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Corona de Lágrimas Capítulo 4

11 Feb 2020 – 12:00 AM EST

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lucero: señora refugio,

me consta que usted se ha pasado

de buena conmigo y me trata

como si fuera su hija, pero ay,

bueno, por eso me cuesta

trabajo creer que, según

patricio, usted no acepta que

él y yo seamos novios,

pero se equivoca, ¿verdad que

sí?

señora, dígame algo, le juro

que yo quiero a patricio.

refugio: ya te dije que prefiero

no opinar, el amor es cosa de

dos y esas decisiones solo

las debe tomar él, bueno,

quiero decir ustedes.

lucero: pero no es verdad que a

usted le parecería mal, ¿o sí?

refugio: lucero, ya tuvimos

bastantes contrariedades el día

de hoy, y no me lo tomes a mal,

pero en parte, fueron porque te

pusiste a platicar con magos

sobre lo que sientes por

patricio.

lucero: no--no, ¿cómo cree?

refugio: te alcancé a oír,

lucero.

acéptame un consejo, deja que

las cosas sucedan en su momento.

y si finalmente no suceden,

trata de entender por qué.

lucero: pero es que yo--

refugio: te lo acabo de decir,

el amor es cosa de dos.

nada--nada se va a arreglar

pidiendo opiniones, créeme.

julieta: pero, jerónimo, acabas

de salir de una gripe muy

fuerte, ¿a poco vas a aceptar

otra ruta, mi amor?

¿y el cumpleaños de lucero?

bueno, pues si de plano no

puedes negarte con tus jefes,

¿qué te puedo decir?

pero has un esfuerzo por venir,

mi amor.

yo también te adoro

con toda mi alma.

ojalá ya estuvieras aquí.

hasta pronto, mi amor.

y que san cristóbal y san miguel

arcángel guíen tu camino.

chelito: quería preguntarte

una cosa, pero como te veo tan

clavado en la chamba,

pues no sé si se puede.

ignacio: estoy trabajando con

las manos, no con las orejas.

suéltala, ¿qué onda? ¿qué traes?

chelito: ¿puedes voltearme

a ver tantito, por favor?

ignacio: ay, pues los ojos sí

los tengo ocupados, chelito.

chelito: ay, no más tantito.

ignacio: oh, pues...

¿qué onda?

ay, caray, ¿qué te pasó?

¿qué te hiciste?

chelito: pues como anoche me

hiciste el cabello para atrás y

luego dijiste que no me veía

tan peor--

ignacio: ¿te--te peinó tu mamá?

chelito: no, mi mamá todavía no

llega, me peiné yo sola.

ignacio: ah, como--con razón.

oye, consuelo, no más porque te

dije eso no vas a empezar a

hacer cosas raras, ¿eh?

chelito: oye, se te oye rete

gacho ahorita que me dijiste

consuelo.

ignacio: pues así te llamas,

¿no?

chelito: pues sí, pero pues no.

pues tú mejor dime chelito.

mejor ayúdame a quitarme esto

que ya vi que no te gustó.

ignacio: pero tengo las manos

sucias.

chelito: ay, pero no más es cosa

de quitarle la amarra que me

hice aquí.

ignacio: a ver.

espérate--espérate que sí--que

sí está amarrado.

oye, espérate, chelito,

hazte--hazte más para allá.

espérate--

espérate--espérate--

chelito: ay--

ignacio: espérate--

chelito: ¡ay!

ignacio: ¿qué?

chelito: ay, casi me dejas

calva.

qué brusco eres.

ignacio: oye, pero pues soy

mecánico, no estilista.

¿qué--qué? ya.

martina: no--no--no--no--no, a

mí me tiene que hacer cuentas,

me faltan unas bujías y unas

palancas, ¿quién fue?

>> ay, no, pues él.

>> no--no--no--

[barullo]

martina: ya váyanse a trabajar,

eh. tengo ojos por--ojos--

[barullo]

ya váyanse ya.

>> tú te las robaste.

martina: vente que necesito que

me ayudes a hacer unas cuentas,

ándale.

ignacio: gracias, señora

martina.

martina: ¿y eso?

¿qué me agradeces, nachito?

chelito: no, pues nada, mamá.

es que está bien loco, mamá,

no le hagas caso.

martina: no--no, espérate.

¿qué me ibas a decir, nachito?

ignacio: eh, no, nada,

que--que--

chelito: que gracias por las

tortas de guajalote, mamá.

martina: ah.

chelito: estaban re ricas, mamá,

¿verdad de que sí?

martina: ¿te gustaron?

ignacio: sí, buenísimas.

martina: pero ¿qué me ibas a

decir?

chelito: que estaban bien ricas,

mamá--

martina: no--no, eso no era.

chelito: sí--

martina: ¿por qué--

chelito: sí--

martina: ¿por qué no lo dice el

carnal?

ignacio: sí.

martina: luego te veo, nachito.

ignacio: sí, gracias.

patricio: oye, muy buena la

clase de derecho fiscal, ¿no?

raúl: hubo una parte que me

perdí por completo, ¿eh?

patricio: pues yo entendí todo.

bueno, si quieres, luego me

dices cuál parte y yo te

explico, ¿eh?

raúl: sí, gracias, porque antes

del examen quiero tener todo

claro.

vamos de una vez a la librería,

¿no? a comprar el tratado que

nos pidió el maestro.

patricio: eh, no, mejor te

acompaño si quieres, porque

yo lo compro otro día, sí.

raúl: patricio, si tu bronca

es la lana, yo te presto.

por favor, oye, me la paso

pidiéndote que me eches

la mano con las clases.

patricio: no--no--no te

molestes, raulito, gracias.

raúl: no es molestia, patricio.

es más, hasta me conviene

que tengas el libro.

mira, sí traigo.

mi papá me acaba de dar dinero.

y si necesitas algo extra,

con toda confianza dímelo.

patricio: no--no, gracias, raúl,

de verdad.

mira, yo no sé cuánto cuesta ese

libro y ahorita se me complican

un poco las cosas.

raúl: tómalos y me los regresas

cuando puedas.

patricio: mira, ¿sabes qué? yo

tengo algo de dinero ahorrado.

nos vemos mañana, "brother".

gracias.

refugio: dale las gracias a tu

mamá por el almuerzo que me

mandaste.

ah, y dile que está en pie lo

de la cena que dijimos.

lucero: yo soy la que cada día

tiene más cosas que agradecerle.

hoy de plano me salvó la vida.

refugio: entre familia uno

siempre se ayuda, y así debe

ser, ¿eh?

lucero: y de lo otro, lo de

patricio, por favor olvídelo.

refugio: ay, no--no, es más yo

ya no sé ni de qué me hablas.

[ríen]

lucero: muchas gracias,

de verdad.

refugio: oye, ¿y viene tu papá

para tu cumpleaños?

no se me olvida que falta

muy poquito.

lucero: parece que sí.

ay, y por cierto, quería decirle

a ver si podíamos juntar la cena

y mi fiesta de cumpleaños,

se le ocurrió a mi mamá.

refugio: no, me parece muy bien,

pero dile a tu mamá que yo la

ayudo a guisar.

lucero: es usted un ángel.

¿ve por qué le digo que me hace

mucha ilusión que algún día

pueda vivir con nosotros?

ay, lo volví a hacer otra vez,

perdóneme, por favor--

refugio: ay, no--no--no, ya

vámonos, porque tenemos que

tomar el metrobus; si no, vamos

a llegar tardísimo.

edmundo: hola, don.

pollo: ¿qué transa?

edmundo: hola, llegas tarde.

pollo: me dieron bien poquito

por la cadenita, pero--pero algo

es algo, ¿eh? algo es algo.

edmundo: ¿tanto?

pollo: sí.

edmundo: ¿y no te hubieran dado

más si la hubieras vendido?

pollo: ah, pues esas cosas no,

no tienes que ir a las joyerías,

mejor es empeñarlas.

mira, las joyerías hacen

muchas preguntas.

edmundo: ah, pues si luego no la

puedes sacar, es como si la

hubieras vendido muy barata.

pollo: [ríe] ¿más barata de lo

que me costó? ¿cómo crees,

mundo?

pues, chale.

edmundo: se me olvidaba de dónde

salió.

pollo: sí, pero mira, si

ganamos, hasta regreso y la

rescato, carnal.

le digo, mira, le digo a la

chava de que se me atoró acá en

la ropa, o algo así, que me la

encontré de chiripa, se la

regreso y hasta se ponen bien

agradecidas. no, neta, ¿eh?

edmundo: ¿en serio?

pollo: sí, bien agradecidas

se ponen.

edmundo: oye, ¿y pues qué tan

agradecidas o qué?

pollo: muy agradecidas, pues.

edmundo: ah, ¿sí?

pollo: sí, mira, es más, yo nada

más así de compa te lo digo,

por--por--por la ganancia,

pues no queda.

edmundo: ¿seguro?

pollo: sí.

edmundo: ah, lo digo por el polo

negativo, obviamente, este...

si no ganamos, ¿qué?

pollo: ¿cómo sí--? pues vamos

a ganar, mundo.

pues decrétalo, carnal,

decrétalo.

piensa positivo y yo pienso

positivo, ¿te sabes esa canción?

edmundo: yo lo hago. sí, yo lo

hago, lo hago, lo hago.

pollo: ahora nada más por eso

invítame una guajolota.

edmundo: órale, están chidas,

¿eh?

pollo: sí, se ven.

edmundo: órale, vamos.

pollo: pues yo traigo hambre.

refugio: ¿ya comiste?

¿quieres que te prepare algo?

patricio: mamá, necesito algo de

dinero, ¿tienes?

refugio: pues nada más lo del

gasto de la casa y no es mucho.

es que falta para la quincena

y ni a nacho ni a mí nos han

pagado.

¿qué se te ofrece, hijo?

¿cuánto necesitas?

patricio: nada, era para cosas

de la escuela.

raúl, un compañero, me ofreció,

prestarme de un libro, pero ya

van varias veces que me hace

préstamos y a mí se me cae la

cara de vergüenza, mamá,

no he podido pagarle.

refugio: si quieres

te doy lo del gas.

total, ya antes nos han fiado.

patricio: mamá, ¿cómo crees que

te voy a aceptar lo del gas?

¿con qué vas a cocinar?

y luego, ¿qué?

¿nos vamos a bañar todos con

agua fría?

refugio: guardé un anafe de

carbón para esas emergencias.

ay, ya lo hemos usado,

¿sí te acuerdas?

patricio: claro que me acuerdo,

mamá, toda nuestra vida hemos

vivido como limosneros.

estoy harto, mamá, harto.

si pudiera vender mi alma al

diablo, la vendería, te lo juro.

refugio: patricio, por dios.

patricio: no sé para qué vine,

supongo que para castigarme,

para darme cuenta de cuál es

nuestra realidad, mi realidad,

mamá.

refugio: mi amor, no te pongas

así.

patricio: bueno, y encima lucero

se la pasa preguntándome por qué

no le pido que sea mi novia.

¿para qué? ¿qué le voy a

ofrecer?

¿la miseria que hemos llevado

nosotros?

refugio: mira y toma, llévate

esto--mira, no es mucho, pero

de algo te ha de servir, hijo.

patricio: no, mamá, no podría.

guarda eso para lo que es.

no debí venir.

[música]

[música]

martina: a--a--a su compromiso

va a llegar, pero de volada.

recuerde, "la martina,

tradición y confianza".

sí, ándele, pues.

que le vaya bien, don jacobo.

gracias.

híjole, madre, a ver

cómo le hago.

a ver, hijita, dale esto a nacho

y dile que los primeros días del

mes, dios mediante, le doy el

resto.

chelito: pues a ver si con esto

se le compone el humor, porque

hoy anda de un genio.

martina: pues ¿qué le haces,

chelito?

porque me queda claro que se

trata de ti.

chelito: no, pues yo nada,

si yo no le hago nada.

martina: ay, esa ni tú te la

crees, pues si conozco a mi

gente.

lo volviste a desesperar,

¿verdad?

chelito: ¿cómo crees?

si cuando le saco plática es

nada más para saber sus

intereses.

martina: ay, ya caigo.

por eso me preguntaste la vez

pasada de--de cómo te le puedes

acercar a un muchacho, ¿verdad?

se trataba del nachito, ¿eh?

chelito: no, ¿cómo crees?

martina: eh--

chelito: no, ¿cómo crees?

martina: ay, chelito, si cada

vez que hablas de él, miras y

hasta los ojitos te brillan,

mira nada más.

chelito: no, claro que no, mamá.

martina: [ríe]

chelito: ¿de dónde sacas eso?

mira, ahorita le llevo su

dinero, y mejor ahí te ves.

martina: ¿mi beso?

ay, nachito...

[llaman a la puerta]

pollo: ¿qué transa, cómo vas?

edmundo: bien, pues, ahí vamos.

en esta voy a ganar.

pollo: ¿cómo que voy a ganar?

si ya no tienes lana.

edmundo: la última--

pollo: vámonos, mundo.

edmundo: [suspira]

una última y ya, te lo juro.

préstame una lana, ¿no?

pollo: no, mejor ahí la dejamos.

no me quiero gastar lo último

que me queda.

si no, aparte, nos vamos

a tener que regresar a patín,

nel--

edmundo: siento que esta es

la buena, te lo juro.

ándale--

pollo: no, carnal.

vamos a regresar--

edmundo: no seas así--

pollo: mundo, vámonos.

edmundo: tú dijiste que

al final de esto íbamos

a ir al antro, además.

pollo: pues, sí, pero pues

si ganábamos.

¿no estás viendo?

la suerte nos dio la espalda,

carnal.

mañana será otro día.

aparte, querías quedar bien

con tu jefecita, ¿no?

ya se te canceló, vamos.

edmundo: préstame una lana--

pollo: ¿cómo crees, mundo?

¿qué te pasa?

no me metas la mano, carnal.

edmundo: te juro que voy

a ganar la siguiente.

te lo prometo.

poncho el reloj, ya--

no, no--

pollo: dame el reloj.

párate, carnal.

edmundo: como sea, pues.

ahí nos vemos, ya vengo

por la revancha otro día.

cámara.

ignacio: mi jefecita.

refugio: hola, hijo.

ya casi está la cena lista.

ignacio: qué bien, jefecita,

porque tengo muchísima hambre.

mira--mira lo que te traigo.

no te lo esperabas, ¿verdad?

la verdad yo tampoco, pero es un

extra que me dio doña martina.

toma, más para ti.

refugio: ay, hijo, gracias.

ignacio: pero ¿qué pasó, jefa?

¿qué tienes?

¿qué te hicieron?

refugio: nada--nada, es que me

puse sentimental, porque hace

rato estaba viendo nuestros

apuros de dinero--

ignacio: uy, jefa, pues qué

novedad, pues siempre andamos

bien cortos de lana.

refugio: sí, qué bueno que doña

martina te dio algo, porque le

hace mucha falta a patricio.

ignacio: ya salió el peine.

¿él te hizo llorar?

refugio: no--no, fue la pobreza

que estamos viviendo.

¿qué más quisiera yo que

poderles dar todo lo que

necesitan?

pero por más esfuerzos que hago,

pues con lo poco que gano

no puedo.

ya bastante me ayuda dios

con no permitir que me quiten

el empleo.

ignacio: pero ¿por qué te lo

habrán de quitar?

al contrario,

ya es hora de que don isaías te

aumente el sueldo, jefa,

pues si trabajas un chorro.

o pues que te dé otra chamba

para que no se te cansen tanto

los ojitos, ¿no?

de hecho, somos nosotros los que

debemos de chambear más duro

para darte a ti todo lo que

necesitas, no al revés.

refugio: no, una madre debe

darlo todo por sus hijos.

yo los traje al mundo, ustedes

son mi responsabilidad, hijo.

ignacio: pues, sí, ma, pero

siempre nos has dado todo--

edmundo: oye, familia.

oye, ma, ¿qué hay de cenar

y qué? no sabes,

vengo muerto de hambre.

me ruge la tripa y toda la cosa.

refugio: ay, mi hijo.

edmundo: hola, mamita,

¿cómo estás?

refugio: bien.

ignacio: pues búscalo,

háztelo tú, ¿no?

para eso tienes manos.

edmundo: órale.

¿para eso quieres que llegue

temprano, mamá?

¿para aguantar los ladridos

del hermanito menor?

ignacio: el perro es otro, ¿eh?

refugio: bueno, ya, ya, ya, ya.

por favor. pónganse en paz.

siéntense.

edmundo: sí.

refugio: ya va a estar la cena.

siéntense.

lucero: me dio gusto que tu mamá

haya aceptado que juntemos

la cena que quería darme con mi

fiesta de cumpleaños.

con todo lo que me ha ayudado,

me daría muchísima pena hacerla

gastar.

patricio: no, no te preocupes,

no habría de dónde.

¿o por qué crees que no puedo

invitarte un refresco?

lucero: ¿cómo?

patricio: ¿no te extraña que

nada más te haya invitado

a caminar?

lucero: la verdad no, con estar

contigo me basta.

patricio: gracias, de verdad

gracias por ser tan buena

y tan linda conmigo, lucero.

lucero: me nace, es lo que

siento por ti.

patricio: lucero, yo quisiera

ofrecerles a mi mamá y a ti

tantas cosas, pero no puedo

y eso me hace sentir tan

frustrado.

lucero: lo que yo quiero de ti

ya me lo das, tu cariño.

patricio: ¿y con eso te basta?

lucero: tú sabrás cuándo y cómo

deben pasar las cosas entre

nosotros.

te prometí ser

paciente y lo voy a cumplir, no

voy a forzar las cosas entre tú

y yo.

raúl: hola, pa.

marco: ¿qué pasó, hijo?

raúl: oye, ¿habrá manera de

conseguirle trabajo de medio

tiempo a un amigo?

marco: ¿qué tipo de trabajo?

raúl: pues no sé, es para

patricio, mi amigo.

te lo juro que, me duele ver lo

buen estudiante que es y lo mal

que anda de dinero.

marco: pues es una lástima,

hijo, pero lo mejor sería que

pudiera colocarse en algo que

tenga que ver con su carrera.

raúl: pues sí, tienes razón.

oye, ¿y no le podríamos

conseguir algún trabajo ahí

en el despacho de mi tío?

marco: pues qué casualidad que

lo mencionas, me acaba de citar

tu tía mercedes en su despacho.

raúl: espérame, ¿te citó a esta

hora ahí en su despacho

y no en su casa?

marco: ay, bueno, ya conoces a

tu tía, cuando me pide que vaya

a hablar con ella a la oficina,

es porque me va a pedir algún

favor.

raúl: pues aprovecha para

pedirle a mi tío lo que te digo.

ándale.

marco: hijo, es más fácil

sacarle sangre a una piedra que

pedirle un favor a tu tío, pero

bueno voy a hacer la lucha.

raúl: ok, gracias, pa.

refugio: [llama a la puerta]

patricio: pasa, mamá.

refugio: toma, hijo, te conseguí

esto y no es lo del gas.

me lo trajo nacho, es un extra

que le dieron en el taller.

le dije que tú lo necesitabas y

él me pidió que te lo entregara.

mira, yo sé que no es mucho,

pero pues algo es algo.

¿qué te pasa, hijo?

¿es algo malo? ¿necesitas más?

patricio: no, necesito que me

perdones, mamacita, no sé por

qué me porté tan grosero

en la tarde.

refugio: yo entiendo que te

desespere tanta pobreza, pero

vamos a salir adelante.

y cuando menos lo pienses, tú

vas a tener todo lo que quieras,

tu buen carro, tu buena casa,

hasta una buena esposa que sepa

valorarte.

patricio: perdón por gritarte,

no quise hacerlo, mami,

estaba desesperado.

tú me entiendes, ¿verdad?

refugio: sí, mi amor, claro que

te entiendo.

patricio: gracias, ma.

secretaria: [llama a la puerta]

mercedes: adelante.

secretaria: el ingeniero

cervantes la busca, doña

mercedes.

mercedes: gracias.

secretaria: pásele, por favor.

marco: gracias. con permiso.

prima, qué gusto verte.

tú siempre tan guapa, ¿eh?

mercedes: y tú siempre tan

amable, marco.

gracias por venir.

marco: bueno, pues tú dirás,

¿para qué soy bueno?

mercedes: ¿ya te ofrecieron

algo? ¿quieres tomar algo?

marco: no--no--no, prima, no me

lo tomes a mal, pero estoy un

poquito a las carreras, ya sabes

cómo se pone el periférico de

noche, ¿no?

mercedes: entonces voy al grano.

olga regresa mañana de dubai,

y ya lleva como diez veces que

llama para pedir que no se nos

olvide ir por ella al

aeropuerto.

marco: ¿y no tienen chofer,

o--? ¿o qué sucede?

mercedes: rómulo no tiene

remedio, se la vive del tribunal

a la oficina y de la oficina al

tribunal, y yo tengo una junta

del patronato exactamente a la

hora que llega el vuelo de olga

y soy la presidenta, marco, no

me puedo partir en dos.

marco: ah.

mercedes: tú la conoces, si no

estamos sus papás para

recibirla, ya sabes cómo

se pone.

marco: bueno, ¿y qué es lo que

quieres que haga yo?

mercedes: tú sabes que ella

quiere muchísimo a su primo

raúl.

¿crees que tu hijo podría

ir por ella al aeropuerto

y luego la lleva a la casa?

marco: tranquila--tranquila,

mercedes, ten por seguro que mi

hijo va a estar esperando a olga

a la hora que tú me digas, ¿ok?

mercedes: eres un ángel,

muchas gracias.

aquí están los datos del vuelo,

la hora, la sala en la que

llega, ¿ves?

¿te mando el chofer con algún

vehículo?

marco: no--no--no--no--no, raúl

tiene su coche.

mercedes: primo, eres mi

salvación.

te juro que no sé cómo te lo voy

a agradecer.

marco: bueno, para eso somos

familia, prima, ¿no?

mercedes: bueno, me vas a

disculpar, pero me está

esperando erika, tenemos cita

con el decorador.

le tengo una sorpresa a mi bebé.

gracias, primo, muchas gracias.

marco: de nada.

mercedes: nos vemos.

permiso.

marco: propio.

refugio: ¿y ahora?

seguramente alguien se equivocó

de escritorio.

benjamín: buenos días, refugio.

refugio: ay, buenos días.

benjamín: ¿y esa flor?

refugio: pues no--no tengo idea,

contador, cuando yo llegué ya

estaba aquí.

benjamín: dígame si es alguna

manera sutil de darme a entender

algo.

refugio: ¿cómo?

no, más bien creo que quien

trajo esto pues se equivocó

de lugar.

benjamín: pero no de persona,

¿verdad?

esto es por lo que le dije ayer,

¿no?

¿eso le agrada?

¿que le traigan flores?

yo se las traigo con todo gusto.

refugio: benjamín, ¿esto no

será más bien una broma suya?

benjamín: no.

entonces ¿me asegura que

no sabe quién se la trajo?

refugio: se lo aseguro.

benjamín: ah, entonces tiene

un admirador secreto.

ahorita me encargo de eso,

pero--pero para serle honesto,

me dan un poco de celos.

[música]

[música]

raúl: patricio.

ey, patricio.

patricio: ¿qué, pa?

raúl: oye, ¿qué onda, maestro?

patricio: ¿cómo estás?

raúl: te estuve marque y marque

ayer y no fuiste para regresarme

la llamada.

patricio: ah, pues.

raúl: oye.

patricio: ¿qué pasa?

raúl: por favor, eh, necesito

un superparo.

acompáñame al aeropuerto.

patricio: ¿cuándo?

raúl: ahorita mismo, ¿puedes?

es que en un par de horas llega

mi prima y mi papá me pidió

que fuera por ella.

patricio: [ríe] ¿y para qué me

necesitas a mí? por favor--

raúl: para darme apoyo moral.

patricio: ¿apoyo moral de qué?

raúl: mi prima es un tanto

difícil, ya te había contado

de eso.

patricio: ¿ya viste cómo ando

vestido? no...

raúl: ay, en el coche traigo el

saco que te iba a prestar.

hazme el paro, patricio,

como cuates.

además, mira, te tengo una

sorpresa, te compré el libro

que nos encargó el maestro.

patricio: hombre, raulito.

hombre, gracias.

qué buen amigo, gracias,

de verdad.

raúl: de nada.

entonces ¿qué? ¿me acompañas?

patricio: ay, claro, ¿cómo no?

lucero: buenos días,

doña refugio.

refugio: buenos días.

lucero: no la había venido

a saludar porque me mandaron

a ordenar documentos al archivo.

refugio: ya estás más tranquila,

hija.

lucero: sí, tranquila y feliz.

estuve pensando mucho en lo que

me dijo y estoy dispuesta

a cambiar.

refugio: me da gusto, me da

mucho gusto, lucero.

lucero: voy a hacerlo por usted,

por patricio, por mis papás.

tiene usted razón, a veces me

paso de inmadura.

refugio: sobretodo hazlo por ti.

eres una muchacha muy linda, de

buenos sentimientos, no lo

arruines con tantas

inseguridades.

lucero: ya verá que no.

y justamente, para agradecerle

sus consejos, le traje ese

regalito.

refugio: ¿la rosa y los

chocolates los trajiste tú?

lucero: sí.

refugio: [ríe]

lucero: espero que le hayan

gustado.

refugio: muchísimo, lucero,

me encantaron. gracias.

[ríe]

raúl: no que no puede ser, no

puede ser, ¿ve? no puede ser,

no puede ser que haya tanto

tráfico.

patricio: ya, cálmate,

tranquilo.

raúl: ¿a ver, cálmate?

ayúdame, ¿sabes otra forma

de llegar?

patricio: bueno, sí, salte la

próxima a la derecha, pero

apúrate, ¿eh? no vaya a ser que

llegues tarde a buscar a tu

primita.

raúl: ay, apúrate--

patricio: sí.

raúl: ok, ¿y cómo le hago?

¿brinco o vuelo o cómo?

a ver, a ver, explícame.

a ver, ¿quién viene manejando?

¿tú o yo?

patricio: tú.

raúl: ¿entonces?

déjame a mí.

olga: mamá, estoy ya en el

aeropuerto y no llega nadie

para recibirme, mamá.

nadie.

oye, baboso, mis maletas son

nuevas, ¿sí? ¿te fijas?

ajá.

ay, ¿qué, mamá? ¿qué?

no hay nadie, aquí en el

aeropuerto no hay nadie.

¿cómo?

¿me estás pidiendo que

me vaya en un taxi?

o sea, ¿mi papá tiene colección

de carros y tú quieres que me

vaya en un taxi?

refugio: ay, tu hija tan linda,

me trajo una flor y unos

chocolates.

julieta: pues así es mi hija.

ay, yo espero que jerónimo pueda

hacer el esfuerzo de venir a su

cumpleaños. de otra manera,

ya te imaginarás la carita de

tragedia que va a poner lucero.

refugio: justamente te llamé

para ponernos de acuerdo sobre

su fiesta de cumpleaños.

te dijo que te quiero ayudar

a guisar, ¿verdad?

julieta: sí, y espero que por

primera vez en muchos años

volvamos a estar todos juntos.

así que, por favor dile a tus

hijos que no vayan a faltar,

amiga, ¿eh?

no hay nada mejor en la vida que

darse un gustito aunque sea de

vez en cuando.

rafael: ey, estoy hablando

con tu mamá.

sí--sí, la fecha me parece

perfecta, julieta.

julieta: y su papá ya me envió

dinero para su regalo.

mira, yo la vi muy ilusionada

con un vestido y un perfume

que vio en una revista.

lucero: no vayas a gastar todo

en mí, mamá, tú también mereces

comprarte algo bonito que te

guste.

[ríen]

refugio: ya--ya--ya--ya--ya.

julieta: ¿a poco me estaba

oyendo?

refugio: sí, ¿qué te parece?

sí, se acercó sin darme cuenta.

julieta: [ríe] tiene oídos de

tísica y solita se echó

a perder su sorpresa.

qué chiquita esta, de veras.

refugio: dios nos bendijo con

hijos tan buenos.

julieta: así es.

bueno, aunque de tus tres, yo

creo que nacho es el más noble.

refugio: los tres, los tres

son muy buenos.

julieta: bueno, con una madre

como tú, no podría ser de otra

manera, amiga.

agustín: señorita olga,

bienvenida.

olga: ¿en dónde está el idiota

de mi primo?

agustín: no sé, su madre nos

mandó a recogerla.

¿esas son sus maletas?

olga: no--no, agustín, estas

maletas me las acabo de

encontrar.

por supuesto que son mis

maletas.

recógelas.

¿y en dónde están mis papás?

¿por qué no vinieron

a recogerme?

digo, si no me extrañan, cuando

menos que lo disimulen.

agustín: claro que la extrañan,

señorita.

olga: ¿tú crees?

me voy un mes y medio fuera del

país, y ni siquiera son para

venir a buscarme.

vámonos.

raúl: híjole, tía, no, te lo

juro que en verdad qué pena.

había muchísimo tráfico, además

se me descompuso el coche.

te juro que nunca me había

pasado, tía, como que se me

juntaron todas las cosas a la

vez.

mercedes: [suspira] no te

preocupes, hijo, ya fueron

agustín y el chofer por ella.

raúl: sí, pues sí, tía, pero

pues nunca me pides nada y

ahorita cuando me--cuando me

piden algo, pues ahí está la

falla, está el error.

de verdad, tía, mil disculpas.

mercedes: ay, no te mortifiques.

ya me salí de la junta del

patronato para que olguita me

vea aquí y se le va a pasar

el disgusto, ya verás.

¿me perdonas, raúl?

tengo otra llamada.

gracias de todas formas, ¿eh?

nos vemos en la fiesta.

hola, mi amor, ¿todo bien?

sí, mi amor, te estoy esperando

aquí en casa.

olga: mamá, me dijo agustín que

iba a venir el inútil de raúl

por mí, ¿qué pasó?

mercedes: ay, mi amor, por

favor, pero se le descompuso

el coche y pues ya, tranquila.

olga: pues qué mala onda que no

vinieron por mí y tuvieron que

mandar a la servidumbre.

mercedes: mi amor, no te pongas

así que acabo de remodelar

tu recámara con feng shui.

sí, para recibirte, para que

tú estés muy contenta.

olga: ay, gracias, mami, qué

linda, ¿eh? pero me hubiera

encantado que vinieras por mí.

mercedes: mi amor--mi amor, lo

importante es que tú ya estás

aquí, en un ratito más

te voy a ver.

ignacio: pues cuando mis

hermanos y yo estábamos en

secundaria, mi jefa llegaba

muerta de cansancio a la casa.

trabajaba nada más para pagar

los útiles de la escuela y la

renta de la casa.

chelito: mi mamá y yo sabemos

que tu jefa siempre ha hecho

todo por ustedes.

ignacio: entonces cuando mis

hermanos estaban a punto

de entrar a la prepa, pues yo la

neta me sentí re gacho

de verla así.

primero me metí en un súper.

chelito: ¿en serio?

ignacio: sí, pero pues

a escondidas para que ella no

supiera nada, ni se preocupara,

¿no?

chelito: qué tierno.

ignacio: ay, espérate, ya.

no te cuento nada, ¿eh? chale.

chelito: ah, pues perdón, ya.

¿y luego?

ignacio: pues nada, luego ya

terminé la secundaria y me metí

en una gasolinera donde descubíi

que pues que era bueno con esto

de los motores.

y con los papeles que me daban,

pues ayudaba a mi jefecita.

chelito: híjole, nacho, sí que

eres un buenazo para todo,

me consta.

ignacio: solo hago lo que tengo

que pasar, no es para tanto,

¿eh?

[música]

[música]

patricio: qué bueno que no

te regañaron.

raúl: pues sí, hasta eso mi tía

es buena onda y--y mis jefes

entienden.

además no fue mi culpa, ¿eh?

tú estás de testigo, ¿eh?

oye, a propósito, ¿tú no conoces

algún buen mecánico?

patricio: no--no, como yo no

tengo coche.

[teléfono]

raúl: ah, espérame.

mi papá.

¿qué onda, pa?

marco: ¿qué le pasó a tu coche,

hijo?

raúl: pues se descompuso,

ya deberías de cambiármelo.

marco: bueno, si ya sabías que

tenías ese compromiso,

¿por qué no lo checaste antes?

raúl: en la mañana estaba bien,

papá.

marco: pues ya me hiciste quedar

mal con tus tíos, así es que

vete olvidando del favor que

querías que les pidiera.

raúl: papá, te lo juro que lo

siento mucho, te estoy diciendo

que mi tía me dijo que no hay

problema, papá.

ey, papá.

bueno.

me cortó.

aurora: a ver si tus primos no

nos dejan de invitar a la fiesta

de bienvenida.

marco: ¿y cuándo nos han

invitado a una de las

fiestas de olga?

aurora: ay, lo que pasa es que

tu sobrina es tan especial.

marco: sí, reconozco que siempre

ha tenido un carácter muy

difícil.

aurora: ¿por qué no le echas una

llamada a mercedes?

para saber qué está pasando.

raúl: mi tía me confirmó que la

fiesta de recepción de olga

va a ser este fin.

si de veras quieres conocerla,

acompáñame.

patricio: no, ¿qué te pasa?

¿regañado y además llegas con

gorrón a la fiesta?

no creo que nos vaya muy bien.

raúl: te estoy diciendo que mi

tía no se molestó.

además, me eres un superparo,

porque mira, entre los amigos de

olga y los de mis tíos, siempre

me he sentido como que un

extraño ahí.

patricio: no sé, luego te digo

si puedo.

raúl: ey,

espera--espera--espera, ya

habías dicho que sí, ¿eh?

en serio te la vas a

pasar bien.

mira, además, de conocer a mi

primita, puedes hacer buenas

relaciones con los abogados

que van a estar ahí.

aparte ve, ya te presté ropa que

vas a ocupar y te queda bien.

patricio: está bien,

te acompaño.

chelito: oye, nacho,

¿y cuándo estabas de cerillo--?

nacho: ya, ¿por qué estás

tan preguntona, eh?

chelito: ah, bueno.

pues, quedamos que somos

mejores amigos.

y los mejores amigos

se cuentan sus cosas.

nacho: tú no me has contado

nada.

chelito: al rato.

ahorita estamos hablando

de ti; y según entiendo,

te sacrificaste para que

tus hermanos estudiaran.

ignacio: no es un sacrificio.

fue un acuerdo que hicimos.

cuando ellos terminen de

estudiar la carrera, yo me voy

a poner a estudiar

ingeniería mecánica.

en fin, la práctica ya la

tengo, ¿no?

chelito: pues, eso sí.

pero sigue estando gacho.

a poco a ellos no les da

tiempo para trabajar y estudiar.

ignacio: mira, eso fue lo que

me pidió mi jefa.

entonces, esas son órdenes

para mí, ¿ok?

chelito: bueno, pues a mí

se me hace un poco anticuado,

eso que los hermanos mayores

son los únicos que sí pueden

estudiar.

ignacio: tú no lo entiendes

porque no tienes hermanos.

chelito: bueno, no te aceleres.

además, si tengo uno.

ya te había contado, ¿eh?

ignacio: perdón.

el desaparecido, ¿verdad?

chelito: sí, pero mejor

vamos a cambiar de tema,

porque si mamá nos oye,

suelta la chilladera.

ignacio: ¿qué?

chelitto: no me dejes con

la mano estirada.

ignacio: ¿y qué quieres ahora?

chelito: nomás darte las

gracias por tener la confianza

de contarme todo eso.

ignacio: cámara.

chelito: lo único chido es que,

pues gracias a eso acabas

aquí en el taller y yo

te puedo conocer.

ignacio: ay, chale contigo,

chelito.

tú luego luego te vas

por otro lado, no puede ser--

chelito: no, pues no.

al contrario.

yo primero que nada

soy tu amiga.

puedes confiar en mí.

pero pues, no por eso pierdo

las esperanzas.

ignacio: ay, ¿no te digo,

chelito?

no puede ser.

chale.

mercedes: mi amor, hola, hija.

agustín: aquí la tiene sana

y salva.

mercedes: perfecto, agustín.

muchísimas gracias.

¿ccómo está mi pequeña?

¡ay, qué guapa!

¿cómo te fue, mi amor?

¿qué te pasa?

olga: nada, no puedo creer que

no hayan ido por mí al

aeropuerto.

mercedes: ay, mi amor,

ya te expliqué.

ay, pero vas a ver cómo está tu

cuarto nuevo. te va a encantar.

vas a ver que valió la pena el

feng shui.

olga: yo no creo que esté tan

padre, ¿eh? pero bueno.

¿mi papá dónde está?

mercedes: en una junta de bufete

y de ahí se va a ir al tribunal,

tú ya sabes, mi amor.

olga: sí--sí, sé. fíjate qué

chistoso, el tonto este de

agustín me dijo que me habían

extrañado muchísimo y mi papá no

está ni siquiera en la casa para

saludar.

mercedes: [suspira]

olga: ya te puedes ir.

agustín: sí.

mercedes: agustín, gracias.

agustín: pierda cuidado.

mercedes: ay, hija, por favor,

no seas así, tu papá te adora,

y si trabaja tanto es para que

puedas tener todas las cosas

que te gustan.

olga: ay, mamá, esos son

pretextos. yo sé perfectamente

bien que mi papá no quiere

convivir conmigo.

mercedes: ay, eso no es cierto,

mi amor.

olga: ah, ¿no?

mercedes: no.

olga: entonces ¿por qué me manóo

un mes y medio a dubai?

mercedes: ay, porque tú le

dijiste que querías conocer

un--un lugar exótico, que ya

estabas harta de europa.

olga: sí, pero no sola.

¿sabes qué, mamá?

de verdad

estoy muy cansada.

yo no sé ni

siquiera para qué discuto

contigo.

mercedes: bueno, vete a

descansar, mi amor.

olga: es lo que voy a hacer.

¿y cuando menos en mi fiesta

va a estar mi papá?

mercedes: ay, por supuesto,

mi amor.

olga: ojalá--ojalá porque sino

me largo seis meses a indonesia

y no van a saber de mí en mucho

tiempo.

patricio: oye, me dijiste que

con un pantalón de mezclilla y

una chamarra ya era suficiente,

pero si van a ir abogados, más

bien va a ser un evento formal,

¿no?

raúl: ay, déjame, te explico.

son dos reuniones, la de mi

prima que es acá bien "fashion",

y la de los socios de mi tío,

pero eso no significa que

tenemos que ir con dos cambios.

gracias.

patricio: es que estoy pensando

que si van a ir abogados,

convendría más ir de traje, ¿no?

tengo uno, pero está bien usado.

raúl: ay--ay--ay, ya párale,

no te agobies.

quedamos en que vas a llegar con

una chamarrita, un pantalón de

mezclilla, yo voy igual, hombre.

ya--ya, relájate, es más, mira,

yo te presté eso, te estoy

diciendo, hombre.

no eres una estrellita de la

tele, relájate.

patricio: bueno, pero me gusta

verme bien, ¿qué tiene de malo,

eh?

raúl: no, pues cada quién, ¿no?

está bien.

ya en buena onda, qué bueno que

sí vas.

mira, así de una vez te presento

con mi tío y ya tú, por tu

cuenta, comienzas a relacionarte

con la gente del bufete.

mercedes: ¿ya estás más

tranquila?

olga: no, por eso ya hablé al

spa para que me den un masajito

anti estrés.

mercedes: olga, mi amor, ay, por

favor, no te vayas a pelear con

tu papá, ¿sí?

no debes de ser tan dura con él.

olga: ajá.

mercedes: rómulo te adora, tú

eres la alegría que llegó a

nuestras vidas, después de tres

intentos fallidos.

olga: ¿ah, sí? pues eso dicen

siempre, pero ¿cuándo están

conmigo, mamá?

nunca.

que si el internado en estados

unidos, que si el campamento en

suiza, en francia.

pero a ver,

nada más dime ¿hace cuánto

tiempo que no pasamos unas

vacaciones los tres juntos?

mercedes: ay, mi amor,

lo hacíamos por ti, para que

convivieras, para que

conocieras, para que te hicieras

independiente, mi amor.

olga: pues qué rara forma de

quererme, ¿eh?

mercedes: bueno, te prometo que

las siguientes vacaciones de

navidad nos vamos a ir todos

juntos a un crucero, ¿quieres?

lula: señorita, ¿quiere que le

acomode las cosas que trajo del

viaje?

olga: ay, no sé.

ay, no, lula, mejor al rato.

nada más ten cuidado, ¿eh?

porque yo sé muy bien lo que

viene en esas maletas, así que

no se me vaya a perder algo.

lula: sí, señorita.

olga: pero ya.

lula: con permiso.

mercedes: olga.

olga: ¿qué?

mercedes: lulita siempre ha sido

muy honesta con nosotros, por

favor.

olga: ay, ya sé, mamá, pero

mira, ya ves eso que dicen que

"ante cofre abierto, hasta el

más santo peca", así que,

que se aguante.

[música]

[música]

>> nachito, déjale bien apretado

ahí.

>> es el otro.

>> no es el otro.

chelito: órale, órale,

ahuecando, ahuecando.

>> ah.

ignacio: y ahora ¿qué quieres?

chelito: ay, pues no te

esponjes, es que me quedé con

una dudita, pues así de

chiquitita de lo que--de lo que

estábamos platicando.

ignacio: ¿qué cosa?

chelito: pues ¿cómo cuánto falta

para que tus hermanos se hagan

cargo de la casa y tú puedas ir

a la universidad?

ignacio: ¿y por qué la

preocupación?

chelito: pues no sé, a lo mejor

a mí también se me antoja ir a

la universidad para no dejarte

de ver.

ignacio: ¿otra vez la burra al

trigo?

ya estuvo bueno, ¿no?

chelito: no, bueno, pues yo no

más digo que me preocupa que tu

futuro no esté bien futureado.

¿qué tal que tus hermanos se

casan cuando terminan

la universidad y tienen que

mantener a sus familias y ya

no se pueden ocupar de ti?

ignacio: no, eso no va a pasar,

porque tenemos una promesa y las

promesas se cumplen.

chelito: no, pues salvo cuando

no se cumplen.

ignacio: eso me saco por confiar

en una vieja, por eso siempre me

guardo las cosas, porque nadie

me entiende, y menos una mujer.

chelito: ey, pe--no, pero pues

sí se cumplen las promesas,

nacho, sí se cumplen.

no te enojes, nacho.

no te vayas, na--

nacho.

mercedes: y cuéntame:

¿qué más te compraste, hija?

olga: lo de siempre.

perfume, zapatos, ropa...

ah, por cierto, ¿eh?

no sabes;

no nada más es esta ropa.

no sabes la cantidad de cosas

que van a llegar en paquetería.

mercedes: tienes razón.

una nunca tiene suficientes

bolsas o zapatos.

olga: ay, mamá.

hasta que coincidimos en algo.

mercedes: ¿y tomaste fotos?

olga: ¿es en serio lo que me

estás preguntando?

obviamente tomé fotos, mamá, la

mitad con mi celular y otras

tantas con mi cámara.

mercedes: enséñamelas.

olga: no, ahí cuando las suba

al "face" las ves, ¿va?

y ahora ¿qué?

mercedes: ¿quién te entiende,

olga?

dices que no te hacemos caso, y

cuando vengo a platicar contigo,

¿me tratas así?

no es justo, hija.

olga: mamita, mamita, no te

pongas así, de verdad, mira.

¿por qué no te vas a tu cuarto,

te quedas tranquilita y te busco

el regalo increíble que te

traje? ¿eh, va?

mercedes: sí.

olga: [ríe]

mercedes: gracias, mi amor.

olga: te quiero.

refugio: vas a ver qué buenos

me quedaron los frijolitos.

ay, la enchiladas están

para chuparse los dedos.

ignacio: me imagino, jefa,

si tú cocinas bien sabroso.

refugio: sí, porque lo hago

con amor.

¿y tú qué tienes, hijo?

te veo medio cabizbajo.

no me digas que sigues molesto

por lo de los lentes.

ignacio: más o menos, pero ya te

dije que yo te voy a comprar

unos muy pronto.

pero pues la neta no es

nada más por eso.

refugio: ¿entonces?

ignacio: jefa, ¿tú si crees que

mis hermanos van a cumplir

su promesa de ayudarme cuando

terminen de estudiar?

edmundo: oye, eso es obvio,

por supuesto.

¿por qué esa desconfianza,

nachito, eh?

refugio: [ríe]

edmundo: ¿cómo estás, má?

refugio: bien, mi amor.

ignacio: ¿qué haces aquí?

edmundo: uy, qué recibimiento,

pues aquí vivo, ¿qué?

¿no sabías?

es más, hasta compartimos la

misma habitación, somos roomies.

[ríe]

ignacio: qué chistoso.

refugio: no--no, tu hermano se

refiere a la hora, casi nunca

llegas temprano.

edmundo: ah, pues si se van

a poner así, pues me voy, ¿eh?

refugio: ay, no--no--no--no--no.

ya váyanse a sentar, ahorita les

sirvo de cenar.

edmundo: ok.

ignacio: ¿te ayudo, ma?

refugio: no, mi amor, gracias.

edmundo: oye, nachito.

ignacio: ¿qué quieres?

edmundo: y tú, nachito, no te me

pongas roñoso, en serio que te

vamos a cumplir.

bueno, patricio, no sé, la

verdad, pero yo estoy en lo

dicho.

refugio: a patricio me lo dejas

en paz, edmundo, ya te oí.

edmundo: mamá, es que yo hablo

por mí, ¿eh? la verdad, y yo

estoy en lo que quedamos,

así será, ¿ok?

refugio: bueno, ya no discutan

que ya vamos a comer.

edmundo: sí.

refugio: ah, y les aviso que

mañana viene lucero y julieta

a cenar.

patricio: pensé que iban

a juntar la cena con el

cumpleaños de lucero.

refugio: eso quería julieta,

pero hace rato le dije que

quiero cumplirle a lucero

lo que le prometí.

acabamos de decir que las

promesas se cumplen.

ignacio: chale, jefa, ¿y hay que

vestirse de tacuche y toda la

cosa?

porque si lucero es la chava que

vi el otro día, la verdad se

puso chulísima.

refugio: sí--

patricio: ¿ves, mamá?

¿ves por qué no quiero que

vengan a cenar?

¿qué clase de impresión se

van a llevar de mi familia?

refugio: ay, voy por los

frijoles, ¿eh?

edmundo: como un payasito andas,

¿eh?

chelito: entonces, mamá,

traté de acercarme a nacho, pero

de verdad que está peor que un

chiriquí con limón.

martina: consuelo maría del

pilar.

chelito: pero ¿qué dije, mamá?

martina: que si sigues hablando

así, menos te va a hacer caso

nachito.

chelito: ¿y por qué no? si él

habla igualito que yo o peor.

martina: hija, porque, a los

hombres les gustan las mujeres

un poco más femeninas.

chelito: ah, chis,

¿y yo qué soy?

martina: pues una mujercita, por

eso te digo que entiendo que

tuviste que criarte entre

mecánicos, pero no por eso pues

tienes que ser menos mujercita.

chelito: pues no te entiendo.

bueno, pero el caso es que nacho

medio soltó la sopa, pero a la

mera hora pues se echó para

atrás.

martina: ay, hija, pues tenle

paciencia, él está acostumbrado

pues a verte como un compañero

de trabajo.

mira, por eso te digo que quizás

pues tú tendrías que arreglarte

un poquito más.

chelito: nel pastel, mamá, yo

quiero que me quieran como soy,

para nada me quiero volver una

florecita desmayada, para que

nacho o alguien me pele.

pues si es así, yo paso.

martina: vaya, ¿a quién habrá

salido?

edmundo: pásame el queso,

ándale.

tranquilo, ey.

ignacio: ya no hay.

edmundo: oye, ¿qué tal que mi

reycito de la vecindad no quiere

que conozca la clase de hermanos

que tiene?

refugio: edmundo.

edmundo: ay, mamá.

patricio: sabes que es la

verdad.

ignacio: bájale, no tiene nada

de malo que hagan una cena

con ellas.

si nos conocen desde siempre.

no estamos engañando a nadie.

edmundo: cálmate, pues ni que

fueras el príncipe heredero de

rusia o un país de esos.

patricio: ¿ves que eres un

idiota?

en rusia ya no hay príncipes.

ignacio: bueno, pero puede ser

de la portales, ¿no?

edmundo: ándale.

[ríen]

sabes que podemos ir al lugar

este de las hamburguesas,

le compramos su corona de cartón

para que se la crea todita.

ignacio: ándale.

[ríen]

patricio: son un par de

imbéciles.

ya me di cuenta de que en esta

casa, se hace lo que todos

quieren sin importar lo

que yo piense.

edmundo: oye, qué sensible

se pone.

refugio: ya.

ignacio: ya, jefecita, era

una--una broma entre hermanos,

nada más.

edmundo: sí.

ni que fuera para tanto, hombre.

doña julieta y lucero nos

conocen de toda la vida, si ya

saben cómo somos, hombre.

oye, nachito, ¿en serio

se puso guapa?

patricio: ¿dónde está mi

camisa azul?

¡mundo, si la agarraste, la

quiero mañana lavada

y planchada a primera hora!

edmundo: lo que usted ordene,

su majestad.

refugio: hijo, ¿qué haces?

patricio: es que este fin de

semana tengo una cena en casa

de uno de los abogados más

importantes de méxico, y no

encuentro mi única camisa

presentable, mamá.

refugio: bueno, yo--yo creo que

esto te puede servir, ¿no, hijo?

patricio: mamá, míralo, está

brilloso de tantas veces

que me lo he puesto.

y esta camisa con el cuello todo

rasgado, ¡es una porquería,

mamá!

edmundo: oye, ¿qué te pasa,

imbécil? ¿por qué le hablas

así a mi mamá?

refugio: no--no--no--no--no.

edmundo: ¿qué te pasa, eh?

¿qué eres muy machito o qué?

a ver, grítame a mí, imbécil.

grítame.

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