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Corona de Lágrimas Capítulo 7

13 Feb 2020 – 12:00 AM EST

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locutor: televisa presenta...

agustín: ya está aquí el joven

chavero, señor.

rómulo: hazlo pasar, déjame

hablar a solas con él.

agustín: ¿no prefiere que

lo entreviste yo, don rómulo?

rómulo: no, agustín, haz

exactamente lo que te pido.

agustín: sí, don rómulo.

pase.

rómulo: ¿le gusta?

bienvenido, muchacho, siéntate.

quiero platicar contigo.

patricio: sí, por supuesto, don

rómulo, usted dígame.

rómulo: voy a ser muy preciso

y claro contigo, mi familia es

lo más importante para mí y me

preocupa mi hija olga, así que

lo que tengas que decirme sobre

ti lo quiero saber ahora mismo.

¿de dónde saliste, quién eres,

qué pretendes?

habla, patricio, no creo que

prefieras que lo averigüe yo.

patricio: soy pasante de

la carrera de leyes.

mi familia es del norte del

país.

yo no sé qué más quiera saber,

licenciado.

y disculpe, pero a su hija,

apenas acabo de conocerla.

no entiendo su preocupación.

rómulo: yo creo que sí

la entiendes, muchacho.

patricio: no.

francamente, no, licenciado

ancira.

y yo pensé que me había citado

para otra cosa.

no para someterme a un

interrogatorio personal.

no le quito más su tiempo, que

tenga buen día.

rómulo: te voy a facilitar

las cosas, muchachito.

sé que no tienes vehículo,

porque te acabas de bajar de un

taxi.

me bastó con ver el traje que

llevabas a la fiesta de mi hija,

para saber que tampoco tienes

recursos económicos, ¿fumas?

patricio: no.

gracias.

y si únicamente me citó para

humillarme, señor, yo--

rómulo: mira, ya estuvo bien.

te dejas de poses.

esa arrogancia, guárdala para

los tribunales, no para mí.

siéntate.

por favor.

te llamé para que nos

conociéramos.

y si sabes lo que te conviene,

me vas a hacer el favor de

escucharme.

patricio: yo le puedo explicar

todo lo que acaba de decir

sobre mí, señor.

rómulo: ¿ah, sí?

pues, de eso se trata.

soy todo oídos.

te escucho.

patricio: no tengo coche,

porque--bueno, hace poco me

operaron de un problema

de la vista.

me prohibieron manejar.

rómulo: sigue.

patricio: bueno, ya me he ido

recuperando, pero prefiero no

arriesgarme y tomar el volante.

no exponer mi vida ni la de

los demás.

rómulo: suena sensato.

patricio: en cuanto al dinero,

bueno, mi padre siempre me ha

inculcado que debo esforzarme

para ganarme las cosas.

abrirme camino yo solo

en la vida.

rómulo: ajá.

patricio: por eso me hizo

estudiar en la unam.

rómulo: a ver, a ver.

yo también estudié leyes en

la unam.

ya después, hice una maestría

y un doctorado en el extranjero,

pero nuestra alma máter es una

de las mejores de américa

latina, ¿o no?

patricio: sí, es verdad.

sí.

edmundo: buenas.

¿cuáles salieron, jefe?

>> el cuatro y el dos.

edmundo: ¿cuatro y el dos?

>> sí.

edmundo: ¿y cuál es el esperado?

>> el ocho, jovenazo.

edmundo: el ocho.

el ocho es buen número.

a ver, échame un billetito,

para el ocho, ¿no?

>> claro.

edmundo: mientras, ¿puedo

revisar aquí?

>> perfecto.

edmundo: caray.

con esto me van a dejar de

fastidiar en mi casa.

uy.

échame el del ocho.

hoy es un gran día, ¿eh?

me siento con suerte hoy.

voy a echar una "voleadita".

jefe.

que queden bien "brillocitos",

¿eh?

patricio: mis padres viajan

mucho.

rómulo: ¿ah, sí?

patricio: sí.

hace meses que no los veo.

no le puedo prometer que se

los voy a presentar.

rómulo: ¿y a tus padres no

les importa que utilices esta

ropa tan estropeada?

patricio: no bebo, gracias.

a mí es al que no le importa.

es una manera de recordarme

una lección de mi padre.

nada en esta vida es gratis.

rómulo: nada, muchacho.

nada.

aunque es un poco radical,

tu forma de pensar,

¿o no crees?

patricio: bueno, sí.

tal vez.

a lo mejor, por eso me

entusiasmó la posibilidad de

conseguir un empleo con usted,

licenciado.

rómulo: ya.

patricio: para demostrarle a

mis padres que puedo hacerme

responsable de mí mismo.

rómulo: no cabe duda.

en todas las familias se cuecen

habas.

nadie tiene una vida sencilla.

por más dinero que tengamos.

patricio: sí, claro.

y bueno.

así están las cosas, licenciado.

rómulo: ¿me permites?

patricio: sí, por supuesto.

claro.

rómulo: sí.

gracias, le aviso.

que venga agustín de inmediato

a mi oficina.

patricio.

patricio: sí, señor.

diga.

rómulo: mi hija viene, para acá.

llega en unos minutos.

patricio: ¿perdón?

rómulo: te impresionaste.

quiere verte.

se enteró de que vas a trabajar

aquí, así es que sal a esperarla

al estacionamiento.

no quiero que entre al bufete,

no me gusta.

patricio: sí, señor.

rómulo: cada quién tiene sus

terrenos.

y los de ella están en el hogar.

patricio: sí, entiendo.

rómulo: te voy a encargar mucho

a mi hija.

y en cuanto a tu nuevo trabajo,

felicidades.

te van a avisar cuándo

comienzas.

patricio: gracias, licenciado.

de verdad, muchas gracias,

¿de verdad?

uy.

bueno, con permiso.

ah, y...

perdón que no bebo.

rómulo: no te preocupes.

agustín: ¿todo bien, don rómulo?

rómulo: sí, por el momento.

me contó una serie de historias

absurdas, pero se las voy a

tomar por buenas ahora.

por el bien de todos.

o hasta que mi hija se canse

de él.

agustín: no entiendo, don

rómulo.

rómulo: ah, no es raro.

pero tampoco es necesario que

entiendas.

has que lo contraten como

pasante.

hágale un puesto en donde

lo pueda vigilar de cerca.

agustín: como usted diga, señor.

rómulo: bueno.

agustín: con permiso.

refugio: 1232 más los impuestos,

400.

a esto hay que agregarle...

aguilar: hola.

¿qué hace que está tan

concentrada, refugio?

refugio: señor aguilar,

me asustó.

aguilar: así traerá

la conciencia.

ay, es broma, es broma, hombre.

quite esa carita, que no se ve

tan guapa.

no, tampoco es cierto eso.

usted siempre se ve guapa.

refugio: ya habíamos quedado

que no es prudente hablar de

esto en el trabajo.

aguilar: bueno, aquí no

hablemos de eso.

¿qué le parece tomándonos una

copita?

refugio: perdóneme, pero yo no

bebo.

aguilar: ay, ¿también es

abstemia?

refugio: por favor, contador,

quítese.

aguilar: ¿le parece mal que

quiera convivir con usted en un

ambiente más amable?

no se haga la digna, refugio.

refugio: me está usted

ofendiendo.

aguilar: mire.

en esta empresa he conocido

muchas que pensaban como usted

y simulaban lo mismo.

y terminaron más que amables

conmigo.

refugio: óigame, ¿por quién

me toma?

isaías: refugio.

¿qué modos son estos de tratar

a un superior?

esas faltas de respeto no se

toleran aquí.

patricio: gracias.

bueno, que pase lo que tenga

que pasar.

lucero, ¿qué sucede?

lucero: es lo que quiero saber.

llevo día y medio esperando

oírte.

patricio: iba a llamarte en un

momento más.

estoy en una entrevista con

los abogados que conocí.

lucero: es que vi en el

periódico a una foto tuya en

una fiesta y--

patricio: te dije que era una

reunión.

ni yo mismo sabía de qué tipo.

hice los contactos profesionales

que quería.

me fue muy bien, lucero.

lucero: ¿contactos

profesionales, me lo juras,

patricio?

patricio: ya entiendo por qué

mi mamá me preguntó por la amiga

que me presentó a los abogados.

tú hablaste con ella, ¿verdad,

vas a seguir desconfiando

de mí?

lucero: no, patricio,

discúlpame.

patricio: mira, me buscan.

hablamos luego.

patricio: hola.

olga: hola.

¿cómo te fue con mi papá?

patricio: muy bien.

ahora te cuento.

olga: sí, bueno, pues, súbete.

isaías: refugio, ¿qué le pasa?

¿qué son ese tipo de actitudes?

pues, ¿en dónde cree que está?

refugio: es que, señor--

isaías: ¿qué, no le importa

su trabajo?

refugio: sí, señor.

isaías: entonces...

¿por qué insiste en cometer

errores todos los días?

¿y por qué ese carácter?

pero ¿dónde dejó usted

el respeto?

refugio: señor, le juro que yo--

isaías: le hemos dado tantas

oportunidades, la cuidamos,

le damos permisos y mire usted

cómo nos paga.

refugio: no, señor, no.

se lo prometo.

yo aprecio mucho mi trabajo

y todo lo que ustedes hacen

por mí.

yo jamás--

isaías: usted, jamás ¿qué,

jamás le faltaría el respeto a

un superior?

pero si lo acabo de ver,

refugio.

aguilar: don isaías.

mire, honestamente, fue culpa

mía.

le dije algo a refugio que

quizá ella malinterpretó y se

alteró un poco.

pero no es nada.

no pasa nada, no es grave.

isaías: agradézcale a su jefe.

solo por él, no la voy a

sancionar en esta ocasión.

refugio: gracias, señor.

isaías: contador, necesito que

revise unos documentos.

aguilar: inmediatamente.

isaías: refugio, puede

retirarse.

refugio: con permiso.

aguilar: la acompaño, doña

refugio.

refugio, me debe una.

lucero: siento como un vacío en

el estómago y no es hambre,

es como angustia.

>> a ver, es por lo que

platicaste con patricio.

a ver, ya sabes cómo son los

hombres cuando tienen bronca.

pues, solo se aíslan.

lucero: no, es que no creo que

sea eso.

me dijo que le había ido muy

bien en la reunión donde lo

llevó su amigo raúl y que

estaba hablando con los

abogados que conoció.

>> ah, pues, ahí tienes.

por eso se portó tan seco.

mira, a los hombres no les

gusta, pues, mostrar sus

sentimientos.

lucero: sí, pero es que no sé

qué me da, lo de la amiga esa

de la foto, lo que dice el

reportaje...

>> a ver, respira, tranquila.

ya, deja de preocuparte, mira.

todos los periodistas, les

encanta inventar rollo y medio.

y por lo que me cuentas,

patricio solo tiene ojitos

para ti.

olga: al rato vamos a ir al

café con mis amigas.

te van a caer súper bien.

van a ir tania, roxana y yo

creo que va lau.

patricio: olga.

como no las conozco, me da

lo mismo.

olga: ¿cómo que te da lo mismo?

patricio: sí.

donde estés tú, lo demás no me

interesa.

olga: me encantas.

¿quieres que invite a norma,

para que vaya raúl?

patricio: no, raúl está en

clases.

si no hubieras llegado por mí,

yo hubiera ido a la universidad,

terminado de hablar con tu papá.

olga: ah, no.

porque el día de hoy, eres todo,

completito, para mí.

hay que festejar que mi papá

ya casi--casi te aceptó en la

familia, ¿no?

ignacio: ¿y ese milagro que vas

a comer en la casa, ma?

refugio: no pude juntarme con

lucero porque don isaías me

llamó a su oficina y me retuvo

muchísimo.

prefiero comer algo rápido aquí

que gastar dinero.

ignacio: ay, jefecita, ya no me

digas, que más coraje me da

no tener una lanita extra que

darte.

refugio: no te apures.

para colmo no encuentro el

dinero del gas.

se lo iba a dar a patricio,

y no sé si lo regresé a su

lugar o en dónde lo puse.

edmundo: ¿qué pasó, familia,

qué hacen aquí a esta hora?

hola, mamá.

ignacio: eso mismo te iba a

preguntar.

edmundo: nachito.

qué bueno que los veo a los dos.

porque les tengo una sorpresita.

para que vean, familia de poca

fe, lo que es capaz de hacer

uno por ustedes.

ignacio: ¿de dónde sacaste ese

dinero?

edmundo: cálmate, cálmate, que

no es nada malo.

vea, ma.

aquí tienes, para que vayas

juntando para tus lentes.

refugio: ay, hijo.

muchas gracias.

edmundo: te quiero mucho, ma.

refugio: mi amor.

ignacio: pues, está chido, pero

de dónde salió esa lana, ¿eh?

edmundo: ¿les digo?

de la lotería.

ustedes no me creen y piensan

que es un gasto inútil.

pero esta es la prueba de que la

diosa de la fortuna me sonrió,

me favorece.

refugio: ¿de verdad te

lo sacaste en un sorteo, hijo?

edmundo: te lo juro.

fue un premiecito chico, pero

bueno, un premio al final.

encontré mi número de la suerte,

ma.

tengo lanita para todos, hasta

para patricio, si es que se

porta bien conmigo, ¿eh?

refugio: ay, pero ¿y tú, hijo?

edmundo: bueno, yo lo pienso

repartir parejo con mis

hermanos, ma.

es más, toma, nachito.

úsalo con sabiduría, ¿eh?

ignacio: chido, caray.

edmundo: y lo que me queda,

pues, lo voy a usar para un

abonito, para lo de mi libro.

ignacio: ajá, tu libro famoso,

¿no?

refugio: ay, hijo, pues, muchas

gracias.

con esto, puedo dejar de

preocuparme por el dinero que

perdí.

es que lo había dejado en

la lata, donde pongo siempre

lo del gasto de la casa y no sé

qué pasó.

edmundo: ¿lo buscaste bien,

mamá?

porque estoy seguro de que

lo vi, ¿eh?

a ver, dame un segundito.

refugio: claro que sí lo busqué

bien.

edmundo: oye, mamá.

urge comprarte esos lentes, ¿eh?

aquí está el dinero, mami.

en el mueble, ahí.

refugio: ay, dios mío.

edmundo: aquí está.

refugio: bendito será dios,

que apareció.

edmundo: bueno, ahora sí,

me voy.

nos vemos en la noche, ma.

refugio: sí, mi amor.

edmundo: qué bueno, madre.

te quiero mucho.

carnalito.

ignacio: de verdad espero que

se haya sacado la lotería, ma.

refugio: si eso dijo, es porque

así fue, hijo.

dios bendiga a edmundo, por

considerado.

gracias, virgen santa, por

ayudarnos.

gracias.

>> ¿quieres más ensaladita?

>> no, mamá.

ya me llené.

>> ay, hija.

>> al rato tengo que ir

al gimnasio.

>> ¿y hasta cuándo puedes ir

gratis al gimnasio?

>> nada más es esta semana.

ah, y pues, hablando de eso,

quería pedirte un favor.

>> ¿qué cosa?

>> ¿me prestas para pagar

la inscripción?

>> ay, mamacita linda.

¿y de cuánto estamos hablando?

>> no, pues, no es tan caro.

mira, son 300 pesos.

toma, checa.

>> ay, pero si aquí dice que

son 150.

>> es que quiero regalarle

la inscripción a nacho.

ah, pues, así me cuida y pues,

de paso hace ejercicio.

>> ay, mira qué consideradita

me saliste con nachito.

>> no, pues, es por el bien

del taller, ma.

porque hacer ejercicio,

mejora el carácter.

y si nacho trabaja mejor,

pues, ¿qué mejor, no?

>> no, pues, ¿qué mejor?

no.

ay, te las sabes todas, todas.

hija, ya.

>> perdón, es la soda.

ma, no me la quites.

>> ya, ya, ya.

aurora: ¿sabes qué, hijo?

me da mucho gusto que te estés

llevando con ese muchacho.

creo que se pueden ayudar

mutuamente.

raúl: claro, mamá, para eso

están los amigos.

marco: bueno, oigan.

me dice sandra, que tal vez

venga a finales de mes.

raúl: ¿qué, viene mi hermana a

méxico?

no, no puedo creerlo.

mira.

aurora: no te burles.

raúl: mamá, es broma.

de verdad, me da mucho gusto

que venga mi hermana.

sí la extraño.

aurora: más te vale.

oye, ¿y en la tarde vas a ir

a estudiar con patricio?

raúl: no sé, me marcó cuando

estaba en clases y dijo que

nos veíamos más tarde.

no tengo idea dónde esté, pero

se escuchaba bien contentote.

olga: a poco no nos vemos

guapísimos, juntos.

>> ay, sí, amiga.

te sentó súper el viaje.

>> cuéntanos cómo te fue.

hiciste mucho shopping, ¿no?

olga: más o menos.

no hay tanto de dónde comprar.

>> ay, yo no sé, pero ¿están

de acuerdo que el mejor shopping

es el de londres?

"harrods", es excelente.

>> ay, a mí me fascina ir de

compras en new york.

seguro tú has estado ahí,

¿no, patricio?

patricio: ¿en new york?

sí, sí.

claro.

he pasado navidad muchas veces

ahí.

>> ay, qué increíble.

seguramente fuiste

al "rockefeller center".

patricio: sí.

claro.

de compras, ahí.

olga: amor, es que ahí no se va

de compras.

a menos de que te metas en las

tienditas esas, que están en

la calle.

patricio: bueno, bueno.

me equivoqué, no sé.

creo que ahí estuvimos cenando,

en navidad.

>> ¿en dónde, en la pista de

hielo?

>> o sea, hay restaurantes

cerca, pero no son parte del

rockefeller center.

patricio: bueno, por ahí, quise

decir.

seguramente al lado.

no sé, pero antes de que me

lo pregunten, no me acuerdo el

nombre del lugar, ¿ok?

olga: bueno, ya.

ya dejen a patricio en paz.

mejor yo les cuento de mi viaje.

>> ay, no.

tus historias ya las conocemos.

mejor, que patricio nos siga

contando de sus viajes.

patricio: mira.

la verdad, es de flojera andar

contando viajes.

tampoco quiero parecer

presumido.

>> ¿de flojera, te está dando

flojera oírnos?

patricio: no, claro que no.

lo que pasa es que los viajes

son para vivirlos, no para

andar contándolos.

>> ay, a mí sí me gusta andar

comparar impresiones,

¿conoces praga, qué te pareció?

>> ¿a poco tuviste chance

con tu jefa y tus carnales?

edmundo: no, solamente con mi

mamá y con nachito, patricio

que se pudra.

>> ¿le dijiste que habías

ganado 4000 varos--?

edmundo: para nada, no se

los iba a dar todo.

>> ya aprendiste, yo ya decía

que no estabas tan menso.

edmundo: tampoco tan codo,

el que invierte poco, gana poco.

sabes que yo necesito

"dobletear" esa lana.

o sea, necesito ganar mucho más.

¿sabes qué hice?

>> ¿qué?

edmundo: compré otro billetito.

y me sobra una lana.

¿sabes qué vamos a hacer?

la vamos a apostar, ¿cómo ves?

>> bomba, nos la reventamos.

¿por qué no?

ahora sí te mochas, mundo.

edmundo: ay.

>> sí, pues.

edmundo: siempre te he apoyado

en ese aspecto, ¿eh?

>> ay, ya, cálmate.

siempre te he apoyado.

patricio: por supuesto que he

ido a praga.

seguramente a más lugares

que tú.

pero yo las dejo, aquí,

platicando, para que sigan

contándose de sus viajes por

el universo, ¿ok?

que tengan un buen día.

olga: oigan, ¿qué les pasa?

esto no es una competencia para

ver quién ha ido a más lugares.

tontas.

patricio.

no, espérate, ¿a dónde vas?

patricio: no, si quieres,

quédate ahí, con tus amigas,

hablando de tus viajes

por el mundo.

yo pensé que iba a ser mucho más

interesante platicar con ellas,

pero gracias por presentármelas.

olga: no, a ver.

espérate, vamos a hablar.

patricio.

>> ay, amigas.

cero con el viaje del galán.

o sea, no, no, no, ¿cuántas

veces se equivocó, diez?

>> no, es que también ustedes

tuvieron pésima onda con él.

con tanta pregunta, obvio,

lo confundieron.

>> ay, bueno.

pues, aunque no conociera más

que el zócalo, yo no le decía

que no.

ay, es que está guapísimo.

>> eso sí.

>> ya entendí por qué se

portaron así con él.

por envidia.

qué mala onda, ¿eh?

olga: no, a ver, patricio.

mis amigas se pasaron, ¿ok?

pero no me digas que también te

vas a enojar conmigo.

patricio: tus amigas son

insoportables.

olga: no les hagas caso.

velas.

se portan así, porque no pueden

creer que yo esté con un chavo

tan guapo y tan inteligente

como tú.

ellas están solas.

no me digas, ¿te hicieron

enojar mucho?

patricio: olga, tengo que irme.

olga: bueno, yo te llevo adonde

vayas.

nada más me despido y pido el

coche.

patricio: no, no es necesario.

yo me voy.

olga: no, a ver.

veme.

mírame.

no fue mi culpa, no te enojes

conmigo, por favor.

regálame una sonrisita.

patricio: no estoy de humor,

olga.

lo siento.

sé que no es tu culpa, pero yo

prefiero irme.

olga: bueno, entonces no me

despido.

vámonos.

refugio: ay, edmundo se sacó un

dinerito en la lotería y nos

lo repartió.

polo: ah, pues, qué suerte de

su muchacho.

refugio: "a cada capillita le

llega su fiestecita", decía mi

abuelita.

¿cuánto le debo, polo?

polo: no, no.

nada.

es cortesía de la casa.

refugio: no, no, no, ¿cómo que

nada?

cóbreme, que si no, no voy a

tener nunca más la confianza de

venir a su panadería.

por favor.

además, le digo que este dinero

me lo dio mi muchacho.

polo: está bien.

se lo voy a cobrar.

refugio, no sabe lo agradecido

que estoy con el detalle tan

lindo que tuvo conmigo.

refugio: ay, no, no es para

tanto.

además, se lo debía.

usted se portó muy bien,

regalándome esos trajes

que tanto le sirvieron

a mi patricio.

polo: bueno, pues, como sea,

no siempre uno tiene el gusto

de recibir detalles de parte

una mujer como usted.

refugio: bueno.

me voy a dar prisa,

porque quiero pasar a la tienda.

polo: cuídese mucho, por favor.

refugio: gracias.

buenas noches.

polo: buenas noches.

que le vaya bien.

julieta: ¿me ayudas a poner

la mesa para cenar?

lucero: yo no tengo hambre,

mamá.

pero si quieres, te ayudo.

julieta: ¿y ahora, qué te pasa?

lucero: nada.

julieta: para no ser nada,

tienes una carita...

¿qué le pasa a mi princesa?

lucero: es que otra vez,

patricio quedó de llamarme

y se le olvidó.

julieta: pero me dijiste que te

había explicado, en la mañana,

que estaba con esos abogados

o lo que fuera,

con los que quiere trabajar.

lucero: sí, mamá, pero prometió

que se comunicaba conmigo para

contarme cómo le había ido

y nada.

julieta: mi amor, si no te llamó

es porque no tuvo tiempo.

mira, a lo mejor sigue con esas

personas.

lucero: ¿a estas horas?

a lo mejor le llamo yo.

julita: como quieras, mi amor.

pero yo pienso que deberías

esperar.

ay, mi hija.

patricio: bueno, ya.

ahora sí me despido, olga.

te acompañé tu casa, porque tu

papá me pidió que te cuidara,

pero ya.

no me puedo quedar a cenar.

olga: ay, no.

rómulo: jóvenes, buenas noches,

¿interrumpo?

patricio: eh, buenas noches,

licenciado.

vine a acompañar a olga, pero

bueno, ya tengo que retirarme.

rómulo: ¿puede regalarme unos

minutos más, patricio?

necesito hablar contigo.

es sobre tus futuras

responsabilidades en mi oficina.

patricio: sí, claro.

está bien.

rómulo: te espero.

vamos a mi despacho.

olga: ah, bueno, vamos.

rómulo: tú espéranos aquí.

olga: ¿de qué pueden hablar que

yo no pueda enterarme?

rómulo: tú espéranos aquí.

patricio: con permiso.

>> ¿qué onda, ruca?

refugio: ay.

>> ¿qué traes?

refugio: por favor, no me hagan

daño, por favor, virgencita,

protégeme--

>> cállese.

refugio: por favor, déjenme,

yo no traigo nada.

traigo muy poquito, ay.

por favor, se lo juro, que no

traigo nada.

>> sí, sí, sí.

trae 20 míseros pesos, la ruca.

>> ¿dónde te guardas el dinero,

eh?

refugio: no, de veras, es todo

lo que traigo.

se lo juro, se lo juro.

>> chécale ahí, en las bolsas.

>> trae para acá.

pura porquería.

rájale la cara, por--

polo: desgraciado.

refugio: auxilio.

socorro.

policía.

>> llamen a la policía.

refugio: por favor, no.

ayuda.

>> vámonos.

>> por ahí.

polo: ¿está bien?

refugio: ay, creo que me lastimé

el brazo.

ay, don polo.

está sangrando.

polo: no, pero no se preocupe

por mí.

refugio: no, no.

deje eso.

vamos a la casa.

yo lo voy a curar.

yo lo voy a curar.

polo: despacio.

refugio: lo lastimaron, está

sangrando.

olga: tú siempre tienes que

estar metido en mi casa.

agustín: yo tengo que estar

donde su papá me lo pida,

señorita.

olga: pues, por lo menos, vete

a sentar a donde yo no te vea,

porque me pones muy nerviosa.

agustín: precisamente, porque

la veo nerviosa, quisiera saber

si la puedo ayudar en algo.

olga: ¿en qué podrías ayudarme

tú?

eres el asistente de mi papá,

no el mío.

agustín: lamento mucho que

tenga esa opinión de mí.

yo, en cambio, la admiro mucho,

señorita olga.

y estaría feliz de ser su

asistente, su secretario

o lo que usted guste.

olga: ¿sabes qué?

me pones de malas.

así que, ¿por qué no te vas al

jardín, haces un hoyo, te metes,

lo tapas, haces lo que quieras?

agustín: como guste.

olga: no.

¿sabes qué, agustín?

si me quieres ayudar, ¿por qué

no entras al despacho de mi

papá, así como si buscaras

algo, y me dices de qué está

hablando con patricio?

agustín: no, señorita.

yo haría lo que fuera por usted,

menos eso.

no puedo.

sería como espiar a su papá.

olga: ay.

pues, entonces ¿para qué andas

de ofrecido?

agustín: señorita, yo lo que

quiero decirle es que--

patricio: lo llama el

licenciado.

agustín: con permiso, señorita.

patricio: bueno ¿y a este, qué

le pasa?

olga: ay, no sé.

pero ¿ya te dejó libre mi papá?

patricio: no, todavía no.

espérame.

ya regreso.

olga: ¿qué le pasa a mi papá?

>> ¿y ahora, a ti, qué te pasó,

hija?

>> ay, mamá.

dame una pastillita de esas,

para el dolor de cuerpo que me

duelen hasta las pestañas.

>> ay, hija, pues,

¿qué hiciste, qué te pasó?

>> no, pues, nada.

por haberme metido con el

gimnasio, pues, se me pasó

la mano haciendo ejercicio.

>> ay, pero hijita,

no hay que exagerar.

>> ay, mamá, no.

>> ya, ya, ya.

¿no quieres que te de un masaje

con un poquito de árnica?

eso es para--es lo mejor para

los dolores musculares, ¿eh?

¿y a ignacio cómo le fue,

ya estaba menos adolorido?

>> no, pues, no tengo idea.

y eso fue lo peor.

que estuve un buen rato

esperándolo y nunca llegó.

y ni modo de hablarle por

teléfono, porque ni tiene.

>> de seguro se fue a su casa,

a descansar.

porque hoy fue un día muy

pesado.

>> mamá, yo soy la que atiende

el taller.

estoy como todos los días.

nacho me sacó la vuelta, eso

fue lo que pasó.

>> bueno, pues, pregúntale

mañana y así sales de dudas.

>> pues, si amanezco,

porque, ay.

de veras que en el amor, es más

lo que duele que lo que se goza.

>> ¿en el amor?

¿no eran cuatitos, nada más?

>> ay, ¿y además de todo me vas

a regañar?

>> no, no, no.

mira, ya, métete a bañar

y ahorita te llevo un poco

de árnica.

>> sí, mamá.

>> ay, hija, ¿qué, te duele

tanto?

>> ay, ay, ay, me duele todo.

>> a ver, te ayudo.

a ver, dime cómo.

>> esa no, esa no.

esa no.

rómulo: me decías que mi hija

te llevó al club.

agustín, recuérdame pedir una

extensión de la membresía,

aquí, para patricio.

agustín: sí, don rómulo.

patricio: francamente, no me

quedaron muchas ganas de volver,

por lo que le conté.

rómulo: ¿te vas a dejar

intimidar por unas muchachitas

inmaduras, frívolas?

imponte tú, que para eso eres

el hombre.

intimídalas.

agustín: ¿y cuál va a ser el

cargo del joven chavero,

don rómulo?

rómulo: asistente mío, ya te

lo dije.

agustín: disculpe, don rómulo,

pero ese es mi cargo.

rómulo: tú no sabes de leyes,

¿o sí?

agustín: con usted he aprendido

bastante.

rómulo: ¿me vas a contradecir,

o me vas a obedecer?

agustín: discúlpeme.

rómulo: te la tomas.

y de tu falta de vehículo...

hablamos luego.

bueno, si crees que tu problema

de la vista ya sanó.

patricio: ¿va a darme un

automóvil?

rómulo: en préstamo.

siempre y cuando ya no tengas

tu problemita de la vista.

tú me avisas.

patricio: sí, claro.

rómulo: un momento.

eso va a ser todo por ahora,

patricio.

salud.

gracias por--

patricio: gracias y con permiso.

rómulo: agustín.

que abel me espere con mi coche,

por la puerta de atrás.

voy a salir.

asegúrate de que mi mujer

ya salió con sus amigas.

agustín: sí, don rómulo.

enseguida.

rómulo: laurita, hermosa.

ay, estaba pensando en tu

cuerpo.

julieta: ay, bendito dios,

¿ya se te pasó la tristeza,

hija?

qué bueno.

lucero: pensé en lo que me

dijiste y entendí que tienes

razón.

ay, seguro es patricio.

julieta: no, no, no.

tú, quédate aquí, sentadita,

tranquilita, organizando tu

música.

vamos a ver quién es.

ignacio: buenas noches.

julieta: nacho, ¿cómo estás?

ignacio: muy bien.

julieta: ay, mi amor, qué gusto

verte.

y qué grandote y qué guapote

que te has puesto.

ignacio: ay, muchas gracias,

señora.

julieta: te voy a traer un

refresco.

ignacio: muchas gracias.

julieta: bienvenido, mi amor.

lucero: nacho, ¿qué haces aquí?

ignacio: eh, nada en especial.

solo pasé a saludarte,

¿qué haces?

refugio: ay, ay, ay.

estése quieto, por favor.

le agradezco mucho que me haya

defendido, pero más vale que se

lleven todo a que lo lastimen

a uno.

vea nomás cómo lo dejaron.

polo: ay, yo tengo mucha pena

que no pude rescatar su bolsa.

refugio: no, no se preocupe.

bueno sí, venía mi rosario y mi

pañuelo, pero otras cosas sin

importancia.

por fortuna, no traía la receta

de los lentes.

eso sí me hubiera apurado mucho.

polo: bueno, pero ya le dije

que yo le puedo ayudar para

lo de sus lentes.

refugio: no, no, no.

de ninguna manera.

no, no, no.

bueno, pues ya está.

polo: ya.

muchas gracias.

bueno, me voy.

ya es tarde y no le quiero dar

más molestias.

refugio: gracias.

gracias de todo corazón por

ayudarme.

ah, y por favor no le vaya a

comentar nada a mis muchachos,

porque--porque yo no quiero

preocuparlos.

por fortuna, no han llegado.

polo: no se preocupe.

muchas gracias.

gracias por curarme.

refugio: don polo.

polo: sí.

refugio: su chamarra.

polo: ah.

sí, sí, muchas gracias.

bueno, pues, ahora sí, ya me

voy.

refugio: lo acompaño.

polo: gracias.

ah--este--cierre bien.

refugio: sí, gracias.

polo: bueno...

buenas noches.

refugio: buenas noches.

lucero: perdona el tiradero,

es que estaba tratando de ver

qué discos poner en mi fiesta.

ignacio: ah.

a ver, si quieres, te ayudo.

julieta: aquí tienen.

ay, nachito, si me disculpas,

los dejo solitos, porque es hora

de ver mi telenovela favorita.

ignacio: sí, doña julieta.

muchas gracias por el

refresquito.

julieta: estás en tu casa.

y ven más seguido, ¿sí?

ignacio: gracias.

julieta: con permiso.

ignacio: ese, está--

perdón, perdóname.

lucero: no, no, deja.

no te preocupes.

ahorita limpio.

ignacio: de hecho, en el taller,

todo el día tenemos prendido el

radio y pues, sabemos más

o menos lo que está de moda.

lucero: ah, bueno.

oye, pues, mientras, cuéntame

de patricio.

¿te ha dicho algo de mí?

es que la verdad, lo he notado

muy raro.

ignacio: patricio es raro.

no hay mucho que contar.

olga: no te vayas todavía, ¿por

qué no te quedas otro rato?

patricio: bueno, pero solo un

momento, porque mañana temprano

tengo que ir a la universidad.

olga: qué fresa eres, amor.

pero bueno.

te tienes que esperar, porque

te tengo una sorpresa.

es un regalito y me lo vas a

aceptar porque soy muy linda

y porque lo preparé para ti.

patricio: ¿en serio es para mí?

olga: claro.

lo preparé especialmente para

ti, con mis canciones

consentidas.

patricio: pero olga, yo--

olga: ay, no.

no me vayas a decir que ya

tienes otros porque lo tiras y

usas el que te acabo de regalar,

¿me lo prometes?

patricio: sí, te lo prometo.

y, ya, de verdad, gracias.

olga: me encantas.

lucero: nacho, yo sé que nos

conocemos de toda la vida, pero

este tiempo que estuvimos

separados, han pasado muchas

cosas.

ignacio: sí.

ya lo vi en la cena de mi casa,

¿de veras estás enamorada

de mi hermano?

lucero: sí, y mucho.

por eso es bueno que nos

conozcamos más y nos llevemos

bien.

ignacio: eso mismo dice mi jefa.

lucero: porque vamos a ser

cuñados, ¿no te encanta?

ignacio: no sé.

lucero: la verdad es que en la

cena de tu casa nos la pasamos,

todos de maravilla.

cómo me divertí con las fotos

de cuando éramos niños.

ignacio: a veces te molestábamos

mucho, ¿no?

lucero: tú siempre me defendías,

de eso sí me acuerdo.

ignacio: pues, es que mis

hermanos se pasaban contigo

y tú siempre me pareciste muy

tierna.

lucero: por eso, me da gusto

que nos hayamos reencontrado.

ignacio: a mí también.

palabra que me da muchisísimo

gusto volver a estar cerca

de ti, lucero.

lucero: sí, sobre todo porque

ya no solo vamos a ser amigos,

sino cuñados.

¿por qué te quedaste tan

callado, nacho, qué pasó?

ignacio: no, nada.

lo que pasa es que ya es tarde

y no me había dado cuenta.

ya me voy.

me despides de tu jefa, ¿no?

que estés bien, cuñada.

olga: entonces, vas a ayudar a

mi papá con cosas de la oficina.

qué bueno, porque ya sé dónde

voy a poder ir a buscarte.

patricio: bueno, pero nada más

por las tardes porque mi

prioridad es terminar

la carrera.

olga: mejor para mí.

me choca levantarme temprano.

en cambio, me encanta

desvelarme.

y de verdad, ¿ya te tienes

que ir?

patricio: sí, es que agustín me

hizo el favor de llamar un taxi.

y ya debe de estar por llegar.

olga: ah, agustín me desespera,

¿sabías?

no lo tolero.

patricio: pero tu papá confía

mucho en él.

al menos esa impresión me dio.

¿o hay alguna razón en especial

para que a ti no te caiga bien?

olga: ay.

amor, estamos desperdiciando

aire hablando de él, créeme.

patricio: vale.

agustín: perdón que los

interrumpa, pero ya llegó el

taxi del señor chavero.

olga: no, fíjate que yo creo

que tú te deberías de ir en

ese taxi.

llama a abel, y que lleven a

patricio en un coche de la casa.

agustín: abel no está.

don rómulo lo mandó a un asunto

y el chofer de su mamá la llevó

a cenar.

por eso yo sugerí el taxi,

señorita.

olga: pues, no sugieras sin

preguntar.

patricio: ya, no importa.

¿y para qué discutir?

ya me tengo que ir.

eh, por favor, avise al taxi

que ya salgo.

olga: ¿por qué no te quedas

otro ratito?

que te lleve el chofer cuando

regrese, ¿sí?

o quédate a dormir, en esta casa

sobran habitaciones.

patricio: te lo agradezco, pero

no puedo.

nos hablamos mañana, ¿ok?

y de verdad, muchas gracias por

mi regalo.

"bye".

>> no, bueno, no saben la última

de los delgado gonzález.

>> ¿qué? ¿lo del divorcio?

ay, claro que sí, si no se habla

de otra cosa.

>> no, yo hablo

de la repartición de la casa.

no se pusieron de acuerdo

en venderla y ahora quieren

poner una farda.

>> ¿de verdad?

qué locura.

>> y ahora, por tercos, van a

tener que estar juntos, pared

con pared.

qué incómodo.

sobre todo, porque la amante

era una de las mejores amigas

de la esposa.

mercedes: qué horror.

yo jamás haría algo así.

antes muerta, que convivir con

la amante de mi marido.

>> ay, mercedes.

pero rómulo no te haría

algo así.

él es un hombre intachable.

>> ay, lo mismo decían del

marido de maite y ya ven

lo que pasó.

pero la ventaja es que tú ya

estás preparada.

ya te hiciste a la idea, meche.

mercedes: lo que dije fue una

simple conjetura.

por supuesto que rómulo es un

hombre respetable.

voy a ir al tocador.

no sigan contando chismes

sin mí, ¿sí?

>> voy contigo.

>> la cara que va a poner cuando

se entere que su marido anda

con la directora del museo.

>> yo digo que ya lo sabe.

se hace la tonta, por supuesto.

rómulo: alto ahí.

date una vuelta.

flor: [ríe]

rómulo: [ríe]

ahora, ven.

flor: hola.

rómulo: hola.

me moría de ganas de verte.

flor: yo también.

rómulo: [ríe]

flor: hay veces en que me canso

tanto de estar escondiéndonos.

rómulo: tú aceptaste

las condiciones.

flor: sí, lo sé.

y no es que quiera que dejes a

tu mujer, ni nada por el estilo.

pero a veces puede más en mí

la mujer que la amante.

rómulo: la única mujer que amo,

eres tú, flor.

y te prometo que muy pronto

te voy a llevar a parís,

como tú querías.

flor: tengo dos exposiciones

programadas.

nos ponemos de acuerdo

en la fecha, ¿sí?

rómulo: claro que sí.

tú te inventas un congreso

y yo...

un seminario.

y listo.

ambos: [ríen]

flor: tu whisky.

¿hoy sí te quedas más rato?

¿o para variar, te vas a cenar

con la familia?

rómulo: no me hables

en ese tono.

cumplir con ellos es

lo que me permite estar contigo.

hay que aprovechar,

aunque sean pocas horas, ya.

flor: ¿y tu hija sigue tratando

de averiguar tu vida

o ya la pusiste en orden?

rómulo: pasó algo mejor.

tiene un nuevo prospecto

de novio y su única obsesión,

ahora, es él.

flor: a ver si no le va como con

el último y vuelve a la carga

contigo y con su mamá.

rómulo: no creo.

ahora va a ser diferente.

flor: ¿ajá?

rómulo: ajá.

flor: ¿y por qué?

rómulo: porque esta vez,

se trata de alguien a quien

puedo controlar muy fácilmente.

[ríe]

[música]

[música]

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