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Corona de Lágrimas Capítulo 58

Univision24 Mar 2020 – 12:00 AM EDT

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no se me olvida

que mi primer conflicto

con ustedes

sucedió

cuando traté de averiguar

por qué olga tenía años, años,

de tratamiento psiquiátrico.

rómulo: ¡eres un estúpido

mal agradecido!

voy a hacer que te arrepientas

de tus palabras.

¡de haber nacido, incluso!

te saqué de la miseria

en la que vivías,

porque mi hija se enamoró de ti,

¡nada más!

patricio: ¡aquí habría que ver

quién le hizo un favor a quién!

¿no le parece?

rómulo: [gruñe]

[golpe]

gracias.

de verdad, gracias por--

por demostrarme tan bien

esa bienvenida maravillosa

a la familia de la que tanto

hablaba.

rómulo: no te hagas el digno

conmigo, te falta inteligencia,

no te va.

patricio: no, pero discúlpeme

usted porque--

si hay algo de lo que estoy

seguro en esta vida

es que yo no le he dado

ni un motivo

para que me ofenda y me humille.

seré su empleado pero también

soy su yerno.

rómulo: gracias a que te compré.

te puedo divorciar de mi hija

cuando yo quiera.

patricio: hágalo, señor.

estoy seguro que ahora

le va encantar saber

que no fue mi voluntad

sino la de su papito.

rómulo: tú te crees muy listo,

patricio: no.

usted mismo acaba de decir

que ella se enamoró de mí.

¿le va a hacer daño?

¿de verdad?

¿separándonos?

¿separándola del hombre que ama?

sabiendo que va a tener un hijo.

rómulo: eres un cínico.

le acabas de llamar loca.

patricio: no--no, a ver.

es usted el que acaba

de llamarla loca, yo jamás

he dicho loca.

tampoco fue mi intención

ofenderlo.

es una vez más usted

el que en su oficina

se da vuelo humillándome.

todos--

todos, señor.

cada uno de los acuerdos

que usted y yo, de caballeros

y de hombres, hemos hecho,

los he respetado.

rómulo: pues--pues ya.

[ríe]

cálmate.

que te quede claro, patricio.

tú me obligaste a llegar

a estos extremos.

patricio: prefiero no discutirlo

más y si no le importa,

¿me puedo retirar?

rómulo: no...

porque antes vas a escuchar

algo muy importante.

tú vas a formar parte

de mi familia

en cuanto nazca ese niño,

no antes.

[llaman a la puerta]

acuérdate.

>> disculpe que lo interrumpa,

señor, pero llegó el ingeniero

cervantes.

[música]

[música]

edmundo: hola, mamá.

refugio: mundo, hijo.

qué milagro que me llamas.

¿estás bien?

edmundo: sí, ma, estoy bien.

solo quería saludarte.

refugio: ¿saludarme?

edmundo: sí.

saber que estás bien.

quería disculparme contigo.

[solloza] mira, ma,

yo sé que me he portado muy mal

contigo--

y decirte que cuando yo estoy

de malas y me pongo grosero

no es en contra tuyo, mamita.

solamente soy un "atrancado",

nada más.

refugio: no sabes lo feliz

que me hace escucharlo, hijo.

¿seguro todo está bien contigo?

edmundo: sí, ma.

lo que pasa, vi una prácticas.

ayudé a una señora a dar a luz.

no sé, me hizo pensar

en muchas cosas.

en lo más importante:

en ti, ma.

refugio: ¿es verdad eso, hijo?

[ríe] ay, mi amor.

ya eres todo un doctor,

estoy muy orgullosa de ti.

edmundo: sí, estuvo increíble.

después te cuento.

no sabes qué experiencia, mamá.

refugio: sí, me tienes

que contar todo, hijo.

¿quieres que te pase

a lucero?

edmundo: no, ma.

no, ahora no.

este llamado era solamente

era para ti.

tenía muchísimas gracias

por lo buena que has sido

conmigo, ma.

te veo al ratito en la casa.

refugio: claro, hijo, claro.

y gracias, hijo.

edmundo: te quiero mucho, ma.

marco: [suspira]

traje lo que me encargaste.

los documentos para que marrufo

pueda salir del país.

patricio: creo que ya

no me necesitan, así que

me retiro.

ingeniero.

marco: adelante, patricio.

¿pasó algo?

rómulo: no.

[ríe] nada que importe.

a ver los documentos.

vamos a mandar a--

"adolfo molina"

a brasil en lo que las aguas

se calman.

o, a lo mejor, se queda allá

para siempre si no se calman.

marco: ¿patricio va a llevar

a marrufo al aeropuerto?

rómulo: no.

el muchachito se me indisciplióo

así que voy a mandar a agustín

contigo para que te ayude

con eso.

tú ocupate.

isaías: no perdamos más tiempo,

mi estimado carpio.

quiero hacer mi testamento.

pero no me mire así.

nadie es eterno

y hay que estar preparado.

carpio: lo felicito por su

decisión, qué bueno que por fin

quiere usted "testar".

es que tanto se lo he pedido

que apenas puedo creerlo.

isaías: yo quería morir

intestado para que mis hermanos

que son todos unos ambiciosos,

se hicieran pedazos entre ellos.

para que se pelearan

toda mi herencia.

carpio: oiga, don isaías,

no pensé que fuera usted

tan maquiavélico.

isaías: todo en esta vida

se paga, carpio.

sobre todo, la ambición

desmedida en esas personas

que jamás se han ocupado de mí.

carpio: bueno, en eso tiene

usted razón.

pero ¿podría usted donarlo

a la caridad?

isaías: [ríe]

pero, qué gran sentido del humor

tiene usted.

bueno, el caso es que ya

lo pensé mejor.

porque...

me enteré que mi hija todavía

vive en esta ciudad

y que tiene una hija.

quiero nombrar esa nieta

como mi heredera universal.

lucero: no lo puedo creer,

qué bueno que edmundo se está

comportando así.

refugio: ay, sí.

mi hijo tiene muy buen corazón.

bueno--pierde un poquito

su caracter.

lucero: sí, pero yo siento

que cada vez lo está controlando

mejor.

refugio: sí, sí, sí.

creo que al fin mi muchacho

está madurando.

lucero: ay, qué emoción saber

que ya está haciendo cosas

de doctor, ¿verdad?

refugio: [ríe] sí.

sí, yo por eso no quería

que dejara la carrera.

yo sé que va a ser

un gran médico.

lucero: ¿ya ve?

le dije que todo va a mejorar,

doña refugio.

refugio: [suspira] ay, sí.

lucero: ¿sí le enseñé los aretes

que me regaló?

[ríe] y la pulserita.

refugio: ay, están hermosos.

lucero: regañé a mundo

porque me pareció un regalo

muy costoso.

refugio: sí, sí, ya sé.

insiste en que no

nos preocupemos

en esos detalles.

lucero: yo solo espero que todo

sea para bien.

además, me dijo que en cuanto

pueda, me va a dar

anillo de compromiso.

refugio: ay.

ambas: [ríen]

refugio: hija.

qué emoción.

nada me va a dar más gusto.

lucero: y como ya se lo he dicho

si edmundo se casa conmigo,

pues, usted se va a volver

indispensable en nuestras vidas.

nunca volverá a enterarse

por un periódico si va a tener

un nieto.

porque usted, va a ser

la primera en enterarse.

refugio: [solloza]

carpio: don isaías,

¿está usted seguro que la chica

que me menciona es su nieta?

isaías: totalmente.

no dude usted de mis habilidades

ya que estoy plenamente seguro.

así que haga lo que le digo.

carpio: está bien, señor.

pero recuerde que hay

mucha gente que se pasa de lista

y después inventan cosas.

isaías: a mi hija

la reconocería en una multitud.

ha cambiado un poco, sí.

pero es inconfundible.

y es obvio que la muchachita

que la acompañaba

es su hija.

isaías: como usted diga.

isaías: además, falta mucho

para que yo me muera.

no sea usted ave de mal aguero.

carpio: no, yo solo estoy

cuidando por sus intereses,

don isaías.

carpio: por los suyos.

por los suyos también.

no se haga, eh.

además, siempre puedo cambiar

de opinión.

carpio: bueno.

entonces yo le aviso cuando

tenga listo el documento.

isaías: nada más

no se olvide de la rebajita

en el precio del trámite.

porque si no me busco

otro notario.

carpio: ay, don isaías.

¿y tendrá usted los datos

o me los gusta enviar?

isaías: naturalmente,

aquí los tiene.

carpio: bueno, don isaías.

pues, no se diga más.

que esté usted bien.

isaías: hasta luego, carpio.

carpio: con permiso.

isaías: ¿quién me iba a decir

que a estas alturas

iba yo a conocer a mi nieta?

raúl: oye, ¿a ti qué te pasa?

estás muy serio.

patricio: no.

bueno, tuve un conflicto

con mi suegro.

cada vez que pienso

que me tiene más confianza

y que todo está bien,

algo pasa.

se viene todo abajo.

es algo frustrante.

pero, ya, olvídalo.

raúl: no, dime.

¿qué fue lo que pasó?

patricio: no, nada.

ya sabes, me habló del bufete;

la importancia de la confianza

y de la familia.

raúl: la familia?

patricio: ni te enteres,

de verdad.

polo: julieta.

julieta: polo, pero ¿qué es

ese milagro?

polo: bueno, tuve que ir

al banco y aproveché para pasar

a visitarla.

julieta: ¿en qué lo puedo

servir?

polo: bueno--la verdad es

que necesito hablar con alguien.

julieta: ¿qué le pasa?

¿en qué lo puedo ayudar?

polo: es que llevo varias noches

sin dormir, estuve pensando

mucho y ya no puedo esperar más.

julieta: no me diga que ya

se decidió a hablar

con mi amiga.

polo: pues sí.

julieta: [ríe]

polo: tengo que hacerlo

sino me voy a volver loco.

todas las noches me la paso

pensando en lo que le voy

a decir y en lo que me va

a responder.

ya no puedo más, julieta.

julieta: polo, que--

[ríe] parece un adolescente,

de verdad.

polo: bueno, lo que pasa es--

que así me hace sentir ella.

julieta: bueno pues es que así

es el amor.

polo: pues sí.

pero dígame, julieta, abusando

de su amistad.

quiero su opinión sobre lo que

le voy a decir a refugio.

y dígame, por favor,

con sinceridad qué le parece.

julieta: claro que sí.

claro, lo escucho.

benjamín: hola, don isaías.

isaías: ¿que nadie le enseñó

a tocar la puerta?

benjamín: disculpe, señor,

si quiere regreso al rato.

pero la verdad es que siendo

sincero, me duele un poco

que después de tantos años--

no sé, 18 o 20,

no me tenga confianza.

isaías: suficiente hago

con soportarlo.

¿qué es lo que quiere?

benjamín: quería--

isaías: ¿quería o quiere?

benjamín: quiero.

darle mi reporte de mi visita

al banco.

isaías: sí.

porque no confío en usted.

pero no lo vaya a tomar

personal, simplemente,

no confío en nadie.

benjamín: señor...

yo nunca le he fallado.

isaías: y no quiero darle

oportunidad a que eso pase.

así que dígame...

polo: ¿puedo?

julieta: sí, polo, adelante.

polo: refugio--

julieta: [ríe]

polo, no, por favor, levántese.

eso ya pasó de moda,

es demasiado.

mi amiga es una mujer

conservadora pero no es

para tanto.

polo: ¿usted cree?

bueno--

bueno, aquí comienza:

refugio, usted es el amor

de mi vida.

no había sentido por nadie

lo que siento por usted.

su candor y su dulzura

me conmueven

y su manera de llevar su vida

con esa dignidad

y ese coraje,

me devuelven la fe.

julieta: dios mio.

polo: ¿voy bien?

julieta: sí, claro que sí.

polo: ya no puedo más.

no puedo seguirla viendo

como una amiga

porque el amor inunda mi corazón

y vuelve insoportable

los silencios de mi alma.

perdón, julieta, ¿dije algo mal?

¿está usted bien?

julieta: sí, estoy bien.

lo que pasa que todo lo que esáa

diciendo es muy conmovedor.

me hizo acordar de mi marido

y de lo mucho que nos quisimos.

polo: por favor, discúlpeme,

no fue mi intención hacerla

sentir mal.

julieta: no se preocupe.

y por cierto, lo felicito.

todo lo que dijo es--

es muy hermoso.

estoy segura de que mi amiga

se va a conmover igual que yo.

le deseo suerte, polo.

que le vaya bien.

polo: sí, gracias.

le dejo, no le quiero causar

más molestias.

gracias, de verdad, por ser

una gran amiga.

julieta: hasta luego, polo.

polo: con permiso, julieta.

julieta: adiós.

[solloza]

esposo mío,

no sabes cuánto te extraño,

mi amor.

[suspira]

martina: mi muchacho se fue

cuando tenía 17 años.

ahora tiene 23.

chelito: tocaba la guitarra

superchido.

y compone música así como

de rock.

martina: [gruñe]

nacho: por eso a mí se me

ocurrió que habría que preguntar

por él en los lugares

donde están los músicos.

chelito: nomás piensa que debe

estar de un lado a otro

porque debe formar parte

de una banda.

martina: o a lo mejor, anda solo

y ganándose la vida

con la música.

chelito: eso es seguro.

nacho: pues mire, si la quiere

hacer como músico, no se puede

quedar mucho tiempo en los

pueblos chiquitos porque tiene

que estar dando vueltas.

martina: claro.

chelito: pero si ya fuera

un "rockstar", ya lo sabríamos.

nacho: ¿un qué?

chelito: un rockstar.

nacho: ¿qué es eso?

chelito: una estrella de rock.

nacho: ay, pues yo no soy

bilingüe, ¿qué quieres que haga?

martina: yo tampoco, mi hijo.

chelito: dale, nacho, te hace

falta ir más al cine.

¿a poco no es un buenazo?

el cerebro le funciona

como si fuera de modelo

de lujo.

nacho: no, tampoco--tampoco.

martina: cómo queremos

a este muchacho.

nacho: ay.

martina: ay, ya se me antojó

a mí. [ríe]

[música]

raúl: pues así como mi papá

siempre está disponible

para mi tío,

ojalá se hallara tiempo

para hablar con mi hermana.

desde que eramos niños,

ella nunca se llevó bien con él.

y pues, obviamente,

con el tiempo se fueron

separando cada vez más.

patricio: claro.

yo desde que conocí

a tu hermana, ha sido

muy independiente siempre.

raúl: oye...

¿tú con quién te llevabas mejor?

¿con tu mamá o con tu--?

perdón, perdón.

patricio: no pasa nada.

raúl: mira, ya sé que no

te gusta hablar de tu familia.

patricio: la verdad...

me llevaba mucho más

con mi mamá.

mi papá, ya sabes lo que

le pasó.

raúl: oye y...

¿ni así la extrañas?

a ver, patricio,

¿ya le dijiste que va a ser

abuela?

patricio: me imagino que ya

se enteró con el reportaje

de ese periódico.

todo está--

yo ahora estoy bien contento.

raúl: ah sí, bien contenta.

enterándose por el periódico,

¿no?

mira, patricio,

no quiero ser insistente

pero, de verdad, búscala.

y aunque se la pase de viaje

o viva en el fin del mundo,

qué se yo, le va a encantar

que esa noticia se la digas tú,

hermano, como quiera que sea,

es tu mamá.

patricio: la verdad,

es que muchas veces sí me dan

muchas ganas de hablar con ella.

contarle todo de mí.

pasara lo que pasara,

hiciera lo que hiciera,

ella siempre estaba ahí.

para que yo sea patricio.

raúl: patricio,

pues búscala, pero ya.

mira, como dice mi hermana:

el mejor momento para hacer

las cosas es cuando te decides

a hacerlas.

patricio: te encargo la oficina.

nacho: muchas gracias

por las tortas, doña martina.

martina: ¿de qué, mi hijo?

todavía después de que nos estás

echando la mano.

nacho: es que se nos fue

todo el rato en ponernos

de acuerdo.

ahora fidel me va a reclamar

que no le he echado la mano

en nada, por la chamba.

martina: pero le estuviste

echando la mano a la patrona

que soy yo.

y por tus propinas,

no te me preocupes,

yo te las voy a reponer

y hasta te voy a adelantar

la quincena.

nacho: no, mejor guárdemelas.

al fin que ahora mundo

está llevando una lana

a la casa.

así que no andamos tan mal.

martina: si vieras qué gusto

me da, hijo.

chelito: entonces ya quedamos

en la fecha.

ve avisándole a tu jefa.

nacho: sí y a mi carnal

para que no vaya a dejar

a mi jefa desatendida, ¿no?

martina: fíjense, muchachos,

que ya lo estuve pensando

y se me hace que mejor

los voy a mandar en avión.

como quiera, son muchas horas

de manejar y para qué

se me exponen en la carretera.

nacho: no--no--no--no--

sabe qué--yo la neta--

yo me rajo--yo en avión--

chelito: ¿cómo te vas a rajar?

después de tantos planes

que hemos hecho.

nacho: pues sí, porque

en el coche yo llevo el control,

yo manejo--pero en el avión, no.

a mí eso no me late.

chelito: ¿te dan miedo

los aviones? órale.

martina: hijito, si no pasa nada

no te me asustes, son más

seguros y hasta vas a volver

más rápido y vas a ver

a tu jefecita.

nacho: no--yo en avión, no--

no es algo que me lata.

chelito: vas conmigo.

¿qué te puede pasar?

no seas llorón, yo te agarro

de la mano todo el vuelo y ya.

nacho: no, ese es un pretexto,

que me agarres la mano,

no te hagas.

chelito: ay, ni tanta suerte

que tuvieras.

[teléfono]

martina: espérense un tantito.

la martina si no le atina,

le adivina al habla.

¿cómo no, mundo?

espérame, sí, claro.

ey, nachito, mi hijo,

te habla tu hermano.

nacho: ¿qué tranza, carnal?

¿una sorpresa para la jefa?

órale, pues ahí te alcanzo.

oiga, doña martina,

¿me da chance de ir y venir?

lo que pasa es que mi carnal

le quiere dar una sorpresa

a mi jefa.

martina: sí, mi hijo.

nacho: luego les cuento bien

qué fue y que piense bien

lo del avión porque yo no vuelo.

a mí no me gusta eso

y que vuelen los que tienen

alas.

bueno, me cambio y me voy.

martina: tu torta, mi hijo.

nacho: se la regalo.

martina: ahí me la saludas.

nacho: de su parte.

chelito: ¿tan grandote

y tan miedoso?

martina: quién lo viera,

¿verdad, mi hija?

clotilde: señora, su pastilla.

olga: ya te dije que no me gusta

que entres a mi recámara

cuando yo estoy.

lárgate.

clotilde: pero primero tómese

su pastilla, ¿sí?

porque si no su mamá

me va a regañar.

olga: ¿qué te pasa?

¿estás sorda o qué?

lárgate y me esperas afuera.

clotilde: ándele, no sea malita,

¿cuánto tiempo le puede llevar

tragarse la medicina

y echarse un sorbito de agua?

olga: tragarse.

dijiste "tragársela".

los cerdos, niña,

son los que tragan.

mercedes: clotilde, déjanos.

gracias.

olga: y cierras.

mercedes: hija, por favor.

tómate la pastilla,

es por el bien de tu hijo.

olga: no, ya me puso

de muy mal humor esta.

¿te diste cuenta de cómo

me habló?

mercedes: mi amor,

¿no quieres que tu bebé

crezca sano y fuerte?

toma.

olga: [suspira]

ay, mamá, ¿qué es esto?

sabe amarga.

mercedes: no la pruebes,

solo te la pasas con el agua

y ya está.

olga: ay, bueno, pues entonces

me hubieras dicho antes eso.

mercedes: ¿cómo vas con

patricio?

olga: pues más o menos.

por esta vez, te voy a hacer

caso y voy a tratar de

mejorar nuestra situación.

mercedes: ¿de verdad?

¿lo harías por mí?

olga: ¿en serio, mamá?

ya estás igual que esta,

otra sorda, dije que te iba

a hacer caso, no que fuera

por ti.

lo voy a hacer por mí porque,

la verdad, me estresa

tanto pleito, nada más.

es todo.

[teléfono]

magos: contabilidad requena.

patricio: sí, buenas tardes,

me urge hablar con la señorita

lucero vázquez.

magos: no, ya salió, ¿quiere

dejar algún recado?

ah, ya sé, espéreme tantito

a ver si la alcanzo.

refugio: patricio.

patricio: mamita.

mami.

[música]

[música]

patricio: no puede ser.

edmundo: ¿cómo estás?

refugio: bien, mi amor,

qué sorpresa.

¿viniste a comer con lucero?

edmundo: pues sí y no, mamá.

nacho: los dos vinimos a comer

contigo, jefa.

refugio: ¿de verdad?

ambos: sí.

refugio: qué gusto me da.

edmundo: ¿y lucero?

refugio: fue a contestar

una llamada, no debe de tardar.

nacho: oye, ¿qué tanto estás

viendo, jefa?

refugio: es que creí--

no, nada en especial.

edmundo: ¿todo bien?

nacho: pues aquí edmundo dijo

que quería darte una sorpresa

y pues se nos antojó venir

por ti para llevarte al cine,

a comer, a echar una torta

o lo que tu quieras.

refugio: muchas gracias, hijos.

bueno pero ¿a cuenta de qué?

edmundo: ¿cómo que a cuenta

de qué?

solamente porque te lo mereces

y eres la mejor mamá del mundo.

nacho: así mero, jefa.

refugio: hijos, los quiero.

edmundo: en serio, ma.

¿qué se te antoja?

lucero: mundo, nacho.

ambos: hola.

lucero: ¿qué hacen aquí?

nacho: pues vinimos por mi jefa

y apenas llegamos a tiempo.

un poquito más y ya ni la vemos.

edmundo: pues sí, nada más tenía

que llamar a tu celular

y se arruinaba toda la sorpresa.

¿por qué no vienen ustedes

también?

nacho: sí, vengan, jefa.

va a estar bien chido.

magos: no, de seguro quieren ir

con su mamá.

nacho: ¿qué tanto buscas,

jefecita?

¿a poco tienes un galán

aquí enfrente?

refugio: ay, claro que no,

nacho.

me pareció ver a un conocido

pero ya no está.

edmundo: ¿entonces qué?

¿nos acompañan?

lucero: sí, magos, vamos,

anímate.

magos: bueno, está bien.

ericka: oye,

pero la grosería que te hizo

rómulo al no ponerte

en su testamento, eso sí.

mercedes: mira, siempre me

imaginé que eso sería así.

lo que me molesto es por qué

no me lo dijo en su momento.

¿o qué? ¿cree que soy

una ambiciosa?

ericka: a ver, mercedes,

¿cómo que ya te lo esperabas?

eres demasiado buena con él.

mira, a mi ex marido lo demandé

por la pensión,

por el testamento

y, es más, lo volvería

a demandar por hacerme perder

mi tiempo.

mercedes: [ríe]

estás muy loca.

ericka: ¿qué?

digo muchas tonterías, ¿verdad?

mercedes: no, no.

dices muchas verdadades.

¿sabes?

cada día que pasa tengo menos

ánimos de pelearme con rómulo.

y mucho menos, por su herencia.

ericka: ay, mercedes.

pero es lo justo.

la verdad, siento mucho

decírtelo, pero eso lo único

que demuestra es lo poco

que le importas a rómulo.

oye, es una ofensa

dejarte al margen.

mercedes: ay.

desde hace mucho tiempo

me siento así en la vida

de rómulo:

al margen.

chelito: [tararea]

las faldas.

odio las faldas.

pero bueno, no falta a quien

sí les gusta.

[teléfono]

¿bueno?

hola, nacho.

qué pasión transita

por tus venas.

¿a tu casa?

¿ahorita?

órale.

ya vas.

no, tú no vas.

yo voy.

sí, ahorita te veo--adiós.

ya voy.

órale, "bye".

nacho me invitó a su casa.

gracias.

gracias.

cómo se ve que tú si eres

bien efectivo.

ericka: ay, lo siento mucho,

mercedes.

sí, ya sé que mal de muchas,

consuelo de tontas.

pero tarde o temprano,

eso pasa en todos

los matrimonios.

mercedes: no.

no en todos.

mis papás siempre se amaron.

y eso es lo que yo quería

para mí.

ay, cuando conocí a rómulo

quedé deslumbrada.

era guapo, inteligente,

con una personalidad.

yo pensé que el resto de mi vida

solo valdría la pena

si me casaba con él.

ericka: ay, mercedes,

eramos tan jóvenes.

además, ¿cuántas veces

nos dejamos llevar por

las apariencias?

mercedes: en fin,

ya a estas alturas de la vida,

te juro que lejos de molestarme,

lo que haga rómulo--

al contrario, me siento menos

obligada con él.

y ahora, lo único que

me importa es el bienestar

de mi hija.

lulita: señora,

vino un mensajero a dejar

unos regalos para el bebé

de la señora olga.

pero le dije que aquí no era

y ya los mandé para su casa.

mercedes: ¿regalos? ¿tan pronto?

¿de parte de quién?

lulita: no sé, no me dijeron,

los trajeron en una camioneta

con letreros.

pero, la verdad, no me di cuenta

qué tanto decían.

mercedes: gracias, lulita.

lulita: con permiso, señora.

mercedes: me parece muy extraño

que manden regalos.

¿cuánto falta para que nazca

el bebé?

¿7 meses?

no es normal.

refugio: cuánta comida compraron

y a ver si no se desperdicia.

lucero: ya verá que no,

doña refugio.

es como jugar a la comidita.

cuando uno acaba de comer,

ya le dió más hambre.

ambas: sí.

nacho: con razón los chinos

son tan flacos, ¿no?

si comen con estos palos,

la comida se les debe caer

toda al piso.

menos mal que en la casa

tienen tenedores, ¿no?

edmundo: no es tanta ciencia

comer con palillos.

no seas naco, tú.

lucero: bueno y ahora sí

termina de contarnos lo del beée

que trajiste al mundo.

nacho: edmundo lo trajo

al mundo.

todos: [ríen]

edmundo: la verdad, es muy

emocionante darte cuenta que

tienes una nueva vida

en tus manos.

cuando lo escuché llorar--

no sé ni cómo explicar

lo que sentí, mamá.

lucero: qué impresión.

magos: ay, yo no podría hacer

algo así, yo veo sangre

y siento que me desmayo.

qué valor.

nacho: ahora sí, mi carnal,

mis respetos.

refugio: yo sé que serás

un gran médico, hijo.

estoy tan orgullosa de ti.

edmundo: gracias, mamá.

estuve piense y piense en ti,

en lo mucho que te debo.

en todos los apuros que has

tenido que enfrentar

por nosotros.

nacho: ay, ¿ya te da

la chillona?

todos: [ríen]

edmundo: pues sí, es que estoy

muy sensible.

no sé qué pasa, ma.

¿algún problema o qué, nacho?

nacho: no, yo nada mas decía.

yo pensé que ni chillabas.

vamos a entrar porque se están

enfriando aquí los chinos.

lucero: qué increíble, mi amor.

yo también estoy superorgullosa

de ti.

[música]

[música]

raúl: ¿qué pasó?

¿tan mal te fue?

patricio: mejor ni me preguntes.

raúl: pues entonces ya me voy.

¿tú te quedas más tiempo?

patricio: no sé.

no tengo ganas de llegar

a mi casa.

raúl: bueno.

patricio: ¿y tu tío?

raúl: se fue a un asunto

de los tribunales y no va

a regresar.

oye,

¿seguro no quieres hablar

de lo que te pasa?

patricio: ¿sabés qué? no.

estoy bien.

no me pasó nada malo.

gracias, estoy muy bien.

raúl: ok, luego nos vemos.

patricio: ¡se acabó, patricio!

¡se acabó!

vamos.

esto no se puede.

debilidad aquí no.

fuerte.

venga.

venga.

[suspira]

edmundo: ¿qué onda, nachito?

lánzate, ¿no?

nacho: ¿nos lanzamos dijo

el otro, no?

bueno, si llega chelito,

¿le dicen que si me espera,

por fa?

edmundo: como si necesitaran

decírselo.

ambos: [discuten]

refugio: ay, no puede ser.

lucero: oye, magos

¿y no te dijeron quién

me llamaba?

magos: no.

como te dije, era voz de hombre.

lucero: es que ya habían colgado

cuando fui a contestar

y no volvieron a llamar.

¿estás segura que te dijeron

mi nombre?

magos: sí, nombre y apellido.

qué misterio, ¿no?

refugio: hablando de misterios,

a mí también me pasó algo

muy raro.

no le vayan a decir

a los muchachos

pero vi a patricio en la calle

mientras esperaba que regresara

lucero.

lucero: ¿en serio?

refugio: sí.

y luego, desapareció.

magos: ¿cómo que desapareció?

refugio: pues me distraje

y cuando traté de volver a verlo

ya no estaba.

lucero: ¿sí era él?

refugio: yo pensé que sí.

aunque sabiendo cómo está

mi corazón--

igual me lo imaginé.

desde lo que pasó con nachito

y con él, no lo he visto.

mi hijo estuvo en el hospital

y nunca me lo dejaron ver.

yo no sé cómo está.

no sé si quedó bien

después de ese golpe.

lucero: lo siento mucho.

magos: ¿no sería él quién llamó?

lucero: pero ¿a mí para qué?

magos: ay, no sé.

digo, yo lo conocí hace meses

en tu casa pero podría haber

sido su voz.

mejor ya no digo nada.

no quiero inquietar

a doña refugio.

refugio: no me hagan caso.

de seguro lo imaginé.

ay, no sería la primera vez

que mi corazón me engaña.

extraño mucho a mi hijo.

mucho.

ericka: mercedes, es tardísimo.

espérate.

qué barbaridad, me pasé horas

contigo, ya me voy.

mercedes: ¿qué importa?

ericka: tengo una cita

importantísima en el salón,

a ver si me la cancelan

porque no la confirmé.

mercedes: gracias por

escucharme, ericka.

ericka: para eso somos

las amigas, hoy por ti,

mañana por mí y ya.

olga: ay, qué lindo cuadro.

hola.

mercedes: hola, hija.

¿cómo estás?

ericka: olguita,

te ves radiante.

olga: ¿tú crees que me veo

radiante?

ericka: sí.

olga: qué horror.

mami, tú, ¿qué tal? ¿cómo estás?

mercedes: bien, mi amor.

oye, lulita me dijo

que te mandaron unos regalos.

olga: ay, sí, para el bebé.

qué padre, ¿no?

mercedes: ¿quién los mandó?

olga: no me fijé.

venían ahí dos tarjetitas

en dos regalos.

ericka: oye, si los mandaron

aquí, pues seguro fue

un conocido tuyo y de rómulo,

mercedes.

olga: fíjate que yo creo

que es de una clienta

del bufete.

mi papá me presentó con ella

hace tiempo, antes de casarme

pero no me acuerdo cómo

se llama.

mira que lo tengo en la punta

de la lengua pero no me acuerdo.

creo que se llama algo así

como rosa.

ericka: ay, cómo sea.

qué detalle más fino agradecer

así una atención del bufete,

¿no?

olga: bueno, equis, luego

te digo.

oye, ¿y tú, erickita?

a propósito, ¿piensas estar

por aquí para mi "baby shower"?

ericka: seguramente sí.

olga: ay, qué bueno porque

va a venir gente muy importante.

ericka: si me invitas, claro.

con mucho gusto.

olga: ahora que lo estoy

pensando, mejor que te invite

mi mamá porque fíjate que

los invitados de mi lista,

son gente de mi edad.

voy a la cocina.

¡lula!

ericka: ni te molestes

en disculparla, amiga.

ya la conozco, chau.

suerte.

todos: [charlan]

chelito: [carraspea]

edmundo: [carraspea]

refugio: ignacio.

nacho: ¿qué?

refugio: te hablan.

edmundo: nachito.

nacho: ¿y ahora qué te dió

por arreglarte así?

chelito: ah, ¿lo notaste?

es que estoy probando

unas cositas así pero es

por tarea.

lucero: ¿de veras?

¿o te arreglaste así

para que te vea alguien

en especial?

edmundo: ajá.

nacho: chelito está estudiando

diseño de ropa.

y hasta en eso, hace cosas

bien chidas.

magos: ¿ya estás vendiendo algo

para que me lo enseñes?

chelito: no, todavía no.

primero quiero saberle bien

y luego ya veremos.

y, por cierto, la doña refugio

me ha ayudado mucho.

refugio: [ríe] unos cuantos

trucos de máquina de coser

nada más, hija.

[carraspea]

chelito: pues voy y vengo, ¿eh?

con "per".

edmundo: saliste bueno

para las mujeres.

me cae.

nacho: ¿qué hice? ¿por qué?

edmundo: pues nada.

lucero le preguntó eso

a chelito porque es obvio

que se puso guapa para ti,

para gustarte.

mira, con tu explicación,

entendió que ni siquiera

la notaste, mano.

refugio: ya no apenes más

a tu hermano.

edmundo: no, no, se queda solo.

refugio: ay, nacho.

¿qué pasó, hija?

ay, te veías tan bonita

con tu cabello suelto.

chelito: sí, pero mejor vuelvo

a ser yo.

[llaman a la puerta]

refugio: yo abro.

polo: ¿qué tal, refugio?

los muchachos me invitaron

al convivio.

refugio: me da mucho gusto,

polo, hace días

que lo platicamos, pase.

polo: sí, claro, gracias.

bueno, ¿cómo va todo?

espero que bien.

refugio: más o menos,

ya le contaré.

pero pase.

de veras, qué gusto verlo.

olga: y nada.

le tuve que decir a ericka

que viniera al baby shower.

porque podrá ser lo que sea

pero es la mejor amiga

de mi mamá.

¿amor?

patricio: sí.

olga: me estás escuchando?

patricio: sí, claro.

al baby shower, ¿no?

olga: no me estás poniendo

atención.

patricio: mi amor, perdón,

pero yo también tengo

muchísimas cosas en qué pensar.

y esos regalos, ¿qué onda?

olga: ah, esos regalos son

para nuestro hijo.

los puse aquí porque

estoy cambiando de posición

los muebles de acuerdo

al "feng shui".

patricio: a ver, olga.

faltan muchísimos meses

para que nazca y ya estás

redecorando el cuarto.

no tiene sentido.

olga: ay, pues sí, amor.

porque descubrí que

el feng shui era incorrecto

pero tú no tienes idea

porque eres hombre.

la verdad, fue padrísimo

recibir los primeros regalos

para rómulo junior.

patricio: sí, claro.

¿y quién tuvo la brillante idea?

olga: fue una clienta

del bufete.

mira.

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