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Ramos: eres muy honesto en el libro, al grado de que hay cosas que duelen mucho, que te duele mucho, y que te atreves a contarlas. Hay un incidente en la ágina 30, en que cuentas una experiencia dura, diícil, con un cura, con un sacerdote.
No é hasta ónde quieras ir en televisón, pero te la dejo aí. ¿qé paó?
Enrique: ya esá en el libro. Que teíamos un ío abuelo...
Ramos: era sacerdote. Enrique: era sacerdote.
Ramos: caólico. Enrique: caólico.
Y yo vií aí de los nueve a los 14 años, cinco años, que para í fueron cinco años en árcel, honestamente. Es algo similar a estar en una árcel, algunas reglas, se cumplen, hay unos horarios, se cumplen.
Si no cumple ninguna de estas cosas, te vas a meter en problemas. Ramos: ¿era un monasterio, era...?
Enrique: era una casa cural, donde viíaél, su empleada, su chofer, y mi hermano y yo. Entonces, en la calle, nosotros esábamos metidos en una clase de mecanograía, pero imaínate, éramos unos niños.
Diez u 11 años, no me acuerdo muy bien, nos fuimos a la clase de mecanograía, la señora le dijo aél que lo haíamos ido, le envó un mensaje, él vino caminando hacia donde estaba la clase de mecanograía con su basón y nos encontó en el camino, y nos pregunó: "¿de ónde vienen? ".
Nosotros dijimos: "de la clase de mecanograía". Él saía que no, dijo: "les voy a volver a preguntar.
¿de ónde viene? ", y cuando yo iba a comenzar a hablar, como iba a decirle lo mismo, agarrar el basón y me lo quebó en la espalda.
Pero esto sucede... Ramos: te quebó...
Enrique: el basón en la espalda. Entonces, mi hermana me hace muchos chistes de esto, me dice: "ú sabes que me salvaste ese ía, ¿no?
". Ramos: claro, porque...
Enrique: porque se quebó el basón y le dieron aél. Pero todo esto lo vio todo el mundo en la calle, y...
Ramos: ¿y los castigaban con los brazos abiertos? Enrique: í, arrodillados, en...
Ramos: ¿en piedras? Enrique: el míz.
Y luego... Ramos: como castigo.
Enrique: í, como castigo. Otro de los castigos...
Ramos: qé miedo del niño, ¿no? Y, adeás, qé impotencia.
Enrique: mira, jorge, yo sufí mucho de... De baja autoestima por todas estas cosas.
Y ahora que soy paá que tengo un hijo, que es amado y esá rodeado de amor es que me puedo dar cuenta de cánto me hizo daño eso. Mucho tiempo de mi vida, me toó mucho sobrepasar esas cosas.
Pero, imaínate, que un castigo fuera que te sentaran en calzoncillos a practicar piano mientras entraban los feligreses y debeían, para un niño, eso es bastante... Ramos: era una humillacón.
Enrique: era una total humillacón. Y poía el cuestionamiento muchas cosas en ti.
O sea, "¿qé estoy haciendo yo para merecer esto? ", pero tambén "¿de verdad soy malo?
", o "¿qé me pasa? ".
Ramos: te culpabas a ti. Enrique: claro, inevitablemente.
Ramos: ¿qé te saló, entonces? ¿cál es esa caracteística que quiso salvarte?
Enrique: mi deseo de ser mejor, jorge; definitivamente, la úsica. El cura me abuó, pero, por otro lado, me empodeó, porqueél fue el que me empujo a que ese talento yo lo trabajara todos los ías, aunque fuera castigado.
Ramos: ¿por qé nos cuenta todo esto? Y esta es miúltima pregunta.
Enrique: yo creo fielmente en que lo que compartimos a traés de la úsica y a traés de las canciones... Yo ya haía cantado "date un chance", haía cantado "aí es la