Las conversaciones del jueves entre Israel y Líbano sobre un alto el fuego que expirará próximamente fueron "positivas" y continuarán como estaba previsto para un segundo día, declaró un funcionario del Departamento de Estado de Estados Unidos.
Primer día de conversaciones entre Líbano y Washington fue 'positivo', dicen funcionarios de EEUU
Un alto funcionario del Gobierno de Estados Unidos dijo que durante esta reunión se lograron "conversaciones productivas y positivas" que se prolongaron de las 9 de la mañana, hasta las 17 horas
"Hemos tenido una jornada completa de conversaciones productivas y positivas que se prolongaron de las 09 a las 17 horas. Esperamos seguir mañana y confiamos en poder decir más en ese momento", indicó este alto funcionario.
Las tensiones entre Israel y Líbano han vuelto a escalar en las últimas semanas, en medio de enfrentamientos persistentes entre el ejército israelí y el grupo chií Hezbolá. Aunque ambos países aceptaron en abril una tregua temporal impulsada por Estados Unidos, los ataques y bombardeos no se han detenido por completo, especialmente en el sur libanés y en zonas cercanas a la frontera.
La actual crisis se intensificó después de que Israel acusara a Hezbolá de lanzar drones y proyectiles hacia territorio israelí, mientras Beirut denuncia continuos ataques aéreos israelíes contra áreas civiles y posiciones estratégicas dentro de Líbano. Según autoridades libanesas, cientos de personas han muerto desde el inicio del alto al fuego, lo que ha generado fuertes críticas sobre la fragilidad de la tregua.
En este contexto, delegaciones de ambos países retomaron esta semana conversaciones directas en Washington, en lo que representa uno de los contactos diplomáticos más importantes entre Israel y Líbano en décadas. Las negociaciones cuentan con la mediación de Estados Unidos y buscan extender el cese de hostilidades, además de discutir mecanismos de seguridad en la frontera y el posible retiro de tropas israelíes del sur libanés.
El gobierno libanés insiste en que cualquier acuerdo duradero debe incluir el respeto a la soberanía territorial del país y el fin de las operaciones militares israelíes. Por su parte, Israel sostiene que no habrá estabilidad mientras Hezbolá conserve su capacidad militar y continúe operando cerca de la frontera. Esta diferencia de posiciones sigue siendo el principal obstáculo para alcanzar un acuerdo permanente.
Las conversaciones también están marcadas por la presión regional e internacional. Irán, aliado clave de Hezbolá, ha pedido un alto al fuego permanente antes de avanzar en acuerdos más amplios en Medio Oriente, mientras Washington intenta aprovechar las negociaciones para reducir la tensión regional y evitar una guerra de mayor escala. La situación además se relaciona con el conflicto paralelo entre Israel e Irán y la creciente inestabilidad en el estrecho de Ormuz.
Aunque el alto al fuego logró disminuir parcialmente la intensidad de los combates, las violaciones reportadas por ambas partes mantienen un clima de incertidumbre. En los últimos días, Israel realizó nuevos bombardeos en distintas regiones del Líbano y Hezbolá respondió con ataques limitados, lo que pone en riesgo la continuidad de la tregua que expira próximamente.
Analistas internacionales consideran que las actuales negociaciones representan una oportunidad histórica para evitar una escalada regional mayor, aunque advierten que las posibilidades de un acuerdo definitivo siguen siendo reducidas. La desconfianza mutua, la influencia de actores externos y el papel militar de Hezbolá continúan dificultando cualquier solución rápida al conflicto entre Israel y Líbano.









