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Corona de Lágrimas Capítulo 18

20 Feb 2020 – 12:00 AM EST

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rómulo: [habla por celular]

mercedes.

mercedes, ¿qué pasó?

mercedes: te dije

que algo muy grave

le iba a pasar a mi hija

por tu culpa.

rómulo: tú me vuelves a tocar

y te quedas sola, ¿oíste?

mercedes: y tú,

tú me vuelves a dejar

para irte con una de tus amantes

y la noticia de nuestro divorcio

va a estar en primera plana

en todos los periódicos.

cínico.

rómulo: [ríe]

yo solamente estoy preguntando

qué pasó.

mercedes: y ¿te ríes?

y ¿te ríes?

pasó que su novio perfecto

no era tan perfecto

como tú y ella creían.

patricio resultó ser

un vividor, y tú,

tú lo apoyaste.

pollo: ¡bájate!

patricio: tranquilo, tranquilo.

yo me bajo.

yo me bajo, mira.

pollo: ahora sí ya valiste.

¡idiota!

pinzas: ¿qué pasó, pollo?

si el de la custodia eras tú.

pollo: pero si me dio, pinzas.

pinzas: ¿quieres que llame

a una ambulancia con enfermeras

o qué?

pollo: ya, pinzas.

pinzas: ándale, vamos.

pollo: ese maldito--

[gime] me las va a pagar.

pinzas, vas a ver,

me lo voy a topar

y me lo voy a torcer.

mercedes: ¿cómo lo permitiste?

¿estás loco?

rómulo: te calmas ya.

la que está mal de la cabeza

eres tú.

mercedes: ¿cómo me puedes decir

eso?

rómulo: basta ya.

mercedes, con ponerte así

no solucionamos nada.

mercedes: doctor.

doctor, ¿cómo está mi hija?

ávalos: bien.

ya la tenemos estabilizada.

le dimos un sedante

y por ahora está tranquila.

pero, señora, mire,

ya hemos hablado

de que olga no puede enfrentarse

a situaciones extremas,

porque puede tener

este tipo de crisis.

rómulo: doctor, qué gusto verlo.

ávalos: ¿qué tal? igualmente.

rómulo: pero entienda a su mamá.

no puede tener a la chica

dentro de una burbuja.

mercedes: es que tuvo

un disgusto muy fuerte con--

con una persona.

ávalos: mire, hay que procurar

que no se estrese nunca.

rómulo: con todo respeto

le pregunto,

¿está usted diciendo

que el tratamiento psiquiátrico

que lleva con usted,

que por cierto es carísimo,

no le ha servido de nada?

ávalos: por supuesto que sí,

pero la bipolaridad no solo

es un trastorno de conducta,

también depende de cierto

desequilibrio bioquímico.

rómulo: a ver, a ver.

vamos a dejar esos términos

para sus colegas.

¿qué hacemos, doctor?

ávalos: pues por ahora

simplemente ayudarla

a relajarse, procurar

de que su entorno sea agradable.

la voy a tener sedada

durante dos días mientras supera

este problema que tuvo.

mercedes: ¿es grave, doctor?

ávalos: no, no, tranquila,

doña mercedes, no.

sencillamente su hija

no tolera ciertas

frustraciones de desbalance.

rómulo: lo que no tolera

es que no se haga exactamente

su santa voluntad.

ya lo decía mi madre,

una buena nalgada a tiempo

evita muchas molestias

y muchos años de terapia,

¿verdad?

ávalos: no lo creo.

realmente no lo creo.

pero, bueno, mire, por suerte,

esta vez no trató

de hacerse daño a sí misma.

regreso en un momento.

rómulo: siempre es un placer

saludarlo, doctor.

ávalos: igualmente.

rómulo: que le vaya muy bien.

mercedes: ¿cómo te atreves

a contradecir al doctor

que trata a tu hija?

rómulo: ¿cómo te atreves?

mercedes: sí.

rómulo: ubícate.

yo tengo sentido común.

y tu hijita es una caprichosa

y una chantajista como tú.

mercedes: tú de lo único

que sabes es de trampas

e infidelidades.

ni siquiera me contestabas

el teléfono porque estabas

con tu amante.

rómulo: ¿otra vez?

ya cálmate.

porque si no, llamo al doctor

y le pido que te demos

un sedante.

cálmate.

mercedes: estás loco.

rómulo: muchachito idiota.

te voy a enseñar

a patear el pesebre.

agustín, necesito que llegues

a primera hora a la oficina.

a primera hora.

se trata de patricio chavero.

aurora: ¿sigues enojado?

raúl: no estoy enojado, mamá.

solamente que no me gusta

que me traten

como si tuviera 15 años.

aurora: bueno, pues entonces

cálmate.

afortunadamente no tuvimos

que ir al hospital anoche.

raúl: sí, porque mi tía

no quiso, pero mi papá

ya estaba bien puesto.

como si fuera la primera vez

que mi primita olguita

hace uno de sus berrinchitos.

marco: acabo de colgar

con mercedes.

rómulo y ella están furiosos

con el tal patricio.

parece que ella

le descubrió algo y terminaron

y, bueno, olga se puso tan mal

que acabó en el hospital.

aurora: qué barbaridad.

marco: ¿tú sabes qué pasó?

raúl: no, papá, no tengo idea.

soy su amigo,

no su padre confesor.

aurora: no le hables así

a tu padre.

raúl: está bien, perdón, papá.

marco: ya decía yo

que tanta insistencia

de patricio por localizarte

era por algo grave.

aurora: ¿por qué no lo llamas

y le preguntas?

raúl: ya lo intenté,

pero no me contesta.

edmundo: mamá.

mami, despierta.

refugio: ¿qué pasó?

edmundo: tranquila,

no pasa nada, todo está bien.

sí, tranquila.

¿por qué no te acostaste

en tu cuarto?

refugio: es que estaba

esperando a tu hermano

y me quedé dormida.

¿ya llegó patricio?

asómate a su recámara.

edmundo: ya me asomé, no llegó.

su cama está tendida.

refugio: ay, no, dios mío.

a lo mejor le pasó algo.

tenemos que localizarlo.

por favor, hay que llamarlo.

edmundo: mamá, ya lo llamé.

ya traté.

yerba mala nunca muere.

mira, seguramente fue a buscar

a la chava esa y están ahí

reconciliándose o algo así.

no te preocupes más,

por favor, mamá.

refugio: no, no, y ¿qué tal

si tuvo un accidente?

edmundo: no, mamá.

si algo malo le hubiera pasado,

ya sabríamos.

refugio: no.

edmundo: tranquilízate, mami.

no pasa nada.

todo va a estar bien.

marco: yo creo que lo mejor

es ir al hospital a apoyarlos.

raúl: no, bueno.

aurora: no sé.

quizá sea una imprudencia.

ayer hablaste y te dijeron

que estaba bien atendida, ¿no?

marco: sí.

pero cuando uno está

en esas circunstancias

uno necesita

el apoyo de la familia.

aurora: ¿por qué no preguntas

por la salud de tu prima?

raúl: y ¿yo por qué?

marco: pues porque tú fuiste

quien presentó a olga

con ese amigo tuyo.

raúl: ¿ahora resulta

que hasta eso va a ser mi culpa?

yo no los obligué

a que se hicieran novios.

si tanta culpa tienen,

¿por qué no van ustedes

a visitarlo?

aurora: te dije que no le

contestaras así a tu padre.

raúl: lo siento, mamá,

pero no voy a ir.

además, no quiero que mi tía

me haga más preguntitas.

y por si no se acuerdan,

estoy preparando mi tesis

y mi examen profesional.

aurora: empiezo a creer

que ese patricio

es una mala influencia

en tu vida.

nunca nos habías tratado

de esa manera.

raúl: miren,

aquí la única mala influencia

son los ancira.

si tanto les urge

quedar bien con ellos,

¿por qué no van ustedes

al hospital?

marco: raúl, por favor.

aurora: no vuelvas a contestar

así.

soy tu madre, raúl.

¿qué te pasa?

[alarma de vehículo]

patricio: don rómulo

tiene que escucharme.

agustín: y ¿tú a dónde crees

que vas?

patricio: a hablar

con el licenciado ancira.

agustín: pues eso no va a ser

posible.

el licenciado no quiere

volver a verte.

patricio: agustín,

todo esto es un malentendido.

déjame pasar

y explicarle al licenciado.

agustín: te lo voy a repetir,

patricio.

don rómulo no quiere recibirte.

anoche dio la orden

de no dejarte pasar.

patricio: entonces ¿qué hago?

¿espero unos días

a que todo se tranquilice o qué?

agustín: no pierdas tu tiempo,

patricito.

ni se lo hagas perder

al licenciado.

la llave.

patricio: ¿la llave de qué?

agustín: anoche no quisiste

entregar el coche a la casa,

pero ahora me lo vas a entregar

a mí.

la llave.

patricio: no te la voy a dar.

tú no me la entregaste,

así que no tienes

por qué recibirla.

agustín: ah, ¿no?

patricio: no.

agustín: a ver si le dices

lo mismo a la policía.

llama una patrulla.

patricio: yo no sé

por qué pierdo mi tiempo

con un lambiscón como tú.

si el licenciado ancira

quiere su coche,

que me lo pida él.

voy a entrar.

marco: ¿qué te pasa, raúl?

¿desde cuándo acá contestas así?

discúlpate con tu madre.

raúl: perdón, mamá.

no era mi intención

hablarte así.

pero es que me desespera

que de pronto toda la casa

parece girar en torno

a los ancira.

aurora: quiero que entiendas

una cosa.

si nos preocupamos por tus tíos,

no es por quedar bien con ellos.

es porque son familia.

y aunque te moleste,

les debemos muchos favores.

marco: nunca antes

te había extrañado

que nos preocupáramos por ellos.

¿es por culpa de patricio

que ahora te estás portando así?

raúl: no, papá, ¿cómo crees?

llevo mucho tiempo

de ser amigo de patricio.

pero es que--

[resopla] es desesperante

que estoy entre la espada

y la pared.

marco: tienes razón, hijo.

evidentemente

esta no es tu responsabilidad.

aurora: tal vez, pero ahoritita

nos vamos al hospital los tres.

raúl: [resopla]

patricio: bueno, ya suéltenme.

suéltenme.

agustín: ¿ya mandaste

lo que te pedí?

gracias.

no te preocupes, patricito.

esto no tarda mucho.

así vas a tener tiempo

de comprar el periódico

y buscar trabajo en otro lado.

de una vez llévate

tus porquerías.

ah, y la extensión

de la tarjeta de crédito

que te dio el licenciado

ya fue cancelada.

y este es un documento

donde te hace responsable

del pago de los cargos

que surjan después

de la fecha del corte.

y lo firmas, por favor.

patricio: no te voy a firmar

nada y te advierto

que esta me la pagas.

esto no se queda así, ¿okay?

estamos pendientes tú y yo.

agustín: [ríe] déjenlo.

encima creías que me ibas

a poder quitar a olga.

pobre idiota.

mercedes: no sabes cómo me duele

verte así, mi amor.

[solloza]

rómulo: hijita.

yo me voy a encargar

de arreglar todo esto.

tú no te preocupes.

olga: patricio.

patricio.

rómulo: ¡sh!

calma, ¡sh!

tranquila.

no vas a derramar

una sola lágrima más por esto.

te lo prometo.

patricio: casi lo logro.

¿por qué, olga?

¿por qué tuviste que venir aquí?

[música]

[música]

pollo: ¿qué pasó, mi zaida?

¿qué, me vas a invitar

el desayuno o qué?

zaida: no mantengo vagos.

si quieres algo, tú lo pagas.

y ¿ahora qué te pasó?

pollo: nada, tuve un encuentro

cercano del tercer tipo

con una llanta,

pero pues nada grave.

nada más me dobló el tobillo.

zaida: ¿qué andabas haciendo?

pollo: yo nada.

zaida: [gime]

pollo: ¿qué?

estaba cruzando la calle

y un tipo me echó ahí el coche.

y pues nada,

me alcancé a quitar.

por cierto,

tiene que ver con tu ex.

zaida: edmundo no tiene coche.

pollo: si yo no dije

que fuera edmundo.

nada más que algo

tenía que ver.

pero ya mejor ahí la dejamos.

un día de estos

me la voy a cobrar.

[celular]

patricio: raúl, ¿cómo estás?

raúl: más o menos.

¿tú cómo estás?

patricio: mal.

tenemos que hablar.

raúl: sí, de hecho,

estoy muy apenado contigo

por lo que pasó anoche.

supe que estuviste horas

esperándome fuera de mi casa.

patricio: no, no te preocupes.

no fue tanto tiempo.

raúl: mira, no puedo hablar bien

en este momento, pero yo también

necesito hablar contigo.

patricio: está bien.

avísame para vernos más tarde

en la universidad.

solo dime una cosa,

¿has hablado con olga?

raúl: no.

patricio: no te creo.

raúl: es verdad.

mira, patricio,

no sé bien qué está pasando,

pero en cuanto lo averigüe

te lo cuento.

aurora: ¿era tu amigo patricio?

raúl: sí.

aurora: ¿qué quería?

¿te comentó algo?

raúl: si me hubieran dejado ir

a la universidad en lugar

de obligarme a venir aquí,

ya lo sabría.

marco: raúl.

raúl: voy por un café.

pollo: ¿tú qué?

¿sigues enojada con edmundo

porque te acusó

de rajarle su lana?

zaida: a nadie le gusta

que le echen la culpa

de lo que no hizo.

y ya, suéltala.

¿en qué te gastaste la lana

que le robaste?

pollo: yo no soy ladrón.

o ¿él te dijo eso?

zaida: sabes qué, olvídalo.

total, yo también voy

a olvidarme de él.

él ya tiene otra novia

y yo nunca he sido rogona.

pollo: ¿quién es la suertudota?

zaida: una chava flaca

y sin chiste.

pero, bueno, muy su gusto.

pollo: ¿neta ya no te importa?

zaida: no.

por mí que la aproveche.

pollo: oye pues,

ya que no tienes compromisos

con ninguno, ¿por qué

no nos vamos a mi casa

y, pues, me das tantita terapia

de rehabilitación?

zaida: sí, cómo no.

en tus sueños.

pollo: [gime]

oye, por fin, ya me estaba

muriendo de hambre.

señora: pues un poquito lento,

pero sabroso, mira.

pollo: gracias, güera.

zaida: cóbrese lo mío, seño.

señora: claro que sí, mi hija.

pollo: ¿qué?

¿te vas?

ya rogarás.

refugio: [llora]

magos: ¿qué le pasa,

doña refugio?

refugio: nada, magos.

magos: ¿cómo que nada?

si está hecho

un mar de lágrimas.

¿la puedo ayudar?

refugio: estoy muy triste

porque tuve un problema

con uno de mis hijos.

magos: lo siento mucho.

benjamín: mujercitas,

¿por qué no están trabajando?

magos: claro que sí, señor.

vine por unas copias.

bueno, digo, por unos papeles

para sacarles copias.

benjamín: sí, claro.

agárrales y váyase.

deje la plática

para cuando no esté trabajando.

muévase, güerita.

ahora tírelo, tírelo.

¿qué le pasa, doña refugio?

refugio: nada, contador.

discúlpeme, por favor.

ya me voy a poner a trabajar.

benjamín: óigame, tranquila.

mire, platíqueme qué le pasa.

¿qué no me tiene confianza?

refugio: no es eso,

lo que pasa es que--

es que mi hijo

está en problemas.

benjamín: oiga, espérese,

tranquilícese.

¿a poco cree que así

va a poder trabajar?

refugio: ahorita me tranquilizo,

contador.

benjamín: oiga, oiga.

ya, tranquila.

mire, vamos a hacer una cosa.

váyase a su casa.

refugio: no, contador.

¿cómo cree?

se lo agradezco mucho,

pero yo no quiero

tener problemas.

benjamín: no va a tener

problemas, yo se lo digo

en serio.

así como está ni siquiera

va a poder trabajar en paz.

y luego entonces sí,

resulta, se queda,

se equivoca en una cifra

y entonces sí va a haber

problemas.

refugio: pero ¿qué va a decir

don isaías si se entera

de que yo me fui a mi casa?

benjamín: yo me encargo

de don isaías.

ándele, váyase a su casa,

arregle sus problemas.

tranquila.

refugio: bueno.

pero por lo menos me espero

a que llegue lucero

para que ella continúe

todo lo que yo estoy haciendo.

benjamín: váyase a su casa.

yo le explico a don isaías

todo y no se preocupe, ándele.

refugio: gracias, contador.

le prometo que mañana

llego más temprano.

benjamín: no es necesario.

tranquila.

vaya, arregle sus problemas.

refugio: gracias.

mercedes: tú sabías que patricio

vivía en una vecindad, ¿verdad?

raúl: no, tía, no lo sabía.

ya te he contado

todo lo que sé de patricio.

aurora: entonces ¿por qué

mintió?

mercedes: y ¿todo ese cuento

de que pertenece

a una familia rica

venida a menos?

me queda claro

que son puras mentiras.

raúl: tía, no sé.

patricio es mi amigo.

yo no tengo la culpa

de lo que le dijo a olga

para ligársela.

marco: raúl, mide tus palabras,

por favor.

raúl: papá, es que tampoco

sabemos la versión de patricio.

olga habló con él

después de verlo ahí

o ¿solo fue a espiarlo?

no sabemos nada.

mercedes: y ¿qué?

¿hubiera cambiado eso?

¿habría sido menos

su decepción?

raúl: no sé, tía.

mejor preguntáselo a ella.

marco: perdón, mercedes.

mi hijo--

siento mucho

que olga esté tan mal,

y si en algo te podemos ayudar.

mercedes: se los agradezco.

pero solo hay que esperar

a que mi hija se reponga.

maldigo la hora en que conoció

a ese oportunista.

y lo que es peor,

en mi propia casa

y llevado por mi sobrino.

aurora: mercedes,

¿estás insinuando--?

mercedes: no.

no, no estoy acusando

a tu hijo de nada.

aurora: no tendrías por qué.

marco: por favor, por favor,

no hagamos esto más grave.

somos familia.

aurora: solo quiero dejar claro

que mi hijo no es responsable

de las acciones

de sus amistades,

y mucho menos de las obsesiones

de tu hija olga.

mercedes: sí, me queda claro,

aurora.

no tienes por qué recordármelo.

érika: mercedes.

magos: yo no sé más, lucero.

doña refugio solo me dijo

que tuvo un problema

con uno de sus hijos.

lucero: y ¿habrá sido

con patricio?

magos: pues ve tú a saber,

pero de que fue algo grueso,

fue algo grueso.

lucero: y ¿por qué se fue?

magos: no, cállate.

don benjamín le dio el día libre

y ella aceptó.

mira, doña refugio

no deja de trabajar

ni aunque esté enferma.

palabra de que me quedé

bien preocupada.

lucero: la voy a llamar

a mi mamá a ver si ella

sabe algo.

magos: pues sí.

vas, llámale.

mercedes: ya, mi amor.

mi amor, tranquila.

mi amor, bebé.

niña.

érika: tranquila, mercedes.

lo importante

es que te la atendieron

a tiempo.

mercedes: porque yo estaba ahí.

pero ¿te imaginas

lo que hubiera pasado

si no estoy al pendiente?

el doctor me dijo

que tuvimos mucha suerte

de que ella no se lastimara.

érika: bueno, pero eso

no sucedió.

mercedes: mi amor, ya.

érika: lo que yo no entiendo

es que patricio le haya dicho

tantas mentiras.

mercedes: yo lo presentía.

mi instinto de madre me decía

que había algo mal con ese tipo.

mira a mi hija.

ve cómo está, mi amor.

érika: oye, mercedes,

¿no será un malentendido?

mercedes: no.

no lo creo.

yo estoy segura

de que se inventó una vida

que está muy lejos de tener.

nos engañó.

no se puede confiar

en alguien así.

érika: [gime]

¿tú crees que rómulo

no estaba enterado?

mercedes: no sé.

érika: mercedes, con el nivel

y los contactos que tiene,

¿tú crees que no lo investigó?

mercedes: sería el colmo, ¿no?

pero tienes razón.

rómulo es capaz de todo

con tal de que las cosas

salgan como él las planeó.

érika: sí.

pero ¿sabes qué es

lo más extraño?

¿para qué quiere un tipo así

cerca de tu hija?

mercedes: no sé, érika.

no sé.

pero de lo único

que estoy segura es que esto

no se va a quedar así.

ese tipo no se va a volver

a acercar a mi hija jamás.

[música]

patricio: tengo que hacer algo

para que olga me perdone.

solo así sus papás

me van a aceptar de nuevo.

[llaman a la puerta]

no quiero hablar con nadie.

refugio: hijo.

hijo, por favor, ábreme.

patricio: no, mamá.

quiero estar solo.

refugio: [llama a la puerta]

necesito saber que estás bien,

hijo.

por favor, déjame verte.

[llama a la puerta]

patricio, soy tu madre.

ábreme, por favor.

patricio: ¿qué tengo que hacer

para que me dejes en paz?

refugio: hijo.

patricio, por favor.

patricio: no.

refugio: no te vayas, hijo,

por favor, no te vayas.

patricio.

patricio, no te vayas.

[llora] no te vayas.

[gime]

mercedes: todos piensan

que sobreprotejo a olga,

pero la verdad

es que vivo aterrada

de que algo o alguien

la contraríe tanto

que ella pierda los estribos

otra vez

y lo vuelva a intentar.

érika: mercedes.

¿me estás diciendo

que ya trató de quitarse

la vida?

mercedes: sí.

sí, una vez con pastillas.

gracias a dios

la descubrieron a tiempo.

érika: qué horror.

mercedes: sí.

por eso está yendo a terapia.

para que aprenda

a lidiar con la frustración.

ahora ya sabes

por qué estoy tan angustiada,

por qué odio tanto

a ese maldito vividor.

oportunista y mentiroso.

érika: y a todo esto,

¿tu marido qué dice?

es su empleado.

mercedes: era.

ya lo despidió.

también está molesto,

pero a mí nunca me dice nada,

para variar.

patricio: gracias por venir.

es bueno saber que por lo menos

tú no me odias.

raúl: hombre, no inventes.

acabo de dejar a mis papás

en plena tragedia ancira

para venir a hablar contigo.

¿qué pasó?

¿de verdad la situación

en tu casa está tan mal

que viven en una vecindad?

patricio: es más complicado

que eso.

tú sabes que mi familia

perdió la posición que tenía,

y las cosas han sido

muy difíciles desde entonces.

raúl: olga dijo que cuando llegó

a tu casa le abrió la puerta

una mujer madura.

¿era tu mamá?

patricio: no.

esa no es mi casa,

y esa mujer

no es mi madre.

refugio: tengo que hablar

con patricio.

no quiero que vaya a cometer

una tontería.

apolinar.

apolinar: buenos días, refugio.

¿se siente bien?

refugio: necesito su teléfono.

me urge hablar con--

apolinar: refugio.

refugio.

refugio, ¿qué pasa?

despierte, por favor.

refugio.

raúl: ¿no es tu madre?

entonces ¿qué hacías ahí?

patricio: ahí vive mi nana.

ella no cuidó de toda la vida

y ahora yo la estoy cuidando.

si tan solo olga

me hubiera dejado

explicarle las cosas,

nada de esto habría sucedido.

raúl: a ver, ¿tu nana?

entonces ¿tú dónde vives?

patricio: me estoy quedando

con ella para cuidarla.

me prestó una recámara.

es algo temporal.

mi casa está cerrada

por lo del pleito legal,

tú lo sabes.

mira, por eso es que olga pensó

que yo vivía ahí, pero--

raúl: pues yo creo

que sí es muy importante

que hables con ella.

patricio: y con tu tío.

no, yo no quiero ni imaginarme

lo que estarán pensando de mí

ahora.

¿tú me puedes ayudar, por favor?

raúl: no sé, mira,

déjame ver qué hago

para convencer a mi tío

de que hable contigo.

patricio: por favor.

érika: bueno, yo ya me voy.

me llamas luego

para mantenerme al tanto,

por fa.

mercedes: gracias.

muchas gracias, érika.

érika: no hay de qué.

mercedes: espérame.

¿te puedo pedir un favor?

érika: sí, claro.

mercedes: no vayas a comentar

esto con nadie.

ni con amigos,

ni con la gente del patronato,

¿sí?

érika: mercedes, esto se queda

entre nosotras dos.

mercedes: gracias.

érika: adiós.

si necesitas algo

háblame, por favor.

olga: patricio.

patricio, ¿dónde estás?

mercedes: mi amor, descansa.

duérmete.

duérmete, mi amor.

olga: no me dejes, por favor.

mercedes: mi amor, chiquita,

te prometo que luego

lo buscamos.

rómulo: ya le quité

todos los privilegios

a ese idiota.

tiene prohibida la entrada

a mi bufete.

mercedes: eso debiste haberlo

hecho cuando yo te advertí

que ese tipo era un vividor.

rómulo: ya tranquilízate.

¿estás feliz?

cállate ya.

no dejas de aclarar tu punto.

¿cómo está?

mercedes: ¿en qué momento

dejamos de ser la familia

que todos envidiaban, rómulo?

patricio: gracias

por escucharme, raúl.

no sabes qué mal me ha ido.

hasta trataron de robarme

el coche.

raúl: ¿cómo crees?

patricio: ¿te imaginas

qué cuento le iba a dar yo

a tu tío?

de por si agustín

me está acusando de ladrón.

raúl: a él no le hagas caso.

él siempre se ha creído

algo que no es.

aquí la cosa es con mi tío.

patricio: supongo que olga

debe estar odiándome.

¿tú me acompañarías

a casa de tus tíos

para hablar con ellos

de una buena vez?

raúl: no creo que se pueda.

olga tuvo un colapso nervioso

y está en el hospital.

patricio: ¿qué?

raúl: la tienen sedada.

patricio: no, bueno, yo--

yo no me imaginé

que fuera tan grave.

tus tíos no me lo van

a perdonar nunca.

raúl: mira, no es la primera vez

que a mi prima le pasa

algo parecido.

por eso te digo

que me dejes hablar primero

con ellos.

ya luego veremos

si olga quiere hablar contigo.

[música]

[música]

edmundo: y ¿ahora?

¿qué te pasó?

pollo: pues nada,

jugando fut me lastimé.

oye, ya me enteré, carnal.

edmundo: ¿de qué?

pollo: de que tu brothercito

trae una nave muy acá.

edmundo: ¿sí? chido.

pollo: ¿qué pasó?

¿ya no compartes la suerte

con tus carnales de siempre?

quiere que prestes

para la orquesta, ¿no?

edmundo: el coche no es suyo.

pollo: brincos dieras.

¿a quién se lo bajó?

yo quiero uno igualito.

edmundo: pues todos.

y ¿cómo te enteraste?

pollo: pues ya sabes.

uno tiene sus contactos, mundo.

oye.

pues aprovecho para avisarte

que a ti también te tengo

checado, carnal.

que no se te olvide.

edmundo: ¿por qué la amenaza?

pollo: pues porque cada vez

te portas más gallito, carnal.

andas diciendo que soy un ratero

y no me gusta.

ya vas, mundo, pues conmigo

neta que no te la acabas.

hombre 1: digo que no es

tan difícil, mi nacho.

es onda de que le agarres

por el lado bueno, te enteres

de los gustos de la chava

y te acerques más a ella.

ignacio: como quien dice,

lo que viene siendo

la conquista, ¿no?

hombre 1: pues suena cursi,

pero es la neta.

a mí nunca me ha fallado.

ambos: [ríen]

ignacio: ¿por qué no te conozco

ninguna novia?

hombre 2: porque ni tiene.

hombre 1: para que las demás

se pongan celosa, no, mi nacho.

yo no soy egoísta.

yo me reparto parejo con todas.

además, ¿para qué voy a hacer

infeliz a una

si puedo hacer felices a muchas?

[ríe]

ambos: serán muchos.

hombre 1: no, ¿qué pasó?

cálmense.

bueno, y ¿qué?

¿tú ya sabes lo que le gusta

a la chava de tus sueños?

ignacio: le gusta

los mangos enchilados,

las películas de amor,

las novelas semanales,

las flores.

aunque no sé bien

qué flores le gusta.

hombre 2: ¿cómo que no sabes,

mi muñeco?

las rosas.

las rosas siempre quedan

rebién.

chelito: ¡nacho!

ignacio: ¿qué pasó, chelito?

¿por qué tan apurada?

¿qué pasa? me estás asustando.

chelito: acaba de llamar

polo, el panadero.

tu jefecita se puso muy mal.

se llevaron a una ambulancia

a la cruz roja.

ignacio: ¿qué le pasó?

chelito: pues no sé bien,

pero mi jefa ya me prestó

la nave, pícale.

les encargo el taller.

hombre 1: órale, métele pata.

no te preocupes.

edmundo: qué bueno que pudiste

escaparte a comer conmigo.

lucero: es que me preocupaste

mucho con lo que me contaste

por teléfono.

edmundo: pues sí.

mi mamá está que no la caliente

ni el sol.

a mí la neta sí me da

mucho gusto que patricio

haya caído de la gracia

de la monita esa.

lucero: ahora entiendo

por qué tu mamá

estaba tan afligida

hoy en la oficina.

hasta la dejaron salir.

edmundo: ¿es en serio?

¿tan mal estaba?

lo que más coraje me da

es que no solamente

el idiota de mi hermano

se la pasó negándonos

con la monita esa,

sino que ahora

le quiere echar la culpa

a mi mamá de que se le aguó

la fiesta.

es que no se vale, lucero.

lucero: no, claro que no se

vale, pero también tu hermano

debe de estar pasándola muy mal.

edmundo: todavía sientes algo

por él, ¿verdad?

lucero: mira, yo espero

que le sirva de lección,

de experiencia.

ojalá que nacho y tú lo ayuden

a pasar el trago amargo.

edmundo: ¿yo por qué?

patricio se buscó todo esto

solito.

la verdad, dudo mucho

de que la experiencia lo cambie.

no estarás pensando

en volver con él, ¿verdad?

solamente porque él está

solo ahora.

raúl: según patricio,

fue un malentendido.

norma: y ¿tú le crees?

raúl: mira, antes

de que patricio conociera

a olga, ya me había contado

de la tragedia

que hubo en su familia.

así que no lo inventó

por quedar bien con ella.

¿nos sentamos?

norma: bueno.

pues mira, raúl,

yo tengo otra impresión de él.

no se me olvida

el día que vino a la fiesta

y flor y roxana

se burlaron de él

porque precisamente dijo

que viajaba mucho.

pero no tenía ni idea

de cómo eran los lugares

que se supone que ya conocía.

raúl: un error cualquiera

lo tiene.

además, las cosas se te olvidan

cuando la gente

te pone nervioso.

mesera: buenas tardes.

¿les ofrezco algo de tomar?

raúl: ¿qué quieres?

norma: una naranjada, por favor.

raúl: dos, por favor.

mesera: okay, en un momento

se las traigo.

ambos: gracias.

norma: a ver.

¿cómo explicas eso

de que vive en una vecindad?

raúl: a mí me dijo

que es temporal y que lo hace

para cuidar a su nana,

que está muy enferma.

norma: pues mira,

olga solo quería investigar

dónde vivía.

y vaya que los dos

se llevaron una gran sorpresa.

lucero: ¿volver con tu hermano?

pues ¿cómo se te ocurre?

edmundo: es que luego, luego

te pusiste a defenderlo.

y a pedirme que nacho y yo

lo apoyemos.

lucero: bueno, pues porque

es tu hermano.

edmundo: como si fuera

a agradecerlo, lucero.

no, yo paso.

estoy seguro de que nachito

piensa igual que yo.

lucero: bueno, pues allá

ustedes, pero si no son capaces

de hacerlo por él,

pues deberían de hacerlo

por tu mamá.

así le ahorrarían

más sufrimientos.

edmundo: la mera verdad,

a mí me vale.

lucero, espérate, no te vayas.

perdóname.

de verdad me da mucho coraje

lo que ha hecho patricio.

lo que te hizo a ti.

bueno, hasta a tu mamá.

siento muy gacho de imaginar

que todavía piensas en él.

él no te merece, lucero.

lucero: mira, edmundo,

no quiero volver con patricio.

pero eso no significa

que deseo que le vaya mal.

apolinar: ¿entonces no me sabe

decir cómo se está la señora?

enfermera: todavía no.

en un momento viene el doctor

para informarle.

con permiso.

apolinar: gracias.

ignacio: don polo,

¿cómo está mi mamá?

¿qué le pasó?

apolinar: no lo sé.

llegó a la panadería

a pedirme el teléfono prestado

y de pronto perdió el sentido.

ignacio: gracias por traerla.

apolinar: no, no hay de qué.

ignacio: es culpa de patricio.

de seguro la hizo enojar

y se le subió la presión.

ya le pasó una vez.

chelito: tranquilo, mi nacho.

no vas a arreglar nada

poniéndote así.

ignacio: a ver, chelito,

préstame tu celular.

chelito: sí, toma.

[contestador] no puedo contestar

tu llamada.

por favor, deja un mensaje.

ignacio: patricio, mi mamá

está en la cruz roja.

se puso mal por tu culpa.

si te quieres largar de la casa,

llégale, cómo va.

[música]

[música]

olga: es que yo no entiendo

por qué me engañó, papá.

yo siempre me porté muy bien

con él.

rómulo: ya por favor, tranquila.

deja de pensar en eso.

olga: es que yo lo quiero.

no me hagas esa cara, por favor,

es en serio lo que te estoy

diciendo.

mira, yo sé que estuvimos

muy poco tiempo juntos,

pero hay algo aquí adentro

que me dice

que él es el indicado,

que él es el que yo necesito.

rómulo: yo también pensé

lo mismo, hijita.

por eso intenté apoyarte,

le di trabajo,

le facilité las cosas

para que tú fueras feliz con él,

pero tú me conoces.

yo no soporto las mentiras.

olga: es que si él

me hubiera dicho al principio

que no tenía dinero--

ay, papá, tú me hubieras ayudado

con ese problema, ¿verdad?

rómulo: amor, tú eres

lo más importante para mí.

pero aquí el problema

es que él rompió

las reglas del juego.

además, te lastimó.

olga: ¿qué reglas?

rómulo: vamos a considerar,

hija, si esta equivocación

nos puede servir de algo.

hay errores que son más útiles

que los aciertos.

olga: no te entiendo, papá.

rómulo: con que me entienda yo

es suficiente.

usted no se preocupe de nada.

olga: no, papi.

es que no es eso.

es que me siento confundida.

todo el tiempo siento

que ningún hombre

me va a querer en serio.

rómulo: por favor.

olga: pero tú sí me quieres,

¿verdad?

rómulo: yo te amo.

eres lo más importante

que tengo.

¿a quién consiento

y a quién echo a perder?

¿a quién le doy gusto en todo?

te adoro, te amo.

nunca lo dudes.

olga: no, papá.

yo sé que tú eres

un hombre muy bueno.

por eso me enojé el otro día

con mi mamá cuando se atrevió

a decir que tú la estabas

engañando con otra.

me puse furiosa.

rómulo: ¿eso te dijo tu madre?

olga: sí.

rómulo: y ¿tú qué hiciste?

¿qué pensaste?

olga: pues ¿qué voy a pensar,

papá?

pues que no es cierto.

le dije que no tenía razón.

rómulo: claro que no tiene

razón, mi hijita.

ay, mi hija.

tú tranquilita.

tú vas a estar muy bien.

¿quién te ama?

olga: ay, papá.

rómulo: ¿quién te ama?

venga para acá.

olga: qué bueno que viniste.

rómulo: ya.

siempre voy a estar aquí.

a tu lado, mi amor.

contigo.

bien, a ver.

ya tranquila, descansa.

a ver.

ya.

duérmase un rato.

ignacio: ¿todavía nada?

julieta: no.

en un rato sale el doctor.

y mi hija no llega.

ella me avisó lo de refugio

y yo llegué antes.

ignacio: ya se tardaron mucho.

apolinar: bueno, seguramente

hay mucho tráfico.

julieta: yo tengo una sed

horrible, ¿no quieren algo?

chelito: sí, gracias.

julieta: polo, ¿me acompaña

por agua?

apolinar: sí, claro que sí.

julieta: ahorita regresamos.

ignacio: sí.

chelito: gracias, señora.

ignacio: muchas gracias,

chelito.

chelito: ¿de qué?

ignacio: de todo.

la neta es que tú siempre

me has hecho el paro

y te portas bien buena onda

conmigo.

chelito: porque me caes bien.

y la neta, espero

que tu jefecita

se componga bien pronto.

ignacio: qué bueno

que me acompañaste.

igual lo que le pasó a mi mamá

me ha puesto bien loco.

¿sabes qué eres para mí?

¿cómo te veo?

chelito: dime.

dime.

ignacio: ¿la neta?

chelito: dime.

ignacio: eres la mejor amiga

que pude tener.

me cae que sí.

edmundo: ¿qué pasó, nacho?

lucero: ¿cómo está doña refugio?

ignacio: no sabemos.

parece que se desmayó

porque se le subió la presión

o algo así.

doctor: familiares

de la señora chavero.

ignacio: sí, somos nosotros,

doctor.

doctor: la señora tuvo

un aumento de presión sanguínea

bastante severo.

también le subió la glucosa

y por eso se desmayó.

estamos esperando

a que se estabilice

para que puedan verla.

ah, pero de una vez

les advierto que necesita

un medicamento

que no tenemos aquí.

rómulo: ¿cómo te atreviste

a decirle a tu hija

que yo te engaño?

mercedes: y ¿no es verdad?

además, yo no se lo dije.

ella escuchó

una conversación mía.

rómulo: estás loca.

¿sabes el daño que eso

le puede hacer a mi reputación?

¿con quién lo comentaste?

mercedes: con quien no te

importa.

yo también necesito desahogarme.

no esperarás que me amargue

la vida callándome

las humillaciones que me haces.

rómulo: cállate ya.

seguro hablaste con la metiche

de tu amiga érika, ¿verdad?

como la llamaste

para que supiera lo de olga.

en este momento media ciudad

ya debe estar enterada

de este asunto.

mercedes: ¿este asunto?

es tu hija, no un expediente.

[celular]

¿qué pasa?

¿por qué no quieres

tomarle la llamada a tu amante

frente a mí?

¿qué, de repente te volviste

pudoroso?

rómulo: el cinismo a ti

no te va, no tienes los tamaños.

mercedes: en cambio a ti

te queda que ni mandado a hacer.

será por cosa de tu profesión,

¿no?

me voy para que puedas

contestarle.

permiso.

rómulo: lobita.

flor: ¿cómo estás?

solo quiero saber

cómo sigue tu hija.

rómulo: bien.

flor: ¿es algo grave?

rómulo: no, no es nada grave.

espero que el rompimiento

tampoco.

ya te voy a platicar después

todo.

solitos como nos gusta.

edmundo: gracias, doctor.

julieta: ay, hija.

qué bueno que llegaste.

¿qué les dijo el doctor?

edmundo: tuvo un aumento

de presión sanguínea

bastante severo

y que se le subió la glucosa,

por eso se desmayó.

además, necesita

una medicina muy cara.

ignacio: a ver cómo le hacemos,

pero tenemos que conseguirla.

edmundo: sí, claro.

bueno, nada más una caja.

la va a tener que tomar

un buen rato

hasta que se componga.

apolinar: yo les presto.

tengo algo de dinero ahorrado.

ignacio: no, don polo.

¿cómo cree?

qué pena, no, para nada.

lucero: chelito y yo

también cooperamos.

julieta: yo puedo darles

un dinero que iba a usar

para repintar la fachada

de la tienda.

total que ni nos hace falta,

¿verdad, hija?

ignacio: no, de verdad,

muchísimas gracias,

pero no queremos abusar.

edmundo: sí, no.

es que aquí el único

que está obligado a dar lana

es el culpable de todo esto.

patricio.

ignacio: márcale.

patricio: miserable

lata de atún.

[celular]

¿qué quieres?

edmundo: ¿cómo que qué quiero?

¿qué no escuchaste el recado

que te dejó nacho?

patricio: a ustedes

no les creo nada.

edmundo: no seas imbécil.

¿cómo vamos a estar inventando

que mi mamá está mal?

patricio: porque los conozco.

ese chantaje

no les va a funcionar conmigo.

edmundo: te estoy diciendo

la verdad, imbécil.

si a mi mamá le pasa algo peor,

la culpa es tuya, patricio.

te juro que no te la acabas

conmigo, infeliz.

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