Nace entre bombas: la historia de Shiman, una bebé en un campamento tras huir de los ataques en Beirut

El nacimiento de una bebé en una tienda en Beirut, tras huir de bombardeos, expone la crisis de mujeres embarazadas desplazadas en Líbano

Video Lo último sobre la guerra con Irán: Israel busca cese al fuego con Líbano y tropas de EEUU se quedan en Oriente Medio

Todo lo que la recién nacida Shiman conoce del mundo es una endeble tienda de campaña a orillas del mar en Beirut: el hedor a mantas enmohecidas, las picaduras de enjambres de insectos y los gritos de los aviones de guerra israelíes que atacan la capital libanesa.

Hasta este lunes, tenía 16 días de vida tras haber nacido aquí, entre el barro, relató su madre, Haifa Kenjo.

PUBLICIDAD

Kenjo, de 34 años, estaba embarazada de nueve meses cuando los ataques israelíes contra los suburbios del sur de Beirut —la zona de Dahiyeh— la obligaron a ella, a su esposo y a su hijo de dos años, Khalid, a huir para salvar sus vidas, calzados con sandalias y vestidos con pijamas. No tuvieron tiempo de llevarse nada mientras las explosiones sacudían la casa, contaron: ni ropa, ni dinero en efectivo.

Se refugiaron en una tienda de campaña donada cerca del centro de Beirut y aseguraron la lona con piedras, mientras el viento amenazaba con arrancarla del suelo.

De las más de un millón de personas desplazadas en el Líbano a causa de esta última guerra entre Israel y Hezbolá —grupo respaldado por Irán—, 13,500 están embarazadas y se espera que más de 1,500 den a luz en el próximo mes, informó esta semana la agencia de salud sexual y reproductiva de las Naciones Unidas, advirtiendo que muchas tienen dificultades para acceder a una atención materna adecuada.

Cuando la vida transcurría con normalidad, Kenjo se imaginaba dando a luz en el principal hospital público de Beirut, el mismo donde había dado a luz a Khalid. Ella es originaria de Siria y, aunque ha pasado casi la mitad de su vida en la capital libanesa y está casada con un hombre libanés, debe pagar para acceder a los hospitales públicos del país, donde las madres libanesas pueden dar a luz de forma gratuita.

Cuando rompió aguas y comenzó el trabajo de parto el 28 de marzo, llamó a una ambulancia y su esposo logró reunir, con gran esfuerzo, los 40 dólares necesarios para la admisión. Pero los 500 dólares que necesitaban para que Shiman naciera en el hospital estaban sepultados bajo las ruinas de su hogar, arrasado la semana anterior por un ataque aéreo israelí.

PUBLICIDAD

Regresaron a la tienda de campaña, llamaron a una partera y rezaron.

Umm Ali, la partera, contó que hizo todo lo que pudo, pero la tienda estaba inmundicia. La lluvia se filtraba al interior. Lavaron a la pequeña Shiman con agua embotellada.

Kenjo no tenía leche en los pechos para alimentar a su hija. La leche de fórmula para lactantes cuesta más de lo que su esposo gana en un día instalando tanques de agua. Ella sabe que su bebé tiene hambre. Los voluntarios que reparten comida en el campamento de desplazados le dieron apenas la fórmula suficiente para los próximos días.

Shiman no llora como un bebé normal; tose. Su piel está fría y pegajosa, marcada por picaduras de insectos.

"Es tan preciosa", dijo Kenjo, acariciando a su niña.

"Pero para ella no tenemos nada. Tenemos menos que nada", agregó.

Video Israel abate a Ali Yusef Harshi, secretario del líder de Hezbolá, durante un operativo en Beirut