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Corona de Lágrimas Capítulo 29

Univision3 Mar 2020 – 12:00 AM EST

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locutor: televisa presenta...

refugio: hijo, no me rechaces.

solo vengo a darte la bendición.

patricio: vete, por favor, vete.

mercedes: ¿ella es tu madre,

patricio?

olga: ¿ella?

ay, mamá, claro que no.

usted es su nana, ¿verdad?

mercedes: mi hija le hizo

una pregunta, señora.

refugio: sí, soy su nana.

olga: ay, qué ternura, ¿no?

qué linda, la nana que vino

a desearle cosas tan bonitas

a mi esposo.

refugio: sí, claro.

vengo a felicitarlos a los dos.

si me permite, señorita--

olga: no, no, no, no--

gracias, es que--

con una ya, basta.

refugio: discúlpeme, señora.

patricio: tenemos que irnos.

gracias por venir...

nana.

rómulo: un aplauso

para los novios.

[aplausos]

olga: oigan,

recuérdenme decirle a la gente

de seguridad que si esta señora

se aparece por ahí

no la dejen entrar, ¿ok?

>> claro.

¡ay, amiga, te casaste!

julieta: ¿qué pasó?

¿qué te pasó?

refugio: [llora]

chelito: ¿cómo que nacho

te pidió permiso

para llevar a su mamá

a la boda de su hermano?

¿no que estaban peleadísimos

entre ellos?

martina: tan peleados

que ni siquiera los invitó.

¿tú crees que no invitó

ni a su madre?

chelito: pues yo no entiendo

a la señora refugio.

si el tal patricio

es tan gandaya

como para hacerle eso, pues,

¿para qué quiere ir o qué?

martina: porque los hijos,

buenos o malos, nunca dejan

de ser tus hijos, chelito.

no importa lo que hagan.

chelito: si lo dices

por mi hermano, pues,

al menos césar se fue de la casa

porque estaba persiguiendo

su sueño, según él, ¿no?

y mi papá, pues ya sabes,

lo quería despertar.

martina: pero no debió de haber

desaparecido así.

si al menos se comunicara

para decirme dónde

lo puedo localizar o algo.

chelito: jefa, no te preocupes.

de seguro está bien

y no va a tardar en mandarnos

otra carta, ¿eh?

no te me agüites.

ándale.

refugio: no me quedó más remedio

que--que contestar que sí,

que yo era su nana.

edmundo: es que patricio

no tiene vergüenza, mamá.

ignacio: sí, jefa, no debiste

haberle seguido el juego.

refugio: ¿y cómo crees

que iba a amargarle a mi hijo

el día más feliz de su vida?

julieta: muchachos,

ya no la mortifiquen más,

por el amor de dios.

edmundo: esto no se va

a quedar así, me voy a encargar

de que patricio te pida

una disculpa ahorita mismo--

lucero: no, por favor, edmundo.

refugio: hijo, por favor,

no lo hagas.

patricio ya se fue

con su esposa,

ya será dios quien decida

sobre el destino de ellos,

no yo.

edmundo: es que, mamá,

¿cómo pudiste apoyar

la mentira de ese idiota?

ignacio: mundo, ya bájale,

deja de juzgar a la jefa.

edmundo: es que no se vale.

todo lo que mi mamá

ha hecho por patricio

para que le pague así,

¿negándola?

julieta: ya basta, por favor.

dejen de echar más sal

en la herida, dejen en paz

a su mamá, ¿no la ven cómo está?

lucero: por favor, ya cálmense.

refugio: vámonos.

quiero irme a mi casa, quiero--

quiero recostarme.

julieta: yo te acompaño, amiga--

refugio: hijos, por favor,

vámonos todos a la casa.

aquí ya no tenemos

nada más que hacer.

julieta: ay, amiga...

vamos, vamos, amiga.

chelito: si va a haber

golpes en la boda,

espero que no le toquen a nacho.

y menos en la cara,

porque, entonces,

sí me van a conocer.

martina: ay, mi hijita,

me preocupa que sigas

tan ilusionada con nachito.

chelito: pues, ay, ma,

no lo dije por eso.

nada más pensé--

que no vaya a ser que le dejen

torcida su naricita,

pues tan linda que la tiene.

martina: vieras que a mí

la que me preocupa es refugio.

pobre mujer, la entiendo tanto,

no es fácil alejarse de un hijo.

chelito: ¿querías más

a mi hermano que a mí?

martina: no digas tonterías,

chelito, yo los quiero igual,

solo que--

pues que él me preocupa más.

yo no sé dónde está, si--

si tiene para comer o--

si está sano, enfermo,

o si tiene quien me lo cuide.

chelito: espérate, ma, ma.

perdón, yo no debería de haber

preguntado eso, perdón.

ya sé que me quieres

y que te preocupas por mí, ma.

martina: eso, mi hijita,

nunca lo dudes, ¿eh?

chelito: le voy a llamar

a "mundo" por teléfono para ver

qué pasó con su mamá, pues,

¿qué tal que necesitan ayuda?

martina: ajá.

chelito: ¿qué?

pues no le voy a preguntar

por nacho.

de veras, te lo prometo.

martina: ay, mi hijita chula,

haz lo que quieras.

a mí no me tienes que convencer,

sino a ti misma.

éricka: mercedes, ¿sigues aquí?

mercedes: me quedé

curioseando algo.

éricka: oye, ¿qué curioseabas?

mercedes: la nana de patricio.

no sé, se fue llorando

acompañada de otra mujer y--

con tres jóvenes también.

éricka: ay, ¿cuál nana?

te juro que me agarras en curva.

mercedes: ¿qué no la viste?

una mujer se acercó a patricio.

lo abrazó, lo bendijo,

mientras lo miraba

de una manera muy especial.

éricka: bueno, es lógico,

es su nana.

mercedes: no, esa mirada

no es de alguien

que solamente te ha cuidado,

es una mirada de una madre.

éricka: mercedes,

no creo que patricio

hiciera algo tan feo

como negar a su madre.

bueno,

y menos que ella lo permitiera.

mercedes: éricka, yo a mi hija

le he permitido

tantas cosas en la vida.

éricka: ay, pero no

a esos extremos, amiga--espero.

mercedes: tengo que averiguar

quién es esa mujer.

patricio oculta muchas cosas

y yo ya no quiero más sorpresas.

rómulo: un fuerte aplauso

para recibir

a mis hijos.

[aplausos]

[música]

patricio: por favor, por favor.

¿señora?

le prometo que voy a cuidar

de olga y a quererla mucho.

mercedes: eso espero.

entonces,

¿esa mujer era tu nana?

patricio: así es, señora,

pero vino a la ciudad

solo para felicitarme.

se disculpó de venir al banquete

porque ya sabe

que su lugar no es este.

edmundo: es que nunca en mi vida

había tenido tantas ganas

de golpear a alguien

como hoy a patricio.

lucero: te entiendo.

yo también hubiera querido

darle unas buenas cachetadas.

edmundo: ¿en serio?

pues hubiera sido padrísimo

ver cómo te lo ponías parejo.

lucero: mundo,

baja la voz que hay vecinos.

edmundo: ay, ¿qué tiene?

lucero: a ver si cuando te dé

tus cachetadas a ti,

así te pones tan contento.

edmundo: bueno, pues,

viniendo de ti,

sería como si me acariciaras

con un ramo de flores.

sí sabes, ¿no?

lucero: [ríe]

edmundo: es en serio.

rómulo: la novia más hermosa

del universo.

olga: ay, papi, estoy feliz.

solamente espero que mi mamá

cumpla su promesa

de no hacer enojar a patricio.

rómulo: mira, olga,

tarde o temprano

tu madre va a entender

que patricio es tu felicidad

y la nuestra,

nuestra tranquilidad.

[ríe]

¡salud!

amigos, amigas,

quiero proponer un brindis.

todos con sus copas, por favor,

porque quiero--

brindar por la felicidad

de mi hermosa hija.

y por supuesto,

mi señora y un servidor

le damos la bienvenida

a esta familia

a nuestro nuevo hijo

y nuevo socio del bufete ancira.

olga: ¡salud!

rómulo: felicidades.

olga, patricio,

que sean muy felices.

enhorabuena, ¡salud!

[aplausos]

sandra: por más que lo intenta,

tía mercedes no logra ocultar

que esta boda no le gusta nada.

raúl: mi tía--

nunca va a estar contenta

con ningún hombre para olga.

a menos de que ella

se lo hubiera escogido.

sandra: no sé.

raúl: pero ¿qué tal mi tío?

este hizo socio a patricio.

polo: lamento mucho que tu madre

esté pasando por un momento

tan doloroso.

estaba muy contenta

ayer en su cumpleaños, hombre.

oye, ¿y podemos hacer

algo para ayudarla?

ignacio: no sé,

no se me ocurre nada, don polo.

pues a lo mejor

llevarla a pasear, no sé.

polo: bueno, tu mamá

me platicó hace tiempo

que quiere ir a xochimilco.

ignacio: ¿en serio a xochimilco?

polo: ¡sí!

ignacio: ah, pues a mí

nunca me dijo nada.

polo: bueno, pues--

ponte de acuerdo con "mundo"

y organizamos algo

para contentarla, ¿no?

yo pongo las tortas.

ignacio: no, pues a ver

si consigo algo de comer.

digo, nunca he ido,

pero eso dicen que--

que se puede hacer, ¿no?

polo: ay, chamaco, ayúdame.

ignacio: espera--espera, polo,

esto está abierto... ayúdeme.

polo: ponlo de aquel--

ignacio: ¡pesa mucho!

[aplausos]

olga: ahora sí, ahora sí.

bola de solteronas

y obviamente las viudas también,

pueden pasar a cachar el ramo,

así es que espero

que aprovechen esta oportunidad.

[gritan]

olga: una, dos...

[aplausos]

olga: te lo puse en la mano,

¿eh?

oye, oye, pero no--

no lo vayas a desperdiciar

con el tarado ese.

norma: ay, olga, no seas así.

todos: ¡ey, ey, ey, ey, ey!

patricio: ay.

[todos] ¡patricio, patricio!

olga: a ver,

¿me puedes explicar quién invitó

a este gato a mi boda?

patricio: tu papá,

pero no le hagas caso, mi amor.

es un pobre diablo,

no hay que tomarlo en serio.

olga: tienes razón,

yo lo único que estoy

tomando en serio es pensar

en nuestra noche de bodas.

patricio: ah, ¿sí?

olga: sí.

[aplausos]

éricka: ¿y cómo te sientes?

ya sé,

vamos a tomarnos un tequilita

para calmar esos nervios.

mercedes: trato de disfrutar

la fiesta, pero hay tantas cosas

que me inquietan.

no confío en patricio y rómulo

le da demasiadas confianzas.

además, también está

lo de esa mujer,

la supuesta nana.

éricka: ay, ya, mercedes.

por favor olvídate de eso.

amiga, estás en la boda

de tu hija, por favor, alégrate.

ve lo feliz que está olga.

mercedes: si--las cosas

hubieran sido diferentes,

yo sería la primera en disfrutar

la boda de mi hija.

[música]

[música]

refugio: [llora]

si las cosas hubieran sido

diferentes, julieta,

yo sería la primera

en disfrutar la boda de mi hijo.

julieta: ya olvídate de eso.

refugio: me siento tan vacía.

julieta: pues muy mal.

al contrario, deberías estar

orgullosa de ti misma.

refugio: ¿orgullosa de qué?

julieta: tuviste el valor

de ir a su boda,

enfrentando a toda esa gente.

lo hiciste por amor a tu hijo.

esa es la mejor razón

que puede tener una madre

para existir.

refugio: sí, pero él me negó.

mi hijo me negó.

julieta: y de eso

va a tener que rendirle

cuentas a dios algún día.

tú como su madre cumpliste

hasta el último momento, amiga.

eres la mejor madre

que yo conozco.

refugio: yo no--

[llora]

rómulo: ¡pasen, por favor!

a mi derecha tenemos el billar.

todos los cuadros,

los escogí personalmente.

[ríe]

¿te gusta, hija?

olga: me encanta.

rómulo: disfruta.

olga: [ríe]

rómulo: bueno, sean bienvenidos

a su nueva casa.

olga: papi, te quiero.

rómulo: te amo.

[ríe]

no pensabas que seguía vacía,

¿verdad?

mercedes: ayer mismo

terminaron la decoración,

como tú me pediste, mi amor.

patricio: doña mercedes,

don rómulo...

yo no sé cómo darle las gracias.

la verdad es que--

rómulo: no te preocupes,

ya vamos a encontrar la manera.

les tengo lo único

que les faltaba para su casa,

el mejor regalo de bodas

y va junto a su cama.

olga: ay, ¿qué es?

rómulo: momento.

el señor de la casa

lo va a abrir.

patricio: gracias.

rómulo: espero les guste,

también lo escogí yo

personalmente.

[ríe]

olga: ay, a ver.

ay, muchas gracias, papá.

rómulo: de nada, hija.

olga: lo voy a poner en mi buró.

rómulo: claro.

bueno, ahora sí, patricio,

tomen posesión

de su nuevo hogar.

olga: ¿a poco no está increíble

nuestra nueva casa?

marco: a mí me parece que quedó

con muy buen gusto, ¿eh?

olga: bueno,

no los quiero correr, pero--

pues es que mi marido y yo

tenemos que descansar, ¿no?

ustedes entienden,

¿verdad, prima?

sandra: claro que sí, prima.

patricio: gracias a todos

por acompañarnos

en esta ocasión tan--feliz.

rómulo: pero antes--

[ríe]

ay, la madre--

con sus lágrimas de cocodrilo

porque se le casó su única hija.

vámonos ya.

olga: bye, mami.

no llores, ya.

rómulo: te amo.

olga: yo también, papi.

rómulo: acuérdate, es tu esposa,

pero antes que nada es mi hija.

patricia: sí, señor,

no se preocupe.

aurora: que sean muy felices.

marco: con permiso.

patricio: gracias.

olga: bye.

patricio: hermano.

por fin mi casa, mi amor.

bueno, nuestra casa.

ven acá.

julieta: acompaño a refugio

a su recámara

y nos vamos, hijita.

lucero: doña refugio,

quiero que sepa

que la queremos mucho,

muchísimo,

y que no la vamos a dejar sola.

refugio: yo lo sé, hija.

gracias otra vez...

[llora]

lucero: ¿por qué me ves así?

edmundo: gracias, lucero.

lucero: no me lo agradezcas,

lo hago de todo corazón.

edmundo: después de mi madre,

tú eres la mujer más buena

y bondadosa que he conocido.

te juro que nunca había sentido

esto por nadie.

lucero: edmundo,

creo que por primera vez

me estoy enamorando

y no de un sueño,

sino de alguien de verdad

y ese eres tú.

olga: patricio.

¿te gusto?

patricio: me encantas.

estás hermosa, mi amor.

olga: mi amor, me moría

porque llegara esta noche.

patricio: ¿sí?

olga: sí.

patricio: yo también.

olga: patricio--

patricio: [chista]

no digas nada.

ay, de plano aquí no hay nada.

olga: mi amor.

a ver, déjame verte.

ay, qué guapo te ves

con esa camisa blanca.

patricio: mi amor,

tengo un dolor de cabeza

horrible.

¿no tendrás una pastilla

para quitármelo?

olga: no, no, no creo,

pues apenas ayer

nos entregaron la casa.

no hay nada de eso aquí.

patricio: ni modo.

olga: pero...

patricio: pero ¿qué?

¿qué quieres? a ver.

olga: [ríe]

nada, estoy continuando

lo que empezamos anoche, ¿eh?

todavía nos queda una hora

para poder ir

a casa de mis papás.

y como queda aquí a la vuelta,

podemos aprovechar, ¿no?

patricio: pero me duele

la cabeza, estoy cansado.

olga: ajá, ¿sí?

bueno, no importa.

yo voy a hacer

que te sientas muy bien, ¿eh?

ni te vas a acordar

que te duele la cabeza.

patricio: ah, no te importa--

olga: no, no me importa.

chelito: 93, 94, 95,

96, 97,

98, 99...

[ambos] ¡100!

tino: muy bien, chelito.

oye, ¿cómo te está yendo

en tu nueva escuela?

chelito: ¿la neta?

estoy bien apantallada

de mí misma.

tino: ¿ah, sí?

chelito: hasta me felicito.

esto del diseño de modas,

pues es lo mío.

tino: oye, pues qué bueno.

digo, aunque tú eres

muy sencilla para vestirte

me imagino que tienes

muy buenas ideas.

de hecho, ya quiero verlas.

chelito: creo que sí puedo

llegar a hacer algo

así bien chido.

tino: ¿y tu mamá qué dice?

chelito: ¿la neta?

mi jefa es la más alivianada.

si mi jefe estuviera vivo,

pues ya le hubieran dado

tres infartos de tantas veces

que me he cambiado de escuela.

tino: pero ¿qué?

¿era muy estricto o qué?

chelito: conmigo no,

porque era su consentida,

pero con mi hermano

sí era bien rudo.

yo creo que por eso

césar se fue de la casa.

tino: ¿tu hermano?

chelito: sí.

a él le gusta la onda

de la cantada, es--rockero.

tino: ah, ¿sí?

chelito: sí, sí.

y pues a mi jefe no le latía.

ella quería que estudiara

para doctor o para abogado

y mi carnalito,

pues nada que ver.

tino: sí, eso sucede, yo lo sé.

chelito: qué chafa, ¿no?

él quería ser artista

y lo obligaron a que se metiera

en la estudiada.

y al otro lado el nacho,

que muere por estudiar, no puede

y tiene que chambearle cañón.

refugio: estoy muy agradecida

y muy orgullosa de ustedes.

mejores hijos

no pude haber tenido.

tú, nachito,

saliste tan responsable,

tan trabajador.

y tú, mundo,

pronto vas a ser doctor.

edmundo: mamá, de hecho,

quería hablar contigo de eso.

refugio: ¿por qué, hijo?

¿qué pasa?

edmundo: mira, yo--

no es que quiera preocuparte

otra vez.

pero la verdad

que no estoy a gusto cargándole

la mano a ustedes dos.

nachito se merece también

ir a la universidad.

ignacio: no inventes, carnal,

si ya habíamos quedado que--

edmundo: no, no, no.

no--no, o sea, ya sé,

pero estuve pensando y--

creo que voy a dejar por un rato

la escuela, mamá.

mira, espérame, en la farmacia

de la esquina necesitan gente

y--y creo que me puede

servir muchísimo,

quiero ver qué onda ahí.

refugio: no, no, no, mundo,

no, tú no puedes

dejar la escuela.

edmundo: mamá, solamente

sería por un semestre.

es que hasta me serviría

de práctica también.

refugio: ¡no, hijo, no!

tú tienes que terminar

tu carrera.

ya te falta muy poquito.

ignacio: mira, carnal,

mi jefa tiene razón.

ya veremos luego cómo le hacemos

pero tú no puedes

dejar la carrera.

a ver, ¿qué tal si formalizas

algo con lucero?

¿qué le vas a ofrecer, papá?

ah, pues piénsalo.

[música]

chelito: bueno, me tengo que ir

que se me hace tarde.

tino: ¿ya no estás tan agobiada

por lo que estábamos hablando?

chelito: no... si cada vez

que le meto al ejercicio hasta

se me olvida cómo me llamo.

tino: bueno, te llamas consuelo.

chelito: te dije que no me digas

así... yo soy chelito,

para los cuates.

tino: oye,

¿no quieres ir a desayunar?

chelito: ah, caray.

¿y a qué se debe? ¿que vamos

a cortar una flor de tu jardín?

tino: no, bueno,

nada en especial.

pero tú me caes muy bien

y aparte me gusta estar contigo.

chelito: no te me vas a poner

loco con ondas raras, ¿verdad?

tino: ay, a ver, a ver,

¿ondas raras como de qué?

chelito: pues no sé,

así de galán así como de...

somos cuates y ya.

tino: sí, ay, ya, bueno,

no seas exagerada.

pero me voy a dar un regaderazo

y te veo ahorita.

tú también cámbiate, ¿no?

chelito: sí, va.

tino: ok, va.

ignacio: se acabó el agua

otra vez, a ver.

[celular]

edmundo: ¿bueno? ¿quién es?

ah, ¿qué pasó, chelito?

chelito: ¿qué pasión

transita por tus venas?

¿cómo les fue ayer?

edmundo: ¿qué?

bueno, a ver, te paso a nachito

para que te platique, órale.

ignacio: ¿qué onda, chelito?

¿vas a ir al taller?

allá cotorreamos si quieres.

ey, chelito, ¿sigues ahí?

chelito: sí, eh, sí, perdón, sí.

este--la neta es que no puedo

ahorita, es que voy a ir--

a desayunar con mi entrenador,

ya sabes.

ignacio: ah, claro, chido.

bueno, pues ahí me avisas

cuando te dé chance tu novio,

¿no? nos vemos luego y--

gracias por llamar, qué atenta.

así no se cuelga la ropa.

no puede ser, edmundo,

¿no puedes hacer nada bien?

edmundo: pues es que esto

no es lo mío, nachito.

esto es lo tuyo.

olga: estoy tan contenta

que me podría comer

50 "hotcakes".

mercedes: ay, por favor.

te tienes que cuidar, mi amor,

no vaya a ser que subas de peso.

rómulo: no, deja eso,

que el marido se desilusione

de ti.

olga: eso no va a pasar.

patricio: no, mi amor,

claro que no.

mercedes: yo estoy

hablando de su salud.

cuando uno ama de verdad

lo otro no importa, rómulo.

rómulo: qué ingenua eres,

como siempre, claro que importa.

tú te cuidas.

en un matrimonio todo importa.

[celular]

patricio: disculpen,

pero es raúl.

quedamos de hablar

de algo importante.

rómulo: muy bien.

patricio: perdón, ¿eh? permiso.

rómulo: adelante, adelante.

patricio: raúl, ¿qué hubo?

rómulo: le hablan a él, no a ti.

patricio: no, dime.

entonces, ¿qué?

¿aceptas lo que te propuse?

decide pronto

porque salgo en un rato más

para acapulco, ¿eh?

raúl: entonces--

¿lo que me dijiste ayer

era en serio?

¿tu luna de miel

va a ser en acapulco?

[ríe]

patricio: ay, sí, ya sé...

pero es que mis suegros

prefieren que estemos

lo más cerca posible

para cuidar a olga.

raúl: de plano.

patricio: sí,

antes di que no pidieron

que la luna de miel

fuera en el jardín, caray.

raúl: bueno, ya después

se van a poder ir

a cualquier otro lado.

patricio: sí, pero bueno,

tanto tiempo esperando

este viaje para que--

termine yendo

a donde va cualquiera.

no me hace ninguna gracia,

pero ni modo.

mira, a mí me late

de que tienen miedo

de que tu prima

se vuelva a poner muy loca.

raúl: no inventes,

¿y ahora qué pasó?

patricio: no, bueno,

luego te cuento.

yo también espero

que no vaya a perder la razón.

raúl: bueno, pues,

luego me lo cuentas... oye, y--

del trabajo que me propones,

está bien, acepto.

patricio: ok, perfecto.

nos vemos a mi regreso, bye.

mercedes: necesito hablar

contigo, patricio.

patricio: sí, claro, señora.

¿regresamos con olga

y don rómulo?

mercedes: no,

venía a preguntarte

si piensas manejar en carretera

o te presto mi chofer

y no pude evitar escuchar

lo que le dijiste a mi sobrino.

patricio: señora, era una broma.

mercedes: de pésimo gusto.

ya veo que no está de más

repetirte

que no voy a dejar nunca

de ser la mamá de olga

ni de protegerla.

patricio: bueno, sí,

lo tengo muy claro.

mercedes: ¿qué crees?

¿que le tengo miedo a mi marido?

¿o supones que él decide por mí?

estás equivocado.

patricio: ¿sabe qué?

yo espero en un futuro

poderle demostrar

que está muy equivocada

con respecto a mí.

mercedes: no lo creo.

y te advierto

que si haces infeliz

o le haces algún daño a mi hija,

no voy a detenerme

hasta cobrártelo muy caro,

sin importarme los medios

ni la gravedad de la venganza.

porque no sería la primera vez

que la defiendo

de quien no la merece.

chelito: no sabes qué partidazo.

bueno, claro, nunca jamás

vi algo tan emocionante

como el día que la selección

ganó las olimpiadas,

pero pues estuvo chido.

tino: digo, sí me gusta

el "soccer", pero lo mío-lo mío

es el fútbol americano.

chelito: yo también.

tino: ah, ¿sí?

chelito: ¿a quién le vas?

tino: ¿yo? pues a los acereros.

chelito: ah, no, pues qué chafa.

yo le voy a los denver

de dallas.

tino: ¿a quién?

querrás decir a los vaqueros.

chelito: por eso.

¿qué tengo monos en la cara?

¿por qué me ves así?

tino: es que me quedé pensando

que--nacho es un tarado.

chelito: achis, ¿y eso?

tino: por no apreciar una chava

tan alivianada, tan simpática

y tan buena onda como tú.

chelito: ay, ya estate, ¿eh?

tino: ¿sabes qué? me da gusto

que no te haya hecho caso.

chelito: qué malo eres,

¿por qué me dices eso?

tino: porque él se lo pierde.

patricio: señora, yo entiendo

que usted quiere mucho

a su hija, pero no por eso

puede ofenderme

y mucho menos amenazarme.

mercedes: ¿y qué vas a hacer?

¿acusarme con mi esposo?

adelante.

¿quieres que--

le llame de una vez?

patricio: doña mercedes, a ver,

realmente yo no merezco

que usted me hable así.

he tratado de hacer

hasta lo imposible

por complacerlos a todos,

a todos, incluyéndola a usted,

doña mercedes.

mercedes: lo cual,

comprueba que eres un falso.

podrás engañar a mi hija

y a mi marido, pero a mí no.

tu indignación me parece--

absurda, hasta de mal gusto.

patricio: ¿sabe qué, señora?

con todo respeto,

no tengo por qué

estar escuchando esto.

mercedes: yo no tengo por qué

disculpar que te burles

de mi hija, llamándola "loca".

me queda claro

que no sabes lo que es

tener dignidad, ni clase.

patricio: le repito

que no lo dije en serio,

no lo dije en serio.

yo quiero a olga, señora.

raúl es mi mejor amigo,

mi hermano, él entiende

que yo estaba hablando en broma.

mercedes: mi hija

no es uno de tus chistes.

te exijo que la respetes.

aquí la única broma

de mal gusto eres tú.

patricio: tiene razón, señora.

le ruego me disculpe

por la falta de tacto.

mercedes: [suspira]

chelito: ya vámonos, ¿no?

tino: a ver, chelito, chelito,

chelito, espérate.

¿a poco te molestaste

por lo que te dije?

chelito: no, pero estoy

como sacada de onda.

o sea, quedamos en que íbamos

a ser novios, pero de mentiritas

para darle celos a--

tú sabes quién.

tino: pues sí, pero bueno,

no funcionó.

no puedes pasar toda la vida

esperando a que nacho reaccione,

chelito.

chelito: ya sé que no.

aunque quisiera que sí,

pero no por querer que sí

voy a dejar que ese no, pues,

se quede como un no--

ya me hice bolas.

tino: pero yo sí te entendí.

chelito: ah, pues qué bueno,

porque yo no me entendí

a mí misma.

tino: me encanta

tu forma de ser.

chelito: pero no hay que ser,

porque yo sé que eres--

o sea, guapo y toda la cosa.

o sea, nada más mírate.

y también buenísima onda,

me consta,

pero si lo que quieres que salga

nada más no sale,

pues ya ni amigos

vamos a poder ser.

tino: ¿y qué tal que sí sale?

chelito: ¿y qué tal que no?

tino: bueno, ¿y qué tal que sí?

chelito: ¿y qué tal que no sale?

nos vamos a pelear

y luego ya no te voy

a querer saludar,

y luego voy a estar bien triste

y va a estar todo bien feo.

no, ya me conozco, no.

tino: a ver, chelito, chelito.

por lo menos dime

que lo vas a pensar.

chelito: está bien,

lo voy a pensar mucho

y yo te aviso cuando acabe.

y lo del desayuno,

pues lo dejamos para otro día,

¿no?

[música]

[música]

olga: ay, estoy agotada,

pero tengo que ir de compras

porque me falta

un traje de baño.

rómulo: ¿otro?

ya compraste cuatro,

¿no dijiste?

olga: sí, pero para ir a bali,

no a acapulco.

créeme que son muy diferentes.

ma, ¿estás bien?

mercedes: sí.

un poco cansada, es todo.

olga: mi amor,

¿qué te dijo raúl?

patricio: no, nada.

tenía que ponerme

de acuerdo con raúl

de cosas de trabajo y ya.

rómulo: ¿le dijiste que querías

llamarlo a colaborar contigo

en el bufete?

patricio: sí, de eso hablamos

entre otras cosas.

y señora,

sobre lo que me fue a preguntar,

creo que prefiero manejar yo.

mercedes: como gustes.

olga: mamá, quita esa cara

de funeral, me casé, no me morí.

y aunque sea por darme el gusto

dime que estás contenta.

patricio: olga,

deja tranquila a tu mamá.

me prometiste

que te ibas a portar bien

con ella así que--

olga: pues sí, ya sé,

pero ve la cara que tiene.

patricio: mi amor, si tu mamá

está triste es porque te quiere

y cree que va a perderte,

pero entre tú y yo

le vamos a demostrar

que no es así, mi amor.

olga: como tú digas,

¿eh, mi amor? mamá, perdóname.

rómulo: qué familia.

qué evento tan agradable.

[ríe]

me da tanto gusto ver que ya

se portan como lo que son,

marido y mujer, recién casados.

patricio: mi amor.

edmundo: a ver, nachito,

hazte a un lado, ándale.

ignacio: ¡mundo, me manchaste!

edmundo: muévase.

ignacio: jefita.

refugio: ajá.

ignacio: no ves bien, ¿verdad?

refugio: ay, qué descuidada soy.

no me puse los lentes,

por eso me cuesta trabajo

leer estas letritas.

ignacio: jefa,

los traes puestos.

refugio: ay, es verdad.

ni cuenta me di, es que--

la verdad estoy muy distraída.

ya van dos veces

que esto me pasa.

edmundo: mamá,

¿segura que ves bien?

refugio: sí, hijo, sí.

solo que están un poco sucios

los cristales.

voy a buscar el trapito

que me regalaron en la óptica.

edmundo: oye, ma,

¿segura que nada más es eso?

es que ya lucero

ya me había comentado

que sigues teniendo

problemas con tus ojos, ma.

refugio: no, no, que estoy bien.

no quiero que se preocupen,

no es nada.

ignacio: mamá,

tus ojos son muy importantes

como para que los descuides.

edmundo: te voy a llevar

con un especialista.

en mi facultad hay algunos.

mira, la mayoría

de las enfermedades de la vista,

cuando se detectan a tiempo,

tienen mucha solución, mamá.

refugio: pero si te digo

que estoy bien.

sí puedo leer.

es más, se lo voy a demostrar.

"el señor es mi pastor,

nada me falta.

en prados de hierba fresca

me hace reposar,

me conduce

junto a fuentes tranquilas

y repara mis fuerzas".

¿ya ven?

ignacio: jefa.

refugio: sí, hijo.

ignacio: tu libro

está de cabeza.

fue de memoria, ¿verdad?

edmundo: voy a preguntar

entre mis maestros

quién puede atenderte.

refugio: sí, está bien, hijo,

está bien.

edmundo: vas a estar bien,

mamita, todo va a estar bien,

ven.

patricio: no, no sabes

qué lugar, raúl.

raúl: sí, conozco la casa.

no está nada mal.

patricio: ¿nada mal?

está increíble.

es que, mira,

casi le agradezco a tu tía

la idea de venir hasta acá.

no será bali, pero--

guau, me están haciendo sentir

como si fuera dueño del mundo,

hombre.

raúl: uy, ¿tanto así?

patricio: sí, claro.

imagina, mira, todo el servicio

está a mis órdenes.

tienen el bar mejor surtido

que he visto en mi vida.

hasta vino un chef

a preguntarnos

qué queríamos de entrada.

raúl: pues disfrútalo, ¿eh?

oye, y luego te organizas

una pachanguita para los amigos,

¿no?

patricio: con muchísimo gusto.

ojalá y todo el mundo

pudiera verme aquí.

raúl: ¿cómo todo mundo?

patricio: no, bueno.

quise decir que todos

deberían tener

una casa como esta,

para venir de vacaciones.

raúl: pero tú no estás

de vacaciones, maestro.

es tu luna de miel.

patricio: bueno, también son

mis vacaciones y muy merecidas.

raúl, después de todos

los problemas que he tenido,

mira, es lo mínimo

que me merezco.

hermano, dicen que el dinero

no es la felicidad,

pero es su hermana gemela.

raúl: bueno, pues pásala bien,

¿eh?

bueno, nos vemos, bye.

norma: hola, raúl.

raúl: hola, me asustaste.

¿qué haces por acá, norma?

ah, vienes a ver a sandra,

¿verdad?

norma: la verdad--

vine a ver si estabas tú

para platicar contigo.

raúl: de hecho, hace rato

estaba pensando en ti.

norma: ¿en serio?

raúl: sí, me estaba acordando

de cuando olga te aventó el ramo

y sandra lo pescó

por casualidad.

norma: [ríe]

>> la sala audiovisual

quedó preciosa.

deberían de poner

una plaquita con tu nombre,

"mercedes ancira".

mercedes: ay, ¡no! eso siempre

me ha parecido de pésimo gusto.

éricka: sin duda.

cuando la generosidad se presume

se convierte en propaganda.

>> bueno, ¿y cómo está tu hija?

debe de estar rebosante

de felicidad.

>> fue una boda divina.

>> ay, qué bueno que olga

por fin se te casó, mercedes.

después de tantos años

y de tantos novios.

éricka: ay, mi chula...

dicen que el buen juez

por su casa empieza.

y tus hijas, ¿todo bien?

>> perfectamente, gracias.

>> oye, mercedes,

tan guapo tu yerno.

me imagino que te vas

a llevar muy bien con él.

mercedes: eso espero, gracias.

>> bueno, lo más importante

es que tu hija sea

la que se lleve bien con él.

ya ves que olguita

es un poco... alocada.

éricka: olga y patricio

se llevan increíble.

y mercedes está feliz.

>> ¿de verdad?

es que no se te nota, mercedes.

disimulas muy bien tu felicidad.

éricka: ¡ay! no tanto como tú

disimulas tu educación.

mercedes: yo respeto la decisión

de mi hija.

y mientras ella sea feliz,

lo que piensen los demás

no me importa.

con permiso.

éricka: chau.

>> ay, ¿viste? qué grosera.

norma: sí, sandra me pasó

el ramo de novia tan rápido

que olga ni se dio cuenta

que lo había cachado tu hermana.

raúl: pues algunos

sí nos dimos cuenta.

norma: oye,

¿y cómo supiste que olga

quería que yo lo atrapara?

raúl: pues es que mi prima

está convencida de que--

tú y yo somos novios o que--

deberíamos serlo.

norma: sí, sí, ya me he dado

cuenta de eso, qué raro.

raúl: pues sí.

es como si ella viera algo

que tú y yo no vemos.

norma: ¿crees que sea eso?

porque--curiosamente yo vine

a preguntarte si estás

molesto conmigo por algo.

raúl: ¿contigo? no, ¿por qué?

norma: pues no sé.

últimamente te he sentido como--

como raro.

si te caí mal por alguna razón,

prefiero que me lo digas.

raúl: no, norma, no es eso.

he estado distraído

pensando en muchas cosas, pero--

en fin,

perdóname si he sido grosero.

norma: no, no, no, no,

para nada.

solo quería saber

si todo seguía igual

entre nosotros.

raúl: pues sí.

norma: qué bueno, porque...

raúl: ¿por qué?

norma: porque...

me encantaría que olga

tuviera razón.

mercedes: encantada de verte.

gracias por defenderme

de nuestras amigas.

éricka: ay, mercedes,

te he dicho que mi amiga

eres tú, no ellas.

>> te viste muy directa

con mercedes.

>> pues es que me queda claro

que la boda de su hija

no la dejó nada contenta.

flor: ¿y ustedes de qué hablan?

>> de bodas,

sobre todo de la boda

de la hija de mercedes ancira,

¿la conoces?

ella donó el dinero para--

restaurar esta sala.

flor: más bien lo donó rómulo,

el marido, ¿no?

él es el del dinero.

>> tienes razón.

y por eso la boda de la hija

fue tan lujosa.

echaron la casa por la ventana,

prácticamente.

>> efectivamente.

a mí se me hizo rarísimo

que no estuviera nadie

de la familia del novio.

>> pues a mí no me extraña.

la muchacha es bastante

desubicada por decir lo menos.

y seguro la familia de él

prefirió ni darse por enterada.

flor: no, bueno,

mercedes debería agradecer

que apareció el valiente

que quisiera casarse con olga.

¿dónde hay un mesero?

éricka: flor escutia, ¿cierto?

flor: sí.

éricka: ¿platicamos un segundo?

mercedes: ¿quién crees que eres

para hablar de mi hija

de esa manera?

flor: yo solo repetí

lo que muchas otras

están diciendo, señora.

¿va a decirme que es mentira?

éricka: ¡auch!

mercedes: te prohíbo--

ensuciar el nombre de mi hija

poniéndolo en tu boca.

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