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Corona de Lágrimas Capítulo 20

22 Feb 2020 – 12:00 AM EST

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patricio: señor, a mí

me gustaría saber si usted

me va a seguir apoyando

con lo de la tesis.

eliseo: espero que sí.

aunque no deja de apenarme

que usted haya dejado

de colaborar con el bufete

de mi buen amigo el licenciado

ancira.

patricio: fue solamente un mal

entendido, señor, se lo prometo.

eliseo: suele suceder.

y disculpe que no pueda

continuar con esta conversación

pero me urge hacer una llamada.

patricio: sí, por favor pase.

que tenga buen día.

eliseo: gracias.

y le deseo mucha suerte

con lo que falta de su tésis.

patricio: todo va a salir bien,

patricio...

eliseo: rómulo.

acaba de venir conmigo patricio

chavero.

¿qué hago?

¿lo sigo apoyando o lo mando

al demonio?

pues que se vaya al demonio.

nadie debe morder la mano

del que le da de comer.

patricio: lo perdí todo.

[música]

[música]

lucero: eh, señor contador,

lo busqué temprano para darle

esto pero usted había salido

de la empresa.

es una incapacidad médica.

doña refugio tuvo un problema

de salud.

benjamín: ya veo.

¿y esto es genuino o qué?

porque se la pasan inventando

que están enfermos o que

se les murió quién sabe quién.

lucero: no, no,

puede llamar al médico,

ahí están sus teléfonos.

de verdad se puso muy mal.

hasta tuvieron que llevarla

de emergencia al hospital

de la cruz roja.

edmundo: a ver, yo me tengo que

ir, te quedas con mi mamá, ¿no?

ignacio: simón, carnal.

edmundo: órale.

ignacio: ayer la doña martina

me dijo que me tomara

los días que fueran necesarios.

edmundo: ah, buenísimo.

ignacio: sí, lo malo es que

yo gano según lo que hago.

edmundo: es que ojalá tuviera

aunque sea un billetito ahí

para jugarle a las maquinitas.

sabes bien que yo puedo sacar

dinero de ahí.

ignacio: no empieces,

tú sabes que eso no es cierto.

edmundo: yo una vez gané,

sí te acuerdas, ¿no?

ignacio: pues sí, por primera

y única vez en 10 años.

pero no juegues, carnal.

mira, échale ganas a la carrera

de medicina.

edmundo: está bien, está muy

bien.

bueno, regreso temprano.

cuida bien a mi mamá por favor.

[llaman a la puerta]

yo abro.

tú llévale eso a mí mamá.

nos vemos al rato.

ignacio: nos vemos.

julieta: buenos días.

edmundo: hola, adelante,

doña julieta, por favor.

julieta: vengo a ver cómo siguió

tu mamá.

edmundo: está en su recámara.

nachito le acaba de llevar

su desayuno.

¿hoy no abrió la tienda?

julieta: al rato la voy a abrir,

pero tu mamá es lo primero

para mí.

edmundo: muchísimas gracias.

pues se queda en su casa,

con permiso.

julieta: gracias.

edmundo: hasta luego.

julieta: amiga, ¿puedo pasar?

con permiso.

patricio: ¿qué onda, cómo estás?

beto: qué onda, chavero.

patricio: ¿todo bien?

beto: todo bien.

patricio: oye, beto,

¿tú crees que haya problema

si pongo un letrero

en la entrada de la cafetería?

beto: ¿letrero?

¿anunciando qué?

patricio: es que estoy vendiendo

unas cosas personales

porque necesito la lana

para comprar unas medicinas.

échame la mano, ¿no?

beto: sí, llégale, chavero.

patricio: gracias.

beto: órale.

raúl: ¿qué onda, patricio?

patricio: qué onda.

raúl: oye, ¿y eso?

patricio: es que no sabes.

mi--

nana se puso muy mal de salud.

raúl: ah, ¿y por eso apagaste

tu celular o ya lo vendiste?

patricio: no, ¿por?

raúl: te he estado llamando

toda la mañana y me marca

fuera de servicio.

patricio: está apagado, pero...

raúl: te estoy diciendo.

patricio: no lo apagué.

raúl: pues a lo mejor es cosa

de la batería, a veces pasa así.

patricio: se encendió,

la batería está bien.

ah...

ya sé lo que pasó.

raúl: ¿qué?

patricio: no, nada, no importa,

no me hagas caso.

oye, ¿y para qué me buscabas?

raúl: tenemos que hablar, ven.

tráete la mochila.

benjamín: me informa la señorita

vázquez que la señora chavero

está incapacitada por un par

de días.

este es el documento

que lo abala.

isaías: bueno, pues ya que

se tomó la molestia de traer

este papel,

tenga también la atención

de hacer las labores de su amiga

porque el trabajo no puede

retrasarse.

lucero: pensaba hacerlo,

don isaías,

ella hizo el mío

cuando mi papá falleció.

pero además pedí verlo a usted

por otra razón.

isaías: usted dirá.

lucero: ¿no podrían echarle

la mano con las medicinas

que toma?

son bastantes caras

y ella no tiene dinero.

afortunadamente pudieron

atenderla en la cruz roja.

isaías: es una noble

institución,

y mi empresa cada año

les da un generoso donativo.

así que dígales que también

le proporcionen

los medicamentos.

lucero: es que no los tienen,

atienden tantas emergencias

que siempre están necesitados

de recursos.

benjamín: doy fe,

la verdad yo lo he visto,

don isaías--

isaías: usted no venga aquí

a darme fe,

sino de lo que yo le indique,

benjamín.

benjamín: sí, señor, disculpe,

pero pienso que podríamos darle

un apoyo económico,

aunque fuera modesto.

yo creo que podemos tomarlo

de la partida--

isaías: ya veremos, ya veremos.

eh, lucero, retírese

a su trabajo.

lucero: sí, señor.

isaías: cierre la puerta,

por favor.

lucero: sí.

isaías: siéntese, benjamín.

benjamín: sí, señor.

usted dirá.

isaías: debe tener cuidado

y no andar dando fe

en lo que yo no le diga.

refugio: ay ya me siento mejor.

quería levantarme de la cama

hace rato pero nacho no me dejó.

julieta: hace bien.

nos llevamos un buen susto

contigo, refugio.

refugio: no es tan grave.

a mi mamá, que dios la tenga

en su santa gloria,

también se le subía la presión

a cada rato.

julieta: sí, puede ser.

pero tú te desmayaste

y eso es muy peligroso, amiga.

ay y el pobrecito de apolinar

estaba tan asustado que por poco

lo internamos a él también.

refugio: me da gusto ver

que la vida me ha regalado

tan buenos amigos.

julieta: mm, él quisiera ser

algo más que tu amigo

y bien que lo sabes,

no te me hagas, amiga.

refugio: yo al único hombre

que llegué a amar verdaderamente

fue al padre de patricio.

julieta: me lo has platicado.

refugio: algún día tendré

que liberar mi pecho

de algunos secretos.

julieta: sí, pero mejor cuando

venga el caso.

y sobre todo cuando estés bien

de salud.

ignacio: con permiso.

jefecita, pasó apolinar

a dejarte unos rollos

de canela,

le pregunté si quería saludarte

pero me dijo que no le parecía

correcto entrar aquí

hasta tu recámara.

julieta: ¿ya viste?

es todo un caballero,

algo chapado a la antigua

pero un caballero.

refugio: ya veré luego

cómo le agradezco

sus atenciones.

ignacio: le traje también

un cafecito, doña julieta.

julieta: ay, muchas gracias.

ignacio: a ver, tome.

a mi mamá le traje un té

de hierve buena porque el doctor

dijo que era buena.

refugio: gracias, mi hijo.

ignacio: pero bueno,

me llevo esta charola.

¿te gustó, ma?

refugio: ay gracias, hijo,

te vas a ganar el cielo.

ignacio: mejor le pedimos

al cielo que desponga

muchos carros para poder

traer más dinero, ¿verdad, jefa?

permiso.

patricio: te queda muy bien.

oye, ¿no quieres la maleta

también?

100 pesos y es tuya.

gracias.

parece que he tenido buena

suerte, ya vendí y todo.

raúl: suerte hubiera sido

que no necesitaras vender.

patricio: bueno, después de todo

no me costaron un sólo centavo,

todo lo pagó tu tío.

raúl: oye, ¿y cómo quedaste

con él?

patricio: no sé, no lo he visto.

el gato de agustín ni siquiera

me dejó entrar al bufete,

me quitó el coche y me dio

una caja con mis papeles,

y se acabó.

raúl: oye, me parece

muy injusto, ¿eh?

si quieres puedo intentar hablar

con él.

patricio: sí, no sé...

francamente no creo que sirva

de mucho porque olga

sigue odiándome por muerto

de hambre, como me llamó.

raúl: es que mi prima cambia

tanto de ánimo como de ropa.

al que importa tener a tu favor

es a mi tío.

patricio: por ahí es un poco

tarde para tu consejo.

gracias.

ya me tengo que ir

porque le voy a llevar

este dinero a--

mi nana.

raúl: ¿no quieres que te de

un aventón?

patricio: no, gracias,

el lugar es muy feo.

además no vaya a ser

que también te creas

que he pasado toda la vida ahí.

raúl: [mufa]

patricio: nos vemos.

[música]

[música]

edmundo: ¿entonces qué onda,

pollo?

¿me prestas esa lana?

[mufa] ¿cómo sigues enojado

conmigo?

no seas payaso.

no, no,, ya no tiene

ese coche, no sé,

creo que se lo sacaron

o algo así.

pollo.

pollo.

¡pollo!

hombre, con estos amigos

para qué quiero enemigos.

hola, zaira, ¿cómo estás?

soy edmundo.

no, zaira, espérate--

>> sí, ya vimos

que quitaste todas las fotos

de patricio de tu face.

roxana: ¿me juras que

resultó todo un mentiroso?

olga: sí, totalmente.

no se imaginan la impresión

cuando descubrí donde vivía,

era un lugar horrible.

>> te dije que era

super falso,

pero tú no me creíste.

roxana: ay yo fui la que

te dije,

y tú la que no me creíste.

así que no te hagas la lista.

olga: ay ya.

ya, ya, ya, por favor,

hablen de otra cosa

porque no me siento nada bien,

¿si?

patricio: mamá, buenas noticias,

mamá.

ignacio: está en su recámara,

tiene visitas, ¿qué quieres?

patricio: vendí varias

de mis cosas,

aquí está el dinero

para las medicinas.

ignacio: ya compramos

las medicinas,

alcanza para todo el tratamiento

que dijo el médico.

patricio: ¿de dónde salió eso?

ignacio: pues una potaracha

que se armó.

patricio: ¿entonces yo vendí

mis cosas en vano?

ignacio: pues para algo

servirá, el dinero nunca sobra

en esta casa, ¿no?

voy a llevar esto

a la cocina.

patricio: tú apagaste mi

celular, ¿verdad?

ignacio: ¿por qué?

¿tuviste algún problema?

patricio: por tu culpa

no pude recibir una llamada

de olga.

ignacio: ¡pero ve lo que

hiciste!

patricio: tú no me dijiste--

lucero: ¿qué está pasando aquí?

ignacio: ¡suéltame!

lucero: ¿no te cansas

de dar problemas, patricio?

disculpe, contador, qué pena.

benjamín: ya conocía a los hijos

de doña refugio.

¿nos vamos por favor, lucero?

lucero: sí.

el contador vino a traerle

el dinero a tu mamá.

lo acompañé para que supiera

dónde vive.

benjamín: por favor cuiden

mucho a su mamá, muchachos.

la verdad es que la oficina

no es lo mismo sin ella.

lucero: con permiso.

benjamín: gusto de verte, nacho.

ignacio: hasta luego, contador.

yo no apagué tu porquería

de celular, ¿eh?

que te quede claro.

martina: ¿y esa cara, mi hija?

ay no me digas que

no te gustan las tortas

de huevo.

fue lo único que me dio tiempo

para preparar.

chelito: no, están bien ricas,

ma.

me puse triste por otra cosa.

martina: no me digas.

nacho.

chelito: pues sí.

porque estando en el hospital

nomás llega la lucero

y yo pasé de princesa a sapo

en un segundo.

martina: tú ya sabías que

si decidías convertirte

en la mejor amiga de nacho

nomás para seguir cerca de él

pues esto iba a pasar.

chelito: pues sí, pero pues

muchas veces creo que voy

a estar bien, hasta alivianada,

pero luego me acuerdo

de cuánto me gusta.

y de lo lejos que está

aunque parezca cerca,

y pues me vuelvo a poner mal.

martina: hija, creo que

lo mejor sería que te separaras

un rato de él.

pasan demasiado tiempo juntos,

¿no?

chelito: también eso parece

pero tampoco es cierto, ma,

o sea, lo tengo en frente

pero pues no lo puedo ni tocar,

así qué chiste.

martina: creo que llegó el

momento de que cambies de aire,

hija.

además tú siempre habías querido

estudiar algo cuando terminaras

la prepa, ¿no?

¿por qué no te pones

a investigar y me dices qué es

lo que quieres?

mira.

yo aquí tengo un dinerito

ahorrado y lo podemos usar

para pagar tu escuela,

lo que tú quieras.

piénsalo, chelito, ¿mm?

patricio: así que el dinero que

te trajo el contador aguilar

fue de parte de la empresa.

espero que no te lo vayan

a descontar después.

refugio: no, dijo que era

una ayuda económica

y que lo había enviado

don isaías.

me sorprendí de su generosidad

porque él no es así.

pero bueno, la gente puede

cambiar, hijo.

patricio: lo dudo, mamá,

la gente no cambia.

sólo se vuelve más mañosa,

y yo sé que en ese trabajo

a ti te explotan,

y si ese tipo nefasto

quiere que te recuperes,

es nada más para que regreses

a trabajar.

refugio: pues sí, hijo,

pero pues ni modo,

es lo que me toca hacer

para poder mantener

a mi familia.

patricio: bueno, lo importante

es que ya se compraron

todas tus medicinas

y el dinero que te traje

servirá para algo más.

para--para reponer los vasos

que te rompí, por ejemplo.

refugio: patricio,

lo que hiciste hoy por mí

es invaluable.

patricio: para lo que sirvió.

refugio: sirvió para hacer

inmensamente feliz a tu madre.

patricio: me alegro.

bueno, ya me voy porque sólo

vine a dejarte este dinero.

tengo que seguir investigando

para mi tésis.

mamá, no me lo vayas a tomar

a mal pero guárdalo

donde no lo vea edmundo, ¿si?

refugio: tu hermano es bueno.

a veces un poco imprudente,

pero--pero no es un ladrón.

patricio: bueno,

esperemos que no.

nos vemos más tarde,

me voy a la universidad.

te quiero, ma.

>> ¿qué onda con este

chavo patricio?

¿viene muy seguido?

>> eh, no mucho,

es un muchacho muy raro,

un poco reservado.

>> sí, ¿verdad?

lo conocí ayer.

cuando llegué estaba aquí afuera

esperando a mi hermano

y fue super amable,

me ayudó con las maletas,

me las trajo hasta la puerta,

la verdad muy lindo

pero no quiso pasar.

>> hija, haznos un favor.

en lo posible evita frecuentar

a ese amigo de tu hermano, ¿si?

martina: pues vine para llevarte

al grupo de apoyo

pero con lo de la tienda

creo que va a ser mejor

si nos cambiamos

a la sesión de los sábados, ¿no?

julieta: ay, al contrario,

los sábados espero tener

esto lleno, amiga.

martina: ay sí, sí,

es mejor día.

julieta: en unos días

voy a hacer la bendición

del local y me encantaría

que estuvieran tu hija

y tú presentes.

martina: ya verás que sí.

espero que le sirva de

dispensión a chelito porque--

pues fíjate que he tenido

algunos problemas con ella.

julieta: ay pero si es

una muchachita tan linda.

¿qué le pasa?

martina: yo la veo muy

emocionada con este nachito,

y pues por eso estoy pensando

qué hacer para que lo vea

lo menos posible.

él es muy bueno en el taller

y lo necesito,

pero a ella la necesito

en otras cosas,

ahí que se me distraiga.

julieta: ay, madrecita santa,

la virgen nos ampare.

creo que tú y yo somos hermanas

del mismo dolor,

y hasta con muchachos

de la misma familia.

martina: es que están guapos.

julieta: pero las niñas

están preciosas.

martina: eso sí.

julieta: bueno, ayúdame

a cerrar y nos vamos.

martina: claro, claro.

julieta: en el camino seguimos

chismeando.

martina: sí, cómo no.

julieta: voy por mi bolso.

martina: ándale, yo lo cierro,

no te apures.

agustín: el licenciado ancira

viene en unos momentos,

señor juez.

eliseo: gracias.

agustín: y le reitero

lo que ya le había dicho

la otra ocasión, señoría,

si llega a necesitar

un auxiliar en la suprema corte

estoy a sus órdenes.

eliseo: te lo agradezco,

pero jamás le quitaría

a mi amigo rómulo su hombre

de confianza.

créeme que ganarse la confianza

de un hombre como el licenciado

ancira no es nada fácil.

agustín: lo sé, y lo valoro

mucho.

lo que le pedí fue con el afán

de aprender más

de la profesión, señor juez,

pero por supuesto que estoy

feliz de trabajar aquí.

rómulo: maestro, qué gusto.

disculpa por la tardanza.

estaba atendiendo

a uno de mis representados,

de santa fe.

eliseo: no te preocupes,

aquí nuestro amigo agustín

ya estaba ayudándome a sentir

cómodo.

rómulo: perfecto,

es su casa, señor juez.

eliseo: gracias.

tú dirás, aunque ya me imagino

de qué se trata el asunto.

rómulo: gracias, agustín,

retírate.

agustín: sí, don rómulo.

rómulo: así es, eliseo.

eliseo: se trata de chavero,

¿verdad?

rómulo: precisamente.

eliseo: me imaginé.

rómulo: siempre

en nuestra profesión

hay que ir un paso adelante.

ambos: [ríen]

olga: devuélveme

la llamada, ¿si?

van tres mensajes que te dejo,

me urge hablar contigo.

bye.

mercedes: hola, amor,

¿cómo te fue de compras?

olga: no sé, no he abierto

las bolsas.

mercedes: ¿quieres que saque

lo que trajiste,

lo acomode en algún lado?

¿qué es, ropa, perfumes,

qué es, mi amor?

olga: no sé, mamá,

no me acuerdo.

mercedes: ¿no te acuerdas

de lo que acabas de comprar--?

olga: no, mamá, no me acuerdo,

¿si?

no me acuerdo,

me siento harta,

me siento fastidiada,

no sé qué es lo que quiero.

bueno, no, sí sé,

es que sí sé qué es lo que

quiero, mamá, lo que quiero

es irme de aquí.

yo aquí siento que me ahogo.

mercedes: ay pero ¿por qué--?

olga: ¡no!

no, mamá, porque todo

me recuerda a patricio,

no quiero estara quí.

mercedes: ¿y si nos vamos

unos días al departamento

de chicago?

así podemos ver cómo quedó,

mi amor.

olga: chicago, mamá,

es una ciudad aburridísima.

y la verdad tampoco quiero ir

contigo a estarme peleando

con los decoradores.

mercedes: entonces, mi amor,

dime qué quieres.

olga: es que no sé, mamá,

no sé qué es lo que quiero

y déjame de molestar, por favor,

lo que menos quiero es discutir

contigo, ¿entiendes?

[música]

[música]

rómulo: y por favor,

que chavelo no se entere

que yo te pedí que siguieras

ayudándolo en su tésis.

eliseo: le voy a decir

la verdad a medias,

que se trata

de una investigación que puede

resultar muy intersante

para juzgado ares y litigantes.

rómulo: cubre también los gastos

de la impresión de los

ejemplares y la investigación.

me pasas la cuenta.

eliseo: ¿no te arrepentirás

luego de seguir ayudando

a ese muchacho?

rómulo: en cierta forma,

es un pago por el apoyo

que él me dio con mi hija

hasta que todo se echó a perder,

por supuesto.

eliseo: ¿crees que tu hija

vaya a volver con él

o por qué tu interés?

rómulo: voy a ser totalmente

honesto con usted--

eliseo: ¿honesto?

rómulo: [ríe]

maestro, por favor,

por más inusual que eso

pueda ser en nuestra profesión.

eliseo: [ríe] continúa.

rómulo: primero pensé

en mandarlo al demonio,

sabes bien que detesto

a los torpes y a los ineptos.

eliseo: igual yo, me queda

clarísimo.

rómulo: pero después lo pensé

mejor.

he visto desfilar por casa

a más de una docena de novios

de olga y sólo con este

mi hija se comporta de una

manera prácticamente civilizada.

eliseo: ¿no crees que será

un obstáculo el desnivel social

entre ambos?

ese fue el conflicto

por el que terminó su relación,

¿no?

rómulo: me extraña, señor juez.

es una gran ventaja para mí.

que él no tenga dinero

y que dependa totalmente

de un servidor

me da el control.

eliseo: doy gracias al cielo

que nunca estaremos en bandos

contrarios, ¿eh?

rómulo: ¡jamás, licenciado

y amigo, jamás!

eliseo: de por vida.

rómulo: [ríe]

patricio: si, como dices,

tus papás ya me vetaron,

yo supongo que ya no vas

a poder echarme la mano

con tu tío, ¿verdad?

raúl: eso es otra cosa,

claro que puedo ir con él

a pedirle que te reciba

y que te escuche,

pero creo que sería más útil

que trataras de hablar

con olga.

patricio: no, raúl,

no va a querer, se la ha pasado

ignorando todos mis mensajes.

lo pero, ayer me llamó

al celular y no pude contestar

la llamada.

raúl: ¿te llamó?

patricio: sí.

raúl: ¿ves como sí quiere

arreglar las cosas?

de hecho me pidió ir a su casa

porque norma le dijo que tú

me habías explicado cómo estuvo

lo del malentendido.

patricio: ¿en serio?

¿tú crees que alguien pueda

hacerla entender que

las cosas no son como ella cree?

raúl: pues tú mismo, patricio,

¿quién más?

pero no te emociones

porque mi prima, uf, uf, uf,

es impredecible.

yo creo que va a ser mejor

esperar a que se le pase

un poquito el mal humor,

porque cuando se pone así

se cierra, no puedes hacerle

entender nada.

patricio: sí, me gusta.

raúl: pero sólo te digo

una cosa, ¿de verdad quieres

reconciliarte con ella?

patricio: ¿la verdad?

raúl: sí.

patricio: sí.

me siento bien estando con olga,

pero creo que yo ya

no le intereso nada.

raúl: pues si quieres

para que te alivianes,

le digo a sandra y salimos

los cuatro.

patricio: ¿cómo?

¿cuál los cuatro?

no entiendo.

acabas de decirme que tu prima--

raúl: no, no, espérame,

hablo de norma.

aunque no lo creas,

norma está de tu lado.

patricio: ¿entonces tú vas

en serio ahí con ella?

raúl: hemos estado saliendo

y así pero no le he pedido

que sea mi novia,

ni creo que ella espere

eso de mí.

oye, y por cierto, ¿eh?

cuidadito y te entusiasmas

con mi hermana sandra, ¿eh?

patricio: no, yo para nada.

¿además tú de cuñado?

raúl: [ríe]

ya quisieras un cuñado como yo.

lucero: gracias por venir

a buscarme a mi trabajo.

aunque me siento un poquito

culpable, tú deberías

de estar con tu mamá.

edmundo: no, no te preocupes,

nachito está en la casa

y yo trato de no estar

a la misma hora que patricio

y seguramente no tarda

en llegar.

lucero: traten de no pelearse

con tu hermano,

háganlo por tu mamá.

edmundo: sí, pero habría que

decírselo también a patricio.

va a estar muy difícil

que no haya pleitos

porque siempre nos ha hecho

menos a nachito y a mí.

además es un egoísta.

o sea, ¿puedes creer

que todo su cuarto

está bajo llave?

lucero: bueno, pero ya está

haciendo un esfuerzo

para ayudar,

vendió alguna de sus cosas

para conseguir el dinero

que necesitaba tu mamá.

edmundo: es lo mínimo que podía

hacer.

lucero: mira, a tu mamá

le afecta mucho que ustedes

estén de pleito todo el tiempo.

si de plano no pueden dejar

de pelearse,

por lo menos no lo hagan

en frente de ella.

edmundo: sí, eso está bien.

oye, lucero,

mira, yo--yo quería hablar

contigo de otra cosa.

lucero: ¿qué pasa?

edmundo: me quiero disculpar

otra vez.

me sigue dando mucha pena

el relajo que viste con zaira.

lucero: no tienes que

disculparte, tú y yo no somos

novios.

a lo mejor con quien deberías

disculparte es con ella.

edmundo: lucero,

a la que he llegado a conocer

y admirar es a ti,

por eso si hay alguien

a quien quiero pedirle

que sea mi novia,

es a ti.

raúl: tengo que confesarte algo.

patricio: ¿qué?

raúl: hace unos días,

no sabes, conocí a alguien

que me latió muchísimo,

pero--pero es una situación

muy complicada.

patricio: pero ¿por qué?

raúl: porque me la encontré

por casualidad,

y aunque apenas si hablamos,

no, patricio, no, no,

es que si la vieras,

me encantó.

patricio: bueno, pero ¿luego

qué pasó?

raúl: pues nada,

no supe ni qué decirle,

me quedé así.

imagínate que no sé

si es casada o no.

patricio: no, a ver, ¿está más

grande que tú?

raúl: es toda una mujer.

si la conocieras te juro,

te quedas con la boca abierta,

se te cae la baba.

patricio: bueno, ¿por lo menos

cómo se llama?

raúl: tampoco sé su nombre.

patricio: no, bueno, es que

contigo, ¿cómo no sabes

cómo se llama?

raúl: no, pero lo bueno es que

sé cómo encontrarla,

y ahora sí, te juro,

voy a averiguar todo

acerca de ella.

patricio: pues, hermano,

sabes que te apoyo,

te deseo mucha suerte,

ahí me cuentas cómo te fue.

raúl: pero no he terminado

de decirte--no,

ya sé dónde vive.

edmundo: ¿no me vas a contestar

nada?

lucero: bueno, es que no sé

qué decirte.

edmundo: dame una oportunidad.

lucero: es que no se trata

de eso, edmundo.

edmundo: ¿entonces?

lucero: pues mira,

tú me caes muy bien

y me siento muy a gusto

cuando estoy contigo,

pero es que entiéndeme,

todo esto es tan rápido.

edmundo: bueno, por eso

no te preocupes,

yo sé tener paciencia.

no tienes que decidir nada

ahorita pero prométeme

que lo vas a pensar,

como para mañana.

lucero: [ríe]

bueno, no sé si para mañana

pero está bien.

pero tú también prométeme

que ya no vas a pelear

con tu hermano.

edmundo: [mufa]

lucero: bueno, ¿tanto trabajo

te cuesta?

edmundo: está bien,

te lo prometo.

lucero: gracias.

bueno, y ya vámonos

que mi mamá me está esperando

y tú también tienes que llegar

a tu casa.

edmundo: lucero.

lucero: lo acabas de prometer.

edmundo: está bien, sí.

es que quisiera detener

el tiempo para--

para quedarme contigo

durante horas.

lucero: pero no se puede, mira,

mejor nos vemos otro día.

ahí viene mi camión.

[ríe]

edmundo: sí se va a poder,

claro que sí se va a poder.

isaías: ¿qué pasó con refugio?

¿ya se incorpora a trabajar

mañana?

benjamín: yo espero que sí,

don isaías, aunque la verdad

se puso bastante delicada.

isaías: [mufa] ni que fuera

para tanto, un problema

de presión arterial.

lo que pasa es que todo

lo exageran.

benjamín: por cierto,

don isaías, le quería comentar

que pagué de mi bolsa

las medicinas de doña refugio

y quisiera saber cuánto

se me puede reembolsar

ese gasto.

isaías: ¿y privarlo a usted

de la satisfacción de haber

hecho una buena obra de caridad?

benjamín: yo lo hice

por la empresa,

para que la señora regrese

a trabajar pronto

y no se acumule la chamba.

isaías: entonces ya seremos dos

los que le agradeceremos

su generosidad,

la empresa, y refugio chavelo.

benjamín: sí, claro,

lo que pasa es que usted

me dijo que considerara yo

qué era lo pertinente

para remediar la salud

de ella.

isaías: sí, pero jamás le dije

que yo pagaría los costos

del remedio,

así que si usted quiere

recuperar su dinero

ya luego verá cómo se arregla

con ella.

y me disculpa,

pero ya no son horas de oficina,

¿eh?

así que hasta mañana, benjamín.

benjamín: señor--

isaías: buenas noches.

benjamín: hasta mañana.

ignacio: ok, jefa,

entonces en otras ocho horas

va esto otra vez.

patricio: buenas noches, mamá.

refugio: buenas noches.

patricio: ¿cómo estás, nacho?

ignacio: ¿qué onda, carnal?

patricio: mami.

refugio: te veo muy contento,

¿traes buenas noticias?

patricio: recién acabo

de recibirlas.

cuando venía para acá

me llamó el juez marrufo

para decirme que con gusto

me va a seguir asesorando

en la tésis.

además, me va a pagar

los gastos de la edición.

ignacio: no sé qué sea eso

pero suena chido.

refugio: mi amor, felicidades.

ya ves cómo dios aprieta

pero no ahorca.

la virgen me escuchó

y pronto vas a recuperar

todo lo que tenías,

y hasta más.

¡felicítalo, nacho!

ignacio: felicidades, carnal,

muchas felicidades.

refugio: [ríe]

ignacio: bueno, me voy

a llevar esto.

refugio: sí, mi amor, gracias.

patricio: gracias, mamá.

yo sé que todo se lo debo

a tus oraciones.

edmundo: buenas buenas, familia.

refugio: ay buenas, hijo.

felicita a tu hermano.

le acaban de dar una muy buena

noticia.

edmundo: ah, ¿si?

felicidades, patricio.

refugio: ay no, no, no,

pero dale un abrazo, hijo.

edmundo: claro, ma.

refugio: qué hermoso es verlos

así.

ahora sí ya tengo motivos

para ponerme bien.

edmundo: te esperamos, ¿eh?

[música]

[música]

>> ¿no van a desayunar

con nosotros?

raúl: no, mamá,

muchas gracias, vamos a salir

con norma.

>> sí, mami, yo ya llevo

muchos días encerrada,

quiero ponerme al día.

>> oigan, ¿por qué no aprovechan

la mañana para ir a saludar

a su prima olga?

>> papi, porque lo que queremos

es divertirnos.

>> no me gusta

ese comentario, ¿eh?

tu prima está mal de salud

y hay que tener atenciones

con ella.

raúl: papá, yo no he hecho

otra cosa,

créeme que hasta la atiendo

horas extras.

>> sí, papá, días festivos,

fin de semana, todo.

>> cuando ustedes dos se juntan

no hay modo de hablar en serio

con ustedes, ¿verdad?

>> ya no los regañes.

váyanse a divertirse.

>> gracias, mami.

adiós, papito.

raúl: ahí se ven.

mercedes: ¿otra vez de compras,

hija?

olga: sí, otra vez.

mercedes: pero si todavía

no has abierto las bolsas

que compraste ayer.

no sabes ni lo que hay adentro.

olga: con algo tengo que

distraerme, ¿no?

>> doña refugio,

qué bonita se ve hoy.

hasta color trae en sus

mejillas.

se nota que no es maquillaje.

refugio: muchas gracias,

muchachas.

tengo motivos, ¿eh?

ayer mis hijos volvieron

a tratarse como los buenos

muchachos que son.

y a patricio pues le dieron

una buena noticia,

y sus hermanos lo felicitaron.

lucero: ¿también edmundo?

refugio: sí, también edmundo.

[ríe]

patricio: oigan, de verdad

muchas gracias por invitarme

a desayunar con ustedes.

>> bueno, pero conste

que pago yo.

mi hermano ya me dijo que andas

con problemas de dinero,

así que yo te invito.

patricio: qué pena, pero es que

sí, ando bastante escaso

de fondos.

raúl: mira, mejor nos dividimos

la cuenta.

yo invito a norma y tú invitas

a patricio.

>> me parece perfecto.

oye, y no te apenes que todos

hemos estado en crisis

alguna vez.

patricio: sí me da pena,

pero te agradezco muchísimo,

qué linda, ¿eh?

>> oye, tienes manos

muy bonitas.

raúl: bueno, no le digas eso,

hermanita, que luego

no se aguanta ni solo.

olga: no puede ser.

patricio, ¿qué te pasa?

¡esto no puede ser!

patricio: olga.

>> hola, prima.

patricio: qué bueno que te veo--

olga: ¿qué bueno que me ves

de qué?

pero si estabas tomado

de la mano de ésta.

>> ésta, mi reina,

tiene nombre, me llamo sandra

y soy tu prima, ¿te acuerdas?

olga: lo que aquí está pasando

es que todos ustedes

se pusieron de acuerdo

para burlarse de mí.

raúl: olga, olga, olga,

aquí no está pasando nada,

estás alucinando otra vez,

relájate.

patricio: hablemos, mi amor,

por favor, vamos a comer.

norma: aquí no está pasando

nada, te lo juro que no,

no alucines por favor, olga.

sandra: no, no le pidas

imposibles--

olga: ¿qué te pasa?

todos: [hablan a la vez]

patricio: escúchame, nada más

vamos a desayunar--

olga: ¿a desayunar qué?

harta, déjame, ya.

patricio: a ver, olga.

pero escúchame, caray.

agustín: tiene cita mañana

en tribunales para lo del caso

de reterial,

van a confirmar.

hoy a la noche tiene la gala

a beneficio de la ecología,

los boletos están aquí,

en este sobre.

rómulo: dile a la chica esa

de buena pierna y todo lo demás

que contesta el teléfono

a veces, que está despedida.

agustín: ¿por qué quiere correr

a su secretaria, don rómulo--?

rómulo: porque eso lo debería

de estar haciendo ella, no tú.

agustín: no, señor, lo que pasa

es que le pedí la agenda

aprovechando que venía con no--

rómulo: ocúpate de lo que

te toca.

¿qué pasó con lo de patricio?

eso sí te corresponde.

agustín: no quiso firmar

haciéndose responsable

de pagos execibos de su tarjeta.

hoy llegó el estado de cuenta,

el saldo es considerable, señor.

rómulo: págalo.

agustín: ¿perdón?

rómulo: que lo pagues,

¿que no me oyes o qué?

agustín: no me diga que

ya se reconciliaron ella

y el señor patricio.

rómulo: a ver,

te lo he dicho una

y otra, y otra, y otra vez.

tú estás aquí para cumplir

lo que yo diga.

agustín: quiero decir--

lo que pasa es que--

disculpe, señor, con permiso.

rómulo: ven acá.

gracias por no darle información

a mi esposa acerca de dónde voy

por las noches.

agustín: tratándose de usted

siempre soy discreto.

¿cómo supo?

rómulo: de la misma manera

en que me enteré que le pediste

trabajo a mi amigo.

si no estás a gusto aquí,

te largas.

agustín: sí, señor,

le dije eso porque quiero

aprender más sobre jurispruden--

rómulo: para eso están

las escuelas y para ti

ya es muy tarde.

me das lástima.

mejor lárgate.

agustín: con permiso.

patricio: discúlpenme,

yo creo que mejor me voy.

sandra: no, patricio,

no puedes dejar que mi prima

berrinches te arruine

el desayuno.

raúl: ya, sandra, tranquila.

sandra: ¿dije alguna mentira,

raúl?

patricio: quédense ustedes,

yo no les quiero arruinar

el día.

sandra: patricio, ven.

aliviánate, olga ya no es

tu novia y tú y yo

no estábamos haciendo

nada malo, ella está loquita.

norma: bueno, es que olga

no necesita mucho para creer

que todo el mundo está

en su contra.

sandra: ahora sí ya me caíste

bien, norma.

patricio: de verdad yo ya me

voy, que la sigan pasando bien.

sandra: que te lleve mi hermano,

entonces.

llévalo, raúl, yo me quedo

con norma, ¿va?

raúl: mira, le llevo las cosas

a mi prima y luego la pasamos.

vamos.

patricio: qué pena y gracias.

adiós.

norma: bye.

sandra: ¿te cae que olga y él

fueron novios?

no tienen nada en común.

norma: sandra, el amor

es un misterio.

sandra: sí, y mi prima otro.

vámonos que ya tengo hambre.

rómulo: bueno, lo que sí podemos

argumentar

es tráfico de influencias.

>> ¿el arquitecto

no es pariente suyo?

>> don rómulo tiene razón,

no tendrán el mismo apellido

pero es su yerno.

rómulo: a ver, se casó

con la hija en las vegas, ¿no?

no han reportado el matrimonio

aquí en méxico,

aquí pasa por soltero.

por ahí váyanse

y agárrenlo--

[gritos]

olga: papá, necesito hablar

contigo.

rómulo: hija, como puedes ver

estoy con los licenciados

en una junta de trabajo.

agustín: traté de detenerla,

don rómulo, pero la verdad

es que no supe qué hacer.

rómulo: disculpen, caballeros--

olga: no, no, no, papá, en ver--

rómulo: hijita, hijita, ven,

ven.

a ver, hija--

olga: ¡es que ya no aguanto más!

rómulo: ¿qué es lo que

necesitas?

olga: no sé, papá, me quiero ir

muy lejos.

rómulo: ¿a dónde?

olga: no sé, a--

a tailandia.

rómulo: a tailandia,

cómprale unos boletos

para hoy mismo.

agustín: pero, señor--

rómulo: cómprale los boletos.

agustín: sí, señor.

olga: gracias, gracias, papá.

patricio: ahora sí me crees

que traigo el santo de espaldas,

¿verdad?

raúl: ni tanto, patricio,

el juez aceptó seguir echándote

la mano con la tésis.

patricio: ¿y lo que acaba

de pasar qué?

raúl: digamos que fue

una muy mala coincidencia.

patricio: pésima coincidencia.

ni hablar.

voy a la biblioteca,

luego te espero en el salón.

raúl: ok.

[celular]

¿bueno?

¿qué onda, pa?

sí, de hecho acabo de llegar

con él a la facultad, ¿por?

¿que vaya a dónde?

sí, papá, yo le digo.

adiós.

pues no trae el santo

tan de espaldas...

refugio: bueno, pues quería

agradecerle el dinero

que me dio para

lo de mis medicinas, don isaías.

isaías: no tiene usted

absolutamente nada que

agradecerme, se lo aseguro.

¿y qué resultó ser su malestar?

refugio: presión alta.

además el doctor me dijo que--

que se me subió el azúcar.

isaías: ¿el azúcar?

eso no me gusta nada.

refugio: no, tampoco a mí,

le agradezco mucho

su preocupación.

isaías: no, yo me preocupo

por la empresa.

y de una vez le aviso que

si se vuelve usted diabética

no podemos hacernos responsable

por su salud.

este es un negocio pequeño,

sin recursos para apoyar

una enfermedad tan prolongada.

refugio: no, no, no,

dios me libre de volverme

a poner mal, no.

toda mi vida he sido una mujer

muy sana.

isaías: bueno, yo estoy contando

con esto y lo tomo

como declaración suya

por si llegara a necesitarse.

refugio: sí, lo dejo en paz,

señor, ya voy a terminar

porque ya es casi mi hora

de salir.

isaías: sí, aproveche

los minutos que le quedan

para abanzar algo de lo que

dejó pendiente.

vaya usted a trabajar.

benjamín: hola, refugio.

una preguntita,

¿la mandó a llamar don isaías?

refugio: no, yo vine

a agradecerle el dinero que

me mandó con usted.

benjamín: ah, ¿si?

¿y se puede saber qué le dijo?

refugio: que no tenía

absolutamente nada que

agradecerme.

benjamín: bueno, en eso tiene

razón porque ese dinero

no lo puso él ni la empresa.

refugio: pero si usted me dijo

ayer que--

benjamín: no, no, le dije ayer

pero me equivoqué.

yo pensé que la empresa

me iba a reponer ese dinero

porque lo puse de mi bolsillo,

y ese señor no me va a

reembolsar ni un sólo centavo.

refugio: pero ¿por qué usted?

si los trabajadores tenemos

derecho a contar con servicios

para cuidar nuestra salud.

benjamín: lo sé, así es.

refugio: por eso yo acepté

ese dinero.

benjamín: pues demándelo

si quiere, le advierto

que lo único que va a conseguir

es que la corra y, de paso,

me va a poner a mí

en un predicamento

por involucrarme en cosas

que no me importan.

refugio: no se preocupe,

benjamín, mire, ya veré cómo

le repongo ese video.

>> te quedó perfecto.

patricio: bueno, espero que

te saques un diez.

>> oye, pero creí que

ya no estabas haciendo esto,

me contaron que entraste

al bufete de ancira.

patricio: sí, pero tampoco

puedo abandonar a mis compañeros

de la facultad así como así.

>> voy a correr la voz

de que sigues disponible,

digo, para la tarea y todo eso.

patricio: sí, claro,

también para estudiar

y ponerse al corriente

si quieren.

ya sabes que tú y tus amigas

tienen un trato especial

contigo.

>> ay ojalá puedas contactarme

con el bufete cuando acabe

mi carrera, ¿eh?

patricio: sí, si se puede claro,

¿por qué no?

>> muchísimas gracias.

patricio: no, a ti, cuídate.

bye.

[celular]

olga: qué hago, qué hago,

qué hago, qué hago.

patricio: contesta, olga.

olga: no voy a hacer nada,

total ya me voy al otro lado

del mundo.

adiós.

patricio: ni hablar.

esto se acabó.

raúl: patricio.

qué bueno que te encuentro,

no fuiste a la clase

y me urgía verte.

patricio: de la biblioteca

me fui a la papelería

para imprimir un trabajo

que me encargó una compañera.

me pagó bien.

ahorita voy a la cafetería.

raúl: papá, te tengo una buena

noticia.

mi tío rómulo quiere hablar

contigo en su despacho.

patricio: ¿hablaste con él?

raúl: no, llamó a mi casa

y mi papá me llamó

para avisarte.

yo digo que son muy buenas

noticias.

patricio: no sé, porque agustín

quería que le firmara

un pagaré para algo

de la tarjeta no sé.

raúl: no creo que se trate

de que pagues nada, por dios,

mi tío no se hubiera tomado

la molestia de localizarte,

te hubiera demandado y listo.

patricio: ¿tú crees?

raúl: claro.

vamos, te llevo.

y aprovecho para entregarle

la bolsa que dejó olga tirada.

patricio: está bien.

adelántate a tu carro.

entrego el trabajo, lo cobro

y nos vamos.

raúl: órale, va.

apolinar: dichosos mis ojos

que la vuelven a ver

y recuperada, doña refugio.

refugio: don polo,

pues vengo a agradecerle

sus atenciones

y a preguntarle a ver qué día

le parece bien para que cenemos

en mi casa con mis muchachos.

apolinar: pero ¿qué agradece,

refugio?

hice lo que tenía que hacer,

nada más.

no me iba a quedar ahí

con los brazos cruzado

cuando usted estaba ahí

desmayada.

me da mucho gusto

verla ya recuperada.

refugio: sí, sí, me siento

muy bien, sobre todo porque

mis hijos se están portando

maravillosamente.

verme rodeada de tanto amor

fue mi mejor medicina.

apolinar: tiene usted toda

la razón,

pero no sólo se trata nada más

del amor de sus hijos.

refugio, yo sé que a usted

no le gusta hablar de esto

pero no quiero dejar pasar

más tiempo sin decirle

que estoy enamorado de usted.

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