El número de indocumentados que buscan ayuda médica va a la baja en Texas luego de una orden en la que el
gobernador Greg Abbott pidió a hospitales que pregunten por el
estatus migratorio de los pacientes. Los descensos en las visitas a centros médicos más notables son en la
zona fronteriza con México, donde las redadas comenzaron a afectar la vida cotidiana de muchas familias.