Colombia intensificó acciones contra el
turismo de explotación sexual, negando la entrada a decenas de extranjeros en 2026. Autoridades, especialmente en
Medellín, han reforzado operativos, detenciones y expulsiones de sospechosos vinculados a
delitos contra menores. El gobierno asegura una política de
cero tolerancia ante estos casos, en respuesta al aumento de visitantes señalados por este tipo de conductas.