El futuro profesional de Tiger Woods pende de un hilo tras su
arresto por conducir bajo efectos del alcohol en Jupiter Island, Florida. Aunque
el golfista resultó ileso y fue liberado después de ser detenido, las autoridades confirman que circulaba a exceso de velocidad antes del accidente.
Woods comparecerá ante la corte en las próximas semanas y arriesga una condena de hasta seis meses de cárcel, justo cuando
planeaba su regreso a los campos tras un año de recuperación.