La comunidad de Boyle Heights, en Los Ángeles, se encuentra bajo una profunda conmoción tras el
arresto de tres vendedores de fruta por parte del
Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). El operativo ocurrió cuando dos vehículos les cerraron el paso mientras se dirigían a su jornada laboral. Los detenidos, originarios de México, incluyen a dos hermanos. Mientras permanecen bajo custodia, familiares han volcado su apoyo en las calles, utilizando los mismos carritos de fruta para recaudar fondos.