La oposición reacciona con entusiasmo ante la
destitución de Pam Bondi, a quien señalan como
la arquitecta legal de las polémicas políticas migratorias del Gobierno. Mientras el presidente destaca la labor de la ex fiscal en la lucha contra el crimen, los legisladores demócratas
la vinculan directamente con el diseño de las medidas de seguridad nacional más estrictas.
La salida de Bondi marca un punto de inflexión en el gabinete, sumándose a la
reciente baja de Kristi Noem.