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♪ ♪ ♪ sin duda la masiva y ápida migracón de venezolanos presenta un gran reto loístico y ecoómico para los píses vecinos. Con apertura para un centro para inmigrantes, las autoridades quieren ayudar, pero con condiciones.
Jesse baquero nos muestra ómo transcurre la vida en un campamento bajo una tienda de campaña. En la a guajira colombiana al norte del pís, el punto fronterizo con venezuela se llamal paraguayoli.
La ciudad ás cerca de su lugar que hace unos añostodo prosperaba gracias al contrabando y que hoy esá sumido en la pobreza, delincuencia y la migracón. Entre el punto fronterizo de la ciudad en medio de un desierto y con temperaturas que con frecuencia sobrepasan los 100°, emerge casi de la nada este lugar.
Un campamento manejado por la oficina del alto comisionado de las naciones unidas para los refugiados conocida por su sigla que hoy alberga a cientos de venezolanos que han salido de su pís tratando de sobrevivir a la crisis. El vocero dice que écnicamente no todos son refugiados.
No todos ellos necesitan un refugio, asilo poítico o por razones de persecucón por los cuales se da el estatus de refugiado, sino tiene necesidades de proteccón. Una de esas casos es el de linda montiel.
Ella no le gusta que la etiqueten como refugiada. No soy un refugiado, sino soy una persona con derecho .
Con derecho como todos. Cuando la conocimos haía tres meses haía salido de venezuela siguiendo el mismo camino de miles y miles de ciudadanos que abandonan ese pís y cruzan la frontera.
Con senderos ilegales usualmente controlados por grupos al margen de la ley que cobra por pasar. Caminos inciertos.
Es peligroso tambén. En esa parte estamos arriesgando la vida y la de nuestras hijas.
Margaret tambén lo vivó en carne propia. Si le cuento es una osaía que hicimos.
Primera de la que saló de venezuela. A magdalena pacheco le toó tambén algo de similar.
Como mucho las treshuyeron de distintas regiones de venezuela buscando un sueño en colombia, aunque al llegar les toó ún peor. Pues pasaron de la escasez el de establecimiento pácticamente a la indigencia.
Bailarina no puede contener sus emociones magdalena no puede contener sus emociones . Seún ellas, una verdadera pesadilla.
Porque quedamos en situacón de calle. Que en el caso de linda montiel se acenúa mucho ás.
Ábeas de quedamos. A quien te refieres?
Mi pareja y mis cuatro niñas. Cuatro pequeñas que dividieron en dos la corta historia del campamento.
Tres niñas con discapacidad. Luis solano es el psiólogo del lugar, quien peso haberlo visto casi todo pensaba lo visto casi todo.
Me conmovó mucho y ás ún cuando estuvo conocidos en consulta, la historia que viene padeciendo desde venezuela. Seún el relato de lina con sus hijas aduanas truchas, cruó la frontera y dormido en la calle.
Habita la casa z y seis del complejo. Una casa ígida de fabricacón que es un lujo en el campamento.
El que adeás hay una guardeía, baños y duchas. Un comedor, servicios édicos, adeás de asistencia psicoógica y ilegales.
Como linda aí cientos de historias queviven en este lugar multiplicados en unas 60 carpas que albergan cientas de historias. El tiempo de permanencia es una de las reglas.
En el caso de este de maricao es hasta un mes. El jefe de la oficina dice que el campamento hace unas veces de lugar de transicón.
Aá se les brinda servicios ásicos para luego que las personas puedan integrarse en maricao oo la ciudad o pís que ellos deseen. 30 ías de calma en medio de la tormenta de unéxodo que no se detiene.
Seún las cifras de las autoridades migratorias en colombia, cada ía entran y se quedan a vivir 63,000 venezolanos. Eléxodo venezolano se ha convertido en el segundo feómeno migratorio ás grande del mundo y en el ás ápido de la historia.
Aunque quienes padecen las angustias de la dáspora como linda montiel, su esposa y sus hijas, poco o nada no les importa y les mueveúnicamente la fe. Sentimos temor de no quedar nuevamente en condicón de calle.
Esto es un tiempo como corto, no vamos a estar aqí toda la vida, y me da tristeza porque nuevamente pienso que voy hacer con las niñas. Las autoridades colombianas dicen que este lugar no es ni seá un campo de refugiados.
Toda la experiencia internacional demuestra que las personas esén en un promedio de campos de refugiados siete o 10 años y no se en teheán a la sociedad. Enfatiza en lo transitorio de sus servicios.
Es un centro de atencón temporal y transitorio con las mejores transiciones para sacar a los ás vulnerables. Los planes incluyen agrandar el centro para responder a la creciente demanda.
En colombia ya hay ás de 1 milón 300,000 venezolanos. Para margaret este campamento es su hogar, al menos por ahora.
La carpa es una bendicón porque antes viía en la calle y la tengo limpia y arregladita. Ómo se reparten para dormir?
Ponemos las colchonetas aqí y dormimos aá, pero en el ía pasamos la colchoneta de los niños por aá por la brisa. Héspedes de paso que aí no sepa qé estaán haciendo en un mes, tienen ólo dos cosas claras, que a venezuela no regresaran en mucho tiempo y que esos sueños cruzaron la frontera con ellos.
Una casa, puede ser, en