"Era como un halcón": el guardia de seguridad que salvó la vida de 140 niños en el tiroteo del Centro Islámico de San Diego

Amigos y compañeros de trabajo recuerdan a Abdullah como un héroe y aseguran que, si no fuera por sus acciones, los atacantes habrían podido acceder a la escuela y tener acceso a los salones de los niños

Video Tiroteo en el Centro Islámico de San Diego: 5 muertos, incluidos los sospechosos del ataque a la mezquita

"Era como un halcón", dijo una amiga del guardia a USA TODAY y pidió que la llamaran Gutiérrez para el reportaje. Mencionó la ferviente ética de trabajo de Abdullah, un querido y veterano guardia de seguridad del Centro Islámico de San Diego. "Incluso si era un día tranquilo, él estaba alerta y listo por si pasaba algo".

El 18 de mayo, los peores temores de Gutiérrez se hicieron realidad cuando dos hombres armados abrieron fuego en el centro, en lo que la policía está investigando como un crimen de odio. Las autoridades dijeron que fue Abdullah quien enfrentó a los atacantes y sacrificó su propia vida para proteger a los fieles, al personal y a los niños de la escuela de la mezquita.

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"Sus acciones fueron heroicas", declaró el jefe de la policía de San Diego, Scott Wahl, en una conferencia de prensa. "Sin lugar a dudas, salvó vidas".

Abdullah, padre de ocho hijos, fue uno de los tres hombres asesinados en el ataque. Los sospechosos del tiroteo, de 18 y 19 años, fueron encontrados muertos por lo que la policía describió como heridas de bala autoinfligidas. Las autoridades no han identificado a los sospechosos hasta el 19 de mayo.

Una recaudación de fondos para la familia de Abdullah, organizada por el Centro Islámico y el Consejo de Relaciones Americano-Islámicas (CAIR), acumuló más de 1.9 millones de dólares en donaciones. La campaña lo recuerda con luto como un "Mártir de San Diego".

El imán Taha Hassane, director del centro islámico, dijo a los periodistas que la valentía de Abdullah salvó a cerca de 140 niños en la escuela de la mezquita.

"Si no hubiera hecho lo que hizo y no hubiera sacrificado su vida, los dos sospechosos habrían tenido fácil acceso a cada una de las aulas", dijo Hassane. "Estamos muy orgullosos de él".

Amin Abdullah inició el protocolo de cierre de emergencia, según la policía.

Poco antes del mediodía del 18 de mayo, los dos hombres armados pasaron corriendo el puesto de control de seguridad de la mezquita, informó Wahl.

Abdullah no dudó en actuar, señalaron las autoridades, y comenzó a disparar contra los sospechosos antes de que estos respondieran al fuego.

En medio del tiroteo, Abdullah tomó su radio y les dijo a los maestros que cerraran sus puertas con llave. Wahl explicó que Abdullah continuó disparando a los sospechosos antes de ser alcanzado por las balas y morir afuera de la mezquita.

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Mientras el tiroteo se desarrollaba cerca, los maestros en el edificio se apresuraron a llevar a los niños a lugares ocultos. Para cuando los atacantes reingresaron al edificio, los salones a los que entraron estaban completamente vacíos, detalló el jefe de policía.

Otros dos hombres, Nadir Awad y Mansour Kazih, fueron asesinados a tiros afuera del edificio antes de que los dos sospechosos huyeran del lugar, informó la policía.

"Un verdadero héroe"

Abdullah se convirtió en guardia de seguridad en 2019, tras el ataque a dos mezquitas en Christchurch, Nueva Zelanda, que dejó 51 muertos, mencionó Asim Billoo, exdirector del grupo de jóvenes del centro islámico.

Después de ser contratado en el centro, se convirtió en una figura fija en la mezquita más grande de San Diego. Gutierrez conoció a Abdullah mientras trabajaba como administradora en la escuela. Ambos conectaron rápidamente debido a que compartían historias similares sobre su conversión al Islam.

"Él saludaba a todos los que entraban al centro", recordó Gutiérrez, de 34 años. "Era muy querido por los estudiantes y los maestros".

Sam Hamideh, cuyo hijo asiste a la escuela de la mezquita, comentó que Abdullah siempre tenía una sonrisa en el rostro y corría a abrir la puerta a los estudiantes por la mañana. "Simplemente tenía ese tipo de corazón", dijo Hamideh, de 47 años, a USA TODAY.

En sus días libres, Abdullah solía ir al campo de tiro o pulir sus habilidades de tiro con arco. En su página de Facebook, publicaba videos de sí mismo lanzando flechas a blancos en su patio trasero. Gutiérrez mencionó que él solía hablar mucho sobre su amor por el tiro con arco y sobre el arco y flecha más reciente que había hecho a mano.

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Su capacidad para permanecer de pie durante turnos completos era motivo de asombro para Gutiérrez y otros miembros del personal. "Nunca lo veías sentado ni con su teléfono", aseguró Gutiérrez, quien dejó de trabajar en el centro en 2020 antes de mudarse a Texas. Además, compartió que había estado planeando regresar a San Diego en los últimos meses. Una de las personas que más ansiaba ver era a Abdullah.

"Es desgarrador", expresó al hablar sobre el tiroteo. Añadió que no le sorprendió enterarse de que Abdullah hubiera corrido a proteger a los escolares. "Él es un verdadero héroe", concluyó su amiga.


*Noticia traducida del inglés por N+ UNIVISION