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Corona de Lágrimas Capítulo 32

Univision4 Mar 2020 – 12:00 AM EST

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rómulo: ¿mi hija está igual?

¿te atreviste a lastimar

a mi hija?

patricio: ¡no, no, no!

rómulo: ¿te atreviste a lastimar

a mi hija?

¡te vas a morir!

as a morir!

[música]

[música]

rómulo: [jadea]

patricio: señor, olga está

perfectamente.

por favor, si no me lo cree

pregúntele a agustín, por favor.

el único que salió

más lastimado fui yo.

iyo.

¡señor, ustedes debieron

advertirme que ella estaba mal!

que tiene unos celos exagerados

e irracionales.

rómulo: ¿cómo te atreves

a gritarme?

no tengo porqué explicarte

absolutamente nada,

es tu mujer y tú la conocías

bien.

ni siquiera fuiste capaz

de controlarla.

dudo mucho que me puedas ser

útil como abogado.

te voy a dar otra oportunidad

para demostrarme que tienes

un poco de carácter,

que tienes capacidad

de decisión,

¡que eres un hombre!

patricio: perdóneme.

doctora: recuerde lo que

le dije, es muy importante

que siga mis instrucciones

al pie de la letra.

ya verá que vamos a salvar

esos ojos tan bonitos

que tiene, señora refugio.

refugio: gracias, doctora,

claro que sí.

edmundo: buenas, doctora,

¿cómo está mi mamá?

doctora: la trajiste

muy a tiempo,

¿pasas conmigo unos minutos

para que te explique

el tratamiento que debe llevar?

edmundo: sí, claro, perfecto.

doctora: con permiso, señora.

refugio: sí, gracias.

lucero: yo acompaño a tu mamá.

edmundo: ¿te la encargo?

lucero: sí.

edmundo: ahorita nos vemos.

lucero: ¿quiere un cafecito?

refugio: sí.

lucero: ¿y cómo se siente?

refugio: bien.

un tanto preocupada

por los gastos que va a causar

mi tratamiento.

lucero: ah, no, de eso

ni se preocupe.

entre todos vamos a sacar

adelante ese gasto, ya verá.

refugio: [ríe] no, hija,

pero ¿cómo crees?

lucero: claro que sí.

sus ojos valen más

que todo el dinero.

refugio: gracias, hija.

doctora: me temo que

tu diagnóstico sobre el problema

de visión de tu madre

fue acertado.

yo también sospecho de glaucoma,

pero necesito confirmarlo

mediante otros estudios más.

edmundo: yo había pensado

una paquimetría

y una prueba de campo visual.

doctora: así es,

eres un muy buen alumno,

chavero.

por lo mismo lamento mucho

lo que me dijo tu maestro.

edmundo: ¿le contó que me quiero

salir de la carrera?

doctora: no lo hagas,

no desperdicies tus capacidades.

edmundo: doctora,

si el padecimiento visual

de mi madre es lo que usted y yo

sospechamos,

es que, tengo entendido que

los medicamentos que

va a necesitar son muy caros.

doctora: la farmacia

de la facultad

puede darte un descuento,

yo puedo pedirlo por ti.

edmundo: muchísimas gracias.

lo que pasa es que ese

no es mi único apuro.

de verdad, es que si algo

nos hace falta en mi casa,

que es su casa, doctora,

pues es el dinero.

por eso necesito salirme,

para poder chambear

y ganarlo.

doctora: te entiendo, edmundo,

y lo lamento mucho.

ay ojalá y encuentres

otra solución para ambas cosas,

te lo deseo de corazón.

edmundo: muchísimas gracias,

doctora.

raúl: pásale, patricio.

siéntate.

patricio: gracias por recibirme.

estoy muy solo,

no sabía con quién desahogarme

la verdad, gracias.

raúl: oye, ¿tan mal estuvo

la luna de miel?

sandra: creí que los golpes

que trae el pobrecito en la cara

ya te habían dado

la respuesta.

raúl: pudo haber sido otra cosa,

sandra.

sandra: sí, por mi prima

porque--

ambos: [hablan a la vez]

patricio: por favor, ey, ey.

acabo de pasar unos días

de pesadilla y lo que menos

quiero es que--

si quieren me voy.

sandra: perdón.

raúl: tienes razón.

sandra: ¿quieres tomar algo?

patricio: no, gracias.

de hecho eso fue parte

de la pesadilla.

olga está tomando medicinas

desde que tuvo la crisis

nerviosa y nadie me avisó

el efecto que hacen cuando--

cuando la mezclas con alcohol.

raúl: mira, no sé qué decirte

pero salvo que olga siempre ha

sido conflictiva,

con pastillas o sin ellas.

y, patricio, perdóname pero

te lo advertí desde que

la conociste.

patricio: ¿a qué viene

ese comentario?

sandra: a mí, es que yo

le pregunté a raúl

si él te había dicho con quién

te estabas casando.

patricio: sandra, yo creo

que yo no soy un imprudente

y olga no es un monstruo,

así que.

sandra: perdón, patricio,

no lo dije con esa intención.

perdón si te sentiste ofendido.

patricio: no, no, no me hagas

caso, más bien yo estoy

muy sacado de onda.

sandra: bueno, los voy a dejar,

voy por algo de tomar.

ambos: gracias.

raúl: oye, pues

se ve que sí estuvo duro, ¿eh?

patricio: durísimo.

mercedes: ¿vamos a una clínica

de fertilidad?

ahí verás que no hay nada

que impida que puedas

embarazarte, mi amor,

si eso es lo que tú quieres.

olga: no quiero.

no quiero porque en esos lugares

solamente sirven

para dar falsas esperanzas.

mercedes: mi amor,

dime la verdad,

¿tú quieres tener hijos?

olga: yo lo que quiero

es no sufrir, mamá.

mercedes: tener hijos

no es sufrir, mi amor.

olga: pero tú hiciste cinco

intentos hasta que nací yo,

tú misma me lo has platicado.

mercedes: y eres mi mayor

felicidad, mi amor,

así que esos cinco intentos

valieron la pena.

olga: ¿y tanto así me quieres?

mercedes: tanto así y hasta más.

mucho más.

olga: no sé, mamá, no sé,

lo que sí me queda claro

es que patricio sí quiere

un hijo y que yo

no se lo puedo dar.

mercedes: ay, mi amor,

¿sabes cuál es la solución?

¿por qué no sigues yendo

a tu terapia?

ya verás que el doctor ávalos

te va a ayudar a descubrir

que sí puedes ser mamá

y que tener hijos es lo mejor

que te va a pasar en la vida,

lo más bonito.

olga: yo creo que patricio

se pondría feliz, ¿verdad?

no sé, mamá,

ya veré luego.

mami, ¿me puedo ir

a dormir contigo?

mercedes: ¿no quieres dormir

con tu esposo?

olga: no sé, creo que no.

¿te molesta?

mercedes: claro que no, mi amor,

yo lo único que quiero es que

tú seas feliz y que estés

tranquila.

lo demás me da igual,

primero estás tú, mi amor.

raúl: gracias.

sandra: gracias.

patricio: yo tendría que

haber imaginado que algo estaba

mal desde que nos llevaron

a conocer la casa que nos dio

su papá como regalo de bodas.

sandra: claro, obviamente

por eso te pusieron a vivir

a tres minutos de casa

de mis tíos.

raúl: sandra, ya.

patricio: ¿ustedes sabían

que olga estaba tan mal?

raúl: mira, siempre ha sido

especial pero no sabíamos

que a ese grado.

sandra: pero además,

¿cómo podría saber ella

que no podía tener hijos

si nunca ha hecho el intento

de embarazarse?

¿o sí, raúl?

patricio: bueno, en fin,

no sé qué hacer.

gracias por oírme, yo creo que

ya me siento un poco mejor.

raúl: mira, no te preocupes.

te juro que todas las parejas

empiezan con problemas,

pero ya luego se van acoplando,

ánimo.

patricio: gracias, pero ya

me voy.

no quiero que tus tíos

manden a la marina

y a la guardia nacional

a buscarme, así que.

nos vemos, gracias por estar

siempre, te quiero.

raúl: yo también y ánimo, ¿eh?

¿te acompaño?

patricio: no, gracias.

bye.

sandra: todas las parejas

comienzan con problemas.

habló el consejero matrimonial.

raúl: ay, sandra,

¿qué querías que le dijera?

¿"lamento mucho que te hayas

casado con tu peor enemigo"?

sandra: pues sí.

raúl: no, no.

rómulo: tuve suficientes

disgustos el día de hoy.

cancela todas las citas

de la tarde.

agustín: está bien, señor.

rómulo: ¿tienes idea

de cuál es el tiraje

de esta basura?

agustín: no, 100 mil ejemplares,

supongo.

rómulo: logísticamente imposible

comprar toda la edición.

además supongo que ya estará

distribuído por toda

la república.

agustín: lo mismo creo,

don rómulo.

¿piensa demandarlos

por difamasión?

rómulo: ¿tú lo harías?

agustín: no, señor,

yo dejaría que el escándalo

se olvidara.

rómulo: eso es precisamente

lo que voy a hacer.

agustín: total, no es la primera

pareja famosa que se pelea

en público--

rómulo: ¿cuál pareja famosa?

aquí el único famoso soy yo,

a ellos nadie los conoce,

de mi apellido comes tú

y esta bola de imbéciles.

van a llegar de acapulco

a traer el auto de mi hija,

revisas que este en buen estado,

les das dinero para el pasaje

de regreso y después los mandas

a mi casa.

agustín: ¿lo puedo llevar yo,

don rómulo?

rómulo: has lo que se te de

la gana.

agustín: ¿hola?

muy buen reportaje,

muy buenas fotos, felicidades.

sí, ya deposité el dinero

a su cuenta.

por supuesto,

usted y yo no nos conocemos.

gracias por todo.

adiós.

[música]

[música]

>> aquí se los dejo, señorita.

norma: sí, gracias.

es que, olga,

me dejas muda con lo que

me platicaste.

¿cómo que patricio es un coqueto

y un golpeador?

olga: pues sí.

ya en valle del bravo

ya había tenido un aviso

de sus malditas mañas,

sí te acuerdas, ¿no?

norma: sí, sí me acuerdo,

lo de tu prima.

pero, olga,

estabas alucinando, me consta,

hasta le pediste perdón.

olga: sí, por tonta.

yo tampoco lo podía creer.

norma: porque no pasó nada,

olga, fueron ideas tuyas.

¿no habrá pasado lo mismo

en acapulco?

olga: no.

no estoy loca ni estoy viendo

visiones.

norma: ok, ok, no te enojes.

olga: ¿sabes qué voy a hacer?

voy a ir con el analista

como me pidió mi mamá.

norma: me parece perfecto,

porque, amiga,

urge que te quites telarañas

de la cabeza si quieres seguir

con tu matrimonio

y que funcione.

olga: ¿tú crees que

lo de acapulco es un alucine

mío?

norma: pues es que yo no estuve

ahí pero en varios estuve,

y pues cabe la posibilidad,

¿no crees?

olga: no sé,

puede ser.

pero lo del bebé no,

lo del bebé no fue alucine mío.

norma: ¿qué?

olga, ¿qué bebé?

dijiste bebé--

olga: ay nada, no dije nada.

hablé en voz alta.

mira lo que trajeron, ¿ya viste?

el salmón que te gusta,

¿no quieres?

>> ¿por qué tan pensativo?

rómulo: ni te imaginas

los problemones que traigo

encima.

>> ¿y te puedo ayudar en algo?

rómulo: no.

>> ¿es algún asunto legal

o de familia?

rómulo: las dos cosas.

tengo que sacar libre

al hijo de un cliente

que atropeyó a una mujer

en la calle,

y para colmo el estúpido

de mi yerno se peleó

con mi hija en pleno viaje

de luna de miel.

>> ¿cómo que se pelearon?

rómulo: lo que oyes.

>> ¿fue muy grave?

rómulo: imagínate,

está de regreso.

y cada uno en diferente casa.

mercedes me llamó hace rato

para avisarme que olga

va a regresar a mi casa,

va a regresar a dormir ahí.

>> pero ¿cómo es posible?

rómulo: créeme,

todo es posible.

cuando a una obsesión

le añades mucha estupidez

y haces una mezcla,

explota.

>> ¿de qué hablas, rómulo?

rómulo: olga está convencida

de que no puede parir,

y lo peor es que quizá...

tenga razón.

ignacio: ¿cómo dices que

se llama el problema que

tienes en tus ojos, mamacita?

refugio: glaucoma.

suena horrible, ¿verdad?

ignacio: pero no--no es muy

grave, ¿o sí?

refugio: pues es muy caro.

hay unas gotas que me tengo que

poner diario y cuestan--

ignacio: ¿un ojo de la cara?

perdón, perdón, jefa,

no sé porqué dije eso

pero es que así se dice, ¿no?

refugio: lucero y tu hermano

fueron a conseguirlos

a la farmacia de la facultad.

yo no sé qué voy a hacer.

ignacio: pues cuidarte,

jefecita, cueste lo que cueste,

¿eh?

digo, yo puedo conseguir

un trabajo por las noches

y pues igual y ganar

una lanita más para echarte

la mano--

refugio: no, no, no,

pero si trabajas todo el día,

mi amor, ¿a qué hora

vas a descansar?

eso a mí no me gusta.

ignacio: pero pues si yo estoy

bien chavo, jefa,

y tengo mucha energía

y la verdad es que,

pues a mí las desveladas

no me hacen nada.

refugio: no, no, hijo, no,

y aquí ya se acabó el tema.

no, no quiero que me vuelvas

a hablar de eso, no.

lucero: ya llegamos,

doña refugio.

edmundo: aquí están las gotas,

ma, toma.

refugio: gracias, hijo.

edmundo: acuérdate,

hay que ponerte una de cada una

en cada ojo y todas las noches,

¿entendiste?

sin falta.

ignacio: pareces chelito, ¿eh?

edmundo: ay ¿qué pasó?

refugio: ya entendí, hijo,

además también lo dice aquí

en la receta.

ignacio: oye, carnal,

pues nos turnamos

para ponérsela, ¿no?

edmundo: si, si, si.

lucero: y cuando ustedes

no puedan, yo con mucho gusto

vengo a hacerlo.

refugio: muchas gracias

a los tres.

qué bien se siente estar rodeada

de su cariño, muchas gracias.

edmundo: te queremos, ma.

ignacio: tantito.

todos: [ríen]

>> ¿olga intentó suicidarse

porque el novio la abandonó?

rómulo: sí.

ese infeliz y su familia

huyeron a brasil.

no te preocupes,

lo voy a encontrar,

le voy a cobrar con creces

el daño que le hizo a mi hija,

la va a sufrir.

>> ¿cuánto duró el romance?

rómulo: yo qué sé,

tres, cuatro meses,

lo que fuera bastó

para que la idiota de mi hija

quedara embarazada.

pobrecita, estaba feliz,

hasta que ese tipo

le dijo que no se iba a hacer

responsable del hijo

que ella esperaba,

que era nada más de ella.

>> ¿y qué dijeron sus papás?

rómulo: ¿qué van a decir?

con tal de evitar

un problema,

abandonaron el país.

>> ¿los demandaste

o los amenazaste?

rómulo: [ríe]

no es lo mismo.

[suspira]

olga lloró una semana completa.

después hizo un coctel

con todas las medicinas

que encontró en la casa

y terminó en el hospital.

>> qué horror.

¿y qué pasó con el hijo

que esperaba?

rómulo: lo perdió,

después de lo que hizo.

pero además quedó con esa idea

de que ya no se puede embarazar

otra vez.

>> pobre de tu hija,

qué mal me siento por haberla

juzgado.

rómulo: tú no tenías

porqué saberlo.

pero entenderás que

con su matrimonio

la situación volvió a ser

crisis.

>> me siento tan culpable

por lo que pasó con ella

en el patronato,

y también con tu mujer.

ahora entiendo porqué estaba

tan molesta conmigo.

no sé qué hacer.

rómulo: ¿sabes qué tienes

que hacer?

ya cállate.

y atiéndeme.

[música]

[música]

tino: ¿entonces qué?

¿sí me va a aceptar ir al cine?

chelito: mejor vemos algo

en la tele del taller.

tino: no se trata de ver nada,

sólo quiero salir contigo.

digo, ayer me cancelaste

a último momento.

me dejaste todo alborotado

con las palomitas, el refresco,

todo listo.

ándale hoy dime que sí,

no seas gacha.

chelito: bueno.

está bien.

pero con las manos quietas

y cada quien con su vaso

de refresco.

tino: ¿entonces qué?

¿paso por ti o de aquí

nos vamos?

chelito: pues depende a dónde.

tino: ¿conoces el autocinema

que está ahí en coyoacán?

chelito: bueno, pero yo pongo

el coche.

>> va.

¿ya ves?

ya me pusiste de buenas.

chelito: quedamos que

sin confianzaditas, menso.

patricio: es que,

¿cómo que olga no quiere estar

conmigo en nuestra casa?

mercedes: tampoco quiere hablar

contigo.

y como no quiero que me hija

se vuelva a poner mal,

te voy a agradecer

que no insistas.

patricio: ¿entonces para qué

nos casamos, señora, para qué?

mercedes: para lo que todo

el mundo se casa,

para quererse y respetarse.

lástima que, según parece,

tú lo olvidaste por completo

en acapulco.

patricio: ¡lo que ocurrió

en ese viaje fue una serie

de accidentes, errores, señora!

mercedes: ah, ¿si?

patricio: ¡sí!

mercedes: ¿que terminaron

con una nota en el periódico?

¡por favor!

exibiéndote como marido

golpeador en plena

luna de miel--

patricio: ¡doña mercedes,

escúcheme!

las cosas no fueron así,

de verdad.

mercedes: ah, ¿si?

pues a mí no me consta.

y agradece que mi hija

no me pidió que la divorciemos

de ti,

pero de esta casa

ella no va a salir mientras ella

no quiera, ¿te queda claro?

patricio: está bien.

dígale que su casa

ya no es esta,

pero que no pienso forzarla

a regresar.

adiós.

agustín: oye,

un poquito de cuidado, ¿no?

mercedes: ¡patricio, patricio,

déjalo!

ya me está quedando claro

cómo suceden sus errores.

lo perdonas, agustín,

por favor.

agustín: está perdonado, señora.

mercedes: [jadea] qué hombre,

dios.

agustín: señora,

vengo a avisarle a su hija

que ya trajeron el automóvil

de acapulco.

mercedes: gracias, yo le aviso.

agustín: ¿puedo pasar

a saludarla?

mercedes: ella está cansada,

yo le doy tus saludos, gracias.

agustín: otro día entonces.

con permiso.

mercedes: [jadea]

melissa: licenciado,

¿dónde le pongo esto?

patricio: ahí déjalos.

>> también le trajeron esto,

licenciado.

patricio: gracias.

refugio: ay, dios.

sí arde.

ignacio: ¿si?

refugio: sí arde.

>> ¡estás enamorada!

el amor, el amor.

todas: [ríen]

olga: ¡esta [...]!

>> ay, amiga, era mío.

raúl: hola, lucero,

habla raúl.

oye, disculpa que no te marcara

antes, sé que pasaron varios

días, pero si todavía

quieres hablar conmigo

podemos vernos donde gustes

y cuando gustes,

podría ser en mi casa,

¿te parece bien?

lucero: sí, claro,

y muchas gracias por llamar.

pensé que ya se te había

olvidado que te pedí que nos

viéramos.

¿oye, ¿y cuál es la dirección?

ah, sí, espera.

a ver, dímela.

muchas gracias,

hasta más tarde entonces.

esta es la dirección.

julieta: perfecto.

lucero: mami, por favor

no seas muy dura con él.

es un buen muchacho.

julieta: eso no lo dudo,

necio como él solo.

me anduvo rondando durante

varias semanas, hija.

lucero: ay, mami,

es que estás hermosa,

no lo culpes.

julieta: gracias.

además es amigo de patricio

y con eso basta para quitarle

la etiqueta de buen muchacho

a cualquiera, mi hija,

no sólo a el.

lucero: mamá, ni que portarse

mal fuera contagioso.

julieta: te prometo no ser

muy dura con él

pero sí muy insistente.

porque me urge sacarle

la dirección de su amiguito

patricio.

dr. ávalos: olga, ayer hablé

con los médicos que

te atendieron,

y me dicen que no tienes

ninguna lesión física

que te impida tener hijos.

olga: ¿y ellos qué saben

de cómo me siento?

ellos no están en mi cuerpo,

ellos ni siquiera matriz tienen,

¿cómo van a saber?

dr. ávalos: bueno,

son especialistas.

olga: pero no son mujeres.

y ya que estoy mecionando

el tema, doctor,

¿sabías que mis períodos

son muy irregulares?

yo no puedo tener hijos,

simplemente no puedo.

dr. ávalos: mira, aquí lo único

que importaría saber

es si tú quieres tener hijos,

y si la respuesta es no,

tienes que ponerte de acuerdo

con tu esposo,

porque esa decisión

debe tomarse entre dos.

olga: pues él y yo

ni siquiera estamos viviendo

en la misma casa, es más,

voy a cumplir una semana

sin verlo.

dr. ávalos: bueno,

pues ¿entonces tu crees

que tiene caso seguir casada

con él?

olga: por supuesto.

¿qué parte de que patricio

es mío no entiende?

>> ya llegó la persona

que estaba espernado.

raúl: ah, muchas gracias.

pásele, lucero.

julieta: no, no,

no soy lucero, soy julieta.

¿te acuerdas de mí, no?

raúl: p--por supuesto que sí.

¿lucero viene con usted?

¿se quiere sentar?

julieta: no, muchas gracias,

estoy bien y no me voy a tardar.

lo único que quiero es que

me des un dato y me voy.

raúl: ¿cuál dato?

julieta: quiero la dirección

de tu amigio patricio chavero,

y me la vas a dar, raúl.

yo también sé cómo ser

insistente, no sólo tú.

norma: hola.

hola, mi amor.

raúl: hola.

norma: perdón, ¿llego en un mal

momento?

julieta: eso parece,

pero te puedes quedar.

si tu novio me da

una dirección que necesito

me voy y los dejo en paz.

raúl: señora, lo siento

pero no puedo darle los datos

de patricio, no me parece ético.

julieta: ah, pero ¿sí te pareció

ético estarme acosando

tratando de averiguar

cómo me llamaba

y en dónde vivía?

¿eso sí te parece ético?

¿qué te parece a ti, eh?

raúl: señora, yo no la acosé,

usted me pareció una mujer

muy interesante y después

fui a su casa sin saber

que usted era la mamá de lucero.

norma: ¿la mamá de quién?

raúl: después te explico.

yo jamás le falté al respeto,

señora.

julieta: porque yo

no lo permití.

me vas a dar la dirección.

raúl: no, perdóneme

pero no puedo,

a menos que me explique

para qué la ocupa.

julieta: no es para mí,

son sus familiares

quienes necesitan saber

dónde está viviendo ahora.

raúl: señora, sabiendo eso

menos se la voy a dar.

es más, le advierto que le voy

a avisar a patricio que

su familia piensa seguir

molestándolo.

julieta: ahora entiendo porqué

eres amigo de patricio,

eres igual a él.

fui una tonta al imaginar

que me ibas a ayudar a hacer

una buena acción.

qué pena me da por el novio

que tienes.

con permiso.

[música]

[música]

rómulo: te digo que a veces

eres muy necio, eliseo.

eliseo: gracias, guapa.

rómulo: [ríe]

bueno, mi querido.

le va a dar un cíncope

a su edad.

ambos: [ríen]

rómulo: todo va bien, ¿verdad?

eliseo: sí.

ay pero ya, no es lo mismo

los tres mosqueteros

que 40 años después.

rómulo: así es.

o 120.

ambos: [ríen]

rómulo: ay un momento divertido,

por el amor de dios.

eliseo: por cierto,

lamento que las cosas

con tu yerno no hayan salido

como las esperabas, rómulo.

rómulo: sí, hice mal

en confiar en él.

pensé que iba a ser capaz

de controlar a mi hija, pero...

eliseo: ¿piensas deshacerte

de él o qué planes tienes?

rómulo: vamos a ver.

mi hija dice hoy

que no quiere verlo,

pero mañana puede que cambie

de opinión.

eliseo: bueno, pero también

ese muchacho te interesaba

para aprovecharlo

para otros asuntos, ¿no?

rómulo: sí, pero dudo mucho que

tenga los tamaños,

no creo que pueda hacerse cargo

de esos asuntos que tú conoces

que le quería encomendar.

lo había nombrado coordinador

del bufete pero por ahora

lo tengo trabajando casi casi

de archivista.

eliseo: bueno, yo creo que

es un desperdicio,

como te dije,

el muchacho es brillante,

tiene posibilidades.

ponlo a prueba,

está muy verde pero acuérdate

que todos fuimos nobatos

alguna vez.

rómulo: no tiene los tamaños.

¿ahora sí me vas a explicar

de dónde saliste tan bondadoso?

eliseo: [ríe]

rómulo: tal vez tengas razón,

siempre es bueno tener

en nuestra profesión

a un tonto útil a la mano.

y de paso lo mantengo

entretenido y lejos de olga

en lo que mi hija recupera

su estabilidad.

eliseo: y si son dos tontos

mejor.

rómulo: y si están como melisa,

mejor.

ambos: [ríen]

rómulo: ay, mi querido juez,

¡eres tremendo!

norma: ¿quién era esa mujer,

raúl?

¿quién es lucero?

¿por qué dijo que la estabas

acosando?

¡contéstame!

raúl: fue una confusión,

mi amor, yo no sabía quién era

esa señora,

la conocí por casualidad.

pero te lo juro,

jamás la estuve acosando.

y lucero es una novia que tuvo

patricio antes de conocer

a olga, y ella es la mamá.

norma: ¿y a ti te gustó la mamá

o qué onda?

le dijiste que te había parecido

interesante.

¿qué quisiste decir con eso,

raúl?

raúl: norma, no te voy a mentir.

sí me pareció muy atractiva,

la acabas de ver,

pero ya después me enteré

por casualidad que era la mamá

de la ex novia de patricio,

y te lo juro que ya jamás volví

a saber nada de ella.

norma: ¿y entonces cómo fue

que vino a buscarte?

¿ya había venido antes

o qué onda?

¿le das la dirección

a todas la mujeres que

te parecen interesantes, raúl?

raúl: ¡no, norma, no!

la que sabía mi dirección,

o más bien mi teléfono,

era lucero, la hija.

norma: me imagino,

porque ella también

te pareció interesante, ¿no?

raúl: no.

mira, todo esto

es una confusión.

norma: francamente no sé qué

pensar, así que mejor nos vemos

otro día, pero no me llames,

yo te aviso cuándo.

raúl: norma.

norma, por favor.

norma: yo pensé que patricio

era complicado,

pero tú le ganas.

tu amiga, la interesante,

tenía razón,

patricio y tú son iguales.

raúl: norma, norma, norma.

ignacio: bueno, y eso fue

de los aditivos y eso es de lo

que compré en la mañana,

doña martina.

martina: ah, pues perfecto.

muchas gracias, nachito.

ignacio: oiga, ¿y cómo le está

yendo a chelito en la escuela?

martina: uy, va muy bien,

salió muy lista,

salió como yo,

bendito sea el señor.

el otro día hasta me hizo

un delantal bien bonito,

¿vieras?

ignacio: ah, sí, qué chido,

¿y qué tal le quedó, bien?

martina: pues si yo hubiera

tenido unos ocho años

me hubiera quedado muy bien.

ambos: [ríen]

martina: ay pero si vieras qué

gusto me da que le esté echando

ganas.

ya era hora de que conociera

el mundo,

porque si le va bien

en lo de diseñar ropa, uy,

se va a encontrar un muy buen

trabajo y ya no va a tener

que venir al taller.

ignacio: sí, a mí también

me da gusto.

la neta la extraño mucho.

bueno, digo, todos los de aquí

la extrañamos mucho, silvestre,

o sea, hasta usted yo creo,

usted me imagino la debe

extrañar mucho, ¿no?

martina: no, hijo,

yo la veo diario en la casa,

aunque nada más tempranito

y ya en la noche,

porque va a la escuela

en las mañanas y pues

en la tarde se va a pasear

pues con su galán.

ignacio: ah, entonces sí va

a en serio con el mamei ese

del gimnasio.

martina: pues claro que va

en serio.

y vieras qué contenta se ve.

mira, a mí con que ella sea

feliz me basta y hasta me sobra.

ignacio: pues sí, yo también

espero que chelito esté feliz

con ese chavo.

bueno, voy a checar

lo del motor porque sino...

ahorita nos vemos.

martina: ándale.

[ríe]

pues a trabajar porque en estos

tiempos tener trabajo

es una bendición.

ay ya la volvió a regar.

¡silvestre!

julieta: muchas gracias

por traer a mi hija.

dale un beso a refugio

de mi parte, por favor.

y por favor también

cuando se le acaben las gotas

avísame para darte dinero

para comprarle otras.

edmundo: no, doña julieta,

¿cómo cree?

para nada, mi mamá es

responsabilidad mía

y de nachito.

julieta: ay no,

no, fíjate que no.

tu mamá y yo tenemos de amigas

casi los mismos años

que tienes tú.

[ríe] y eso nos vuelve

de la misma familia.

edmundo: muchísimas gracias.

lucero: mi mamá tiene razón.

edmundo: gracias, doña julieta,

buenas noches.

julieta: buenas noches.

edmundo: bueno, permiso.

lucero: te acompaño.

edmundo: nos vemos.

buenas noches.

lucero: ¿qué pasó con raúl,

mamá?

por teléfono nada más me dijiste

que se había negado

a darte la dirección

de patricio.

julieta: tu buen muchacho

no me ayudó absolutamente

en nada, pero ¿sabes una cosa?

yo consigo esa dirección

o dejo de llamarme julieta.

lucero: ay, mamá,

pues yo te vi tan segura

que pensé que sí te iba a dar

la dirección.

pues no.

ah, ¿y sabes qué fue

lo peor?

llegó la novia,

se me había olvidado contarte

eso.

no sabes, ¿quieres que te cuente

todo el chisme?

ayúdame a levantar

todos estos platos.

chelito: tino, gracias

por acompañarme a mi casa,

que es tu casa, bueno,

que en realidad es la casa

de mi mamá.

tino: bueno, al contrario,

no tienes nada que agradecer,

yo te agradezco a ti

por dejarme acompañarte.

chelito: no, no, gracias a ti,

bueno, ya fueron muchas

gracias, ¿no?

y como que mucha saliba.

la próxima vez nomás

nos decimos adiós y ya

porque pues mira cuánto tiempo

gastamos hablando.

los demás van a pensar que

estamos locos o algo.

tino: pues yo podría estar loco

por ti, eres una chava

encantadora.

chelito: qué chismoso eres.

encantadora de dónde, no.

oye, espérate, tino.

mi mamá nos puede ver,

y los vecinos,

y luego van a estar

con el chisme de que yo estoy

besando a gente en la boca

y en la calle y así.

tino: no tiene nada de malo,

que se enteren.

chelito: pues sí, claro,

como a ti no te van a regañar.

yo pensé que me apreciabas.

tino: a ver, está bien,

está bien, vamos a hacer

una cosa,

ya no te voy a besar

cerca de tu casa.

chelito: ni tampoco cerca

de la boca.

tino: híjole, es que ahí

es donde se besa la gente.

chelito: no, pero es que tú

vas muy rápido.

hasta pareces metrobusero,

no, pues no, frénale, chavo.

mira, yo no soy como esas

chavitas así fresas, no,

no soy así, soy diferente,

es cosa de familia.

mira, no somos muchos

pero somos--

tino: ¿qué quieres decir

con eso?

chelito: no sé.

pero ¿a poco no entendiste

lo que quería decir?

tino: no, sí, clarísimo,

muy, muy claro.

por eso me gustas tanto.

chelito: pues ahí vas otra vez.

bueno, ya qué.

[música]

[música]

julieta: señorita,

estoy buscando a patricio,

al licenciado chavero.

melissa: es que el licenciado

está un poco--

agustín: yo atiendo

a la señora, melissa.

ah, pero si es usted,

ya la recuerdo.

julieta: sí, sí soy yo.

me urge hablar con patricio.

¿usted me puede llevar con él?

agustín: acompáñeme, por favor.

melissa: pero es que

el licenciado está--

agustín: te dije que yo

me encargo de la señora.

melissa: sí, señor.

agustín: voy a estar en la sala

de juntas,

que nadie nos moleste,

por favor.

acompáñeme por aquí por favor.

julieta: con permiso.

lucero: qué sorpresa que

me buscaras, chelito.

cuéntame, ¿cómo vas

con tus clases y con tu novio?

chelito: pues la verdad

la verdad por eso te pedí

que nos viéramos,

porque yo la neta

nunca he tenido novio

y yo no sé cómo son estas ondas.

lucero: ¿en serio nunca habías

tenido novio?

chelito: pues no.

los chavos siempre me sacaban

la vuelta como si me tuvieran

miedo,

hasta que me encontré a uno más

rudo que yo y también

con más músculo.

eso es importante, lucero,

que te superen, ¿no?

chelito: mira, cuando andas

con el chavo adecuado

nada está de más.

tú no sabes qué feliz soy yo

con mundo, después de todo

lo que sufrí con patricio.

chelito: con ese tipo cualquiera

andaría mal y de malas.

pero pues edmundo es re buena

onda, ¿no?

lucero: sí, hasta quiere meterse

a trabajar para que nacho

pueda ir a la escuela.

pero yo le digo que todo

a su debido tiempo.

chelito: ahí sí me vas

a perdonar, ¿eh?

porque la neta es que nacho

merece más que nadie

esa oportunidad para estudiar.

es bien listo me cae,

y es bien lindísimo también.

lucero: ¿todavía lo quieres,

chelito?

chelito: no, pues de quererlo

lo voy a querer siempre

de los siempres,

pero pues tino también es lindo,

y yo como que ya no sé

qué siento.

o bueno, más bien no sé si ya

siento lo que debo sentir

o si lo siento mucho,

pero no siento nada.

lucero: [ríe]

ay, chelito.

mira, yo sólo puedo aconsejarte

que escuches a tu corazón.

chelito: no, pues eso intento,

pero el condenado parece mudo,

ni señas me hace.

lucero: [ríe]

julieta: oiga, ¿tardará mucho

patricio?

es que tengo prisa.

agustín: qué raro,

no me puedo comunicar

con el licenciado chavero.

debe de estar todavía

en los tribunales.

julieta: bueno, pues no me queda

más remedio que regresar

otro día, gracias.

agustín: no, no se apure.

yo soy el asistente

del licenciado chavero

y si en algo puedo ayudarle

con mucho gusto lo haré.

julieta: bueno, yo no quiero

provocarle un problema

en su trabajo,

pero me urge la dirección

de la nueva casa de patricio.

agustín: entenderá que yo

no puedo darle ese dato

así nada más,

ni siquiera sé qué relación

tiene con él o para qué

necesita esa información.

julieta: no es para nada malo,

yo conozco a patricio

desde hace muchos, muchos años,

bueno, a él y a toda su familia.

agustín: no me diga.

por cierto, me extrañó mucho

no ver a la familia de patricio

en su boda, ¿están todos bien?

julieta: precisamente para ellos

es que necesito la dirección,

yo creo que se quieren disculpar

por no haber estado presentes.

agustín: permítame le apunto

la dirección.

aquí tiene.

y por favor, no le vaya a decir

a nadie que yo se la di.

entenderá que se la estoy dando

en absoluta confianza.

julieta: no, no se preocupe

y no sabe cuánto

se lo agradezco.

agustín: no tiene nada

que agradecerse--

julieta: con permiso.

gracias, ¿eh?

le agradezco mucho.

agustín: claro que no tienes

nada que agradecerme.

los chavero van a estar felices

de saludar a los suegros

de patricio.

olga: ay el doctor me dijo

que hiciera yoga para relajarme.

norma: ojalá te ayude

para mejorar tu relación

con patricio.

olga: el de la culpa fue él

por andar de facilote, norma.

norma: pero era tu luna

de miel, olga.

olga: pues sí,

justamente por eso.

debería de tener solamente

ojos para mí.

norma: ya te dije,

pueden ser ideas tuyas, ¿eh?

olga: como sea.

algo se me rompió aquí adentro

y sinceramente yo no sé

si voy a poder seguir casada

con él.

norma: ¿te vas a divorciar?

no inventes, olga.

olga: lo único que sé

es que patricio ya me perdió.

>> no, ¿y entonces, mi güey?

ignacio: pues no sé, carnal,

la neta es que nunca me había

pasado esto.

>> ay te lo dije,

el que se enamora después,

se enamora más cañón.

ignacio: ¿y quién dijo que

estoy enamorado?

>> [ríe] eres o te haces.

si tienes todos los síntomas,

la extrañas, piensas en ella,

sueñas con ella,

hablas de ella

todo el día.

ignacio: tampoco, tampoco,

o sea, la extraño pero pues así

de cuates, no tan romántico.

de carnales, digo,

si siempre estaba aquí metida

pues uno también se acostumbra,

¿no?

digo, es normal.

>> ¿neta que nomás es eso?

ignacio: cámara, sí, seguro.

bueno, pues no sé,

pues no te digo que nunca

me ha pasado esto,

yo cómo voy a saber.

hasta cuando lucero,

o sea, me la pasaba pensando

en la chamba y en ayudar

a mi jefa y no sé,

ahora es distinto la neta.

>> ¿así que extrañas a chelito?

ignacio: no, pues o sea,

extraño sus bromas

y pues que me moleste

todo el día,

que me traiga cosas de comer

cuando estoy lleno de grasa

y que siempre me las de

en la boca, o sea,

la neta es que es super

buena onda.

>> pues tú dirás misa, ¿eh?

pero para mí eso es amor.

ignacio: ¡que no es amor!

es porque es mi amiga

y pues ya no la veo así,

nada más.

y a parte, aunque fuera amor

como dices tú,

primero está mi chamba

y luego está la escuela,

y a ver, ¿a qué horas

podría ocuparme de ella?

>> dicen que cuando hay

voluntad hay manera.

nunca dejes esa agua de beber,

¿eh?

ignacio: no, ¿sabes qué?

mejor yo paso.

además ella ya es feliz

con el chavo ese,

el mamei ese del gimnasio.

la neta yo no soy nadie

para meterme entre ellos

para hacefr un mal tercio.

julieta: refugio, amiga.

ven para acá que te tengo

una noticia.

refugio: ¿qué es?

julieta: ay, amiga...

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