Deiver, un niño migrante que estuvo detenido en un centro en
Texas, logró llegar al concurso estatal de
deletreo bilingüe en Albuquerque. Tras un viaje con temor por retenes migratorios, participó acompañado de su familia y escuela. Aunque no ganó, fue reconocido por su esfuerzo y su madre expresó orgullo por cumplir su sueño pese a las dificultades.