La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Entendimiento humano. Es incondicional, protector, lleno de valentía, pero también de perdón.
Sin duda alguna la paternidad transforma en consuelo, en fuerza y en esperanza para nuestros hijos y es capaz de sostenerlos a través de la adversidad más profunda. Por esto, hoy le presento un grupo de madres que no puede estar con sus hijos.
Ellas comparten el mismo dolor, pero lo han convertido en uno redentor. Mi niño era.
Un niño que le gustaba mucho vestirse de botas sombrero. Silvia arana se convirtió en madre tras el nacimiento de su primer hijo, hernán, en 1992.
Decía yo que era mi mi guía para la vida. Era mi travieso.
Cuatro años después llegó su hija andrea, su princesa, y eran inseparables. Mi hija.
Siempre miró a su hermano como que su papá de esa manera. Lo que silvia jamás imaginó es.
Que las drogas le arrebatarían a sus dos únicos hijos, no porque murieron, sino porque ambos terminaron en prisión cumpliendo condenas largas. Mis hijos tienen 13 y 15 años sin verse, sin abrazarse.
Tengo 13. Años que estoy en esta lucha.
Una lucha que ningún. Familiar o amistad entendía, pero si juzgaban.
Curiosamente te enfrentas a la al rechazo no nomás de amistades, el familiar también. Entonces te vas ahí como que a dónde me escondo?
Mejor me voy, me fui como como a la depresión. Medio de esa profunda oscuridad, silvia transformó su dolor en un acto redentor y con propósito, creando el grupo de apoyo mosaicos para padres con hijos encarcelados.
Poco a poquito se fue. Formando el grupo.
Fueron viniendo personas, muchos se han ido, muchos se quedan. Elena ha estado desde el inicio de mosaicos que coincidió hijo menor.
Llegué con una depresión fatal, voy a decir, porque sentí que me habían arrancado una parte de mí. Nada te prepara para pasar algo como esto.
Como tanatóloga, judith villegas lleva años apoyando de manera emocional, psicológica y espiritual a personas que enfrentan duelos y pérdidas significativas. Pero estas técnicas las olvidó cuando arrestaron a su hijo.
Cuando me toca a mí fue. Fue reclamé porque es como señor, pues si yo te sirvo a ti, que pasó?
Qué pasó ahí? No.
En qué fallé? Pero pronto se dio cuenta que una mala decisión de su hijo.
Y me ha pedido perdón. Mamá, tú no hiciste nada malo.
Fue mi decisión. Tú me enseñaste bien.
Estos son los. Testimonios que comparten cada jueves en las reuniones de mosaicos que se han convertido en un refugio para encontrar consuelo, compartir preocupaciones y sobre todo, darse fuerza para, desde afuera, apoyar a sus hijos en su proceso de encarcelamiento.
El estar con tu hijo, el amar a tu hijo, el apoyar a tu hijo, no quiere decir que estés de acuerdo con la decisión que tomó. A nosotros el amor no nos los va a detener.
Una reja. A mí no me importa cuántos años tenga que esperarlo.
Yo estoy de pie y le pido a dios fortaleza para esperarlo y abrazarlo. Y es precisamente ese primer abrazo saliendo de prisión, el regalo que más anhelan para este día de las madres.
La libertad de ellos. Qué nos trajo todo esto?
Una lección. Una lección tienes cuando lo tienes.
Ahora el grupo de apoyo mosaico se reúne todos los jueves. Usted puede encontrar