿me vas a dejar

aquí sola otra vez?

patricio: no,

solo un ratito nada más.

es que tu papá ya me regañó

por andar de nana.

me voy a ir a trabajar.

olga: no, amor, es que yo

no quiero que te vayas.

patricio: ¿no?

olga: no, hablo con mi papá.

patricio: amor,

sabes cómo es tu papá,

voy a quedar en ridículo.

olga: ay, igual, me chocas.

[llaman a la puerta]

lorenza: ¿se puede, señora?

olga: sí, pasa.

lorenza: su médico autorizó

que puede tomar helado

con cóctel de frutas.

¿se le antoja, señora?

olga: sí, mucho.

lorenza: luego si quiere podemos

ver revistas o una película

o si prefiere estar sola,

usted me dice.

lo importante es que usted

esté contenta.

patricio: gracias.

olga: amor, ya te puedes ir.

me voy a quedar con lorenza.

patricio: gracias, lorenza.

amor, te veo luego.

¿no me dejas un poquito de eso?

olga: no.

gracias.

lorenza: ya vi

el cuarto del bebé.

qué buen gusto tiene

para decorar, señora.

olga: gracias.

refugio: gracias, hijo.

nacho: no, jefa, ¿sabes qué?

después de lo que me contó

el césar, no, hombre, ni de loco

me voy a vivir a otro lado.

si se salvó de puro milagro

de todas las cosas

que le pasaron.

refugio: ya me imagino,

pobre muchacho

y pobre de martina

que ha sufrido la incertidumbre

durante tanto tiempo.

oye, hijo, ¿ya habrá regresado

tu hermano?

nacho: pues déjame ver.

no, jefa, no estará.

refugio: [suspira]

no sabes cómo me apenó escuchar

que lucero está tratando

de evitarlo.

nacho: pues no la culpo.

pues, la neta,

mundo desde chavito

era así de arrebatado, ya sabes.

refugio: sí,

lo malo es que ya está lejos

de ser un niño y su carácter

sigue siendo el mismo.

nacho: ya no va a cambiar, jefa.

chango viejo

no aprende maroma nueva.

así que pues ni te aflijas,

jefa.

refugio: ay, pero ¿cómo no

me voy a afligir?

si está lastimando a lucero

que ella lo quiere tanto.

no, yo no voy a estar tranquila

hasta que tu hermano

entre en razón y se comporte

como debe con todos nosotros.

nacho: híjole, jefa,

va a estar difícil.

edmundo: mira nomás,

qué chulada.

tenemos todo.

solamente tengo que supervisar

cuando instalan este equipo.

¿cuándo vienen ellos?

pollo: pues mañana, "tomorrow".

edmundo: buenísimo.

pollo: ¿tú para cuándo

me tienes las primeras muestras?

ya pues para ofrecerlas, carnal.

mundo: mira, si todo sale bien,

yo creo que esta semana

empezamos a trabajar,

la siguiente.

pollo: bueno.

edmundo: ¿te late?

pollo: simón.

edmundo: bueno, ya me voy.

pollo: no, no, no.

no te vayas.

ven, mundo, tengo algo para ti.

mira, te voy a soltar

un anticipo por bien portado.

edmundo: me urgía, oye.

pollo: sí, pues sí.

y ahora tu gran premio,

no creas que es todo.

me voy a poner guapo contigo.

mira, por portarse bien, carnal.

es un folleto de puros "cars"

para que pues escojas

la nave que quieras.

es de un carnal

el lote de autos.

edmundo: ¿es en serio esto?

pollo: pues en serio, pues.

nomás que el negocio me deje

más lana y te lo voy a cambiar

por uno nuevecito, carnalito.

edmundo: buenísimo.

espero que esto sea cierto

y no una de tus bromitas pesadas

de mal gusto, ¿eh?

pollo: [ríe]

el local es del juancho.

edmundo: por eso digo.

pollo: por eso no,

tú dile que te mando yo, carnal,

y que yo luego me pongo

de acuerdo con el camarón,

ahí con la feria.

mundo: yo no quiero carcachitas,

¿eh?

uno que jale bonito, que vaya

con mi personalidad, así.

pollo: ¿todavía te quieres

poner bien acá?

pues mira, no hay broncón.

pues como te estás portando bien

tú me dices cuál

y yo le digo ya al camarón.

edmundo: oye, ¿y por qué

no mejor me das la lanita

y yo lo compro donde yo quiera?

pues juancho, no confío en él.

pollo: no, ¿cómo crees?

tú ves billetes

y te brillan los ojos, mundo.

y lo quieres ir a perder póker.

aquí corremos riesgos.

edmundo: eso no va a pasar

porque ya no hay

quien me sonsaque,

¿verdad, zaida?

zaida: a mí no me eches

la culpa de tus vicios.

edmundo: bueno, ahí nos vemos.

pollo: sale.

edmundo: voy mañana o pasado

con el juancho,

aunque no confío en él, ¿eh?

pollo: ah, te vas a poner fresa,

chales.

fidel: ¿cómo ve, doña marti?

el viejillo necio a fuerzas

quería ver dónde encontrarla

pues nada más para verla,

¿usted cree?

martina: ¿seguro que no era

un cliente?

fidel: no, porque ni coche

traía, venía a pincel.

martina: qué raro.

¿cómo era?

fidel: pues medio moreno,

canoso, no muy alto.

traía los ojos

como de huevo cocido,

así, muy exaltado,

muy malhumorado el viejo así.

martina: no, no, no,

no me suena.

pero por si las dudas

me cierran con doble candado,

¿no, chavos?

silvestre: a mí se me hace

que era hasta un inspectorcillo

de algo.

fidel: ándale, sí, porque

se veía muy bien trajeado.

silvestre: muy prepotente.

martina: no, no, no creo.

acaban de venir

a revisar el taller

y todo estaba en orden.

gracias, chavos, ¿eh?

gracias por su lealtad

y por avisarme.

ambos: ay, pues no hay de qué.

[ríen]

césar: ¿qué pasó, jefa?

¿todo bien?

martina: sí, mi hijo.

saluda, mi hijo.

todos: [hablan a la vez]

césar: bien, ¿chambeándole duro?

ambos: pues sí, así es.

[ríen]

martina: ven que me tienes

que dar unos datos para abrir

tu cuenta de banco.

y sin chistar,

sin decir nada, nada.

ambos: [susurran]

martina: muchachos, trabajando,

¿eh?

fidel: sí, jefa.

silvestre: para abrir

una cuenta del banco.

fidel: quisiera ser su chamaco.

ambos: [ríen]

olga: hola, mi amor.

sí, es que solamente quiero

saber a qué hora llegas para ver

si te espero a cenar.

estoy--estoy de buenas

porque lorenza es respetuosa

y bueno, a veces, simpática.

sí, mucho.

patricio: qué bueno, mi amor,

pero no me esperes a cenar

porque estoy con un cliente

del bufete

y no sé cuánto me voy a tardar.

olga: ay, no me digas eso.

dile a mi papá

que él lo atienda, tú no.

patricio: no, es que tu papá

no está aquí, mi amor.

olga: es que lo que más quiero

es verte y abrazarte.

sí, no te preocupes,

he tomado mis medicinas

y estoy bien tranquila.

patricio: qué bueno, mi amor.

sigue portándote bien

y te prometo

que te llevo una sorpresa.

[música]

patricio: está bien,

en un rato nos vemos, mi amor.

flor: no me digas que ya te vas,

acabas de llegar.

patricio: francamente no...

no me siento cómodo, flor.

dijiste que te urgía verme

y no me has dicho nada.

flor: también te dije

que me sentía sola.

patricio: y que tenías preguntas

que hacerme, cosas por aclarar,

así que, ¿de qué se trata, flor?

flor: [suspira]

antes que nada, quiero...

quiero que entiendas

que soy tu amiga

y estoy de tu lado.

patricio: perdón,

pero ¿a qué viene eso?

flor: yo sé muchas cosas de ti.

quiero que sepas que jamás

las utilizaría en tu contra.

patricio: no sé de qué

me hablas.

flor: quizá lo entiendas mejor

si te digo que eras el tema

favorito de rómulo antes

de que te casaras con olga.

patricio: ¿don rómulo

te habló de mí?

flor: sé quién eres,

conozco las razones por las que

él te permitió casarte

con su hija.

patricio: olga y yo nos casamos

porque nos queremos, flor.

y en cuanto a mí,

no hay mucho que contar.

nada más que soy

un profesionista

graduado en leyes

y todo lo demás que has oído

son conjeturas, nada más.

flor: ay, patricio,

no me hagas decir cosas

que podrían lastimarte.

te repito que soy tu amiga

y que te agradezco

lo que hiciste por mí.

patricio: flor, si únicamente

me llamaste para decirme esto,

no tiene caso

que yo siga aquí.

así que discúlpame,

pero ya me voy.

flor: es importante que sepas.

estás viviendo

en una casa de cristal.

porque todos los aspectos

de tu vida que crees

que son secretos, no lo son.

yo al menos los conozco.

rómulo no es tan discreto

como tú crees.

edmundo: buenas noches, familia.

refugio: ¿cómo estás, hijo?

edmundo: muy bien, mamá.

me fue muy bien.

te tengo una sorpresota.

vas a ver ahorita.

mira.

esto es lo que te debía

del teléfono y esto otro

es para que no extrañes

lo que recibías en requena

y un poquito más

para lo que se te antoje.

toma.

refugio: ay, no, no, hijo,

esto es mucho dinero, hijo.

edmundo: te lo debía, mamá.

refugio: mundo.

edmundo: yo quiero

que me perdones por haberme

comportado como un tonto.

es que estaba angustiado

y ya sabes cómo me pongo.

¿me perdonas?

nacho: ¿y ahora pues a quién

asaltaste o quién te trenza?

edmundo: ¿y ahora qué te pasa?

son mis ganancias,

aquí me estoy poniendo

al tiro con mi mamá.

nacho: ah, pues chido.

ya solo falta que te reconcilies

con lucero, ¿eh?

yo me enteré y la neta

pobre chava, haz un esfuerzo

por tratarla mejor.

edmundo: eres como muy

metichito, ¿no, nachito?

mira, de verdad esta vez

no fue culpa mía.

no sé qué les dijo,

pero de verdad que no.

flor: rómulo se divierte

jugando con todos.

nos ve como si fuéramos

piezas de su colección

personal.

le encanta sentirse poderoso,

pero es un cobarde.

incapaz de enfrentar

las consecuencias de sus actos.

es lo que hizo conmigo.

patricio: flor, yo lo sé,

pero lo que pasó entre ustedes

fue un accidente.

ya se disculpó por medio

de un regalo que tú aceptaste.

flor: y que tú escogiste

porque él no tuvo ni siquiera

el valor de terminar la relación

mirándome de frente.

patricio: en mi opinión, creo

que te va a buscar otra vez.

y lo más probable es que los dos

terminen arrepentidos

de lo que se hicieron.

flor: yo no le hice nada.

¿de qué podría arrepentirme?

patricio: de lo que me digas

ahora, y quizá de algo más.

flor: del beso que nos dimos.

patricio: por ejemplo.

flor: fue un beso

de agradecimiento,

un beso de amigos

que no nos compromete a nada.

patricio: para mí no,

pero no fue tan inocente.

flor: ¿de verdad?

qué halagador.

¿eso quiere decir que te gustó?

espero que tu silencio

signifique que sí.

>> la charola no se deja

en el comedor,

sino en la cocina.

¿lorenza te llamas?

lorenza: sí.

qué linda tienen arreglada

su casa los patrones.

debes trabajar muy a gusto aquí.

>> pues sí, en veces.

lorenza: qué bonito salero.

es de plata, ¿verdad?

>> sí.

lorenza: qué lástima

que no está el par.

>> sí, está,

por ahí debe andar el otro.

los limpié ayer

y los puse juntos.

lorenza: pues no,

solo está este.

bueno, ya me voy.

mañana llego temprano

para seguir atendiendo

a la señora olga.

nos vemos.

ambos: [hablan a la vez]

refugio: ay, por favor,

las van a tirar, van--

nacho, por favor.

nacho: voy, voy, voy.

edmundo: vas tú, vas tú.

nacho: no me vayas a mover.

refugio: a ver, ponme ahorita.

nacho: espérate, mundo.

refugio: no.

nacho: mundo.

refugio: ay.

nacho: ¿arde?

refugio: un poquitito.

edmundo: espérate.

refugio: me vas a pegar, nacho.

nacho: a ver.

edmundo: cuidado.

nacho: ¿ya?

refugio: sí.

soy la mamá más consentida

por ustedes dos, mis amores.

muchas gracias.

pero ya váyanse a dormir, ¿eh?

nacho: bueno, sí, jefa.

refugio: a ver, nachito,

te voy tu bendición.

edmundo: yo nací primero,

así que vamos por orden

de aparición.

refugio: [ríe]

mi vida.

nacho: cuando te conviene,

¿verdad?

edmundo: te quiero, madre.

refugio: y yo también.

descansen, ¿eh?

nacho: sí, jefa.

edmundo: ¿ma?

refugio: ¿mm?

edmundo: procura no cansarte

la vista.

mira, sobre todo ahorita

que vas muy bien con tus ojos.

refugio: sí, mi vida,

yo solamente voy a rezar

mi rosario y me duermo, hijo,

te lo prometo.

nacho: como que no le quedó

muy bien, ma.

refugio: [ríe]

mi vida.

nacho: qué descanses, jefa.

refugio: gracias, mis amores.

edmundo: bueno, buenas noches,

ma, descansa.

refugio: buenas noches, mi amor.

patricio: no, flor.

flor, espera.

flor: ¿qué pasa?

patricio: es que esto

no está bien.

flor: patricio,

nadie va a enterarse.

patricio: es una venganza,

¿verdad?

flor: ¿a qué te refieres?

patricio: no sé, que a lo mejor

quieres vengarte de rómulo.

flor: ¿eso crees?

qué poca estima te tienes,

patricio.

me gustas mucho.

eres un hombre guapo, joven,

inteligente, amable.

cualquier mujer

se fijaría en ti.

eso es todo.

patricio: gracias

por los elogios,

pero es que esto no está bien,

de verdad.

flor: estás tomando las cosas

con demasiada seriedad.

patricio, soy una mujer moderna,

de mente abierta, acostumbrada

a ver la vida sin prejuicios,

sin complicaciones.

patricio: sí,

pero esta situación

puede ser todo menos simple.

flor: además, supongo

que en la situación delicada

que está tu esposa,

debe tenerte muy descuidado,

¿no es cierto?

patricio: gracias.

perdón.

flor: ya volverás.

[música]

nacho: ¿ya ves cómo es mejor

llevar la fiesta en paz

con la jefa?

edmundo: a ver, ya te dije,

nachito, tuve una semana

muy pesada, nada más.

nacho: pues no has tenido

una semana tan gacha como

la que tuvo mi jefa, ¿no?

ella perdió su trabajo.

edmundo: sí, sí.

nacho: tú nomás perdiste

una lana y eso por andar jugando

baraja.

edmundo:: baraja.

[ríe]

toma esto.

nacho: deja ese vicio, mundo.

yo pensé que ya se te había

quitado.

edmundo: [ríe]

no es un vicio,

ni que yo jugara diario.

te pareces a lucero.

ella se imagina que estoy

en un antro de mala muerte

así como película de gánster,

así con whisky, mujeres,

ya sabes.

nacho: ah.

por eso fue el pleito, ¿verdad?

porque te pidió que no jugaras.

pues hizo muy bien, edmundo.

edmundo: fue por varias cosas,

nachito.

ya te dije que no fue

por mi culpa.

es que también por eso

me molesta que ahora mi mamá

se pase todas las mañanas

con doña julieta.

se la pasa regañándome,

diciéndome qué debo hacer,

qué no debo hacer--

nacho: pues, sí, pero lo dice

porque cuida a su hija.

y si se atreve a regañarte

es porque nos conoce de toda

la vida, desde infantes.

¿o qué ya se te olvidó

que gracias a ella nos libramos

de dormir en la calle?

y podíamos comer tres veces

al día, mundo.

edmundo: está bien, nachito,

esta vez tú ganas.

pero ya déjame dormir, órale.

nacho: tienes tiempo

para dormir, edmundo.

en serio, échale cabeza.

o sea, no puedes estar juzgando

nada más por juzgar así.

refugio: ¿no vas a desayunar,

hijo?

edmundo: no, madre,

desayuno en la calle mejor.

se me hizo tardísimo, ya me voy.

tengo que ir a supervisar

unos laboratorios nuevos ahí

que van a instalar unos amigos.

refugio: ¿unos amigos tuyos

van a poner un laboratorio?

edmundo: sí.

refugio: ay, pero para eso

se necesita mucho dinero,

¿no, hijo?

nacho: pues, ¿qué amigos son

o qué?

refugio: ay, ¿son los socios

de tu nuevo negocio?

edmundo: no, son los clientes

que nos entregan

las muestras médicas

y estas muestras las llevamos

a los hospitales y bueno,

me hice amigo de uno de ellos

y me pidió que le supervisara

la instalación de uno de ellos,

¿cómo ven?

bueno, dame tantito.

nacho: no, no.

edmundo: dame tantito.

nacho: no, no, no.

refugio: [ríe]

edmundo: es lo mismo, hermano.

nacho: eres tú el que

se lo roba.

hazte tú tu desayuno,

déjame el mío en paz.

edmundo: me voy corriendo.

nacho: ma, dile algo.

refugio: sí.

ya que vas a llegar tarde.

olga: buenos días.

patricio: buenos días.

¿cómo te sientes, mi amor?

olga: mucho mejor.

gracias.

patricio: cuéntame qué tal

la nueva enfermera.

olga: pues un millón de veces

mejor que la anterior.

no sabes qué diferencia.

patricio: qué bueno.

olga: sí, esta lorenza

es muy respetuosa,

sabe cuál es su lugar

y no se anda con confiancitas

como la otra.

patricio: qué bueno, mi amor,

me da muchísimo gusto.

pero hay que darle las gracias

a tu mamá y a érika, ¿no?

olga: no, bueno,

tampoco es para tanto,

no exageremos.

[llaman a la puerta]

patricio: buenos días.

lorenza: buenos días, señora.

¿se puede?

olga: ¿ves?

patricio: pásele.

olga: adelante.

lorenza: disculpe

la interrupción.

traigo el desayuno

y las medicinas de la señora.

¿o prefieren que regrese

más tarde?

patricio: no, no, por favor,

adelante.

olga: gracias.

lorenza: de nada.

con permiso, ya no los molesto.

regreso después

para recoger la charola.

con permiso, señora.

patricio: gracias.

me parece que sí era cierto

lo que decías y hasta más.

olga: ¿mm?

sí, estoy muy feliz.

refugio: ay, muchas gracias

por acompañarme, hijo.

nacho: no, jefa,

pues ya sábanas, de nada.

refugio: [ríe]

nacho: bueno, me voy a ir

de volada al taller antes

de que ya se me haga tarde, ¿eh?

y no se te olvide la reunión

en casa de chelito.

refugio: no, hijo, no.

voy a ir con apolinar.

nacho: bueno, mejor paso por ti

así llegamos los tres juntos,

¿no?

refugio: está bien.

¿le dijiste algo a mundo?

nacho: no, ayer que platicamos

me di cuenta que pues sigue

resentido con lucero.

y pues total, la neta,

no es muy amigo de chelito

y pues tampoco

tiene caso que vaya, ¿no?

refugio: es una lástima

que tu hermano y lucero

se la vivan peleando.

un día sí y otro también.

nacho: pues, sí, jefa,

así pasa cuando sos--

[ríe]

oye, suerte con don polo, ¿eh?

refugio: oye.

nacho: bueno, digo con la

contabilidad y eso, ¿no?

bye, jefa, te quiero.

refugio: sí.

nacho: salúdame a don polo.

refugio: [ríe]

patricio: mi amor,

¿no viste dónde dejé mi reloj?

olga: no.

¿qué no está en tu buró?

[llaman a la puerta]

olga: pasen.

lorenza: señora,

¿puedo pasar por la charola?

olga: sí, pásale.

patricio: mi amor,

no aparece el reloj.

estoy seguro que lo dejé

en mi buró.

olga: pues, no sé, a lo mejor,

no sé...

¿en el baño?

patricio: mm, no creo, no sé.

olga: ¿estás seguro?

patricio: segurísimo, mi amor.

pensé que aquí estaba.

lorenza: ¿es este, señor?

patricio: sí, gracias.

olga: ¿ya ves, amor?

seguramente se te cayó.

patricio: gracias, ¿eh?

lorenza: con permiso, señora.

olga: pasa, lorenza.

patricio: es raro, mi amor,

porque yo había buscado--

no importa.

te dejo en buenas manos,

mi amor.

cuídate.

olga: bye.

refugio: voy a llevarle al hijo

de martina una de las bufandas

que acabo de tejer.

julieta: ay, qué bonito detalle,

refugio.

refugio: [ríe]

ya viene la época de frío

y en los estados del norte

se pone peor,

así que de seguro

le va a ser muy útil.

julieta: ay, pues yo voy

a ver qué le voy a ir

a comprar al rato.

bueno, pero cambiando de tema.

quería preguntarte

cómo te está yendo con polo.

refugio: muy bien.

cada día me siento mejor

a su lado.

julieta: ay, refugio,

no sabes el gusto que me da.

ambas: [ríen]

refugio: pues hemos platicado

mucho, mucho de nuestras vidas.

me contó de su esposa,

que en paz descanse,

y pues yo también

le he contado parte de mi vida.

como--como lo que me hizo

el hermano de baldomero.

julieta: pues eso quiere decir

que entre ustedes está surgiendo

algo importante, ¿verdad?

refugio: puede ser.

al menos yo siento que puedo

confiar en él y me agrada,

me agrada sentirme así.

ambas: [ríen]

julieta: ay, refugio.

fidel: apriétale, muñeco.

nacho: ya voy, papá, espérate.

aflójale, aflójale.

silvestre: oigan, oigan, ¿y qué?

seguimos sin saber

quién era el ruco ese antipático

que vino ayer.

fidel: pues fíjate

que la patrona no lo ubica, ¿eh?

y eso que ella es bien ubicada.

nacho: eso está bien raro, ¿no?

oigan, ¿no dijo ni su nombre?

pinzas: no, es uno de esos rucos

bien "malgeniosos",

de esos que se molestan

hasta porque voló una mosca.

silvestre: mejor hay que estar

bien buzos caperuzos, ¿eh?

bien alertas.

cuando salgamos a la calle,

hay que ir volteando

así para todos lados,

que nadie nos siga, ¿eh?

sí, porque uno nunca sabe, ¿eh?

fidel: ay, ay,

como si tuviéramos mucho

para que nos robaran.

no manches.

no se me agache.

nacho: por primera vez

en su vida creo que

el silvestre tiene razón.

uno nunca sabe.

le voy a decir a mi chelito

que se ponga bien buza.

fidel: ay, mi chelito.

ambos: [ríen]

nacho: me vas a ensuciar

el overol, baboso.

pinzas: ay, sí, el overol

que se lo hizo su chelito.

ambos: [ríen]

nacho: primero me hacían burla

porque no andaba con ella

y ahora porque ya ando.

¿quién los entiende?

ambos: [ríen]

nacho: a mí se me hace

que ustedes tachan

granizos con los codos.

ambos: [ríen]

lorenza: ¿se le ofrece algo más,

señora?

olga: no, lorenza,

muchas gracias, ¿eh?

por traerme aquí a la sala.

lorenza: me acaban de avisar

que ya llegaron sus visitas.

ambas: hola.

olga: hola.

por fin.

sí, qué bueno,

regalitos me trajeron, muy bien.

roxana: ¿y cómo está

la enfermita consentida?

olga: no me digas enferma

porque me siento horrible.

roxana: ay, pero hasta

que se me hizo conocer tu casa.

porque nos quedó

hacer el openhouse, ¿eh?

olga: yo sé, bueno,

es que todo se me complicó pues.

roxana: es que te embarazaste

superrápido, o sea,

¿cuál era tu prisa?

norma: bueno, ya, ya,

no empieces a molestar.

roxana: ¿y por qué mejor

no nos das un tour por tu casa?

norma: roxana,

olga no puede caminar,

no debe caminar.

pero pues yo te puedo enseñar

la casa.

roxana: ay, pues sí, entonces.

lorenza: acaba de llegar esto

que encargué precisamente

para que pueda sentirse

menos limitada, señora.

olga: no soporto

las sillas de ruedas.

pero en este caso,

pues muchas gracias, lorenza.

piensa en todo.

[música]

pollo: ¿qué traes, amigo?

¿cómo va la industria

farmacéutica?

edmundo: bien, bien,

todo bien, perfecto.

el equipo está muy bueno, ¿eh?

pollo: ah, pues esto me gusta.

ya sabes cuál va a ser

tu recompensa, ¿verdad, carnal?

edmundo: sí, gracias.

oye, ya en unos días

podemos comenzar a fabricar

lo que necesites.

pollo: ah, pues esa voz

me agrada, mundo.

pues como tú cumples,

pues yo igual.

¿ya fuiste con el juancho?

edmundo: no, no, ¿sabes qué?

voy a ver si alcanzo

a mi hermano

porque él es mecánico,

nachito, ya sabes, ¿no?

pollo: ¿nachito, el mugroso?

edmundo: sí, ese.

ambos: [ríen]

edmundo: para que le eche

un ojito a las naves,

saber cuál me conviene, ¿no?

te veo al ratito.

oye, que nadie agarra eso,

por favor.

pollo: y tu chamarra,

¿la vas a dejar?

edmundo: pero ni tú, ¿eh?

no puedes tocar esto.

pollo: ah, tranquilo,

si yo lo compré.

edmundo: químicos de alto

impacto.

pollo: ah.

edmundo: te estoy diciendo,

pollo.

pollo: chale con este carnal.

lucero: doña martina.

[ríe]

sí, soy lucero.

quería preguntarle

si no tenía inconveniente

en que invitara a magos.

muchas gracias.

le voy a decir.

nos vemos más tarde.

magos: ¿qué te dijo?

lucero: ay, que por supuesto,

que eras bienvenida.

¿ya ves?

magos: oye, ¿y cómo será césar?

¿será guapo?

lucero: [ríe]

ay, pues yo creo que sí.

creo que es músico, algo así.

te puede cantar al oído.

ambas: [ríen]

julieta: refugio,

no me lo tomes a mal,

pero yo no sé si sea buena idea

que le cuentes tantas cosas

de tu vida a polo.

refugio: él es bueno

y la confianza entre dos

personas se construye

conociéndose.

julieta: pero ¿y si llegan

realmente a formalizar algo?

refugio: pues más a mi favor.

a mí no me gustaría empezar

una relación que no sea

completamente honesta.

y yo no tengo la culpa

de que mi pasado

haya sido tan doloroso.

julieta: bueno,

pero también ya es momento

de que tú disfrutes la vida,

refugio, que seas feliz, amiga.

refugio: ojalá.

fidel: mira acá, como el muñeco.

mundo: ¿qué pasó,

mis mecánicos de confianza?

fidel: ¿qué pasó?

edmundo: oye, ¿y nachito

con queso dónde anda?

fidel: se fue, dijo que iba

a pasar por su mamacita

para ir a la fiesta.

edmundo: ¿cuál fiesta?

fidel: pues la que va a hacer

doña marti porque encontró

a su hijo, el césar.

¿a poco no te dijeron?

silvestre: de seguro el nachito

se fue a poner bien fufurufo

para llegar echando chispas

a la fiesta.

fidel: pues ahí nos vemos, ¿no?

silvestre: casi no nos

encuentras, mundo,

porque ya íbamos

a cerrar el changarro.

ni modo de llegar así

oliendo acá a gasolina, ¿mm?

en las bisagras.

fidel: o a cebolla.

todos: [ríen]

edmundo: bueno,

pues ahí los veo, seguro.

fidel: órale, es de traje, ¿eh?

edmundo: sí, sí, como les gusta.

silvestre: vamos por

los chescos.

edmundo: sí, sí, en bolsa,

como les gusta.

todos: [ríen]

roxana: está increíble tu casa.

hubieras podido hacer

una superfiesta.

pues ahora vamos a tener

que esperar hasta que nazca

tu bebé.

olga: ay, norma.

norma: [ríe]

olga: no, si no voy a estar

tantos meses sin moverme.

lo que sí estoy pensando

es en hacer un baby shower

increíble aquí en la casa.

roxana: pues bueno,

ya me voy, pero prometo

estar viniendo a verte.

olga: pues como quieras,

porque han sido muy malas

amigas.

me han dejado en el abandono

total.

roxana: pues es que

como ya no puedes ni salir

ni a la esquina...

olga: y como siempre,

tú qué mala onda

que me lo tengas

que recordar así.

norma: ¿qué tanto buscas, rox?

roxana: mi celular.

necesito hablarle

a mi chófer para que venga

y no lo encuentro.

norma: pues de seguro

lo dejaste en tu casa.

roxana: para nada,

lo usé hace rato para avisarle

a olga que ya veníamos.

olga: oye, ¿no lo habrás

dejado en la camioneta?

roxana: bueno, tal vez.

pero espero que mi chófer

esté ahí afuera,

así que nos vemos luego.

olga: bueno.

ambas: bye.

olga: ¿y qué?

¿tú me vas a dejar aquí?

norma: sí, ya me voy.

olga: bueno.

lorenza: yo estoy aquí

con usted, señora.

que les vaya bien, señoritas.

ambas: hasta luego.

olga: adiós.

¿y adónde me vas a llevar?

lorenza: adonde usted quiera,

señora.

¿quiere ir al jardín?

olga: ay, sí, vamos al jardín.

lorenza: el sol está precioso.

olga: ¿ah, sí?

ay, qué bueno

porque me choca el frío.

lorenza: vamos.

martina: ay, qué alegría

que esté aquí, qué gusto,

de veras.

refugio: muchas gracias,

muchas gracias

por invitarnos, martina.

martina: ay, es un placer.

pásale.

nacho: gracias,

señora martina.

martina: precioso,

qué gusto, mi vida.

nacho: gracias por invitarnos.

pásale, mi hijo,

ya sabes que es tu casa.

apolinar: doña martina.

martina: don polo.

apolinar: gracias

por la invitación.

martina: es su casa, ¿eh?

apolinar: muchísimas gracias.

martina: pásele.

julieta.

julieta: martina.

martina: qué alegría de verte.

hace mucho que no te veía, ¿eh?

julieta: qué gusto verte,

martina.

gracias por invitarnos.

martina: ya sabes

que no vienes porque no quieres.

esta es tu casa

y siempre te lo he dicho.

pásale.

magos, qué bueno

que te animaste, ¿eh?

pásale.

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