publicidad

Shows

Aquí y Ahora
Domingos - 10PM / 9C
Jorge Ramos conversa con el escritor Mario Vargas Llosa, durante una entrevista en Madrid.

Detrás de escena de la entrevista a Mario Vargas Llosa

Detrás de escena de la entrevista a Mario Vargas Llosa

La periodista Lourdes Ramos da detalles del reportaje con el Premio Nobel de Literatura que se emite el domingo.

Jorge Ramos conversa con el escritor Mario Vargas Llosa, durante una ent...
Jorge Ramos conversa con el escritor Mario Vargas Llosa, durante una entrevista en Madrid.

Por Lourdes Ramos, desde Madrid.

publicidad

La pregunta cae como una bomba. "¿Se vale matar a un dictador?”, suelta el entrevistador. Apenas minutos de haber empezado y ya tiemblo, pensando en lo que vendrá. Sin embargo, la conversación fluye amablemente, el Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, aprieta constantemente los brazos sobre su camisa como para protegerse aunque no hay tema del que quiera escapar, excepto….

Es una tarde de principios de septiembre. Lo visitamos en su piso, muy cerca de la Plaza de las Descalzas, en el centro. No quería ser la única en llegar con retraso, perderse en las calles de Madrid es fácil cuando uno está recién llegado.

Me agazapo como puedo en un espacio contiguo al salón  y descubro que es el cuarto de las maravillas. Biblioteca de pared a pared y de piso a techo y como podio central, un escritorio semicircular cuya frontera con el resto de la habitación es un ejército de diccionarios y libros de gramática. En una zona, traducciones de sus obras, una foto con una joven que no reconozco y un Cocker spaniel, pelis; en la otra, la puerta hacia una pequeña terraza…apenas empiezo a mover el ojo cuando aparecen el Premio Nobel y entrevistador.

Nos presentan. Le digo que “muy a la mexicana, vinimos todos” a verlo. Sonríe y saluda con la mano, que yo esperaba, fuera más firme.

Vigas obscuras cubren el techo de dos aguas de “mi” habitación, el espacio que el Nobel ha creado en esta ciudad y que lo protege del ruido que el premio de Literatura obtenido en el 2010 ha traído consigo. La grabación girará sobre tres ejes temáticos: un asesinato, política, literatura…

Dos cámaras fijas y un juguetito llamado GoPro para tiros adicionales y de apoyo en movimiento siguen los brazos cruzados sobre una camisa azul-gris muy justa sobre la piel blanca, el color zorro plateado de la cabeza engominada, raya a la izquierda. Calcetín corto y mocasines negros, argolla matrimonial.

En el salón contiguo acompañamos una colección de hipopótamos y me parece ver un florero-escultura con ¿rosas negras? No puedo moverme o distraer la charla. La productora, ella sí desde su ubicación privilegiada registra con detalle cada movimiento y cambio de respiración.

El Nobel fija la mirada en dos o tres puntos mientras contesta, elabora, refuta. Habla sobre un expresidente asociado al dictador: “No me hizo ninguna revelación”. Cuando se refiere a los parias, baja los brazos. De las generaciones que perdieron su nacionalidad. "Yo quiero mucho a República Dominicana", dice. Y luego, a propósito de un artículo que no gustó: "Me da mucha pena que hayan quemado mis libros en las calles".

¿Por qué quiso ser presidente?”, le pregunta Jorge Ramos.  

Resume en cuatro frases: "Yo nunca quise ser presidente". "Mi vocación ha sido siempre la literatura”. “Hago política un poco por obligación". "Fui muy mal candidato".

Los ojos de los dos mexicanos que observamos se quedan como platos cuando suelta: “Zedillo traicionó al PRI”. "Claro", refuerza. Y habla entonces de su frase  del 30 de agosto de 1990, al correr los primeros 70 años del PRI.

publicidad

" ¿Le preocupa que regrese la ‘dictadura perfecta’?" Vargas Llosa matiza: “En México hay "verdaderos partidos políticos de oposición".

Y a otra cosa. "Los seres humanos cambian", dice. "Los únicos que no cambian nunca son los animales". “Tenemos la capacidad de distanciarnos de nosotros mismos".

Suelta una sonrisa franca cuando habla de lo que llama "presiones mediáticas invasoras". “La creatividad se está empobreciendo cada vez más”.

"No me quejo de haber recibido el premio Nobel" y agrega: "La modernidad para mí es una pesadilla", "no quiero tener twitter, no contesto el teléfono, no abro la puerta". Sobre las expresiones tuitear, bloguear: "Esas palabras me parecen feas".

Sobre la sexualidad en sus obras, el entrevistador suelta un "lo veo sobrio" para provocar una reacción. Él le da la vuelta.

Sobre religión.

-"¿Le gustaría rectificar?"

-"Soy agnóstico".

-¿No le da miedo morirse?

-No, a mí no me da miedo la muerte, sino pasar por la experiencia humillante de volverse un imbécil". "La muerte es la responsable de las mejores cosas que tiene la vida.

Mueve las piernas y escucha atento cuando ve venir la eterna pregunta, pero de aquel ojo negro no habla. Punto. Es, fue, un acuerdo entre caballeros.

-¿Qué lee Vargas Llosa?

publicidad

-Leo más a los muertos que a los vivos, quizás eso es un síntoma de vejez.

¿Por qué escribe…? "Escribir es la manera de vivir".

Separa los brazos. Cambian brevemente al inglés y habla de Obama. “He has an enormous moral quality". "He has very good intentions".

Suenan las campanas de las seis. Terminan. Salgo lentamente de mi escondite, lo rodeamos. Difícil decir cualquier cosa sin sustancia, pero solo cabe algo sencillo. Pregunta cortésmente qué hago aquí y digo que me acabo de mudar a Madrid. Contesta que es una ciudad muy abierta.

Fotos, firmas, selfies aún a su pesar y el adiós. “Que tenga buen viaje”, se despide. Nos vamos.

La entrevista a Mario Vargas Llosa forma parte del programa especial “La fiesta del chivo” de Aquí y Ahora que se podrá ver el domingo 21 de septiembre, a las  7 pm, ET.
El imperio del terror: la historia real de una feroz dictadura Univision


publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad