Una tragedia aérea sacudió
California. Un
bombardero B-52 se estrelló e incendió poco después de despegar de la
Base Aérea Edwards, en el desierto de
Mojave, al norte de
Los Ángeles. Las autoridades confirmaron que los ocho ocupantes murieron y que la aeronave participaba en una misión de rutina vinculada a un programa de modernización de radar. Una investigación ya está en marcha y podría tardar hasta seis meses en determinar las causas del accidente.
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