El aumento en el precio del combustible continúa impactando a los usuarios en los aeropuertos, con un
alza en el costo de los boletos y de servicios adicionales, como el equipaje facturado. Las aerolíneas también enfrentan severas dificultades financieras ante esto. La situación no es exclusiva de Estados Unidos; en Europa existe una
alerta por la posible escasez de combustible para aviones en las próximas semanas, lo que llevaría a cancelaciones masivas de vuelos.