El nombre de Noelia Castillo Ramos, una joven de 25 años originaria de Barcelona, ha dado la vuelta al mundo. Este jueves 26 de marzo de 2026 será su último día de vida, tras decidir someterse a la eutanasia.
La última entrevista de Noelia Castillo antes de la eutanasia: habla del dolor y del sufrimiento que ha vivido
Noelia Castillo Ramos, joven de 25 años originaria de Barcelona, compartió el desgaste emocional acumulado durante años, la sensación constante de soledad y la falta de sentido que percibía en su vida
En medio de la atención pública que generó, Noelia dio su última entrevista días antes a la televisión española, donde compartió su testimonio final, y en N+ Univision te contamos todos los detalles.
¿Por qué Noelia pidió la eutanasia?
Desde los 13 años, Noelia vivió bajo tratamiento psiquiátrico sin resultados favorables. Fue diagnosticada con trastorno límite de la personalidad (TLP) y depresión, padecimientos que definieron gran parte de su vida.
Su situación se agravó en 2022, cuando un intento fallido de suicidio le provocó una paraplejía, dejando secuelas físicas permanentes que intensificaron su sufrimiento.
Con el paso del tiempo, su estado emocional y físico la llevó a buscar una alternativa legal para poner fin a su dolor de manera digna, en un país donde la eutanasia está regulada.
El camino legal hacia su decisión
En 2024, su solicitud de eutanasia fue aprobada inicialmente, pero el proceso se detuvo por diversos obstáculos legales y familiares.
No fue sino hasta 2026 cuando, tras la intervención del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ( TSJC) y el Tribunal Supremo de España, su caso obtuvo una resolución favorable definitiva.
Este fallo permitió que Noelia accediera al procedimiento conforme a la legislación vigente en España, la Ley Orgánica de Regulación de la Eutanasia, cerrando así un proceso que había generado debate tanto en el ámbito jurídico como social.
“ Por fin, lo he conseguido y a ver si ya por fin puedo descansar porque ya no puedo más; no puedo más con esta familia, con los dolores, con todo lo que me atormenta en la cabeza”, afirmó la joven española.
Una despedida pública
Días antes de su muerte, Noelia compartió en su entrevista a Antena 3 el desgaste emocional acumulado durante años, la sensación constante de soledad y la falta de sentido que percibía en su vida.
“No tengo ganas de nada, ni de comer, ni de salir, ni de hacer nada; siempre me he sentido sola. Yo me voy, vosotros os quedáis aquí con todo el dolor, pero pienso: ¿y todo el dolor que yo he sufrido durante todos los años? Es que quiero irme ya en paz y dejar de sufrir y punto”, afirmó.
También relató su historial de intentos de suicidio y autolesiones, así como la ausencia de expectativas o metas a futuro, elementos que influyeron en su decisión final y que marcaron el tono de su despedida pública.
“Antes de la eutanasia, yo veía mi mundo muy oscuro, sin metas, sin objetivos, sin ganas, sin nada… y sigo sin tener ni metas ni objetivos. Me intenté suicidar… dos intentos de suicidio con pastillas, intenté con corte, luego me bebí un líquido tóxico de automóviles. Nunca he parado de lesionarme”.
Tensiones familiares
El proceso no estuvo exento de conflictos en su entorno cercano. Su padre mantuvo una postura contraria a la eutanasia y se opuso al procedimiento, mientras que su madre, pese a no compartir la decisión, optó por acompañarla durante sus últimos días.
La historia de Noelia refleja el impacto emocional que este tipo de decisiones genera no solo en quienes las toman, sino también en sus familias, donde conviven posturas distintas frente a un mismo desenlace.
JICM









