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Corona de Lágrimas Capítulo 53

Univision20 Mar 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

rómulo: marrufo sigue

en problemas graves,

me está pidiendo mi apoyo,

el del bufete, para ocultarse

en alguna de nuestras suites.

patricio: ¿y quiere que averigüe

cuál está disponible?

rómulo: no,

primero que nada, quiero saber

si vale la pena ayudarlo,

no voy a arriesgar mi prestigio

ni el del bufete por ayudarlo

a él,

ni a nadie.

patricio: sí, no, bueno,

por supuesto, señor.

rómulo: llámale a marco,

dile que averigüe

qué tan complicado está el caso,

a ver si hay alguna forma

sencilla de limpiar su nombre,

porque si no, ya buscaremos

la manera de eliminarlo.

patricio: eh--

[ríe]

¿qué quiere decir?

rómulo: quiero decir

que los muertos, patricio,

son todos honorables,

por eso las calles están

llenas de estatuas,

inertes, inservibles, como esta.

patricio: sí, señor.

señor, ¿a cuál marco

es que quiere que llame?

porque no me dio el apellido.

rómulo: a marco, mi primo,

el primo de mi esposa,

marco cervantes,

¿quién crees que se hace cargo

de los asuntos en los que yo

no debo ni puedo participar?

patricio: ¿el papá de raúl?

rómulo: el papito de raúl.

[ríe]

las paradojas que tiene la vida,

¿no?

¿o quién crees que nos iba

a entregar la casa

que rechazaron los soberbios

de tus parientes?

patricio: bueno,

no--no lo sabía, señor.

rómulo: estás pálido,

sírvete un güisqui y me sirves

uno a mí,

te voy a exigir tu total

discreción,

no quiero que algún día

se te vaya a salir

algún comentario con raúl

y mucho menos con mi sandy.

patricio: sí, no, entiendo,

señor.

rómulo: y en cuanto a aurora,

la mujer de marco,

te advierto que a las esposas

conviene mantenerlas al margen,

y espero que tú hagas lo mismo

con mi hija.

patricio: no se preocupe, señor,

voy a ser muy cuidadoso con eso.

rómulo: sí, lo he notado,

eres muy cuidadoso.

patricio: señor, yo--

[ríe]

disculpe, pero yo jamás

me lo hubiese imaginado, ¿eh?

rómulo: ¿de verdad?

patricio: sí.

rómulo: qué bien,

esa es buena noticia,

eso quiere decir que estamos

haciendo las cosas bien,

porque ni tú ni nadie

se lo puede imaginar,

necesitamos que la imagen

de marco siga así,

entre más gris, mejor.

patricio: gris.

rómulo: gris.

lucero: ¿de verdad no quiere

comer algo?

refugio: ay, no tengo hambre,

hija.

lucero: ¿qué le pasa?

refugio: me enteré

de una noticia que me tiene

muy contenta, pero--ay, no sé.

lucero: ¿cómo?

refugio: es que patricio va

a tener un hijo.

lucero: ah.

refugio: sí, sí, yo me siento

feliz.

ambas: [ríen]

lucero: ay, doña refugio,

va a ser abuela.

refugio: sí, sí, sí.

lucero: mi madre me ha enseñado

que la vida es un milagro,

así que es una muy buena

noticia.

refugio: ay, sí.

lucero: [ríe]

felicidades.

refugio: ay, gracias, gracias,

a mí me alegra mucho

por mi hijo,

lo único que me duele

es que no voy a poder compartir

con él este momento

tan importante en su vida,

otro momento que--que solo veré

de lejos.

lucero: ay, pero no se ponga

triste,

tal vez teniendo a su hijo

en los brazos,

patricio recupere su amor

por usted y la busque.

refugio: pues no sé, hija,

pero quizás yo pueda ir

a conocer a mi nieto a pesar

de todo.

lucero: ¿usted?

¿cómo?

refugio: no he olvidado

que ese señor, rómulo ancira,

juró ponerlo en mis brazos

a cambio de--

>> ¿qué tiene usted que ver

con rómulo ancira?

es lo que me imagino, ¿verdad?

martina: chelito.

[ríe]

pues, ¿dónde anda esa cabecita,

mi hija?

chelito: aquí,

arribita de lo demás.

pensaba en lo que nos había

dicho nacho.

martina: ¿tú qué pensarías

de que tu mamá

o sea, que yo misma,

volviera a enamorarse?

chelito: pues, yo creo

que para el amor

no hay edad, jefa.

martina: oh,

me estás diciendo vieja,

grosera.

chelito: no.

martina: cuidadito, ¿eh?

porque tengo aquí

la llave de tuercas

en la mano, ¿mm?

[ríe]

chelito: ¿cómo crees, mamá?

mira, yo digo que no importa

que tengas uno o--

o veinte hijos

o que seas viuda o divorciada

o que apenas seas una chavita

sin agraviarme a mí

que estoy presente.

martina: [ríe]

chelito: yo digo que el amor

pues--es el amor, ¿no?

martina: claro.

tú échate flores

y a mí dime vieja, ¿verdad?

chelito: no, jefa,

porque la neta yo te veo joven,

muy guapa, así como bien sexy.

martina: [ríe]

ay, chelito.

chelito: no,

así que tiene que llegar

un hombre guapote, grandote,

así fortachón

y que le gusten los coches

como a ti.

te voy a dar un coscorrón

si no le haces caso, ¿eh?

martina: [ríe]

ay, mi hija,

ten por seguro

que si algún día

llegara un hombre

a convencerme,

pues, ¿qué me importa

si no sabe distinguir

entre una llanta

y un volante, eh?

[ríe]

chelito: oye, mamá.

martina: ¿mm?

chelito: ¿tú crees que nachito

le teme al amor?

martina: ¿de dónde sacaste eso,

mi hija?

chelito: es que la única chava

que hizo que se le botara

en la segunda, pues--

es la--la luz es,

era casi imposible

que lo pelara.

martina: mira tú.

pues, la neta

no lo había pensado así, pero--

pero, pues--

puede que tengas razón.

chelito: pues, el asunto es--

cómo quitarle el freno de mano.

o sea--

o sea, el miedo.

refugio: ¿qué le pasa, benjamín?

¿nadie le enseñó

que es de mala educación

escuchar conversaciones ajenas?

benjamín: no,

yo iba pasando nada más.

conteste mi pregunta.

yo solamente quiero saber

cómo la lleva

con su familia política

porque de eso se trata, ¿no?

lucero: contador,

doña refugio solamente está--

benjamín: ¡usted cállese!

¿quién está hablando con usted?

agradezca que no la mando

a su casa por estar

en platiquitas privadas

y comiendo a horas de trabajo.

refugio: bueno,

no somos máquinas

para sólo hablar de números.

benjamín: usted no se me ponga

altiva, ¿eh?

porque acabo de entender

por qué le quitaron

el dinero de sus medicinas.

refugio: sea como sea,

mi vida privada no le concierne.

benjamín: eso cree.

¿su vida privada

o, mejor dicho,

su mentira privada?

porque todo eso me perjudicó

a mí que me la pasé

recomendándola con don isaías,

y ahora él desconfía de mí

porque, bueno,

como me he dado cuenta,

su niñito ese

no la quiere ni ver, ¿verdad?

¿eh?

lucero: ¡doña refugio

no es ninguna mentirosa!

usted se imaginó lo que quiso

por su gusto.

¡ella jamás le dijo nada

ni sobre su hijo

ni sobre nadie!

benjamín: ¿y usted se va a poner

altanera conmigo también

o qué cosa?

refugio: lucero,

por favor, no te metas, hija.

lucero: ¡el ramo de flores

que vino a nombre de su hijo

se lo regalé yo

para consolarla!

refugio: ya, por favor, hija,

déjame hablar con él

para aclarar las cosas

de una vez por todas.

benjamín: lárgate ya.

lucero: no.

benjamín: ¡lárgate ya!

refugio: por favor.

martina: ay, mi hija,

ojalá yo pudiera darte

alguna fórmula mágica

para hacer que nachito

se enamorara de ti,

pero eso--eso no existe.

tú debes de darle espacio.

y si él te quiere,

se va a acercar a ti poco a poco

con el tiempo.

chelito: es que yo ya le di

mucho espacio, mamá,

y mucho tiempo.

¿te consta que me he pasado

hasta cuatro días juntitos

sin verlo?

martina: oh, oh, qué bárbara,

mi hija, no, pues,

cuánto tiempo y cuánto espacio.

ya fue a china y regresó.

chelito: pues, no sé, ma,

yo siento aquí,

pues, no sé si en la tripa

o en el corazón,

pero, pues, por este rumbo

ya siento que sí me quiere.

y nada más es cuestión de--

de quitarle el susto.

martina: mira, mi hija,

yo lo único que no quiero

es que tú te sigas lastimando.

y de paso,

pues, lastimando a otros,

como al tal cucho.

chelito: coach.

[ríe]

mamá, o sea, entrenador.

martina: pues, ése, pues.

chelito: además,

yo se lo pedí a san juditas.

y si me hizo el milagro

de mandar la carta

de mi hermano,

pues, ¿por qué no

el de ponerle pilas

en el corazón a nacho?

¿cómo lo ves tú, mamá?

martina: [susurra] te felicito.

patricio: hermano,

estos asuntos competen

al ministerio público.

ya sé que son cosas de rutina

y que se las podría dar

a otra persona,

pero ¿te puedes encargar tú?

perdón, ¿eh?

raúl: no te preocupes.

con gusto.

además, mi papá

siempre me ha dicho

que el trabajo es el trabajo.

patricio: claro.

bueno, yo te prometo

que en lo que tu tío

me dé luz verde,

porque ya se lo pedí,

te voy a dar cosas más grandes.

raúl: bueno, muchas gracias.

y no te disculpes, ¿eh?

bueno, te busco luego

para darte el reporte, ¿no?

patricio: sí, hermano.

y gracias, ¿eh?

raúl: ay, mi teléfono.

patricio: sí, busco al señor

marco cervantes.

raúl: patricio,

¿estás hablando con mi papá?

patricio: eh, luego llamo,

gracias.

raúl: ¿a qué número le marcaste?

si quieres, yo te comunico.

debe estar en la casa.

patricio: no, no, no,

no es nada urgente,

lo que pasa es que--

ah, le quería avisar

que ya salió el reportaje

que mandó a hacer olga.

ya sabes, como todo

en esta familia, es importante.

raúl: yo creo que mi tía

ya se lo dijo, ¿eh?

pero tienes el teléfono

de mi casa,

¿por qué no marcas ahí?

patricio: sí, bueno,

pero ya te dije,

no es importante, hermano, y--

¿y por qué regresaste?

raúl: ah, mi teléfono,

no sé dónde lo dejé.

ah, mira.

bueno, nos vemos.

patricio: ah, bueno,

primero que me dicen

que tenga cuidado, y mira,

casi me descubren.

[música]

lucero: a ver si benjamín

por fin deja en paz

a doña refugio.

lo bueno es que ella

lo puso en su lugar.

>> ay, cómo me cae gordo

ese viejo rabo verde,

panzón, calvo.

oh, mira, hasta ronchas me dan,

pero, bueno,

cuéntame,

¿cómo te fue con edmundo?

lucero: todo muy bien.

no sabes lo lindo del lugar

al que me llevó.

y mis rosas rojas

están hermosísimas.

>> ¿rosas rojas?

guau.

mira, se está luciendo,

ya era hora, ¿eh?

lucero: se portó superbién.

y platicamos cosas muy lindas.

yo creo que ahora

sí va en serio su cambio.

>> ah, muy bien.

ambas: [ríen]

[celular]

>> hablando del rey de roma.

lucero: [ríe]

hola, mi amor.

edmundo: ¿cómo está la mujercita

más guapa del universo?

oye, quiero ver

si podemos comer juntos hoy,

es que me falló un cliente y--

y, bueno, tengo parte

de la tarde libre,

¿sí se puede?

lucero: ay, claro que sí,

pero--con una condición:

que invitemos a tu mamá.

edmundo: claro que sí,

pero ¿qué o por qué? ¿pasa algo?

lucero: ay, ¿tiene que haber

algún motivo especial

para que invites a tu mamá

a dónde sea?

edmundo: no, claro que no,

lo que pasa es que anda

como rara, de hecho.

¿te ha contado algo?

lucero: ah, no, no, no,

bueno, es que--

las dos tuvimos un día

bastante difícil en la oficina.

así que si nos quieres,

pues, consiéntenos.

edmundo: claro, por supuesto.

bueno, lo que pasa

es que también me gusta

estar a solas contigo, ¿no?

lucero: ay, yo también,

pero para ti y para mí

siempre habrá tiempo.

entonces, ¿qué?

¿le aviso a tu mamá

que la invitas a comer?

marco: ya que estamos

en confianza, patricio,

permíteme decirte

que este tipo de reuniones

conviene tenerlas en otro lado,

no en el bufete.

patricio: sí, claro,

tiene razón, ingeniero.

lo que pasa

es que como don rómulo

no me aclaró nada de eso, yo--

marco: ya irás aprendiendo.

patricio: sí.

ya iré aprendiendo.

claro, por favor,

siéntese, está en su casa.

marco: gracias.

¿me decías que rómulo

quiere que yo averigüe

qué tan grave es el problema

en el que se involucró marrufo?

¿tú tienes idea de qué se trata

o--o de qué se le acusa?

patricio: no, bueno,

todavía nadie.

le descubrieron

una sentencia falseada

en el poder judicial.

marco: oh, de acuerdo.

¿y tienes la fecha

o el número de expediente?

patricio: estos son los datos.

¿quiere anotar algo?

¿quiere que se los anote?

marco: no, no, no,

nunca conviene anotar

ese tipo de detalles.

basta con guardarlos

en la memoria.

patricio: pues--

todo queda en la memoria,

entonces.

marco: sí, señor.

y en familia, patricio.

bueno, pues--

[carraspea]

estamos en eso, entonces, ¿eh?

yo te llamo luego,

pero a tu casa, patricio.

te repito:

el bufete no es un buen lugar.

patricio: sí, claro.

marco: aunque sean asuntos

del bufete.

[ríe]

patricio: muy amable.

y gracias, ¿eh?

bueno, y sobre todo,

por su confianza.

eh--

señor,

¿sabe que yo tenía

otra idea de usted?

marco: [ríe] patricio,

no quiero que te quedes

con una idea equivocada

de mí, ¿eh?

no es que yo haga

el trabajo sucio de rómulo

ni nada por el estilo, ¿eh?

si le ayudo, es porque--

porque somos familia.

patricio: sí, bueno, claro,

él me lo explicó.

claro, también me explicó

la necesidad que tiene de--

mantener, eh--

lejos a sandra y a raúl.

y no crea que porque yo soy

amigo de raúl, pues, yo--

marco: no, no, no,

no se trata de ocultarle nada

a mis hijos.

yo no soy un hombre

de doble moral.

solo que en todas las familias

hay asuntos que deben mantenerse

bajo total discreción y--

tú sabes de eso, ¿verdad?

patricio: sí.

por supuesto que lo entiendo,

pero--me temo que es usted

el que se está haciendo

una idea equivocada de mí,

porque yo no estoy haciendo

juicios morales sobre usted.

y si le comento esto,

es porque mi suegro insistió

en que--

marco: por supuesto

que no estás haciendo

juicios morales sobre mí.

ni tienes el nivel, patricio,

y ni te atreverías.

sobre todo, por las cosas

que le has hecho creer

a olga sobre ti.

patricio: mire, ingeniero--

marco: no, no, no,

ahórrate la indignación y--

y no te atrevas a darte

por ofendido, patricio.

mejor entiende dónde

y con quién estás.

y acepta que yo no soy

ni tan estúpido ni tan ingenuo

como todo el mundo cree que soy,

sobrino.

[música]

edmundo: hola, ma.

refugio: hijo.

edmundo: ¿cómo estás, ma?

refugio: qué gusto me da

que me hayan invitado a comer.

lucero: [ríe]

refugio: pero ¿seguro

no prefieren irse solos?

edmundo: no, no, claro que no,

mamá, me da mucho gusto

que aceptes acompañarnos.

es más, tú escoge

el restaurante que más te guste.

refugio: [ríe] no.

edmundo: en serio.

refugio: pues, muchas gracias.

edmundo: ¿cómo de qué

tienes apetito? bueno--

refugio: no, escójanlo uste--

benjamín: hasta mañana, refugio.

[ríe] hasta mañana, ya veo--

que se aseguró

de que yo pudiera enterarme

de que, bueno,

tiene otro chamaquito más

que se preocupa por usted,

solamente que éste

sin escatimar en gastos,

¿verdad, muchacho?

lucero: ¿qué está diciendo?

benjamín: ¿qué dije?

dije: "felicidades, refugio,

por tener un chamaquito

espléndido", ¿qué dije?

refugio: si cree

que preparé esto

para que usted lo viera,

se equivoca.

lamento que su malicia

lo haga creer otra cosa.

benjamín: ah,

ahora resulta--mi malicia.

ahora yo soy

un hombre malicioso.

edmundo: ¡suelta a mi madre!

¿qué le pasa, eh?

lo que haga yo con mi mamá

o deje de hacer no tiene

por qué interesarle a nadie.

y menos a ti, ¿eh?

benjamín: ya veo, señora,

que educación le dio

a su muchachito.

si eres tan amable, niño,

suéltame.

edmundo: ya que tanto

le interesa la vida familiar

de mi mamá,

¿no te hace que, en efecto,

tiene más de un hijo

exitoso en los negocios?

benjamín: sí,

el niño exitoso en los negocios,

¿me puede soltar, por favor?

¿o usar

tu fuerza bruta de estúpido

es parte del show?

¿usted preparó este show,

señora?

refugio: hijo, por favor,

ya vámonos, hijo.

benjamín: ya oíste a tu mami.

edmundo: vámonos, vámonos,

vámonos.

benjamín: a chambear, estúpidos.

patricio: es que--

disculpe que insista,

pero yo no sé de qué me habla,

porque--

¿qué es lo que usted supone

que yo le hecho creer a olga?

marco: patricio,

no me obligues a apenarte más.

patricio: no, yo no tengo nada

de qué avergonzarme.

marco: [ríe]

bueno, pues, entonces,

te felicito.

sin embargo,

es bueno que entiendas

que en un círculo de confianza

como el nuestro, patricio,

la única manera de conservar

cerrada una boca

es manteniéndola temerosa

de que otra boca se abra.

patricio: entonces,

no es un círculo de confianza,

sino de complicidades.

marco: bienvenido

a la realidad, patricio.

[teléfono]

patricio: teléfono.

bueno.

olga: hola, mi amor.

patricio: hola, mi amor.

eh--estoy en una junta,

te llamo luego.

olga: no, no me llamas luego,

me pones atención ahorita mismo.

patricio: olga,

eh--estoy ocupado.

olga: patricio,

yo estoy primero que nada

y que nadie, ¿lo entiendes?

patricio: eh, está bien,

mi amor, sí, dime, ¿qué quieres?

olga: quiero verte en el club

en media hora.

es muy importante.

también van a estar

norma y raúl.

les prometí que íbamos a estar

los cuatro.

patricio: mi amor,

¿me puedes decir para qué?

porque--yo estoy ocupado,

raúl estaba atendiendo

un asunto mío del bufete y--

olga: sí, ya lo llamé.

patricio: bueno, ya aceptó, ok.

eh, ni hablar.

olga: bueno.

besitos, bye, te quiero.

patricio: sí, yo también,

mi amor.

[ríe]

besito, bye.

perdón, pero tengo que salir.

marco: no, no, no, adelante.

yo también estaba por irme

cuando se te ocurrió ser

condescendiente conmigo.

patricio: bueno, le ruego,

disculpe, de verdad.

como le dije hace rato,

no era mi intención.

es que me tiene un poco nervioso

todo esto del embarazo y--

y ya vio cómo está.

marco: sí, sí, ya vi.

patricio: mm.

me gustaría que me acepte

una disculpa

y que hagamos las paces.

marco: mm, bueno,

aunque tú empezaste,

con mucho gusto.

patricio: gracias.

marco: todo el mundo pensaba

que rómulo se quedaría

sin herederos.

yo le voy a pedir a aurora

que organice una cena

para festejarlo.

raúl y sandra

van a estar muy contentos

de recibirlos en casa.

patricio: y nosotros

de estar ahí.

éricka: ay, amiga,

verdaderamente no entiendo

cómo toleras que olga

te siga diciendo

cosas tan horribles.

me quedé impresionada.

mercedes: y cada día

me trata peor.

y es por culpa de rómulo,

es que la consiente demasiado.

mi error es que lo soporto a él

porque--porque amo a mi hija.

si no fuera por olga, hace años

que ya lo hubiera abandonado.

éricka: oye, yo pensé

que ya habías desechado

la idea del divorcio.

mercedes: ay,

por supuesto que no,

pero con el giro

que han tomado las cosas,

no me va a quedar más remedio

que seguir unida a él.

éricka: ay, claro,

por el embarazo de tu hija,

¿verdad?

mercedes: pues, sí.

si yo me separara de rómulo,

él sería capaz

de no dejarme ver a mi nieto

y tendría que seguir soportando

la vida de frustraciones

que llevo con él

para evitársela a mi hija

y a mi nieto.

éricka: claro.

lucero: todo se ve buenísimo.

refugio: pues, sí, pero es que--

está muy caro.

me preocupa que mi hijo

esté gastando tanto dinero.

lucero: pues, me dijo

que le estaba yendo muy bien,

y está alegre.

refugio: ay, pues, ojalá

ese ánimo le dure mucho tiempo.

lucero: edmundo y nacho

todavía no saben

lo de patricio, ¿verdad?

refugio: no,

no, ya me lo hubieran comentado.

lucero: doña refugio,

prométame que no va a considerar

la oferta de su consuegro.

prométamelo, por favor.

refugio: no sé, hija.

lucero: doña refu--

edmundo: ¿qué pasó?

refugio: ya, lucerito--

edmundo: ¿ya saben

qué van a pedir?

refugio: ay.

edmundo: todo se ve riquísimo,

mamá, ¿a poco no?

refugio: pues, sí, pero--

está muy caro, hijo.

edmundo: no importa, mamá.

tú pide lo que tú quieras,

lo que se te antoje, de veras.

refugio: ¿sí?

edmundo: sí, sí.

refugio: a ver, léeme la carta.

edmundo: sí, claro.

¿cómo qué se te antoja?

refugio: pues, mira,

yo quisiera una sopita.

edmundo: ¿una sopita?

bueno, te voy a leer

las sopitas que hay.

refugio: sí.

chelito: ay, qué chido.

oye, aquí dice

que puedes ser "ingeniebrio"

en electrónica y en computación

al mismo tiempo.

ve.

nacho: lo que yo quiero

es ingeniería mecánica.

chelito: ah.

nacho: para luego poderme

dedicar a--

a diseñar mis propias naves.

chelito: pues, seguramente

serán naves espaciales

porque de aquí

a que termines la carrera,

con lo burro que eres,

pues, seguro ya no va a haber

coches, sino puras naves.

nacho: ah, gracias

por tu apoyo, ¿eh? qué linda.

chelito: [ríe]

ay, no aguantas nada.

nacho: en cambio,

yo hasta le pedí a mi jefa

que te enseñara a cocer

como las meras, meras buenas

en la máquina de coser, ¿no?

chelito: ay, ya.

pareces jarrito de tlaquepaque.

bueno, ya,

¿y a qué universidad vas a ir?

¿cuál escogiste?

me dices que edmundo quiere

que estudies en un--

en un lugar privado

o algo así, ¿no?

nacho: yo prefiero unam,

pero, bueno, voy a escoger una

que no sea tan cara.

pues, tampoco me quiero

manchar con mi carnal.

chelito: mm,

¿y esto qué es, eh?

no me digas

que te vas a ir a estudiar

la carrera a la universidad

del norte o--

nacho: [niega]

no.

ese mapa--

ese mapa lo compré

pensando en ti.

chelito: ¿pensan--?

¿me vas a invitar

a estudiar contigo?

nacho: no.

te voy a invitar a que vayamos

a buscar a tu hermano.

chelito: ¿de verdad, nacho?

nacho: de verdad.

chelito: ¿de verdad?

¿de veritas?

eres lo máximo.

ay, ay,

lo pensaste comprando en m--

pensando en mí,

o sea, yo estaba en tu cabecita.

nacho: sí, sí.

chelito: ay, ay.

nacho: ya, ya, bueno, ya,

pero pensando en tu hermano,

pensando en encontrar

a tu carnal.

ya, ya, ya, niña, ya.

chelito: ay.

nacho: espérate.

chelito: bueno, bueno.

benjamín: don isaías,

por supuesto esto es--

a lo--su mejor opinión.

la conducta de refugio chavero

la verdad

es que ya es inaceptable.

y lo peor es que está influyendo

en la conducta

de los demás empleados.

isaías: es cierto.

no me tiene tan contento.

y menos con lo que pasó.

benjamín: eso es lo que yo digo.

¿y quién sabe que habrá hecho

para que el licenciado ancira

ya no la financie ni la apoye?

era él, ¿no?

digo, hablo del cheque.

mire, señor,

no tenía por qué ocultármelo.

yo le hubiera dicho

desde el primer momento

que era mentira

que ella tenía de su lado

al hijo millonario.

usted se pudo ahorrar

el dinero que perdió,

pero, claro,

como no me tiene confianza.

isaías: no.

no perdí nada, benjamín.

al contrario,

recuperé mi dinero,

y hasta con ganancia.

ah, a propósito,

descuéntele a refugio

los 50 pesos del billete roto.

benjamín: sí, claro,

por supuesto.

aunque la verdad

no creo que le pese,

porque ahora resulta

que el otro de sus hijos

también tiene dinero.

isaías: ¿o sea que nos ha visto

la cara todo este tiempo

llorándonos su miseria?

benjamín: pues, así parece,

señor.

isaías: ¿y cómo sabe usted

que su otro hijo

también tiene dinero?

benjamín: ah, no supo, ¿verdad?

no, llegó fanfarroneando

que yo aquí yo pago

y yo--lo que ella quiera.

¿no supo?

isaías: debe ser una mentira.

a ese tipo de hijos

los conozco de sobra.

logran juntar

un millón en el banco.

y ya sienten

que lo pueden todo.

y, claro,

terminan arruinándole la vida

a sus padres.

son unos idiotas.

chelito: a ver,

a ver, dímelo bien.

nacho: pues, muy fácil,

mira, chelito,

cuando me enseñaste la carta,

pues, me di cuenta que--

que el sello venía

de baja california,

así que, pues, te traje el mapa

para ver si nos lanzamos

a buscarlo.

así de fácil.

chelito: pues, ¿cómo? o sea,

¿tú y yo vamos a ir a buscarlo?

nacho: simón, así, pues, sí.

quiero ir contigo.

chelito: ¿de veras?

ay, de veras que eres la neta

del planeta, nacho.

es más, eres el mejor hombre

del mundo.

[ríe]

nacho: no, espérate,

tranquila, tranquila,

no es para tanto.

solo que, pues, me--

me caes muy bien

y, pues, me gusta

verte contenta.

chelito: no, pues,

ya con esto me vas a ver

retecontenta siempre.

nacho: [ríe]

pues, eso estaría bien chido,

¿no?

chelito: vas a ver que sí.

y gracias otra vez por--

por querer ayudarme

a encontrarlo.

es lo mejor

que alguien ha hecho por mí.

nacho: [ríe]

chelito: gracias, nacho.

nacho: ya, ya, ya.

[ríe]

chelito: déjame.

gracias.

nacho: si no compra, no--

[música]

edmundo: lo que sigue

es un coche, mamá.

luego te compro uno a ti.

se acabaron los viajecitos

en metro, ¿eh?

refugio: ay, hijo,

pero yo ni sé manejar.

edmundo: bueno, igual nachito

te puede llevar al trabajo

y así, adonde quieras,

porque ya vi

que la tratan muy mal

en ese lugar, ¿eh?

así es que renuncia

cuando tú quieras, mamá.

lucero: ay, no,

no, yo no me quiero

quedar solita.

refugio: claro que no, hija.

no, yo no quiero

sentirme inútil,

yo pienso seguir trabajando,

hijo.

edmundo: pues, sí, mamá, pero--

vas a ver que poco a poco

tus sueños se van a convertir

en realidad.

todo lo que siempre quisiste

lo vas a tener, vas a ver.

¿qué pasó?

¿te dije algo malo, mamá?

refugio: pues--

no todos los sueños

se pueden cumplir, hijo.

ándenle, en fin,

no me hagan caso.

lucero: eh--

¿y quién es tu socio, edmundo,

lo conozco?

edmundo: no--no, no creo, no.

y, además, somos tres socios.

refugio: yo sigo sorprendida

de lo bien que les ha ido

en el negocio

en tan poco tiempo.

edmundo: bueno, es que--

pues, le hemos echado

bastantes ganitas y--

y es mucho trabajo, ¿eh?

no creas.

refugio: mm.

edmundo: por eso es

que, a veces,

no tengo tiempo para verte.

lucero: bueno, a veces

hay que hacer sacrificios.

refugio: oye,

¿que no me habías dicho

que tu socio es un compañero

de la facultad?

edmundo: es verdad,

tú lo conoces.

refugio: ¿mm?

edmundo: sí, sí, es el pollo.

refugio: ¿el muchacho

que llevaste

aquella vez a la casa

y que no se quiso quedar

a cenar?

edmundo: sí.

sí, es ese.

refugio: ay, hijo,

yo no sé, pero--

e--ese muchacho

me dio mala espina.

yo ya te lo había dicho.

edmundo: mira, mamá,

las apariencias engañan.

y gracias a él,

pues, nuestra vida

está comenzando a cambiar.

piénsalo.

benjamín: sin afán de--

de ser indiscreto,

pero lo que acaba de comentarme

sobre los hijos ingratos,

¿lo dijo por su hija

o por su yerno?

digo, perdón que me meta,

pero como dijo que le constaba--

bue--ya olvídelo,

no dije nada, no dije nada.

isaías: sí, benjamín.

[susurra] lo dije por ellos,

pero con la salvedad

de que yo no tengo yerno

porque mi hija dejó de serlo

desde el momento

en que prefirió irse

con ese tipo

que hacerle caso a tu padre.

benjamín: pero no se moleste,

señor. yo, la verdad,

solamente quería

saber algunas cositas--

isaías: sí, sí,

usted quería demostrarme

que está al tanto del chisme,

¿no?

pues, ya lo logró,

así que lárguese.

benjamín: ya, disculpe, señor.

isaías: y le prohíbo

hablar de esto con quien sea.

en mala hora se enteró

usted de mi vida.

y en mal momento

tuve la debilidad

de contarle a usted

este triste incidente.

¡fuera! ¡fuera de aquí!

benjamín: usted disculpe.

isaías: todo sería tan diferente

si me hubieras hecho caso.

¿por qué te fuiste, hija?

¿qué será de ti ahora?

¿qué será de ti?

edmundo: perdón que insista,

mamá, pero el amigo de quien

desconfías es el que nos está

ayudando tanto.

por eso tenemos todo esto.

¿no te gusta tener teléfono,

refrigerador, ropa nueva?

lucero: edmundo,

tampoco se trata

de echarle en cara a tu mamá

las cosas que le has regalado.

edmundo: no--no,

es que no lo dije por eso,

sino porque yo sí estoy

muy agradecido con el pollo.

lucero: bueno, pues, qué bueno,

pero deja a tu mamá en paz.

te pedí que comiéramos con ella

para levantarle el ánimo,

no para hacerla sentir peor.

refugio: bueno, por favor,

no discutamos.

suficiente he tenido

el día de hoy.

edmundo: sí, sí,

perdóname, mamá.

bueno, mejor cuéntame

por qué has estado así

desde la mañana,

tan rara, pensativa.

¿qué--qué? ¿qué? ¿qué pasa?

no.

no me digas

que se trata de polito.

refugio: no, bueno,

él me dio la noticia

que yo te iba a contar

desde la mañana,

pero tú no me dejaste.

edmundo: bueno, ¿qué pasa?

refugio: [ríe]

tu hermano, patricio,

va a tener un hijo,

me va a dar un nieto.

[ríe]

edmundo: ¿qué? ¿hasta en eso

voy a tener que competir

con patricio?

refugio: ¿competir?

edmundo: sí, sí, sí,

ya vi que por más esfuerzos

que yo haga,

ese idiota

siempre me lleva la delantera.

lucero: edmundo.

edmundo: a que no te importa

nada más en la vida

que mi hermanito, el principito,

¿verdad?

¿sabes qué?

estoy harto, mamá,

estoy muy harto de todo esto.

refugio: ¿eso es

lo que significan tus regalos?

¿una competencia?

¿estás tratando de demostrarme

que eres mejor que patricio?

edmundo: no, mamá.

competir con patricio

es imposible

porque para ti

él siempre va ser

el mejor en todo

a pesar de que te negó,

te trató de comprar

para que te alejaras de él.

refugio: ay,

por si no lo recuerdas, edmundo,

yo no acepté

lo que patricio me ofrecía.

y tampoco quiero tus regalos,

porque ya entendí

que solo estás tratando

de comprar mi cariño, hijo.

chelito: [llora]

martina: ay, mi hija, mi hija.

a ver, ¿y ahora qué?

¿por qué estamos llorando

otra vez?

chelito: pues, porque me dio

por recordar cosas y así,

pero ya,

no, ya, ya, todo bien.

martina: ¿y ese mapa?

chelito: me lo regaló nacho.

¿a poco no está padrísimo?

martina: pues, si tú lo dices.

¿qué?

¿ahora te va a dar

por coleccionar mapas o qué?

chelito: no, jefa,

me lo dio

para que yo me imaginara

por dónde andará césar,

mi hermano.

martina: [refunfuña]

yo le voy a decir a nacho

que no te regale cosas

que te pongan triste.

chelito: no, mamá,

al contrario, al contrario.

martina: ¿cómo de que no?

chelito: me puse bien contenta,

tanto que hasta me puse

a llorar.

martina: ay, ya, consuelo,

por favor.

chelito: no me digas consuelo

que me vas a hacer llorar más,

mi diosito.

martina: ay.

edmundo: mamá, por favor,

siéntate.

con esa actitud

solamente me estás dando

la razón.

a patricio hasta la bendición

le diste.

refugio: ah, ¿también me vas

a reclamar eso?

los tres son mis hijos,

y una madre bendice

a todos sus hijos, ¡a todos!

nunca, nunca hubiera imaginado

que me ibas a reclamar

mi cariño.

edmundo: no lo hago,

pero parece que no te das cuenta

quién te quiere

y quién no, mamá.

lucero: edmundo, por favor, ya.

refugio: sí,

yo ya no voy

a discutir contigo.

gracias por la invitación,

pero ¿sabes qué?

ya se me fue el hambre.

discúlpame, lucero.

adiós.

lucero: no, claro.

edmundo: ¿te vas a ir así, mamá?

lucero: no puedo creer

que seas tan grosero

con tu mamá.

¿no entiendes

por todo lo que está pasando?

ve por ella, edmundo,

pídele perdón.

edmundo: yo no tengo

que disculparme de nada.

lucero: ¿de verdad no vas a ir

a buscarla?

edmundo: ¿para qué, lucero?

ya me di cuenta

que si mi mamá quiere tanto

a patricio,

es porque la trata mal,

y no cree en sus chantajes.

y yo pienso hacer

exactamente lo mismo.

lucero: pues, si tú

no tienes nada que disculparte,

yo tampoco tengo

nada que hacer aquí.

edmundo: como tú prefieras.

lucero: creí que estabas

dispuesto a cambiar.

qué lástima ver

que sigues igual.

[música]

[música]

mozo: señor, ¿ya se va?

edmundo: no, eh--

voy a salir un segundito.

eh, ahorita regreso.

aguánteme la mesa, por favor.

martina: pues, aunque sean

lágrimas de felicidad,

no me gusta verte llorar,

mi hija.

chelito: pues, es que--

parece que ya se me está

haciendo el milagrito

de que nacho piense en mí

aunque sea un tantito.

algo me dice aquí,

aquí en el pecho

que si me voy con nachito

a buscar a mi hermano césar,

pues, clarín

que lo vamos a encontrar.

martina: no, por favor, mi hija.

¿crees que estoy loca o qué?

¿cómo te voy a dar permiso?

¿dos chamaquitos solos

por todo el país?

pues, no, mi hijita.

pues, ¿qué crees?

¿que soy taruga?

eso no está bien.

eres una señorita tú.

chelito: pero, pues,

¿cuáles chamaquitos, mamá?

si nacho está--

macho está--muy fuerte y--

y sabe boxear,

y yo también, mamá.

que no se te olvide

que yo también

estuve entrenando.

martina: no, mi hijita,

yo hablaba de otra cosa,

no te hagas.

no está bien que tú,

una señorita,

y nachito

anden por ahí

de arriba a abajo solos

y, a la vez,

juntos--

hombre, mujer--no.

chelito: ¿qué tiene de malo, ma?

nacho y yo nos conocemos

desde hace mucho.

y no es como si viajo

con un extraño.

y, pues, es más, hasta pensé

que podíamos dormir

en la misma cama

y así nos ahorramos una lana.

martina: ay,

¿qué tienes, consuelo,

en la cabeza?

¿no me entiendes o qué?

chelito: no,

pues, sí te entiendo, jefa,

pero, pues--

jefa, es que él y yo

nomás somos cuates.

tú ya has visto.

para él yo solo soy otro

mecánico y punto, se acabó,

así que si tu miedo

es que las cosas

se vayan a poner

interesantes a medio camino,

pues, para nada, ma.

ojalá,

pero neta, no lo creo,

así que no te preocupes.

martina: ay, mi hija,

pues, claro que me preocupo.

¿crees que no me preocupo?

no, no, no,

no, no, no te voy a dejar ir.

eres--eres muy loquita, eres--

chelito: no, mamá,

es para buscar a mi hermano.

martina: pues, sí,

te vas a buscar a tu hermano

y te pierdo aquí,

luego, ¿qué hago yo?

chelito: ¿cómo me vas a perder

a mí? tengo un mapa,

sé cómo regresar.

martina: por favor, consuelo,

pues, ¿qué crees?

¿que soy taruga?

yo también he sido mujer,

también he estado así de--

chelito: qué chido--

martina: sí.

olga: ay, mira,

me las mandaron hoy,

y tenía muchísimas ganas

de enseñártelas.

mira qué lindas.

norma: sí, vi el reportaje

y estuvo increíble.

olga: ay,

esta foto me encanta.

¿a poco no nos vemos guapísimos?

norma: ajá.

olga: [ríe]

yo siento

que somos la pareja del año.

y ahora con nuestro bebé,

pues, vamos a ser

la familia más bonita del país.

norma: ay, se ven--

se ven superfelices, olga.

y me da mucho gusto por ti.

olga: ajá,

sí, ¿verdad? qué suertuda soy.

bueno, él también

es un suertudo,

se sacó la lotería conmigo.

¿a poco no?

norma: sí, claro.

[ríe]

olga: yo lo que quiero

hacer ahorita

es escoger las mejores fotos

para el álbum

que voy a mandar a hacer

para regalarlo

en el baby shower

porque, además, yo sé de algunas

que se van a morir de envidia.

norma: olga,

no está nada padre

que quieras hacer eso

para presumir.

basta con que tú lo disfrutes

y tengas muy buenos recuerdos

de tu embarazo.

olga: ay, norma,

qué aburrida eres. ¿eh?

ya estás hablando igualita

que las amigas de mi mamá

o como mi mamá que es peor,

para variar.

[susurra] ay, qué aburrida.

chelito: mira, mamá.

lo que te decía,

yo me puse bien fuerte

de darle tanto al gimnasio.

y nachito, pues, parece tierno,

pero cuando se enoja,

pues, es bravo como toro.

sí te acuerdas

de que le puso una buena golpiza

a su hermano, ¿verdad?

martina: mm,

pues, con eso nomás

me preocupas más, fíjate.

chelito: ay, jefa, ándale.

confía en mí.

martina: pues, no sé, chelito.

antes tendría que pensarlo

una, dos, tres veces,

no sé, no sé.

nacho: pues, también

confíe en mí, doña marti.

yo primero muerto

antes de dejar que le pase algo

a mi chelito.

ella ha hecho mucho por mí.

martina: ¿nos estabas oyendo,

nachito?

chelito: ey, espérate,

espérate, espérate, espérate.

ahorita no me lo distraigas.

no, nachito, no seas gachito.

por fa, repite eso.

es que te salió bien bonito.

nacho: ay, estás bien orate,

chelito.

martina: no, pues, viendo esto,

menos se me antoja

que viajen solitos.

chelito: pues, ¿por qué, mamá?

si yo nomás me le acerqué

tantito, tantito.

nacho: oiga,

pero, pues, no fue ni "al" drede

ni "al" propósito, doña marti.

martina: no, pues, claro--

hazte para acá, chamaca,

ya no te le arrimes así.

chelito: no, pero nomás

me le estaba arrimando--

nomás me le estaba--

acercando un poquito.

martina: ya, mi hijo, mi hijo,

ve--ve por unas tuercas allá.

nacho: sí, sí, doña marti.

martina: ándale.

contrólate, chelito.

contrólate, mi hija,

pues, ¿qué es eso?

edmundo: lucero, soy yo.

estoy aquí en la calle

buscándolas.

por favor,

regrésame la llamada, ¿sí?

[celular]

lucero, ¿dónde están?

¿disculparme?

lu--lucero, mira,

después hablamos de eso.

por favor, no se muevan de ahí.

voy para allá.

sí.

patricio se porta como un patán

y es una víctima.

a mí se me ocurre

reclamar algo y--

y soy un villano.

olga: no te imaginas

el trabajo que fue

hacer todo esto.

norma: ¿qué de todo?

¿casarte con patricio?

¿embarazarte?

¿cuál fue el trabajo difícil?

olga: ay, claro que no.

estoy hablando de lo difícil

que fue coordinar

la sesión de fotos.

norma: pues, no me parece, olga,

todos se ven felices

y muy tranquilos en las fotos.

olga: pues, todos somos tres,

porque mi papá no quiso

estar presente.

y si te fijas, ve,

las sonrisas

son bastantes forzaditas.

sobre todo, la de patricio.

norma: mm,

no lo había pensado así.

olga: pues, piénsalo

porque cuando fueron

a tomar las fotos,

me peleé con todo el mundo,

empezando con mi mamá,

que no deja

de amargarme la existencia.

norma: olga,

¿no crees que a veces te pasas

con tu mamá?

olga: ¿me paso?

norma: ajá.

olga: se quiere meter en todo,

¿que no te das cuenta?

quiere organizarme la vida.

y luego, bueno,

mi papá que no quiso ir,

y, para colmo, me acabé

peleando con patricio.

norma: yo creo

que ya estás empezando

a sentir los cambios de humor,

pero, bueno, es típico

de cualquier embarazada, ¿no?

olga: no, si no es eso.

tuve una muy buena idea

que a patricio no le gustó.

bueno, hasta se molestó,

me hizo un drama.

norma: ¿de plano?

¿qué pasó? cuéntame.

olga: ay, nada,

lo único que hice

fue ponerme un cojín

para verme mejor de embarazada,

y ya,

un detallito ahí, equis.

se puso, bueno, enojadísimo.

me lo tuve que quitar.

norma: olga,

¿cómo se te ocurre hacer eso?

obvio, ¿era broma?

olga: pues, no sé.

ay, no sé, norma,

se me hizo buena idea,

algo divertido, y ya, nada más,

pero, bueno, tú también,

cómo se nota

que no sabes ser creativa.

ay.

edmundo: mamá,

por favor, regresen.

discúlpame,

no era mi intención ofenderte,

me equivoqué.

refugio: no se trata de eso,

edmundo.

edmundo: entonces,

¿de qué se trata, mamá?

dime, por favor.

lucero: edmundo.

edmundo: está bien, está bien,

ustedes ganan.

yo no tengo

por qué portarme así,

pero me sacó mucho de onda

enterarme que--

que estás así de triste

solamente porque patricio

va a tener un hijo,

que, además, me imagino,

le faltan siglos para que nazca,

mamá.

refugio: ¿esta es tu manera

de disculparte, hijo?

edmundo: perdón, no tengo otra.

la verdad es que no soporto

que tu felicidad

siga dependiendo de él,

lo que haga, lo que diga,

a pesar de cómo se ha portado

contigo.

y conste que no digo

"con nosotros".

refugio: ¿sabes qué, hijo?

yo sí digo "nosotros"

porque lo que me duele

es que no entiendas

que de la misma forma

me afectaría

si se tratara de ti o de nacho.

edmundo: perdóname, mamá,

pero eso no creo.

me da coraje

que todo el mundo hable de--

hable de patricio.

el pollo, todo el mundo

me hace burla con él.

lucero: en vez de buscar

cómo justificarte,

pues, deberías considerar

lo que te dice tu mamá, edmundo.

edmundo: pero es lo que estoy

haciendo.

está bien,

está bien, ya vamos

a tranquilizarnos todos.

¿podemos regresar

y terminar de comer en paz?

lucero: si tu mamá

está de acuerdo,

con mucho gusto.

pues, si no,

mejor nos vemos otro día.

edmundo: perdón, mamá,

pero es que siento

que no valoras nada

de lo que hago.

refugio: [solloza] hijo,

yo soy la primera

en valorar tus esfuerzos.

te quiero mucho.

y agradezco

todo lo que haces por mí,

hijo, todo.

[música]

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