Mientras cientos de rescatistas trabajan contrarreloj entre edificios colapsados en Venezuela tras los terremotos del 24 de junio, algunos de los héroes más valiosos caminan en cuatro patas. Con su olfato entrenado para detectar señales de vida bajo toneladas de concreto, los perros de búsqueda se han convertido en una pieza clave para localizar sobrevivientes.
Ellos son los rescatistas de cuatro patas que olfatean sobrevivientes bajo los escombros de Venezuela
Conoce a los binomios caninos que ayudan a localizar a personas entre los edificios colapsados tras los terremotos en Venezuela. Desde Tsunami hasta Arkadas, estos héroes peludos son clave en las labores de búsqueda
Uno de los más conocidos es Tsunami, un border collie venezolano de nueve años que integra el Centro de Formación de Equipos Caninos de Intervención en Desastres (K-SAR ECID). Junto con su guía, Jorge Beens, ha participado en las labores de búsqueda en las zonas más devastadas e, incluso, ayudó a localizar con vida a un hombre atrapado entre los escombros, una historia que lo convirtió en uno de los símbolos de la emergencia.
Con estos peluditos rescatistas, México fue uno de los primeros países en responder al llamado de ayuda internacional y envió dos misiones. La primera, encabezada por la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), partió el 25 de junio con 261 integrantes del Ejército, Fuerza Aérea y Guardia Nacional, entre médicos, enfermeros y especialistas en rescate; además de 18 binomios canófilos entrenados para localizar personas atrapadas en estructuras colapsadas.
Entre ellos destaca Arkadas, un pastor alemán donado por Turquía a México en 2023 como muestra de agradecimiento por la ayuda brindada tras los devastadores sismos que afectaron a ese país y en honor al perro rescatista mexicano Proteo, que murió durante aquellas labores de búsqueda.
Venezuela representa la primera misión internacional de Arkadas. El contingente también trasladó toneladas de medicamentos, equipo y material especializado para las labores de salvamento.
Posteriormente, la Cruz Roja Mexicana envió un segundo equipo integrado por 25 especialistas, cinco binomios caninos y 3.5 toneladas de herramientas especializadas para apoyar las operaciones de búsqueda y rescate.
De esos cinco binomios, la Cruz Roja Mexicana compartió el nombre de cuatro perros certificados para búsqueda en estructuras colapsadas: Halley, Kenay, Balam y Orly, quienes viajaron junto con sus manejadores para incorporarse a las labores de localización de sobrevivientes.
Entre los equipos internacionales también destacan Origami y Szizor, dos perros rescatistas de República Checa que fueron desplegados para colaborar en las tareas de búsqueda de personas desaparecidas entre los edificios colapsados. Ambos forman parte del contingente checo especializado en operaciones de rescate urbano.
Otros países que enviaron perros de búsqueda
Además de Venezuela, México y República Checa, diversos países confirmaron el envío de binomios caninos para apoyar la emergencia.
De acuerdo con información oficial y reportes de Reuters, Colombia, Ecuador, Panamá, República Dominicana, Turquía y Suiza también desplegaron perros de búsqueda junto con sus equipos de rescate, aunque hasta el momento sus gobiernos no han hecho públicos los nombres de los animales.
Los perros de rescate están entrenados para detectar el olor humano incluso entre grandes cantidades de escombros, lo que permite a los rescatistas reducir las áreas de exploración y aumentar las posibilidades de encontrar personas con vida durante las primeras horas y días posteriores a un desastre, como en el caso de los terremotos de 7.2 y 7.5 de magnitud que azotaron Venezuela.
La otra cara del rescate: los perros que también fueron salvados de los escombros
En medio de la tragedia también han surgido historias de esperanza protagonizadas por mascotas. Equipos de rescate han logrado sacar con vida a varios perros que permanecían atrapados entre los edificios colapsados.
Uno de los casos más conmovedores fue el de Giselle, una cachorra rescatada cinco días después del terremoto en Caraballeda, estado La Guaira, que al recuperar la libertad no dejó de lamer a los rescatistas salvadoreños que la encontraron.
En Caracas, otro perro fue localizado gracias a sus ladridos y liberado tras una delicada operación entre los escombros. Las imágenes de ambos rescates se han viralizado y se han convertido en un símbolo de esperanza en medio de la devastación.




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