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Corona de Lágrimas Capítulo 59

Univision25 Mar 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

refugio: no sé si quedó bien

después de ese golpe.

lucero: ay, refugio.

lo siento mucho.

magos: ¿no sería él quien llamó?

lucero: pero, ami,

¿cómo para qué?

magos: ay, no sé.

digo, yo lo conocí hace meses

en tu casa.

pero podría haber sido su voz.

mejor ya no digo nada.

no quiero inquietar

a doña refugio.

refugio: no, no me hagan caso.

de seguro lo imaginé.

no sería la primera vez

que mi corazón me engaña.

extraño mucho a mi hijo, mucho.

éricka: mercedes, es tardísimo.

espérate, qué barbaridad,

me pasé horas contigo,

ya me voy.

mercedes: qué importa.

éricka: tengo una cita

importantísima en el salón.

a ver si no me la cancelan

porque no la confirmé.

mercedes: gracias

por escucharme, éricka.

éricka: ay, qué agradeces.

par eso somos las amigas.

hoy por ti y mañana por mí.

olga: ay, qué lindo cuadro.

hola.

mercedes: hola, hija.

¿cómo estás?

éricka: olguita,

te ves radiante.

olga: ¿tú crees

que me veo radiante?

éricka: sí.

olga: qué horror.

mami, ¿y tú qué tal?

¿cómo estás?

mercedes: bien, mi amor.

oye, lulita me dijo

que te mandaron unos regalos.

olga: ay, sí, para el bebé.

qué padre, ¿no?

mercedes: ¿quién los mandó?

olga: pues no, no me fijé.

venían ahí dos tarjetitas,

porque además son dos regalos.

éricka: oye, si los mandaron

aquí, pues seguro fue

un conocido tuyo o de rómulo,

mercedes.

olga: ajá.

fíjate que yo creo que es

de una clienta del bufete.

mi papá me presentó con ella

hace tiempo, antes de casarme.

pero no me acuerdo

cómo se llama.

mira que lo tengo

en la punta de la lengua,

pero no me acuerdo.

creo que se llama algo así

como rosa, o algo así.

éricka: ay, como sea.

qué detalle más fino

agradecer así

una atención del bufete, ¿no?

olga: bueno, equis,

luego te digo.

oye, ¿y tú, érickita?

a propósito, ¿piensas estar

por aquí para mi "baby shower"?

éricka: seguramente sí.

ajá.

olga: ay, qué bueno,

porque va a venir gente

muy importante.

éricka: bueno, si me invitas,

claro, con mucho gusto.

olga: ahora que lo estoy

pensando, yo creo que mejor

que te invite mi mamá.

porque fíjate que los invitados

de mi lista son gente

de mi edad.

y tengo sed, voy a la cocina.

¡lula!

éricka: ni te molestes

en disculparla, amiga,

ya la conozco, chau.

mercedes: perdona.

éricka: suerte.

[balbucean]

magos: estas están buenísimas.

nacho: está muy difícil

de comer esto, jefa.

chelito: [carraspea]

edmundo: [carraspea]

refugio: ignacio.

nacho: ¿qué?

refugio: te hablan.

edmundo: ignacio.

nacho: ¿quién?

refugio: te hablan.

edmundo: nachito.

nacho: ¿y ahora qué te dio

por arreglarte así?

chelito: ah, ¿lo notaste?

es que estoy probando

unas cosas así,

pero es por tarea.

lucero: ¿de veras?

¿o te arreglaste así

para que te viera alguien

en especial?

edmundo: ajá.

nacho: chelito, está estudiando

diseño de ropa.

y hasta hace cosas

bien chidas, ¿eh?

magos: ¿y ya estás vendiendo

algo para que me lo enseñes?

chelito: no, todavía no.

primero quiero saberle bien

y luego ya veremos.

y por cierto, pues aquí

la doña refugio

me ha ayudado mucho.

refugio: unos cuantos trucos

de máquina de coser nada más,

hija.

[carraspea]

chelito: bueno,

pues ahí vengo, ¿eh?

"con per".

nacho: [balbucea]

edmundo: saliste lento

para las mujeres, ¿eh? me cae.

nacho: ¿por qué? ¿qué hice?

edmundo: no, no, pues nada.

lucero le preguntó eso

a chelito porque es obvio

que se puso guapa para ti.

para gustarte.

mira, con tu explicación,

entendió que ni siquiera

la notaste, mano.

refugio: bueno, ya no apenes

más a tu hermano.

[hablan a la vez]

ay, nacho, nacho.

[suspira]

[balbucean]

ay, ¿qué pasó, hija?

ay, te veías tan bonita

con tu cabello suelto.

chelito: sí, pero pues mejor

vuelvo a ser yo.

[llaman a la puerta]

refugio: yo abro, yo abro.

apolinar: ¿qué tal, refugio?

los muchachos me invitaron

al convivio.

refugio: me da mucho gusto,

polo.

hace días que no platicamos.

pase.

apolinar: sí, sí, claro,

gracias.

y bueno, ¿cómo va todo?

espero que bien.

refugio: más o menos,

ya le contaré.

pero pase, de veras qué gusto

verlo.

olga: y nada,

le tuve que decir a éricka

que viniera al baby shower.

porque bueno,

podrá ser lo que sea,

pero es la mejor amiga

de mi mamá, ¿no?

amor.

patricio: sí.

olga: ¿me estás escuchando?

patricio: sí, sí, claro,

lo del baby shower, ¿no?

olga: no me estás

poniendo atención.

patricio: mi amor, perdón,

pero yo también tengo

muchísimas cosas

en qué pensar, ¿no?

oye, ¿y esos regalos qué onda?

olga: ah, esos regalos

son para nuestro hijo.

los puse aquí

porque estoy cambiando

de posición los muebles

de acuerdo al feng shui.

patricio: a ver, olga,

faltan muchísimos meses

para que nazca y ya tú estás

redecorando el cuarto,

no tiene sentido.

olga: ay, pues, sí, amor.

porque descubrí

que el feng shui era incorrecto.

pero bueno, tú no tienes ni idea

porque eres hombre.

la verdad fue padrísimo

recibir los primero regalos

para rómulo junior.

patricio: sí, claro.

¿y quién tuvo la brillante idea?

olga: fue una clienta

del bufete.

mira.

patricio: ay.

uy, pero qué buen detalle, ¿no?

edmundo: la pasamos muy bien

ayer, mamá.

refugio: sí, hijo.

yo estuve muy contenta.

edmundo: bueno,

hasta don polo se fue tarde.

cosa que nunca hace, ¿eh?

refugio: no, hijo.

se fue despuesito de lucero.

edmundo: pues, yo lo vi

con ganas de que él se quedara

a platicar contigo

hasta más tarde, ¿eh?

refugio: no, no, no,

yo los veo a nacho y a ti

con ganas

de hacerse ideas conmigo.

pero no, ¿eh? no.

apolinar es un gran amigo.

y san se acabó.

edmundo: lo que tú digas, mamá.

pero acá entre nos, cuidadito,

¿eh? te voy a andar checando.

refugio: ay, hijo.

edmundo: bueno,

me voy a adelantar

porque se me hace tarde, ¿bueno?

refugio: sí, mi vida.

yo espero a tu hermano.

edmundo: la bendición.

refugio: que te vaya bien.

edmundo: nos vemos después.

gracias.

nacho: listo, jefecita.

vámonos.

refugio: ay, hijo,

se me había olvidado

preguntarte.

¿ya estás investigando

la universidad que ofreció

a pagarte tu hermano?

nacho: eh, pues, en eso ando,

jefa.

pero bueno,

como todavía falta para eso,

primero voy a ocuparme

de lo del carnal de chelito.

refugio: a propósito, mi hijo,

se--se un poco más atento

con ella, ¿sí?

nacho: pues,

¿ahora qué hice, jefa?

sí soy chido con ella.

refugio: ayer te lo dijimos.

se arregló para ti, mi vida.

y en lugar de decirle

algo bonito, te pusiste

a hablar de lo que estudia.

nacho: ah, pues, sí.

lo que dije--lo que dije

de eso fue bien bonito, ¿no?

además, ¿qué quieres

que le diga? ella siempre

se viste igual, ni modo

que le festeje que se cambió

los calcetines o pues--

refugio: nachito, precisamente

ayer no venía igual.

nacho: está bien, jefecita.

pero la neta, no fue adrede.

pero bueno, te prometo

que me voy a fijar más,

y pues, ya, tú me vas diciendo

en qué me tengo que fijar.

porque yo de esas cosas,

la neta, no sé.

refugio: ay, mi nachito,

por favor, mira, tú tienes

que ser más detallista.

mira,

ella es una niña muy bonita--

chelito: ni modo que le dijera

a nacho: fíjate en mí.

me arreglé para ver

si te gustaba.

lucero: [ríe]

chelito: qué poco fijado,

me cae.

lucero: ay, pero si el pobre

a diario anda de overol.

¿cómo quieres que sea fijado

como dices?

chelito: con lo ojos,

si para eso los tiene.

lucero: [ríe]

chelito: ay, ya ni me hagas

caso, paso de cursi.

y ni sé porqué me meto

en estas cosas

amorosas y románticas,

si ni las sé manejar.

lucero: bueno, pero no te pongas

así, chelito.

si quieres a la siguiente,

yo te ayudo a arreglarte.

chelito: nel,

es que no me gusta.

yo soy, pues, como soy.

lucero: bueno, pero en fin,

¿quieres que nacho

te vea diferente o como siempre?

chelitos: es que ya no sé,

no sé.

total,

nacho nunca me va a pelar.

aunque me disfrace de dinosaurio

o de miss universo.

no me va a pelar.

lucero: uy, a lo mejor

que se vayan a ese viaje,

¿quien sabe qué pueda pasar?

chelito: nada,

no va a pasar nada.

para nacho soy otra mecánico.

soy como fidel, o como silvestre

no, mejor ya me rindo, paso.

lucero: bueno,

pero mi oferta sigue en pie.

ay, chelito,

pero si tú estás bien bonita.

mira, si te sacaras partido,

te verías espectacular.

chelito: nel,

quiero que me quieran como soy.

no como los demás quieran.

ahí nos vemos, carnalita.

que te vaya bien en la chamba.

mercedes: qué bonitas,

me encantan las rosas amarillas.

no se les vaya a olvidar,

las siembran aquí, por favor.

olga: ay, mamá, ¿tú sabías

que las rosas amarillas

son para mandarle tu desprecio

a la gente que odias?

mercedes: no, mi amor.

para mí las flores son flores.

olga: yo creo que deberías

poner rosas rojas.

cuanto menos te representan

la pasión.

mercedes: mi amor,

ponlas en tu jardín.

a mí me gustan

las flores amarillas.

olga: bueno, ya, equis,

las voy a poner en mi jardín.

mercedes: bueno, y ese novedad

de que me vienes a visitar

tan temprano, ¿por qué?

olga: nada,

es que como me aburro

de estar sola en la casa,

prefiero venir

a molestar gente aquí.

como aquí tienes

más servidumbre, pues,

tengo a quien regañar.

[ríe]

mercedes: ay, mi amor,

no cambias.

olga: ay, ya, mamá,

es una broma.

quita esa cara.

la verdad es que vine

a otra cosa, quería preguntarte

si en tu patronato saben

dónde queda el museo

de ciencias y arte.

mercedes: ¿para qué quieres

saber eso?

olga: pues, es que quiero mandar

una tarjeta agradeciendo

los regalos para mi bebé.

los envío

una clienta de mi papá,

se llama flor escutia.

¿la conoces?

mercedes: claro

que sí la conozco, mi amor.

y tú papá la conoce

mucho mejor que yo.

rómulo: sí, melisa,

dígale que pase.

patricio: gracias.

buenos días, don rómulo.

rómulo: buenos días, ¿qué hay?

patricio: don rómulo,

vengo porque quiero preguntarle

qué más tengo que hacer

con lo del juez marrufo.

rómulo: uy.

patricio: es que como ayer

no me dio más instrucciones.

rómulo: estás atrasado

de noticias, patricio.

agustín y marco

ya se encargaron de eso.

patricio: bueno,

pero yo recuerdo que usted

me había pedido que me encargara

personalmente de esto.

rómulo: sí,

pero ya no es necesario.

a estas alturas ese viejito

ya debe de estar bailando samba

en copacabana.

patricio: bueno, pero

¿por qué decidió

quitarme de ese cargo?

rómulo: siéntate y te digo.

mira, patricio, mientras sigas

con tus crisis emotivas,

eres un riesgo,

y a mí no me gustan los riesgos.

es todo.

simple, ¿no?

patricio: pero yo estoy bien,

señor.

rómulo: no, se te olvidó

la regla número uno

para un abogado.

mantener siempre la cabeza fría.

siempre fría.

por eso cambié tus prioridades.

por ahora, con que mantengas

a tu esposa a raya,

ya es suficiente para ti.

patricio: olga está

bastante bien.

pero ahora que está hablando

de riesgos, y crisis emotivas,

a mí me parece que no soy yo

quien puede darle problemas.

sino gente

un poquito más cercana a usted.

rómulo: ¿tú de qué hablas?

patricio: olga recibió

un par de regalos ayer.

de alguien que usted

conoce bastante bien.

[música]

[música]

olga: entonces, sí conoces

a esta señora.

porque yo pensé

que no tenías ningún contacto

con los clientes de mi papá.

mercedes: no, pero sé muy bien

quién es esa señora,

o lo que sea.

porque el patronato

le negó un donativo.

olga: ¿y por qué?

mercedes: porque hay gente

a la que no se le puede

tener confianza, mi amor.

y yo te sugiero que tires

a la basura los regalos

que ella te mandó.

olga: ay, mamá,

no lo voy a hacer.

porque además no son míos,

son de mi bebé.

mercedes: es que tú no sabes

cómo es esa mujer.

olga: pues,

conmigo y con mi hijo

ella fue muy amable.

así que lo siento muchísimo,

mamá, pero esos regalos

se van a quedar en mi casa.

además, no solamente eso,

le pienso mandar una tarjeta

agradeciéndoselos.

mercedes: como tú quieras,

pero yo no los quiero ver.

olga: mamá,

ya bájale a tus celos.

mercedes: ¿a mis celos?

olga: sí, a tus celos.

ay, mamá, es mejor

que te vayas acostumbrando

que mi bebé y yo

vamos a ser durante un rato

el centro de atención.

mercedes: mi amor, no son celos.

solo me preocupa

que cierto tipo de personas

se te estén acercando.

olga: yo creo

que estás exagerando.

y te aseguro que mi papá

va a estar muy feliz

de que sus clientes están siendo

muy amables conmigo.

mercedes: ah, tienes razón,

mi amor.

díselo.

ya me imagino la cara

que va a poner tu papá.

ojalá yo esté presente

cuando se lo digas.

lo quiero ver.

olga: oye, lula.

lula: sí, sí, señora.

olga: te pido un favor.

tráeme un--té de manzanilla,

pero bien concentrado, ¿sí?

porque no me siento bien,

traigo el estómago

como muy revuelto.

lula: sí, señora.

con permiso.

olga: pero no te tardes, ¿sí?

lula: eh, sí, sí.

inmediatamente se lo traigo.

olga: [suspira]

rómulo: ¿tú me estás diciendo

que esta tarjeta llegó

junto con un regalo para olga?

patricio: sí, totalmente, señor.

yo mismo la quité del regalo

y se la traje.

rómulo: sí, pero

¿olga habló con ella?

patricio: si quiere

pregúntele usted a olga.

rómulo: no, dime exactamente

qué pasó.

patricio: no hablé con ella,

señor.

lo que pasó es que le enviaron

los regalos, incluso creo

que se equivocaron, porque olga

mencionó algo como que llegaron

primero a casa de usted,

o algo así.

rómulo: esa no es una

equivocación, esa--

[suspira]

¿sabe olga quién es flor?

¿se acuerda de ella?

olga: bueno, supone

que es una clienta del bufete.

yo intenté

de que no atara cabos.

rómulo: ah, perfecto.

hiciste bien.

patricio: don rómulo, eh,

me disculpa, pero yo creo

que usted, tal vez,

debería advertirle a su amiga

que haciendo ese tipo de cosas

puede causar

un conflicto bastante grave.

rómulo: a ver,

tú no me vas a aconsejar

cómo vivir mi vida.

hazme el favor.

los patos queriéndole tirar

a las escopetas.

ubícate.

patricio: no lo dije

por molestarlo.

como usted me dijo

que mi única prioridad es cuidar

la tranquilidad de olga, pues,

es lo que estoy haciendo.

usted sabrá

lo que conviene hacer.

rómulo: por supuesto.

y tú, te vas de aquí.

órale.

patricio: ahí le dejó

la tarjeta, señor.

rómulo: la tarjeta.

esta.

[teléfono]

¿ahora qué quieres, melisa?

melisa: le llama

la señora mercedes.

rómulo: [tartamudea]

mira, pásamela.

¿qué quieres?

ahorita, no.

lucero: ¿cómo va, doña refugio?

refugio: ah.

lucero: ¿quiere ayuda

con los balances

que le pidieron?

refugio: no, no, no, hija,

ya casi termino.

oye, por cierto,

¿tú encendiste mi computadora

cuando llegaste en la mañana?

lucero: no, ¿por qué?

refugio: es que la encontré

prendida.

a mí se me hace muy raro

porque no--

lucero: pues, tal vez

se olvidó de apagarla ayer.

refugio: no, no.

yo siempre

soy muy cuidadosa en eso.

yo sé cómo es don isaías

con el recibo de la luz.

lucero: ay, pues, yo creo

que algo raro está pasando.

porque hace rato,

mago se encontró a don benjamín

sacando copias.

refugio: ¿por qué

no se las encargó a ella?

lucero: ese es el misterio.

mago se ofreció a hacerlo,

y él, muy nervioso, se negó.

y le pidió en ese momento

que sacara toda la basura

que estaba

en el cesto de papeles.

refugio: ¿de verdad?

lucero: sí, qué raro, ¿no?

refugio: ay, hija,

no me gusta nada.

espero que una cosa

no tenga que ver con la otra.

[llaman a la puerta]

isaías: adelante.

benjamín: buenas, don isaías.

señor, ¿pudo revisar

los reportes

que le traje del banco?

isaías: no, los guardé

cuando me los dio, ¿por qué?

benjamín: bueno, es que--

con razón, con razón.

isaías: ¿con razón qué,

benjamín?

no se haga el interesante,

dígame.

benjamín: digo, que con razón

no me ha llamado

a preguntarme nada.

pensé que había notado

algo raro.

isaías: ¿raro como qué?

¿hay algo

de lo que deba preocuparme?

benjamín: no lo sé.

mire, el ejecutivo del banco

detectó algunos cambios

y cosas, que,

a lo mejor usted pidió hacerlos

y yo no me enteré.

isaías: ¿qué tipo de cambios?

explíqueme.

benjamín: mire, a lo mejor,

digo, ya sabe como son

los ejecutivos del banco.

son exagerados.

olvídelo.

mire.

ya me voy, no se preocupe.

isaías: benjamín, no me gusta

nada lo que está diciendo.

siéntese.

¿qué fue lo que le dijeron

en el banco?

¿cuáles son los cambios?

benjamín: que algunas cantidades

y números de cuenta, no sé,

que habían sido cambiados,

pero que a lo mejor usted

lo pidió así.

isaías: yo nunca pedí

ningún cambio.

ya me preocupó usted.

déjeme ver.

¿de qué cambios y de qué cuentas

estamos hablando?

benjamín: precisamente esas,

señor requena.

fíjese bien.

agustín: a sus órdenes,

don rómulo.

rómulo: no vamos a ir

a los tribunales.

y cancela las citas que tengo.

¿dónde demonios está mi celular?

agustín: aquí está, señor.

pero ¿la reunión

con el magistrado lucio?

rómulo: no te estoy pidiendo

que me recuerdes mi agenda.

nada más haz lo que te digo,

cancela todo.

agustín: pero costó

mucho trabajo conseguir la cita.

está bien, señor.

rómulo: voy a salir

a un asunto urgente.

agustín: sí, señor.

rómulo: pídeme el coche.

yo voy a manejar.

agustín: ¿y adónde va, señor?

rómulo: donde se me pega

la gana.

¿te tengo que dar explicaciones?

agustín: no, disculpe,

don rómulo.

rómulo: si te preguntan

a dónde fui o a qué horas

regreso, no tienes ni idea.

que para ti,

eso va a ser muy fácil.

agustín: sí, don rómulo.

además será la verdad.

don rómulo, disculpe,

¿se está tomando las medicinas

la señora olga?

rómulo: ¿qué pasa

con tus preguntas estúpidas,

agustín?

agustín: perdón, por favor,

espero que no sea ese

el motivo de su salida urgente.

rómulo: mi hija está

mejor que nunca,

¿qué te importa a ti?

lárgate, lárgate, ya, órale.

vámonos ya.

vas a ver.

isaías: esto es inaudito.

los errores que hay

en estas cuentas

son imperdonables.

yo jamás ordené esto,

¿cómo pudo pasar?

benjamín: no sé, señor.

lo mismo le iba a preguntar.

isaías: hay números de cuentas

atribuidos a otros.

cantidades fantasma.

los números no cuadran.

¿usted sabe

lo que significa esto?

si nos cae una auditoria,

no la pasamos.

no la pasamos.

benjamín: ay, dios nos ampare,

don isaías.

yo pensé que era

una estrategia suya.

pero ya me quedo claro que no.

isaías: ¿una estrategia mía?

esto es un sabotaje.

benjamín: [suspira]

isaías: pero ¿de dónde sacó

esta información, benjamín?

benjamín: pues,

del ejecutivo del banco, señor.

y de lo que ayer--

de lo que ayer corroboré

en la computadora de refugio.

que ella es la que lleva

esas cuentas.

usted mismo nos vio trabajando

en eso, ¿se acuerda?

isaías: no puede ser.

no, no, no.

no puede ser.

benjamín: voy a hablar al banco.

isaías: no.

pero ¿cómo cree

que les voy a preguntar eso?

si los clientes se enteran

de que manejamos su contabilidad

de manera tan poco escrupulosa,

los perderemos a todos.

benjamín: entonces,

¿qué hacemos, don isaías?

oriénteme, por favor.

isaías: usted nunca sabe

qué hacer.

en mala hora

le confíe la jefatura

de la administración.

isaías: no, no, no,

señor requena.

ahí sí pinto mi raya.

quien lleva esa contabilidad

es la señora refugio chavero,

yo no tengo que ver en eso.

yo hago otras cosas.

isaías: vaya inmediatamente

por refugio chavero.

tráigala aquí, a la oficina.

isaías: ahora mismo, señor.

qué barbaridad.

isaías: no es posible.

no puede ser.

no es posible.

es mucho dinero.

rómulo: quiero hablar contigo.

en este momento voy a tu casa,

ahí te veo.

flor: discúlpame, pero

en este momento estoy ocupada.

no puedo verte.

rómulo: ¿cómo que no me puedes

ver? ¿qué te pasa?

flor: estoy trabajando.

tengo una junta en 20 minutos.

no me puedo salir.

rómulo: a ver, lobita,

¿quieres ver como sí puedes?

te vas ahorita a tu casa,

y ahí te veo.

flor: rómulo,

me estás poniendo nerviosa.

¿qué sucede?

rómulo: tú sabes bien

qué sucede.

y ahorita voy para allá.

y más te vale

que no me dejes plantado

y estés ahí cuando yo llegue.

[música]

[música]

chelito: mira lo que te traje.

nacho: ¿qué o qué?

chelito: ah.

nacho: ¿información sexual

para el adolescente?

chelito: no, no, no, no.

nacho: pero

¿de qué trata ese libro?

chelito: no, no, no, no es nada.

nacho: pero déjame verlo.

chelito: este es

el que te quiero enseñar.

léelo.

nacho: historia de la aviación.

¿este para qué lo quiero?

¿para qué me enseñas esto?

chelito: pues, para que veas

que los aviones

tienen más de un siglo volando.

nacho: pues, sí.

y llevan más de un siglo

cayéndose, también.

así que, mira,

aunque te suene superchapa,

si el viaje va a ser volando,

conmigo no cuentes.

chelito: no puedo creer que seas

tan grandote y tan chillón, ¿eh?

qué tal si te ofrecen una chamba

de mecánico en fórmula uno, ¿eh?

nacho: no, pues, agarro.

hago lo que sea.

ese sí que sería

mi sueño dorado.

imagínate ahí en los pits,

en plena carrera,

ahí con--arreglando

los coches de los corredores.

el checo perks:

"¿qué pasó, muñeco?

¿qué pasó, checo?", y le teme

ahí un tunning al coche.

chelito: ay, sí, sí, sí.

sí, pero, a ver,

para ayudar a la gente que está

en las carreras de fórmula uno

vas a tener que subirte

a un avión.

nacho: no, no, yo me iría

en coche a donde me necesiten.

chelito: ¿y cómo llegarías

a japón, por ejemplo?

¿nadando en tu coche?

nacho: mira,

total ni coche tengo.

y tampoco sé nadar, ¿eh?

chelito: oh, no, pues.

estás de lujo, ¿eh, galán?

nacho: bueno, ¿y para qué

tanto libro y tanta pregunta?

¿qué quieres?

chelito: no sé,

son cosas para el viaje.

para encontrar a mi hermano.

nacho: bueno, te lo digo

y te lo repito, si tú quieres

que yo te acompañe,

me voy por tierra.

y ya luego nos encontramos ahí

donde tú quieras.

chelito: vas a llegar

bien cansado.

¿y yo para qué quiero

a un hombre cansado?

nacho: ¿qué piensas

hacer conmigo que me necesitas

fresquecito y descansado?

¿qué?

pues ¿qué?

benjamín: [ríe]

refugio, la llama el jefe.

y no es por intrigar,

pero la verdad, don isaías

no se ve nada contento, ¿eh?

refugio: no lo entiendo.

¿se trata de un problema mío

o es algo de mi trabajo?

benjamín: eh,

ahórrese sus preguntas para él.

a ver, ¿quiere que la ayude?

refugio: no, muchas gracias,

no necesito

que me ayude a levantar.

¿qué le dijo don isaías?

benjamín: que subiera

cuanto antes.

refugio: quiero decir

si necesito llevar algo,

un documento o un reporte.

benjamín: eh, no tengo idea,

¿cómo ve?

y por todo lo que ha pasado,

ni crea que esta vez

voy a apoyarla.

refugio: no esperaba menos

de usted, contador.

benjamín: sí, ¿verdad?

refugio: muchas gracias.

benjamín: eso se gana

por pasársela rechazándome

todo este tiempo.

refugio: lo que usted me ofrece

no es amistad, contador.

ni siquiera es compañerismo,

lo que usted hace conmigo,

ya se lo había dicho,

se llama acoso.

y eso es un delito,

por si usted no lo sabía.

benjamín: ah, mire.

[aplausos]

¿quién aplaudió?

pónganse a trabajar.

lárguense del café,

pónganse a trabajar.

que bueno que anda

tan arrogante y altiva.

¿se siente muy autosuficiente?

a ver si puede sostener

esa actitudcita tan perdedora

ahí arriba con don isaías.

ándele.

ándele.

¿le digo por dónde es o sí ve?

[ríe]

pónganse a trabajar,

idiotas.

nacho: ¿ya ves?

estos también se caen.

oh, ¿ya vas a empezar?

no te me andes pegando,

sosiégate, me pones nervioso.

chelito: ¿en serio

te pongo nervioso?

nacho: pues, claro.

te me quedas viendo así

como si me quisieras hipnotizar.

con los ojotes.

chelito: ay, bájale,

que no es para tanto.

nacho: bueno, ya, ya, dime,

¿qué es lo que quieres

conmigo en el viaje?

chelito: nada.

nacho: ah, no.

ahora me dices.

chelito: nel, ahí te quedas

con la curiosidad, por sangrón.

nacho: ah, chale.

chelito: si así vas a estar

mejor chécate al charter, ¿no?

el de la camioneta

que trajeron ayer.

ya para de andar de preguntón.

nacho: ey.

[chista]

espérate, espérate, espérate.

ven acá, ven acá, ven acá.

perdóname, no te enojes.

la neta sí siento regacho

que te enojes conmigo.

chelito: ¿a lo macho?

nacho: sí, a lo macho.

pues, porque la neta

yo te tengo harto cariño,

aunque no parezca.

chelito: ¿en serio?

nacho: sí, ya dije.

si no me crees, pues,

no me creíste y ya.

chelito: no.

no, no, sí te creo.

sí te creo.

sí te quiero.

te creo.

te creo.

fidel: oye, campeón.

¿qué están haciendo? ¿eh?

nacho: lo que no les importa,

órale, vayan a ver

si puso la marrana.

séquense.

silvestre: chale,

no aguantas nada.

fidel: déjalos, quieren

estar solitos los tortolitos.

en su nidito de amor.

ambos: [ríen]

nacho: ya, váyanse.

ambos: [murmuran]

fidel: ey.

chelito: ey.

edmundo: estamos ganando

muy buen dinero, pollo.

pollo: eh, chale, carnal.

con qué poquito te conformas,

carnalito.

si le entraras al negocio

de hacer las pastillas,

esta sería la propina.

edmundo: no,

ya bastante mal me siento.

haciéndome pasar por médico

cuando ni siquiera

todavía lo soy.

pollo: mundo,

tú trajiste al mundo un chavito.

pero si eso es

lo que te tiene inconforme,

pues, éntrale al "business"

así completo, carnal.

es la solución de tu problema.

edmundo: no, no.

no digas tonterías, pollo.

pollo: escúchalo bien, carnal.

así no necesitarías

la cédula chafa esa.

seríamos fabricantes, carnal.

si lo ves

con ojos de empresario,

hasta es autoempleo, carnalito.

seríamos como microempresarios.

edmundo: ay, pues, no me quieras

dorar la píldora, pollo.

la neta no está chido.

pollo: mira, mundo, está bueno.

acá está tu parte, carnal.

pero de una vez te aviso

que el carrito ese delux

que te quieres comprar,

de ahí no va a salir.

al menos que quieras pagarlo

en abono.

y, pues,

así te va a salir más caro.

edmundo: no, pues ya sé.

mira, con esta lanita

lo que puedo hacer

es irme a jugar un ratito.

te aseguro que con esta la armo.

y lo dobleteo, ¿eh?

pollo: pues,

si quieres jugártela, carnal.

pues, ya sabes dónde se reúne

la banda para apostar.

edmundo: ya sé.

pollo: pero, neta, yo no creo

que tengas tanta suerte,

porque la pateas a cada rato.

te niegas a hacer

que este negocio prospere,

carnal.

edmundo: ya, ya, ya,

deja de presionarme, pollo.

¿qué tal que las pastillas

no queden bien?

no quiero muertitos

en mi consciencia, ¿eh?

pollo: mira, carnal,

no sería tu culpa.

de verdad,

hay gente bien atascada.

de paso, mira, hasta le harías

un bien a la sociedad.

un vicioso menos, carnal.

edmundo: estás loco.

refugio: así es, don isaías.

el contador y yo corroboramos

cada uno de estos movimientos.

isaías: lo que ustedes quieren

es mandarme a la ruina.

refugio: ay, no,

por supuesto que no, señor.

benjamín: señor requena,

yo le voy a suplicar

que a mí no me incluya

en esas apreciaciones.

yo, la verdad, sería incapaz

de hacer algo así, usted sabe.

isaías: y usted, doña refugio,

¿qué me dice?

¿la incluyo o va a querer

deslindarse como su jefe?

refugio: no entiendo, señor.

esto--esto yo no lo marqué así.

isaías: ¿maneja usted

estas cuentas o no?

refugio: sí, señor.

pero yo no hice estos cambios.

isaías: por supuesto que sí,

y lo hizo para vengarse de mí,

refugio.

refugio: de ninguna manera,

señor.

isaías: sí.

se está vengando porque le quité

el seguro de gastos médicos,

pues, entérese de una vez.

se lo daban por lástima.

nunca fue un derecho

de esta empresa.

refugio: ¿de qué

me está hablando, señor?

isaías: así como lo escucha.

y algo malo le habrá hecho

a su benefactor,

que terminó por cancelarlo.

refugio: ¿benefactor?

ah, pues, piense lo que quiera.

pero yo no he hecho nada malo.

ni estos errores son míos.

más bien,

pregúntele al contador aguilar

por qué razón encontré

mi computadora encendida

cuando llegué hoy en la mañana.

y qué hacía él tan temprano

en las oficinas.

benjamín: ah, ¿ahora resulta

que está insinuando

que yo alteré sus cuentas?

¿se va a cubrir

las espaldas conmigo, refugio?

refugio: sé muy bien

de lo que es usted capaz.

ha sido mi jefe

por más de 20 años.

los mejores de mi vida.

benjamín: sí, señora, mire,

lo que usted está diciendo

es una calumnia.

y mire, si esto se lo aplico

en los tribunales,

eso es un delito, además.

y yo creo

que su hijo el abogadito

no la va a defender, ¿verdad?

¿o sí?

refugio: no sé porqué,

pero me queda claro

que los dos están en mi contra.

acusándome de algo

que yo no hice.

isaías: ¿ahora se va a hacer

la víctima?

refugio: no, señor, no.

simplemente me defiendo

de la injusticia que ustedes

están haciendo en mi contra.

isaías: pero

¿cómo se atreve a hablarme así?

benjamín: se lo dije,

don isaías.

se lo dije.

la señora no se va a detener

ante nada,

con tal de a ver cómo le hace

para cubrir sus errores.

isaías: bueno, pero es el colmo

del cinismo y de la ingratitud.

refugio: no,

el colmo son ustedes

que están tratando de engañarme.

[música]

[música]

nacho: más arriba.

silvestre: y vas a ir a lugares

bien interesantes, ¿eh?

al desierto de sonora,

la rumorosa,

la línea fronteriza.

oye, qué chido que puedas hacer

tu luna de miel

antes de casarte.

nacho: oye, cállate,

¿cómo que mi luna de miel?

si te oye doña martina

me vas a evitar una bronca.

silvestre: ah, era una broma,

muñeco.

nacho: yo nomás la voy ayudar

a encontrar a su hermano,

ya saben tranquilón.

fidel: eso me suena

a un vil pretexto

nada para estar solitos, ¿eh?

nacho: vente, ¿qué?

chelito es mi amiga.

ambos: ay, no, no.

silvestre: te derrites

por la chelo.

si te trae como calendario

de taller mecánico,

bien clavado.

fidel: [ríe]

silvestre: ¿cuándo lo vas

a aceptar, nachito?

nacho: ya, estate serio, carnal.

fidel: bueno, ya, muñeco.

si bien--si bien

que te daba coraje

cuando andaba con el tronadote

ese, el del gimnasio.

nacho: no es cierto.

fidel: ay, claro que sí.

le daba coraje.

nacho: nunca me importó,

nunca me importó.

fidel: ay, claro que sí.

nacho: para que lo sepas,

solamente la voy a acompañar

por cuantitud,

por buena ondez, por chido.

cosas que ustedes no entienden

porque no saben lo que es ser

un cuate solidario.

ambos: [ríen]

silvestre: solidario, ah.

fidel: bueno, bueno, ya.

a ver, a ver mi cuate solidario,

¿cuándo se van?

nacho: mañana.

silvestre: ¿y en qué se van

a ir? ¿en burro?

nacho: no, ni me recuerdes.

nos vamos a ir en avión.

ambos: ¿en avión?

silvestre: órale.

nacho: me cae que si chelito

con esto no se da cuenta

de lo mucho que la--

de lo muy cuate que soy,

de ella--

fidel: ay,

ya lo estaba aceptando.

silvestre: sí.

nacho: ¿qué estaba aceptando?

fidel: ay, claro que sí.

oye, ya, la neta, la neta,

¿sí te dan acarañaña

los aviones?

si nunca te has subido a uno.

¿por qué?

nacho: pues, por eso mismo.

¿que qué no has visto

la televisión?

o sea, los aviones agarran,

suben, y se caen.

silvestre: mira,

llévate una estampita

de san josé de cupertino.

ese santo patrono

de los aviadores.

y ya ves que hasta el tiempo

se te va a pasar volando.

nacho: te estás burlando de mí,

¿verdad?

silvestre: no, pregúntale

al cuate de la esquina.

vas a ver que es cierto.

san josé de cupertino.

está chido.

nacho: ¿chido?

silvestre: ajá.

fidel: sí, con cupertino,

suben y no caen.

nacho: ojalá así sea, carnal.

silvestre: no caen, ¿no?

fidel: no, verdad.

benjamín: no voy a permitir

que se lleve nada

que no sea suyo.

lo sabe, señora, ¿verdad?

conozco perfecto lo que es suyo.

lucero: ¿la despidieron?

mago: pero ¿por qué?

benjamín: ¿qué es esto?

¿qué es esto?

esto se lo puede llevar.

lucero: por favor, con permiso.

lo que está haciendo

es una injusticia.

déjela en paz.

refugio: por favor, lucero,

no intervengas, te lo suplico.

benjamín: ¿a ti qué te pasa,

niña? ¿qué? ¿quieres correr

con la misma suerte o qué?

benjamín: ¿qué se está

robando aquí?

lucero: déjela.

benjamín: usted cállese.

¿qué se está--?

ay, la foto de mis niños.

la famosa ridícula foto

de mis niños.

los tres bastarditos

que son una mugre--

refugio: ¿qué le pasa?

benjamín: cállese.

refugio: ¿qué le pasa?

desgraciado, estúpido,

son mis hijos, desgraciado.

[gruñe]

pollo: ¿neta te vas a jugar

todo esto en el póquer?

edmundo: hay días en que

te sientes afortunado,

y hoy me siento así.

pollo: no, carnal.

haz lo que yo,

guarda el billete en otro lado.

no vaya a ser que sea

del diablis, carnal.

edmundo: mira, mira, el diablo

inventó los juegos de azar,

o sea que el diablo

está de mi parte.

pollo: pues, es tu lana, mundo.

es tu albor.

pero luego no vengas

de chilloncita:

"ay, es que perdí todo

y necesito un préstamo, pollo".

edmundo: ya,

deja de echarme la sal, ¿no?

¿qué tal si comienzo a perder?

mira, la único que voy a hacer

es me doy una vueltecita

en la silla, cambio la suerte,

y listo.

pollo: es de mala suerte

ser supersticioso, carnalito.

edmundo: ay, sí.

de cuando acá.

pollo: ¿y sabes qué?

no te vuelvo a rogar

que fabriques las pastillas,

mundo.

si tú no te decides, pues,

voy a la facultad, carnal.

y voy a conseguir a cualquiera,

a cualquiera más que tú.

¿sabes qué, mundo?

ahí te ves, papá.

edmundo: pues,

consíguete a quien quieras.

benjamín: ¿cómo se atrevió

a golpearme, señora?

la voy a demandar por lesiones.

¿ustedes de qué se ríen?

ya, acá también, los voy

a correr a todos, ¿verdad?

>> y usted hará el trabajo

de todos, me imagino.

benjamín: cállate.

lucero: voy a hablar

con don isaías.

no puede ser

que le estén haciendo esto

a doña refugio.

benjamín: ¿cómo dices, estúpida?

¿quién crees que me mandó aquí?

me mandó a revisar esto.

refugio: por favor, lucero,

ya no intervengas.

si no, vas a salir perjudicada

por mi culpa, hija.

magos, llévatela, por favor.

magos: lucero, por favor,

tranquila.

refugio: mi despido es injusto,

me tendieron una trampa

para deshacerse de mí.

benjamín: ¿injusto?

deje de hacer complot,

y de una vez lárguese, señora.

refugio: atrévase a desmentirme

enfrente de todos.

benjamín: [ríe]

lástima que no lo pueda

demostrar así, delante de todos.

lárguese ya.

lucero: no la toque,

viejo desgraciado.

esto es una injusticia,

tarde o temprano lo va a pagar,

contador.

doña refugio no hizo nada.

usted alteró los archivos

de la computadora.

benjamín: ¿lo puedes demostrar?

porque, si no, me estás

calumniando, y eso también

es delito, estúpida.

refugio: lucero,

ya no digas más, por favor.

ya.

flor: espero que lo que tengas

que decirme sea tan importante

como para que me sacaras

del trabajo.

rómulo: mira nada más,

eres hermosa.

debiste, como buena mujer,

quedarte callada.

trabajo, trabajo,

eso es un pasatiempo frívolo.

una ocupación de ociosos

que no tienen nada que hacer.

trabajo, trabajo el mío.

y también tuve que cancelar

muchos asuntos por tu culpa.

flor: lamento

que tu poca cultura

no te deje ver las cosas

más allá de tu nariz.

las artes son mi vida.

rómulo: ay.

flor: y te voy a rogar

que si no me entiendes,

por lo menos me respetes.

rómulo: ¿así cómo tu

respetas mi familia?

¿mi hija?

¿su hogar? ¿mis cosas?

deja de hacerte la importante.

tu vida es una porquería.

eres una mediocre, eres mínima.

tienes que llenarla

con atrevimientos

y superficialidades.

flor: ¿para eso querías

que viniera? ¿para humillarme?

dime qué quieres

y acabemos de una vez con esto.

rómulo: ah,

se acaba hasta que yo diga.

hasta que yo ordene.

como te lo dije por teléfono,

sabes perfectamente bien

por qué estoy aquí.

sabes perfectamente bien

qué es lo que quiero.

flor: ¿me haces cancelar una

reunión solo para ofenderme?

rómulo: no.

para que me expliques,

¿qué demonios pasaba

por tu cabeza cuando enviaste

dos regalos para mi nieto,

a mi casa, por cierto?

flor: espero que le hayan

gustado los regalos.

rómulo: no, flor, lobita.

eres demasiado chiquita

como para eso.

tú lo hiciste de mala fe.

flor: será que lo aprendí de ti.

[música]

[música]

refugio: no me llevo nada

que no sea mío.

ustedes son testigos

de que dejo mi escritorio

en orden.

benjamín: sí, qué ordenadito,

qué ordenadito,

ya, sáquese a la calle.

ya, vámonos.

refugio: pues, no pensaba

quedarme ni un minuto más.

benjamín: pues, órale, vamos.

ándele, apúrese.

ay, la caravana de chismosas.

camina,

camina si no quieres seguir tú.

a la calle, señora.

vámonos.

¿y ustedes qué hacen aquí?

¿no tienen trabajo o qué?

la bronca no es con ustedes,

pónganse a trabajar.

refugio: por favor,

regresen a trabajar,

no pongan en peligro su empleo,

por favor.

benjamín: y ni crea que vamos

a liquidarla, señora.

todavía qué quiere, que tengamos

consideraciones con usted, ¿no?

usted y sus estupideces

en contabilidad

nos van a ocasionar

un problema muy fuerte.

espero que esto sirva de ejemplo

para toda la bola de estúpidos

que trabajan aquí.

refugio: les deseo mucha suerte.

gracias

por todas sus atenciones.

yo soy su amiga.

adiós.

benjamín: ay, ya, ya, ya,

amiga de todos.

acabe de irse de una vez.

y no me vea con odio, ¿eh?

refugio: adiós,

contador aguilar.

y no lo odio, ni siquiera

le deseo un mal, porque eso

no lo hace una buena cristiana.

y porque dios ya lo castigó

bastante haciendo de usted

lo que es, benjamín.

benjamín: ay,

habló la triunfadora, ¿no?

no me haga reír, señora.

le deseo mucha suerte,

cosa que no creo que tenga.

porque con tantas

deficiencias físicas,

no creo que la contrate nadie.

cuando mucho la van a contratar,

no sé, de criada.

a lo mucho, sus hijos.

lárguese ya.

lucero: ya lo decidí,

doña refugio.

yo también voy a renunciar.

refugio: no, hija, claro que no.

tú tienes

muchas responsabilidades

en tu casa, hija,

necesitas el empleo.

así que tranquila, de verdad

yo voy a estar bien, hija.

magos: doña refugio, no se vaya

a olvidar de nosotros.

refugio: los amigos

jamás se olvidan, magos.

gracias por tu simpatía.

por tu cariño, magos,

dios te bendiga

por las atenciones que siempre

tuviste conmigo, hija.

adiós.

benjamín: ya, ya, ya, a ver,

quítate, simpática.

acabe de irse de una vez.

ya váyase de una vez.

refugio: que dios los bendiga.

que dios los bendiga.

[aplausos]

benjamín: cállense ya.

cállense.

cállense ya.

cállense.

¡cállense!

rómulo: es una venganza,

¿verdad?

es una venganza

mediocre como tú,

porque te prohibí meterte

en mi vida personal.

nunca esperé esto de ti.

pero conmigo las cosas

no funcionan así,

te equivocaste.

flor: entonces, ¿cómo?

porque en algo tienes razón.

estoy harta

de ser un objeto para ti,

de que me uses a tu antojo.

rómulo: si lo hiciste para ver

si mercedes se divorciaba de mí,

te equivocaste como siempre.

flor: en lo único

que me equivoqué fue en pensar

que valías la pena.

rómulo: mercedes nunca me va

a dejar, ella es mi señora.

por más planes estúpidos

que hagas.

y te recuerdo que tú no eres

otra cosa más

que mi amante en turno.

no eres nadie.

flor: te equivocas.

yo también soy parte de tu vida.

si yo no fuera nadie

no estarías aquí.

rómulo: sí eres parte, muy bien.

fuiste,

pero como una distracción.

un objeto.

de deseo, decorativo, muy buena

para que todo el mundo te viera

y te admirara por todos lados.

y dijeran: mira nada más,

¿con quién viene esa mujer?

con el licenciado rómulo ancira.

para eso estabas bien.

mientras te abocabas

a tu trabajo, ¿eh?

no te des importancia,

no seas ridícula.

flor: eres un desgraciado.

rómulo: [jadea]

a rómulo ancira nadie lo toca.

flor: [resuella]

rómulo: ya levántate.

¿o vas a seguir

con tus chantajes?

flor, flor.

flor.

flor.

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