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Corona de Lágrimas Capítulo 27

29 Feb 2020 – 12:00 AM EST

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locutor: televisa presenta...

patricio: no quiero volver

a saber de ustedes.

refugio: hijo, lo que menos

quiero es molestarte,

pero me enteré de tu boda.

patricio: ¿cómo supiste

dónde vivo?

ah, ya sé. claro.

te lo dijo nachito.

refugio: cómo supe es

lo de menos, hijo.

lo único que quiero

es que empieces tu vida

matrimonial como dios manda,

con la bendición de tu madre.

patricio: esa bendición no

la necesito. no la quiero.

y tampoco quiero, mamá,

que estés presente en mi boda.

refugio: ¿por qué?

patricio: mamá, ya me imagino

la escena.

tú con el manos sucias

y el vago.

y los invitados especiales,

apolinar, el panadero,

y julieta, la abarrotera.

es que se van a ver

espectaculares.

ahí junto a los ancira,

los jueces de la suprema corte

y las damas de patronato.

refugio: hijo, no me ofendas.

soy pobre, pero no he hecho nada

que pueda avergonzarte.

patricio: lo que me avergüenza,

mamá, es ver de dónde venimos.

refugio: no soy perfecta,

pero siempre intenté darte

todo lo que tú querías,

te lo juro, hijo.

patricio: ahórrate tu drama,

por favor.

ya no me interesa, mamá,

tengo la oportunidad de empezar

una nueva vida,

voy a aprovecharla.

una nueva vida.

con mi nueva familia.

refugio: y en esa nueva vida

que tanto celebras, ¿no cabe

tu madre?

patricio: perdón,

pero para poder entrar a ese

otro mundo tuve que mentir.

olga cree que eres mi nana.

refugio: ¿que soy tu nana?

¿tanto te avergüenzas de que sea

tu madre?

dios de misericordia, ayúdame.

patricio: ya no empieces

con tus chantajes

porque no me afectan.

refugio: [llora]

nachito: chelito, toma.

esto es para darte las gracias

por echarnos la mano y--

y traernos hasta acá

en el poderoso.

chelito: [ríe]

no, pues de haber sabido

que me ibas a invitar a comer

a una colonia tan pipirisnais,

pues me hubiera vestido mejor.

nachito: ándale,

síguete burlando.

chelito: [ríe]

nachito: la neta

te hubiera traído

algo más sustancioso,

pero, pues por aquí

no hay puestos de garnachas

ni de nada así sabrosón.

tengo miedo, chelito.

chelito: nunca temas,

acá está tu brazo vengador.

nachito: no inventes,

tengo miedo por mi jefa.

¿y qué?

a poco nomás porque estás

con--con el chavo del gimnasio

ya--ya andas muy acá presumiendo

músculo, ¿eh?

chelito: se pega, mira, checa.

nachito: se pega.

chelito: oye, no están tan mal

tus papas, ¿eh?

he comido peores.

mm, ¿te lo que me pasó

en la última escuela

que fui a investigar?

nachito: no, mejor cuéntame

otra cosa...

porque si ahorita escucho

cosas de escuela,

me voy a poner muy mal.

chelito: pero eso ¿por qué?

nachito: porque veo mi futuro

muy negro, chelito.

estoy solo,

no voy a poder salir adelante.

chelito: [gime]

nachito: y además mi familia

se está separando

y encima de todo, pues

la lucero me mandó por un tubo.

chelito: pues las cosas ocurren

por algo, ¿que no?

igual y el destino quiere

que te fijes en alguien mejor,

en alguien que se fije en ti,

¿no?

nachito: para como van las cosas

yo lo dudo, ¿eh?

chelito: una mala racha

la tiene cualquiera,

pero lo otro, pues

nada más es cosa

de que abras bien esos ojotes

que tienes.

nachito: ¿sabes una cosa,

chelito?

chelito: ¿qué?

nachito: quiero que siempre

seamos amigos.

ya te lo dije y te lo repito,

eres a todo dar.

patricio: si te cuidaras,

esto no te pasaría.

¿estás tomando tus medicinas?

porque yo te dejé dinero

para que las compraras.

refugio: [solloza] ya me siento

mejor.

¿qué puedo hacer

para que recapacites, hijo?

patricio: ustedes ya hicieron

más que suficiente.

edmundo metiéndose

en lo que no le importa

y julieta avergonzándome

en la oficina.

nachito espiándome en la calle.

y tú...

diciéndole a olga

que yo vivía en una vecindad.

refugio: [solloza] ¿y qué

querías que le dijera?

yo no iba a mentirle,

esa es tu casa.

patricio: ya no,

pero eso,

eso ya no importa.

refugio: claro que importa.

vas a iniciar tu nueva vida

sobre otro engaño,

vas a negar otra vez

a tu familia,

eso no es correcto, hijo.

patricio: ahora mi familia

se apellida ancira,

así que ya no eres nadie

para decirme lo que es correcto

y lo que no.

refugio: aunque me sepultes

bajo una montaña de mentiras,

nunca,

nunca voy a dejar de ser

tu madre.

por eso quiero estar presente

en tu boda,

porque va a ser el momento

más importante de tu vida,

es todo lo que te pido,

un momento más.

patricio: ¿sabes

qué me pregunto?

refugio: [llora]

patricio: ¿qué puedes saber tú

lo que es un matrimonio

si no supiste mantener

a un hombre a tu lado?

chelito: neta se notaba

a leguas que la luce

no te iba a dar el sí, ¿eh?

a mí me dijo

que lo iba a hacer ahorita,

pero pues

que te veía nomás

como un hermano.

nachito: ¿por qué no me dijiste?

chelito: ay, ¿por qué te tenía

que decir?

nachito: ¿no que eres mi amiga,

mi amigo, lo que--lo que sea?

chelito: pues

no me hubieras hecho caso.

no, y además, pues

estoy en la misma situación,

pero contigo, y conste que yo

no te he dicho así de me gustas

y así, pero pues

de que me gustas, me gustas--

nachito: ¿no y que andas

con el coach?

pero además estamos hablando

de otra cosa, ¿no?

chelito: ah, sí, claro,

cuando te conviene

estamos hablando de otra cosa,

¿verdad?

no, así es que ahí muere,

una cosa sí te digo, ¿eh?

te vas a quedar como el perro

de las dos tortas.

patricio: acéptalo, mamá.

si mi papá te cambió

por otra mujer...

fue por algo.

refugio: deja de herirme más,

patricio.

hay cosas que no entiendes.

patricio: lo que no entiendo...

es que permitieras

que te sacaran de una casa

que por derecho era tuya,

y que si hubieses hecho

las cosas bien,

no hubiéramos tenido que pasar

tantas humillaciones,

y tanta miseria.

refugio: no me juzgues

con tanta dureza, hijo.

tú no sabes cómo ocurrieron

las cosas con tu padre.

yo sé que no pude darte

muchas cosas, hijo,

pero te di valores,

te enseñé a tener dignidad,

a querer a los tuyos,

a apreciar tus esfuerzos.

todo eso lo olvidaste

por dinero, hijo.

patricio: otra vez con lo mismo.

ya no voy a seguir escuchando

tus quejas, mamá.

el día de mi boda,

ese día voy a cancelar

todo el pasado y ustedes

se van a quedar ahí, atrás,

en el pasado,

¿ya lo entendiste?

refugio: [llora]

patricio, hijo.

patricio: adiós, mamá.

hasta nunca.

refugio: voy a pedirle a dios

que seas feliz

y que perdone tu ingratitud.

patricio: [llora]

¡adiós, mamá!

[llora]

ay, mamá.

[música]

[música]

julieta: refugio.

refugio: [llora]

julieta: ¿qué te pasó, amiga?

refugio: [llora]

julieta: ¿lo viste?

¿qué te dijo?

refugio: mi hijo se avergüenza

de mí.

julieta: ay, amiga,

lo lamento tanto.

refugio: vámonos de este lugar,

por favor.

vámonos de aquí, está espantoso.

vámonos ahora mismo.

julieta: sí, sí,

los muchachos están aquí

al frente esperándonos.

refugio: [llora]

no sé qué le pasó a mi hijo.

es otro, es otro,

no lo reconozco.

¿en dónde está mi patricio?

¿quién me lo robó?

julieta: ay, amiga,

lo siento mucho,

lo siento mucho.

lo siento, amiga.

no te mereces esto,

no te lo mereces.

ya.

por favor.

ay, amiga, por favor.

tranquilízate.

chelito: doña refugio.

doña refugio.

nachito: ay, jefecita,

¿qué te pasa?

¿qué te hizo el idiota

de mi hermano?

refugio: nada, nada, nada,

pero ya entendí

que lo mejor es mantenernos

lejos de él.

nachito: pero mira nada más

cómo te puso.

ahorita mismo me va a escuchar--

todas: ¡no, no!

refugio: por favor.

julieta: por favor.

refugio: ya, no.

ya no hagas más grande esto.

aunque patricio ya no me quiera

como madre,

él--él siempre va ser mi hijo.

nachito: pero, jefa,

ve cómo estás, por favor--

julieta: por favor, nacho,

obedece a tu mamá,

ya no la mortifiques.

refugio: vámonos,

vámonos de aquí, por favor.

chelito: vámonos, señora,

vámonos.

julieta: vámonos, refugio,

vámonos

refugio: [llora]

chelito: vámonos, nacho.

patricio: ¿con quién habla?

raúl: soy raúl, ¿qué traes?

casi me rompas el tímpano.

patricio: discúlpame, hermano,

es que estoy muy alterado.

raúl: ¿pasó algo?

patricio: vino mi--mi hermano

a buscarme y discutimos.

raúl: no oíste mi recado,

¿verdad?

me urgía hablar contigo

para avisarte que tu hermano

me visitó en la facultad

y para variar

trató de sacarme la sopa

sobre ti.

patricio: sí, aquí estoy viendo

el recado.

es que olga me trae

por media ciudad y no sé,

no revisé los mensajes

hasta ahorita.

raúl: ¿y cómo se enteró

de tu dirección?

ah, claro, te fueron a espiar.

bueno, ¿y ahora qué quiere?

patricio: molestar,

todo por culpa de mi mamá.

raúl: ¿de tu mamá?

patricio: quise decir, eh,

de mi nana,

es que yo ya no puedo

estarme ocupando de ella,

necesito vivir mi vida.

raúl: bueno, mi recado te llegó

tarde,

pero ya pasó el trago amargo.

tengo algo más que contarte.

patricio: perdóname, raúl,

pero yo...

mejor hablamos otro día, ¿no?

tengo que salir,

me tengo que dar un baño antes.

te veo mañana o pasado.

refugio: ¿que soy tu nana?

tanto te avergüenzas

de que sea tu madre.

dios de misericordia, ayúdame.

patricio: [solloza]

mamita.

[sorbe]

ay, mamá,

si solo pudieras entenderme.

[solloza]

no puedo, mamá,

no puedo arriesgarlo todo

por ti.

no puedo.

[suspira]

lucero: ya llegaron.

edmundo: mamá, ¿qué pasó?

¿encontraron a patricio?

¿qué pasó, mamá?

¿están bien?

nachito: sí.

edmundo: ¿qué pasó, mamá?

nachito: mira nada más

cómo la puso.

edmundo: ¿qué pasó, mamá?

refugio: [llora]

edmundo: esta me la va a pagar,

¿eh?

refugio: [llora]

edmundo: tranquila, mamá.

lucero: ¿no--no quiere cenar

algo, doña refugio?

edmundo: [suspira]

edmundo: ¿qué pasó?

refugio: no tengo hambre.

mejor me tomo un té

y ya me duermo.

edmundo: mamá, pero dime

qué te dijo patricio.

refugio: [llora]

julieta: mundo,

tu mamá no quiere ahorita

hablar de eso.

refugio: [llora]

lo que hablé con su hermano

es asunto nada más entre él

y yo.

por favor,

no me hagan preguntas, no.

edmundo: está bien, está bien,

mamá, tranquilízate.

refugio: [llora]

julieta: ya es tarde, amiga,

nos tenemos que ir.

edmundo: las voy a acompañar,

¿ok, ma?

refugio: sí.

julieta: ¿estás bien?

¿no quieres que me quede

contigo?

refugio: no, no, muchas gracias.

váyanse con cuidado

y--y muchas gracias por todo,

julieta, lucero, las quiero.

julieta: eres como una hermana

para mí.

refugio: [llora]

julieta: sabes que cuentas

conmigo.

refugio: [llora]

julieta: tranquilízate,

por favor. vámonos, hija.

lucero: sí, mamá.

refugio: [llora]

julieta: se las encargo,

por favor.

edmundo: ahorita regreso.

refugio: [llora]

nachito: ya, mamita, ya.

te voy a preparar un tecito,

¿sí?

refugio: sí, hijo.

voy a mi recámara.

nachito: no, no, yo te llevo,

ma, vente.

chelito: [llora]

[llaman a la puerta]

martina: hijita,

¿por qué no me avisaste

que ya habías llegado?

chelito: pues es que pensé

que ya estabas dormida, mamá.

martina: mi chelito.

¿por qué lloras?

chelito: pues es que ahora sí

nachito se pasó, mamá.

yo sé que tra--trae mil broncas,

sí, pues por el desaire

que le hicieron a su jefecita,

pero pues

creerás que me quiso agarrar

como paño de lágrimas

porque la lucero

no quiso con él.

martina: hija,

tienes que empezar a ver

a nacho como un amigo nada más.

chelito: pero si no puedo, ma.

cada vez que lo veo

me gusta más, ¿qué hago?

martina: mira,

lo mejor que puedes hacer

es mantenerte lejos,

por eso te digo

que regreses a la escuela,

que conozcas a otros muchachos,

que hagas nuevos amigos.

chelito, por favor, hazme caso.

chelito: tienes razón, ma.

martina: ay, hija.

me cae que no me gusta

verte llorar.

chelito: y, pues

que fuimos a dejar

a su jefecita a su casa y--

[sorbe]

y la señora estaba llore y llore

por, pues así como que

quedito, pero bien triste.

pues se me contagió

el sentimiento.

[llora]

mami.

martina: ven para acá.

chelito: [llora]

martina: ten.

chelito: [llora]

ma, no me quiere, ma.

martina: ya, ya, ya.

refugio: ¿qué le hicieron

a mi hijo?

ese no es mi niño,

el niño que yo crie.

¿cómo pudo decirme cosas

tan horribles?

¿por qué? ¿por qué?

si yo lo único que hice

fue quererlo,

quererlo con todo mi corazón.

qué dolor tan grande,

virgencita.

ayúdame,

ayúdame a resistirlo.

[música]

[música]

olga: ¿qué te pasa, amor?

patricio: no, nada, mi amor,

nada, no pasa nada.

olga: es que desde anoche

estás muy raro.

hoy no has dicho una palabra

desde que llegaste

y con todos los pendientes

que tenemos que revisar

para la boda.

patricio: sí, sí, claro. perdón.

olga: es que tienes que cooperar

más o me voy a enojar contigo

y a mí me choca enojarme.

patricio: está bien, mi amor,

perdón.

olga: ajá.

patricio: bueno, a ver,

¿qué quieres que veamos?

lo que tú quieras.

olga: pues no sé,

se me ocurre podemos volver

a revisar la lista

de invitados, ¿no?

patricio: ¿sí?

olga: mi mamá me estaba

preguntando...

si tú quieres invitar

a alguien de tu familia

y yo le dije que no.

patricio: sí, mi amor,

está bien,

yo--es que no tengo familia

aquí, así que--

olga: mm.

patricio: no pasa nada.

olga: tampoco tu nana, ¿verdad?

patricio: no, tampoco.

olga: mira, yo, yo sé que tú

la quieres mucho,

pero, amor,

la servidumbre por más años

que lleve con uno,

no son parte de la familia.

yo creo que cada quien

en su lugar, ¿no te parece?

patricio: sí, mi amor, así es.

olga: [ríe]

patricio: además

yo lo que menos quiero

es darle razones a tu mamá

para que siga incómoda conmigo.

olga: ay, por eso, es que a mí

las únicas opiniones

que me importan son la tuya

y la de mi papá,

esos hombres que quiero

y amo, ¿mm?

patricio: [ríe]

mercedes: hola, patricio.

patricio: ¿cómo está,

doña mercedes?

mercedes: qué bueno

que te encuentro con mi hija

porque frente a ella

me quiero disculpar contigo.

edmundo: a ver.

nachito: ay, carnal, ayúdame.

edmundo: te quedaron bien, ¿eh?

nachito: pues para que veas,

pa.

edmundo: estuvo rico.

refugio: me voy a la oficina,

nos vemos después, hijos.

nachito: sí, jefa.

edmundo: sí. o--oye, ma.

refugio: ¿ah?

edmundo: ¿no quieres

que te acompañe

a tomar el camión?

refugio: no, no, hijo.

edmundo: enserio.

refugio: no, no, no,

mejor te encargo

a que esperes que llegue el gas.

edmundo: ok.

refugio: no ha de tardar.

edmundo: cuenta con eso.

refugio: bueno.

nachito: chao, jefa.

refugio: adiós, niños.

edmundo: ahorita te acompaño

aquí aunque sea, y con cuidado,

ma.

refugio: gracias, hijo.

edmundo: "bye".

entonces, anoche dijo

que no quería

que le preguntaran nada.

nachito: sí,

por eso ya no le moví más.

de seguro tu hermano

le dio la humillada de su vida,

pobre de la jefa, ¿no?

edmundo: ¿mi hermano?

será el tuyo, ¿qué?

nachito: ah, pues ese, ¿no?

edmundo: pues la regamos

regachísimo dándole

la dirección.

nachito: pero mi jefa quiso ir

a verlo, es su hijo,

o sea no lo va a olvidar

así nada más.

edmundo: ay, sí, ya sé.

lo bueno es que entre lucero

y su mamá, pues

le dio el golpe menos fuerte,

¿no?

nachito: lucero,

¿y qué ya andas con ella?

edmundo: pues no, todavía no.

nos hemos buen ondeado,

pero andar, andar,

pues todavía no.

nachito: pues yo la neta si--

si te llega a aceptar,

pues espero que la hagas

muy feliz.

ganaste,

muy bien dijiste cuando hicimos

el trato, ¿no?

edmundo: tú sabes que si fuera

al revés,

yo me alegraría por ti.

nachito: pues claro,

ni que fuéramos patricio,

¿o qué?

te quiero, carnal.

edmundo: yo también, nachito.

mercedes: patricio,

espero que seas capaz

de entender

que si me he opuesto

a que te cases con mi hija

es porque deseo

lo mejor para ella.

olga: no, no te estoy

entendiendo, mamá.

mercedes: hija--

olga: ¿qué es lo que quieres?

mercedes: ¿me puedes dejar

terminar? por favor.

patricio: olga.

mercedes: ya me quedó claro

que olga te quiere

y eso es lo único

que a mí me importa.

discúlpame si fui grosera.

olga: pues yo creo

que se va a acabar el mundo

porque--

patricio: señora,

le agradezco mucho.

no hay problema y--

y lo mismo le pido.

mercedes: gracias.

después de ver lo feliz

que haces a mi hija

y lo mucho que rómulo

confía en ti,

decidí cambiar mi actitud

contigo.

solo te pido que, por favor,

haz feliz a mi hija.

patricio: se lo juro, señora,

de verdad.

olga: ¿esto que estás diciendo

es un truco, mamá?

mercedes: olga, soy tu mamá.

lo único que las madres queremos

es--es ver felices

a nuestros hijos,

eso créelo, patricio.

patricio: muchas gracias,

señora.

esto...

significa mucho para mí,

muchísimo,

de verdad gracias.

mercedes: agradécelo al amor

que mi hija te tiene,

para mí no hay nada

en este mundo más importante

que ella.

olga: muchas gracias.

ahora sí estás sonando

como una verdadera madre,

gracias.

julieta: no, refugio,

no estoy de acuerdo

en que te hayas callado

con tus hijos

lo que hablaste con patricio,

pero lo respeto, amiga.

sí, está bien.

con lucero te mandé algo

para que almuercen al rato.

sí, amiga, nos vemos, cuídate.

¿otra vez tú?

raúl: julieta--

julieta: ¿qué? ¿qué?

raúl: bueno, señora,

vine porque quiero explicarle

algunas cosas.

julieta: mira, yo no quiero ser

grosera, pero tengo muchas cosas

que hacer.

raúl: no le quito mucho tiempo.

julieta: bueno, está bien,

pero date prisa, ¿sí?

raúl: yo no sabía que usted

era la mamá de lucero,

me sorprendí muchísimo

cuando me enteré.

yo no quiero faltarle el respeto

ni mucho menos.

julieta: ¿eso es todo?

raúl: es que usted

me parece muy--muy atractiva,

y quiero saber

si me permitiría invitarla

a salir para conocerla mejor.

julieta: estás muy confundido,

muchachito.

no te niego que me siento

halagada por los piropos

que me dices,

pero esta situación se acaba

en este momento.

raúl: pero julieta, por favor--

julieta: señora vásquez para ti,

y te exijo que me respetes,

hace poco enviudé

y lo último que me interesa

es que venga un muchachito

a hablarme de amores.

raúl: yo no sabía que usted--

ah, cierto,

me acabo de acordar,

patricio me dijo--

julieta: ¡no menciones

ese nombre en esta tienda!

¿lo entendiste?

raúl: tiene razón, discúlpeme,

señora.

julieta: ay, mira, raúl,

yo creo que estás confundido

en tus sentimientos,

pero yo sí tengo

muy claro los míos

y no tienen nada que ver

con romances ni mucho menos

con jovencito.

raúl: sí, señora, y discúlpeme.

fui un atrevido,

no volveré a molestarla.

julieta: ah, y acéptame

otro consejo.

raúl: sí, sí, ¿qué hago?

julieta: aléjate de patricio,

amistades como esas

son las que te tienen así

de confundido como estás.

buenas tardes,

que te vaya bien.

raúl: con permiso.

>> hola, lucero.

lucero: hola, hermosas.

[ríe]

edmundo: sorpresa.

lucero: ¿y esto?

edmundo: ah,

son para una chavita del seis

que está bien guapa.

lucero: [ríe]

edmundo: es para ti,

es un detallito nada más.

lucero: ay, edmundo,

pero ¿para qué gastas?

edmundo: si tuviera más,

te compraba la tienda completa,

y es porque te quiero,

nada más por eso.

lucero: mundo,

el cariño no se trata

de que compres cosas.

edmundo: no, ya lo sé,

pero me dieron ganas nada más,

con todas las cosas

que le pasaron ayer a mi mamá,

con todo lo que tu mamá

y tú ayudaron, pues

pues sentí algo muy fuerte

aquí adentro.

entendí que eras más importante

para mi de lo que yo creía.

lucero: entonces,

¿tú me quieres?

edmundo: ¿todavía lo dudas?

lucero: [ríe]

no sé,

tendrás que demostrármelo

y no con regalos.

edmundo: a que va que sí.

[música]

[música]

lucero: ¿segura de que quiere

que le siga trayendo papeles

para ordenar el archivo?

refugio: sí, sí, sí.

hay mucho caos en contabilidad,

y quiero poner en orden

todos estos documentos.

lucero: ¿qué tiene,

doña refugio?

se la pasa trabajando

sin descansar.

¿es por lo que le sucedió

con patricio?

refugio: no.

lucero: mire, no le hace bien

cansarse tanto.

refugio: ya descansaré

cuando me muera.

nachito: jefecita,

¿qué hace limpiando

a esta hora?

son las tres de la mañana, jefa.

tienes que descansar.

agarra la onda.

refugio: regrésate a dormir,

hijo.

acabo de trapear

y me voy a descansar.

nachito: no, jefa,

pero qué horas son--

refugio: está muy sucio el piso.

nachito: pero yo mañana trapeo.

refugio: no, no, no, no, vamos--

nachito: jefa--

refugio: sí, vete a dormir.

nachito: pero cómo vas--

refugio: ya.

nachito: jefa, pero son las tres

de la mañana--

refugio: por favor.

nachito: agarra la--

refugio: mira, ya me ensuciaste

todo lo que estaba--

nachito: cha--

[campanadas]

benjamín: refugio,

qué bueno que la veo.

veo que cada vez está usted

más atenta y efectiva

en su trabajo.

ha adelantado muchísimo

y la verdad eso me gusta,

quiero felicitarla.

refugio: solo hago mi trabajo,

contador.

benjamín: bueno, la verdad,

mire, quiero ser muy honesto

también--también la veo

como cansada un poco, no sé,

pero--pero igual de guapa

que siempre.

refugio: si no le importa,

tengo mucho trabajo.

benjamín: ¿cuándo

me va a aceptar un cafecito?

no todo en la vida

es trabajo, papeles, folders--

refugio: no tengo tiempo,

contador.

benjamín: ay, ni para ir

a comer.

refugio: tengo mucho trabajo.

benjamín: no, bueno,

pero no se ponga grosera

tampoco,

yo nada más quiero

que la pase bien,

que bailemos un rato,

que se tome una--

refugio: ¡no voy a ir a ningún

lado con usted ni hoy ni nunca!

¡deje de molestarme!

benjamín: refugio--

refugio: ¿sabe qué? ¿sabe qué?

¡váyase al demonio usted

y don isaías!

¡ya estoy harta, harta!

¡renuncio!

benjamín: ¿renuncia?

ay, qué fácil,

¿y como de qué va a vivir?

¿no que se la pasa diciéndole

a todos que tiene

tanta necesidad?

ay, se me olvidaba,

el cochecito elegante

que tiene su hijo cara de sonso,

claro.

qué lista refugio,

ya nomás me armo un escandalito

aquí porque puso a trabajar

a su hijito

para que la mantenga, ¿no?

y ahora se me pone de digna--

refugio: ¡no le permito

que hable de mis hijos!

¿cómo se atreve?

¡aprenda a respetar

el dolor ajeno y lárguese!

[gime]

lucero: [...]

¡váyase, viejo libidinoso,

sucio, majadero--!

benjamín: ¡usted cállese

y no se meta!

lucero: ¡ya deje de acosar

a doña refugio!

magos: vámonos de aquí, vámonos.

lucero: me la voy a llevar, ¿eh?

y si quiere correrme,

pues vaya preparando

la carta de renuncia.

magos: y que sean dos,

viejo asqueroso, ¡vámonos!

isaías: ¿qué pasa aquí?

lucero: con su permiso,

pero esto es una emergencia.

magos: vámonos.

lucero: ¡quítese!

benjamín: ¡esto es el colmo,

don isaías!

no puede ser,

¿qué le parece?

¿qué le parece?

isaías: a mí me parece

que es usted un imbécil.

olga: mamá.

mercedes: [suspira]

olga: quedé de verme con norma

y te recuerdo que en la noche

es mi despedida de solteras,

y solamente están invitadas

mis amigas.

mercedes: sí, hija,

ya te había prometido

que ni tu papá ni yo

vamos a estar.

olga: ah, no, mi papá

menos porque tampoco va a haber

hombres, se lo prometí

a patricio y se lo tengo

que cumplir.

así que, bueno, hasta luego.

mercedes: [suspira]

que se diviertan.

érika: ay, amiga,

me sorprende verte tan relajada

cuando tu hija se casa

en un par de días.

no, no, no, no,

la mía no me dio un segundo

de reposo cuando se me casó

el año pasado.

mercedes: olga no me ha dejado

intervenir.

todo lo ha querido hacer

ella sola.

y en cuanto al banquete

los asistentes de rómulo

lo están haciendo ellos todo.

por eso tengo tanto tiempo

para mí.

érika: ay, bue--bueno, pues

francamente qué envidia.

mercedes: pues sí,

pero no deja de ponerme triste.

mi hija no me pide ayuda,

es como si ya no me necesitara,

en cambio a su novio

le pide opinión para todo.

érika: ay, mercedes,

¿cómo puedes seguir enojada

con tu yerno si es un bombón?

mercedes: sí tú lo dices.

además todavía no es mi yerno,

así--

érika: bueno, pero muy pronto

lo va a ser.

mercedes: ay, mira,

no es que esté enojada,

sino que me da desconfianza.

francamente no creo que él

sea capaz de entender a mi hija,

de hacerla feliz.

érika: ¿y se lo has dicho

a rómulo?

mercedes: ay, en todos los tonos

y formas posibles,

ya estoy cansada,

ya no quiero protestar.

mira, ¿sabes qué?

opté por disculparme

con patricio.

érika: ay, qué bien.

si no puedes evitarlo, úneteles.

mercedes: lo hice por mi hija,

no la quiero perder.

imagínate por una mala relación

con su esposo.

olga es--es lo único

que le da sentido a mi vida,

es lo único

que me hace soportable

seguir casada con rómulo.

érika: [chista]

mercedes, no diga eso,

te pueden oír.

mercedes: ay.

refugio: [llora]

no debieron hacer esto,

muchachas.

si se quedan sin trabajo yo--

yo me voy a sentir muy culpable.

lucero: más culpable me sentiría

yo si la hubiera dejado

aguantando a ese tipo odioso.

refugio: [llora]

magos: ¿de veras piensa

renunciar?

isaías: espero que no.

magos: ay, don isaías.

isaías: ¿pueden dejarme

hablar a solas con refugio?

ustedes, por favor,

regresen a trabajar

y no se preocupen

por el contador aguilar,

no va a molestarlas.

lucero: si doña refugio

está de acuerdo,

con mucho gusto.

refugio: sí, estoy bien, lucero.

gracias.

gracias, muchachas.

vayan, vayan.

lucero: ¿de veras se siente

bien?

refugio: sí, hija.

lucero: con permiso.

isaías: refugio,

¿qué le pasa?

puede hablarme

con toda confianza,

no soy el ogro

que todos imaginan.

refugio: [solloza] no,

yo no me imagino nada,

don isaías.

isaías: uno de sus hijos

está por casarse, ¿verdad?

refugio: ¿cómo lo supo?

isaías: lo vi

en un periódico y los pasillos

de mi empresa, pues

no son tan silenciosos.

dígame,

eso es lo que la tiene así,

¿verdad?

refugio: sí.

isaías: mire,

yo también soy padre

y también un hijo se me casó

contra mi voluntad.

bueno, en mi caso una hija,

así que sé

por lo que está usted pasando.

refugio: [llora]

isaías: refugio,

tómese el resto del día.

ah, pero la espero mañana.

refugio: ¿qué?

isaías: lo que escuchó.

ande, vaya a descansar, ande.

refugio: gracias, señor.

isaías: con permiso, ándele,

vaya.

refugio: [llora]

érika: oye, amiga,

propuse que la sala

del patronato--

[teléfono]

se pusiera una placa

con tu nombre--

[teléfono]

para agradecerte el donativo.

mercedes: ay, por favor,

que ni se les ocurra.

érika: ay, sí.

mercedes: me basta

con haber colaborado nada más.

lula: señora,

le llama por teléfono

el doctor de la señorita olga.

mercedes: gracias, lulita.

lula: con permiso.

érika: pues ¿qué?

¿está enferma?

mercedes: no, no, no,

es su analista.

dígame, doctor ávalos.

doctor ávalos: señora,

disculpe que la moleste.

hace unas semanas su hija

me avisó que ya está

por casarse,

pero luego me preocupé

cuando en la última cita

me mostró la foto del novio.

mercedes: ¿por qué, doctor?

doctor ávalos: bueno,

porque es el mismo muchacho

que vino a preguntarme por ella

hace un par de meses

y se negó a darme su nombre,

¿no es cierto?

mercedes: sí, él mismo.

doctor ávalos: eh, mire, eh,

como usted y yo sabemos,

olga es un poco especial.

no sé si pudiera hablar

con usted y con don rómulo

hoy mismo.

mercedes: claro que sí,

me pongo de acuerdo

con mi esposo

y le llamo de nuevo, doctor.

gracias.

érika: ¿qué?

¿alguna mala noticia?

mercedes: espero que no,

de verdad, espero que no.

[música]

[música]

rómulo: felicidades

al licenciado chavero.

ahora sí, abogado

del bufete ancira.

[ríe]

[aplausos]

patricio: gracias.

un honor.

rómulo: el honor es mío.

a partir de este día,

el licenciado chavero,

aquí presente va a fungir

como coordinador general

de este bufete.

me va a reportar directamente,

a mí, los avances

de los asuntos legales

que llevemos aquí.

felicidades.

patricio: gracias de nuevo

por la confianza, don rómulo.

rómulo: haz que me reciba.

patricio: gracias.

rómulo: unas palabras.

patricio: yo espero que todos

vean en mí a un amigo,

y les extiendo mi mano franca

para que--

[chasquido]

[risas]

agustín: perdón,

ibas a lo de la mano franca.

patricio: bueno,

mi oficina va a estar abierta

para todos.

les ruego tenerme la confianza

de un amigo.

muchas gracias.

[aplausos]

rómulo: espero que estés

contento, patricio.

si algo no te gusta

de tu oficina, por favor--

patricio: no, no, imagínese,

yo--

melisa: don rómulo,

le llama su esposa mercedes

a su oficina--

rómulo: estoy ocupado.

melisa: es que es urgente.

rómulo: ¿le dijo que estaba

en una reunión del bufete?

melisa: sí, señor, pero insistió

en hablar con usted.

rómulo: me esperas un segundito.

patricio: sí.

rómulo: el licenciado chavero.

[aplausos]

melisa: felicidades, licenciado.

felicidades, licenciado chavero.

patricio: gracias.

melisa: y aprovecho

para presentarle a leslie,

ella va a ser su secretaria.

patricio: gracias, melisa.

leslie: estoy a sus órdenes,

licenciado.

patricio: leslie, bienvenida.

leslie: gracias.

patricio: a ti.

benjamín: don isaías

salió a buscarlas,

y bueno,

si se quedan sin trabajo

por acompañar a refugio,

a mí ni me echan la culpa

y por si no alcanzaron

a oír bien,

ella solita me dijo

que quería renunciar.

lucero: porque usted

se la vive acosándola.

benjamín: ¿qué?

magos: ¿a poco cree

que no nos damos cuenta?

benjamín: no, no, no, no,

no se confundan,

los piropos son cortesías,

no acoso, señorita.

solamente que continúen

en esa actitud y entonces--

isaías: ¿cuál actitud?

benjamín: don isaías,

buenas tardes.

isaías: niñas,

nada tiene que hacer aquí,

regresen a sus lugares

de trabajo ahora mismo.

lucero: sí, don isaías.

magos: con permiso.

benjamín: muévanse, qué niñas,

caray.

isaías: dije niñas,

¿también usted es niña,

contador?

benjamín: no, señor,

lo que pasa es que iba

a mi lugar porque este

no es mi lugar de trabajo.

isaías: pues

le tengo noticias.

ese va a ser su lugar de trabajo

por el resto de este día.

benjamín: ¿por?

isaías: siéntese y termine

lo que la señora chavero

dejó pendiente.

benjamín: ¿la despidió?

me alegro, señor,

porque esas no son formas

de tratar a un superior.

muchas gracias.

isaías: la mandé a descansar

a su casa para que se recupere

de la crisis nerviosa

que un mal colaborador mío

le ocasionó,

a pesar de que yo

se lo había prohibido,

¿o se le olvidó, benjamín?

benjamín: no, don isaías.

yo la verdad

es que no quería causar--

isaías: a trabajar entonces,

y cuando termine el turno

de refugio

se va a su oficina

para que termine el suyo,

contador.

benjamín: ¿cómo?

voy a acabar entonces

hasta la madrugada.

isaías: muy buena hora

para ponerse a meditar

en lo importante

que es el trabajo de mi empresa,

y en la inconveniencia

de saboteármelo.

benjamín: sí, señor.

no puede ser, caray.

[televisión]

edmundo: mamá, mamá, mamá,

¿estás bien?

refugio: ay.

edmundo: ¿estás bien, mamá?

refugio: sí, sí, hijo.

edmundo: es que me habló lucero

para decirme que tu jefe

te regresó aquí a la casa

porque te sentías mal,

¿estás bien, mamá?

refugio: no, no fue nada grave,

hijo.

ay, me sacó de quicio la necedad

de un compañero de trabajo,

perdí los estribos

y eso es todo,

pero no te preocupes.

edmundo: ay, mamá, ¿cómo quieres

que no me preocupe?

eres la única mamá que tengo.

ambos: [ríen]

refugio: ya estoy bien,

te hice venir por nada.

qué pena.

edmundo: ¿cómo por nada, mamá?

vine a apapacharte, mami,

y a sacarte la verdad, ¿eh?

quiero saber qué quieres

de cumpleaños.

refugio: ay, no, ya les dije

que no quiero nada.

edmundo: bueno, pues

te vas a aguantar.

nachito y yo

nos estamos poniendo de acuerdo

para hacerte una fiesta,

una comida, algo bien bonito,

vas a ver.

refugio: [ríe]

ay, gracias, hijo.

edmundo: ya extrañaba

esa sonrisa, mamá.

refugio: hijo,

no sé cómo voy a pagarles

a ignacio y a ti su cariño.

de veras que cuando dios

cierra una puerta,

también abre una ventana.

edmundo: ah, o sea, que nachito

y yo somos una ventana.

refugio: [ríe]

edmundo: ¿así?

pues esta ven--esta ventana

te va a apapachar.

refugio: [ríe]

edmundo: te va a abrazar.

refugio: [ríe]

edmundo: hasta te va a cocinar,

¿cómo ves?

refugio: [ríe]

ay, no, no, los quiero mucho.

edmundo: sí, sí, sí, de veras.

¿ya comiste?

refugio: [ríe]

edmundo: no, es enserio.

refugio: sí.

edmundo: se hacen quesadillas.

refugio: ajá.

edmundo: sopes.

refugio: [ríe]

edmundo: eh, y creo que ya.

refugio: te quiero.

[ríe]

edmundo: ¿qué quieres?

yo también te quiero mucho,

mamá.

refugio: mucho, mi amor.

rómulo: ¿con quién?

ay, mercedes, permíteme,

por favor.

melisa,

comunícame

con el licenciado pasquel,

es urgente,

localícenlo donde sea, sí.

a ver, dime.

¿qué?

¿qué quiere el terapeuta

de olga?

está bien, mercedes, no grites,

pero cítalo aquí en el bufete,

no tengo tiempo.

[llaman a la puerta]

hasta luego.

agustín: con permiso.

¿me llamó a llamar, don rómulo?

rómulo: sí, asegúrate de dejar

bien surtido el bar

de mi oficina,

tengo una reunión urgente

hoy por la noche

y encarga algunos bocadillos.

agustín: sí, don rómulo.

¿cito al juez marufo,

a algunos abogados?

rómulo: no,

es un asunto familiar.

viene mi señora y otra persona.

agustín: el licenciado chavero.

rómulo: no, agustín,

el licenciado chavero no.

y tú te vas a asegurar

que él y mi hija

no entren a la reunión.

si no tienes otra pregunta--

agustín: perdón, quería yo saber

si voy a estar a las órdenes

del licenciado chavero.

rómulo: tú vas a estar

a las órdenes de quien a mí

se me pegue la gana.

déjame en paz.

me siento mal.

si no lo entiendes,

ve y consigue otro empleo

donde te paguen más,

a ver dónde encuentras.

agustín: disculpe si mi pregunta

lo molestó.

rómulo: sí me molestó,

porque me siento mal

y a nadie le importa.

es más, ¿tienes más preguntas?

quédate ahí tú solo

porque ya me hartaste,

no me puedo sentir mal--

levanta eso.

ni un solo día

todo el mundo,

ese día tiene que molestarme

más.

[murmura]

agustín: si cree que voy

a aguantarle todo,

se equivoca.

el que ríe de último.

[música]

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