El modelo 'compra ahora, paga después' ha pasado de ser una herramienta de emergencia a
costear necesidades básicas en algunos hogares en Estados Unidos. Sin embargo, lo que empieza como una solución rápida, se está convirtiendo en una
trampa financiera, pues varios usuarios no logran cubrir las cuotas y terminan asfixiados por intereses acumulados.