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Corona de Lágrimas Capítulo 31

Univision4 Mar 2020 – 12:00 AM EST

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locutor: televisa presenta...

>> oye.

>> hola.

patricio: hola.

>> ¿nos puedes ayudar?

patricio: sí, claro.

>> ¿nos puedes decir

cómo podemos llegar aquí?

patricio: uh.

[murmura]

playa de cocos.

yo creo que todo derecho, ¿eh?

sí, seguro.

olga: oigan, ¿qué les pasa, eh?

lárguense de aquí.

él...

patricio: olga.

olga: ...es mi marido,

mi marido.

patricio: ¿qué te pasa, olga?

¿estás mal?

olga: no, no, no,

¿qué te pasa a ti?

¿cómo--cómo permites que éstas,

que ni las conoces,

te abracen, eh?

tú eres mío, patricio.

¿ya se te olvidó o qué?

patricio: no hicieron nada malo.

olga: ah, ¿no?

patricio: no.

olga: no, entonces, encima,

te haces el tonto.

patricio: olga,

me estaban preguntando

una dirección, por favor.

me estás preocupando, ¿eh?

olga: y vas a salir

con que el preocupado eres tú.

todas las viejas,

resulta que todas

te voltean a ver

y te coquetean

y tú nunca haces nada.

patricio: no hago nada.

olga: eres un mustio, patricio.

patricio: no tienes por qué

insultarme, ¿ok?

olga: bueno, y tú no tienes

por qué engañarme.

¿crees que estoy ciega o qué?

¿sabes qué?

ya me harté de la playa,

vámonos a la casa ahora mismo

y de ahí no vamos a salir.

patricio: ¿quién te entiende,

olga, de verdad?

¿qué caso tiene

haber venido a acapulco

si nos la vamos a pasar

entre cuatro paredes?

está bien, olga, hacemos

lo que tú quieras.

olga: ¿sabes qué?

ya me hartaste.

patricio: claro.

olga: no quiero

que me acompañes a ningún lado.

lo que voy a hacer

es hablarle a mi papá

para que sepa

lo que está pasando.

patricio: olga, aquí

no está pasando nada.

así que dame el teléfono.

olga: no, sí está pasando.

no, patricio, sí está pasando.

suéltalo, suéltalo.

ay.

patricio: mira

lo que me hiciste.

olga: patricio, perdóname.

perdóname, de verdad,

yo no quise hacerte esto.

patricio: ¿te das cuenta

cómo te pones?

como loca.

olga: no, pero es que yo

no quería.

patricio, no te enojes.

por favor, a ver, déjame verte.

vamos a la casa

y le hablamos al doctor, ¿sí?

patricio: ¿qué te pasa, eh?

de verdad.

olga: patricio, no.

no, patricio.

marco: de verdad

me da mucha pena, mercedes,

pero estos muchachos

son unos tercos.

sandra está necia

en que no se quiere involucrar

en los problemas matrimoniales

de olga y de patricio.

y, pues raúl se quedó callado,

prefirió no opinar.

qué pena contigo.

si quieres,

podemos ir aurora y yo.

mercedes: no, no, marco.

te lo agradezco.

pero si olga los ve a ustedes

o a mí,

entendería que estoy tratando

de controlarla.

no, no, la idea es como si fuera

un encuentro casual

entre jóvenes.

marco: sí, sí, sí,

tiene razón, prima.

qué pena contigo, de veras, ¿eh?

mercedes: no te preocupes.

a ver cómo soluciono esto, ¿sí?

gracias.

[suspira]

abel,

no guardes el coche,

vamos a salir de nuevo.

abel: está bien, señora ancira.

olga: patricio,

te juro que yo me voy a portar

bien, ¿ajá?

me la voy a pasar cuidándote

y ya no te voy a hacer enojar,

¿sí?

voy a estar bien.

patricio: ¿te tomaste

la pastilla?

olga: ay, ¿por qué todo el mundo

me quiere tener atontada,

dopada con esa pastilla?

yo puedo estar muy bien

sin ellas.

patricio: pues ya viste que no.

olga: es que lo que hice

fue poner esas tipas horrendas

en su lugar.

y bueno, y si--y si te golpeé,

pues, es que tú me querías

quitar el teléfono.

patricio: mira, olga,

o me prometes

que vas a seguir el tratamiento,

pero sin tomar alcohol,

o nos regresamos

ya mismo a méxico.

olga: mira...

[carraspea]

...patricio, tú eres mi esposo,

no mi papá.

yo sé muy bien lo que hago.

patricio: está bien, mi amor,

ya lo sé, pero quiero

que nos llevemos bien, mi amor,

es nuestra luna de miel.

te propongo algo:

¿por qué no regresamos

a la playa,

nos olvidamos de todo

y estamos tranquilos, sí?

olga: [afirma]

pues, si tú quieres.

la verdad es

que en este momento me da igual.

edmundo: nada más luego, luego,

se dio cuenta de que le dije

que nos fuéramos

a vivir a la playa

para separarla de patricio.

no, hasta se me enojó y todo.

ignacio: si mi jefecita

es bien lista,

por eso yo salí a ella.

edmundo: ah, sí, tú.

[llama a la puerta]

ignacio: mundo.

edmundo: [ríe]

no, no, por poco la riego,

pero gachísimo.

ignacio: ¿de?

edmundo: le iba a decir

que eso de irse, pues,

sí funciona.

ya ves lo que pasó con mi papá,

ni se volvió a acordar de él.

bueno, ni siquiera fotos suyas

tiene, sí sabes, ¿no?

ignacio: no manches, mundo,

eso fue diferente.

edmundo: pues sí, pero ¿qué tal

que patricio tiene razón?

esa cuestión, mira,

ya se peló.

oye...

igual esa sería

la mejor solución,

que tu hermanito se muriera.

ignacio: no seas idiota,

no se te va a ocurrir

decir eso frente a la jefa.

edmundo: [balbucea]

[chista]

ni que lo fuera yo a matar,

fue un decir, nachito.

es que tú te crees todo,

caramba.

ignacio: pues es que no andes

diciendo lo que dices.

edmundo: ya, ya, ya.

ignacio: bueno, y--y ¿cuándo

te vas a inscribir

al siguiente semestre

en la universidad, eh?

edmundo: no sé.

estoy pensando seriamente

en salirme de la facultad

para buscar trabajo.

a lo mejor un semestre o dos.

ignacio: ah, no,

mira qué conveniente,

¿no, mi rey?

nada más que para salirte,

primero necesitas volver

a entrar, ¿eh?

edmundo: [ríe]

ignacio: porque a mí

no me engañas como a la jefa.

tienes siglos sin ir a clases,

mundo.

edmundo: claro que voy a clases,

¿qué te pasa?

no inventes.

ignacio: no, no,

si el que miente eres tú.

tus libros hasta tienen polvo

de que nunca los has abierto.

edmundo: mira, yo sabré qué hago

y por qué, ¿sabes?

además, ni que fueras mi papá

para regañarme, nachito.

qué flojera.

ignacio: brincos dieras.

edmundo: [bufa]

¿san nachito de asís o qué?

ignacio: san nachito nada, ¿eh?

no soy ningún santo.

haz lo que tú gustes,

yo de ti no espero nada.

la neta si me duele,

es por la jefa.

con ella es tu deuda,

no conmigo.

y en vez de estar criticando

a patricio,

mírate en un espejo, carnal.

edmundo: [ríe]

ignacio: ¿eh?

consuelo: nos vemos, chicho.

chicho: ¿qué pasó, chelito?

no te vi llegar.

consuelo: ey, es que ya me voy.

chicho: espérate, espérate,

espérate.

oye, ¿de plano no quieres

quedarte a practicar un ratito?

consuelo: es que se me hace

tarde para la escuela.

chicho: oye, espera, espera.

nada más quería saber

si ya habías pensado algo

de lo que te propuse.

consuelo: es que, la neta,

no quiero perder tu amistad.

ya ves lo que pasó con nacho.

chicho: ¿qué, ya no se hablan?

consuelo: no.

bueno, sí, pero luego se pone

medio raro y eso no me gusta.

mira, si quieres,

podemos ir al cine y así,

pero de amigos, ¿no?

chicho: oye, ven, ven.

bueno, por ahora está bien

solo ser amigos.

consuelo: voy al taller

a dejar unas cosas

y luego me voy a la escuela.

nos vemos, ¿eh?

chicho: pero paso por ti

a la noche para ir al cine,

¿verdad?

suerte en tus clases.

ambos: [gimen]

consuelo: ahora sí la regué.

chicho: ay, no, no te preocupes.

ahorita me cambio.

consuelo: [ríe]

chicho: nos vemos.

consuelo: no, pues de que está

bien, está retebien.

¿de plano me veré tan mal

de darle el sí nada más por eso?

ay, qué nervios.

sandra: ¿y qué esperaba mi tía?

¿que olga se portara

como un angelito?

por favor.

ahora que si tú quieres

ir a apoyar a patricio, ve.

al final de cuentas,

tú eres el responsable

de que ellos se conocieran.

raúl: gracias por recordármelo,

hermanita.

sandra: bueno, raúl,

al menos deberías de llamarle

para preguntarle

qué es lo que está pasando.

raúl: ¿estás loca?

¿cómo crees

que voy a preguntarle eso?

además, se trata

de que nuestra llegada

a acapulco pareciera casual.

sandra: ¿cómo va a ser casual

si están de luna de miel, raúl?

no es lógico.

mercedes: precisamente,

muchachos.

raúl: tía.

qué sorpresa, ¿cómo estás?

¿te quieres sentar?

mercedes: no, no, gracias.

vengo a pedirles--no,

a rogarles en persona

lo que ustedes dos ya saben.

las cosas no están bien

entre olga y patricio

y si ustedes van,

tal vez la situación

se calme un poco.

sandra: ay, tía, perdóname,

pero yo no creo

que esa es la solución.

yo entiendo

que quieres mucho a mi prima,

pero ¿qué vas a hacer, tía?

¿pasarte toda tu vida

solucionando la de ella?

¿no crees que por eso

olga es así?

raúl: sandra, sandra, ya,

no empieces.

mercedes: no, raúl, déjala.

tu hermana tiene razón,

pero solo en parte.

no soy yo la que ha causado

que mi hija sea así,

a pesar de que siempre

me ha tocado sufrir

las consecuencias.

olga: patricio,

yo me voy a tomar las pastillas,

lo único que te pido

es que, por favor, no hagas

que nos regresemos, ¿sí?

patricio: sí, como quieras.

olga: mira, yo te prometo

que todo va a estar bien

y ahorita nos vamos a la casa

y pido que nos preparen

algo bien rico de comer.

me la voy a pasar

consintiéndote, ¿mm?

patricio: no es necesario, olga,

la verdad.

olga: mira,

te tengo un regalo

que te iba a dar

la última noche,

pero yo creo que mejor

te lo doy de una vez.

patricio: ojalá y con un regalo

se arreglara

nuestra luna de miel, olga.

porque con tus celos

y tus berrinches,

esto se ha convertido

en algo insufrible.

olga: amor,

por favor, lo único que te pido

es que me aceptes este regalo.

toma.

toma.

hay que hacer las paces, ya.

mira, yo te perdono

y tú me perdonas, ¿sí?

patricio: sí, está bien.

olga: ábrelo.

patricio: mi amor,

está increíble.

mi amor, pero esto cuesta

una fortuna.

olga: [ríe]

patricio: ¿cuánto te costó?

olga: bueno, sí, sí, cuesta...

una cantidad que prefiero

no decirte, la verdad.

patricio: guau.

olga: y entonces, ¿qué?

¿me quieres otra vez?

patricio: te amo.

sandra: mira, tía, olga y yo

nunca hemos sido grandes amigas

y de verdad no creo

que le dé gusto verme por allá.

ay, pero no te pongas así, tía,

si para ayudarte a ti,

hago lo que sea.

mercedes: gracias, sandy.

sobre todo, por tu honestidad.

raúl: tía, cuenta conmigo

también.

mercedes: gracias.

raúl: patricio es mi amigo

y de muchas maneras,

pues, me siento en deuda con él.

¿quieres que salgamos a acapulco

hoy mismo?

mercedes: no, espérame,

primero quiero hablar con olga

y ver cómo está ella,

yo les aviso.

en cuanto tenga todo listo,

se van a acapulco.

raúl: ok.

mercedes: gracias.

marco: ¿acapulco?

no sabes el gusto que me da

que mis hijos te puedan ayudar,

prima.

y bueno, que--que entiendan

que somos una familia.

mercedes: gracias, marco.

con permiso.

gracias.

raúl: bye, tía.

marco: te acompaño a tu coche.

sandra: pobrecita.

y ahora, ¿a ti qué te pasa?

raúl: pues no creo

que a patricio le vaya a gustar

nada la idea de que vayamos.

sandra: pues imagínate,

a olga menos.

solo espero que podamos

ayudarlos en algo.

a ver, ven,

vamos a seguir jugando, ¿no?

ignacio: [gime]

¿qué hubo, chelito?

[ríe]

pues ya--ya se te extrañaba

por acá.

consuelo: hola.

no--no he entrado al taller

porque ando muy ocupada.

nada más vine a dejarle

unos recibos a mi jefa

y ya me voy.

¿y tú qué onda?

pues, ¿cómo has estado?

ignacio: pues la semana pasada

fuimos a xochimilco.

te iba a invitar,

pero imaginé que estabas ahí,

con el entrenador, ¿no?

consuelo: ¿y eso qué?

me hubieras invitado.

o nos hubieras invitado

a los dos.

ignacio: y ¿que ya--?

¿ya andas en serio con él?

consuelo: pues, sí.

sí, claro.

ignacio: ah, pues, chido.

consuelo: ¿y tú qué tienes?

que te noto como apachurrado.

ignacio: no, pues las cosas

en mi casa no están muy bien.

mi jefa anda tan apachurrada

que a edmundo se le ocurrió

que nos fuéramos a vivir

a provincia.

consuelo: ¿qué?

¿me vas a dejar aquí de solapa?

digo, ¿vas a dejar solo

al taller?

ignacio: pero perdón,

no, no solo, pues aquí están

fidel y silvestre.

digo, no hacen mucho,

pero pues aquí andan, ¿no?

pero bueno, olvídalo,

porque mi jefa

ni siquiera aceptó

irse a vivir a ningún otro lado.

así que, pues, todo sigue igual.

igual de mal, pero pues,

igual, ¿no?

al fin y al cabo.

consuelo: me da mucho gusto.

ignacio: ¿cómo que te da

mucho gusto?

consuelo: digo, que todo siga

igual.

digo, en lo bueno,

no en lo malo.

o sea, al revés.

ignacio: ah, pues sí--

martina: ¡hija, hija!

ignacio: ahí te hablan.

martina: ¡hija!

mira quién me escribió.

consuelo: ¿qué pasó, mamá?

martina: mira.

consuelo: ¡mi hermano!

martina: sí.

consuelo: mi hermano, mamá.

martina: ¡sí, hija!

ambas: [ríen]

[música]

[música]

julieta: hija,

necesito pedirte un gran favor.

lucero: ¿dime?

julieta: es que necesito

localizar a tu amigo raúl.

lucero: ¿tú a raúl?

¿como para qué?

julieta: porque necesito

hablar con él, mi amor.

estoy segura de que él sabe

dónde vive patricio

y quiero que me lo diga.

lucero: ¿vas a buscar

a patricio, mamá?

julieta: no, yo no, hija.

tú sabes quién.

y le prometí

conseguirle el dato.

lucero: bueno, bueno, sí,

sí, tengo su teléfono.

¿quieres que te lo pase

de una vez?

julieta: bueno, mira, mejor no.

mejor me lo das en la casa.

primero quiero pensar

cómo le voy a hacer

para sacarle la información.

martina: "mamá,

estoy bien.

el trabajo en el que ando, pues,

no me gusta mucho, pero ni modo,

si quiero perseguir mi sueño,

pues tengo que chambearle.

pero no te preocupes por mí,

que muy pronto tendrás noticias.

césar".

es todo.

consuelo: chale, pues no dijo

nada nuevo.

y otra vez no trae remitente.

no, pues así, ¿cómo, ma?

martina: pues no sé, mi hija.

pero me llena de alegría

tener noticias de tu hermano.

consuelo: pues, sí, jefa.

pero ni le has podido decir

que mi papá falleció.

igual, si césar lo supiera,

pues a lo mejor regresa, ¿o no?

martina: pues sí.

bueno...

por ahora estoy feliz

de saber que mi chamaco

está bien.

consuelo: tienes razón, ma,

eso es lo que importa.

martina: eso es lo que importa,

hija, eso es.

ignacio: vas a ver que todo

sale bien, chelito.

consuelo: chale, ¿qué?

¿nos estabas espiando?

ignacio: no, no, ¿a poco?

pero pues, tanto me has hablado

tú de tu hermano, que pues,

me preocupo igual que tú.

bueno, que ustedes,

doña martina.

digo, me preocupa, ¿no?

martina: ay, gracias, nachito.

mi hija, me regreso a la casa.

ahí les encargo el taller, ¿no?

consuelo: sí, mamá,

vete con cuidado, mamá.

martina: cómo no.

nos vemos, mi hija.

¡nos vemos, adiós!

ignacio: bye.

consuelo: bye, ma.

bueno, yo me voy a arreglar

para irme a la escuela.

por tu culpa voy a llegar tarde.

ignacio: ¿por mi culpa?

¿por qué?

tú te pusiste de platicadora.

a ver, ¿la leída de la carta,

qué?

consuelo: ya no me entretengas.

a trabajar.

edmundo: entonces,

¿a quién me podría recomendar

para que revise a mi mamá,

profesor?

profesor: tenemos

muy buenos oftalmólogos

dando clases aquí,

podría ser el doctor sarabia

o la doctora pastrana.

edmundo: ¿y no cobran muy caro?

porque es que, la verdad,

no tenemos mucho dinero.

profesor: tú sabes

que entre médicos

no nos cobramos.

edmundo: bueno, lo que pasa

es que yo todavía soy alumno.

profesor: bueno,

por ser alumno de la carrera

sería un precio especial.

eh, por cierto,

ya es momento

en que vayas pensando

en la especialidad

que quieres hacer.

edmundo: bueno,

eh, lo que pasa

es que estaba pensando,

no sé, esperarme un semestre.

quisiera trabajar, profesor.

la verdad es que en mi casa

hace mucha falta de dinero.

profesor: lamentaría

que eso pasara, mundo.

la medicina avanza mucho

y hay que estar al día en todo.

no quisiera perder

un alumno como tú,

que tiene una excelente memoria

y una gran capacidad

para diagnosticar.

edmundo: muchas gracias,

profesor.

pero, bueno, ya le expliqué

qué es lo que pasa en mi casa.

lucero: la voy a regañar, ¿eh?

ya vi que no se terminó

el "lunch" que le traje.

refugio: es que a veces

se me quita el hambre, hija.

lucero: pues muy mal.

si sigue así, le voy a decir

a mundo y a nacho.

refugio: ay, no, no, por favor,

no les diga nada.

te prometo que le voy a echar

más ganas.

lucero: ya verá que mi mamá

le va a conseguir la dirección

de la casa de patricio.

y se me ocurre

que podría ir yo primero

para ubicar bien la dirección

o para tantear el terreno

y así usted

no se lleva una mala sorpresa.

refugio: ay, hija, no, no, no,

¿cómo crees?

tú menos que nadie.

a mí no se me olvida

lo que te hizo mi hijo

y no quiero que te vayas

a sentir mal por mi culpa, hija.

lucero: no me voy a sentir mal,

patricio dejó de interesarme

hace mucho.

y sí, la pasé mal,

pero las lágrimas me ayudaron

a ver a quién realmente quiero

y quién me quiere.

y, pues, ese alguien es edmundo.

refugio: aunque al principio

yo no estaba muy contenta

con la idea,

tengo que reconocer

que has sido una muy buena

influencia para edmundo.

lucero: y él para mí.

además, ya,

se quedó en el pasado.

refugio: gracias

por lo buena que eres conmigo

y--y con mis hijos.

a propósito,

te pido

que no le comentes a edmundo

que estamos tratando

de conseguir la dirección

de patricio.

lucero: no, no se apure.

ambas: [ríen]

olga: no, no, no, no,

es que no sabes,

lo dejé como santo cristo.

ay, pero es que de verdad

ya me tenían harta

todas esas viejas horrendas,

rogonas.

norma: pues, es que tu marido

llama mucho la atención.

pero, mira, yo estoy segura

de que sería incapaz

de ponerte el cuerno.

olga: yo no sé,

las viejas son

demasiado arrastradas.

norma: justo lo que tienes

que hacer

es no darle motivos

para que se la pase mal contigo.

olga: es que eso trato,

pero es que te juro

que yo no puedo controlarme

cuando veo que una mujer

se le acerca.

norma: olga, contrólate.

si te pasas, puedes acabar

con tu matrimonio

y apenas acaba de empezar.

mira, mejor habla

con tu terapeuta, ¿no?

olga: ¿cómo crees, norma?

¿que le voy a decir al terapeuta

que venga aquí a acapulco

a atenderme?

norma: no estoy diciendo eso,

llámale por teléfono.

olga: no, no sé.

lo voy a pensar.

norma: bueno.

no dejes de tomarte

tus pastillas, ¿eh?

eso te va a ayudar.

olga: es que no has entendido,

¿verdad?

me dan sueño las pastillas,

no me gusta.

norma: por eso

habla con tu doctor, olga.

y mientras, haz un esfuerzo

y pórtate bien, por favor.

olga: no, no, no, ya.

no--ni lo digas, por favor.

oye, ya me voy

porque se está despertando

patricio.

oye, norma,

no le vayas a decir a mi mamá

ni al boca floja, idiota,

de mi primo, ¿ok?

norma: bueno, ok.

y tómate tus pastillas,

por favor.

bye.

olga: sí, sí, sí, ya.

ya, ya me voy,

bye, bye, bye.

patricio: ¿qué pasó?

olga: nada, mi amor.

¿qué quieres?

¿quieres que pida algo

para que tomemos?

patricio: no, mi amor,

yo--yo nomás quiero bañarme.

olga: ¿sí?

bueno, ¿y qué, me invitas, no?

patricio: mejor ve pensando

dónde quieres ir a cenar

y yo te llevo, ¿ok?

y reservas.

olga: órale.

lucero: pues, tu profesor

tiene razón, mundo.

edmundo: sí, lo sé.

pero ya estuvo bueno

que mi mamá y mi hermano

estén pagándome todo.

la verdad es que nachito

también se merece estudiar.

lucero: pues, sí.

ojalá tu profesor te encuentre

algo de medio tiempo.

edmundo: sí, ojalá.

lucero: bueno, y ¿qué te dijeron

de la consulta?

edmundo: no estaban

ninguno de los dos,

mañana regreso a ver qué onda.

lucero: a ver si tu mamá

quiere ir,

con eso de que está

en la total negación.

edmundo: ¿qué te dijo, eh?

lucero: nada.

pero es que yo cada día

veo que le cuesta más trabajo

leer en la computadora

y también en papel.

edmundo: es que todo esto

es por no querer preocuparnos.

lucero: ¿puede ser grave?

edmundo: sí, la verdad, sí.

hasta podría quedarse--

lucero: no, no, no, ni lo digas.

edmundo: por eso

tenemos que llevarla,

aunque sea con engaños,

en cuanto me den la cita.

es que mi madre no merece

que le esté pasando algo así.

[música]

patricio: ¿ves?

nos la podemos pasar

así de bien.

>> [gime]

patricio: ¿están bien?

perdón, perdón.

olga: ¿qué les pasa?

¿qué les pasa?

patricio: olga, ¿es en serio?

se tropezaron sin querer.

no lo viste.

olga: no te hagas.

estoy harta, patricio.

desde que llegamos a acapulco

te la has pasado coqueteando

con todas.

para ti este matrimonio

no significa nada.

¿qué es lo que estás haciendo?

¿qué haces?

lo que quieres es traerme aquí,

a la mesa para que te puedas ir

con éstas, ¿no?

patricio: olga, estoy harto.

harto de ti.

estás loca,

totalmente loca.

no tengo ni idea

de cómo me casé contigo.

olga: ¡yo te odio!

no te quiero volver a ver nunca.

patricio: no me veas nunca más.

está bien, vete.

esto me está saliendo carísimo,

caray.

mesero: oye, ¿quién

me va a pagar esto?

patricio: aquí tienes.

¡olga!

>> ¿la que se acaba de ir

es olga ancira?

mesero: sí, el que va tras ella

es su marido.

>> gracias.

olga: ayúdeme.

ayúdeme, por favor.

porque no sé,

me siento muy mal.

me siento muy mal.

mi marido me engaña.

por favor, ayúdeme.

patricio: olga, basta.

olga: no.

¡no, déjame!

¿qué te pasa?

patricio: cálmate, cállate.

olga: no me voy a calmar--

>> deja en paz a la señorita.

patricio: usted cállese la boca.

olga: no, no, no, patricio,

no, patricio, no.

>> señorita, ¿quiere que hable

a la policía?

olga: no, no, no.

>> llamen a la policía, ahorita.

olga: ¡que no, no quiero

que le hables a nadie, lárgate!

>> ustedes dos

ya no entran aquí.

olga: patricio.

patricio: no me toques.

olga: no.

no, no, no, dime, por favor,

¿estás bien?

por favor, dime que estás bien.

por favor, patricio.

patricio: [chista]

ignacio: jefecita,

pensé que no estabas.

refugio: ay, mi hijo,

llegué hace rato

pero me dolían mucho los ojos

y vine a descansar

un poco la vista.

pero ahorita

te preparo la cena, hijo.

ignacio: no, no, no, jefecita.

no, no, descansa un ratito más.

sí, mira como traes los ojos

bien irritados.

refugio: no, no.

y no vayas a pensar

que estuve llorando.

como te dije,

se me cansó la vista.

ignacio: ay, mamacita,

tienes que ir al doctor.

hasta mundo te lo dijo, ma.

refugio: sí, yo sé

que es el médico de la casa,

pero yo estoy bien.

solo que el tiempo pasa

y ya nada es igual,

la vista se va cansando, hijo.

ignacio: el médico de la casa,

¿no?

cómo no, claro.

refugio: bueno,

todavía no se recibe,

pero ya muy pronto.

¿por qué lo dices tan molesto?

ay, no me digas

que ya te volviste a pelear

con él, hijo.

ignacio: no, no, jefa,

ni al caso.

pero tú tienes que prometerme

que le vas a pedir a edmundo

que te lleve con un doctor

de los ojos de allá,

de su escuela.

refugio: ya te dije

que te preocupas de más.

los dos se preocupan de más.

ignacio: mira, jefa,

yo--yo hago la cena.

refugio: [ríe]

pero si tú no sabes cocinar.

ignacio: pues, ¿qué?

ni que fuera mucha ciencia

el recalentado, jefa, ¿qué pasó?

refugio: no, es que sobró

muy poquito.

mejor hago unos chilaquiles

para completar, ¿eh?

ah, no, para ustedes

porque yo ya no puedo.

yo, mi verdurita, nada más.

es más, ¿qué te parece

si la preparamos entre los dos?

ignacio: cámara, jefa.

pero chilaquiles de los buenos.

refugio: sí.

[música]

[música]

patricio: ¿cómo quieres

que no esté furioso?

nuestra luna de miel

parece una guerra, olga.

olga: pues sí, por ponerte

a coquetear con todas.

patricio: olga,

no he coqueteado con nadie.

te repito que estás alucinando,

caray.

olga: es que estoy harta,

patricio, ya de pleitos.

patricio: sí, yo también, olga.

por eso mismo, mi amor,

ya--ya, yo te quiero.

¿cómo crees que me iba a poner

a ver otras mujeres

en plena luna de miel?

por favor.

y menos teniéndote en frente,

mira qué--qué hermosa.

olga: ajá--

sí, bueno, en frente no,

pero sí a mis espaldas.

patricio: olga, por favor.

claro que no,

yo te quiero solamente a ti.

mi amor, soy afortunado

de tenerte como esposa.

¿qué, no me crees?

olga: pues es que eso

no es cierto, patricio.

o sea, yo creo que serías

muy afortunado

si yo pudiera darte un hijo.

y la verdad, oye,

como sé que no voy a poder,

yo sé que me vas a cambiar

por otra,

por la primera tipa que llegue

y te lo pueda dar.

patricio: olga,

eso no tiene sentido.

¿cómo te voy a dejar

si tú eres lo que yo más quiero

en este mundo?

mi amor, te lo demostré

casándome contigo.

mi amor, soy tu esposo.

olga: bueno, sí.

eres mi esposo, ¿eh?

ay, perdón.

perdóname, perdóname.

dime, ¿te lastimó horrible

el naco ese asqueroso?

porque lo hizo él, ¿verdad?

no lo hice yo,

yo no quiero lastimarte,

yo no quiero hacerte daño.

¿me perdonas?

patricio: está bien.

pero me haces más daño tú

dudando de mi amor.

yo te quiero, de verdad.

olga: [suspira]

¿aunque no pueda darte un hijo?

patricio: olga, es lo de menos.

adoptamos uno, no pasa nada.

olga: no, no, no, patricio,

¿cómo adoptar?

no, un--un niño adoptado, no,

no sería de nuestra sangre.

no, yo no quiero adoptar.

patricio: olga, por favor.

está bien,

lo que tú quieras, ya.

olga: no.

lo que tú quieres

es un hijo ajeno,

un hijo de quién sabe quién

y eso no me gusta.

patricio: pues ésta...

raúl: oye, flaca,

¿no ha llamado mi tía mercedes?

sandra: no.

por cierto, ya hice dos maletas,

una grande y una chiquita.

raúl: ¿eso para qué?

sandra: la chica

para irnos a acapulco.

y la grande

porque me tengo que regresar

a europa.

raúl: ay, no seas rencorosa.

sandra: ¿qué, te parece

que no tengo razón

para estar así?

raúl: sí, pero ya conoces

perfectamente a mi papá,

dice cosas así,

sin pensarlas mucho.

sandra: pues sí.

a lo mejor eso es cosa

de familia.

con excepción

de la tía mercedes,

eso es una muy mala costumbre

de todos nosotros.

bueno, casi.

raúl: ándale.

sandra: ¿tú cómo vas?

¿ya se te pasó el mal humor?

raúl: un poquito, ¿eh?

pero sí sigo molesto

de que mi papá sigue

siempre queriéndome molestar

en todos los conflictos

de los ancira.

sandra: pues sí, porque son

nuestra única familia aquí.

raúl: y además,

ninguno de los demás parientes

tienen tanta lana.

sandra: exacto.

raúl: por eso, la verdad,

sigo pensando

si será buena idea o no,

trabajar con patricio.

sandra: pues mira,

yo te recomiendo

que primero veas

cómo regresa de la luna de miel.

si sobrevive, ya luego decides.

raúl: qué mala eres,

hermanita, me cae.

sandra: no, no soy mala,

soy realista.

ojalá fuera mala,

las malas se divierten más.

raúl: te digo.

patricio: don rómulo.

más o menos.

olga se encerró en la recámara.

sí, es que se volvió a alterar

con lo del hijo

que no me puede dar y--

no, no, no, señor, por supuesto

que no se lo mencioné.

rómulo: y a mí,

¿para qué me llamas?

¿me viste cara

de consejero matrimonial?

patricio: señor,

con todo respeto,

yo creo que usted

me debe una explicación.

¿por qué es que olga

entra en crisis

cada vez que alguien

le habla de tener un hijo?

exijo que me lo diga.

rómulo: mira, muchachito,

te aconsejo

que tomes tu distancia.

con todo respeto,

como tú dices,

vete al demonio.

tú a mí, no me exiges nada,

¿te queda claro?

patricio: discúlpeme.

lo que pasa es que estoy

desesperado, señor.

por favor, nadie me explica,

necesito entender

lo que está sucediendo.

rómulo: ¿sabes qué, patricio?

eres incapaz de controlar

a tu propia esposa,

así es que agarra

a tu mujercita,

sálganse de mi casa de acapulco

y se regresan ahora mismo.

patricio: señor, ustedes sabían

que esto iba a suceder, ¿verdad?

¿bueno?

bue--

[celular]

sí, perdón, se--se cortó

la llamada.

mercedes: soy mercedes,

patricio.

¿estabas hablando con alguien?

¿interrumpo algo?

patricio: sí, bueno,

hablaba con un--con un amigo.

dígame qué se le ofrece, señora.

mercedes: hablar con mi hija.

estuve marcándole a su celular

y a la casa y nadie me contesta.

¿me la comunicas, por favor?

patricio: bueno, sí,

déjeme--déjeme ver si ella

quiere hablar con usted.

mercedes: pídeselo tú.

dile que hable conmigo,

para eso eres su esposo.

patricio: sí, eso parecería,

¿verdad?

permítame, voy a buscarla.

mercedes: ¿cómo que voy

a buscarla?

¿que no está ahí contigo o qué?

patricio: no.

y le agradecería que, por favor,

no me grite.

voy a buscarla.

te habla tu mamá por teléfono.

olga: no, no, no,

dile que no estoy.

patricio: olga,

sabe que sí estás,

le urge hablar contigo.

y si no le tomas la llamada,

va a venir aquí a buscarte.

contesta.

olga: ¿qué quieres?

mercedes: mi amor,

saber que estás bien, hija,

eso es todo.

olga: estoy perfectamente,

gracias.

no me veas.

que--patricio,

no quiero que me veas.

mercedes: ¿con quién hablabas?

¿por qué cubriste la bocina?

olga: estoy hablando

con mi esposo, mamá.

fíjate, me casé,

qué curioso.

mercedes: bueno,

no seas grosera conmigo.

solo quería saber

si estabas bien.

olga: por tercera vez

te repito que sí,

que estamos muy felices.

mercedes: ay, bueno, qué bueno.

¿le diste su regalo a patricio?

olga: sí, mamá.

y le gustó mucho,

¿verdad, mi amor,

que te gustó muchísimo

el regalo de mi mamá?

díselo.

patricio: sí, señora,

me encantó el regalo, gracias.

olga: bueno,

si no tienes una tontería más

que preguntarme,

adiós, mami,

que pases buena noche.

toma.

toma.

y no me mires ya

porque con todo esto

me veo horrenda.

¿qué estás haciendo?

¿qué estas--?

patricio: quiero hacerte

el amor, eres mi esposa, ¿no?

olga: no, no, no,

no, patricio, quítate, no.

no, no, no, me hiciste enojar,

no estoy bien, ya.

no quiero, no se me da la gana.

patricio: ¡olga!

¿o abres esa puerta

o me salgo a la calle

y lo que haga

va a ser tu responsabilidad, ok?

olga: si tú te sales, me mato.

patricio: no, pues dámela buena.

olga: ¿qué dijiste?

no te estoy escuchando.

patricio: no dije nada,

no dije nada.

qué loca.

esto no se queda así, olga.

ignacio: te quedaste

muy callada, ¿no, jefa?

¿por qué?

refugio: te lo voy a decir.

pero, por favor,

no te vayas a enojar.

ignacio: no, jefa.

¿qué pasa?

refugio: estaba pensando

en cómo se la estará pasando

tu hermano en su luna de miel.

ignacio: yo creo que bien, jefa.

refugio: es que no--

no sé ni adónde se fueron.

me imagino

que han de haber viajado

bastante lejos.

ignacio: ¿y si lucero sabe?

refugio: ¿y por qué debería

saberlo ella?

ignacio: bueno, pues a lucero

le gustan mucho las revistas

que hablan de espectáculos

y, pues, de gente rica

y, pues, ahí se enteró

de la boda, ¿no?

refugio: hijo,

ay, hijo,

tú sí me comprendes, ¿verdad?

yo no puedo dejar de pensar

en tu hermano,

no puedo.

ignacio: claro que sí, jefa.

no llores.

y--y también--también

mundo lo entiende.

la diferencia es que pues,

yo--yo no me enojo

cuando lo mencionas.

refugio: qué bueno.

ignacio: al final de cuentas,

pues patricio es mi carnal, ¿no?

y pues, la mera verdad,

a veces lo extraño, mucho.

sobre todo porque de niño

él era mi héroe

y yo siempre quise ser como él.

refugio: mi hijo,

¿de verdad, nachito?

ignacio: sí.

por eso es que me duele tanto

lo que nos hizo, jefa.

porque no puedo ni siquiera

odiarlo a gusto, jefa.

ni siquiera eso.

refugio: mi hijo.

ignacio: no llore, jefa.

[música]

[música]

olga: qué mala onda,

¿eh, patricio?

me dejaste dormida ahí,

en el baño en lugar de traerme

a la cama.

¿por qué estás empacando?

patricio: porque ya nos vamos

de aquí.

se acabó la luna de miel.

olga: no, pero ¿por qué?

patricio, ¿por qué, cómo crees?

patricio: mira,

si quieres venir conmigo,

ya está hecha tu maleta.

si te quieres quedar,

pues que la pases bien.

olga: es esto no lo puedes

decidir tú.

patricio: ¿que no te dijeron

que soy tu esposo, ah?

olga: ay, ya.

ya, por favor, no seas payaso,

por supuesto que sé

que eres mi esposo.

ya, oye--

patricio: a ver,

la payasa es otra, ¿ok?

ya toleré suficiente, olga.

yo pensé que éste

iba a ser uno de los momentos

más increíbles de mi vida.

olga: ay, ya, patricio, oye,

escúchame, no es para tanto.

patricio: ¿te vas o te quedas?

para saber si llevo tu equipaje.

olga: y mi coche, ¿qué?

patricio: que venga por él

algunos de los choferes

de tu papá.

yo no pienso estar

ni un momento más aquí.

olga: ok, ya.

nada más espérame, ¿sí?

a que me bañe,

a que me arregle y ya.

y qué carácter tienes.

patricio: no quiero perder

el vuelo.

tienes media hora, ¿ok?

bye.

aurora: ¿qué le pasa a tu padre

que no llega a la mesa?

raúl: ya estaba aquí,

pero le avisaron

que tenía una llamada, mamá.

aurora: ¿no pudo pedir

que le llamaran más tarde

o que se reportaba?

sandra: era mi tío rómulo,

tú dirás, mamita.

marco: se acabó,

vienen de regreso.

aurora: ¿quiénes?

marco: olga y patricio.

la luna de miel terminó mal,

esas fueron las palabras

de rómulo.

sandra: ¿y había alguna duda

de que eso iba a pasar, papá?

marco: sí, sí había una duda

y esa duda dependía

de ustedes dos.

sandra: ah, ¿sí?

no me digas, papá.

no sabía que ahora también

éramos agentes de viajes

y coordinadores de bodas.

marco: no agotes mi paciencia,

sandra.

lo que acaba de ocurrir

es una tragedia.

aurora: sí, pero es una tragedia

ajena, no involucres a tus hijos

en esto.

¿qué responsabilidad

tienen ellos?

marco: se negaron

a apoyar a mi prima.

raúl: papá, papá, perdóname,

pero mi tía mercedes

nos dijo, claramente,

que nos esperáramos

hasta que ella nos dijera

si era necesario o no,

que fuéramos a acapulco, ya.

sandra: ¿y saben qué?

ya, sigan desayunando,

yo ya me voy a arreglar

mi vuelo a italia.

aurora: ¿cómo que tu vuelo

a italia?

sandra: sí, mamá.

ya estoy harta, mamá.

aurora: ¿ya ves, marco?

ya basta de que los problemas

de los ancira

terminen convirtiéndose

en nuestros.

yo sé que ellos

nos han ayudado mucho,

pero no hay dinero que pague

la maldita costumbre

de siempre involucrarnos

en sus problemas.

raúl: mamá, mamá, mamá.

¿cómo que siempre

nos han ayudado con dinero?

marco: ya, ya, ya,

tu madre se refiere

a--a que nos han pagado bien

todas las asesorías

que yo he hecho para ellos.

hija, siéntate, por favor.

discúlpame.

agustín: y ¿qué pasó?

¿cómo les fue?

seguro disfrutaron

de su luna de miel, ¿verdad?

patricio: ¿a ti qué te importa,

ah?

agustín: abel, acuérdate

que primero dejamos

a la señorita.

perdón, a la señora en su casa.

y luego llevamos

al licenciado chavero al bufete.

patricio: yo también

voy a mi casa.

dormí mal.

agustín: me apena mucho saberlo,

pero son instrucciones

de don rómulo.

me dijo que quería

hablar con usted

en cuanto llegara.

patricio: ahora mismo

le llamo al celular

para avisarle.

agustín: yo que usted, obedecía,

estaba de pésimo humor

cuando me lo dijo.

olga: ay, ya, agustín,

deja de estar diciendo

estupideces.

edmundo: gracias

por acompañarme aquí,

a traer a mamá al oftalmólogo,

lucero, muchas gracias.

lucero: ¿qué agradeces?

yo también la quiero mucho.

edmundo: ¿sabes qué?

me sorprendió que su jefe

la dejara venir aquí,

a la consulta

y hasta te diera permiso

de acompañarla.

lucero: me queda claro

por qué lo hizo.

en primer lugar,

no le va a costar nada

a la empresa.

y en segundo,

le conviene que tu mamá

pueda ver bien

para que saque todo el trabajo.

edmundo: claro.

con razón.

patricio: agustín,

si no tienes nada que hacer,

lárgate, ¿no?

yo conozco el camino.

agustín: el licenciado ancira

me pidió que lo trajera

y acostumbro cumplir sus órdenes

al pie de la letra.

patricio: ah, ¿sí?

no me digas.

agustín, yo supongo que tú

te debes sentir

bastante importante porque eres

el asistente del señor,

pero yo te recuerdo

que yo soy el yerno.

agustín: cierto,

licenciado chavero.

lo que no sabemos

ni usted ni yo,

es por cuánto tiempo.

[chista]

puede venir una demanda

por lesiones,

licenciado chavero.

patricio: mira, imbécil,

tú haces otro comentario

sobre mi matrimonio

y te quedas sin trabajo, gato.

agustín: ¿sabe qué?

no es ni la mitad de importante

de lo que cree.

y suerte con don rómulo.

pastrana: bien, no parpadee.

no parpadee.

bien, ya puede incorporarse,

señora chavero.

necesito hacerle

unas pruebas más,

pero todo parece indicar

que usted padece una enfermedad

degenerativa de la vista.

refugio: ay, ¿cómo?

virgen santísima.

pastrana: por fortuna,

el daño aún no es extenso.

vamos a hacer lo que se pueda

para contenerlo,

pero necesito

su total cooperación.

refugio: usted dígame

qué tengo que hacer.

pastrana: necesito que acuda

conmigo regularmente,

yo le avisaré de las citas

por medio de su hijo.

refugio: no, no, no, por favor.

pastrana: ¿por qué no?

refugio: no--no quiero

que edmundo se entere

de mi enfermedad.

pastrana: señora, él ya lo sabe.

fue él quien me sugirió,

precisamente,

que se trataba de un glaucoma.

refugio: ¿un qué?

doctora: algunas personas

la llaman "vista de túnel",

si no se detiene a tiempo,

sus ojos irán perdiendo,

primero la agudeza visual

y luego, poco a poco, la visión.

refugio: ay, dios mío.

no, no lo permitas, dios mío.

pastrana: vamos ayudándole

a dios a que no lo permita,

señora.

prométame que usted

va a seguir mis indicaciones

al pie de la letra.

refugio: haré todo lo que pueda.

pero yo soy una mujer

sin recursos.

marisa: ¿algo más, licenciado?

rómulo: no.

con esto basta, marisa.

haces tres copias

y me las envías al tribunal.

marisa: sí, señor.

le recuerdo

que lo está esperando

el licenciado chavero.

rómulo: que pase.

marisa: sí.

adelante, licenciado.

patricio: gracias.

buenos días, don rómulo.

rómulo: ¿estás seguro

de que son buenos días?

¿también son buenos días

para mi hija,

para mi olga, para tu esposa?

patricio: francamente no lo sé,

señor.

¿qué pasa con olga?

quiero decir, ya yo sabía

que era muy caprichosa,

pero en éste viaje yo descubrí

una olga que no conocía

y que tampoco imaginaba.

rómulo: no me digas.

patricio: señor,

con todo respeto,

lo que yo viví en acapulco

me dejó muy impactado.

rómulo: [ríe]

tanto como a mí, te lo aseguro.

me vas a explicar, ahora mismo,

qué significa esto.

lula: señorita,

¿quiere que desempaque

sus cosas?

¿que le prepare el baño?

olga: lo que quiero

es que me dejes en paz, lula.

y soy señora, tonta.

lula: perdón, señora.

mercedes: lulita,

prepárale la tina mi hija,

por favor.

lula: sí, señora.

con permiso.

olga: mamá.

mamá, fue horrible.

te juro, fue como si estuviera

yo en una pesadilla.

mercedes: pero ya estás

en tu casa, amor.

patricio: yo no sé qué sea esto,

señor.

rómulo: ¿cómo que no sabes?

este reportero parece saberlo

perfectamente,

¿cómo que no sabes?

¡y tiene mi nombre!

¡mi nombre!

léelo.

¡léelo!

patricio: "la hija

del destacado rómulo ancira,

uno de los abogados

más influyentes del país,

totalmente alcoholizada

y en plena luna de miel,

nos dio el lamentable

espectáculo de liarse a golpes

con su propio esposo."

rómulo: ahí está, rómulo ancira,

¿lo leíste?

patricio: señor,

esto es mentira.

rómulo: ¿cómo mentira?

patricio: sí, es una difamación.

rómulo: ¿cómo te atreves

a decirme que es una difamación?

difamación

es cuando no tienes fotografías,

cuando no está la prueba aquí.

[grita] ¿cómo te atreves

a verme la cara de imbécil?

[grita] ¿cómo te atreves

a verme la cara?

¡las evidencias

no son difamaciones!

patricio: señor, cálmese.

estos golpes

no me los causó olga.

rómulo: ¿cálmese, cálmese?

patricio: solo uno--solo uno,

pero--pero fue un accidente.

rómulo: ¿mi hija está igual?

¿te atreviste a lastimar

a mi hija?

patricio: ¡no, no, no!

rómulo: ¿te atreviste a lastimar

a mi hija?

¡te vas a morir!

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