AUSTIN, Texas.— Después de más de tres décadas marcadas por incertidumbre, una jueza de Texas declaró oficialmente inocentes a cuatro hombres que fueron acusados injustamente por los asesinatos conocidos como el caso Yogurt Shop Murders.
34 años después, declaran inocentes a 4 acusados del caso Yogurt Shop Murders en Austin
Una jueza de Texas declaró oficialmente inocentes a cuatro hombres que fueron acusados erróneamente por los asesinatos de cuatro adolescentes en una tienda de yogurt en Austin en 1991. Nuevas pruebas de ADN vincularon el crimen con un asesino serial fallecido.
Durante una audiencia celebrada este jueves en la Corte de Distrito 460 del Condado de Travis, la jueza estatal Dayna Blazey afirmó ante una sala llena: “Ustedes son inocentes”, al emitir la declaración formal que limpia sus nombres por primera vez desde el crimen ocurrido en 1991.

Un crimen que conmocionó a Austin
El 6 de diciembre de 1991, un incendio en la tienda “I Can’t Believe It’s Yogurt” reveló un crimen que conmocionó a la ciudad. Dentro del local fueron encontrados los cuerpos de cuatro adolescentes: Amy Ayers, de 13 años; Eliza Thomas, de 17; y las hermanas Jennifer y Sarah Harbison, de 17 y 15 años.
Las jóvenes habían sido atadas, amordazadas y baleadas en la cabeza. El establecimiento fue incendiado aparentemente para destruir evidencia, lo que convirtió el caso en uno de los más violentos y complejos en la historia criminal de Texas.
Durante años, investigadores siguieron miles de pistas sin lograr identificar con certeza al responsable.
Los hombres acusados injustamente
En 1999, las autoridades arrestaron a cuatro jóvenes: Michael Scott, Robert Springsteen, Forrest Welborn y Maurice Pierce. Dos de ellos fueron condenados principalmente con base en confesiones que posteriormente denunciaron como forzadas tras largos interrogatorios policiales.
Con el paso del tiempo, nuevas pruebas y cuestionamientos sobre la investigación llevaron a que las condenas fueran anuladas a mediados de la década del 2000. Para 2009, todos habían sido liberados.
Sin embargo, durante más de 25 años vivieron bajo el peso público de estar vinculados a uno de los crímenes más notorios del estado.
“Todos vivieron bajo la sombra de estos asesinatos y nunca tuvieron la oportunidad de llevar una vida normal”, señalaron fiscales durante la audiencia.
El giro clave: ADN y un asesino serial
El caso permaneció prácticamente estancado hasta que avances en tecnología forense permitieron revisar nuevamente la evidencia.
En 2025, detectives de casos sin resolver anunciaron que nuevas pruebas de ADN, balística y análisis de evidencia apuntaban a Robert Eugene Brashers, un sospechoso vinculado a múltiples crímenes violentos en distintos estados.
El ADN encontrado bajo la uña de una de las víctimas coincidió con el perfil genético de Brashers, quien murió en 1999 tras suicidarse durante un enfrentamiento con la policía en Missouri.
Investigadores también hallaron similitudes entre este crimen y otros atribuidos al mismo agresor, incluyendo víctimas atadas con su propia ropa y escenas incendiadas.
Una exoneración histórica
Fiscales reconocieron ante la corte que el estado se equivocó al procesar a los cuatro hombres.
“Hace más de 25 años, el estado procesó a cuatro hombres inocentes por uno de los peores crímenes que ha visto Austin. No pudimos haber estado más equivocados”, señalaron durante la audiencia.
La declaración de “inocencia real” no solo limpia oficialmente sus nombres, sino que también podría abrir la puerta a compensaciones económicas por los años que algunos pasaron en prisión, incluido tiempo en el corredor de la muerte.
Uno de los acusados, Maurice Pierce, falleció en 2010 sin haber recibido la exoneración que ahora llegó para los demás.















