El sur de California enfrenta una semana crítica tras el impacto de una poderosa tormenta que provocó
inundaciones,
caída de árboles y vientos huracanados en zonas de montaña. Mientras cuadrillas de trabajadores limpian los estragos en Los Ángeles y
se normalizan los vuelos, las autoridades
advierten sobre la llegada de dos nuevos sistemas climáticos. Se recomienda
extremar precauciones ante corrientes de agua capaces de arrastrar vehículos y nuevos cortes de energía.
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