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Corona de Lágrimas Capítulo 68

31 Mar 2020 – 12:00 AM EDT

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zaida: oye.

¿te acuerdas de mí?

lucero: algo, ¿por?

zaida: porque tengo algo muy

importante que hablar contigo.

se trata de edmundo.

[música]

magos: bueno, ¿y esta quién es?

lucero: edmundo jura

que es su amiga,

pero yo sospecho

que tuvieron algo que ver.

zaida: pues aquí me tienes

en frente, pregúntame.

magos: ¿en serio vas a hablar

con esta tipita?

lucero: me dice que quiere

hablar conmigo.

ay, eso dijiste, ¿no?

no sé cómo averiguaste

donde trabajo,

pero ya que estás aquí,

dime qué quieres.

zaida: vine a decirte

que si es cierto

que quieres a edmundo,

lo mejor que puedes hacer

es dejarlo en paz.

lucero: [ríe]

¿y tú quién te crees

para pedirme eso, eh?

zaida: conozco mejor que tú

a edmundo y se la pasa

sacado de onda

por las tonterías que le haces.

yo ya me estoy cansando

de consolarlo,

y te aseguro que él pronto

se va a cansar de ti.

lucero: ¿qué?

magos: vámonos, amiga,

esta tipa solo quiere

enredarte con mentiras.

zaida: ¿mentiras?

para nada.

o me vas a decir

que no es cierto

que últimamente

se la pasan cortando,

volviendo, cortando.

lucero: eso no es cierto.

zaida: claro que sí.

ayer edmundo no pudo invitarte

a ningún lado

porque no tenía dinero,

¿no es cierto?

y si ahorita

lo llamas por teléfono

se va a disculpar de verte

porque tiene una comida

de negocios.

¿apostamos?

magos: mira, ya no la peles.

vámonos.

lucero: no, no, no, espérate.

¿cómo te llamas?

zaida: zaida.

a ver si ya te vas aprendiendo

mí nombre.

y por cierto,

edmundo y yo, además de todo

somos socios.

nuria: [llama a la puerta]

¿se puede?

patricio: adelante.

nuria: ¿cómo sigue

nuestra enfermita?

olga: no puede ser.

nuria: ¿cómo se ha sentido?

¿ya mejorcita?

olga: sí.

¿alguna otra pregunta tonta?

nuria: uy, mi enfermita

está de malas.

pero en un momento más

le va a cambiar el humor,

porque le vamos a dar

su pastillita para que pronto

se ponga muy bien.

olga: a ver, yo tengo una duda.

¿en dónde estudió enfermería?

¿en el kínder?

patricio,

¿qué pasó con lo que te pedí?

patricio: la pastilla, mi amor,

por favor, que luego hablamos.

nuria: a ver,

abra esa boquita linda.

una a, muy grande.

olga: deje la medicina

y lárguese, ¿ajá?

si me vas a dar otra pastilla,

que no la toque tu mano.

patricio: ya, por favor.

olga, de verdad.

nuria: ¿quiere

que le lea algo?

¿qué tal si tejemos un poco?

es muy relajante.

olga: estoy relajada.

usted es la que me pone

de malas, así es que lárguese.

nuria: solo estoy haciendo

mi trabajo, señora.

no es necesario que me grite.

se supone que debo acompañarla

para ayudarla

para que esté tranquila.

olga: la quiero fuera

de mi recámara,

fuera de mi casa

y fuera de mi vida.

así es que adiós.

patricio: gracias.

olga: ¿ya viste?

¿viste lo que te digo?

dile a mi mamá,

por favor, patricio,

que esta bruja

se vaya a su casa.

de verdad, prefiero estar sola.

patricio: mi amor,

ya sabes que en cuanto se pueda

van a mandar a otra persona.

mientras tanto, por favor,

ayúdame, por favor.

voy a ver si está tu mamá,

en su casa.

[suspira] ay, dios.

zaida: ¿así que edmundo

te dijo que trabajaba

como representante farmacéutico?

lucero: si fueras socia

en su negocio sabrías

que es cierto.

ay, y con la pena,

nunca te ha mencionado.

zaida: listo edmundito, ¿verdad?

híjole, qué mala onda

que no te dijo

que trabajamos en lo mismo

y todo el tiempo

que pasamos juntos.

lucero: ¿por qué no te creo

lo que me dices?

zaida: porque tienes un novio

que no te cuenta las cosas.

magos: pero a ti sí, ¿verdad?

qué raro.

zaida: ¿le recuerdas aquí

a tu amiguita que el pleito

es entre tú y yo?

lucero: mira, ya me hartaste.

yo no tengo por qué

estar hablando ni contigo

ni con nadie de cómo llevo

mi relación con mi novio.

zaida: ni al caso.

de edmundo me queda claro

que sé más que tú.

magos: mira, ¿por qué

no te das la vuelta

y te vas por donde llegaste

y nos dejas en paz?

zaida: nos es mucha gente.

vete a lavar a otra calle

en lo que lucero

y yo hablamos.

magos: mira, la que tiene

que lavar en otra parte eres tú.

eres una majadera corriente.

lucero: ya vámonos que de aquí.

no me toques.

zaida: si de verdad

lo quisieras, lo dejarías libre

para que se vaya

con quien sí lo apoya en todo

y lo acepta como es.

magos: te está pidiendo

que le pases a tu novio.

zaida: en caso

de que fuera suyo,

pero creo que no.

lucero: vámonos, no vaya a ser

que alguien de la empresa

se asome y esto se convierta

en un chisme.

magos: sí, no vale la pena.

vámonos.

la ladra perros,

la de nombre rarito,

nos viene siguiendo.

lucero: a ver,

¿qué más me quieres decir

par que te vayas

de una buena vez?

zaida: solo advertirte

que dejes a edmundo en paz.

lucero: [ríe]

qué lista.

pero ¿sabes qué?

edmundo no es un objeto

de tu propiedad

para que vengas a decirme

qué debo hacer con él.

zaida: si prefieres

que te lo diga él

no creo que tarde mucho.

lucero: mira, si mi novio y yo

tenemos problemas

es asunto de él y yo.

zaida: pues mientras

no echen a perder

nuestros negocios,

porque lo que es tú,

solo le quitas el tiempo.

lucero: eso que lo decida él.

y te repito por última vez

que no es tu asunto.

vámonos.

magos: babosa corriente.

zaida: feliz pleito, mi hija.

nacho: la neta, qué bueno

que no está edmundo

porque así me toca de a más,

¿no?

refugio: [ríe]

nacho: oye,

pues la neta qué gacho

que no se quedó

a comer con nosotros.

yo tenía un chorro de ganas

de contarle cómo me fue

en el primer viaje de avión.

refugio: te dejó saludos, hijo.

dijo que tenía una comida

con su amigo el pollo.

dice que para hablar

de un negocio.

nacho: pues ojalá,

porque luego edmundo

se pasa de cuentero, ¿no?

refugio: bueno, bueno.

sígueme contando a mí

todas tus aventuras

allá en tijuana.

refugio: ah, pues,

una de las cosas

más interesantes

pues fue que...

que chelito y yo estuvimos,

o sea como conviviendo,

o sea como mucho más

así cerca y más tiempo y todo.

y todo así como....

refugio: sí, sí.

me imagino.

me imagino, ¿verdad?

este, ¿no la habrás

sacado de quicio?

nacho: no, no, hombre.

si antes, al contrario.

si ay te dije que nos perdimos

en la carretera.

refugio: ay, sí, qué bárbaro.

nacho: y la neta, ella se puso

así como bien triste, como--

refugio: sí, me imagino.

oye, perderse es horrible.

nacho: no, pues sí, yo la neta,

pues o sea como que la,

digo la abracé

como para consolarla,

que ya no estuviera

así chillando, ni--

pues es que la neta sí

sentí bien feo de verla así.

refugio: pobrecita.

¿y luego qué pasó?

nacho: no, pues que al tenerla

así como, pues bien cerquita,

híjole, como que sentí algo acá.

y fue como, no sé,

como saliendo de bien adentro.

pues que le doy un beso.

refugio: ¿un beso?

ay, ¿de veras, nachito?

nacho: sí, jefa.

¿está cañón, ma?

refugio: ¿y qué pasó?

nacho: pues me gusto.

[ríe]

digo, también me sacó

de balance,

porque o sea ella es mi cuate.

los cuates no se besan.

patricio: mi amor,

mira quién vino a visitarte.

tu primo.

raúl: ¿puedo pasar?

olga: guau,

qué increíble sorpresa.

raúl: ay, olga, olga.

¿cómo estás?

¿cómo te sientes?

digo, me imagino que mejor

porque te ves muy bien, ¿eh?

olga: sí, bueno, obviamente

porque ya me arreglé.

raúl: ¿y qué tal te está cayendo

el descanso?

olga: pues es una estupidez

que me tengan aquí

sin poderme mover, pero bueno.

obviamente lo hago

por nuestro hijo,

pero no tiene nada de bueno.

raúl: bueno, ¿y cuánto tiempo

tienes que estar así o qué?

patricio: bueno,

mejor no hablemos de eso, ¿no?

es que no quiero que--

raúl: no.

patricio: sufra más

y se le haga larga la espera.

olga: como dos meses.

pero bueno, siéntate.

raúl: ah, gracias.

olga: total ya le pedí a chole

que desinfectara el sillón

donde se sentó la tonta esta

que tiene complejo

de maestra de kínder.

raúl: ¿qué?

patricio: ay, su enfermera.

estamos teniendo problemas

con ella.

raúl: bueno, prima,

al menos aquí

te la puedes pasar

en la internet, jugar a algo

para que no te aburras, ¿no?

olga: pues sí, igual y sí,

gracias.

raúl: este, yo tengo que irme.

nada más pasé a saludarte

y ver cómo estabas.

olga: oye, y salúdame a norma,

¿no?

que es la pero de las amigas

porque ni siquiera

ha venido a verme.

raúl: ok, yo le digo, prima.

y te prometo que pronto

te visitamos, ¿ok?

que te sientas bien.

olga: oye, amor,

¿me puedes traer agua?

es que tengo que tomarme

las pastillas.

patricio: sí, mi amor.

olga: oye, ¿ya corriste

a la estúpida de la enfermera?

patricio: ya te traigo el agua,

mi amor.

vamos.

raúl: sí, vámonos.

bye, primita.

olga: bye.

refugio: [suspira]

ay, hijo.

no sabes qué gusto me da

que te hay ido bien

y que por fin

hayas descubierto

lo que sientes por chelito.

[ríe]

de verdad me alegro por ti,

hijo.

nacho: pues sí, pues la neta

fue algo bien bonito.

refugio: bueno,

pues ahora cuídala mucho.

y no la vayas a hacer sufrir.

nacho: no, jefa.

a mí no me gusta hacer sufrir

a la gente que quiero,

para nada.

pero bueno, cuéntame,

¿qué tal?

¿cómo te fue en estos días?

refugio: pues a mí

me han pasado muchas cosas.

bueno, para empezar

te voy a tener que decir que--

pues me despidieron

del despacho requena.

nacho: ¿cómo que te corrieron?

pero ¿por qué?

refugio: no, no, no, no, no, no.

por favor, siéntate, por favor.

siéntate.

fue una trampa

que me puso benjamín, de eso

estoy completamente segura, ¿eh?

nacho: el pelón ese desgraciado.

pero ¿por qué?

¿y fue ayer?

refugio: no, no, no, no.

no, no, no.

fue un día antes

de que te fueras de viaje.

nacho: ¿y por qué

no me dijiste, jefa?

refugio: ay, hijo.

no te lo dije antes para,

pues para evitar

que le cancelaras tu viaje

y para que no se te ocurriera

ir a buscar a benjamín

para hacerle algo.

nacho: no, pero es que ahora sí

le voy a partir su mandarina,

jefa.

refugio: no, no, no, no.

ay, no, hijo.

prométeme por favor

que no vas a hacer

nada violento, ¿sí?

mira, ya pasó.

¿y qué crees?

hasta he estado mejor

de mis ojos.

[ríe]

me siento más tranquila,

más contenta.

[ríe]

nacho: a ver, jefa,

¿de veras estás más contenta?

refugio: sí, sí.

y no creas que estoy de ociosa.

le he estado ayudando

a julieta y a polo

con su contabilidad.

y me van a pagar.

[ríe]

nacho: ¿en serio?

refugio: sí.

nacho: ay, jefa,

pues ¿cómo no te van a pagar?

si eres la mejor

del mundo mundial, jefa.

eres la de la contabilidad

más contada, más contable,

jefa.

¿cómo note van a pagar?

refugio: mi vida, bonito.

ay, oye, y por cierto hijo,

pues a ver, ¿qué piensas

de lo que te conté

que estoy viendo más a polo?

nacho: no, me da gusto, jefa.

digo, la neta,

don polo es a todo dar y...

refugio: sí.

nacho: y pues siempre

se han llevado bien

entre ustedes, ¿no?

refugio: sí, sí.

es que, bueno, te lo pregunto

porque a mundo

le molestó mucho la idea

y últimamente hemos tenido

muchas, muchas diferencias

por eso.

nacho: mire, jefecita,

mientras tú estés contenta,

pues yo te apoyo en lo que sea.

ni le hagas caso

al sangrón de mundo,

ya sabes cómo es.

[música]

[música]

nacho: jefa, tú necesitas

a alguien que te apoye.

alguien con quien puedas

olvidarte de las cosas

feas y difíciles.

refugio: a ver, hijo,

yo no soy novia de polo.

quedamos en salir de vez

en cuando para pasear,

conocernos, pero eso es todo.

nacho: bueno, pues a mí

me parece perfecto, jefa.

si el polo es a todo dar.

la neta, siempre te ha hecho

el paro.

refugio: eso es muy cierto.

nacho: bueno, y sobre todo

lo que me contabas hace rato

de lo que te hicieron

tus jefes,

¿qué tal si los demandas?

refugio: no, hijo.

esos juicios tardan años

y yo no tengo manera

de demostrar

que ellos me hicieron trampa.

nacho: bueno, le podemos hablar

a la abogada que me ayudó

a sacarme del tambo.

refugio: no, no, no, no.

no, yo ya no quiero

hacer más líos porque además

de seguro terminaría

perjudicando a lucero.

no, no se te olvide

que yo la recomendé

para que trabajara ahí.

nacho: ay, jefa,

pues como quien dice,

para el pobre todo es difícil.

pues hasta reclamar justicia.

mira, que si tuviéramos

un abogado que--

no, ¿para qué?

pues ya lo tenemos

y no sirvió de nada, ¿no?

porque anda dando ideas.

refugio: nacho, no empecemos

ahora con tu hermano.

por favor, ¿sí?

nacho: está bien, jefa, mira,

me callo.

pero sigue sin ser nada justo

lo que te hicieron, ¿eh, jefa?

refugio: pues no.

patricio: con todo mi cariño,

hermano, aquí tienes.

también está el decreto

de la publicación de la ley.

raúl: no, muchísimas gracias,

patricio.

patricio: al contrario.

qué bueno que estás haciendo

lo que te corresponde,

hermano.

raúl: pues la verdad,

estuve investigando.

y me latió tanto que creo

que me voy a dedicar a esto.

patricio: ¿ibas a sugerirle

a tu tío que abra un área

de derecho autoral en el bufete?

raúl: patricio, la verdad

es que no estoy muy a gusto

y yo prefiero dedicarme a esto

por mi cuenta.

quizás, pidiendo

un préstamo bancario,

que se yo.

patricio: ¿en serio, hermano?

pues no sabía

que te sentías así.

lo siento mucho.

yo desde que empezamos

la carrera siempre vi la vida

como que íbamos

a trabajar juntos.

raúl: yo también, pero digo,

esto todavía no es un hecho ¿va?

es un proyecto que traigo

en mente.

patricio: ¿tú crees que tu papá

va a estar de acuerdo?

raúl: las discusiones

con mi papá

son en el pan de cada día.

y yo sigo sin entender

la dependencia que tiene

con los ancira.

pero dime,

tú que ya has trabajado

con mi papá

sin asuntos del bufete,

¿tienes alguna idea de por qué?

patricio: mira, don rómulo

confía mucho en tu papá,

son familia.

a mí me consta cómo tu papá

se esfuerza para ganarse

lo que le pagan.

patricio: o sea que no sabes.

patricio: mira, raúl,

lo que ha ganado tu papá

le ha costado mucho esfuerzo.

pero ¿sabes qué?

ahora que lo pienso

creo que es mejor que tú

estés alejado de todo esto.

raúl: ¿cómo? ¿por qué?

¿pasa algo malo?

patricio: no, pero, ¿sabes?

tú siempre has tenido una idea

bastante negativa

de cómo se trabaja

en el bufete.

y a ti te gustan otras cosas.

no tiene caso

que estés en un lugar

donde no te sientes a gusto,

donde no confías.

nacho: mira, jefa,

esta se la traje al mundo.

refugio: [ríe]

nacho: puro algodón hindú,

¿cómo la ves?

muñeco.

ambos: [ríen]

refugio: muy bonita.

nacho: espérate.

nacho: esta...

esta es para ti.

chelito la escogió

pensando en ti.

refugio: ay, qué bonita está.

esa chelito.

uy, si antes

no se te caía de la boca,

ahora menos, ¿eh?

pero me da mucho gusto, ¿eh?

nacho: ay, no sabes, jefa.

pues la neta,

yo no sé por qué

me esperé tanto.

refugio: esa muchacha

te quiere bien, hijo.

además de todo

es tu mejor amiga.

yo en algún lado leí

que las parejas

que mejor funcionan

son las que se ven

y se tratan como amigos.

nacho: ¿será, jefa?

refugio: pues bueno.

nacho: pues, pues en una de esas

sí es verdad, puede ser.

refugio: sí, oye, nacho,

¿y ya son novios formales?

nacho: no, no.

bueno, a lo mejor sí.

digo, pues la neta no sé,

porque nunca hablamos

así de eso.

refugio: ay, nachito,

pero ¿cómo?

¿estuvieron horas

en la carretera

y no lo hablaron?

nacho: pues que ni tiempo

nos dio con lo del asalto,

y luego que el césar llegó y...

refugio: ¿cómo

que los asaltaron, nacho?

mercedes: sí, aquí voy a estar.

nuria: doña mercedes.

mercedes: permítame.

sí, yo te llamo luego.

adiós, chau.

¿qué pasa, nuria?

¿por qué viene así?

nuria: señora, en las poquitas

horas que llevo atendiendo

a su hija, he recibido

más humillaciones

que en los 25 años que llevo

como enfermera.

mercedes: pero ¿por qué?

¿qué pasa?

nuria: no me pida contárselo.

ya no quiero estar ahí.

descuénteme

lo que me iba a pagar.

es más, ni me pague.

la verdad

que con la señora olga

no puedo más.

mercedes: bueno, a ver,

tranquila, ¿sí?

mi hija no es un monstruo.

digo, ¿no se presentó

presumiendo que se había ocupado

de casos muy difíciles?

¿entonces?

nuria: perdóneme, señora,

pero nadie como su hija.

mercedes: pues lo lamento mucho,

pero hay un contrato firmado.

y si quiere que la rescinda,

primero tendrá que llegar

alguien a suplirla a usted.

mi hija no se va a quedar sola

jamás.

nuria: está bien.

para que no diga

que no soy profesional

me voy a quedar

hasta que consigan

mi reemplazo.

pero ¿sabe qué, señora?

ni un minuto más.

mercedes: oiga, a mí no me hable

así.

usted vaya a hacer

su trabajo, ¿sí?

mi hija la está necesitando.

váyase.

nuria: sí, señora.

mercedes: no puede ser.

[suspira]

érika, me urge verte.

¿qué crees que pasó?

nacho: neta que no nos robaron

nada, jefecita.

refugio: ¿de veras, hijo?

nacho: de veras, jefa.

bueno, nomás

la guitarra del césar se rompió

porque pues él empezó

a los trancazos.

pero pues fuera de eso,

ni nos rasguñaron.

refugio: ay, dios mío.

hijo, si algo te hubiera pasado

yo me muero, nacho.

nacho: no, pero pues de lo malo

salió lo bueno,

porque gracias a eso

encontramos al césar.

y pues de la perdida

que nos dimos en la carretera...

pues salió el beso.

refugio: nachito,

¿nada más fue un beso?

nacho: sí, jefa, neta por esta.

yo nomás uno,

yo me porté como un caballero.

pues yo se lo prometí

a doña martina.

bueno, la verdad es que no.

refugio: ay, nachito.

nachito, no me preocupes,

¿qué pasó?

nacho: fueron dos besos.

refugio: [suspira] hijo,

por más buen cuate

que chelito te parezca,

es una mujer.

y esa mujer te quiere.

así es que tienes que aclarar

muy bien las cosas con ella.

tienes que respetarla.

respetarla y quererla mucho,

por favor.

nacho: así mismo, jefa.

eso mismo voy a hacer.

refugio: [suspira]

apenas puedo creer que mi bebé

encontró el amor.

y algo me dice

que si no lo habías

encontrado antes fue por...

pues por la presión

que yo te puse ayudándome

con el gasto de la casa, hijo.

nacho: no, no jefa.

yo creo que todo

tiene un tiempo.

pues como nosotros así se dio.

a su tiempo, ¿no?

pues así pasa cuando sucede.

refugio: [ríe]

bueno, pero ahora sí, ¿eh?

a echarle muchas ganas

al trabajo, al estudio

y a todo, ¿estamos?

nacho: claro que estamos, jefa.

y pues es que la neta

ya me muero de ganas

de volver a ver a la chelito.

refugio: ay, nacho.

ay, nachito.

chelito: está increíble

esta rola.

césar: la acabo de terminar.

chelito: ¿neta?

césar: sí, es para ti.

chelito: ¿para mí?

césar: pues bueno,

para el nacho y para ti.

chelito: pues órale,

pues que chido.

pero pues, ¿eso por qué?

césar: pues de ver

cómo se llevan

y cuánto se quieren

les quise componer

una rolita como esta.

chelito: ¿neta piensas

que me quiere?

césar: ay, chelito.

nadie defiende a una persona

así nada más porque sí.

chelito: [suspira]

martina: hijos.

césar: ¿qué pasó, jefa?

martina: necesito que se cambien

para que vayamos al panteón.

chelito: chale, jefa.

¿ya tan mal te caímos?

no, si me lleva

de una vez una pala.

martina: mi hija, de veras.

vamos a ir a visitar a su padre.

césar: ¿cómo para qué o qué,

jefa?

martina: porque quiero

que te despidas,

que hables con él

y que sepa que esta familia

está como debe de ser

pues para que él

pueda descansar en paz.

césar: pues no sé, jefa.

la neta, como que no me late.

martina: ¿sigues enojado

con él?

refugio: estaba pensando...

nacho: ¿en qué

estabas pensando?

refugio: pues te lo voy a decir

porque me preocupa

y probablemente tú sabes

mejor que yo

alguna manera de arreglar esto.

nacho: ¿y ahora qué pasó, jefa?

refugio: pues que es que mundo

me dijo que se quiere ir

de la casa.

nacho: ay, ¿cómo por qué o qué?

refugio: pues te digo

que últimamente

se ha puesto difícil de nuevo.

nacho: sí, ya decía yo

que el gusto nos iba a durar

bien poquito, jefa.

pues ¿qué le pasa a mundo?

y no me digas que con la lucero

también está regido.

refugio: pues sí.

nacho: es que neta

que no se vale.

¿y ahora cuál es el pretexto?

refugio: pues

es que no hay pretexto.

bueno, lo que él dice es que yo

no dejo de preocuparme

por patricio.

nacho: pero ¿qué no entiende

que cada uno tenemos

nuestro lugar?

¿que no tenemos por qué estarnos

fastidiando la vida?

refugio: ay, hijo.

tú sabes muy bien que mundo

tiene un carácter muy difícil.

pero pues no creo

que vaya a cumplir

con lo que dijo, ¿verdad?

nacho: mira jefa,

si eso llega a pasar

yo me puedo encargar

de lo que sea necesario

para que tú no estés

tan apachurrada.

si para eso tienes hijos,

para que te ayuden,

no para que te amarguen la vida.

no me estés triste, jefa.

[música]

[música]

chelito: jefa,

no te pases con mi carnal.

pues si no quiere, ni modo.

martina: es que yo no veo

por qué no.

ni que roque fuera a levantarse

de la tumba para regañarlo.

césar: la neta,

para mí es muy difícil, mamá.

ustedes ya lo superaron.

vivieron el duelo

y eso pues pasó hace años.

pero para mí es como...

como si apenas

acabara de suceder.

martina: perdóname, mi hijo.

pero con mayor razón

tienes que despedirte de él.

césar: es que imagínate

nomás cómo me siento.

después de todo este tiempo

pensando que no podía

regresar porque mi jefe

seguía enojado conmigo.

[solloza]

y ahora resulta

que hasta está muerto.

chelito: no te pongas triste,

carnal.

césar: y además,

todo el tiempo que perdí

lejos de ustedes.

me perdí hasta de ver crecer

a esta y convertirse--

chelito: en la mejor

mecánica del taller.

y próximamente,

diseñadora de modas.

césar: ay, ya, espérate.

estoy hablando en serio,

chelito.

chelito: yo también

estoy hablando en serio.

mega en serio.

martina: [ríe]

césar: está bien, jefa.

vamos, pues.

pero nomás dime una cosa,

¿le dio el infarto por mi culpa?

martina: no, hijo.

por favor, no pienses eso.

tu papá ya estaba malo

y la verdad es que él

nunca se cuidó.

pero de verdad, mi hijito.

de verdad, no fue tu culpa, ¿eh?

¿me crees?

césar: sí.

[suspira] ay, vamos a verlo.

martina: ¿en serio?

césar: sí, no quiero

dejar las cosas así a medias.

martina: yo solamente quiero

que te quede claro una cosa.

tu papá se arrepintió muchísimo

de no haberte apoyado.

él hizo lo que hizo

porque él buscaba tu bienestar.

pues él lo veía así.

césar: sí, mamá.

yo también terminé

por enfrentarlo a él.

refugio: [ríe]

nacho: pues, ¿qué pasó, jefa?

¿por qué sonríes así?

refugio: ay, hijo.

es que de verdad

hay bendiciones

que vienen disfrazadas.

¿hace cuánto

que no platicábamos así?

sin prisas, sin preocupaciones.

nacho: uh, no.

pues ya no me acuerdo, jefa.

refugio: y ahora tenemos tiempo

gracias a que ya no estoy

en el despacho.

nacho: oye, jefecita,

¿y no hay bronca con tus ojitos

por estar tejiendo?

refugio: [ríe]

nacho: si quieres enséñame

y yo te puedo ayudar a tejer.

refugio: [ríe]

ay, nachito,

mis ojos están mucho mejor,

hasta descansados.

no es lo mismo tejer

por el gusto de hacerlo,

que pasar ocho horas sentada

frente al monitor

de una computadora.

nacho: a mí por eso

me gusta mi chamba.

es medio pesadona,

pero la neta,

es bien divertida.

oye, por el dinero

que vas a dejar de ganar,

ni te preocupes, ¿eh?

yo me encargo.

refugio: no, hijo, no.

no, yo no quiero

que dejes tus sueños

de ir a la universidad,

por favor.

mira, yo ahorita ya

tengo dos clientes

a los que les llevo

su contabilidad.

son poquitos, sí,

pero pues es el principio.

nacho: ¿y de dónde salieron?

¿eh, jefa?

refugio: pues ya te dije,

son julieta y polo.

estoy yendo a diario,

pero luego va a ser cada

dos semanas así puedo conseguir

varios clientes más.

ya verás que mundo

se va a dar cuenta

de lo que te dijo estuvo mal

y te va a ayudar

como lo prometió.

nacho: bueno,

al menos mundo cuando la riega,

lo reconoce y pide perdón.

no como ya sabes quién.

la neta, cuando le ha ido

bien de lana, no sé,

siempre nos ayuda

en vez de hacerse rosca

y de olvidarse de nosotros, ¿no?

bueno, lo siento, jefa.

pero pues es la neta.

así pasa cuando sucede.

mercedes: qué bueno

que estabas cerca.

siéntate, por favor.

érika: a ver, ¿qué pasa?

mercedes: ¿cómo ves

que la enfermera que trajiste

ya se quiere ir?

érika: ¿cómo?

mercedes: ¿creerás

que se atrevió a sugerir

que mi hija era insoportable?

érika: ay, amiga

cuánto lo siento, de verdad.

mercedes: yo lo sé

que no es tu culpa,

pero ¿qué hago?

estoy entre la espada

y la pared.

olga no quiere que la atienda.

digo, con trabajo me deja

asomarme a su recámara.

érika: ay, mercedes,

eso es lo que yo no entiendo,

de verdad.

eso es lo que verdaderamente

te debería de preocupar.

mercedes: sí, ya lo sé.

érika: en fin, tranquila.

ahorita mismo le voy a conseguir

otra enfermera a olga, verás.

y en cuanto se pase la crisis,

tu hija va a reaccionar

y las cosas entre ella y tú

van a ser como antes.

mercedes: ¿tú crees?

érika: claro.

mercedes: yo solo espero

que lleguen a ser mejores.

yo pensé que ya nos habíamos

unido mucho.

digo, yo la llevé al doctor,

fuimos de compras.

pensé que nuestra relación

ya era otra.

érika: ay, ya amiga.

ten fe, porfa.

verás que las cosas

se van a arreglar.

mercedes: gracias.

no sé qué haría sin ti.

de veras, muchas gracias.

érika: no hay de qué.

edmundo: a ver,

¿por qué no entiendes

que la receta

se tiene que hacer

tal y cual dice aquí, pollo?

pollo: [ríe]

¿de dónde vamos a sacar

los reactivos?

edmundo: yo ya hice la lista.

¿que no se supone

que tu contacto

podía conseguir lo que fuera?

pollo: sí, pero no pudimos sacar

las cosas del laboratorio,

mundo.

edmundo: ay, sí.

¿no ha podido sacarlas

o no ha podido robárselas?

pollo: ¿ya vas a empezar

a hacerte el delicadito?

chale.

edmundo: nomás quiero

que las cosas se dieran

como lo que son.

no es lo mismo conseguir,

a robar.

¿qué tal que saca

una sustancia equivocada?

podemos matar

a uno de tus clientes,

¿te das cuenta?

pollo: pues mira,

el que por su gusto muere--

edmundo: no, no, perdóname.

yo no voy a cargar

en mi consciencia

la muerte de nadie.

si quieres que yo

te fabrique tus pastillas,

tus anfetaminas me consigues

lo que yo te estoy pidiendo.

pollo: ay, claro.

¿y quieres que te rente

un laboratorio profesional,

carnal?

así, un reposé,

pues para que trabajes

a gusto, ¿no?

edmundo: pues deberías.

no seas payaso, pollo.

y sí, efectivamente

necesito una buena lana.

necesito comprar muchas cosas.

pollo: pues está bueno.

está bueno.

está bueno.

¿qué necesitas?

pide, carnal.

edmundo: dinero.

entonces sí tienes dinero.

¿por qué me lo negaste

cuando te lo pedí prestado, eh?

pollo: pues porque no tengo

para prestar, mundito.

tengo para invertir.

dime cuánto necesitas

y ya deja de estarme molestando

y chupando la sangre, carnal.

aparte, no te lo quiero dar así

nada más, porque no te lo vayas

a gastar en otras cosas.

pues acuérdate que yo

me entero de todo, mundo.

[celular]

edmundo: tú eres abuela.

¿qué pasó, lucero?

estoy en una junta de trabajo,

¿qué onda?

lucero: pues lo siento,

pero ahora sí

me urge hablar contigo.

pero no por teléfono,

quiero que vengas a mi casa.

edmundo: ¿qué pasó?

¿es algo de mi mama?

¿de la tuya?

¿está todo bien?

lucero: no se trata de ellas,

pero tampoco

las cosas están bien.

al contrario, están muy mal.

edmundo: pero ¿por qué?

lucero, deja

de hacerte la misteriosa.

por favor, ya dime, mi amor.

zaida: acabo de estar

con tu novia.

lucero: ¿con quién estás,

edmundo?

¿de quién es esa voz?

zaida: estás hablando con ella,

¿verdad?

lucero: estás con ella, ¿verdad?

edmundo, no puede ser.

edmundo: no es lo que tú crees,

lucero.

tenemos que hablar, por favor,

lucero: bueno,

pues si de veras te interesa,

ven ahora mismo a buscarme.

edmundo: es que ahorita

no puedo, estoy ocupado.

lucero: bueno, sí,

ya me imagino.

eres un cínico.

edmundo: lucero,

estoy en lo de mi negocio,

te dije que me iba a ocupar

de esto hoy.

lucero: pues sí, con tu socia.

ya supe quién era.

mira, ¿sabes qué?

haz lo que quieras, adiós.

edmundo: no, no, no.

por favor, espérate, lucero.

está bien, voy ahorita mismo

para allá.

¿te veo en la tienda?

lucero: estoy en mi casa.

no quiero darle otro disgusto

a mi mamá con mis problemas.

magus: tranquila.

zaida: sí era tu noviecita,

¿verdad?

ay, se llama lucerito.

edmundo: ¿cómo fue que la viste?

dime la verdad, zaida.

yo no estoy de humor

para aguantar tus inventitos,

¿eh?

zaida: el que inventó es otro.

yo no acostumbro a mentir.

fui a buscarla a su trabajo.

edmundo: ¿y qué diablos pasó

por tu cabecita

para ir a buscarla?

¿cómo sabes

donde trabaja mi novia?

zaida: pues por que un día

te seguí.

tenía que aclarar

unas cosas con ella.

edmundo: ¿qué cosas?

¿qué demonios le dijiste, zaida?

zaida: nada que no fuera cierto,

¿ya?

[música]

[música]

pollo: uy, uy, uy, uy.

se te salieron las gallinas

del corral, mi güey.

zaida: gallina tu abuela.

de seguro por eso

te dicen pollo.

pollo: mira, zaidita,

tu pleito no es conmigo,

mi hija.

así que bájele.

zaida: yo tampoco le estoy

echando pleito a mundo.

solo quiero que entienda

que se merece alguien mejor.

alguien que lo entienda,

que lo apoye.

alguien como yo.

edmundo: estás loca, zaida.

voy a arreglar mis asuntos

y ahorita regreso.

pollo: pues nada más

que sea efectivo, ¿no, carnal?

y de una vez por todas.

pues no quiero

que tus broncas románticas

me arruinen el negocio.

edmundo: tu negocio soy yo.

pollo: mira,

mira lo que me causaste, zaida.

me lo vas componiendo, ¿eh?

zaida: yo no tengo la culpa

de ser una mujer apasionada.

nacho: mira, me quedaron

calidad que aplaude, ¿eh?

refugio: mejor

ya preparo mis cosas

porque ya va siendo hora

de irme con polo.

nacho: uy, con polo.

refugio: ignacio.

nacho: uy, perdón, jefa.

oye, ¿te puedo acompañar?

sirve que lo saludo

y le agradezco

que te haya dado chamba, ¿no?

refugio: ay, claro que sí,

hijo.

le va a dar mucho gusto verte.

nacho: ah, oye,

muchas gracias por tu rosario.

salió mucho más milagroso

de lo que yo creía.

refugio: [ríe]

sí.

tu cariño es lo más milagroso

que yo tengo, hijo.

ya luego le daré las gracias

a la virgen por cuidarte

y traerte con bien.

pollo: ahora sí la regaste,

mi reina.

la mejor forma

de perder la confianza de mundo

es yendo a buscar

a su noviecita.

zaida: yo no estaría tan segura.

supones eso

porque no eres mujer.

pollo: hablo de él, tontita,

no de su chava.

zaida: ay, cómo se nota

que no sabes nada, pollo.

la confianza del hombre

se la construye la mujer.

nosotras nomás

les damos chances

de sentirse importantes.

pollo: [ríe]

mira, no sé si estás bien loca

o bien tonta.

nomás te voy a decir

que si por tu necedad

se viene abajo el negocito,

hasta aquí llegaste, mi reina,

¿eh?

zaida: no me amenaces.

lo que yo haga o deje de hacer

con edmundo es cosa mía.

no tiene nada que ver con esto.

además, tú me dijiste

que tenías un relevo

por si mundo zafaba, ¿no?

pollo: no tengo a nadie más,

babosa.

nada más le dije eso

para presionarlo a que aceptara.

pensé que tenías un poquito

de neuronas en la cabeza

y que lo habías entendido.

zaida: pues más a mi favor.

si mundo va a ayudarte,

en parte fue porque

yo te eché la mano, fíjate.

y cuidadito con meterme

zancadillas porque le cuento

que tú arreglaste

la jugada de póker

para que lo hicieran perder

toda su lana.

pollo: no serías capaz

de chivatearme así de gacha.

zaida: en el amor

y en la guerra todo se vale.

pollo: pues vete con cuidado,

mi reina.

no vaya a ser que te pase

lo que al pinzas.

que termines buscando

una chamba vendiendo papas

o de plano encerrada en el bote.

zaida: pues no voy a hacer

que te pase lo mismo, pollo.

así que te propongo un trato.

tú me dejas en paz

y yo te dejo en paz.

refugio: oye, si quieres

en lo que le ayudo a polo

con sus cuentas

pues tú te vas a visitar

a tus amigos del taller.

nacho: uy, no jefa,

ya los veo todos los días,

mejor que se aguanten

y que me sigan extrañando y ya.

los veo mañana, ¿no?

[ríe]

refugio: ah, bueno.

nacho: pues hablando de amigos,

doña martina me pidió

que te avisara que va a hacer

una fiesta en su casa

para darle la bienvenida

al césar para que todos

los conozcan.

refugio: [ríe]

debe estar supercontenta.

nacho: no, cuando césar

le habló por teléfono

se puso a chillar de la emoción.

refugio: mi vida, pues sí.

nacho: entonces,

¿sí me acompañas?

¿sí va?

refugio: ay, claro.

me va a dar mucho gusto

compartir esa alegría con ella.

nacho: si quieres

le puedes decir a don polo

que te acompañe.

refugio: [ríe]

no es mala idea.

nacho: bueno, entonces ahorita

que ya te deje en buenas manos

con don polo, pues ya retacho

y voy a la casa

a dormir un rato, ¿no?

porque a mí eso de los hoteles

y las camas ajenas

pues como que uno

no descansa igual, ¿no?

refugio: [ríe]

pobrecito de ti.

debes estar agotado, hijo.

nacho: algodón, jefa.

pero no sabes cuánto te extrañé.

refugio: ay, hijo.

yo más, mucho más.

érika: amiga, te la has pasado

en un estrés constante.

mercedes: rómulo no me apoya

en nada.

es tanto más duro

que olga conmigo.

érika: bueno,

tampoco me extraña, ¿eh?

mercedes: mi vida

es un desastre, érika.

tengo una hija

que no me soporta,

un nieto que viene en camino

y que necesita toda clase

de cuidados.

y un esposo

que cuando no me ignora

me engaña con otra.

érika: pues ahí te equivocas,

porque te tengo una noticia

que te va a poner de buenas

como a mí.

mercedes: ¿qué pasó?

érika: rómulo terminó

definitivamente con flor.

mercedes: ¿en serio?

érika: [afirma]

mercedes: pensé que el disgusto

no había sido tan grave.

érika: pues al parecer

resultó gravísimo.

[música]

[música]

refugio: gracias.

nacho: ¿te gustaron las gomitas,

jefa?

refugio: ay, sí, muy ricas.

apolo: nachito.

nacho: ¿qué transa, don polo?

apolo: nacho, ¿cómo estás?

bienvenido, chamaco.

doña refugio.

refugio: polo.

apolo: ¿cómo te fue?

nacho: no, bien, estuvo rechido.

apolo: ¿sí?

¿y lo encontraron?

nacho: pues más o menos.

fue como que él fue

el que nos encontró a nosotros.

o sea, todo lo contrario, ¿no?

apolo: sí.

nacho: pero ya luego le cuento.

se llama césar

y es rebuena onda.

y bueno, pues hasta eso sí.

misión cumplida, ¿no?

¿cómo la ve?

apolo: pues fantástico,

te felicito.

nacho: gracias.

refugio: mi niño llegó

muy emocionado porque además

fue su primer viaje en avión.

apolo: ah, ¿sí?

nacho: simón.

apolo: ¿de verdad?

nacho: sí, sí, sí, pues mira,

al principio fue

como que demoré de yo como de--

como de precaución.

pero ya luego como que le fui

agarrando la onda, me aclimaté

y ya lo sentí menos gacho.

ya el regreso estuvo bien leve.

apolo: qué bueno, qué bueno.

nacho: sí, y todo gracias

a que mi cuñado.

digo, le hermano de chelito

me dio una receta

superefectiva

para aguantar el miedo.

para aguantar la precaución.

apolo: pues me da mucho gusto

por ti y por chelito.

oye, luego me pasas la receta,

¿eh? que no creas

que eres el único

que se pone nervioso

cuando se para mucho

uno del suelo.

nacho: ah, ¿cómo no? claro.

es medio rara, pero sí,

sí, sí funciona chido.

apolo: qué bueno

que ya regresaste.

¿sabes?

tu mamá te extrañó muchísimo,

nacho.

nacho: au, pues yo a ella más.

oiga, ya me contó

que está ayudándole

con la contabilidad

de la panadería.

apolo: sí.

nacho: me da mucho gusto

por usted.

digo, y por mi mamá.

lucero: magus, te voy a pedir

que cuando llegue edmundo

me dejes a solas con él.

magus: ¿estás segura

de que vas a estar bien?

lucero: ay, yo espero que sí.

magus: mejor en quedo contigo

por cualquier cosa,

así te ayudo

a explicarle a tu mamá

lo que está pasando.

lucero: la verdad

es que no quiero que mi mamá

sepa lo que sucedió.

por eso no prefería

ir a la tienda.

magus: está bien,

en cuanto él llegue,

yo me despido.

lucero: es que tampoco

quiero hablar con él aquí.

¿qué tal que llega mi mamá?

voy a pedirle que vayamos

a un cafetería o algo.

[suspira]

me choca sentirme tan tensa.

magus: no es justo

que te sientas así,

ni que tengas

que estar aguantándote

sus cambios de humor.

qué mala suerte tuviste

con los hermanos chavero.

son como...

como tu karma.

mercedes: ¿estás segura?

érika: de muy buena fuente

escuché que flor y rómulo

se pelearon horrible.

mercedes: no es posible.

érika: sí, sí.

y hay rumores

que hasta el hospital

fue a parar.

mercedes: ¿la golpeó?

bueno, ¿qué le pasa

a ese hombre?

érika: al grado que ella juró

que no iba a volver con él.

mira, el chisme

salió de marilo cabrera.

así que, no dudes

que sea cierto.

mercedes: claro, los rasguños

en la cara de rómulo.

aunque yo no estaría tan segura

de que no piense

en volver con él.

érika: ay, ¿te parece poco

haberla mandado al hospital?

mercedes: hay mujeres capaces

de aguantar todo,

más de quedarse

con un hombre así.

sobre toó si tienen

dinero y poder.

érika: ay, no,

yo no creo que flor tenga

tan poca dignidad, oye.

mercedes: si esa mujer

conociera la dignidad

nunca hubiera estado con rómulo.

martina: roque, mi amor.

mira a quién te tarje.

a nuestro hijo, a césar.

ya regresó a la casa,

hemos vuelto a ser

la misma familia de siempre.

ya hablamos

y nos perdonamos todo.

¿verdad, mis hijos?

chelito: sí, sí, ma.

césar: sí, mamá.

sí, papá.

ya platicamos

y ya le pedí perdón a mi mamá

por haber estado

tanto tiempo fuera.

también...

también ya me di cuenta

que el huir

no soluciona las cosas.

martina: no seas duro con él,

¿eh?

él se fue de la casa

porque quería

realizar sus sueños

de la misma manera

que tú y yo

hicimos los nuestros.

¿te acuerdas, roque?

¿te acuerdas

cuando nos rebelamos?

chelito: ¿de qué habla mi mamá?

césar: no sé.

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