N+ Univision 23 Miami habló con los familiares de Carlos Miguel Colmenares, un niño de 12 años quien, tras 5 días, fue rescatado de los escombros tras los terremotos que sacudieron a Venezuela.
“Fue un milagro”: familiares en Miami de niño que fue rescatado de los escombros en Venezuela
Desde el sur de Florida, los familiares de Carlos Miguel Colmenares, un niño de 12 años quien quedó enterrado bajos los escombros tras los terremotos en Venezuela, cuentan las horas de angustia que vivieron y la emoción que sintieron, tras ver cómo un grupo de rescatistas dominicanos logró sacarlo con vida.
Y es que mientras el mundo perdía la esperanza, rescatistas dominicanos desafiaban cada obstáculo para llegar hasta 'Carlitos'.
"¡Tíralo pa'lante, Carlos... poquito a poquito!", se escucha decir en el video que muestra el momento en los rescatistas luchan por sacar al niño con vida.
Guiados por cámaras especiales, le indicaban cómo moverse, le pasaban agua, pero, sobre todo, le daban una razón para seguir luchando.
“Vamos a continuar, Carlos, vamos a descubrir para sacarte, sigue confiando que Dios está contigo ahí”, dice otro de los rescatistas.
Por su parte, Ana Cecilia Páez, tía abuela de Carlitos y quien reside en el sur de Florida dijo que "todavía enterrado, él preguntó, ‘¿qué día es hoy?’, y dice (un rescatista), ‘es lunes’, y él (Carlitos) dice, ‘tengo cinco días, tengo cinco días aquí’”.
Y el día volvió a hacerse noche, hasta que ocurrió lo ‘imposible’.
En medio de los aplausos y la emoción de todos los presentes, Carlitos salió de entre los escombros con vida.
Su familia, que siguió minuto a minuto con angustia desde el sur de Florida, rompió en llanto.
"Yo he llorado tanto es cuando lo rescataron y que mi primo, Carlos Alberto (el padre de Carlitos) fue y abrazó a su hijo”, dijo Mayra.
“Siempre mantuve la fe de que Dios iba a obrar y lo hizo”, agregó Ana Cecilia Páez.
Y es que las probabilidades de encontrarlo con vida tras los terremotos y el derrumbe de su edificio eran casi inexistentes. Por eso, para quienes nunca dejaron de orar, no fue cuestión de suerte, fue un milagro.
“Todos nos pusimos a llorar esa noche, porque fue un milagro, fue un milagro total”, dijo otra de las familiares de Carlitos.
El niño sigue recuperándose en cuidados intensivos, pero, contra toda lógica y pronóstico, salió sin fracturas y casi ileso.

