San Antonio- Durante una alerta por clima de posibles tormentas severas, inundaciones o tornados, es fundamental saber cómo actuar ante cualquier emergencia, especialmente para proteger a los adultos mayores, quienes muchas veces tienen movilidad limitada o dependen de medicamentos y equipos médicos.
Si tienes adultos mayores en casa, así puedes ayudarles a prepararse y protegerlos en una tormenta
Cuando se trata de clima severo, la preparación lo es todo, especialmente para los adultos mayores. Las emergencias por clima pueden ser impredecibles, pero anticiparse hace la diferencia.

Josh Miller, presidente de Rainbow Restoration, una compañía especializada en restauración por daños de agua, fuego y moho en propiedades residenciales y comerciales explica a UNIVISION cómo prepararse y qué hacer antes, durante y después de un desastre natural.
“Cuando se emite una alerta de tormenta, la prioridad número uno es llevar a los adultos mayores al lugar más seguro posible, lo más rápido posible. En caso de tornados o vientos fuertes, esto generalmente significa trasladarse a un sótano, refugio contra tormentas o al nivel más bajo de la vivienda. Si no hay un refugio subterráneo, se debe elegir una habitación interior pequeña sin ventanas, como un baño o un clóset”, señala Miller.
Algunas medidas básicas a considerar son anticiparse a las necesidades específicas de los adultos mayores y asegurarse de que tengan todo lo necesario antes de resguardarse, ya que durante una emergencia puede ser difícil reaccionar con rapidez o desplazarse con facilidad:
- Asegurarse de que los adultos mayores tengan consigo medicamentos esenciales, ayudas de movilidad, dispositivos médicos, lentes, audífonos y un teléfono cargado o radio de emergencia antes de resguardarse.
- Si dependen de oxígeno, medicamentos refrigerados o equipos médicos eléctricos, contar con un plan de energía de respaldo y saber cuánto tiempo pueden funcionar sin electricidad.
- Comunicarse con familiares, vecinos o redes de apoyo para que alguien sepa dónde se encuentra la persona mayor.
- Garantizar que alguien pueda verificar su estado durante y después de la tormenta.
Previamente, “los adultos mayores pueden reducir riesgos ante clima severo reforzando las partes más vulnerables del hogar, como ventanas, puertas, techo y canaletas, además de asegurar el exterior eliminando objetos sueltos y podando árboles. En zonas propensas a inundaciones, es fundamental elevar sistemas eléctricos y electrodomésticos. También deben prepararse para apagones con suministros básicos como linternas, agua y alimentos, y usar generadores de forma segura, siempre en exteriores y lejos de la vivienda para evitar intoxicaciones”, dice Josh Miller.
Qué hacer durante una tormenta
En medio de una tormenta, lo más importante es resguardarse de inmediato y seguir las indicaciones de las autoridades locales.
“Durante una tormenta, lo mejor que se puede hacer es permanecer dentro de casa, alejarse de las ventanas y seguir las recomendaciones de los servicios de emergencia”, señala. También agrega que aunque parezca obvio, no es momento de salir a observar el fenómeno o evaluar daños, a menos que exista una orden de evacuación y sea seguro hacerlo.
Además, recomienda mantenerse informado en todo momento. “Es fundamental seguir las actualizaciones a través de radio, televisión o alertas locales, ya que el servicio de internet o electricidad puede fallar".
Durante apagones, hay medidas básicas que pueden prevenir riesgos mayores como mantener cerrados el refrigerador y el congelador el mayor tiempo posible, usar linternas en lugar de velas y evitar el uso de parrillas, generadores o cualquier equipo que funcione con combustible dentro del hogar.
Para los adultos mayores con problemas de movilidad, el plan de emergencia debe ser específico, practicado y adaptado a sus necesidades físicas y médicas.
- Definir rutas de evacuación, identificar refugios accesibles y establecer puntos de encuentro.
- Asignar a un cuidador, vecino o familiar que pueda ayudar en caso de que la persona mayor necesite asistencia para salir del hogar.
- Preparar un kit de emergencia para 72 horas con agua, alimentos no perecederos, baterías, botiquín, artículos de higiene, mantas, medicamentos y copias de documentos importantes en una carpeta impermeable.
- Si depende de equipos médicos eléctricos, registrarse como cliente prioritario ante la compañía de servicios y contar con un plan de energía de respaldo o alternativa de cuidado.
- Mantener una lista escrita con medicamentos, alergias, médicos, contactos de emergencia, información del seguro y números clave.
- Registrarse en sistemas locales de alertas o programas especiales para personas con necesidades médicas, si están disponibles.
Qué hacer después de una tormenta
Después de una tormenta, hay que asegurarse de que el hogar sea seguro antes de retomar la rutina, especialmente si hubo inundaciones o daños estructurales, ya que los riesgos no siempre son visibles de inmediato.
- Desde el exterior, revisar si hay cables eléctricos caídos, agua estancada, vidrios rotos, escombros peligrosos, tejas dañadas, partes sueltas o señales de daño en el techo o la chimenea.
- Evitar subir escaleras o caminar sobre el techo para inspeccionar daños por cuenta propia.
- Dentro de la vivienda, buscar humedad en techos, lámparas, ventiladores, esquinas, áticos y paredes, ya que puede indicar filtraciones o daños ocultos.
- Tener en cuenta que el agua acumulada puede provocar moho, contaminación, pisos deformados, paredes dañadas y mala calidad del aire, lo que representa un riesgo mayor para adultos mayores.
- Si hay olor a gas, daños estructurales visibles o agua cerca de enchufes o electrodomésticos, salir de inmediato y contactar a profesionales o servicios de emergencia.
- Documentar los daños con fotos, contactar a la aseguradora y desechar alimentos o artículos que hayan estado en contacto con agua de inundación.
- No usar electrodomésticos, sistemas de plomería o drenaje hasta que sean revisados por expertos.
- Considerar la evaluación de una empresa de restauración para inspeccionar, limpiar y asegurar que el hogar sea habitable nuevamente.
“ El consejo más importante que le daría a las familias es no esperar a que una tormenta ya esté en camino para comenzar a prepararse. La preparación hace una gran diferencia, por lo que establecer planes de comunicación con anticipación, asegurarse de tener kits de emergencia listos y mantener actualizadas las listas de contactos puede marcar un cambio significativo ante un evento de clima severo”, concluye.
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