Cientos de venezolanos han salido a celebrar la caída de Nicolás Maduro en las calles… pero no en su país, sino en el extranjero. Adentro, hay silencio. Casi ningún opositor del chavismo festejó a vox populi en ciudades como Caracas y Maracaibo desde la ofensiva militar estadounidense que destronó al gobernante.
“El gobierno de Venezuela es una fiera herida”: el miedo y el escepticismo ahogan la celebración opositora
Para muchos venezolanos no se trata solo de miedo a la represión. También murmuran críticas a que el poder haya quedado en las mismas manos que colaboraron con Maduro para gobernar el país sudamericano por 13 años.

La gente dice estar resguardada por miedo a la represión, también por escepticismo.
“La estructura tiránica sigue operando sin Nicolás ni Cilia (Flores, esposa del gobernante)", contó un habitante de una comunidad empobrecida del norte de Maracaibo, a unas 440 millas de la capital venezolana.
El hombre, de unos 40 años, detalló que sus vecinos se han mantenido en sus hogares, apenas saliendo a hacer diligencias y compras para llenar sus despensas, pero muy enterados de lo que está ocurriendo dentro y fuera del país.
“Siguen en la misma onda represiva”, advirtió.

Por redes sociales y conversaciones con amigos y familiares en Caracas, los venezolanos se enteraron de la vigilancia y requisas a ciudadanos de parte de cientos de civiles armados del chavismo, conocidos como colectivos, así como del arresto de al menos 14 periodistas, la mayoría extranjeros, en la capital, este lunes.
Para muchos en Venezuela, no se trata solo de miedo a la represión. También murmuran críticas a que el poder haya quedado en las mismas manos que colaboraron con Maduro para gobernar el país suramericano por 13 años.
" Hay mucha incertidumbre sobre el destino del país”, dice el sociólogo Juan Manuel Trak. “Una cosa es que hayan capturado a Maduro, pero el régimen político que él lideraba no ha caído”, comentó el analista a Univision Noticias.
Fuerzas militares de Estados Unidos se introdujeron en Caracas aprovechando la oscuridad de la madrugada del sábado pasado, bombardearon objetivos militares clave y capturaron a Maduro y su esposa, Cilia Flores, extrayéndolos y trasladándolos hasta un tribunal en Nueva York para enfrentar cargos criminales por narcoterrorismo.
La incursión de Estados Unidos, provocó alrededor de 70 muertos, según las más recientes cifras dadas por el gobierno de Venezuela, EEUU y de Cuba. Culminó con el cambio de mando en la presidencia a la vicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez, no de la oposición venezolana que dice haber comprobado su victoria electoral en 2024.
“Maduro era el árbitro entre facciones que disputaban cuotas de poder, pero su ausencia por la captura no dio un golpe a la estructura de poder que lo sostenía y los venezolanos lo saben. Hay miedo a la cárcel, a los colectivos”, según Trak.
El también experto en procesos políticos contemporáneos concluyó que la sociedad venezolana se encuentra “traumada” por hechos políticos violentos durante años.
Población en shock
El venezolano promedio se despertó aquella madrugada del sábado “en shock” por el impacto de ver que, en unas pocas horas, aeronaves extranjeras bombardeaban Caracas, atacaban puntos militares del chavismo y capturaban a Maduro, explicó a Univisión Noticias una profesora universitaria de sociología política.
La experta, que pidió reservar su identidad por temor a represalias de las autoridades, afirmó que la noticia de una incursión armada en la capital mantuvo en apenas minutos después de iniciada
“a todos los venezolanos con los ojos abiertos”.

La operación militar inició cerca de las 2:00 de la madrugada del sábado. “Había sueño, cansancio, asombro e incertidumbre” ese primer día, advirtió.
Enseguida, predominó el miedo a quedar atrapados en una batalla de semejante calibre y sufrir las consecuencias de la represión interna, observó.
“Son muchos los presos políticos. Y se llevaron a la cabeza del gobierno del chavismo, pero el sistema militar, policial sigue incólume”, apuntó.
Las últimas protestas masivas de la oposición ocurrieron tras las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024 y terminaron con más de 2,000 arrestos, torturas , cientos de heridos y 24 muertes, de acuerdo con organismos independientes.
También el venezolano sabe que en sus barriadas y ciudades hay vecinos simpatizantes del chavismo que delatan a opositores ante el gobierno.
“No son sólo las fuerzas represivas. Cada jefe de calle podía ser un delator”, dijo la especialista, recordando que el oficialismo instauró mecanismos y herramientas digitales para identificar a presuntos traidores de la revolución y la patria.
El transporte público se paralizó. Los negocios pequeños no abrieron y los grandes, como supermercados, farmacias y gasolineras, operaron a media marcha.
“La gente prefirió salir a comprar harina y arroz que correr riesgos”, acotó.
La prevalencia del statu quo
La juramentación de Delcy Rodríguez como presidenta encargada de Venezuela también dejó ver a los venezolanos que muy probablemente no habría cambios políticos ni la apertura hacia una transición democrática que espera la Casa Blanca.
“ El gobierno es una fiera herida justo ahora”, confió a Univision Noticias una dirigente nacional de uno de los principales partidos políticos de la oposición venezolana.
“No sentimos que vayan a cambiar de actitud a pesar del discurso de Jorge, van a mantener el statu quo” con prácticas autoritarias similares a años recientes, dijo, en referencia al breve mea culpa que transmitió el lunes el presidente del parlamento.
Los activistas de los partidos opositores están “fichados” por las agencias de seguridad e inteligencia del país e incluso ya circulan volantes y cadenas en aplicaciones de mensajería directa con amenazas en su contra, indicó.
En Mérida, la policía regional dijo haber arrestado a dos hombres que celebraban “el secuestro del presidente Nicolás Maduro” tras recibir una llamada desde el sector Los Cedros para denunciar que estaban “alterando la paz y tranquilidad pública”.
Según la policía, los arrestados, de 64 y 65 años, habrían ofendido a vecinos militares del partido de gobierno, festejado lo ocurrido en Caracas y disparado armas de fuego.
La publicación del decreto de Estado de Conmoción Exterior no pasó desapercibida para otra venezolana, de unos 30 años, residente de Caracas. Uno de sus artículos ordena a las fuerzas de seguridad que capturen a “toda persona involucrada en la promoción o apoyo” del ataque armado de Estados Unidos en la capital.
“Ya Nicolás y Cilia están presos, pero los demás (miembros del gobierno) siguen haciendo con Venezuela lo que les da la gana”, confió, pidiendo proteger su identidad.
“No se ha concretado todavía ningún cambio en el país”, añadió.
La gente no solo está en silencio, aseguró.
“También está desilusionada”.
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